Capítulo 25. La magia de los sueños.
Brave sintió como si hubiera despertado de un largo sueño de nueva cuenta, abrió sus párpados, solo para percatarse en donde se encontraba, la cueva…
Aquella donde se había quedado dormido hacía tiempo.
—¿Pero qué…? — Se dijo a si mismo confundido. —Solo fue un sueño… — Celestia y su alumna, las otras chicas, el libro de su padre y la carta de su madre, ahora estaba genuinamente despierto.
Abandono la cueva, y sobrevoló el sitio, solo para ver su hogar en el sitio de siempre.
—Canterlot… — Comento al aire, al entrar los ponis lo saludaron, reconociéndolo, inclinándose ante el príncipe Moonlight, Brave los hizo levantar, los escucho por un momento, hasta que vio un sitio familiar, disculpándose ante los ponis, avanzo hasta el sitio, el sonido del viento empujando el anuncio de metal y una puerta verde lo hizo sonreír, cuanto tiempo había pasado desde el último momento en el que había puesto un casco en ese sitio.
Entro haciendo sonar la campana de la puerta...
—¡Brave! — Exclamaron varias voces llenas de genuina sorpresa, en cuanto vieron al alicornio moteado entrar.
—¡Moony! — Comento su madre lanzándose directo hacia su hijo, mientras el resto de igual forma se acercaba a él.
—Hijo… pensamos que nunca te volveríamos a ver… — Indico su padre, ocultando todo rastro de tristeza de su rostro, sin embargo por dentro era todo lo contrario, Brave los observo sin poder creerse la naturaleza de la situación.
—No puedo creerlo… todos ustedes, ¿Me esperaron? — Respondió, con angustia, mientras le correspondía el abrazo a su madre.
—Así es Brave. — Repuso Icy, los ojos de Brave comenzaron a lagrimear.
—¿Cuánto tiempo paso? — Pregunto, mientras recuperaba su compostura limpiándose los ojos.
—Una semana… genuinamente pensábamos que nunca volveríamos a verte, pero me alegra que no haya sido así. — Comento Ash con ojos igual de llorosos y genuinamente feliz de ver a su compañero alicornio.
—Y hay alguien esperando en el castillo… — Indico Shiro perspicazmente, el corazón de Brave latió con fuerza.
—La princesa Luna, es magnífica, es tal y como la describiste. — Indico Icy, aquella noticio le erizo la piel a Brave.
—Adelante hijo, ve con ella. — Indico su madre, Brave abrió la puerta con rapidez, pero antes de salir, volteo a ver a sus compañeros.
—¿Vendrían conmigo? — Les pregunto, sin embargo los tres guardianes se negaron.
—Es tu momento, además, nosotros ya tuvimos nuestra audiencia con ella. — Repuso Icy colocando su casco sobre su lomo. —Adelante, tomate tu tiempo, nosotros te esperaremos.
—Muchas gracias. — Al poner un casco fuera de la panadería, intento pensar si los recuerdos que tenía revoloteando en su mente, simplemente habían sido de un sueño, era lo más probable, se alegraba de que la predicción de los años de Inaya no se hubiese concretado.
Al entrar al castillo, Pocket Watch, consejero real, y alguien a quien había visto pocas veces lo saludo.
—Príncipe Moonlight, lo hemos estado esperando. — Dijo el unicornio.
—Muchas gracias. — Respondió Brave.
—Acompáñeme, las princesas lo aguardan. — El alicornio manchado avanzo justo detrás del asistente de Celestia.
Antes de entrar a la habitación del trono, pudo escuchar una risa, una que reconocería en cualquier sitio, trago saliva lleno de nervios, antes de entrar se acercó al consejero.
—Disculpe, señor Pocket, pero ¿Cómo me veo? — El consejero fue sincero.
—Sinceramente, tiene el aspecto de siempre príncipe, su barba corta, y su melena desaliñada, no parece que necesite de un baño, pero si me lo permite, tomare su alforja — Brave negó con la cabeza.
—No se preocupe, no es necesario — El consejero asintió, y abrió la puerta a la habitación el alicornio manchado, suspiro todo por lo que había luchado, todo por lo que había pasado, al final sería recompensando, al abrir la puerta la princesa Luna lo observo, Brave se quedó quieto, sin controlar sus emociones sus ojos se sentían pesados, el corazón le latía y sentía algo de comezón en sus cascos, sin embargo corrió directo hacia ella, la princesa hizo lo mismo, ambos se encontraron, colocando su cuerno uno encima del otro.
—Luna… — Sin embargo, la imagen de la yegua azulada desapareció entre sus cascos. —¿Pero qué…? —
…
Ahora sin saber cómo y cuándo, se encontraba encadenado, en una celda, justo como en la que se encontraba cuando Celestia lo había encerrado.
—Todo fue tu culpa… — Indico una voz femenina en plena oscuridad.
—¿Pero de que hablas? — Pregunto Brave.
—¡Oniria…, Oniria cayó por tu culpa! — Indico la voz llena de amargura y desdicha, la figura poco a poco tomo forma y la observo con atención, era una unicornio con un cuerno más afilado de lo normal, un cuero azul y por si fuera poco, había algo familiar en ella como si la conociera de algo.
