Sonic sonreía mientras veía el cuarzo. Le dio una pista, aunque...
"¿Por qué no vino también?..." se preguntó a sí mismo. Prefirió no pensar en cosas malas y decidió seguir buscando.
Al menos dentro del pueblo no había nadie que realmente pueda ayudar. Cuando quiso poner énfasis en dónde se encontraba, ya estaba casi fuera del pueblo.
"Debe haber algo"
Estaba en una colina. Podía ver el atardecer. Le gustaba esa tranquilidad, la tranquilidad que pensaba que podía tener hasta que aquel problema peculiar comenzó a ocurrir. Cerró los ojos un momento, sintiendo la suave brisa en su rostro. Era bueno tomar algo de aire fresco antes de volver con el estrés y la frustración.
De pronto, escuchó algo detrás de él, y volteó.
— ¿Shadow? — preguntó, entrecerrando los ojos — ¡Shadow! Yo...
— Cállate. Quiero que me expliques qué está sucediendo. — interrumpió Shadow, frunciendo el ceño.
— ¿Cómo es que sabes?
Shadow soltó un respiro.
— Rouge. Fue a molestar a tu amigo rojo, Knuckles, y tardó en volver más de lo esperado. No suelo interrumpir sus tonterías, pero esta vez presentí que algo no andaba bien. Fui. La isla estaba destruida, cayó por completo. La Master Emerald no estaba y...
— Entonces mi hipótesis era cierta... — susurró Sonic.
— Y... — continuó, fingiendo que no le había molestado el hecho de que Sonic le había interrumpido — fue entonces que quisieron atacarme.
— ¿Quiénes?
— Todos ellos. Eggman, Starline, Rouge y Knuckles. Estoy seguro de que querían buscar algo dentro de mí y no lo lograron.
— Algo dentro de ti... — dijo Sonic pensativo — Es curioso, porque Amy y Tails terminaron como ellos al ser... atacados.
El rostro de Sonic cambió, sus orejas comenzaron a agacharse.
— Por eso mismo vine a preguntarte qué pasaba. — explicó Shadow, mostrando poca importancia a la expresión de Sonic — En la base de la resistencia no había nadie, tampoco tuve la oportunidad de contactarme con alguien.
Sonic se sentó un momento en una roca de la colina, mientras que Shadow se arrimó a un árbol, escuchando cada palabra donde Sonic le contaba todo lo que había presenciado.
— ... y bueno pues, Silver fue al futuro por si encontraba algo, y me dio esto. — mencionó Sonic para concluir su explicación, mostrándole el cuarzo al erizo negro.
— ¿Y donde está Silver? — preguntó.
— La verdad es que no ha vuelto, y estaba buscando a un aliado al mismo tiempo que he esperado que volviera. — respondió con una ligera risa fingida. Shadow se dio cuenta de lo que probablemente había pasado con Silver al viajar al futuro.
— Sonic, si él no ha regresado al mismo tiempo que trajo ese cuarzo, es porque...
— ¡No, Shadow! ¡Sé que volverá! No puedo perder a alguien más teniendo tan pocas respuestas. Silver volverá... Él... — Sonic reía con nerviosismo.
— ¡Sonic! — Shadow alzó su potente voz, agarrando a Sonic de sus brazos — Podría estar a gusto de verte así, pero no por estas razones. Tú SABES que ya lo perdimos. Ahora nos toca buscar A NOSOTROS las respuestas.
Sonic parpadeó varias veces, sin safarze de la fuerza de su compañero.
— Si Silver te ha traído esa cosa, es porque algo tendrá de importancia en todo esto. — finalizó Shadow, señalando con su mirada al cuarzo que traía Sonic.
El erizo azul sonrió.
— Tienes razón. — dijo.
Ambos voltearon, listos para regresar al pueblo.
— ¿Quieres ver quién sigue siendo el más lento? — preguntó Sonic de forma burlona.
— El único que siempre llega tarde eres tú. — aseguró Shadow, sin mirar al erizo azul y sin mostrar emoción aparente.
Corrieron hasta llegar al centro del mismo.
— Llegamos. — dijo Sonic.
El puño de Sonic -con el que sostenía el cuarzo- empezó a emitir un brillo bajo.
— Sonic, sigue caminando hacia adelante. — mencionó Shadow.
Los dos erizos dieron varios pasos adelante, pero el cuarzo dejó de brillar. Cuando dieron pasos atrás el cuarzo aumentaba su brillo. Es decir, el cuarzo les estaba guiando a cierto lugar por medio de su brillo. Gracias a eso, ambos terminaron frente a las puertas de una pequeña casa con aspecto oscuro.
— Entramos... ¿O acaso te asusta? — Sonic miró a Shadow alzando una ceja.
Su compañero se limitó a no emitir ni un solo sonido, y simplemente pateó la puerta. Era sólo un cuarto, con las paredes decoradas con varias cortinas azul marino, y una cuervo estaba sentada, con una mesa que tenía en su centro una bola de cristal. Toda la iluminación de la habitación era muy tenue.
— Esto es realmente ridículo. — mencionó Shadow.
La cuervo simplemente miraba a su bola de cristal, acariciándola con sus manos.
— Ah, Shadow el Erizo. Tienes un pasado triste ¿no es así? ... Alguien que considerabas especial en el pasado... su vida se extinguió ¿no es así? ... — dijo.
El erizo estuvo a punto de atacar, pero Sonic lo detuvo.
— Sonic el Erizo... — continuó la vidente — acabaste de presenciar cómo se llevaban el alma de tus amigos ¿no es así? Lo que quieres ahora... son las respuestas de esto, ¿no es así?
A continuación, la cuervo mostró un cuarzo muy similar al que tenía Sonic en su mano, que también comenzaba a brillar. Este, en cambio, tenía otro símbolo tallado.
(ᛉ)
Ambos erizos estaban sorprendidos, y querían saber más.
— Cuéntanos. — dijeron al unísono.
Próximo capítulo: "Las Runas de Cuarzo"
