POV Kaito ◇
–¡Kaitoo! –Oí que me llamaron, era Aoko quien venía llegando junto a Ambar –¡Dime!, ¿Qué piensas? –Dijo dándose una vuelta.
–¿Que qué pienso? –Hablé mirándola de arriba a abajo –Pues... en mi opinión, sigues igual de pecho‐plano como de costumbre.
–¡Estoy hablando de mi broche de cabello! –Me dijo molesta –¿No es muy lindo? –Me preguntó y yo rodé los ojos.
–Si, si, muy lindo...
¡¿Por qué tuviste que ponerte ese accesorio?!, ahora cada vez que ocupe tu cara, tendré que ponerme ese tonto broche.
–No estas siendo sincero Bakaito –Me reclamó molesta.
–Aunque... es un diseño muy extraño para un broche, ¿No lo crees? –Dije fijándome en el broche.
–¡Es una imitación de la torre Toto! –Dijo felizmente –Vino con la invitación...
–¿La invitación? –Pregunté curioso.
–Así es, aparentemente gané una cena privada para dos personas en la plataforma de observación especial de la torre Toto –Exclamó sonriendo.
–Pero... ¿Eso no está en la cima? –Pregunté.
–¡Si!, ¿Una cena elegante con una de las mejores vistas?, ¡Sin duda este sábado será uno de los mejores! –Habló feliz.
–¿Pero no es ahí donde estarán exhibiendo la valiosa colección de un muerto adinerado? –Le pregunté recordando lo que vi en las noticias –Vi en las noticias, que un enorme rubí que compró justo antes de morir, iba a ser exhibido a partir de la próxima semana.
–¡Exacto!. Y estoy segura que el maldito de Kid irá tras ese rubí –Acertó, pero aún no era tiempo de ir a por él –Le pregunté a mi papá si quería ir conmigo para comprobar el lugar pero me dijo: "De todas formas, lo investigaré la próxima semana, además, tengo que hablar con Ambar sobre un tema que no deja de atormentarme, así que puedes invitar a un amigo" –Dijo imitándolo.
–¿De que querrá hablar con Ambar? –Susurré fijando mi vista en ella, Ambar estaba conversando con el maldito de Hakuba, con el tiempo, estos se habían hechos más cercanos.
–¡Kaitoo! –Me gritó Aoko –¡Estas hablando conmigo!, no con mi hermana –Me regañó.
–Lo siento –Me disculpe rascándome la cabeza –Bueno, supongo que tendré que ir contigo –Hablé volviendo al tema de antes, me crucé de brazos y sonreí cerrando mis ojos.
–Lo siento pero llegas tarde –Abrí mis ojos y vi a la maldita bruja, aunque no era tan mala después de todo.
–¡¿A‐Akako?! –Pregunté al verla parada al frente mío, sonriendo con superioridad.
–Me sentí mal por aquella torre roja, intimidada por la altura de la torre "Bell Tree". Dado que mi apodo es "La chica de rojo", pensé que le debía una visita –Dijo sonriendo.
–¿Qué?, ¿Querías ir Kaito? –Me preguntó Aoko y yo bufé molesto.
–N‐No es eso... es so‐
–Es una pena que no puedas echarle un vistazo al lugar... –Me dijo Akako acercándose a mí y luego me empezó a susurrar en la oreja para que Aoko no escuchara –Esa invitación es sospechosa, Nakamori‐san ni siquiera recuerda haber entrado a algún concurso. Podría ser una trampa puesta por alguien que ha descubierto tu identidad, y que sabe que te invitaría –Yo me puse serio ante sus palabras, y ella se alejo –Bueno, hagas lo que hagas, no llames mucho la atención. Cuando un clavo se esta saliendo, hay que martillarlo –Dijo yéndose.
El clavo que se sale... ¡No puede ser!, se referirá a eso, ¿No?.
...
–Ciertamente suena sospechoso –Me dijo Jii y yo solo miraba mi bebida mientras pensaba.
–Akako tiene razón –Reconocí pensando en lo que me había dicho antes en la escuela –Quienquiera que fuera, podría estar tendiéndome una trampa.
–Veamos, "Kaitou Kid; Ahora es mi turno. El sábado, debajo la nueva luna menguante. Voy a atrapar, tu joya de coronas en la punta del clavo sobresaliente para saldar la deuda que tú me dejaste hace 18 años atrás" –Me leyó en voz alta Jii –Hace dieciocho años... –Jii se veía pensativo.