—Pero yo no tuve nada que ver con eso… — Respondió el alicornio manchado lleno de genuina confusión.
—Dices eso ahora "Hopeful", pero todos aquí lo sabemos, nosotros nunca lo olvidamos, nos prometiste cambios, y solo trajiste una gran desdicha hacia el reino —
—¿Hopeful?, pero mi nombre es Brave —
…
De nueva cuenta, su mente lo transporto a otro sitio, esta vez, parecía una plaza, una fuente se alzaba con una única figura de un alicornio, de pronto una voz grito hacia su dirección.
—¡Ahí esta ese demonio de pesadilla! —
—¿Dónde? —Pregunto el alicornio.
—¡No lo dejen escapar! — De inmediato vio como una turba furiosa de ponis acercándose con rapidez hacia él.
El muchacho por instinto comenzó a correr, sin embargo, mientras avanzaba noto que sus cascos eran distintos, parecían más garras que cascos, se sentía más alto, y cuando logro perder a la turba se detuvo para observar su reflejo.
Una pesadilla ocupaba lugar frente a él, sus ojos eran completamente verdes con una iris rojiza, así mismo su cuerno emitía un aura morada, y su cuero era completamente oscuro junto a sus manchas que ahora brillaban de un tono rojizo, le aterraba aún más ver que su hocico era más el de una bestia que el de un equino, filosos colmillos sobresalían, así como el resto de sus dientes.
—No… no — El muchacho se tumbó en el suelo confundido. —Esto no puede estar pasando… — Los cascos, o mejor dicho garras le temblaban, y de nueva cuenta, alguien apareció junto a él.
—Y sin embargo, es la pura verdad — Indico la figura.
—¡Celestia! — Respondió Brave.
—Ya no tienes a donde huir bestia onírica, no tienes hogar, no tienes familia, no tienes amigos, no tienes nada… — Brave negó.
—¡Eso es mentira! — Celestia sonrió de manera poco amigable.
—Eso piensas Brave Moonlight, déjame mostrarte, lo que hiciste hace tiempo — La princesa recito unas palabras en ponaco antiguo, y de la nada, aparecieron imágenes en el aire.
—Primero fueron tus padres, te alimentaste de sus desdichas, poco a poco, y sin darte cuenta, les arrebataste sus emociones, al principio, pensábamos que era culpa de las pesadillas, y como si eso no bastara, hiciste lo mismo con mi hermana — Brave se quedó callado, observo su reflejo por unos momentos, y de pronto, aquella historia apareció en su mente, se llevó una garra a su boca, aterrado. —Después, seguiste con aquellos potrillos y potrancas, después de todo, es fácil manipular a los más pequeños, te ganaste su confianza atrayéndolos como un protector, sin saber que se entregaban a voluntad a una pesadilla, Icy la guardiana del norte intento detenerte, pero la dejaste en un estado que no le deseo a ningún otro poni, después una amable dragona, de la cual solo dejaste sus cenizas, y finalmente la criatura de oriente, el pobre muchacho no sabía a lo que se enfrentaba — Aquellos recuerdos se reflejaban a la perfección dentro de las memorias de Brave, que era real, que no lo era.
—La pregunta que buscas es ¿Qué está pasando? — Comento Celestia con una voz, que Brave reconocía, una voz que no era ni de una yegua, ni de un semental, una voz incorpórea, la voz de aquel ser repugnante que lo había causado todo. —Lástima que ya sea tarde, fuiste tan estúpido en venir hasta aquí, y para que, para rescatar a tu amada — La Celestia que tenía frente a él, comenzó por cambiar de forma, el cuero blanco de Celestia fue carcomiéndose, hasta que finalmente solo quedaba una yegua de crin negra y melena con forma de niebla morada, dos ojos azules con una pupila de dragón se clavaron en los de Brave.
—¡Nightmare! — Respondió Brave.
—Eso era tiempo atrás y lo sabes perfectamente, después de todo, obtuve esta forma, gracias a tu querida princesita de la noche. —
—Y que ganabas con hacerme esto. — Nightmare Moon sonrió satisfecha.
—Demostrar un punto, puede que hayan pasado mil años, pero no te volviste ni un poco más fuerte, después de todo, nunca había podido entrar a tu mente, sino hasta ahora, lo que te mostré, son tus miedos más profundos, y debo de admitirlo, hubo varias cosas interesantes, perder a tus seres queridos, pobrecillo, déjame decirte algo, jamás ames a alguien, al final, eso solo se convierte en una debilidad — Brave relincho indignado. —segundo, quien diría que Hopeful estuviese contigo —
—¿Hopeful? — Nightmare se llevó un casco a su rostro y con una sorpresa fingida comento.
