Resaca
Al día siguiente, Jack despertó a Prince sacudiéndolo suavemente por el hombro.
-Hey, Prince, son las ocho y media.
("Buaaah… qué dolor de cabeza. Y estoy en cama desvestido y boca arriba, no recuerdo cómo llegué aquí, lo último que recuerdo es a Deborah contándome chistes.")
-Jack, ¿qué pasó anoche?
-Nada, Prince, que te pusiste como una cuba. Ya te avisé de que no le dieras al whisky si no estabas acostumbrado.
-No recuerdo nada, Jack. ¿Cómo llegué a la cama?
-Te trajo Andrew.
-Vaya… ¿Y me desvistió él también?
-Seguramente. Te quedaste dormido en tu rincón.
-¿Y Deborah?
-Lo mismo, caísteis redondos los dos. Ya sabes, la falta de costumbre. Debes tener una resaca descomunal. ¿Cómo te encuentras?
-Fatal, Jack, me duele mucho la cabeza, tengo el estómago revuelto y estoy muy cansado.
-Quédate en cama si quieres, ya nos encargamos nosotros del entrenamiento.
-Qué va, no puedo faltar hoy al Comedor otra vez, y menos en el desayuno. Albus me tiene que contar lo que leyó ayer en el maléfico Rave.
-De acuerdo. Por eso te he despertado, si no, te hubiera dejado dormir. He ido hasta la enfermería a buscarte poción para el dolor de cabeza. No te arreglará todo el cuerpo, pero al menos eso sí.
-Buah… muchas gracias, Jack. ¿Qué tal lo pasaste tú en la fiesta?
-Bien, bien. No fue tan memorable como la de hace quince días. Nos retiramos más temprano a dormir.
-Claro, porque no estuve ahí para serviros la poción reparadora. Lo siento mucho.
-No te preocupes, Prince, no eres el papá de todos. Ayer te tocaba disfrutar a ti.
-Ya, pero es una pena. Lo estaba pasando genial y de repente ya no recuerdo nada. Tengo una laguna mental.
-Normal, a mí también me ha pasado alguna vez. A la próxima dale al vino si te quieres emborrachar.
("El vino… Lauren. No volví a hacerle caso en toda la noche. No me di cuenta ni de cuándo se fue y me olvidé de coger la botella para nosotros. Quizá la cogió ella, en el desayuno se lo pregunto. Tal vez ella también se enteró de lo que pasó.")
-Anda, toma la poción y date una ducha rápida si quieres – continuó Jack - Pomfrey ya me ha dado la dosis justa.
-Muchas gracias, Jack.
("Cómo cuida de mí a pesar de la bronca que tuvimos ayer. Cuánto lo quiero.") Tomó la poción. "Anthony ya se ha levantado y no está en el dormitorio, qué raro. ¿Se molestaría porque estuve emborrachándome con Deborah? Me extraña mucho. Después hablo con ella, a ver si recuerda algo más de lo que pasó. Mi varita está sobre la mesilla, la saqué del bolsillo para algo. ¿Para qué, durante la fiesta? Le preguntaré a Andrew, que fue quien me trajo a la cama."
Sacó el coletero del cajón, se recogió el pelo y fue a la ducha. Tardó cinco minutos. "Jack ya ha bajado también. Me visto con la ropa de ayer, apenas la llevé unas horas, está cuidadosamente doblada sobre el baúl. Andrew, cómo me cuidan entre todos. Ya se me ha pasado el dolor de cabeza y la ducha me ha sentado genial. ¿Qué haría sin mis amigos?"
Bajó a la Sala a las nueve menos cuarto, ya estaban todos allí excepto Deborah. ("Buah… Ella también debe estar de resaca. Espero que le hayan llevado poción a ella también. Les voy a preguntar, Valerie y ella comparten dormitorio.")
-Valerie, ¿qué tal está Deborah?
-Bien, estaba duchándose – respondió Valerie.
-¿Está de resaca también?
-Sí, Prince. Pero ya le he llevado poción de Pomfrey. Seguro que ya se encuentra mejor.
-¿Alguien me puede contar qué pasó anoche? No recuerdo nada.
-Que os pusisteis como cubas los dos, en poco más de una hora, y seguisteis bebiendo al mismo ritmo, con lo cual os quedasteis fritos en la mesa.
-Vaya... ¿Y mi varita, Andrew? ¿La recogiste tú?
