Charlie y Vaggie caminaban por los pasillos del hotel, como parte de la terapia que debía seguir Vaggie, y mientras daban su recorrido, vieron a varios pacientes aglomerados frente a una habitación, que inmediatamente reconocieron como la de Angel, Charlie al ver eso se acerco rápidamente.

—¿Qué ocurre? —preguntó sobresaltando a todos los presentes, que al ver que se trataba de Charlie y no de Alastor, suspiraron aliviados.

—¡Escuchamos un grito! —dijo una chica pelirroja—, pero no quisimos entrar por... por si Alastor aparecía.

Los demás pacientes asintieron, a lo que Charlie miró hacia la puerta.

—Pueden marcharse, yo me encargo —dijo haciendo que se comenzaran a dispersar tras ver que ella se quería—, ¡Vaggie! —llamó parándose delante de la puerta.

—Todavía no hay que decirle —sugirió ya sabiendo lo que diría—, ya sabes lo que dijo Baxter, puede que Angel reaccione un poco violento al ver gente en su cuarto...

Charlie asintió y tocó dos veces a la puerta, al no recibir respuesta giro de la perilla.

—¿Angel? —preguntó asomándose al interior, apenas hacerlo, Fat Nuggets salió disparado del cuarto, Vaggie tuvo que apartarse para evitar que el animal chocara contra su pierna.

Al abrir por completo la puerta, miraron a Angel tirado en el suelo, cruzado de brazos y con una expresión de enojo en el rostro.

—¡Al fin! —gruño desde el piso. Tanto Charlie como Vaggie se apresuraron a levantarlo con cuidado, notando que los vendajes de su abdomen, estaban manchados de sangre.

—¡Te abriste la herida! —regaño Charlie colocándolo sobre la cama con ayuda de Vaggie.

Angel al bajar la vista, torció los labios en una mueca y desvió la mirada.

—Que asco de cuerpo —dijo molesto desde su lugar—, ¿como se supone que iré a trabajar ahora?

Vaggie le dedicó una mirada rápida a Charlie a la que esta negó con la cabeza.

—Angel, no debes de pensar en eso ahora —comenzó Vaggie atrayendo la atención de Angel—, debes descansar y guardar reposo.

Angel frunció el ceño y les miro molesto.

—¿No aprendieron la lección? —soltó sorprendiendo a ambas—, ¿por qué me trajeron de regreso? ¿es que quieren salir lastimadas de nuevo?

—Angel, eso no va a pasar —Dijo Charlie al verlo.

—Alastor-

—¡No me lo menciones! —grito llevándose dos manos a sus orejas en cuanto Vaggie hizo el intento de hablar—, no lo invoques.

Vaggie le miró con la boca abierta, definitivamente no esperaba esa reacción.

—¡Pero él fue que te trajo! —le grito Vaggie haciendo que Angel saltara.

Angel comenzó a negar con la cabeza, en su mente, lo recordaba encima de él, riendose en su cara del dolor que sufría, de alguna manera sentía que algo andaba mal con sus recuerdos, pero no podía esclarecerlos, una bruma negra se lo impedía.

—¡Él me lastimó! —gritó de regreso quitando las manos de sus orejas, con una de sus manos, sostenía la gasa que ya comenzaba a gotear.

Charlie se llevó una mano al pecho, Baxter no se había equivocado, pero esa reacción era peor de la que esperaban. Aunque si debía de ser sincera, Alastor se había negado a hablar sobre el tema, al ver a Angel, uno podía hacerse a la idea de lo ocurrido, pero con la reacción que había tenido, algo más había pasado y de haberselo contado Alastor, tal vez pudieron haber ayudado.

—Angel, no, Vox te lastimó, él te hizo todo ese daño... Alastor te trajo, peleo por ti, salió herido, el estaba tan preocupado por ti —intento Charlie que entrara en razón, se acercó a la mesita de noche a un lado de la cama y sacó unos vendajes.

—Mentiras, yo se lo que vi... yo se lo que-

No pudo continuar porque una figura roja se materializó en la habitación, tanto Vaggie como Charlie volvieron la vista, encontrándose a Alastor, quien tenía los brazos cruzados detrás de su espalda. Y para ellas, la sonrisa que tenía en ese momento, era la más sincera que le habían visto últimamente.

—Despertaste —dijo alegre caminando hacia la cama.

Angel se quedo callado de verlo en ese momento, Angel dejo que Charlie le cambiara las vendas pero no apartó la mirada de Alastor, una punzada en su cabeza y otra en su pecho, estaban logrando que unas inmensas ganas por salir corriendo se apoderaran de él.

—¿Es que no tuviste suficiente de mi, hijo de perra? —le gruñó molesto, logrando que Charlie detuviera su vendaje a medio terminar.

Alastor parpadeo confundido deteniéndose, miró hacia Charlie en busca de explicación y ella suspiró.

—Creo que sus recuerdos están revueltos —dijo después de un momento reanudando su trabajo.

—Estan muy bien, creeme, es más... —dijo con tono molesto—, no quiero ver a ninguno de ustedes, largo.

Vaggie, quien se había quedado al margen, frunció el ceño. Esa no era manera de hablarles, no después de haberlos tenido tan preocupados por días y mucho menos a Alastor, quien literalmente había arriesgado el culo al ir por él.

—Pero Angel...

—¡Dije largo! —grito interrumpiendo a Charlie

Alastor se acerco a el, mientras lo hacía su sonrisa se agrandaba cada vez mas grande. Aquella situación comenzaba a molestarle y podría no ser el único dadas las caras de las dos chicas en aquel cuarto.

—¿Puedes repetir lo que acabas de decir? —dijo ladeando la cabeza, escuchandose un leve chasquido.

