Resumen: Papillon por fin obtuvo los Miraculous de Ladybug y Chat Noir, y utilizó su deseo para cambiar la realidad. Marinette despierta en un nuevo mundo que el villano creó en su lugar, y tiene que enfrentar las consecuencias de su derrota.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
CIEN DÍAS
CAPÍTULO 18
Habitación de Marinette
Poco después
Marinette finalmente había logrado que ambos chicos entraran en su habitación después de que se dio cuenta de que Félix había estado escuchando todo el intercambio. Pasada la sorpresa inicial, el recién llegado se veía genuinamente preocupado por el bienestar de su primo, tanto que regresó a su casa por un cambio de ropa mientras que Marinette lo hizo entrar al baño a darse una ducha caliente, tanto para ayudarlo a entrar en calor como para quitarse todo rastro del olor de Lila de encima.
Mientras esperaban a que Adrien se duchara, Félix se sentó en la chaise longue de la habitación, jugando nerviosamente con sus manos. Marientte tenía mil preguntas para él, pero no sabía por dónde empezar. El chico parecía saber más que una persona cualquiera sobre los héroes en la otra realidad.
-¿Cómo lo sabes?- dijo Marinette de pronto.
-¿Perdón?-
-¿Cómo sabes sobre Ladybug y Chat Noir?- dijo la chica- en esta realidad, todo el mundo nos conoce solamente como Lady Lionne y Bélier Noir-
-No lo sé- dijo Félix encogiendo los hombros- un momento estaba en Londres con maman en mi vida normal, y en el siguiente estoy en ese apartamento en ruinas a la mitad de París, con mi madre en prisión y yo teniendo que limpiar los baños del colegio para conseguir dinero para la fianza-
-Oh…- dijo Marinette, extrañada de que recordara su vida anterior.
-Acudí a mis tíos, los Agreste- continuó Félix- pero oncle Gabriel siempre me ha odiado y tante Emilie, quien estaba desaparecida en la otra realidad, estaba viva en la mansión y me trató como si fuera basura… a pesar de que siempre me había querido como si fuera su propio hijo-
Marientte meditó lo que Félix le dijo. Aquello apoyaba aún más la teoría de que Gabriel Agreste era Papillon. Si no, ¿porqué el villano habría castigado así a Félix, dejándole sus recuerdos y arruinando su vida?
-Lo siento tanto, Félix-
-Yo lo siento también- dijo el chico mirando de reojo la puerta del cuarto de baño y bajando un poco la voz- pobre Adrien. Oncle Gabriel es realmente horrible con él. Delante del mundo presenta una cara respetable, pero en realidad es un padre abusivo, manipula sin parar a Adrien, aprovechándose de su buen corazón- bajó la mirada- siempre lo he urgido a que se rebele, pero Adrien aún le tiene cariño a ese desgraciado-
La chica asintió.
-Pero esta vez fue demasiado lejos- dijo Marinette frunciendo el entrecejo- dejar que Lila prácticamente… aarggg…-
Félix asintió tan furioso como ella. Tenía que admitir que siempre había sentido envidia de la vida "perfecta" su primo, pero en esos momentos prefería mil veces lo que tenía en ese momento que estar en los zapatos de Adrien.
Y hablando de Adrien, el chico regresó a la habitación de Marinette usando una playera de Félix con una manga rota y las enormes pantuflas de Roland Dupain mientras que se secaba el cabello con una toalla. Sus ojos aún estaban enrojecidos, y se dejó caer en el suelo junto a Marinette con una expresión desolada. La chica rodeó su cintura con su brazo, y él apoyó su cabeza en el hombro de ella.
-Bien- dijo Marinette tomando la mando de Adrien y entrelazando sus dedos con los de él- ahora que estamos aquí los tres, debemos tener una conversación. Félix tiene sus memorias del pasado intactas como nosotros- añadió volviéndose a Adrien- él recuerda a Ladybug y Chat Noir antes del deseo de Papillon-
Los ojos de Adrien pasaron a los de su primo, y éste asintió seriamente.
