Yuri escuchó la pregunta y entendió por donde iba el asunto. La gente era así, a pesar de que era algo común, aún las personas creían que una relación entre dos seres del mismo sexo no era normal y que si tenían hijos estos podían volverse homosexuales como si fuera algo contagioso o podían tener "la estúpida idea" de que las relaciones gay eran normales. Yuri sabía lo que era eso, antes de conocer al japonés era tolerante con las personas así, pero también tenía ese pequeño prejuicio que está en la mayoría de las personas, aunque todo eso se fue derrumbando al conocer al azabache y darse cuenta de que no era como lo pintaban.
Yuuri no era un chico delicadito que se creía chica, la relación entre ambos era como cualquier otra ya que hacían lo mismo que todos por lo que era normal y eso le había hecho ver cuanta discriminación había a su alrededor sin darse cuenta. El hecho de que el japonés sintiera que debía decirle que era gay como si fuera una enfermedad o algo así, la parte donde la gente necesitaba etiquetar si era una relación homo o no y el cómo daban sonrisas sínicas solo para no parecer que lo estaban discriminando.
— ¿Por qué cree que afectaría una relación normal y llena de amor a mi hijo en algún sentido? —le preguntó con formalidad— gracias a Yuuri mi hogar se volvió más cálido y mi hijo más feliz, creo que todo está bien para él.
Yuuri se sentía un poco avergonzado por lo que su padre preguntaba, pero era su familia y si iban a conocerse lo mejor sería que fuera sin tapujos. Por su parte Vitya escuchaba atento la conversación, su padre era quien tenía que responder, pero a él le picaba la lengua por comenzar a parlotear sobre lo que creía, aunque se abstuvo ya que sería poco educado con sus "abuelos".
—No me malinterpretes, mi hijo es gay y lo acepto. Ambos son adultos y pueden hacer lo que quieran, pero le están mostrando como normal a un niño algo que no lo es —el tono de Toshiya era calmado, solo quería conversar el asunto sin armar problemas— ¿Qué sucedería si él cree que también es homosexual solo porque piensa que es normal que a un hombre le guste otro? Después de todo los niños aprenden por lo que ven e imitan.
Hiroko también mantuvo el silencio, le debía respeto a su esposo, pero ya cuando se devolvieran al departamento hablarían seriamente de como este se estaba entrometiendo donde no lo llamaban.
—Si ese es su pensamiento entonces a Yuuri deberían gustarle las mujeres —respondió serio y los padres de Yuuri lo miraron sin entender a que se refería— ustedes son una pareja "normal" —hizo las comillas con sus dedos para remarcar la palabra— si todo fuera por imitación, Yuuri debería haber buscado una chica con la cual casarse y no fue así. Por otro lado, si a Vitya le gusta un chico o una chica no me importa, las relaciones son todas normales siempre que haya respeto y amor por el otro —tomó la mano de su novio por debajo de la mesa y la apretó levemente dándole a entender que estaban juntos en esto— las relaciones anormales son donde hay violencia de cualquier tipo, porque eso es algo que no debería suceder, ya que eso no es normal y no debería verse como tal.
Hiroko sonrió ampliamente, su hijo había encontrado una buena persona para complementarlo en su vida, Yuri lo respetaba por quien era realmente y lo amaba por la misma razón y eso era suficiente para dejar a su corazón de madre tranquilo.
Toshiya también sonrió al entender sus palabras— tienes razón, nunca lo había visto de esa manera —fue sincero con sus palabras, su pensamiento era de otra época donde todo eso era mal visto, pero Yuri le abría los ojos con palabras simples pero que sonaban lógicas desde su punto de vista. Al igual que su esposa estaba feliz de que su hijo encontrara a alguien en quien apoyarse y a quien brindarle apoyo.
El resto de la comida se fue alivianando, cambiando los temas a la vida escolar de Víctor, dándose cuenta de que era un chico muy aplicado e inteligente a quien le gustaba estudiar así como divertirse. No podían estar más felices con su visita, las dos semanas se les pasarían volando de esa manera, además de que Yuuri les había pedido si podían buscar a Víctor en la escuela ya que este saldría temprano y no se quedaría estudiando porque quería estar más tiempo con los padres de Yuuri.
Llegó el momento de despedirse, Yuri llevó a sus suegros en el auto hasta el departamento donde antes vivía el japonés. Recibió un abrazo apretado de la señora Katsuki y un fuerte apretón de manos de parte del señor, ambos agradeciéndole por estar al pendiente de su hijo y deseando ya verlo al día siguiente.
—La próxima vez viajaran ustedes. Así conoces Japón —le dijo Hiroko mientras le apretaba las mejillas lo cual hizo sonrojar al rubio.
—Eres nuestro hijo ahora —fue lo que le dijo Toshiya al despedirse lo que lo dejó pensando.
En el camino a casa solo pudo pensar en que su familia se había agrandado y que se sentía bien. Hiroko era como una madre y eso lograba hacer que cualquier lugar se volviera cálido, ya sabía de dónde había salido Yuuri.
Hiroko regañó a su esposo por hacer preguntas tan entrometidas, aunque por dentro lo agradecía ya que habían logrado ver las cosas de otra manera así como conocer más de la personalidad del rubio novio de su hijo. Solo por eso no lo dejó durmiendo en el sofá, porque si hubiera arruinado la relación otra sería la historia.