—Piérdete —dijo Angel encarandolo.

Alastor rió levemente.

—Creo que tenemos un problema, uno muy molesto —dijo Alastor frunciendo levemente el ceño—, estuve esperando durante una semana por ti, papanatas, aunque me siento aliviado de verte vivo, comienzo a creer que hubiera sido mejor dejarte en ese lugar —soltó sin dejar de verle.

Charlie jadeo sorprendida apenas escucharle.

—¡Alastor! —grito Vaggie para sorpresa de la chica rubia.

Angel al escucharle y sin saber porque, comenzó a llorar; aquellas palabras le habían dolido mucho. Odiaba llorar frente a otras personas, en especial frente a quienes consideraba importantes, pero le fue imposible no hacerlo.

—Lárgate —dijo mirándolo detenidamente, luego miró hacia Charlie que ya había terminado con el vendaje—, laguense todos —pidió suavemente.

—No —dijo Alastor totalmente decidido a que el chico despertara de su ensoñación—, no voy a permitir que creas que fui yo quien te hizo esto.

—No vas a convencerme de lo contrario, en mis recuerdos... solo te veo a ti, maldito.

Alastor sonrió divertido, pero en el mal sentido; esa situación era estúpidamente ridícula, tanto así que le hacía enojar.

—Maldito mocoso obstinado —soltó apretando el puente de su nariz.

Charlie se tapó la boca, de pronto era como si estuviera viendo pelear a una pareja; sabía que probablemente lo eran, pero no dejaba de parecerle extraño el hecho de verlos así.

—A ver —gruño Alastor después de un momento—, ¿qué es lo último que recuerdas? —pregunto con la poca paciencia que le quedaba encarando al chico.

—A ti violandome, puto.

Vaggie y Charlie abrieron la boca sorprendidas, lanzando inmediatamente una mirada interrogativa a Alastor, quien tosió incómodo. Pensó que Angel diría otra cosa, definitivamente había olvidado con quién hablaba.

—¿Seguro que era yo? —volvió a preguntar sintiendo las miradas de las dos chicas.

—¿Quién más si no? —gruño molesto por la situación, su cabeza dolía y la bruma permanecía, pero estaba seguro que había sido Alastor.

¿Seguro?

—Esta bien, esto no está funcionando —suspiro después de un momento cada vez más molesto—, algún recuerdo antes de que yo supuestamente te... te...

A Alastor le costaba decir la palabra, debido que eso invocaba recuerdos de cómo encontró a Angel y sus ganas por ir a buscar a Dubstep y terminar con el trabajo, volvían con fuerza.

—Me violaras, cabron, ¡dilo como es! —grito—, todo estaba más que bien, estábamos todos aquí... hablando de-

Se calló al recordar haber hablado de su familia con los del hotel, de pronto, recordó a su hermana lastimada y a alguien más, pero su memoria no lograba ver a la figura que sostenía a su hermana.

¿Estás realmente seguro... de que fue Alastor?

—... de mi —en su mente se materializó la imagen de Vox y sin que pudiera controlarlo, recordó de pronto a Dubstep sobre él y a Alastor apunto de atacarlo—, oh no... —dijo de pronto cuando la bruma esclareció de golpe, viendo la furia en el rostro de Alastor—, me castigo otra vez —se quejo cubriendo sus rostro con dos de sus manos.

—¿Castigo? —dijo Alastor viendo como cierto brillo volvió a los ojos de Angel.

Angel descubrió su rostro y miró hacia Alastor, de pronto sus ojos se llenaron de lágrimas, asustando a los presentes. Alastor por un momento pensó que le pediría que se fuera de nuevo y de ser así lo haría, el chico se miraba muy alterado, claro que nunca espero lo que dijo.

—Fuiste por mi —sollozo estirando sus brazos hacia Alastor, que al ver esa reacción se sorprendió, trono todos los dedos de sus manos antes de acercarse lo suficiente para dejarle abrazarlo—... en serio fuiste por mi —dijo abrazandolo con fuerza, asegurándose de que eso no fuera un sueño.

Alastor le palmeo la espalda, al menos el chico parecía haber despertado de su letargo, el toque no eran tan molesto, pero aún así, eso no quitaba cierta duda de su cabeza.

—¿Qué te hizo Vox? —preguntó comenzando a sobar la espalda de Angel, buscando que parara de llorar.

—E-El usa la imagen de la persona que yo... que yo ame para torturarme, después de... bueno, ya saben... usarme —Alastor apretó los dientes—, el modificaba mis memorias para hacerme pensar que esa persona realmente me hizo daño... no pensé que esta vez fuera más notorio que otras... esta vez falseo mis recuerdos a su gusto e inclusive logró que no diferenciara que era real y que no...

—Que bastardo —dijo Vaggie. Charlie a su lado, ya tenía los ojos cristalizados, ver a Alastor abrazando a Angel, le daba mil esperanzas. Esa era prueba de que el cambio era posible, con perseverancia y la persona correcta.

—Bueno, solo así se aseguraba de que no quisiera salir de nuevo —comentó separándose de Alastor, este al verle, miró como las cicatrices en sus labios ya habían mejorado considerablemente, se miraba mucho mejor que hace días y eso le regresaba un poco de tranquilidad—, ¿que tanto vez, Al? ¿hay algo que te guste? —preguntó coqueto Angel ganando risas por parte los presentes y es que el ver a Alastor viéndolo de esa manera, le hacía sentir avergonzado, en especial por la escena que acaba de hacer.

Alastor sonrió divertido viendo que el chico frente a él, aún era seguía siendo el mismo.

—Tú —soltó sin más logrando que el rostro de Angel se le subieran los colores y que tanto Charlie como Vaggie rieran sorprendidas.