-Seguro estás decepcionado de quien es Chat Noir- dijo Adrien tristemente. Marinette iba a corregirlo pero fue Félix quien habló primero.
-Claro que no- dijo Félix entrecerrando los ojos- no creo que haya nadie mejor que tú para portar algo tan poderoso como la Destrucción. ¿Puedes imaginarte a alguien tan irresponsable como yo con esa clase de poder?-
Marinette sonrió levemente, y Adrien se esforzó por hacer lo mismo, pero no lo logró.
-Espero que ambos tengan un plan para detener a Papillon y regresar todo a la normalidad- dijo Félix cruzándose brazos con su típica expresión molesta.
-Lo tenemos- comenzó a decir Marinette- solo que aún no sabemos con certeza quien es…-
-Es mi padre- la interrumpió Adrien de pronto- estoy seguro-
Marinette y Félix miraron a Adrien. Para un chico que amaba tanto a su padre, debía ser muy difícil para él admitir la culpabilidad de su padre. Seguramente tenía remordimiento de haber insistido tanto en que su padre era inocente, sobre todo después de que fue akumatizado. Finalmente las sospechas de Ladybug habían sido ciertas.
Con dificultad, Adrien les contó brevemente la conversación que había tenido con Gabriel Agreste y su respuesta, haciéndolo sospechar que su padre le debía algo a Lila y que probablemente era que conocía su secreto.
Pero ahora Marinette estaba preocupada por un problema mucho más urgente que vencer a Papillon, y era que no podía dejar que Adrien regresara a una casa donde estaba el sospechoso, uno que había permitido que una chica tratara de abusar de su propio hijo. No, primero tendrían que pasar por su cadáver antes de permitir que Lila estuviera cerca de su chaton de nuevo.
-Ugh, ¿qué vamos a hacer ahora?- dijo la chica frotándose la frente.
-¿De qué hablas?- dijo Félix confundido.
-De Adrien. No podemos dejar que regrese a su casa- dijo Marinette mirándolo de reojo. Pudo sentir al aludido tensándose ante la mención de regresar a casa, al sitio donde había ocurrido.
Pero, ¿qué podían hacer al respecto? No podían mantener a Adrien escondido en casa de Marinette o en algún otro lado, pues seguramente lo buscarían por toda la ciudad. Tampoco podían decir nada a madame Agreste o nadie más, pues aunque les creyera Lila arruinaría la reputación de Adrien como había amenazado. No tenían ninguna prueba de lo que Lila había hecho, y sería su palabra contra la de él.
-Creo que la solución es más sencilla de lo que ambos creen- dijo Félix levantándose de la chaise longue y caminado hacia el lavabo en el cuarto de Marinette. Tomó un poco de agua y se revolvió el cabello, cambiando su peinado como el de su primo- ¿y bien?-
-Ya sabemos que te pareces a Adrien- dijo Marinette mostrándole el puño y entrecerrando los ojos- ¿o acaso te olvidaste del pequeño recuerdo que dejé en tu mejilla?-
Félix se estremeció, inconscientemente llevándose la mano a la barbilla.
-Fue un buen derechazo, todavía me duele a pesar de los años que han pasado- admitió Félix, y bajó los ojos- y lamento mucho eso, Ladybug. Me porté como un completo patán. Pero están perdiendo el punto- añadió mirando a Adrien- yo puedo tomar el sitio de Adrien en su casa y en el colegio-
Los otros dos chicos se miraron entre sí, sin saber cómo responder a esa propuesta.
-No- dijo Adrien finalmente sacudiendo la cabeza- por supuesto que no puedes hacer eso, Félix. No lo podemos permitir-
-Claro que puedo hacerlo- dijo Félix cruzando los brazos y rodando los ojos- podrías decir que soy un experto en imitarte. ¿O acaso olvidaste que engañé a oncle Gabriel y tante Emilie por toda una semana cuando éramos pequeños? Nos descubrieron solo porque tú le confesaste la verdad a mi maman-
-No es lo mismo que cuando éramos niños- dijo el otro chico sacudiendo la cabeza- tú… te vas a meter a mi casa… vas a arriesgarte a que Lila te haga lo que intentó hacerme a mí y…- cerró los ojos y reprimió un escalofrío. Marinette le puso una mano en la espalda, nuevamente frotándola en círculos.