–¿Qué sucede, Jii‐chan? –Le pregunté al verlo tan pensativo.
–Siento que debería saber algo acerca de eso... –Me dijo.
–Ahora que lo mencionas, yo también lo siento así –Le dije poniéndome a pensar, yo sé que hay algo que estoy olvidando, pero qué no debería de olvidar –¿Qué será? –Dije rascándome la cabeza –Bueno, ¿Pudiste preparar todo? –Dije cambiando de tema.
–Ya esta todo listo, tal como lo pidió Joven Maestro –Me respondió Jii yendo hacía la mesa y sacando todas las cosas.
–Parece que el traje que necesito, esta listo –Hablé parándome al lado de la mesa –Es una suerte que Ambar me haya ayudado con esto –Sonreí tomando el traje.
–Si, las preparaciones para este robo fueron sorpresivamente baratas –Me dijo mirando como yo revisaba el traje –He escuchado que ese es su único y mejor traje.
–Es cierto, nunca lo he visto ocupar algo más –Me reí levemente al ver el traje.
...
Eso duele, me quejé internamente, Akako me estaba pisando mientras me miraba molesta.
–Solo te estoy cuidando imbécil –Me susurró.
–Ya, para –Dije alejándome –¡Aish!, ¿Cuando se dignara a aparecer Aoko? –Me quejé –Ella ya debió de haber llegado hace un rato.
–¡Papá! –Me congele al oír esa voz, ¡Ella no debía ser quien estaba aquí! –Perdón por la tardanza.
–A‐Ambar –Susurré volteándome para mirarla –¿Qué se supone que haces aquí? –Le pregunté nervioso.
–Aoko me dijo que querías hablar conmigo, y también me dijo que como tú venías, era mejor que yo te acompañara –Me sonrió.
–Bueno, será mejor que me vaya –Habló Akako mirándonos a ambos –Nos vemos, inspector "Bigote Torcido" –Yo me tape la boca rápidamente al entender lo que me quiso decir.
Ambar y yo subimos al último piso, yo tenía la duda de porque ella decidió venir. Me refiero, estábamos en el último piso de la torre Toto y ella le tiene miedo a las alturas.
–Esto es muy grande –Dijo cuando llegamos –Esto sería como un museo flotante, aunque no me llama mucho la atención saber donde estamos –Dijo observando las cajas de cristal que habían repartidas por ahí.
–Pero aún así, ninguna de esas colecciones puede competir con esta preciosa vista del cielo nocturno –Hablé acercándome a la orilla y mirando a través del cristal.
–Bueno, aparentemente, el dueño de la colección amaba realmente esta torre como para meter toda su colección a exhibirse aquí –Habló ella observando un auto pequeño.
Me quede a observar el lugar, esto era muy raro, ¿Por qué el lugar estaba tan vacío?, lo mínimo si esto era una cena, era que hubiera un mesera por algún lado.
–¡Mira! –Exclamó ella feliz –Parece que te puedes subir a este auto –Dijo metiéndose y mirando todo detenidamente –Aquí dice, "Enciéndelo y escucha el sonido del motor". Mmm, no me pasará nada por intentarlo, ¿No? –Ella dio vuelta la llave y sorprendentemente se escucho el sonido de un motor, además, empezó a salir humo por los tubos de escape –De verdad se encendió –Susurró.
–¡A‐Ambar! –Exclamé al ver como de un lado del auto, salían unas esposas que habían esposado a Ambar al auto, luego le dispararon gas en la cara. Parece que era gas tranquilizante. Por esa misma razón, Ambar se había dormido apoyada arriba del auto.
¡Esposas y gas paralizador!, ¿Por qué había eso en un lugar así?, parece que a final de cuentas, esto si era una trampa. Me tape la boca y la nariz con un brazo, era peligroso respirar.
–Hace tiempo que no nos vemos, Kaitou Kid –Habló un hombre apuntándome con una pistola. No era uno, eran cinco en total –Ya han pasado, ¿Cuánto?, ¿18 años?
¿Quién demonios era ese tipo?, nunca lo había visto antes, al menos yo no lo recordaba, y no me sonaba de algo.
–Aunque veo que ahora te has retirado del robo y convertido en un inspector de la policía. Dejando que una de tus hijas siga tus pasos, aunque parece que vino la otra, bueno, de igual forma no nos importa.
