T'Challa se quedó mirando a Bucky quien aún sollozaba entre sueños, el omega no había dejado de llorar mientras su cuerpo temblaba, el alfa podía sentir el aroma a tristeza y se le estrujaba el corazón, realmente nunca había pasado por su cabeza que Bucky estuviera escondiendo tanto, mucho menos que estuviera involucrado con gente tan peligrosa como Schmidt, aunque realmente no le importaba, después de todo él era un rey, y si alguien se atrevía a amenazar a su futura reina, él era capaz de poner a todo el mandito reino tras su cabeza.
Sólo esperaba que su omega recordara pronto, ellos ya se conocían desde hace muchos años atrás, cuando sólo eran unos cachorros, pero al parecer su amado Bucky había olvidado su existencia, hasta ese momento se había convencido de que quizás se debía a que su existencia era insignificante para el omega, pero ahora tenía otra idea, una que tenía que ver con la traumática infancia que había vivido su omega.
Acarició su mejilla mientras lo arropaba una vez más, aspiro su aroma y poco a poco comenzó a dormir, la noche anterior también había sido difícil para él, no era fácil dormir cuando su destinado estaba sufriendo, estuvo seguro de que sufrió la misma angustia que su castaño.
— Alfa tengo sed, tráeme agua — Charles le dio unos golpecitos a Erik, aun mantenía los ojos cerrados, negándose a despertar — por favor, mi amor, la necesito.
— No es mi culpa que bebas tanto — fue lo único que respondió el alfa cerrando los ojos y gruñendo, aún era muy temprano para salir de la cama. Charles soltó un gruñidito ofuscado, le dolía la cabeza y tenía mucha sed, y ahora, el idiota de su alfa no lo ayudaba.
— Lehnsherr que te den por el culo — lo regañó ofuscado arrepintiéndose en el mismo acto, su cabeza dolía como los mil demonios ¿siempre era así de brillante el amanecer? Mostró los dientes cuando escuchó la ronca risa de Erik — maldito bastardo.
— Hey no seas gruñoncito— soltó Erik riendo — iré por tus caprichos bebé — respondió mientras le daba un beso en la coronilla, y aunque no quería levantarse, lo primero era el bienestar de su omega.
Erik le extendió un gran vaso de agua junto a medicina para el dolor de cabeza, Charles la tomó, para luego colgarse al cuello de su alfa y esconderse en aquel lugar, apretándose a su cuerpo, mientras dejaba algunos besitos a modo de agradecimiento. El alfa simplemente lo apretaba aún más a su cuerpo, sin dejar de sonreír, realmente amaba a su omega y todo lo que le entregaba, nunca quería dejarlo, ellos estarían juntos para siempre. Durmieron un poco más, él día sería largo y debían estar preparados.
Peter no dejaba de revisar su móvil y enviar algunos emails, él no tenía tiempo para descansar, quedaba mucho por hacer, sumamente concentrado mordía sus uñas, mientras un lindo cachorrito jugueteaba con sus cabellos, a Peter realmente le tranquilizaba el dulce aroma de Daken, en esos momentos en pequeño omega enredaba algunas flores por sus cabello, aquello lo relajaba en momentos de tanta angustia.
— Cachorrito ¿no has desayunado? — fue una mezcla entre pregunta y un regaño que a Peter le hizo dar un sobresalto, no se había percato de que Logan había llegado hasta ellos.
— Papi ya desayuné, tu me preparaste el desayuno — explicó Daken sin entender que le ocurría a su padre y quedó aun más confundido cuando él soltó una ronca risa, por otro lado, Peter se había sonrojado, aun no se acostumbraba al cariñoso apodo, mucho menos quería que Akihiro se molestara con la situación.
— Daken le preguntaba a Peter, él también es mi cachorro ahora — Peter se levantó furioso del pasto, ahora si que quería golpear al idiota de Logan.
