Resumen: Papillon por fin obtuvo los Miraculous de Ladybug y Chat Noir, y utilizó su deseo para cambiar la realidad. Marinette despierta en un nuevo mundo que el villano creó en su lugar, y tiene que enfrentar las consecuencias de su derrota.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

CIEN DÍAS

CAPÍTULO 20

Habitación de Marinette

Más tarde

Tal y como Marinette lo había sospechado, Alya se apresuró a su casa a tratar de hablar con ella. Los abuelos dudaron unos momentos en dejarla pasar, sobre todo porque sabían la historia de los compañeros de Marinette. La pelinegra también dudó un poco, no porque no quisiera verla, sino porque tenía que mantener la impresión de no recordar nada. Finalmente la nonna Gina la dejó pasar, y Marinette la recibió tímidamente.

-Salut, Alya- dijo Marinette reprimiendo su impulso de abrazar a su mejor amiga, ahora que sabía que recordaba todo en la otra realidad- mi mamie dijo que querías hablar conmigo-

Alya la miró con enormes ojos llenos de lágrimas e inmediatamente se lanzó a abrazarla, casi tirándola al suelo. Su mejor amiga la estrechó con fuerza en el abrazo, como si fuera a desaparecer. Marinette quería abrazarla de regreso, tan aliviada de que volviera a ser su mejor amiga, pero aún no era el momento.

-¿Alya?- dijo ella con fingida sorpresa.

-Lo siento, Marinette- dijo la pelirroja en voz baja- quizá no lo recuerdas pero… tú y yo éramos mejores amigas en otra vida y…- se separó de ella para mirarla a los ojos. Alya estaba llorando- eso no importa. Quería disculparme contigo. Hice cosas horribles siendo amiga de Lila, pero ahora recuerdo todo y no sé si podré llegar a perdonarme…-

Volvió a abrazarla, y esta vez Marinette lo hizo también. Estaba aliviada de que Alya estuviera de su lado.

-Está bien, Alya, en serio- dijo Marinette dándole una palmada en la espalda como si quisiera tranquilizarla- Lila es astuta y sabe engañar a quien la escucha. Quiero decir, yo también hubiera caído en sus mentiras si no me odiara-

-Todo eso va a cambiar de hoy en delante, tienes mi palabra- dijo la pelirroja enlazando su pulgar con el de su amiga- no dejaré que Lila siga lastimándolos, a ti y al resto de nuestros amigos. Eres una persona muy valiente, Marinette-

La pelinegra asintió seriamente y tomó la mano de su amiga, bajando a la panadería y regalándole algunas golosinas antes de que se fuera. Una vez que Alya regresó a casa y Marinette les dio las buenas noches a sus abuelos, subió a su habitación.

-Menos mal que la pelirroja se disculpó- dijo Leo cruzándose de brazos- no quería tener que morderla a ella también-

-¡Leo!- dijo la chica entrecerrando los ojos en su dirección- nada de morder a nadie, ¿escuchaste? Ni siquiera a Lila-

-Las veces que lo hice eran una emergencia- dijo el kwami inocentemente- es más, quizá hubiera podido haber evitado que esa irresponsable de Duusu robara a Libra si lo habría hecho antes-

-Realmente pareces odiar a Duusu- dijo Marinette.

-Ella atormentó a mi portador, Hércules- dijo Leo enfurruñado.

-Pero como en esa época, Duusu está siendo usada por un villano. No es necesariamente su culpa, Leo- dijo Marinette rascando la cabeza del kwami, haciéndolo ronronear de gusto, olvidándose inmediatamente de lo que estaban hablando sobre Duusu.

-Purrrr…- ronroneó Leo ladeando la cabeza para que lo siguieran acariciando- ¿va a venir Adrien?-

Marinette miró por la trampilla sobre su cama, pero estaba vacío. Se hacía tarde, pero el chico no había aparecido aún.

x-x-x

Mansión Agreste

Al mismo tiempo

Félix regresó a casa con una sonrisa traviesa. Desde el día anterior que había confirmado el secreto de Gabriel Agreste sin que nadie sospechara y había informado a los héroes lo que había visto se sentía mucho más satisfecho de sí mismo. Incluso sentía un leve placer de saber que su oncle era Papillon y que él era estaba ayudando a los héroes a pelear contra él.