-Sí, la habías dejado sobre la mesa – respondió Andrew.
-No recuerdo ni para qué la saqué.
-Nosotros tampoco nos dimos cuenta, estábamos a lo nuestro.
-Gracias por meterme en cama y recogerla.
-No hay de qué, Prince, estamos para lo que necesites.
Bajó Deborah y se acercó a dar un beso a Anthony, en la mejilla. ("Qué raro que lo bese delante de todos, nunca lo hace. No le pregunto lo que pasó, luego hablo con ella en privado. Sólo si se encuentra mejor.")
-¿Qué tal la resaca, Deborah?
-Mucho mejor, Prince – respondió ella - ¿Y tú?
-Yo también, gracias a que nos cuidan.
-Vaya que sí. ¿Nos ponemos en marcha ya?
-No. Si no, vamos a llegar muy temprano. Debemos llegar puntuales, como siempre, salimos a menos cinco – y a los demás – Contadnos, ¿qué tal la fiesta? ¿Vosotros no estáis de resaca?
-No, Prince – le respondió Valerie – Ayer nos moderamos.
("Qué raro. En la última ellos también se pusieron como cubas. Algo raro pasó o quizá simplemente no estaban de humor, por el día tan tenso que pasamos.")
-¿Y vosotros, Anthony?
-Yo me fui a la cama temprano, Prince – respondió Anthony - No tenía ganas de fiesta.
("Sí debió sentarle mal que me emborrachara con Deborah, pero no va a demostrármelo, él también me quiere un montón y estará eternamente agradecido de la ayuda que le he prestado para que pueda sacarse Defensa. Estaba dispuesto a jugarse la vida por mí, solos en el dormitorio con los cuatro víboras. He de pasar más tiempo con él, ir a la Biblioteca a estudiar con ellos.")
-Parece que os fastidié la fiesta a todos.
-Para nada, Prince. Estuvimos a gusto – ésta fue Fiona.
("No me creo nada, están todos muy apagados. Algo pasó, pero está claro que no me lo van a contar. A ver si Lauren se dio cuenta o Deborah recuerda algo más. Ni siquiera estuve con los de primero y segundo como quería ni mandé que los enviaran a la cama a una hora prudente. Les voy a preguntar.")
-¿Mandasteis a los peques a la cama a una buena hora?
-Claro, Prince, por supuesto – le dijo Valerie - Todos marcharon sobre las once.
-Genial. Muchas gracias por preocuparos.
-No fue ninguna molestia. No puedes estar a todo, debemos repartirnos el trabajo. ¿Tú lo pasaste bien?
-El rato que recuerdo sí, mucho.
-Pues eso es lo importante, que te hayas recuperado del susto que te llevaste por la mañana.
-Ya, pero parece que vosotros no lo habéis hecho.
-Bueno, es que tú estás hecho de muy buena pasta, Prince – le dijo Jack.
("Su frase favorita, no hay día que no me la diga. Y Deborah también está hecha de muy buena pasta, cómo disfrutamos anoche. Ambos sabemos dejar a un lado las preocupaciones y pasarlo bien, y Lauren también, anoche estaba genial. Pena no habernos proyectado más, pero anoche era la noche de Deborah. Buah… Olvidé a Audrey por completo y le había dicho que dormiría con ella. Cómo me embrollo.")
-¿Y el resto de casa? ¿Se emborracharon?
-Sí, la mayoría. Por eso todavía no baja nadie, deben estar apurando el tiempo al máximo – le respondió Jack.
("Bueno, entonces estaría entretenida con sus amigas. Mejor, así no se hace tantas ilusiones conmigo, no le convengo en absoluto. Si ella no se me vuelve a insinuar sólo le voy a hacer caso para enseñarla a ocluir.")
-Bueno, a los que vengan a entrenar habrá que darles tregua, que se pasen por la enfermería si lo necesitan. Corred la voz por la mesa, Andrew y Deborah.
-Claro, Prince - le respondió ella.
("Voy a aprovechar estos minutos para hablar con Jack sobre el cambio de comandancia, porque en el desayuno quizá no tenga tiempo.")
-Ven conmigo un momento, Jack.
Se dirigieron ambos al rincón pero no se sentaron. Prince convocó el Muffliato.
-Hoy vamos a comandar sexto juntos. Deborah va a encargarse de quinto.