— Oh, bueno papi — el pequeño omega respondió sin tomarle mayor importancia, luego arrugó la nariz como si estuviera buscando un aroma en particular — Papi donas, las quiero — comenzó a decir el pequeño, mientras Logan se agachaba a entregarle una bolsita susurrándole que compartiera con Peter.
Daken no se lo pensó y simplemente se sentó en el regazo de Peter, para luego acercarle uno de los bocadillos, haciendo que Peter sonriera ampliamente mientras le daba una mordida a la dona.
Logan simplemente lo miraba comer, encontraba a Peter el omega más hermoso. No le importaba que su cabello estuviera revuelto y con flores arrugadas, que unas moradas ojeras adornaran su pálida piel, amaba las pequeñas pecas que se encontraban por su nariz y, sobre todo, le encantaba su dulce aroma. Sus manos picaban por abrazar a Peter, por tenerlo entre sus brazos y tomarlo una vez más, pero no quería apurar las cosas, además no podía pensar en ese tipo de cosas cuando estaba en presencia de su pequeño hijo, Peter le patearía las bolas si lo supiera.
Tony le arreglaba la corbata a su alfa, una de un hermoso color azul que combinaba con sus ojos, el omega no se resistió a dar un beso a su alfa y abrazarse a su cuerpo, realmente amaba a su Steve, no quería esperar más, sabía que tenía su mordida, una muy linda por cierto, pero también quería un anillo, quería estar unido al alfa de todas las formas posibles, mostrarle a todos que Steve era de él.
— Bonito hueles muy bien — Steve soltó con voz ronca mientras abrazaba a su omega quien soltaba una risa, Tony se acomodó en su regazo, recargándose en su cuerpo y dando besos por la cara del alfa, sintiendo como la barba de este le raspaba, pero realmente no le importaba, porque realmente hacía lucir a Steve mucho más sexy.
— Steve, cariño, no quiero que andes mirando a las y los omegas — Tony se enfurruñó — esos idiotas siempre te mueven el culo mientras te halagan, y tú idiota, simplemente sonríes — Steve sólo pudo reír ante los celos de su omega, aun ni empezaban la boda y su omega ya lo estaba celando.
— No bonito, tú sabes más que bien que ya tengo dueño, un tal señor Stark — le dio un beso — aunque no me quejó si quien me mueve el culo lo tiene más grande que este — dijo riendo mientras tomaba de forma firme las nalgas de su omega, quien en ese momento no aguantó más y le dio una fuerte mordida en el cuello, dejando de inmediato una marca de sus dientes y un color violáceo en el lugar mientras el alfa se quejaba — Anthony, tú eres mi amo, mi dueño, porque, Tony te pertenezco — el omega sintió como se sonrojaba de forma súbita, no entendía como el alfa aún podía sorprenderlo con ese tipo de palabras, con ese sucio truco le había esfumado todo su enojo.
— Basta de cursilerías, este es mi día no el de ustedes — Kurt entró gruñendo — Tony ayúdame, te necesito — la pareja riendo se levantó — a ti no tío Steve, con suerte sabes diferenciar los colores — dijo el omega gruñendo mientras se llevaba a Tony del salón. Ya pronto llegaría Loki, necesitaba que esos omegas lo ayudaran a arreglarse no tenía idea de como hacerlo, quizás debió haber prestado más atención a esas cosas cuando era más joven, pero no se quejaba, saber usar armas y dagas era simplemente mucho más interesante que saber vestir bien.
Peter gruñó dejando caer su móvil, se tomó la cabeza entra las manos y suspiró frustrado, no lo podía creer, no lo quería asimilar. Escuchó un golpe en la puerta y un aroma que ya conocía, sin pensarlo fue a abrir y de inmediato se lanzó a los brazos de Logan, necesitaba sentirse reconfortado, que lo mimaran por al menos un segundo.
— Para ti bonito, mi primer regalo de cortejo — Logan le extendió una maceta, con unos simples dientes de león. Peter se las quedó mirando.