¡Espera!, ¡Ellos no pueden estar más equivocados!, ¡¿Creen que Kaitou Kid es el inspector Nakamori?!, pero que locura más estúpida. Y peor aún, creen que su hija Aoko, es su cómplice de robo. Aunque bueno, creo que eso es mi culpa, es mi culpa por siempre ocupar su cara para escapar de los lugares de robo.
Por haberme descuidado, metí a Aoko y a Ambar en esto, no puedo permitirme que les hagan algo. Y menos a Ambar, ella es muy importante para mi.
Aunque... ¿Por qué siento esta situación tan familiar?.
–No viniste aquí sin saber que era una trampa, ¿Verdad?. El acertijo que deje en ese joya se resolvía prácticamente solo, después de enviar esa artimaña evidente de invitación, tenía planeado ver como te retorcías por un tiempo antes de darle un cierre. Pero parece que te sobreestimé, le entregué ese boche intervenido sólo por diversión pero ella lo enganchó en su cabello, muy funcional –Miré a Ambar, ahora ella era quien traía el broche puesto en su cabello, de seguro Aoko la obligo a ponérselo.
–Sabía que era un trampa. La punta del clavo intachable es la cabeza de "El clavo que sobresale" como en el proverbio, antes de que sea martillado. En otras palabras, es la punta de la torre Toto, la cual apenas escapó de la demolición luego de haber sido sobrepasada por la torre Bell Tree –Hablé confiado, no tenía que demostrar que la situación me tenía un poco nervioso.
–Oh, entonces fuiste capaz de descubrirlo después de todo. Pero, ¿Qué vas a hacer ahora?, este enfrentamiento puede que te traiga varios recuerdos, pero déjame decirte que tu compañera no te ayudara esta vez –¿Mi compañera?, No sé a lo que se refiere –La dama ladrona conocida como "El demonio de los veinte rostros", que desapareció hace dieciocho años en París, "Phantom Lady"
–¿P‐Phantom Lady...? –Susurré y ahí todo se conecto en mi mente.
¡Eso era!, ¡A eso se refería!, Esto no era un déjà vu. ¡Él era el tipo de hace dieciocho años!, Ahora recuerdo que mamá me conto toda la historia. ¡Esto es igual al atraco aquél en donde mamá y papá se conocieron!, ¡Este es como el atraco del que mamá no paraba de hablar!. Así que, este era el tipo al que mamá y papá casi llevaron a la banca rota hace dieciocho años.
–Tu turno, Kaitou Kid. Puedes intentar huir en el auto como lo hiciste hace dieciocho años, pero esta vez no es una motocicleta. Puede que sea pequeño, pero no va a pasar a través de las ventanas de la torre. Aunque, siendo una réplica, ni siquiera podría moverse en primer lugar.
–Ya veo, así que esta preciada colección fue todo un engaño. Y déjame adivinar: El rubí enorme que llegará la próxima semana es una falsificación para que sea "Robado" por Kid, y así poder vender réplicas luego.
–Exacto, ya esta todo en su lugar, todo encaja en su sitio. Sólo falta tomar tu vida y enviar a un falso Kaitou Kid –Dijo y todos sacaron sus pistolas.
–Dime, ¿Quién te crees que soy? –Le pregunté confiado mientras me metía las manos a los bolsillos, de ahí saqué unas bombas de humo –Ni tú ni nadie le puede quitar la vida a un ladrón fantasma, ¡Tan fácilmente! –Exclamé tirando las bombas y sacándome el disfraz del inspector. Ahora yo era Kaitou Kid.
–¡No se preocupen!, ¡Él no tiene escapatoria! –Oí que exclamó el jefe –¡Mientras estemos bloqueando el elevador...
Mientras ellos hablaban me subí al auto junto a Ambar, antes cuando ella giró la llave, me había dado cuenta de que este auto funcionaba de verdad y que no era una réplica como ellos habían dicho. Por eso mismo lo eche a andar y partí.
–¡Jefe!, ¡K‐Kid desapareció, al igual que el auto! –Exclamó uno de los hombres.
–¡Es imposible!, ¡Ese auto era sólo una pieza de utilería que imitaba el ruido de un motor! –Oí que gritó, yo acerqué a Ambar a mi cuerpo y la acomode mejor, se me acababa de ocurrir una forma de salir de aquí.
–Bueno, usted dijo que quería que fuese igual que hace dieciocho años, así que p‐pensé que ayudaría poner un auto de verdad –Cuando oí eso, pisé el acelerador.
–¡¿Él d‐dio la vuelta por detrás nuestra?! –Balbuceo incrédulo –¡No dejen que escape!, ¡Disparen!.
