Vox al ver cómo el cuerpo de Alastor se estaba alargando y el rostro de este deformandose se apartó de Angel que ya ni siquiera se movía. Miró durante una fracción de segundo a Angel, preguntando si lo había matado. De ser el caso, Valentino se molestaría mucho con él. Se acomodo su ropa mirando como del cuerpo de Alastor comenzaban a salir púas.

—Así que si te importa la zorra —rió al decirlo mirando la figura amorfa de Alastor crecer y crecer más. Vox entonces miró como el cuerpo de Alastor formaba una especie de carga que parecía que estaba por abrirse. En una fracción de segundo del cuerpo de Alastor salieron unos tentáculos que a duras penas pudo esquivar, dos de ellos se dirigieron hacia Angel, protegiéndolo.

Vox estiró ambas manos y el cableado eléctrico salió de las paredes atrapando varios de los tentáculos, pronto el lugar se llenó de polvo y escombros.

—¿Ya lo olvidaste, demon radio? ¡Soy mas fuerte que tu! —grito liberando energia electrica atraves de los cables; aquel poder recorrió el cuerpo de Alastor, pero este ni siquiera se movió, la sonrisa torcida de Alastor no hizo más que inquietar un poco a Vox. Del cuerpo de Alastor, comenzó a salir una luz dorada y roja, en donde sombras bailaban en su interior.

Las sombras que en el cuerpo de Alastor habitaban se dirigieron hacia Vox a toda velocidad, este comenzó a destruirlas con descargas eléctricas, pero ellas no paraban de venir y Alastor había comenzado a avanzar, rompiendo el cableado y separándolo de las paredes, haciendo vibrar el piso en el que se encontraban.

Vox lanzó una onda de energía, que desintegro las sombras. Alastor estiró ambas manos a sus costados y de su cuerpo salieron disparadas varias puesta, que Vox bloqueo al chasquear los dedos y ondas eléctricas salieran de su cuerpo. El cuerpo de Alastor tembló un poco y del interior de este salieron disparadas más sombras.

Atacas mi lugar de juegos —a su alrededor, la estática iba en aumento distorsionando todo a su paso—, lastimas a mis compañeros —gruñó atacando con varios tentáculos, Vox esquivo dos de ellos, pero el tercero le dio de lleno lanzándolo contra una pared que atravesó, al intentar ponerse de pie, las sombras le derribaron de nuevo—, ¡te llevas a mi pareja! —Alastor no detenía su avance aún cuando los cables le trataban de cerrar el paso o le habían atravesado el cuerpo—. ¡Y encima de todo eso! —vocifero furioso levantando su baculo ilumandolo.

Las sombras de Alastor comenzaron a volar alrededor de Vox, que en cuestión de segundo se vio rodeado, incapaz de salir de aquel remolino oscuro y de risas demenciales.

¡TE ATREVES A TOCAR LO QUE ES MIO!

Vox entonces miro, como la característica sonrisa de ALastor había desaparecido y en su lugar había una total expresión de furia; en cuyos ojos sin cuenta solo se reflejaba la imagen de él. Vox liberó una fuerte onda eléctrica que destruyó los tentáculos y sombras de Alastor e hizo que este retrocediera unos pasos. Cuando Vox se disponía a atacar de nuevo, una de las sombras le sostuvo los tobillos y antes de poder hacer algo, un tentaculo le sujeto un brazo arrancandoselo en el acto.

Dubstep soltó un fuerte grito mirando como su brazo era alejado de su cuerpo, dio un paso hacia atrás e hizo un ademán de intentar escapar, pero a su alrededor, la realidad estaba tan distorsionada que no podía desaparecer.

¿Piensas que te puedes ir así como así? —cuestiono Alastor sosteniendo el brazo de Vox a la altura de sus ojos—, ¿quién te dio permiso? —pregunto pulverizando aquella extremidad.

Vox se sujetaba el muñón donde antes había estado su brazo y miraba con rabia hacia Alastor; él no poseía tanto poder, eso era bien sabido; eso debía ser obra de Lucifer, no podía haber otra explicación; aquel demonio había encontrado la manera de evadir el contrato sin romperlo.

—¡Hey Al! —gritó esquivando otro ataque de púas que seguro le hubiera atravesado más de una parte del cuerpo—, ¿tanto escándalo por una puta? ¡Te puedo conseguir una mil veces mejor y menos usada!

Alastor al escucharle, curvo sus labios en una mueca, mostrando todos los dientes.

¡Cierra esa sucia boca, chatarra inservible! —Alastor avanzó hacia él disminuyendo su tamaño, entonces al tenerlo enfrente y sin dejar que este se moviera le soltó un puñetazo que le rompio la pantalla—, ¿crees que es un juego? —preguntó al tiempo que varias de sus sombras arremetieron contra Dubstep encajandole sus garras en el pecho y abdomen; Vox retrocedió pero tropezó y cayó de espaldas.