El chico subió a la habitación de su tante Emilie para desearle buenas noches, como siempre hacía antes de irse a dormir.

-Salut, maman- dijo él en voz baja, pero a diferencia de los últimos días, la mujer no sonrió- ¿sucede algo?-

-Nada importante, chéri- dijo Emilie aún mirándolo sospechosamente, lo que hizo que Félix se sintiera un poco nervioso. La mujer se levantó y caminó hacia él, poniendo una mano en su mejilla y mirándolo como si quisiera ver el fondo de su alma. El chico hizo su mejor esfuerzo para no verse sospechoso.

-¿Estás segura?- dijo Félix alzando las cejas- parece que algo te molesta-

-Tienes razón- dijo ella retirando su mano y dando un paso atrás, entrecerrando los ojos- tú no eres Adrien-

Félix sintió como si se hubiera tragado una tonelada de clavos.

-¿Qué…qué estás diciendo, maman?- continuó el chico, fingiendo estar ofendido como Adrien- ¿no me reconoces?-

-Eres bueno, y te pareces mucho a él, pero no eres Adrien- dijo Emilie dando otro paso atrás y poniendo su mano en el pomo de la puerta- ¡eres Félix! ¿Cómo te atreves?-

Sintiendo el pánico apoderarse de él, Félix corrió también hacia la puerta y casi se lanzó contra ella para mantenerla cerrada. Emilie lo miró de la misma manera que lo había estado mirando. Sabiendo que mentir no le serviría de nada con su tía, comenzó a estrujar sus neuronas para encontrar una manera en la que ella pudiera entender lo que estaba haciendo. ¡Si él estaba tratando de proteger a Adrien!

-¿Creíste que podías engañarme?- dijo Emilie con una expresión asustada- ¡si yo conozco bien a mi propio hijo!-

-¡Por favor!- exclamó Félix volviéndose hacia ella antes de que las cosas escalaran más- tante Emilie, sí soy yo, Félix. No te quería engañar, pero tuve que hacerlo por una razón importante. Por favor, déjame explicarte, no llames a mi oncle-

-¿Y cuál sería esa buena razón?- dijo ella sin creerle ni una sola palabra.

Félix pensó en miles de excusas, pero prefirió decir la verdad. Emilie no era tonta, seguramente ella también había notado algo extraño en el comportamiento de su esposo y de su hijo.

-Estaba tratando de proteger a Adrien- dijo Félix mirándola seriamente- hace unos días Lila, con el permiso de oncle Gabriel, trató de… de usar amenazas con él para…- cerró los ojos. Era tan horrible que no quería decirlo en voz alta, no a la madre de Adrien después de todo, pero tenía que hacerlo- obligarlo a acostarse con ella. Le dijo que si no lo hacía, lo acusaría de haberla violado-

Emilie evidentemente no le creía y Félix sacó su celular, mostrándole el audio que había grabado de Lila amenazándolo a él.

-No… no te creo- dijo Emilie sacudiendo la cabeza mientras que daba un paso atrás- Gabriel nunca hubiera permitido eso. ¿Porqué Adrien no nos diría nada, a su padre o a mí?-

-Oncle Gabriel fue quien le ordenó a Adrien obedecer a Lila en todo- dijo Félix- y ambos lo amenazaron de que no te dijera nada-

La mujer suavizó su mirada y se alejó de la puerta, caminando en círculos en la habitación, meditando lo que su sobrino le acababa de decir.

-¿Cómo sé que no es una mentira tuya y de Amélie?-

-Mi maman no tiene idea de que Adrien está en mi lugar y yo en el suyo- dijo Félix tristemente- ella no está muy bien, así que no creo que se dé cuenta que yo… eso no importa- se interrumpió- pero si quieres, puedo llamar a Adrien para que confirme lo que te acabo de decir-

Y antes de que Emilie dijera algo, Félix sacó nuevamente su teléfono celular y llamó a Adrien, poniéndolo en videollamada en la pantalla.