-Pfff… me subestimas, Adrien- le respondió su primo- piénsalo bien. Podré mantener a esa Lila en su sitio, defender a Marinette en el colegio sin que nadie vea tus ojitos de enamorado en su dirección- tanto Adrien como Marinette se ruborizaron ante esa mención- y mientras tanto, tú estarás completamente a salvo de las garras de esa bruja. Solo te pediré que cuides de maman mientras yo tomo tu lugar-
Adrien no estaba nada cómodo con la situación, volviéndose a mirar a Marinette y ésta se volvió a él. No sabían que decir al respecto. Por supuesto que quería a su chaton lejos de la mansión y de Lila, pero no le parecía justo que Félix se arriesgara en su lugar.
Los kwamis salieron de sus escondites.
-Oh vamos lionne, puede funcionar- dijo Leo seriamente, posándose en el hombro de Marinette- yo creo que el gemelo malvado de Adrien tiene razón. Fue completamente horrible lo que sucedió esta noche y lo que la bruja hizo. La prioridad de todos debe ser mantener a Adrien a salvo de ese engendro-
Félix estuvo a punto de reclamar su apodo como "gemelo malvado de Adrien". Aries no dijo nada, solo se apoyó en el hombro de Adrien con una expresión entristecida. El kwami del carnero había estado brillando con suavidad en un intento por ayudar a curar los corazones de los tres adolescentes.
-No me siento nada bien con esto. No quiero arriesgar así a Félix, y menos si nuestra teoría de que Lila está colaborando con père… Papillon- dijo Adrien en voz baja, volviéndose a su primo- por más que no quiera volver, no puedo dejar que te pongas en peligro en mi sitio, Félix-
Era evidente que Adrien quería aceptar la propuesta de Félix para no tener que regresar a su casa, pero se sentía mal de exponer a su primo así.
-¡Tengo una idea!- dijo Marinette de pronto, levantándose de su sitio y abriendo el cofre de su habitación, donde había escondido los regalos de Adrien en la otra realidad. Sacó una cajita hexagonal y se la mostró a Adrien- este es mi plan-
-Pero…-
-Con esto Félix tendrá una manera de escapar como tú si es que se vuelve muy insoportable, o de defenderse en caso de que esté en peligro-
Adrien miró la cajita sin decir nada y Félix alzó las cejas, mirando alternadamente a los otros dos. Por un momento dejó de entender de qué estaban hablando.
-Perdón, pero no entiendo qué…-
-Estoy de acuerdo que es una buena idea, pero ¿estás segura, Marinette?- dijo Adrien ignorando a su primo por un momento- se suponía que con ese sustituiríamos el que perdió Nino…-
-No podemos. Nino está comprometido porque Lila sabe que le dimos un Miraculous, y seguramente estará siendo vigilado. Ya perdimos un Miraculous, no podemos darnos el lujo de perder otro, sobre todo uno tan valioso como…- dijo la chica, interrumpiéndose por un momento. Estaba decidida a que su plan era lo que necesitaban- Félix es mejor para hacer esto. Nadie más que nosotros lo sabrá-
Finalmente Adrien asintió de acuerdo mientras que la chica extendía su mano hacia un muy confundido Félix para ofrecerle la cajita.
-Félix Graham de Vanily, recibe el Miraculous de los Gemelos- dijo Marinette con una leve sonrisa- te servirás de él para el bien de los demás-
Félix abrió los ojos desmesuradamente al ver la caja frente a él. Tanto Marinette como Adrien estaban sonriendo levemente en su dirección. ¿Estaba sucediendo lo que creía que estaba sucediendo? ¿Ladybug y Chat Noir lo habían elegido?
