Tras comprobar los rumores del espíritu dragón, Sesshomaru decide retomar rápidamente su travesía a través del bosque... Aquél no era un lugar adecuado para que Rin pasase demasiado tiempo... Encuentran en su camino un río en el cuál Jaken, por orden de Sesshomaru, ayudará a Rin a pescar... Rin acomoda su kimono de modo que al meter los pies en el agua éste no se moje, el agua está fría, y Rin da pequeños saltos... Jaken torpemente trata de atrapar un pez con sus manos, pero le está resultando difícil.
Rin: Señor Jaken usted puede... ¡No! ¡Más al fondo! ¡Derecha! ¡Izquierda! ¡Ya se pasaron! ¡Atrás! No, no, no, ¡Están adelante!
Sesshomaru observa a Rin divertida dándole indicaciones a Jaken, y al tonto de Jaken que no logra atrapar un pescado, se pregunta si cómo su sirviente, debería permitirle ser tan inútil. Repentinamente siente una presencia acercarse, cree saber de quien se trata. No desea que Rin se involucre, por lo que se pone de pie y camina por la ribera del río.
Jaken: ¡Aaaah ya atrapé uno!
Rin: Es increíble señor Jaken, es un pez gigante.
Jaken: ¿Verdad que lo soy?
Sesshomaru ya está lo suficientemente alejado y observa cómo el agua se empieza a congelar, y una mujer se acerca a él.
Sesshomaru: ¿Eres tú? Toran.
Toran: Cuánto tiempo sin verte Sesshomaru.
Sesshomaru: ¿Aún sigues viva?
Toran: Me agradan tus saludos jajaja. Esta vez quiero arreglar esos asuntos pendientes.
Sesshomaru: Olvídalo, eso ya quedó en el pasado. Pero si quieres pelear, no te saldrás con la tuya como hace 50 años.
Toran: ¡Vaya! Aún sigues mostrando esa frialdad. Yo también quiero advertirte que no sucederá lo mismo que hace 50 años. Nuestro amo y señor te está esperando.
Sesshomaru: ¿Su amo y señor?
Toran: En efecto, me refiero a nuestro líder. Nuestro amo y señor finalmente resucitará. Buena noticia ¿no crees?
Sesshomaru: ¿Y qué ganarán con su regreso?
Toran: Atacaremos nuevamente la región del este, y también reclamaremos venganza por lo que nos hicieron.
Sesshomaru: Si es así, acabaré con tu vida de una vez por todas.
Toran: No sabes lo feliz que me siento al ver que no nos has olvidado. (Sesshomaru empuña su espada dispuesto a combatir). Ay espera, qué apresurado eres, no te dije que pelearíamos aquí. Te esperaremos en nuestro castillo. Lleva a todos los amigos que desees. ¡No lo olvides!
Toran se marcha formando un remolino. El agua vuelve a su estado líquido. La mujer desaparece. Rin, Jaken y Ah-Un corren siguiendo los pasos de Sesshomaru.
Rin: ¡Amo Sesshomaru! ¡Mire cuántos hemos pescado!
Jaken: ¡No me dejes niña!
Rin: ¡Amo Sesshomaru! ¡Mire! (Rin muy feliz le muestra una gran cantidad de peces. Sesshomaru la ve, pero no responde).
Sesshomaru: ¡Jaken! Los gatos leopardo aparecieron.
Jaken: ¿¡Qué!? ¿Otra vez? Es una pesadilla.
Sesshomaru: ¡Rin!
Rin: ¿Si?
Sesshomaru: Espéranos junto con Ah-Un.
Rin: (sonriendo) Está bien amo, así lo haré. (Sesshomaru y Jaken se alejan). ¡Vengan pronto por nosotros! ¡No se les olvide!
El problema con los gatos leopardo no había comenzado hacía 50 años, sino muchos cientos de años atrás. Inu no Taisho se encontraba en la región este, la región este era habitada por gatos con poderes mágicos y se hicieron llamar el clan de los gatos leopardo, así que comenzaron a dominar a las demás criaturas, pero uno se les rebelo en ese momento, se trataba de su padre. El enemigo del comandante era un gato monstruoso al que ellos llamaban amo y señor, su padre se opuso a ellos y defendió a sus camaradas. Naturalmente Inu no Taisho ganó y todas las criaturas que estaban bajo el régimen de los gatos leopardo se lo agradecieron. Sólo que el rencor que le guardaron esos gatos fue muy profundo, aterrador, ellos echaron una maldición sobre su padre y su familia, a las próximas 7 generaciones, y lo peor es que juraron vengarse. Sesshomaru no participó en esa pelea tan impresionante, pero los gatos quieren vengarse por tratarse del hijo del comandante.
