Parte 24
A Veces Curiosa, Otras Torpe, Al Final Bocazas
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La puerta de la entrada se abre con suavidad ya que su intención es que nadie se entere que se va a las cuatro de la madrugada; una vez que ha cerrado creyendo que no la han visto, se acerca veloz al elevador, él ya está esperándola. Cuando sale a la calzada puede ver el coche negro al otro lado con las luces puestas, le sonríe al conductor, y cruza la calle como si nada ya que muy pocos vehículos circulan por ahí a esa hora.
Albert la observa desde lo alto al borde de la terraza, sabía que salía a escondidas, pero no entendía las razones; a veces la ve de buen ánimo, en otras parece que se come los sesos dándole vueltas a una idea. Hace casi tres meses desde que regresó, la ve que está mejor de salud, aunque no pueda decir lo mismo de su corazón, pero de lo que sí está seguro es que no puede seguir dilatando más las cosas.
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La furgoneta era camuflada por el manto de las estrellas, el rincón donde se encuentra aparcada es muy apartado de cualquier ojo curioso, de seguro si la descubren más de uno se acercaría para ver la razón de que se mueva de un lado a otro con el motor apagado.
La rubia tiene el rostro hundido en el asiento mientras sus pompas en alto son sacudidas por los empellones salvajes de Bower, quien tiene la lívido por las nueves; esa postura, la sensación de su falo en su vientre, la humedad de su orgasmos, los gemidos de placer, el riesgo de ser descubiertos, y la adrenalina de lo prohibido… todo eso mezclado hace que tengan el clímax más intenso.
Minutos después con la respiración ya normalizada y la ropa en su lugar, continúan la ruta. Es inevitable negar que se atraen, se desean, se necesitan, lo disfrutan… pero a veces eso no es suficiente.
Ca- Anthony…
TA- Dime… ¿Qué pasa cariño?
Ca- Qui-quiero que me digas ¿Qué va a pasar con nosotros?
El silencio se hizo un momento… él porque no sabía muy bien qué decir, ella porque temía de lo que fuera a mencionar.
Ca- Necesito saberlo… quiero saber a qué atenerme con todo esto… sabes que te quiero pero no podemos negar que "Tú estás casado"
TA- Veras Angese… sabes perfectamente que estoy casado y que tengo una hija con "Ella"… son tantos años juntos, y no es fácil
Ca- ¿Fácil el qué?
TA- No puedo decirte lo que quieres oír… no puedo decirte que la voy a dejar
Ca- ¿Por qué?
Candy lo observa y percibe claramente como su rostro se endurece; ha fruncido el ceño ligeramente y la mandíbula está tensa, se ha enojado.
Ca- Dímelo
TA- No la he dejado todavía… porque… la quiero
Esa última palabra fue como un puñal en su pecho… dolía reconocer la verdad
Ca- Entonces lo mejor será que dejemos de vernos
TA- ¿Por qué lo dices?
Ca- Vamos a ver Terry, seamos lógicos… "Tú no la vas a dejar" y yo no estoy dispuesta a seguir esperando nada por tu parte… creo que me merezco la oportunidad de encontrar a alguien que me pueda ofrecer eso que tu no me puedes dar
TA- ¿Tú crees que no he intentado dejarte y seguir con mi matrimonio como si nada? Pero no he podido
Ca- Jaa… qué fácil es para ti decirlo ¿Tú te piensas que me chupo el dedo? ¡Por favor! No me quieras ver la cara de tonta
TA- ¿Acaso crees que es mentira? Lo he intentado Angese, intente alejarme de ti… olvidarte… ignorar que han sido dos años los que estuvimos juntos… procuré no llamarte, ni ir a tu piso
Ca- ¡¿Entonces por qué has vuelto?!
TA- Porque te quiero
La confesión tomó por sorpresa a la rubia, no se hubiese esperado esa respuesta, la misma razón… esto le es confuso
TA- Te quiero Angese… y mucho, por eso se me hace difícil estar sin ti…
El rubio limpia una lágrima que se escapa de sus ojos, le duele en el alma verla sufrir
TA- Créeme cuando te digo que te quiero, que deseo estar contigo, pero también está mi hija y tengo que pensar en ella… solo dame un poco de tiempo para pensar bien las cosas
La besa con ternura, con intensión de ser consuelo, se siente mal cuando la ve sufrir de esta manera; la rubia solo le contesta con un asentimiento de cabeza y le da otro beso más antes de bajarse de la furgoneta y entrar a la Xurrería.
Todo ese día le estuvo dando vueltas a la cabeza las confesiones que habían hecho con Anthony; quiere ser egoísta y pedírselo para ella, pero también está el hecho de la niña… eso supone un pequeño cambio en las cosas, puede que esa mujer quiera utilizar a la pequeña para incordiar, que peleen entre ellos o algo por el estilo. Incluso puede llegar a ponerla en su contra y eso no es para nada agradable.