Finalmente el chico se animó a tomar la caja, y la abrió. Un anillo doble estaba en su interior, de color blanco con una línea dorada a su alrededor. Una luz color azul marino surgió de la caja, y de ella un kwami con forma de un lobo color gris, con orejas triangulares y una cola peluda.
-Salutations, nuevo portador- dijo el kwami inclinando levemente la cabeza delante de su nuevo portador- me llamo Géminis, es un honor conocerte-
Félix aún estaba un poco confundido pero sonrió levemente, mirando alternadamente los otros kwamis y luego el suyo. Se puso el doble anillo en el dedo anular de su mano derecha y respiró hondo.
-No los defraudaré, Ladybug y Chat Noir- dijo Félix seriamente, cerrando su mano en un puño- yo me encargaré de su problema con Lila-
-Gracias, Félix- dijo Adrien, por primera vez dejando el lado de Marinette y caminando hacia él para abrazarlo- no tienes idea de cómo te agradezco lo que…-
-No es nada- lo interrumpió el otro chico, devolviéndole el abrazo- ahora tú vas a tener que cuidar de maman-
Adrien asintió.
-Tienes mi palabra- sonrió él- cuidaré muy bien a tante Amélie-
-Transfórmate para regresar a casa, "Adrien"- dijo Marinette dibujando comillas en el aire- ya sabes cómo contactarnos si necesitas ayuda-
-Bien- dijo Félix volviéndose a su kwami- Géminis, transfórmame-
El chico se convirtió en un superhéroe con tema de un lobo, cuya arma eran dos pares de chacos de metal, y un traje gris con blanco. Llevaba una máscara que cubría sus ojos y el dorso de su nariz, y otra máscara de cara completa sobre su cabeza. Félix se miró al espejo de la habitación de Marinette.
-Genial…- murmuró el nuevo héroe para sí mismo.
-¿Cómo te llamamos?- preguntó Adrien.
-Jumeau- dijo el chico transformado tras pensarlo unos segundos.
-Bien, Jumeau, yo te acompañaré de regreso a casa de los Agreste- dijo Marinette y se volvió a Adrien- espérame aquí, tú y yo aún tenemos que hablar de…-
Adrien iba a asentir, pero Jumeau sacudió la cabeza.
-No es necesario que me acompañes, Lady, yo conozco el camino y puedo regresar solo- dijo el héroe dando un paso hacia la ventana- ustedes dos, tórtolos, aún tienen mucho de qué conversar- alzó las cejas un par de veces en dirección a Marinette, su rostro prácticamente a unos centímetros del de ella- nos veremos mañana en el colegio, coccinelle-
-Mmmf- se quejó Adrien cruzando los brazos, molesto de que se acercara tanto a ella, mientras que Marinette alejaba a Félix de ella, poniendo su dedo índice en la nariz.
-¡Ugh, espacio personal!- dijo ella exasperada.
-No te enojes, gatito, es broma- dijo Jumeau guiñando un ojo a Adrien antes de salir por la ventana y alejándose en la oscuridad.
Una vez que se quedaron solos, Marinette se volvió a Adrien. Aún tenía una conversación pendiente con él.
X-x-x
Habitación de Adrien Agreste
Más tarde
Jumeau se introdujo a la mansión Agreste a través de la ventana abierta en la habitación de Adrien y se detransformó tan pronto como puso los pies en el suelo. Aún podía sentir la adrenalina de haber viajado por los techos de la ciudad bajo la luna. Sintió una punzada de envidia hacia su primo al ver la opulencia de su habitación, pero pronto recordó porqué estaba ahí: se había ofrecido para proteger a Adrien después de haberlo visto tan quebrado en casa de Marinette.
Géminis flotó alrededor olfateando y rápidamente dio con las zarzamoras que Adrien tenía guardadas para Aries. Félix frunció el entrecejo, recordando cuando había encontrado un trozo de queso en la misma habitación: seguramente era para su kwami.
"No me di cuenta de nada…", pensó Félix.
El chico suspiró y se fue al cuarto de baño para darse una ducha. Supuso que si iba a hacerse pasar por Adrien, tendría que verse, vestirse e incluso oler como él.