-¿Félix?- dijo Adrien a través de la pantalla- ¿está todo bien?-

-Tante Emilie me descubrió y no cree mis palabras- dijo el chico tristemente- ¿podrías aclarar todo antes de que me echen?-

-¿Adrien?¿Qué estás haciendo, chéri?-

-Lamento este engaño, maman- dijo el chico del otro lado de la línea- pero tuve que hacerlo. Después de que Lila intentó… lastimarme, huí de casa a pedir ayuda a Félix y a una amiga. Y ellos me ayudaron. Félix se ofreció a hacerse pasar por mí para protegerme, a pesar de lo que Lila intentó hacerme con complicidad de père-

-¿Porqué no me dijiste nada?- dijo Emilie cambiando su expresión horrorizada en una llena de trisetza- ¿y porqué te fuiste con Amélie, de todas las personas?-

-Maman, tante Amélie es una buena persona, y está más enferma de lo que Félix quiere admitir- dijo Adrien, y la mujer vio a Félix bajar la cabeza- no podía decírtelo porque temía que te pusieras del lado de père, o que no me creyeras. Por favor, tienes que creerle a Félix. Si no fuera por él, Lila me habría…-

Emilie se sintió terrible. Que su hijo hubiera pasado por eso con complicidad de su esposo, y la primera persona a la que hubiera acudido por ayuda no fuera ella, su maman, sino su primo y una amiga suya.

-Chéri, lo siento tanto…- dijo ella sacudiéndose las manos decididamente- pero esto tiene que detenerse inmediatamente. Tu padre me va a escuchar y…-

-¡NO!- dijeron Adrien y Félix al mismo tiempo en idéntico tono asustado. No debían dejar que Gabriel se sintiera alertado del cambio entre su hijo y su sobrino.

-Estamos haciendo un plan para arreglar todo- dijo Adrien a través de la pantalla- por favor, confía en mí y sigue con esto como si nada hubiera pasado, como si creyeras que todo está bien y que Félix soy yo-

-Pero…-

-Hay otra buena razón para hacer esto- continuó Adrien- pronto lo entenderás. Confía en mí, maman, por favor-

Emilie suspiró resignada. No sabía porqué, pero su corazón le decía que debía confiar en su hijo, que sabía lo que estaba haciendo.

-Está bien, mon chéri- dijo ella con una sonrisa triste- confío en ti. En ambos-

-Gracias, maman. Y no te preocupes por mí, estaré bien- dijo Adrien antes de colgar la llamada.

Félix se guardó el celular y dio media vuelta para salir cuando Emilie lo detuvo tomando su brazo. Alarmado, Félix se volvió hacia ella, pero en estaba vez estaba mostrándole una sonrisa triste.

-Muchas gracias por todo lo que haces por Adrien, Félix- dijo Emilie en voz baja- creo que te juzgué mal todo este tiempo, a ti y a Amélie-

-No tienes que agradecerme, tante Emilie- dijo el chico. Sabía que no era culpa de ella, sino de Gabriel, deseando que ese odio existiera en el corazón de su esposa a pesar de que en la otra realidad habían sido muy unidas.

Nuevamente Félix iba a salir cuando su tía lo abrazó de pronto. El chico se tensó, pero sonrió abrazándola también.

-En serio, gracias por todo- dijo ella en voz baja- cuenta conmigo, las cosas van a cambiar a partir de ahora-

x-x-x

Casa del maestro Li Jun

Esa noche

Adrien y Marinette estaban sentados juntos en el suelo frente al Guardián de los Miraculous, guardando en la caja con cuidado el Miraculous de la Tortuga, agradecido con ambos. Los dos chicos miraban su taza de té preocupados.

-¿Algo los está molestando?- preguntó Tauro mientras que Li Jun guardaba la Miraclebox.