-Me parece muy bien, Prince.
("Aliviado de no tener que tratar con ella. Lástima, una amistad de toda la vida y no haber sabido conocerla y apreciarla, no la merece a ella tampoco.")
-Era eso, simplemente. Si estás de acuerdo, no hay problema alguno. Damos tregua a los Sly, los ponemos a combatir a bajo nivel.
-Por supuesto.
-Perderé unos minutos al principio avisando al resto de comandantes de que también lo hagan. ¿Te encargas tú de comenzar a organizar?
-Claro que sí.
("Sumiso a tope, no me gusta esa actitud. Jack nunca me avisaría de mis propios errores como lo hace Deborah. Ojalá pudiera hacerla segunda ya mismo, pero lo va a ser en funciones, pues pienso consultar con ella todas las decisiones. Cómo me gustaría poder contarle lo de los horrocruxes, seguro que ella mantendría el tipo y no se desmoralizaría. Dejaré encargada a Lily de que lo haga si a mí me pasara algo, para que tenga un apoyo más aparte de Lauren. He de enseñarla a proyectar también, para que pueda hablar con Lily en el Comedor, suerte que ya tiene el talento que les pasé en el abeto. Buf… cuánto trabajo.")
-Bueno, pues eso es todo. Volvamos con los demás.
Jack fue con los demás, ya empezaba a bajar gente a la Sala. Prince miró su reloj. ("Y cincuenta y tres, dos minutos más. Deborah está enlazando a Anthony por la cintura. Qué raro, muestras de cariño en público. Algo pasó, o quizá simplemente es que la estoy haciendo cambiar y va a mostrarse más abierta y cariñosa, como es en realidad, cómo me alegro por ellos. Espero hasta que sea la hora.") Esperó dos minutos y se acercó a ellos.
-Fila de a uno. Varitas fuera.
Formaron como la tarde anterior, salieron, subieron a la planta baja y formaron de nuevo. Llegaron al Comedor a la hora en punto. ("Albus se sienta a la mesa. Lily ya está, Lauren y los maléficos no. Si Albus no me proyecta inmediatamente, saludo primero a Lily y le cuento que ya no voy a comandar quinto, ayer no me dio tiempo de hacerlo.")
Llegó a su sitio y saludó a Ariel:
-Buenos días, cariño. ¿Qué tal la fiesta ayer?
-Lo pasamos genial, Sev. Maida estuvo con nosotros, es muy simpática.
-Cómo me alegro. Anda, sigue desayunando.
Proyectó a Lily:
-"Buenos días, mi amor. ¿Cómo estás esta mañana?"
-"Mejor, Sev, mucho más tranquila. He dormido con Cecile."
-"¿Han probado ya el Fidelius?"
-"No, cariño, no han tenido ocasión, no se han separado de mí."
-"Vaya, siempre complicando la vida a nuestros amigos."
-"Ellos no lo sienten así, Sev, se alegran de resultar útiles."
-"Qué suerte tenemos. A mí también me han cuidado mucho esta noche, me puse como una cuba en la fiesta, me quedé dormido y tuvieron que meterme en cama y desvestirme."
-"Vaya… te emborrachaste."
-"Sí, con Deborah. Lo pasamos genial, pero sólo recuerdo los primeros tres whiskys. Tengo una laguna mental y nadie me cuenta nada. Durante el entrenamiento hablaré con ella, a ver si recuerda algo, porque también cayó redonda."
-"¿Bebisteis más de tres whiskys?"
-"Sí, probablemente el doble."
-"Buah… Sev, no me extraña que te durmieras. Lo raro es que no vomitaras."
-"No sé si lo hice. No recuerdo nada."
-"Si lo hubieras hecho lo recordarías, porque se te hubiera pasado la borrachera."
-"Vaya. Le preguntaré a Lauren dentro de un rato, ella también estuvo en la fiesta."
-"Ah, ¿sí?"
-"Sí, estuvo hablando conmigo, haciendo planes para cuando nos veamos. Le sentó muy bien hablar contigo, ya te contaré con más detalle."
-"Cómo me alegro, Sev."
-"Quería avisarte de que no voy a comandar más vuestro grupo. Se va a encargar Deborah con alguien que elija. Yo voy a encargarme de sexto con Jack, para que no tengan que estar juntos, me lo pidió ella, y así también lo vigilo de cerca. Ayer tuvimos una bronca descomunal."