—Oh, veo que no te lo ha dicho, ya veo, después de todo, quizá no tiene la confianza de decírtelo puede que cuando te lo diga sea demasiado tarde, así que no diré nada, oíste Hopeful, tu secreto está a salvo conmigo, no tienes que agradecerme — Indico sarcásticamente. —Y por último, pero no menos importante, todo lo que dije es verdad, estas solo Brave, siempre lo has estado, y lo sabes, no tienes porqué fingirlo, aquellos "alumnos" tuyos, nunca te importaron — Brave no supo cómo responder, su silencio era más que suficiente para Nightmare Moon, y con una carcajada rompió el silencio. —Hay pobrecito, si de verdad te importaran, porque haberlos abandonado por mil años, lo mismo les paso a tus padres, imagínate el rostro de tu pobre madre, al enterarse que no volvería a ver a su hijo ingrato, puedo ver sus rostros, llenos de tristeza y desdicha, y todo para que, para rescatar a la yegua de tus sueños, patético de verdad — Brave noto que todo era verdad, cada una de sus palabras lo lastimaban, pues nunca había meditado sobre las consecuencias de sus actos. —Lo vez, tengo razón, por eso no eres capaz de darme una respuesta, pero no debes de temer, si me ayudas, te prometo que no volverás a sentirte solo de nuevo, ¿Qué dices? — Brave observo su reflejo en el agua, era esta su verdadera forma, la de una pesadilla sin sentimientos, alguien egoísta al que no le había importado dejar atrás a sus seres queridos por su amada…
—Y bien, que respondes a mi propuesta — Brave cerro sus ojos, se sentía derrotado, pero unas palabras aparecieron en su mente, "nunca flaquees, pase lo que pase, sabemos que lograras salir adelante", acto seguido se levantó, se paró frente a Nightmare Moon, sin sentirse intimidado.
—No Nightmare, tienes razón, tuve que dejar atrás a todas las personas a las que amaba, fue egoísta de mi parte lo reconozco. — Acto seguido la forma del muchacho comenzó a cambiar. —Pero nunca he estado solo — Los recuerdos implantados en la mente de Brave desaparecían solo dejando sus verdaderas memorias de su familia y amigos. —Todos ellos me acompañaron porque querían que lograra mi meta, es cierto que los deje atrás, pero decir que no me importan es una gran mentira, todos me acompañan en espíritu, y de algo estoy seguro. — Sentía como regresaba a la normalidad y al mismo tiempo como su esperanza aumentaba. —¡Te demostrare, el verdadero poder de los sueños! — Por un breve instante Nightmare pudo sentir que no mentía, genuinamente existía un rastro de sus compañeros en él, sin embargo, eso no bastaría.
—Muy bien Brave, demuéstrame ese poder, ya estuve en prisión suficiente tiempo, ¡No dejare que esto termine aquí! —
Ambos se precipitaron uno sobre el otro, intercambiando ataques de lado a lado, coces rápidas, y hechizos fugaces, iban de un lado a otro, ambos los esquivaban en el último momento.
—Muchacho engreído, que te hace pensar que ganaras esta vez —Inmediatamente comenzó a lanzar rayos de energía de pesadilla, como si tajos de espada se trataran, Brave los esquivaba moviéndose de un lado a otro, avanzando hacia la pesadilla para intentar presionarla a cometer un error.
—¿Brave puedo ayudar? — Susurro Woeful en su interior, despertando de su letargo.
—Todavía no, tengo una idea — Su otro yo estuvo de acuerdo, volviendo a dormitar en su interior.
—Qué te pasa Moony, acaso no tienes el valor para atacarme — Brave la miro detenidamente, cargo su cuerno, mientras avanzaba hacia ella.
—¡No te atrevas a usar ese apodo conmigo, no tienes derecho a llamarme así! —
—¡Como te atreves a responderme maldito impertinente! — Aquellas palabras hicieron su efecto pues Nightmare Moon, se transportó frente a él.
—Gracias por darme la ventaja — Comento con una sonrisa, el rayo cargado impacto en ella rompiendo un trozo de su armadura.
—¡No eres más que un desdichado guardián! — La yegua contraataco, atravesando a Brave con su cuerno en su pecho, sin poder hacer nada por evitarlo, recibió el golpe de lleno, sangre abandonaba el sitio donde había perforado la pesadilla, el alicornio manchado retrocedió, al mismo tiempo que comenzó a toser sangre, mientras la herida emitía una especia de miasma oscuro, sin embargo, no era suficiente como para acabar con él.
—Dime… — Comento con cierto esfuerzo. —Eso es todo lo que tienes… — una sonrisa llena de confianza apareció en el rostro de Brave, aunque no iba negar, el cuerpo le dolía, y apenas podía mantener su vista centrada en la pesadilla.
—¡NO! — La oscuridad de Nightmare Moon la envolvió, transformándola en una hidra de cinco cabezas, el guardián no lo dudo, usando el mismo poder, para cambiar a un dragón, una de las cabezas, se lanzó para intentar devorar al dragón grisáceo, pero Brave esquivaba sus ataques ágilmente, agradecía que su velocidad no se hubiese oxidado con el tiempo.
—¡Deja de moverte! — En ese instante, reconoció la frustración en Nightmare, iba a cometer un error, y él estaba más que listo para contratacar, las cabezas se lanzaron con furia en su dirección, y mientras las esquivaba, hizo que se enredaran unas con otras, para cuando termino su transformación, las cinco cabezas estaban atrapadas unas con las otras, Nightmare Moon, regreso a la normalidad jadeando, agotada.