-Es lo que averiguó Félix cuando su clon se quedó en casa durante un ataque de un sentimonstruo- dijo Adrien- mi padre no estaba donde se suponía que estaba. Entró a la oficina y cuando el clon entró tras él, père ya no estaba ahí. Después de que el amok fue purificado, père salió de esa misma oficina-

-Es muy probable que Gabriel Agreste sea Papillon y esté usando el Miraculous del Pavo Real- dijo Marinette tomando la mano de Adrien- quizá deberíamos comenzar a movernos contra él-

-Es inútil hacer eso- dijo Li Jun bebiendo un poco de té- Papillon solo tiene dos Miraculous de la antigua caja, uno de los cuales está inactivo hasta que se cumplan los cien días. Además, en esta realidad Papillon no es un criminal. De hecho, algunos miembros del público piensan que fueron ustedes quienes provocaron los ataques-

-¿Qué?- dijeron los chicos sorprendidos.

-Eso no es importante- dijo Li Jun sacudiendo la cabeza- lo que debemos hacer es continuar recolectando los Miraculous. Cuando tengamos de regreso a Tikki y Plagg podremos regresar todo a la normalidad-

Adrien apoyó su cabeza en el hombro de Marinette. Esperaba que pronto encontraran a sus kwamis. Leo y Aries estaban visiblemente preocupados por sus portadores, sobre todo por Adrien quien tenía que soportar el abuso de su familia y que, si tenían éxito, tendría que sacrificar el hecho de tener a su madre consigo.

Li Jun sonrió levemente. Esos dos niños tenían buen corazón, e iba a hacer algo para ayudarlos a acelerar el proceso.

-Hay una manera…- comenzó a decir Li Jun, captando la mirada de los dos adolescentes- hay una manera de detectar varios Miraculous al mismo tiempo para acelerar el proceso. Pero me preocupa que, si hago eso, Papillon y su aliada lograrán hacerse con uno-

-¿Cuántos puede detectar al mismo tiempo, maestro?- dijo Marinette.

-Cuatro- dijo el maestro- pero eso sería dividirlo a sus aliados en cuatro también-

-Somos siete- dijo Marinette volviéndose a Adrien- eso significa que, si lo hacemos uno de nosotros dos tendrá que ser quien vaya solo. Eso debe ser…-

-Hagámoslo- dijo Adrien de pronto- yo puedo hacerlo-

-Adrien- dijo la chica volviéndose hacia él- yo soy quien tiene que hacerlo. Tu poder no es ofensivo, es defensivo-

-Por eso, es la mejor manera de proteger ese Miraculous mientras ustedes llegan a ayudar- dijo él- y Félix… quiero decir, Jumeau, puede crear un clon suyo para ayudarme. El enemigo nunca sabrá que no es el verdadero-

A Marinette no le gustaba la situación, era muy arriesgado, pero supuso que entre más pronto consiguieran los Miraculous, más rápido Adrien estaría a salvo de su padre. Ella vería a su propia maman nuevamente.

-Bien- dijo Marinette volviéndose al maestro Li Jun- no me agrada la idea, pero tienes razón. No nos queda mucho tiempo-

-Si están de acuerdo, haré los preparativos- dijo el maestro Li Jun- la poción que necesito preparar requiere dos días, así que en el tercero llevaremos a cabo este plan. Lo haremos en la madrugada, aprovechando que Papillon estará con la guardia baja-

Los dos adolescentes asintieron seriamente. Leo miró a Marinette con preocupación, pero no dijo nada. Esperaba que su plan funcionara.

x-x-x

Colegio Françoise Dupont

Al día siguiente

Lila estaba furiosa porque su nuevo intento de extorsionar a Adrien no le había funcionado. En los últimos días había notado un importante cambio de actitud en el chico, quien parecía dejar de importarle lo que ella dijera. Estaba segura de que alguien le había conferido autoestima nuevamente.

Tomó su lugar en la primera fila y frunció el entrecejo. ¿Quién podía haber sido? El idiota de Nino seguramente seguía lamentándose por haber perdido su Miraculous. Y excepto por Nathaniel y Marinette, aún tenía a toda su clase de su lado. O quizá no de su lado, como la discusión del día anterior le había hecho ver, pero no en su contra. Además, Lila no había visto a Adrien interactuar con Marinette en el colegio, salvo un par de miradas del chico hacia ella, así que no podía haber sido la pelinegra. ¿Alguien más entonces?