Vox intentó incorporarse pero el pie de Alastor se lo impidió. Alrededor de este, la estática seguía aumentando y las sombras volaban sobre ellos, formando un torbellino de oscuridad.

—No soy de ir tras mis presas... pero siempre puedo hacer una excepción —los tentáculos de Alastor se enredaron alrededor del cuello de Vox y de ambas piernas de este; la respiración de este se había cortado de pronto y sentía que en cualquier momento le arrancarían la cabeza, cuando un aroma dulzón comenzó a sentirse por todo aquel lugar. Alastor sintió como si su cuerpo comenzará a adormecer, al sentir aquella sensación gruño molesto.

Alastor puso el dorso de su mano en su boca y al ver hacia atrás, se encontró con Valentino que soltaba su veneno al aire. Se le notaba aterrado pero tenía que ayudar a Dubstep; uno no podía existir sin el otro.

—¡No te metas en esto! —advirtió Alastor desde su lugar sin moverse, del cuerpo de este comenzaron a sobresalir las púas de nuevo.

Valentino liberó más de sus feromonas, logrando que tanto Alastor como Vox se marearan.

—¡Llévate a Angel! —grito Valentino desde su lugar, incapaz de acercarse al par—, él aún está con vida, me asegure de ello —dijo esperanzado de que ese fuera el único motivo por el cual Alastor estaba atacandolos—, ambos pueden irse, pero termina con esta estupides.

Alastor al escucharle se rió a carcajadas, sus ojos se volvieron rojos pero no aparto la vista de Valentino.

—No es tan sencillo —dijo mirando de nuevo a Vox, que ya tenía un charco de sangre alrededor—, mire tu sonrisa mientras estabas sobre Angel... —al decirlo sus labios se curvaron hacia abajo, solo recordar la escena le hacía enojar—, quiero ver esa sonrisa de nuevo mientras arranco tu miembro —comentó mirándolo con seriedad—, considero adecuado el castigo... considerando tu posición.

Tanto Valentino como Dubstep pusieron cara de horror tras escuchar a Alastor.

—¡Alastor! —intento de nuevo Valentino pero fue inútil, su poder no estaba funcionando en Alastor, solo en Vox. Tampoco era tan estúpido como para intentar acercarse y quitárselo de encima.

—Solo recuerda muy bien esto Dubstep —musito poniéndose en cuclillas frente al aludido que con su mano libre, intentaba soltarse, logrando que las diversas heridas en su cuerpo se abrieran más—, recuerda muy bien mi cara mientras te hago sentir el dolor más exquisito que experimentaras en toda tu mentecata inexistencia —le gruño apretando más sus tentáculos al tiempo que ponia su mano derecha en el miembro del aludido que al sentir la presión comenzó a patalear sin éxito.

Alastor entonces lo tomo con fuerza y de un tirón, lo arranco. Un alarido ensordecedor fue liberado de Vox pero ni así fue soltado por Alastor; quien ahora tenía una sonrisa de satisfacción en el rostro. Verlo retorcerse de dolor e impotencia, le llenaba de gozo.

—Mas te vale que te quedes consciente —amenazó arrojando el miembro de Vox sobre este. Alastor se incorporó y miró hacia Valentino, que ya ni siquiera emitía sus feromonas—, me llevare a Angel, pero deberás de romper su contrato, se que aunque me lo lleve, ustedes pueden ir a reclamarlo —dijo con seriedad caminando hacia él—, no intentes verme la cara.

—P-pero... —Valentino entonces guardó silencio al ver el rostro inexpresivo de Alastor, sin ninguna clase de emoción, eso le asustó más que haberlo visto con su sonrisa de maniaco—, ¿qué me asegura que no me matarás una vez firmada su liberación? —preguntó mirando como las heridas de Alastor eran cada vez más notorias, pues su traje ya comenzaba a gotear.

Alastor sonrió divertido al tiempo que ladeaba la cabeza.

—Haz que sea una cláusula en el nuevo contrato, la liberación de Angel a cambio de tu vida —dijo sin más.

Valentino frunció el ceño, pero no tenía otra opción. Si no firmaba le mataría y se llevaría a Angel, ya sin su dueño sería libre; en cambio, de hacer el contrato tenía una oportunidad de sobrevivir. De mala manera, Valentino formó un nuevo contrato ante los ojos de Alastor.