— Pensé que serías más clásico — soltó riendo mientras tomaba la maceta — ya sabes, rosas rojas y esas cosas.
— Prefiero estas, no están cortadas y pueden seguir viviendo — se acercó y le dio un beso en la frente — además, son salvajes y libres como tú — Peter no pudo evitar sonrojarse y ponerse de puntitas hasta tocar los labios del alfa, de su alfa — Pet ¿qué pasa? hueles triste — el omega bajó la mirada y comenzó a susurrarle un par de cosas, Logan no hizo más que llevarlo a su cuerpo mientras intentaba calmarlo.
Bucky se despertó algo desorientado, de inmediato hundió la nariz en la almohada, por alguna razón le reconfortaba el aroma de T'Challa, sentía que lo conocía desde antes pero no podía recordar bien. Además, era imposible que un simple niño pobre y huérfano como él lo conociera, soltó un suspiro, no quería seguir recordando su horrible infancia, todo lo que le habían hecho pasar, quizás debió haberse matado, odiaba a Steve, odiaba que lo hubiera salvado.
— ¿Vas a ir? — Bucky dio un salto, se sonrojó, claramente no estaba bien visto estar disfrutando el aroma de un alfa el cual lo tenía prisionero.
— Si Bucky — el alfa se apretó el puente de la nariz — puedes elegir, ya no te quiero obligar a nada, incluso te puedes ir — a T'Challa le dolía decir aquellas palabras, pero realmente no quería obligar al omega a nada, en realidad, nunca había estado en sus planes aprovecharse de él, sólo había caído preso de su propio egoísmo al intentar mantener al omega a su lado utilizando otros medios.
— Gracias T'Challa — Bucky se había levantado, y lo miraba fijamente — de verdad muchas gracias — respondió de forma sincera mientras esbozaba una leve sonrisa — estaría muy agradecido si puedo ir a la boda de Kurt, quiero a ese mocoso como si fuera mi sobrino — respondió mientras T'Challa asistía.
— De nada Bucky, haré lo que sea para ayudarte — besó el dorso de su mano y salió del lugar mientras el castaño se sentía algo atontado, no entendía muy bien que le estaba pasando.
Raven estaba sorbiendo por la nariz, no podía creer lo hermoso que se veía su cachorrito, nunca pensó que llegaría ese momento, porque con el humor de su hijo, pensó que sería un solterón para siempre. Pero no pudo evitar sonreír al ver como su alfa estaba igual que ella, Azazel estaba haciendo un puchero con los ojos vidriosos, se negaba a dejar ir a Kurt, no quería que su pequeño omega se fueran del lado de ellos, aún era muy joven.
— Los voy a extrañar — Kurt se lanzó a los brazos de sus padres mientras algunas lágrimas se le escapaban, Loki despotricaba por atrás que no lo hiciera ya que la ropa se iba a arrugar, pero al omega no le importaba, se acurrucó aún más entre sus padres, se dejó abrazar por su madre y hundió su nariz en el cuello de su padre, realmente él había tenido una linda infancia, unos lindos padres que siempre le brindaron todo lo que necesitó.
Loki los quedó mirando, el pronto comenzaría una nueva etapa y quería que su familia fuera como aquella, realmente unida. No pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas, estúpidas hormonas que lo tenían sensible, pero sabía que esa no era la razón, era que simplemente le emocionaba ver ese amor tan sincero, tan real.
La tarde llegó más rápido que lo esperado, Kurt no dejaba de temblar mientras ambos Peters lo arrullaban. Parker le explicaba que sería realmente feliz con Warren, que nada sucedería, el platinado por otro lado, le ofrecía ayudarlo a fugarse, simplemente lo hacía porque le encantaría ver la reacción de Warren, estaba seguro de que ese pajarraco se moriría de un ataque cardiaco.