—Que rayos me pasa… — Se dijo viéndose a sí misma, Brave sonrió, escupiendo un aliento de fuego que termino por destruir otra parte de la armadura de la pesadilla, el dragón retrocedió mientras regresaba a su forma original
—No me daré por vencido Nightmare, no importa cuántas veces me tires, no importa que me manipules, siempre me levantare ante ti, sin importar las consecuencias. —
—¡Como te atreves! — Exclamo llena de rabia —¡Las pesadillas, siempre estarán por encima de los guardianes! — Brave no dijo nada, pues ahora había llevado la batalla a su lado, intercambiaron ataques nuevamente, Nightmare Moon era cada vez más agresiva y descuidada con sus ataques, Brave por su parte saco a disposición todo lo aprendido gracias a la tribu Kirin.
Armas hechas de energía onírica aparecían en el aire, la pesadilla mostro genuina sorpresa, pues nunca había visto algo como eso, Brave sabía lo que tenía que hacer, solo debía manipularlas con su cuerno como si se trataran de una extensión de su cuerpo, Nightmare las repelía, solo para recibir fuertes coces del alicornio en cuanto se descuidaba.
Con cada ataque conectado, Brave observaba como su armadura se resquebrajaba, hasta que finalmente, la armadura se rompió con un fuerte estallido.
—¡Basta! — Profirió la yegua de pesadilla, se detuvo en su sitio, Brave empezó a avanzar, para intentar aprovechar aquel momento de descuido, sin embargo, fue un craso error. —Esta forma ya no me sirve, déjame mostrarte como luce una verdadera pesadilla… — Una onda de energía oscura lo repelió como si nada, al mismo tiempo que Nightmare Moon comenzaba una metamorfosis.
Los ojos azules se tornaron rojos, su tamaño aumento considerablemente al mismo tiempo que una aura verde tomaba lugar en vez del color azul habitual en sus escleras.
En su melena y alas comenzó por formarse una sustancia pegajosa, burbujas de oscuridad se movían, sus colmillos aumentaron de tamaño y una armadura reemplazo la anterior cubriendo solo su torso, Brave sintió el poderoso influjo de energía de pesadilla en ella.
—No eres la única que tiene un truco bajo el casco — De inmediato se comunicó con su otra parte —Woeful, es tu turno, te lo encargo — Woeful asintió mientras se daban un choque de cascos.
Nightmare estaba interesada en saber el significado de las palabras del muchacho, a que se refería con eso, sin embargo lo recordó de golpe, una mueca de satisfacción apareció en su cara.
—Veamos qué tan cierto es eso. — La figura de Brave de igual formo se alongo, creciendo un par de centímetros, sus ojos azules fueron reemplazados por unos ambarinos, su melena se tornó en una neblina blanquecina y su cuero únicamente se oscureció, las manchas grisáceas de igual forma destellaban de un tono blanquecino y la luna llena de su flanco se tornó roja.
—Jamás pensé que nos encontraríamos de nuevo — Comento Woeful con la mirada llena de desprecio ante la figura de pesadilla.
—¿Por qué lo ayudas Woeful Nightmare, acaso crees que así podrás expiar tus pecados? — Woeful de inmediato le respondió.
—Se lo que intentas hacer, no funcionara conmigo, además, no recuerdo haber sido de los suyos, y mi nombre no es Woeful Nightmare, soy Woeful Darkmoon — Nightmare de inmediato dejo ir su lengua de más.
—Entonces ahora te haces llamar Woeful Darkmoon, dime en que momento lo decidiste Hopeful, fue después de que fuéramos Woeful Nightmare, justo cuando atacamos aquella aldea de Oniria, o cuando tu amada se dio cuenta de lo retorcido que eras — Woeful planto su casco sobre el suelo.
—Suficiente de hablar del pasado, después de todo, al final del día, uno de los dos terminara desapareciendo, no te permitiré que liberes a Lord Tenebrae —
—¡¿Cómo sabes lo de Lord Tenebrae?! — Pregunto Nightmare Moon confundida.
—No tengo porque decírtelo, pero pase lo que pase, ¡Juro que jamás permitiré que lo traigas a este mundo! — Nightmare Moon comenzó a reír.
—Es inevitable, aunque yo muera, mi llama no se extinguirá, nuestro amo, resurgirá de su prisión, sabes que no soy la única, ¿verdad? — Tras eso, corrió directo hacia Woeful, para ponerle fin a su vida, aquello no hizo retroceder a Woeful, en cambio él también se abalanzo hacia ella.
—Gracias por permitirme pelear Brave — Susurro Woeful para sí mismo,Nightmare Moon cargaba con toda su fuerza.
—¡Nightmare! — Grito Woeful, los cuernos de ambos chocaron, una gran oleada de energía sobresalía de los cuernos de ambos, ninguno cedía, y no parecía que alguno de los dos fuera a hacerlo. —Ahora Brave… mientras chocamos cuernos, ¡Ve por Luna! — Indico Woeful a su compañero, el cuerno de Woeful brillo con más intensidad, el característico tono azul celeste de Brave apareció y este último comenzó a ser arrastrado aún más profundo dentro de la mente y sueños de Nightmare Moon.
Los dos unicornios se separaron y se elevaron rápidamente al cielo.
Un gran rayo pasó a gran velocidad junto a Woeful, el muchacho únicamente viro de último momento, pero una de sus alas había sido impactada, con una voltereta recupero altura.
—Me impresionas Woeful, antes eras tan débil de voluntad, debo de recordarte que Oniria, cayo por tu culpa — Aquellas palabras hirieron la confianza del alicornio de pesadilla, pero se dio cuenta de su plan.