Félix se duchó rápidamente y se puso la pijama antes de mirarse al espejo. Se revolvió el cabello de nuevo y sonrió, viendo lo mucho que se parecía a su primo.
-Puedo hacer esto…- dijo en voz baja mientras que salía hacia la habitación y se dejaba caer en la cama, mirando al suelo. Géminis se ovilló a su lado en la almohada.
-¿Cuál es el plan, chico?- dijo Géminis.
-Tengo que pensarlo- dijo Félix volviéndose hacia él- ¿cuál es tu poder especial?-
-El poder se llama Espejo. Cuando lo utilizas, puedes crear un clon corpóreo de cualquier persona que quieras- le explicó el kwami- aunque solo lo puedes utilizar uno a la vez, el clon que llegues a crear durará mientras estés transformado-
El chico asintió pensativo. Eso era mucho mejor de lo que había pensado. Miró el doble anillo que era su Miraculous en su mano. Los poderes de Géminis podían ayudarlo en su misión. Tenía que hacerse pasar por Adrien. Descubrir si su oncle Gabriel era Papillon. Hacer que Lila pierda la cabeza. Apoyar a Lady Lionne y Bélier Noir para conseguir los Miraculous que faltaban y regresar todo a la normalidad.
¿En qué problema se había metido?
-Eres un buen chico- comentó Géminis interrumpiendo sus pensamientos- fue muy lindo lo que hiciste por Adrien-
-Pfff… claro que no lo soy- dijo Félix rodando los ojos- ¿no lo sabías? El día en que conocí a Marinette, había entrado a la panadería de los Dupain intentando robarle comida y dinero de la caja a sus abuelos. Traté de besar a Ladybug a pesar de que me dijo que no. Y siempre le he tenido envidia a Adrien y he querido ser él…-
Géminis sonrió levemente al escuchar lo que decía su portador. Claro que Félix era valiente y tenía buen corazón por hacer eso.
-Pero ahora que supe lo que su padre hizo… lo que esa horrible chica le hizo…- continuó Félix pensativo, con sus ojos en el techo- no pude dejar de ayudarlo-
-Cuenta conmigo, Félix- dijo el kwami- vamos a hacer un super equipo-
X-x-x
Habitación de Marinette
Al mismo tiempo
Una vez que se quedaron solos, Marinette abrazó a Adrien por la espalda con un abrazo. Estaba sumamente horrorizada de lo que el chico le había contado. Ahora que habían resuelto el problema y Félix había reemplazado a Adrien en su casa y en su vida, solamente le quedaba la parte más difícil: asegurarse de que el chico estuviera bien.
-¿Chaton?-
-Estoy bien…- dijo él en un tono que no sonaba nada bien- estoy bien, estoy bien-
Marinette puso una mano en su frente y lo hizo apoyar su cabeza en el hombro de ella.
-No necesitas estar bien, Adrien- dijo ella acariciando su cabello- fue algo realmente horrible lo que te pasó el día de hoy. Sé que estarás bien porque eres fuerte, pero tienes todo el derecho de no estar bien justo ahora-
Adrien sonrió levemente, apoyado en el hombro de ella. Por cosas así adoraba a su Lady.
-¿Quisieras quedarte conmigo esta noche?- continuó ella sin soltarlo- puedo enviarte a casa de tu tía antes de la hora de que ella despierte. Digo, si no quieres quedarte solo esta noche-
-Gracias, ma lady- dijo Adrien sin soltarla- sí… sí quiero quedarme contigo-
Tras unos minutos, la chica lo dejó un momento para bajar a la cocina y traerle chocolate caliente, además de algunos croissants porque ninguno de los dos había cenado. Tomó las mantas y las almohadas de su cama y las bajó para hacer un tendido para él en el suelo. Ambos se envolvieron en las mantas y comenzaron a comer lo que Marinette había llevado.