Los jardines de la mansión Worthington estaban exquisitamente decorados, Warren se había esforzado para que todo detalle estuviera cubierto, su omega se merecía todo eso y más. Él alfa estaba nervioso, no dejaba de mirar su reloj, su padre y abuelo reían a su lado, nunca pensaron que el descarriado de su hijo realmente pudiera sentar cabeza, un gran logro para un caso que ya veían como perdido.
El alfa sintió que su corazón se había detenido cuando vio llegar a toda La Hydra, aunque su mirada no pudo más que despejarse de su omega, Kurt se veía radiante, mucho más hermoso que de costumbre y su tímida sonrisa lo hacía verse aún más tierno.
Azazel se dispuso a entregar a su hijo, no puedo evitar mirar a su yerno con la ceño fruncido, antes de entregar a Kurt se acercó a Warren, sólo para susurrar una última advertencia.
— Si lo tocas, te mato — fue lo único que dijo fingiendo una sonrisa y Warren estuvo seguro de que aquello iba en serio, después de todo no podía olvidar que se estaba metiendo con alguien de la mafia.
Kurt sólo rodó los ojos y se colgó del brazo de su alfa, mientras soltaba una risita, realmente no podía creer que Warren se cagara de miedo ante su padre, cuando en realidad a quien debía tenerle miedo era a él, sonrió mientras jugueteaba con la daga que estaba escondida en su mano.
Pronto llegó la fiesta, una llena de manjares y los más lujosos alcoholes, sobre todo, fino champagne de Francia. Kurt reía abrazado a su ahora esposo, no podía creer que estuviera casado, algo que jamás en la vida había deseado. Pero al conocer a Warren todo había cambiado, ese estúpido alfa había puesto su mundo de cabeza.
No pudo evitar ponerse de puntitas para reclamar su atención, de inmediato Warren se agachó para tomar sus labios de forma dulce, ambos sonrieron a la vez, simplemente se amaban.
Bucky los miraba desde lejos, aun se sentía avergonzado por todo lo que había ocurrido hace poco, pero estaba realmente emocionado por Kurt, adoraba ver al mocoso feliz, ahora solo esperaba que Peter le siguiera los pasos, aunque estaba seguro de que aquello ocurriría pronto, lo veía demasiado cercano a su guardaespaldas.
Dio un respingo cuando algo frío tocó su brazo, se encontró con T'Challa sonriendo y ofreciendo una copa, él la tomó agradecido y poco ambos comenzaron a entablar una especie de conversación.
Stephen miraba algo celoso, a su alrededor no había más que parejas felices, cada una se veía en su burbuja, mientras él se sentía más solo que antes. Se perdió en los jardines de la mansión, quería estar solo algunos minutos, dejar de fingir que todo en su vida iba bien.
Le mandó algunos mensajes a su admirador secreto, quien de inmediato se los respondió, enviándole algunos tiernos videos de nutrias para subirle el ánimo, el médico no pudo evitar sonreír y encontrarlo sumamente adorable, no entendía como su admirador pudo adivinar o simplemente había sido una casualidad que supiera lo mucho que le gustaban aquellos animales.
No dejó de sonreír, mientras tomando algo de confianza lo llamó, pero su llamada no fue tomada, no puedo evitar sentirse algo deprimido, así que apagó su móvil y se fue por más copas, al menos había alcohol fino y gratis para ahogar su mala suerte.
— En primer lugar quiero felicitar a estos jóvenes, realmente hacen una hermosa pareja y se que serán muy felices, Warren si tocas al muchacho tendrás a toda La Hydra detrás de ti, salud — Erik levantó su copa e invitó a todos a celebrar — y ahora quiero decir públicamente que mi omega — Lehnsherr estuvo seguro que hasta pudo sentir como su padre apretaba los dientes — es ahora el dueño de toda la fortuna y único heredero de los Xavier, espero que nadie se atreva ahora a hablar mal de él — terminó dirigiendo su mirada especialmente a Strucker. Charles sonrió orgulloso mientras se mordía el labio de forma sexy, realmente quería llevarse a ese maravilloso alfa a la cama, una y otra vez. Aunque de pudo evitar mirar al líder de La Hydra, solo para reír por la cara que el viejo tenía, no aguantaba las ganas de irle a restregar a su suegro quien era él y que le haría en un futuro cercano.