—Tú lo has dicho, era débil de voluntad, ¡Ya no más! — Aquello solo hizo que el chico fuera más temerario, mientras volaba hacia adelante esquivando ráfaga tras ráfaga mágica, sin que esta pareciera detenerse, el solo se limitaba a esquivar y a cargar su cuerno sin frenar, la oportunidad se presentaría, en cualquier minuto.
De inmediato observo como se preparaba para lanzar un hechizo, su voz se tornó gutural, las palabras eran una mezcla de ponaco antiguo, y una lengua aún más primigenia, sin embargo, lejos de huir, aprovecho acercándose a ella, su cuerno estaba más que listo, sin pensárselo dos veces, su cuerno entro en contacto con una barrera, Nightmare Moon sonrió satisfecha, no había forma de que su escudo fuera destruido, sin embargo, pequeñas grietas comenzaron a formarse, al mismo tiempo que Woeful recitaba algo, uno de los antiguos hechizos de Oniria, el escudo de Nightmare se resquebrajaba a una velocidad impresionante.
La yegua se detuvo de recitar, el escudo cayó, el hechizo de Woeful por otro lado había sido completado con éxito, un orbe, de tono blanco la envolvió, de inmediato su cuerpo quedó paralizado,
—¿Qué es esto? — Dijo entre cortadamente, solo para comenzar a caer en picada incapaz de aletear para salvarse.
Sin embargo, Woeful supo que eso no la detendría, solo le estaba ganando tiempo a Brave, ahora todo dependía de él, y si podía encontrar a Luna.
…
Mientras tanto, Brave avanzaba adelante sobre una corriente de oscuridad, pese a ello pudo ver algunos recuerdos pertenecientes a Nightmare, uno de ellos fue el momento en el que Nightmare se introducía en Luna.
—Esto fue… — El mismo día en el que Brave había recibido su poder, el momento en el que le había dado el golpe final, o eso parecía, Luna se había puesto frente a él, y en aquel momento, Nightmare se introdujo en ella, como una pequeña raíz. —Todo esto, fue mi culpa… — Brave se sintió pesado y desorientado. —Todo este tiempo… — Los cascos le pesaban más de lo normal. —No, no debo de pensar así, lo importante es rescatarla, después de todo, por más doloroso que sea, esta es la verdad… aguanta por favor Luna… — En cuanto esas imágenes desaparecieron, avanzo por lo que "sentía" que era un corredor, dado que todo el sitio era oscuridad pura, de inmediato otra imagen se acercó en su dirección.
Dos figuras irreconocibles hablaban una con la otra.
—"Tiene que haber otra forma de salvar a nuestro hijo" — Comento una voz femenina de manera melancólica.
—"No la hay, y lo sabes, esta oscuridad, es lo único que puede mantenerlo con vida" — Por un momento, las voces le parecían familiares, pero al mismo tiempo no, pues no solo sus rostros era lo único que era irreconocible, sus voces sonaban distantes. —"Hopeful, por favor, espero que puedas perdonar la estupidez de tu padre" — En aquel momento, la figura se movió a un lado, y Brave se quedó atónito.
—¿Ese soy yo? — Era idéntico a Brave, manchas en su rostro, en el torso y cascos, el color de su cuero correspondía al suyo, grisáceos claros y oscuros. —Que acabo de presenciar… — Un escalofrió le recorrió la espalda, y aquellos recuerdos desaparecieron de igual forma.
El alicornio continúo avanzando, hasta que de nueva cuenta se topó con una revelación.
En ella, Nightmare Moon con la apariencia de Luna aparecía recitando una serie de hechizos, sobre unos objetos ciertamente macabros.
Cada uno brillaba de un tono distinto, y de inmediato, viejos conocidos aparecieron.
Icicle Brownout, Shade Flare, Incubo y Albtraum, además de otras presencias que no reconocía.
—Es un gusto tenerlos de vuelta — Indico Nightmare Moon satisfecha.
—Muchas gracias maestro, o debo decir maestra, su forma es distinta a la que recuerdo — Respondió Icicle.
—Estas en lo cierto, pues este cuerpo pertenece nada más y nada menos que a la hija menor de la reina Solaris y el rey Equs Mond — Las pesadillas gritaron un estruendoso "¿Qué?" Lleno de genuina sorpresa e incredulidad. —Pero a lo que nos compete, ahora mismo, no hay quien pueda detenernos, debemos de encontrar las llaves, antes de que sea tarde —
—¿Alguna idea de dónde empezar a buscarlas? — Nightmare Moon negó.
—Tengo sitios, pero como han pasado años, quizá estos ya no sean como antes, por eso, es su tarea mis queridos hijos, creen poder hacerlo, por su maestra — Albtraum e Incubo asintieron cuales mascotas obedientes, los otros solo replicaron un débil si, Icicle y Shade en cambio indicaron seguros a donde querían ir.
—Pido el norte — Comento Shade.
—Y yo a Oriente — Indico Icicle,Nightmare Moon asintió satisfecha, las figuras desaparecieron una a una, pues ella tenía una tarea que realizar.
Y con ello el recuerdo salió volando.