Estaba tan sumida en sus cavilaciones mientras cenaba junto a Albert que no era consciente que este la escudriñaba detenidamente, típico "A él nunca se le escapa una".
JA- ¿Está todo bien Candy?
La rubia no responde, tal parece que no lo ha escuchado
JA- ¡Candy!
Ca- ¿Ah? Perdona ¿Me decías algo?
JA- Te preguntaba si ¿Está todo bien? Te veo muy pensativa ¿Hay algún problema?
Ca- Mmmm… sí está todo bien… solo le estaba dando vueltas a lo que nos han dicho hoy en clases
JA- Haaa… ¿Y qué tal en el trabajo?
Ca- Estupendo… ¡Es una pasada! Para tratarse de unos simples xurros, resulta que estos tienen su ciencia hahahaha
JA- ¿De verdad?
Ca- La verdad es que si… no puedes poner muy caliente el agua en donde desharás la levadura para las "Porras" de lo contrario esta se quemará y a la hora de freír saldrá muy negrita
JA- Hehehe vaaaya
Ca- Sí, y para hacer la masa de los xurros hay que quitarle la humedad a la harina, de lo contrario no quedará bien… mmm porque… espera que no recuerdo mmm
El rubio ha percibido el cambio de humor en la joven al hablar sobre el trabajo, sin duda le gusta
Ca- ah sí, hay que quitárselo porque de lo contrario al freírlos estos se deformarán.
JA- Interesante pequeña… me alegra ver que lo disfrutas
Ca- ¡Y tanto que sí! Don Paco el taxista me echa las palmas al son de "Los Chichos" cada vez que me ve hacer una "Porra" hahahaha y el señor Manolo me ha dicho que si un día me aburro que él me presta su taxi para que haga la ruta en su lugar hahahaha
JA- Vaaaya… hahahaha si llegas a cambiar el trabajo espero que me hagas descuento en tu tarifa
Ca- ¡Anda ya! No me veo yo haciendo de taxista hehehe al menos no de momento
JA- Bueno… ya que estamos, quisiera aprovechar para decir algo importante
Ca- ¿Qué sucede Albert?
JA- Pienso viajar nuevamente
Ca- ¿A un congreso? ¿Quieres contratar mis servicios de acompañante? Hehehe
JA- Hehehe ojala y fuera eso… aunque no lo creas Candy, yo tengo una vida
La rubia se siente un poco dolida, todo ese tiempo y no se ha molestado en saber de él y sus planes, le contesta algo parecido a un susurro…
Ca- Lo siento
JA- No tienes porque disculparte, no te lo dije con esa intención
Ca- Yaaa… pero igualmente eso no quita que me sienta mal, ¡Madre mía Albert! Qué egoísta he sido todo este tiempo, no me he interesado por tus planes ni nada
JA- bueno, ya tranquila… tampoco me voy a morir porque no me hayas preguntado nada hehehe soy grandecito sabes… pero te lo quería decir porque me parece que ya estás mejor, saldré en dos días, ya me están regañando porque tardo tanto en volver
La rubia frunce el ceño un poco confundida
JA- Ya bueno, había pedido permiso para un par de semana, pero por tu estado de salud pedí una excedencia, pero mi mujer dice que si ya estás mejor debo volver, tengo mucho trabajo pendiente y…
Ca- ¡¿TU MUJER?! ¡QUÉ ME ESTÁS DICIENDO!
A la rubia casi le llega la quijada al portal, desconocía completamente la existencia de esa mujer ¡Albert tiene pareja!
JA- Hahahaha así es… perdona ¿No te lo había dicho? Mmmm de seguro fue a tu hermana quien se lo comenté
Ca- ¡O sea que, Anny lo supo antes que yo! ¡Qué fuerte me parece!
JA- Hahahaha no me irás a decir ahora que estás celosa
Ca- Pues la verdad que sí… un poco… entonces ¿Es con ella que te veías las tardes que salías o ella es tu mujer?
JA- ¡No digas tonterías Candy! Hehehe sabes que tu hermana está casada ¿Qué voy a hacer con ella?
La rubia traga grueso, ahí está "Don Conservador" hablando
JA- Solo somos amigos; fuimos compañeros cuando estábamos pequeños, es normal que hoy en día mantengamos una amistad
Ca- ¡Auch! Vuestra cercanía me duele… con ella hablabas cuando estabas en África, incluso la has ido a visitar… ella ni siquiera me habla
JA- ¿Estás celosa? - Cómo me hubiese gustado que en otro tiempo me hubieses celado de alguna manera – aahhsss... ¿Cuándo dejaréis de lado vuestras disputas y llevaros como hermanas que sois?