Peter quería huir, no podía creer que el jodido ramo estuviera en sus manos, puto ramo maldijo una vez más en su cabeza mientras todos los miraban riendo, su padre reía a carcajada limpia al igual que su madrastra, es decir, Charles. Kurt lo miraba divertido mientras señalaba a Logan, el omega en ese momento se quería esconder, ni siquiera había aceptado del todo a Logan, un matrimonio ni siquiera estaba en sus planes. Tony esta enfurruñado, él quería el ramo, hizo un puchero mientras Steve lo abrazaba por detrás, indicado que no necesitaba algo como eso, después de todo muy pronto estarían unidos ahora por la legalidad.
La fiesta poco a poco comenzó a decaer, la joven y recién casada pareja se fue sonriendo en el lujoso nuevo auto de Kurt, que su amable suegro había obsequiado, tendrían una maravillosa noche de bodas en un lujoso hotel de la ciudad.
Peter no aguantó más, ya había esperado lo suficiente. Envió un mensaje a su padre y su tío, necesitaban tener una reunión en secreto, tenía cosas importantes que decirles, acordaron reunirse en algunos de los tantos escondites que utilizaban para amenazar gente.
El omega se encontraba solo, Logan había tenido que ir a su cabaña ya que no tenía con quien dejar a Daken, pues solo confiaba en contadas personas para que cuidaran a su cachorro, y Peter lo entendía muy bien.
— Gracias por venir — fue lo primero que expresó el omega para luego encender nuevamente un cigarrillo con menta — padre, tío las cosas están mal — soltó de golpe — Wanda y Natasha están a punto de ser descubiertas si es que para esta hora no lo hicieron — comenzó a temblar, tenía miedo de todo lo que se avecinaba — no queda menos de una semana, con suerte un par de días para que la guerra comience, y un paso falso significara que Strucker nos mate. Prepárense y hagan todo lo que tienen que hacer — recomendó intentando sonreír, aunque sentía como el ambiente se había tornado lúgubre.
— Gracias cachorro, mantennos informados — solicitó Steve mientras revolvía sus cabellos y luego tomaba la mano de Tony para irse del lugar.
— Hijo, tranquilo — Erik se acercó y lo envolvió en un abrazo — saldremos de esta — le besó la coronilla — ahora a pensar con claridad, sin miedo cachorrito, esta guerra es nuestra.
— Ganaremos Peter — Charles le sonrió — nos comeremos fritos los huevos de ese jodido hijo de puta — soltó riendo mientras Peter se unía a la risa y Erik consideraba seriamente que en la cabeza de su omega y de su hijo algo no estaba funcionado como debiese.
La pareja de despidió del omega, tenían algunas cosas que hacer, a Peter aún le quedaba hacer una ronda por los centros nocturnos.
Warren estaba soltando gruñidos mientras sentía como las esposas se apretaban aún más a sus muñecas, no podía evitar restregarse y moverse al ver como su omega se movía de forma sensual, soltando sus feromonas, haciéndolo temblar de placer.
Kurt sonreía divertido, se movía aún más y gateando se acercó al alfa, puso dos dedos en su boca, le ordenó que los lamiera como si se tratase de una paleta y con una torcida sonrisa llevó sus manos a la entrada del alfa, quien dio un respingo, pero de inmediato soltó un gruñido, no uno de orden, sino uno de placer.
El alfa lo había pedido tiempo atrás, él quería probar otras cosas, no dejarse llevar por los estúpidos estereotipos. Kurt disfruto al sentir como Warren se retorcía, al saber que quien dominaba era él, como un simple omega era quien tenía el control.