—Así que por eso, decían que Luna estaba detrás de todo… — Una última imagen apareció frente a Brave, una puerta con una serie compleja de candados, el sabia con exactitud que sitio era ese.
—La celda de Tenebrae… — Susurro, al mismo tiempo que la oscuridad que lo rodeaba desaparecía, y una pequeña luz se veía en el fondo de aquella calamidad.
Cuando salió de aquella oscuridad, se encontró frente un enorme campo de flores, "damas de noche" se dijo a sí mismo, tras ver el resplandor característico de esta flor, al mismo tiempo dirigió su mirada al cielo solo para ver las estrellas y una luna llena iluminando el campo, pero en cuanto bajo la vista y observo el centro del campo, una figura sobresalía entre las flores.
Brave corrió directo a la figura tan rápido como sus cascos se lo permitían, la yegua escucho los pasos hacia su dirección, preparándose para lo peor, pero nunca se imaginó a quien vería a su espalda.
Brave se detuvo en seco, ella lo observo, los dos se encontraron mirada con mirada.
—¿Eres tú de verdad? — Indico con angustia y miedo en su voz, Brave asintió sonriendo al ver a su amada, mientras lágrimas brotaban de sus ojos. —¡Moony! — Exclamo gimoteando mientras se lanzaba hacia él, Brave sin dudarlo la envolvió entre sus cascos. —¡L-Lo siento…!— Indico ella entre llantos.
—No te preocupes… lamento la demora… — Repuso Brave sonriendo levemente, Luna no paraba de llorar, y Brave intentaba mantener su compostura lo mejor que podía, pero era imposible para ambas partes, pues una parte de él, siempre estuvo en ella y viceversa.
—Gracias… — Indico ella, y aunque quería decir más, no tenía las palabras exactas, aunque para el alicornio manchado esa simple palabra le bastaba.
En aquel momento, Brave acercó su rostro al de Luna, dándole una pequeña caricia, y aun sin su cabello con aura onírica, era igual de bella, la calidez del momento lo hizo actuar, coronando la reunión con un beso directo en sus labios al cual Luna se entregó sin dudarlo, sus cuernos se solaparon uno sobre el otro, demostrándose el símbolo de amor más puro entre unicornios.
En cuanto terminaron, los dos se vieron sin decir nada, hasta que finalmente Luna rompió el silencio.
—Brave yo… yo… te amo… — Dijo esta mientras limpiaba sus ojos.
—Y yo a ti Luna — Comento el, de nueva cuenta un silencio los abrumo a ambos, pero Brave esta vez rompió el silencio —¿Sabes?, tuve que dejar tanto atrás, pero eres demasiado importante para mí… — Tras eso, ayudo a levantarla del suelo.
—Lamento haberte causado tantos problemas, si tan solo hubiese sido más fuerte, quizá Nightmare no me habría podido poseer… — Brave negó, pues hasta cierto punto el compartía parte de la culpa.
—Yo soy el que debe disculparse, fue mi culpa que Nightmare te poseyera en primer lugar… — Comento explicándole desde cuando Nightmare se había alojado en su interior.
—No me importa, te volvería a proteger con mi vida si es necesario — Comento con una sonrisa sincera.
—Esperemos jamás llegar a eso, sin embargo, lo mismo te digo, mientras haya una gota de vida en mí, jamás dejare que algo te vuelva a pasar. — Luna sonrió.
—Eso ya es más de lo que cualquier poni podría pedir, me alegra ver que nunca me equivoque contigo… — Brave asintió, sin embargo, supo que no podían perder más el tiempo.
—Ven es momento de volver a casa ya habrá tiempo para hablar, además Celestia nos espera — Índico tomándola de uno de sus cascos,
—¡¿Mi hermana?! — Brave se lo confirmo riendo ante su reacción.
—No tienes ni idea de cuánto te extraña, lo mejor será no hacer que nos espere — Comento con una sonrisa llena de optimismo, Luna asintió, y mientras avanzaban, noto algo diferente en su compañero, Brave no parecía el mismo caballo que había conocido años atrás.
Al mismo tiempo, Brave saco una pequeña llave blanca y negra.
—¿Qué es eso? — Pregunto Luna, al ver el artefacto.
—Nuestro boleto para regresar, aunque solo saldremos a la superficie de tu mente, mi otro yo sigue combatiendo contra Nightmare — Luna no podía estar más confundida.
—¿Quieres ponerme al corriente? — Brave se rasco la nuca.
—Prometo contarte todo con lujo de detalles, una vez estemos afuera — La alicornio azulada asintió.
Sin embargo la llave de Brave reacciono ante ellos dos.
—¿Pero qué? — y sin previo aviso, se separó en dos, una llave blanca fue a parar a Luna, y otra negra dirigida a Brave.
—Brave, que acaba de pasar… — El alicornio manchado, no acababa de entenderlo, su llave onírica, se había dividido.
—Es la primera vez que veo esto… —
—Esto será raro, pero siento que ya la he visto antes — Brave la observo confundida, pero entendía el sentimiento.
—Quizá la viste cuando entrenaste con los Dream — Eso tenía sentido, pues las llaves ya existían en aquella época —Aunque ya habrá tiempo para investigar esto, sígueme lanza un poco de energía a la llave — La yegua asintió su cuerno comenzó a brillar tenuemente a lo que la llave reacciono, así mismo Brave la imito y un resplandor los envolvió a los dos, haciéndolos desaparecer de aquel sitio.