Poco a poco, el chico comenzó a sentirse mejor. Aries y Leo los observaban en silencio, el primero aún furioso por lo que había pasado. Ahora entendía perfectamente la obsesión de Leo por morder a Lila cuando hacía llorar a Marinette. ¡Ojalá pudiera tumbarte los dientes de una embestida! Y eso que Aries era el kwami más dulce y pacífico de los doce.
Después de un rato Adrien se quedó dormido en el regazo de Marinette, fatigado por todo lo que había sucedido ese día. La chica sonrió y besó su frente antes de acomodar su cabeza sobre una almohada y arroparlo. Una vez que lo hizo, tomó otra manta y se recostó sobre la chaise longue para estar más cerca de él.
-Buenas noches, chaton- susurró Marinette poniendo su alarma para dentro de unas horas para que pudiera llegar a tiempo con madame Graham de Vanily y que ésta no sospechara nada.
X-x-x
Colegio Françoise Dupont
Al día siguiente
Félix frunció el entrecejo al entrar al colegio. Había pasado esas puertas muchas veces como el chico de intendencia, y ahora sospechaba que era gracias al deseo de su desagradable tío. Si Gabriel Agreste era efectivamente Papillon, él mismo sería el primero en romperle la nariz por lo que le hizo a su maman y a Adrien; y esperaba hacerlo antes de que Ladybug y Chat Noir se lo ganaran.
Respiró hondo y entró al edificio con la confianza con la que entraría Adrien. Llevaba puestas ya sus ropas y había estilizado su cabello como el del chico al que estaba reemplazando. Y a diferencia de su primo, Félix no solo era inteligente sino astuto. Hizo un esfuerzo por no sonreír maliciosamente. ¡Oh, cómo se iba a divertir cuando esa Lila se acercara a él, creyéndolo su primo!
Guardó su mochila en el casillero y tomó su tablet para subir al aula de mademoiselle Bustier. Vio a Marinette llegar con una expresión cansada. Seguramente se había quedado hasta tarde tratando de asegurarse de que su primo estuviera bien. ¡Pobre Adrien! A veces lo exasperaba, su buen corazón lo hacía una víctima fácil para su manipulador padre y para las personas con malas intenciones.
Tomó su lugar en el sitio donde había visto a Adrien todos los días, y esperó a que se desatara la tempestad. Los alumnos comenzaron a entrar, y pronto Félix notó que las tres chicas que habían sido akumatizadas por su culpa cuando se hizo pasar por Adrien estaban ahí también, dos de ellas lanzándole miradas furiosas conforme pasaban a sus sitios. La tercera, la pelirroja que no soltaba su teléfono celular, lo miró extrañada cuando entró al aula.
"Oh, no…", pensó Félix nerviosamente al sentir la mirada de la chica sobre él "no, no debo estar nervioso, no hay manera en que me haya descubierto. En esta realidad nadie sabe que Adrien tiene un primo idéntico a él"
La pelirroja se detuvo frente a él, empeorando su nerviosismo.
-Adrien, escucha- dijo la pelirroja tímidamente- sé que terminaste tu relación con Lila, pero ambos son mis amigos y no quiero que se sientan incómodos por tener que sentarse juntos. ¿Te molestaría cambiarme el lugar?-
Félix no podía creer su suerte ante la oferta de la pelirroja. ¿Cambiarse de sitio para estar lejos de Lila? Siempre.
-Claro que sí, gracias por ser tan considerada- dijo Félix intentando imitar el tono amable de siempre de Adrien. No recordaba su nombre, pero lo disimuló bien.
Félix tomó sus cosas y se sentó al final junto al chico moreno al que Marinette había llamado Nino. Se esforzó en sonreírle mientras se sentaba a su lado, pues es lo que Adrien haría, y Nino hizo lo mismo. Se volvió hacia el otro lado, donde Marinette estaba sentada junto a un pelirrojo que Félix no recordaba haber visto. Entrecerró los ojos pensando en que tendría que poner atención a la hora del pase de lista para recordar sus nombres.
El chico respiró hondo, preparándose para el papel que tenía que interpretar en ese momento.