Dilató un poco más a Warren y de una simple estocada estuvo dentro de él, nunca pensó que se podría estar así con un alfa, claramente prefería ser llenado por Warren, pero no se quejaba era una situación realmente interesante, comenzó un lento vaivén y estuvo seguro que casi se corre al ver las lujuriosas caras que su alfa ponía, al parecer ellos también disfrutaban al ser tocados de esa manera.
Warren llegó al orgasmo, Kurt se solo verlo con su adorable rostro en éxtasis se corrió sobre él, dejando caer su semen en el cuerpo del alfa, de inmediato comenzó a lamerlo mientras Warren calmaba su respiración.
Pero claramente las cosas no terminarían ahí, Warren ya estaba duro otra vez y ahora era su turno, se encargaría de hacer que Kurt perdiera los sentidos, se lo merecía luego de haberle regalado aquella magnifica experiencia.
— Lehnhser muérdeme — demandó Charles muy seguro de sus palabras, por primera vez deseaba llevar los dientes de alguien en su nuca.
— No — soltó Erik muy seguro mientras se aflojaba la corbata.
— Hazlo maldita sea — Charles se le acerco con la mirada ardiendo en furia, no entendía el porqué del rechazo — clava tus putos dientes en mi cuello, justo encima de mis jodidas cicatrices — su tono de voz se había elevado y olía a enojo, y quizás algo de tristeza.
— No pienso morderte Charles, no quiero hacerlo — sin decir más palabras se metió al baño, necesitaba una ducha.
Charles se quedó sin palabras, sentía que todo se había derrumbado. Erik no quería morderlo, el alfa se había arrepentido, no quería marcar aquel lugar dónde tantos dientes había dejado su huella. Lágrimas comenzaron a caer, Charles se odiaba por ser tan débil, por ser una puta carga. Pero lo entendía, era obvio que nadie marcaria a un omega como él, se abrazó a su mismo y se escondió bajo las mantas, estaba llorando con fuerza, nunca en su vida había sentido aquella tristeza.
— Nos casaremos en dos días— soltó Steve mientras Tony lo miraba asombrado — omega no te puedo dar una boda como la de Kurt, pero si una ceremonia íntima, algo rápido y sencillo, lo único que me importa es que estemos casados en caso de que algo me llegue a ocurrir — Tony se quedó estático ante esas palabras, él no dejaría que nadie se llevara a su rubio.
— Acepto, no me importa la fiesta o los lujos, solo te quiero a ti como esposo — Tony lo abrazó aún más fuerte, colgándose de su cuello y sintiendo su fragancia, ambos tenían miedo, pero ambos lucharían juntos esa pelea.
Se besaron con pasión, la ropa poco a poco comenzó a caer y a los pocos minutos Tony estaba siendo tomado contra el muro, Steve lo penetraba con fuerza, raspando su cuello al dejar besos en aquel lugar, ambos gruñían mientras juntos llegaban a los orgasmos una y otra vez.
Logan tomó el arma que tenía escondida bajo su cama, se levantó sigiloso, estaba seguro de que había escuchado un ruido, pero no alcanzó a caminar mucho cuando sintió algo frío en su cuello y un cañón en su espalda, pero también un aroma dulce que tanto le gustaba.
— Suelta el arma Logan, soy yo — dijo Peter divertido — perdón por la amenaza, pero si no lo hacía le llenabas de plomo — soltó riendo.
— Eres asombroso Peter — Logan realmente lo admiraba, nunca había conocido y de seguro jamás conocería a alguien como Peter, un digno miembro de una de las mafias más letales — ¿Qué haces aquí bonito? ¿qué pasó?
— Puedo dormir contigo, sólo dormir — se avergonzó al dejar eso en claro — no quiero estar solo, te necesito — realmente le costaba decir aquello en voz alta, nunca quiso sentirse dependiente de un alfa.
