Advierto a todos, que este no es un capítulo normal, sino la escena sexual que omití del capítulo 6.

Sentía como sus labios juntándose con los mías y sus manos acariciándome el cuerpo, sentía mi cara arder de la ansia mientras en la habitación solo se oían pequeños suspiros de diversión, sentía como empezaba a recorrer todo mi cuerpo hacia abajo dejando pequeños besos sobre mi pecho y barriga llegando a tal glorioso lugar, mirándolo por unos momentos antes de plantar un beso en la entrada, solté un pequeño suspiro de placer mientras su lengua entraba en mi empezando una pequeña danza que no duró más de unos momentos.

Volvió a subir plantándome otro beso que yo recibí con gusto mientras empezaba a quitarse la ropa, en la oscuridad gracias a la luz de la luna pude observar tan bella imagen, sonreí complacida, no tenía vergüenza alguna, confiaba en el y el en mí, se apoyó sobre mi para volverme a besar pudiendo sentir su erección frotando mis labios exteriores, ne tenía ninguna prisa, apoyé mis pezuñas en su pecho liso mientras nos girábamos para que me pudiese posicionar encima de él, seguimos con la pequeña lucha con nuestras bocas mientras subía y bajaba mi trasero dándole una estimulación que ambos disfrutamos, empezó a bajar sus manos por mi cuerpo para agarrarme el trasero con firmeza mientras ambos soltábamos pequeños gemidos de placer.

Tras un momento subí un poco más la cadera para empezar a bajar introduciendo poco a poco toda su longitud en mi, a medida que bajaba se podían oír cada vez más claros los ruidos que hacíamos ambos, no había que decir ni una palabra, nos mirábamos directamente a los ojos cada uno perdido en la vista del otro, de pronto choqué contra sus piernas dándome cuenta de que la unión ya se había hecho, mi primera vez era exactamente como hubiese querido, le besé mientras empezaba a subir y a bajar rítmicamente a los gemidos que ambos emitíamos, sus manos me acariciaban la espalda y las mejillas de vez en cuando, la habitación pronto se llenó por los gemidos de placer que ambos hacíamos.

Lucas me abrazó pegándome a él mientras me giraba poniéndome debajo suya tomando el control de la situación y pudiéndole permitir ir más rápido, yo lo único que podía hacer era emitir gemidos, uno detrás de otro repitiéndolos sin parar, tras un rato me giró poniéndose encima, estaba sonriendo mucho mientras me seguía besando el cuello que yo gustosa le dejaba hacer, había esperado más de mil años para un momento como este y por fin se estaba cumpliendo, ambos estábamos ligeramente cubiertos por algo de sudor, mi pelaje mojado hacía sonidos al contacto con Lucas como pidiendo cada vez más, Lucas me empezó a sujetar firmemente dándome a entender que no le quedaba demasiado, boca arriba rodeé su cintura con mis patas trasera pegándome a él mientras gemía sin contenerme, lo estaba disfrutando y quería que lo supiese, aceleró cada vez más hasta que entró de una vez lo más que pudo y empecé a sentir como todo mi interior estaba siendo llenado, di un último gemido antes de caer exhausta en la cama, el se separó ligeramente de mi dejando que todo lo que había en mi empezara a salir, estaba sonriendo de alegría, Lucas se acercó y me beso en la frente y sin decir palabra me abrazó y puso la manta sobre los dos para irnos a dormir.