Y fue entonces cuando llegó la bruja. Pudo mirar de reojo la evidente incomodidad de Marinette y del pelirrojo a su lado. Lila entró al aula de mademoiselle Bustier con una enorme sonrisa, seguramente creyendo que tenía a Adrien en sus garras, pero cuando vio que era Alya quien se sentaba en la primera fila su sonrisa se borró y miró amenazante a Félix.
-¿No te vas a sentar junto a mí, chéri?- dijo Lila entre dientes, con un tono a todas luces agresivo a pesar de sus palabras.
-Tu querida amiga fue lo suficientemente amable como para cambiarme el sitio para ahorrarnos sufrimiento a ambos, chérie- dijo Félix en tono sarcástico.
Miró de reojo a Marinette, quien había palidecido al escucharlo. A una parte de él le causó gracia; esa chica se preocupaba demasiado.
Mademoiselle Bustier entró al aula y todos guardaron silencio. Con una última mirada fúrica en dirección de Félix, Lila tomó asiento en su sitio habitual. Un murmullo recorrió a todos los compañeros de Adrien, diciendo en voz baja cómo Adrien se había comportado tan grosero con la pobre Lila ahora que acababan de separarse y cómo era un amargado.
A Félix no le preocupó, sabía que eso no era importante. Una leve sonrisa apareció en sus labios. Esto iba a ser más divertido de lo que había creído.
X-x-x
Patio del colegio
Más tarde
Marinette sentía que sus nervios estaban fuera de control. Estaba preocupada por la actitud de Félix, pero tenía que admitir que su estrategia había sido bastante efectiva. Gracias a ella, toda la clase ya estaba convencida de la ruptura de ambos, cosa que había puesto a Lila de peor humor del que había visto desde que despertaron en esa realidad.
"Astuto", había pensado Marinette intentando contener un bostezo. Estaba cansada por lo sucedido la noche anterior y esa mañana.
FLASHBACK
Habitación de Marinette
Esa mañana
Marinette se había levantado una hora antes de lo que normalmente hacía para ir al colegio gracias al despertador que había ajustado la noche anterior. Adrien seguía profundamente dormido, y eso la tranquilizó. Tratando de no hacer ruido, la chica bajó a la panadería para traer algo de desayunar y les dijo a sus abuelos que lo tomaría en su habitación.
Cuando Marinette regresó, dejó la comida en su escritorio y se arrodilló en el suelo para despertar a Adrien.
-Chaton- dijo ella moviéndolo suavemente- ¿Adrien?-
El chico se despertó y se desperezó como un gato con una sonrisa al ver a su Lady a su lado. Esa sonrisa le provocó una oleada de alivio. Esperaba que su chaton estuviera ya de camino a curarse del trauma sufrido.
-Salut, ma lady- dijo él incorporándose.
-Vamos, minou, te traje algo para que desayunes, y para que lleves algo de comer a tu tante Amélie- dijo Marinette.
Sobre la mesa había un par de croissants, dos tazas de café, un plato con fresas y una manzana cortada en cuadritos. También había una bolsa de papel llena de pan de la boulangerie. Adrien desayunó junto a ella antes de transformarse y dirigirse a casa de su tía, no sin antes besar a su lady.
FIN DEL FLASHBACK
Aún pensando en ello, Marinette bajó al patio junto a Nathaniel a la hora del descanso y vio con alivio que Marc estaba de regreso, acompañado de Kagami y extrañamente, de Luka. Marc estaba, como era de esperarse, muy nervioso después de todo lo que había pasado con él y se sobresaltaba cada vez que alguien que no era de su reducido grupo de amigos se acercaba a ellos.
-Marc- sonrió Marinette al verlo. El chico pelinegro se esforzó por sonreír, pero solo torció un poco su boca, el pobre estaba muy asustado. Ella se puso en cuclillas para mirarlo a los ojos- estoy muy aliviada de que estés de regreso. Estaba muy asustada por ti. ¿Puedo abrazarte?-
Marc la miró con enormes ojos por un momento y finalmente asintió, abrazándola él primero. Marinette sonrió y lo abrazó también, respirando aliviada.
-Gracias…- susurró el pelinegro.