…
Woeful mantuvo sus ojos en todo momento hacia la yegua de pesadilla, momentos después dos figuras emergieron de ella, Brave regreso dentro de Woeful, y Luna apareció detrás de él.
Sin embargo, el hechizo de Woeful había perdido su fuerza, Nightmare Moon se levantó con esfuerzo, y observo al guardián junto a la princesa.
—¡NO! — Exclamo Nightmare Moon, mientras se lanzaba directamente a ella, intentando recuperar lo que una vez era parte de ella, sin embargo un escudo por parte de Woeful la protegió.
—Espera, ¿Tú no eres Brave? —El corcel frente a ella, respondió a la pregunta de Luna, mientras la protegía de las fauces de Nightmare Moon.
—Woeful Darkmoon, a su servicio su majestad — Indico con gusto. —Me alegra verte de nuevo Luna — Comento lleno de entusiasmo.
—Pero, ¿Tú y yo, nos conocemos? — Woeful de inmediato dijo.
—Cuando esto acabe, hablaremos con calma — Luna asintió.
Tras eso Woeful abandono la cúpula, y se preparó para acabar con Nightmare esta vez de una vez por todas.
Sin previo aviso, un par de cadenas blancas y negras envolvieron a la pesadilla.
—¡Que rayos ocurre! — Exclamo confusa, mientras dos figuras salían de la nada, Dark y White Dream, Woeful encontró su mirada con las de ellos, los monarcas de Oniria asintieron, al verlo.
A sí mismo, Brave despertó en su interior, la sincronía de la que le había hablado el viejo Jueki, ambos tenían el mismo propósito, acabar con Nightmare de una vez por todas.
—Es hora de terminar con esto amigo, me harías los honores — Woeful negó con la cabeza.
—Hagámoslo juntos, es momento de ponerle fin a todo el terror que propicio — El cuerno de Brave y Woeful se cargó, Nightmare luchaba destrozando las cadenas, solo para que nuevamente la envolvieran.
—¡Como se atreven, Lord Tenebrae será resucitado, no pueden hacer nada para impedirlo! — Dark de inmediato alzo su voz.
—¡Silencio, no te atrevas a decir su nombre otra vez! —
—¡Ahora, Brave, Woeful, acaben con Nightmare! — Grito White.
—¡Finis sequntur! — Exclamó el guardián, las palabras aparecieron en su cabeza como si las conociera de antemano, su cuerno alternaba un aura de color blanco y negro, hasta que el rayo que salió de este se cruzó, la perfecta unión de sueños y pesadillas.
—¡MALDICIÓN! — Grito Nightmare Moon con una voz atronadora, llena de genuino miedo, una emoción, que nunca había sentido en toda su existencia, era su fin, pero jugaría una última carta, si la derrotaban, se iría con algo a antes de partir, se mantuvo firme, y recito algo en voz baja, el rayo le dio con todo, su alarido lleno los oídos de los presentes, un rugido gutural, transformándose en uno bestial resonó por unos momentos, pese a ello, Nightmare Moon había logrado su cometido, mientras se desintegraba todos la observaron con una mueca llena de satisfacción en su rostro, mientras la energía onírica de Brave y Woeful, hacían su trabajo.
Brave descendió, regresando a la normalidad.
Al final, no quedo rastro de la pesadilla…
El silencio lleno aquel lugar, hasta que finalmente Brave lo rompió.
—Lo logramos… — Dijo este casi sin habla. —¡Lo logramos! — Grito a todo pulmón, lleno de una sensación de paz y alivio, mientras Luna se reunía con él.
—Brave… — Comento Luna, el alicornio manchado se acercó a su lado, colocando su cuerno sobre el de ella.
—Todo termino… — Luna sonrió con tranquilidad, un alivio embriagador los cubrió a ambos, Dark y White se acercaron a ellos dos.
—Al fin llego el día… — Indico Dark.
—Nunca pensamos que estaríamos presentes — Continúo White.
—¿Cómo llegaron aquí? — Pregunto Luna.
—Gracias al nexo que tenemos con Brave y contigo Luna, nunca te abandonamos, nunca lo hicimos… — Comento Dark.
—Pero discúlpanos por haberte hecho pasar por todo esto… — Repuso solemnemente White, Luna de inmediato les respondió.
—No tienen porqué disculparse, pero ahora comprendo porque eligieron a Brave — Comento aliviada, mientras lo observaba orgullosa.
—Dinos Brave, ahora tú también entiendes nuestra elección — Brave fue sincero, seguía sin saberlo con exactitud.
—Bueno, suponemos que este no es el lugar ni el momento, por ahora, es momento de regresar a casa. — Brave y Luna asintieron, Brave comenzaba a desvanecerse, sin embargo, antes de partir intento hacer una nueva promesa a su amada.
—Luna, cuando regresemos y todo vuelva a la normalidad, hay algo que me gustaría compartir contigo — Propuso sonrojado.
—Por supuesto, esperare ansiosa para oírlo — Indico, mientras Brave desaparecía por completo.
—¿Qué hay de ustedes, volveré a verlos? — Dark y White asintieron.
—Siempre que necesites un empujón, ahí estaremos Lunita — Respondió White mientras se desvanecía.