-"Vaya, Sev. Me da pena, pero lo entiendo."
-"Le he dicho a Deborah que elija un segundo comandante. Cualquiera de La Guardia original, incluso tú."
-"Buf… Yo no sé si sabría comandar, Sev."
-"Ella te enseña. Le he pedido también que combata contigo, ahora tenéis un nivel parecido. Quiero que os hagáis amigas, es genial cuando la conoces a fondo."
-"¿Va a venir al abeto?"
-"Sí. Me respondió, 'Encantada de la vida'. Tiene muchas ganas."
-"Me alegro mucho, Sev. Y ya que me hablas de la comandancia, tengo una sugerencia para ti. Los comandantes alternativos que elegiste para quinto son magníficos, quizá los mejores del contingente. Nos ponían a combatir dos contra dos equilibradamente, pero formando parejas con alguien de mayor nivel y alguien de menor, con lo cual la lucha está a la par y seguimos aprendiendo."
-"Vaya… qué buena idea, gracias por contármelo, Lily. Lo voy a proponer a todos los comandantes y serán los alternativos de sexto. No, los alternativos no. Los pongo a comandar sexto hoy mismo. Así degrado a Jack y yo quedo libre para ayudar a Deborah."
-"¿Y quién va a ser tu segundo mientras Alice y Frank aprendan a ocluir?"
-"Ella. Pienso consultarle todas las decisiones. Me respeta pero no es sumisa a mí, me avisará cuando me equivoque."
-"Perfecto, Sev. Una buena segunda."
-"¿Sabes que ayer cambió por completo la opinión que tenía de Lauren sólo porque se dio cuenta de que sonreía mientras me miraba?"
-"Vaya…"
-"Se compadeció y se preocupó por ella al instante. Serían muy buenas amigas también, fue la competencia por Jack lo que les hizo detestarse. Él metió cizaña entre ambas, hablando mal de una a la otra."
-"Vaya tela, Sev."
-"Pues sí, cada vez me decepciona más. En el fondo no es buena persona, y ella sí."
-"Hemos de convencer a Lauren de que lo deje."
-"Yo no voy a meterme más en ese tema, Lily. Sufro mucho y los hago sufrir."
-"Pues lo intentaré yo, Sev."
-"Vale, pero espera al año próximo. A Lauren no le conviene distraerse de estudiar. Ahora parece que está bien, sólo falta que empiece a comerse la cabeza de nuevo."
-"Sí, tienes razón."
-"Vamos a cortar, he de hablar con Albus. Ayer leyó a uno de los maléficos. No me va a contar nada que no sepa ya, pero he de disimular."
-"Claro, Sev. Cortamos."
Habló con Albus, y al igual que había hecho él con Lily la noche anterior, por el momento sólo le contó que estaban seguros en el colegio.
("No quiere preocuparme, sabe la presión a que estoy sometido y esperará a contármelo cara a cara. Más trabajo, buf… Por suerte ya estoy preparando por propia iniciativa escolta extra para el verano. Bueno, mejor, no pasa nada, así tengo tiempo de charlar con Lauren tranquilamente.") Proyectó a Lauren:
-"¿Qué tal has dormido, preciosa?"
-"Divinamente. Adivina qué hice pensando en ti."
("Vaya… qué atrevida. Es la primera vez que me dice algo así.")
-"Lauren, me vas a poner caliente."
La miró. ("No responde, está sonriendo satisfecha. Wow… ya estoy a cien.")
-"Ya lo has conseguido, Lauren. Como una moto."
("Sigue sin responder, qué mala es. Ella sí sabe provocar, toda una experta. He de aprender de ella.")
-"Cambio de tema. ¿Has leído algo nuevo?"
-"No."
-"Cambio de tema. Deborah ya no desconfía de ti, se preocupa por ti y porque estás sola. Ayer te pilló sonriendo mientras me mirabas cuando hablaba con las peques."
-"Vaya…"
-"Una futura buena amiga, excelente persona. La primera que te acogerá con los brazos abiertos, la que menos esperabas."
-"Vas a hacerme llorar, Severus."
-"Pues llora, emocionarse está bien. Quiero que me cuentes la fiesta."
-"Me fui temprano a la cama."
-"¿No me viste emborracharme con Deborah?"
-"Sí, un rato."
-"¿Qué fue lo último que nos viste hacer?"