Una vez que se separaron, Marinette notó un aura seria alrededor de sus tres amigos, como si supieran algo malo. La chica alzó las cejas de manera interrogante, mientras que en su interior rogaba que no fuera nada malo. No sabía si podría soportar más malas noticias.
-Marinette, hay algo importante que tenemos que decirte- dijo Kagami finalmente.
-Claro, ¿qué sucede?- dijo ella.
-La historia que Ladybug… Lady Lionne y Bélier Noir contaron cuando recién aparecieron por primera vez- dijo la japonesa- ellos estaban diciendo la verdad-
Marinette estaba extrañada de las palabras de Kagami. ¿Acaso ella sabía algo? Una cosa era Félix, a quien Papillon seguramente quiso castigar haciéndolo recordar todo, pero ella era otra cosa.
-¿De qué hablan?-
-Que nosotros tres recordamos lo que pasó antes de… antes de esta realidad- dijo Luka a su vez, como si no supiera cómo explicarse- los héroes dicen la verdad: nuestras vidas fueron cambiadas por Papillon-
Marinette sintió un repentino alivio al escuchar que sus amigos recordaban todo y estuvo a punto de responderles, pero de pronto recordó que Félix ya sabía su secreto, así que quizá no sería muy sabio de su parte compartirlo. Finalmente, los mejores secretos son los que no se comparten.
-¿Están hablando de lo que soñaron?- preguntó Marinette fingiendo estar confundida.
-Es inútil- dijo Kagami volviéndose a Luka- no va a recordar su vida anterior. Marinette nunca fue akumatizada en el pasado, no hay manera que podamos hacerla recordar diciendo el nombre de su akuma-
-Quizá podríamos comenzar a probar con los demás que sí fueron akumatizados- dijo el chico mayor.
Marinette sonrió con una fingida expresión confundida, aunque estaba escuchando atentamente la conversación de sus amigos. Parecía que las personas akumatizadas recordaban el pasado al escuchar su propio nombre de akuma. Esa información le sería muy útil. No podía esperar a llegar a casa para enviarle un mensaje a Adrien y decirle lo que sabía.
La chica pelinegra iba a decir algo para tranquilizar a sus amigos cuando los notó de pronto en silencio, mirando detrás de ella. Félix se había acercado. Marc se encogió y Nathaniel, quien acababa de llegar a donde estaban, le puso una mano en el hombro.
-Adrien- dijo seriamente Luka. A pesar de que recordaba su pasado, tampoco había olvidado que en esta realidad era (o había sido) la pareja de Lila. Y Marinette recordó que se suponía que debía tenerle miedo a Adrien.
-Hola, chicos- sonrió él tan inocentemente que nadie se dio cuenta de que era una actuación- quería ver si Marinette me podía prestar su libreta de química-
-Cla…claro. Aquí tienes, eh… Adrien- dijo Marinette, sacando su libreta y pasándola al chico. Había acordado con Félix que le daría su libreta y él le pasaría un reporte en su interior cuando terminara el día. La chica pelinegra extendió la libreta y Félix estuvo a punto de tomarla, pero Kagami la tomó primero, mirándolo con los ojos entrecerrados antes de ponerla en sus manos.
-Gracias- dijo Félix yéndose de ahí, y Marinette alcanzó a ver que Lila lo alcanzó, tomándolo del brazo y mirándolo amenazadoramente, pero el chico se escabulló de nuevo.
-¿Está bien eso, Marinette?- dijo Kagami mirándola preocupada, interrumpiendo sus pensamientos- ¿prestarle tu libreta a Adrien?-
-Eso creo- dijo la chica continuando con su actuación- después de que me defendió ayer, creo que quizá Adrien no sea tan malo-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Ya ven como las cosas van mejorando. Félix está decidido a proteger a Adrien y está tomando su lugar en el colegio, lo cual va a ser divertido porque Lila no se espera eso. Veamos cómo les va con esta mascarada y si logran recuperar más Miraculous. Muchas gracias por seguir leyendo mis maldades, y por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