Ca- Esa pregunta tienes que hacérsela a ella, es quien ha puesto el muro entre las dos, y sinceramente, yo paso de estarme complicando la vida con ella
JA- Ffffuuu… Vamos a ver Candy, ya es hora que dejen sus diferencias de lado de una buena vez, por el bien de ambas; llegará el día en que necesitarás de alguien te darás cuenta que sólo puedes contar con tu familia…
Ca- ¡Mentiras! No necesariamente
JA- Candy, al igual que ella, si un día necesita de alguien, no tenéis a nadie más, en este país solo estáis vosotras dos, tenéis que cuidaros y llevaros bien
Ca- Albert, ya suenas como mamá… y te puedo asegurar que me encantaría llevarme bien con ella, pero es Anny quien ha puesto distancia entre nosotras desde un principio
JA- Pero tú tienes que poner de tu parte para llevarse bien, son hermanas
Ca- Ya lo has dicho, ¿Quieres que siga tu ejemplo? Con lo bien que te llevas con Terry
El semblante del rubio cambió a uno de enojo, había metido el dedo en la llaga, justo ella; inmediatamente se arrepintió pero ya era tarde
Ca- Perdóname… lo siento, no lo pensé y lo dije sin más, lo siento mucho Albert
JA- Déjalo…
Se levanta de la mesa y se encierra en su habitación dejándola a ella sola, se muerde la punta de su pulgar, sintiéndose mal, muy mal, culpable por todo… sabía de sobra que si entre ellos no se podían ni ver era por su culpa. Candy termina de recoger la mesa y deja todo listo para el día siguiente.
Después de salir de darse una ducha se prepara una infusión de manzanilla, es entonces que se percata que su amigo está en la terraza, toma una taza más y se la lleva, necesita disculparse.
Ca- Albert…
El rubio se gira para verla, acepta amablemente la bebida que la entrega sin decir mucha cosa
Ca- Quiero disculparme por mis formas de hace un rato… no debí decirte eso, de verdad que lo lamento mucho
JA- Gracias… no te preocupes…
Los dos le dan un sorbo a la bebida mientras observan las luces de los edificios, el fondo oscuro de lo que es la montaña de Collserola, y más allá el cielo con sus estrellas.
JA- Candy… mi hermano es un estúpido, pero debes de entender que a él también le afectó saber que tu "Eras mi Esposa"… para él, nosotros le engañamos y le vimos la cara de "Estúpido" que de por sí ya tiene… pero te hizo daño… esa es la razón por la cual nosotros no nos hablamos. No es por ti, sino su actitud… y hasta que él no cambie, o admita su error, nosotros no podremos estrechar los lazos
Ca- Lo siento…
Dijo suavemente… no podía evitar sentirse mal con todo eso que había pasado entre ellos.
JA- Sin embargo tú y Anny habéis pasado tanto tiempo separadas que no habéis tenido la oportunidad de trataros… de conocerse tal y como son… estos días atrás que nos hemos visto he hablado con ella y también le hice ver lo mismo… también estaba celosa de ti porque me quedo contigo… pero al final se ha dado cuenta, como espero que tú también lo hagas, que es absurdo mantener las distancias, os necesitáis
Ca- Albert… yo
El rubio se gira para verla al rostro y posa una mano sobre su hombro.
JA- Pequeña, prométeme que lo intentaras… ella hará por acercarse a ti, por favor no la rechaces
Candy sonríe tímidamente y mueve su cabeza en afirmación
Ca- Está bien Albert… lo intentaré
JA- Gracias pequeña… me quedo más tranquilo
La rodea con su brazo y observan un rato más el panorama antes de retirarse a descansar. Al día siguiente como de costumbre Candy se fue a trabajar a la Xurrería y regresó a su casa con tiempo de comer, darse una ducha para quitarse el olor a fritura de su cabello y salir corriendo pa clases… cuando le llaman de la guardería de la Elly
Ca- ¿Diga?
XX- Soy Raquel Pujol, directora de la guardería "El Cargol" ¿Se encuentra la señorita Brither?
Ca- Sí, soy yo ¿Dígame?
XX- Le llamo porque no han venido a recoger a Elly todavía, estamos marcando a su madre pero no nos contesta las llamadas
Ca- ¿De verdad? Eso es extraño
XX- Sí… ¿Podría usted venir a recogerla?
Ca- Sí claro… en veinte minutos como mucho estoy ahí
XX- Vale, aquí la espero
Candy terminar la conversación y llama al timbre de su amiga un par de veces pero no recibe respuesta,
Ca- que extraño porque me pareció haber oído ruidos anteriormente… a lo mejor fue de otro vecino… o era ella y se ha dejado el móvil y va de camino a por la conguito… pero igual no me arriesgo y voy por ella, luego veremos qué fue lo que ha pasado… ahss, también tengo que hablar con Albert para ver si me puede hacer el favor de cuidarla mientras voy a clases; perderé la primera hora, pero no pasa nada…
Seguía caminando a la parada del autobús mientras habla con su amigo y le explica todo pero este lastimosamente no puede ayudarla por lo que tendrá que faltar a clases. Cuando llega al lugar aún no han llegado por la niña, se le hizo más extraño, pero le agradeció a Raquel el haberle avisado y esperado… luego se regresó a casa para estar con su conguito jugando hasta que aparezca su madre.