-"Hablar y reír."
("Cuando íbamos por el segundo o tercer whisky, que dejamos de vincularnos porque nos cortábamos todo el tiempo cuando dejaba de mirarla. Nada nuevo que no sepa ya.")
-"Pues qué pena, Lauren, porque a partir de ahí no recuerdo nada y en casa nadie me cuenta lo que pasó. Acabamos los dos dormidos en la mesa y nos tuvieron que meter en cama."
-"Pregúntale a ella, quizá recuerde algo más."
-"Sí, eso voy a hacer, en cuanto pueda. Creo que sí debe recordar, porque hoy estaba dando muestras de cariño a Anthony delante de todos, y eso es muy raro en ella."
-"Sigue estrechando lazos con ella, te hace mucho bien."
-"Ya, ya lo sé. Voy a hacerla mi segunda en cuanto lleguemos a la sala de entrenamiento."
-"Estupendo, Severus."
-"Voy a comandar quinto con ella y poner a los que tenía como alternativos al frente de sexto."
-"¿Y Jack?"
-"Destituido de inmediato, no vale para comandar. Es demasiado sumiso a mí, nunca me advertiría de mis errores."
-"Cuánto has aprendido, Severus."
-"Mucho de Deborah, ayer mismo."
-"No la dejes escapar, sois perfectos uno para otro."
("¿Por qué dirá eso? Suena a algo más que a una simple relación casi profesional.")
-"¿Qué quieres decir con eso, Lauren?"
-"Ayer te vi disfrutar como nunca con ella. Te conviene."
("Algo más pasó aparte de las risas, por eso Anthony se fue temprano a la cama y hoy le estaba dando mimos. Creo que nos liamos delante de todo el mundo.")
-"Lauren, ¿me lie con ella?"
-"No lo sé, Severus. Ya te he dicho que yo no lo vi. Pero podría ser."
Le dio la risa nerviosa y casi se atragantó. ("Sí que lo hice, ella lo vio, se puso caliente al vernos y quiere que estemos juntos. Toda la casa lo vio, nos liamos allí mismo, por eso saqué la varita, para convocar el Muffliato, pero no nos desilusionamos, vaya lío, cómo me embrollo.")
-"Qué vergüenza, Lauren."
-"Ninguna vergüenza, Severus. Mereces a alguien así, y ella a ti."
("Lauren también está riendo.")
-"No puedo hacerle eso a Anthony."
-"Lo entiendo. Pero háblalo con ella, sobrios."
-"Sí, lo voy a hacer. Además, no nos conviene en absoluto enamorarnos, dejaría de ser imparcial y fría de mente con respecto a mí."
-"No lo creo. Estaría a tu nivel, nunca se rebajaría."
("Sí, yo también lo creo. Pero ya he puesto en peligro a una persona más, como lean a cualquier Sly este verano, incluso a las chicas maléficas. No me lo puedo permitir. He de avisarla de todo esto, cómo me embrollo.")
-"Debiste avisarme de que no lo hiciera delante de todo el mundo, la he puesto en peligro. ¿Puedes leer a las niñas maléficas a ver si se dieron cuenta?"
-"Ya lo he hecho, no lo hicieron, y te voy a decir algo que quiero que te quede muy claro. No puedes renunciar a toda satisfacción en tu vida. Lo necesitas, disfrutaste como nunca."
-"Pero no me sirve de nada, no lo recuerdo."
-"Te sirvió en ese momento. Seguro que has dormido como un bendito."
-"Pues sí. La verdad es que sí."
-"Y ella también sabía lo que se estaba jugando. No se chupa el dedo, asumió el riesgo. Antes de empezar hablasteis seriamente."
-"Pero estaba borracha, Lauren."
-"Estoy segura de que eso lo recuerda. Pregúntale."
("Sí, yo también creo que lo recuerda, por eso trataba con cariño a Anthony esta mañana. No lo va a dejar por mí, y no quiero que lo haga.")
-"Olvidé coger la botella de vino."
-"Ya, ya sé. Ya la cogí yo."
-"Qué bien, Lauren, la disfrutaremos."
-"Por supuesto."
-"¿Charlamos con Lily?"
-"Vale."
-"No le cuentes lo de Deborah."
-"Claro que no."
("Yo tampoco me quiero enterar con más detalle, otra cosa que explicar antes de la Unión. Cómo me embrollo.")