—Después de todo, debemos de cuidar a los futuros monarcas de Oniria — Dijo Dark, Luna de inmediato comento.
—Esperen… — Sin embargo, ambos habían desaparecido. —Siempre tan misteriosos… Gracias a ustedes también —
…
En cuanto Brave despertó, pudo presenciar la reunión de las dos hermanas.
—¡Princesa Luna! — Indico Celestia con un tono severo.
—Hermana… yo, yo… — Celestia negó con la cabeza, mientras la abrazaba.
—Perdóname hermanita… — Indico la yegua blanca.
—¡Hermana! — Exclamo Luna rompiendo finalmente en llanto, Celestia observo a Brave por un momento, susurrando un débil agradecimiento, Brave asintió y se alejó de ellas, no sin antes ser detenida por la unicornio morada.
—¿Qué fue lo que hiciste? — Le pregunto Twilight curiosa al alicornio. —Nunca había visto magia como la tuya — Brave sonrió.
—No era magia señorita — Respondió Brave con respeto.
—¿Entonces que era? — Brave sonrió.
—Energía onírica — Repuso seguro de sí mismo.
—¿Energía onírica? — Repitió Twilight para sí, Brave asintió.
—Si le interesa puedo contarle de que se trata, pero ahora no es el momento más adecuado. — Twilight asintió, y entendía a qué se refería, mientras Brave abandonaba la sala.
…
Las cosas parecían haber regresado a la normalidad, todo gracias Twilight, Brave y compañía.
Luna había regresado a lado de su hermana nuevamente, y aquella noche después de la festividad en Ponyville, había decidido dormirse junto a ella, pues ambas extrañaban la cálida sensación de sus presencias.
—No sabes cuánto te extrañe Luna — Dijo la alicornio blanca con angustia en su voz.
—Y yo a ti Celestia, a pesar de que Nightmare me tuvo en su control, nunca deje que tocara nuestros recuerdos, pensar en ti, en nuestros padre, y los Dream, era lo que me mantenía cuerda bajo su yugo de pesadilla, pero ahora, eso quedo atrás — Celestia asintió, verla sin su característica melena y cola ondeando con energía onírica, era extraño, le recordó a una época, en la cual, su cabello de ella lucia diferente, cuando no era una alicornio, y era solo una pequeña niña, preocupándose por pasarla bien, y por proteger a su hermana menor. —Tia — Dijo Luna interrumpiendo los pensamientos de Celestia.
—Dime Luna, ¿Qué pasa? — pregunto ella, ya que ninguna de las dos, podía dormir, pues ninguna de las dos creían lo que estaba ocurriendo.
—¿El alicornio que me rescato, quién es? — Aquello le pareció extraño a Celestia.
—De que hablas Luna, esta es otra de tus bromas ¿verdad? — Luna negó con su cabeza.
—No hermana, hablo con la verdad, ese alicornio manchado, ¿es tu protegido? — Celestia se levantó de la cama, confundida.
—Luna, ¿En serio, no lo recuerdas? — Comento con seriedad, la yegua de melena azulada movió su cabeza de izquierda a derecha, indicando que no lo sabía, aunque de pronto, sintió un ligero dolor de cabeza. —¿Estas bien? — Indico Celestia algo alterada.
—Tranquila, ya paso, pero es solo que, hay algo en Brave Moonlight, que me resulta terriblemente familiar — Celestia no dijo nada, al menos recordaba su nombre, sin embargo, no sabía cómo era que el alicornio manchado reaccionaria a la noticia…
…
Mientras tanto, lejos del castillo, Brave dejo que su melena imbuida de energía onírica ondeara con el viento, observando el brillo de la luna llena sin la figura de su amada atrapada en ella, al mismo tiempo vio con optimismo la pequeña cajita que traía entre sus cascos, pues esperaba finalmente poder pedirle matrimonio a su amada, estaba decidido, todo lo que quería era pasar el resto de su vida a su lado.
Puede que al final las palabras de Nightmare tuvieran razón, quizá si había sido egoísta de su parte, dejar todo atrás con aquella facilidad.
—No lo creo — Comento Woeful dentro de él. —Hiciste lo correcto, sacrificaste mucho, y sé que si tus amigos estuviesen aquí, estarían orgullosos. — Brave asintió.
—Puede ser, aunque espero que sus vidas hayan sido plenas… — Realmente lo deseaba, pues sin ellos, quizá nunca habría podido recuperar a Luna.
Y con eso en mente se colocó en sitio, cerró sus ojos y entro al reino de los sueños, listo para cumplir con su deber nocturno, mientras su amada se recuperaba.
"Las cosas van a salir bien a partir de ahora", pensó en aquel momento mientras era arrastrado por la corriente onírica, sin saber que, no era del todo cierto.
Fin del volumen I.
Nota de autor.
Primero que nada, una disculpa, a todos los que esperaban este ultimo capitulo, lamento la demora, muchas cosas sucedieron en mi vida, y sin embargo, no quería dejar esto sin finalizar, vengo con la promesa de continuar, dado que esto solo fue la introducción de la historia de Brave y compañía, espero que aguarden el volumen II con ansias, y de nuevo, si llegaron hasta aqui, tienen mi agradecimiento, este dragón se despide.
