Sesshomaru, Rin y Ah-un continuaban su viaje, Jaken aún seguía inconsciente bajo el tronco de un árbol.

Rin: (Cantando)

"El amo Sesshomaru muy poderoso es
nadie nunca lo podrá vencer
con su espada él atacará
y a todo enemigo vencerá.

El amo Sesshomaru muy poderoso es
ningún enemigo quedará en pie
con su espada él atacará
y a Rin siempre protegerá..."

Sesshomaru se limitaba a escuchar y de vez en cuando mirar de reojo a la niña... ¿De dónde sacaba tantas cosas? Todos los días escuchaba una canción diferente... Cada día lo sorprendía con canciones, con ocurrencias, con preguntas nuevas... A decir verdad, a veces sentía mas incertidumbre por la próxima ocurrencia de Rin que por el próximo ataque de Naraku... Sabía que a aquel híbrido maligno lo podría derrotar, pero no sabía en que apuros lo pondría Rin.

Rin: Señor Sesshomaru... (Su tono de voz cambió radicalmente, de muy alegre a un tono triste).

Sesshomaru: ¿Qué ocurre Rin?

Rin: El monstruo contra el cual peleó dijo que... (Sesshomaru se detuvo, en su pecho sintió algún tipo de opresión, sabía lo que la niña le preguntaría)... Señor Sesshomaru... Cuando usted se vaya a su palacio, yo no podré ir con usted, ¿verdad?

Sesshomaru permaneció en silencio... Aquél maldito caimán tenía razón en muchas cosas... Sus lacayos respetaban a su padre... ahora, él era indiscutiblemente el más poderoso entre todos ellos, pero siempre había un grupo de inconformes, como Takeo... Por cierto... Había demonios al mando de su ejército que ni siquiera conocía... ¿Quién era Takeshi? No lo conocía y ya le desagradaba... él no tenía el mismo tacto al hablar que su padre, su padre argumentaba y convencía a los demás, él simplemente se limitaba a ordenar. No era imposible el hecho de que Rin lo acompañase al palacio, podría incluso vivir ahí... Pero antes tendría que hacerse cargo de varias cosas... ¿Qué pasaría con la pequeña mientras tanto? No la dejaría sola... No podía tampoco dejar a Jaken con ella, puesto que era Jaken su único súbdito de entera confianza y debía estar allá, con él. Todo resultaba complicado ahora... Su silencio se prolongaba, Rin entendió que ese silencio era una negativa.

Rin: Si Rin no puede estar con el amo Sesshomaru, entonces...

Sesshomaru: Rin... ¿Acaso no te dije que sí te llevaría?... algún día... no ahora... sólo... espera.

Rin: (sonrió.. pero recordó algo más) Pero... el caimán dijo que usted tendría problemas con los otros demonios y yo no quiero que por mi culpa sea así.

Sesshomaru: (Si, probablemente habría problemas) Eso no importa, todos son unas basuras.

Rin: Señor Sesshomaru... ¿y si algún monstruo me ataca?

Sesshomaru: No pasará.

Rin: Pero... ¿y si usted no está?

Sesshomaru: No pasará Rin.

Rin: ¿Si sale de viaje, como ahora, me dejará sola?

Sesshomaru: No.

Rin: ¿Y si un monstruo grande y feo quiere comerme?

Sesshomaru: Basta Rin.

Rin: ¿Y si Rin no le agrada a alguna de sus novias?

Sesshomaru: (Esto sí que lo sorprendió) ¿Qué?

Rin: Es que el señor Jaken dijo...

Sesshomaru: (Coloca su mano en su frente en señal de desesperación) Rin, debes aprender a no tomar en serio todo lo que Jaken diga... 90% de las cosas que dice son completamente irrelevantes, son mentira.

Rin: ¿Entonces no tiene muchas novias?

Sesshomaru: No.

Rin: (sonreía, quería preguntar algo más) *¿Cuando Rin crezca podría ser su novia?*

Sesshomaru: ¿Alguna otra pregunta Rin?

Rin: ¡No señor!

Sesshomaru: Bien, continuemos. (Avanza sólo unos cuantos metros).

Rin: Señor Sesshomaru...

Sesshomaru: ¿Qué pasa?

Rin corre a abrazarlo, parecía muy feliz, más de lo que acostumbraba... Un poco desconcertado Sesshomaru corresponde a su abrazo... ¿Qué le pasa a esta niña? Recordó cuando la conoció... Simplemente le preguntó cómo estaba y ella sonrió alegremente... A veces le resultaba complicado entenderla, sin embargo le agradaba su compañía y sus ocurrencias.

Rin: Señor Sesshomaru... ¿Siempre trae puesta su armadura?

Sesshomaru: (Ahora, ¿a qué venía esa pregunta?). Si.

Rin: ¡Ooooh! (Se separa de él).

Sesshomaru: Vámonos.

Rin: ¡Si Señor!

Alguien viene corriendo tratando de alcanzarlos.

Jaken: ¡Amo bonito! ¡Amo bonito!

Rin: ¡Señor Jaken!

Jaken: Ay niña grosera, ¿por qué me dejaste allá tirado?

Rin: Esque el señor Sesshomaru dijo que era hora de irnos.

Jaken: Nada te costaba pedirle que me sacara de ahí.

Rin: Perdón señor Jaken, es que...

Sesshomaru: Jaken, ¿acaso no saliste solo?

Jaken: Si amito.

Sesshomaru: Entonces cállate.

Rin sonreía ante las reacciones de Jaken, sin embargo parecía más feliz que de costumbre.

Jaken: Y a ti, ¿Qué mosca te picó?

Rin: Las moscas no pican.

Jaken: ¡Niña tontaaaa! Eso quiere decir que si qué tienes, ¿por qué estas tan contenta?

Sesshomaru volteó a ver a Rin de reojo, él también sentía esa curiosidad.

Rin: Aaaam, verá señor Jaken, lo que pasa es que... (era un secreto, su secreto)... No, no le voy a decir.

Jaken: Aaaaah ¿crees que esa es una buena respuesta? Es de mala educación dejar a alguien con una duda.

Rin: jajajaja lo siento señor Jaken, esta vez no se lo diré.

Jaken: Tonta.

No hubo respuesta a su duda, pero tratándose de Rin, no podría ser nada malo el motivo de su alegría.