"Seguramente fue Luka", dijo Lila haciendo una mueca de disgusto "Kagami debe estarle metiendo ideas a la cabeza".

La primera persona que llegó fue Mylène, quien le sonrió con simpatía y le puso una mano en el hombro en un gesto cariñoso.

-¿Te sientes mejor, Lila?- dijo la chica.

Lila hizo lo posible para no sonreír maliciosamente. Sí, su influencia en el aula de mademoiselle Bustier seguía siendo igual que siempre.

-No- dijo la castaña fingiendo estar entristecida- no me gusta hablar mal de la gente, pero…-

-No me digas- dijo Mylène frunciendo el entrecejo- ¿Adrien te hizo algo?-

-Es… está diferente- lloriqueó Lila mientras que Juleka y Rose entraban al aula- Adrien nunca había sido tan grosero conmigo, ni me había dicho esas cosas tan horribles. Pero desde que decidió que no quiere estar conmigo, no ha parado de lastimarme…-

-¡Es horrible!- dijo Rose.

-¿Qué es horrible?- dijo Alya, entrando al aula seguida de Marinette, Nino y Félix pasando por Adrien. Los demás comenzaron a acomodarse en sus sitios.

-Que Adrien ha estado atacando a Lila-

-Pfff…- se burló Félix, e iba a decir algo más pero se contuvo, principalmente por la mirada de advertencia que Marinette le dirigió. Era demasiado tarde: ya lo habían escuchado. Alya frunció el entrecejo, pensando en lo que Ladybug le había dicho sobre no intervenir ni desenmascarar a Lila.

-¡Pareces otra persona, Adrien!- lo acusó Rose alzando la voz- ¿cómo puedes tratar así a Lila?-

Félix frunció el entrecejo ante el comentario de Rose, porque evidentemente era otra persona, pero ese no era el punto. Además, él tenía una ventaja sobre Lila gracias a lo que hizo Géminis.

-¿Ah sí?¿Yo soy quien te está tratando mal?- dijo el chico rubio cruzando los brazos- recuérdame, ¿quién entró a mi habitación contra mi voluntad y me quiso chantajear para que hiciera algo que yo no quería?-

Los ojos de la clase se volvieron a Lila. Marinette se llevó la mano a la boca, pero era demasiado tarde: Félix había hablado y ahora tenía que comprobar lo que dijo.

-¿Cómo puedes acusarme de algo tan horrible?- dijo Lila en medio de sus fingidos lloriqueos- cuando fuiste tú el que quiso aprovecharse de mí-

-¡Esa es una acusación muy grave!- dijo Kim alzando las cejas mientras que miraba alternadamente a las dos partes- ¿tienen alguna prueba de ello?-

-Yo… por supuesto que tengo pruebas- dijo Lila señalando a Félix- su mamá me escuchó gritar y lo detuvo, pero me convencieron de no denunciarlo-

Félix rodó los ojos divertido mientras que Marinette lo miraba. Su falta de preocupación tranquilizó a la chica. El rubio sacó su teléfono celular, reproduciendo la conversación entre Lila y él hacía un par de noches.

-¿Querías hablar conmigo, chéri?- escucharon la voz de "Adrien" en un tono amable.

-En tu habitación, ¡ahora!- se escuchó la voz de Lila, muy diferente a la anterior, y como ellos jamás la habían escuchado.

-¿En serio? Lila, ¿cómo puedes sugerir eso? ¿No has pensado en lo que dirá la gente si te metes a mi habitación?-

-¡No estoy nada contenta contigo! ¿Cómo te atreves a dejarme en ridículo en el colegio? ¡Me las vas a pagar!-

-¿Yo?-

-¡Deja de hacerte el idiota! Mañana vas a desmentir lo que dijiste hoy. Pero por ahora vamos a terminar donde lo dejamos ayer. Comienza a desvestirte-

-No. No lo creo, Lila. Y si no tienes nada más que decir, te agradecería que te ve fueras-

-¿Realmente quieres hacer esto, chér Adrien?¿Recuerdas lo que te dije ayer?-

-No mucho. Quizá tengo algo de estrés postraumático después de…-

Escucharon un golpe y un leve gemido de dolor de parte del chico. Un murmullo de sorpresa se escuchó en toda el aula.

