Kyo estaba acostumbrada a ver a hombres intentando seducir o adular a su madre, después de todo a ella le gustaba la atención, y si alguno se pasaba de la raya, ella no dudaría en golpearlos con ella, pero había algo ligeramente perturbador en ver a alguien con la edad y poder de Ras Al Ghul comportándose como un... Cachorro en busca de atención y aprobación — De nuevo, su madre era un fuerza digna de ser reconocida y temida—
— ¿Como se conocen? — Pregunto en un Susurro a su tío que evitaba mirar la escena frente a ellos y tan solo tomaba su te.
— Fue pretendiente de tu madre antes de que nacieras.— Contestó con calma y ella pestañeo... Oh... ¿Casi fue una Al Ghul? No sabía cómo sentirse al respecto, pero se alegraba de ser una Hibari, después de todo, por más retorcido y raro que se volviera el mundo, seguía teniendo respeto por la vida.
—¿Por qué están aquí? — Pregunto finalmente notando cómo toda la sala quedaba en silencio. Ambos adultos no habían querido decir nada con la excusa de que primero debía recuperar fuerzas pero la curiosidad y el nudo en la garganta no la dejaban seguir en la nada.
— ¿Realmente lo quieres saber? — Contestó su Madre viéndole con seriedad y Kyo trago duro. — Si no quieres puedes quedarte aquí y pretender que todo está bien, nadie te culparia por elegirlo.
— Soy más fuerte que eso.
— Nadie realmente lo es. — Comentó Fon Tomando su mano y esa mirada...
— Alguien murió. — Declaró Kyo apretando la mandíbula, ¿quizás el abuelo? Eso explicaría por qué su Madre estaba aquí... Pero sea quien fuera ella tenía que saber. — ¿Quien fue? — Miró a Fon quien huyó de su mirada por unos instantes.
— Todd. — Respondió su mamá por su tío al darse cuenta que este no sería capaz de decir el nombre. — Jason Todd.
— El... El esta sano... Y es joven... — Murmuró pasando saliva... ¿No se suponía que los enfermos y viejos morían? Además... Él tenía a Wayne... El lo protegía ¿cierto?
— El Joker lo capturó...Le tendió una trampa— Comenzó a explicar Fon mientras ella sentía el aire volverse pesado y difícil de respirar.
— ¿y? — Como logró decir eso sin que su voz se rompiera era un milagro.
— Kyo-chan no necesitas saberl—
— Lo Necesito. — Respondió viendo a su tío quien pareció morder su labio.
— Lo golpeó con una ganzua, varias veces y el edificio donde estaban explotó. — Dijo esperando ver la reacción de su sobrina, dispuesto a ofrecer confort o lo que necesitara.
— Prepararé mis cosas, regresaré a Gótica. — Se levantó de la mesa sin cambiar de expresión, con la misma cara de poker el día que se vio como Kyoya Hibari.
— Kyo-cha—la intento de tomar de la muñeca pero una sola mirada de la chica la detuvo.
— Estaré lista en 20. — Dijo pasando a su lado caminó a su habitación.
Miró su maleta por unos segundos pensando en qué se iba a llevar...
— ¿Te tienes que ir? Aun no he terminado mi entrenamiento. — Damián apareció y Kyo no lo pensó dos veces antes de abrazar al niño. — ¿Hibari? — Pregunto sorprendido pero no la alejo.
— Alguien murió, alguien... Importante — Explicó sintiendo las lágrimas queriendo dejar sus ojos pero tan solo apretó su agarre en el menor un poco más.
— ¿Tomaras venganza? Yo puedo ayudarte. — Ofreció con orgullo pero ella se alejo viéndole con una leve sonrisa.
— Gracias por la oferta pero... Hay cosas más importantes en las que debo preocuparme ahora. — Negó escondiendo su rostro en su cuello un segundo.
— ¿Más que impartir justicia por tu persona importante? — Cuestióno curioso.
— El.. El está muerto, y nada cambiará eso, lo que puedo hacer por los vivos es lo importante. — Se puso de pie para comenzar a arreglar sus cosas.
— ¿Volverás? — Interrogó viéndola con la maleta lista caminando a la salida.
— No lo sé. — Dijo en un Suspiro con honestidad, ahora mismo pensar a futuro se le volvía algo difícil de hacer.
— Entonces yo iré por ti. — Afirmó apretando sus labios hasta que le vio con decisión. — Y cuando lo hagas estarás a mi lado. — La forma en que lo dijo parecía indicar que existía algo más detrás de sus palabras... Pero no estaba de ánimo para interpretar.
— Seguro, Dami. — Acarició su cabello y partió a donde su familia le estaba esperando.
— Espero que nos vuelvas a acompañar pronto. — Dijo Ras mientras se despedía y ella veía el helicoptero donde asumía que su Madre y tío llegaron. — Las puertas de Nanda Parbat siempre estarán abiertas para ti.
— Mhmm... — Murmuró asintiendo. — Gracias — Susurro pasando a su lado entrando al vehículo sentándose junto a su tío.
— Iremos directo a Casa...— Ofreció el mayor con una leve sonrisa.
— No... quiero ir a la mansión Wayne primero. — Declaró son seriedad y su tío pareció querer decir algo pero su Madre levantó una mano cortando sus palabras.
— Así será entonces. — Asintió su Madre respetando su decisión.
Nota: Millón de gracias por leer y por los reviews que animan a seguir escribiendo! Y Sip, Kikyo nunca perdió de vista a su hija, pero Fon por otro lado estaba en la nada, Supongo que del capítulo se pueden dar cuenta quien podría ser un elemento, y todavía no ha manifestado sus llamas así que estaremos en la oscuridad por un tiempo jsjsjs.