Al día siguiente Yuuri había pedido permiso en el trabajo para mostrarle a sus padres que autobús debían tomar para llegar a la escuela de Víctor, por lo que llegó allá después de desayunar y pasaron toda la mañana juntos hasta que fue la hora de ir a retirar al adolescente quien corrió feliz hacia ellos al verlos. Chris fue tras el platinado, ya que este le había dicho que quería presentarle a sus abuelos.
—Este es mi mejor amigo, Chris —les dijo a los mayores y estos lo saludaron con cordialidad.
— ¿No quieres venir con nosotros? —preguntó Hiroko al instante para que Víctor tuviera un amigo con quien compartir. El rubio tuvo que rechazar la invitación prometiendo ir al día siguiente ya que tenía un compromiso con Minako y no podía dejarla esperando.
Se despidieron del amigo de Víctor y fueron al departamento de Yuuri, ahí pasaron las horas donde Hiroko cocinó varias delicias que Vitya felizmente consumió ya que adoraba los dulces y la mamá de Yuuri cocinaba delicioso.
Yuri fue por ellos al salir del trabajo, entrando brevemente al departamento para saludar o al menos ese era el plan, ya que los padres de Yuuri comenzaron a hablarle, logrando que se quedara más tiempo de lo que pensaba y en menos de lo que se dio cuenta, estaba sentado en uno de los sillones comiendo pastelillos y hablando de su día laboral.
De verdad se sentía bien aquello, pero también quería volver a su anterior rutina donde la atención de su novio solo era robada por su hijo y nadie más, dejándole tiempo de sobra para disfrutarlo a voluntad. Lo bueno es que solo sería por unos días, ya después se irían y sus días volverían a ser lo que eran.
El día siguiente ambos Yuris fueron a trabajar y Víctor a estudiar, a la salida solo fue Hiroko por él y Chris cumplió con esta vez acompañarlos, haciendo feliz a la señora quien quería conocer al amigo de su nieto. De vuelta a casa les compró helados así como al llegar les preparó jugo natural y algunos bocadillos para que compartieran.
Toshiya había acompañado a Yuri a la oficina, pasando un tiempo juntos y el rubio mostrándole que era lo que hacía. Como tenía su propia oficina, no había problema de que tuviera un invitado son él, almorzaron juntos y conversaron bastante. Toshiya le recordaba un poco a su abuelo y eso lo hacía pensar en que iba a pasar cuando este conociera a Yuuri.
Víctor y Chris escuchaban historias de cuando Yuuri era niño, anécdotas graciosas así como se enteraron de que era un cerdito y podían corroborarlo con una foto que Hiroko tenía en su billetera— era tan tierno —decía Víctor imaginando un hermanito con las características del japonés, sería tan lindo tener uno. Siempre quiso tener hermanos menores, aunque nunca lo dijo para no poner más presión en los hombros de su padre.
Víctor con la llegada de Yuuri, había podido ser más caprichoso y dejar un poco la responsabilidad de lado, logrando sentir como era que alguien estuviera todo el tiempo al pendiente, dejando que su mente descansara un poco sobre qué hacer para que su padre tuviera menos cargas. Yuuri lo era todo en su vida al igual que su padre rubio.
Chris fue feliz de saber que su amigo estaba teniendo una buena vida, se notaba en sus sonrisas que ahora eran verdaderas la mayor parte del tiempo, reemplazando a las falsas que utilizaba antes. Su amigo era genuinamente feliz ahora.
Yuuri fue el primero en salir del trabajo e ir por su hijo y el amigo de este, aunque se quedaría hasta que su novio fuera por ellos en el auto, debían conversar son sus padres para planear algo el fin de semana aprovechando que todos tendrían tiempo libre.
Víctor chateaba con Otabek de vez en cuando y se le ocurrió que podría invitarlo para que sus abuelos lo conocieran, aunque algo dentro de él se sentía incomodo al recordar la conversación entre su padre y Toshiya. Tal vez sería mejor en otra ocasión.
—Entonces haremos un día de campo. Vitya ¿No quieres invitar a Beka? —la pregunta lo sacó de sus pensamientos, al parecer Yuuri lo leía mejor que nadie por lo que le regaló una hermosa sonrisa. No debía preocuparse puesto que sus padres estaban junto a él y lo apoyarían siempre.
—Sií, si quiero —de inmediato le preguntó al moreno quien le respondió que arreglaría sus tiempos para poder ir, ya que quería pasar tiempo con él y tenía algo importante que decirle lo cual dejó pensando a Víctor.
Volvieron a su propia casa algo agotados, estos días habían estado hasta más tarde despiertos al estar compartiendo después del trabajo con los padres de Yuuri, no les molestaba, pero era cansador el ir y venir desde aquel departamento.
Los Yuris cayeron rendidos esa noche, pero Víctor no podía conciliar bien el sueño imaginando las una y mil posibilidades que habían de lo que podía querer hablar el moreno. Por un momento pensó que tal vez no podrían verse más y se puso triste, aunque lo entendería ya que tal vez entraría pronto en periodo de exámenes y la universidad era difícil.
Se durmió pensando en que quería verlo a diario, no solo hablarle por chat, además de querer decirle de frente lo que sentía por él con la esperanza de ser correspondido. El también tenía algo importante que decirle.
࿂Continuará࿂