— Claro que si amor, ven aquí, vamos a la cama — Logan lo desvistió con parsimonia, para luego ponerle una de sus camisetas, llevo al somnoliento omega hasta su cama y lo abrazó bajo las cobijas.
Peter se apretó a su cuerpo, lo abrazó con fuerza y el alfa imitó el acto mientras soltaba sus feromonas, podía notar la inquietud en él, necesitaba calmarlo. Peter finalmente le explicó lo que estaba ocurriendo, Logan lo abrazó aún más intentando calmarlo, el omega estaba demasiado nervioso y claramente necesitaba dormir, estaba seguro de que no lo hacía quizás desde hace cuando. Una vez dormido acarició su mejilla con dulzura, había tomado la decisión de ayudar a Peter hasta el final, estaba seguro de que el platinado no lo dejaría por miedo a que le ocurriera algo a él o a Daken, porque después de todo, Peter era la persona más amable que conocía, pero él no lo dejaría solo, incluso un grandioso omega como el suyo a veces era vulnerable y necesitaba algo de ayuda, un compañero que lo apoyase, porque su omega no era una princesa que necesitara a un príncipe que lo salvase, solo era un caballero que necesitaba un compañero, alguien que le brindara apoyo dejándolo brillar. Se durmió acariciando sus suaves cabellos, él jamás permitiría que le pasase algo al amor de su vida.
— Mierda Charles, meine Liebe — Erik levantó las cobijas y se encontró con una imagen que le rompió el corazón, su omega estaba deshecho en llanto, nunca había visto tanto dolor en él.
— No quieres morderme porque estoy sucio, porque soy un asqueroso omega usado — soltó Charles con los ojos apretados, intentando no soltar más lágrimas, aunque ya había perdido toda dignidad y se odiaba por ser tan patético.
— No mi amor, no digas eso — Erik estaba suplicando, lamiendo sus lágrimas mientras intentaba calmarlo, necesitaba reconfortarlo, su omega estaba sumido en la tristeza, una que lo estaba asfixiando incluso a él, no quería ni pensar en lo que estaba sufriendo su destinado — si quiero morderte Charles, hace mucho que quiero hacerlo — dio un besito donde pronto dejaría su marca — pero no quiero que tomes la decisión apresurado, ahora lo estás haciendo ante la desesperación, quiero que estés realmente seguro de tu decisión — intentó explicarse Erik, sintiéndose más que culpable por haber ocasionado aquel malentendido.
— ¿Si quieres? — Charles lo miró con los ojos llenos de lágrimas y Erik se odio aún más, no quería volver a ver a su omega sumido en la tristeza, él nunca más permitiría que botara lágrimas a menos que fueran de felicidad.
— Si amor, es lo que más deseo — le dio un besito fugaz en los labios — pero quiero que lo pienses, piénsalo mañana, toma la decisión con calma, quiero que estés realmente seguro — le dio un juguetón golpecito en la nariz — mañana me darás tu decisión y si mantienes el deseo que te muerda, no me lo pensaré ni dos segundos antes de enterrar mis dientes en tu hermoso cuello, pero si no quieres aún tampoco será un problema, ya te lo he dicho Charles tu eres libre de hacer lo que quieras y como quieras, nunca te obligaré a nada.
— Ich liebe dich von ganzem Herzen * — Charles lo besó con cariño para luego acurrucarse sobre Erik, sus ojos dolían luego del llanto.
—Ich liebe dich bis ins Unendliche ** — respondió Erik consolándolo y llenándolo de mimos, hasta que finalmente entre suspiros su omega logró dormirse, el alfa se lo quedó mirando un tiempo más, realmente amaba cada centímetro del amor de su vida y de las siguientes, se durmió aspirando su esencia, sintiendo su suave piel sobre la de él y amándolo incluso más que antes.
* Te amo con todo mi corazón.
** Te amo hasta el infinito.