-No se preocupen, hay más- dijo Félix con una sonrisa traviesa- apenas va a comenzar la parte interesante-

-Si no me obedeces en este instante, le diré a todo el mundo que abusaste de mí- la voz de Lila continuó en la grabación- ¿a quién crees que le van a creer? ¿Al niño estrella aislado y perturbado, o a la pobre e inocente hija del alcalde de París, a quien todo el mundo ama?¿Qué dirá tu papa chéri? Porque pienso implicarlo a él también-

-Haz lo que quieras, Lila. No te tengo miedo. Ahora, si no tienes nada que decir, te agradecería que salieras de mi habitación y de mi hogar- terminó la voz de Félix, seguida de los pasos y el portazo de Lila al salir de la habitación.

Toda la clase miraba horrorizada a Lila, cuya mente corría a mil por hora para justiciar las grabaciones que "Adrien" les había mostrado.

-Y no fue la única vez que lo hizo- añadió Félix guardándose el celular- una noche antes también lo intentó con los mismos argumentos, pero la asistente de mi padre me salvó al interrumpirla-

Un nuevo murmullo de horror recorrió a todos los compañeros. Nino le puso una mano en el hombro de Félix, Alya se llevó las manos a la boca y el resto de las chicas miraron furiosas a Lila, quien salió del aula de mademoiselle Bustier con la cara cubierta con sus manos y llorando sin parar.

-Cometimos un horrible error- dijo Juleka de pronto.

-Tienes razón- dijo Mylène seriamente- y quien sabe que otras mentiras nos dijo durante este tiempo-

-Existe un 99.7% de posibilidad de que Lila nos haya estado mintiendo sobre Marinette y Nathaniel también- dijo Max- le debemos a todos una disculpa-

Marinette sintió sus mejillas calientes de pronto, sorprendida por la súbita atención, de la misma manera que Nathaniel, pero se limitó a sonreír. Alya volvió a tomar la palabra.

-¡Antes de que lo olvide!- dijo la pelirroja- hay algo importante que tienen que saber. Ayer hablé con Lady Lionne, y comprobé que lo que dijo sobre el hecho de que estamos viviendo otra realidad es cierto-

-Alya…- dijo Sabrina en tono incrédulo.

-Es cierto, y puedo probarlo- dijo la pelirroja. Marinette frunció el entrecejo, adivinando lo que iba a hacer.

-Tienes que admitir que es algo difícil de creer- dijo Alix.

-Se los demostraré- dijo Alya caminando hacia Sabrina- L'Invisible-

Sabrina abrió los ojos desmesuradamente, sintiendo los recuerdos regresar a ella. Se llevó las manos a la cabeza y miró a su alrededor.

-¿Qué sucede?¿dónde está Chloé?-

-¿Quién es Chloé?- preguntó Kim confundido, alzando una ceja.

Uno por uno, Alya repitió los nombres akumatizados de Juleka, Rose, Mylène, Ivan, Max, Kim y Alix. Los demás ya recordaban todo. Una vez que terminó, la pelirroja se volvió hacia Félix y Marinette.

-Lo siento por ustedes dos, chicos. Nunca han sido akumatizados, seguramente no recuerdan nada- dijo Alya en voz baja- pero deben confiar en nosotros-

Marinette iba a decir algo, pero Rose, Juleka, Alix y Mylène se lanzaron hacia ella para abrazarla, disculpándose por todas las palabras hirientes en su dirección. Todas estaban arrepentidas de lo que habían hecho cuando no recordaban a su querida amiga.

Cuando se separaron Marinette pensó que nada podría arruinar su buen humor ese día, excepto porque recibió un mensaje del maestro Li Jun.

-La poción estará lista esta noche. Prepara tu equipo- se leía el mensaje del Guardián.

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CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Espero que se preparen psicológicamente para lo que se viene. Estamos en cuarentena por el COVID-19, por eso decidí adelantar esta publicación. Muchas gracias por tu review. Abrazos.

Abby L.