Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment.
Palabras: 255.
29.- Flores
Se había esforzado mucho para que nadie notase que estaba agobiada y triste, pero fingir no se le había dado tan bien como creía y habían acabado preguntándole qué le ocurría. Marinette le había quitado hierro al asunto, soltando verdades a medias y alguna que otra excusa para que le dieran tiempo y espacio.
Aquella mañana, al entrar en el aula, vio algo sobre su mesa. Al principio creyó que se trataba de un error que, tal vez, era un regalo de Nino para Alya y que este lo habría dejado allí por error o por haberla oído entrar. Así que Marinette fue hasta su asiento y tomó la caja alargada que reposaba pacíficamente sobre el pupitre para ver que el nombre escrito en ella era, en realidad, el suyo.
Acarició la elegante caligrafía dorada que formaba las nueve letras de su nombre, como si necesitase tocarlas para creer que eran reales. Sorprendida miró a su alrededor buscando a alguien que no halló, era la única persona que había en el aula.
Se atrevió a abrirla y a desvelar su contenido: una tarjeta y un pequeño ramillete de flores silvestres. Hundió la nariz en la cajita sintiendo el perfume fresco de las flores y, sin poder evitarlo, sonrió. Dejó la cajita sobre la mesa y abrió la tarjeta para leer el mensaje escrito en ella: adoro verte sonreír, cuando lo haces los días son mejores.
Desde la puerta del aula, el artífice de aquello, sonrió satisfecho por haber logrado animarla aunque fuera por unos minutos.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Poco que decir, lo de los regalos secretos con notitas es algo que uso con frecuencia, sobre todo, cuando el tema no me inspira en la dirección adecuada. Para mí las flores son sinónimo de alergia.