—Con esta firma —dijo pasando su pluma sobre el papel—, eximo a Angel de todas las actividades que le relacionaban con nuestra industria... quedando fuera de nuestro poder y control; con esta liberación Angel Dust deja de ser propiedad de Valentino y la industria para adultos y pasa a ser propiedad de Alastor, el demonio de la radio, quien a su vez, no atacará ni asesinara al anterior poseedor de derechos y se hará acreedor de las deudas que pudiera conservar Angel —enunció antes de pasarle el contrato a Alastor que al tenerlo, asintió tras darle una rápida leída, asegurándose que lo escuchado coincidía con lo pactado, entonces él también firmó, haciendo que el contrato desapareciera—, si eso era todo... ya no tienes más asuntos aquí así que-

—Aún no he terminado —interrumpió Alastor mirándolo detenidamente—, he firmado para no hacerte daño, pero este lugar y la chatarra que está allá están fuera de dicho contrato, ¿cierto?

Valentino parpadeo confundido. Puede de que hubiera cometido un error.

—Apártate —soltó Alastor caminando hacia él.

Valentino se hizo aún lado para dejarlo pasar y miró hacia Vox, que ya no se movía pero tenía una expresión de horror en el rostro, este volvió la vista hacia Alastor y respiro profundo. Corrió hacia Dubstep liberando una onda de somníferos que aflojo los tentáculos, apenas ver eso, tomó a duras penas a Vox y desapareció justo en el momento que varias sombras se dirigían hacia ellos.

Alastor al ver que se habían marchado, gruño por lo bajo. Aunque hubiera querido, no podría haberlo matado, a Dubstep si, pero Valentino...

Alastor apartó a ese par de su mente y a paso decidido se dirigió con la persona que más ansiaba ver en ese momento. Conforme iba caminando con su poder inagotable comenzó a invocar varias fisuras alrededor del edificio en el que estaban y para cuando llego hacia Angel, hizo que tentaculos y entidades oscuras salieran de estos y comenzaran a destruir el edificio, importandole poco si aún había gente en él.

Se inclinó sobre los tentáculos que cubrían a Angel y los retiró, al ver el estado del cuerpo del chico, una sensación indescriptible recorrió el cuerpo de Alastor; chasqueo los dedos y las cadenas de Angel desaparecieron, se quitó el abrigo y lo colocó sobre Angel antes de cargarlo entre sus brazos, miró su rostro y solo hacerlo hizo que la furia y la impotencia se apoderaron de él.

—Angel —dijo con la voz opaca sintiendo como el suelo vibraba bajo él—, lamento haber llegado tarde —murmuró recargando su frente en la cabeza de Angel con cuidado, apretandolo un poco contra él. Alastor levito cuando el suelo bajo ellos cedió y a su alrededor el edificio se desmoronaba a pedazos, inclusive los gritos lejanos no parecían importar en ese momento—... perdón —Alastor cerró los ojos y se transporto junto a Angel hacia el hotel, apenas llegar lo colocó en la cama de este e invoco a Baxter que al verse en la habitación con Alastor, comenzó a temblar —curale —pidió con voz neutra.

Baxter se acercó con cuidado del otro lado de la cama y al ver el estado en el que venía sintió como si su respiración se cortara, se llevó una mano a la boca y soporto las ganas de maldecir al que fuera que le hubiera hecho eso a Angel. Entonces miró hacia Alastor, que no venía en mejor estado.

—N-no puedo... —dijo después de salir de la impresión, apartó la mirada de Alastor y observó con pesar a Angel—, podría lastimarle más y-

¡Entonces consigue a alguien que lo haga! —grito haciendo temblar la realidad, logrando que Baxter saliera disparado tras dar un salto. Alastor al verse solo de nuevo, sintió como la energía prestada lentamente abandonaba su cuerpo, sus propias heridas comenzaron a dolor y sangrar cada vez más, pero en ese momento, no tenía cabeza para pensar en él. Observó durante unos interminables segundos a Angel, esperando que en cualquier momento las heridas desaparecieran y le sonriera con aquella coqueta sonrisa suya—, ¿me dejaras despues de hacerme aceptar que estoy... enamorado de ti? —dijo en un susurro mirando el demacrado cuerpo de Angel. Al no obtener respuesta, apretó los labios.

Jamás se imaginó a si mismo en una situación así en donde se sintiera derrotado e inutilizado, por culpa de otra persona. Por eso consideraba tan inútiles los sentimientos, tan innecesarios e irrelevantes. Nada bueno traía amar a otra persona, solo era un lastre y una debilidad, y era esa misma debilidad la que lo hacía sentir miedo, un miedo irracional que no pensó volver a experimentar nunca más, era ese miedo que le recordaba que alguna vez estuvo vivo y que en algún punto pudo amar. Angel era ese miedo materializado a perder a alguien querido.

—Angel, no te vayas... —pidió recostando la cabeza en el borde la cama.

Alastor entonce sintió como algo bajaba por sus mejillas, se sorprendió un poco por ello y paso una de sus manos por ellas, descubriendo que era sangre.

—Angel —llamo volviendo a pasar otra mano por su cara al darse cuenta que las lagrimas rojas no se detenian, levanto un poco la cabeza de la cama y con una expresión de tristeza observó a Angel inmóvil—, no me dejes...