Me empezaron a disparar pero yo los esquive, aún así, no pude evitar que le dieran al vidrio del auto. Me empecé a fijar en los alrededores de la torre, el parque Shiba era lo mejor para caer, aceleré y choqué con una de las vitrinas, para así quedar andando en diagonal. Si no puedo pasar de forma horizontal... ¡¿Qué tal de manera vertical?!.
La fuerza y la velocidad del auto fueron suficientes para salir volando por la ventana, luego empezamos a caer a velocidad, ahora solo debía preocuparme de quitarle las esposas a Ambar. Pero me preocupe al darme cuenta de que no tenía mi ganzúa, los disparos deben de haber agujereado mi bolsillo, ¡Mi ganzúa no estaba!, ¡¿Qué hago ahora!?.
POV Ambar
Abrí mis ojos con dificultad y me alarmé cuando me di cuenta de que me encontraba cayendo a velocidad. El viento chocaba fuertemente contra mi rostro, de repente sentí un tirón en mi cabello, mire como pude hacía el lado y vi a Kaito vestido como Kaitou Kid. ¡¿Qué estaba sucediendo?!
Antes de que me diera cuenta, ya no estábamos cayendo, ahora estábamos planeando sobre la ciudad.
–¿Estas bien? –Me preguntó Kaito y yo me agarré de su cuello.
No le respondí, solo lo mire fijamente, ahora si podía ver bien su rostro, él se veía precioso a mi punto de vista. Él también me miro fijamente, y así nos quedamos un tiempo, hasta que él se sonrojo y yo también.
–¿Sabes?, de esta misma manera fue que se conocieron mi madre y mi padre –Me dijo aún sonrojado –Y también, en esta misma situación, fue que se dieron su primer beso. Y c‐creo que ahora la historia se repite con nosotros...
No sé como fue termine así, y yo no entendía de lo que él me estaba hablando, pero no me importo mucho. Solo sé que yo me había acercado a su rostro y había juntado nuestros labios en un dulce beso.
Mi corazón latía rápido, algo que solo me pasaba cuando me encontraba con él. Era algo único e inigualable.
–Te amo –Susurré cuando nos separamos, él estaba sonrojado y yo estaba de igual forma.
–Y‐Yo también te amo, linda –Me dijo sonriendo –Perdón por haberte metido en problemas, ahora mismo no deberíamos de estar en esta situación. Todo fue mi culpa –Se disculpó pero yo le sonreí dulcemente.
–No sé lo que paso exactamente, pero no te atormentes por eso –Le dije acariciando su rostro con una de mis manos –Todo tiene un motivo, y estoy segura de que tú no tienes la culpa de todo. Ahora solo preocúpate de llevarme a casa y de dejarme en suelo firme.
–C‐Claro, ahora mismo te estoy yendo a dejar –Dijo volviendo su vista al frente –Aunque para eso, necesitas pagar el peaje –Él me sonrió coqueto y yo me hice la confundida.
–¿E‐El pasaje?, ¿Cómo así? –Pregunté "confundida" –E‐Explícamelo mejor –Dije y él se rio levemente.
–Bueno, si tú me lo pides –Él se acercó y me robo un beso –Así debes de pagármelo. ¿Entendiste?, ¿O necesitas otra demostración? –Me preguntó burlón.
–Mmm... ¿Y cuántos besos corresponden a un pasaje? –Le pregunté sonriendo.
–¿C‐Cuántos? –Repitió tímido –C‐Cinco... Un pasaje equivale a cinco besos tuyos –Dijo sonrojándose.
–Bueno, tendré que pagarlo, no me queda de otra –Dije tímidamente mientras me acercaba a su rostro y le daba un suave beso –Uno –Me volví a acercar y le deje otro –D‐Dos –Este fue un poco más largo ya que Kaito no me quiso soltar –T‐Tres….
–Te faltan dos más –Me dijo burlón –Aunque esos dos restantes, te los cobrare yo.
Él se acercó y me beso, el beso duro hasta que nos quedamos sin aire, el muy maldito sabía besar muy bien. Y él último, fue el más agitado, él no me había dejado hasta que yo me separe porque no podía respirar, sino, apuesto a que él hubiera seguido.
–P‐Perdóname si no sé besar bien –Le dije avergonzada –Nunca había besado, solamente contigo había experimentado eso, los besos que he compartido contigo son los únicos que he dado –Confesé sonrojada.
–No te preocupes por eso Ambar –Me dijo sonriendo –Amo como besas, simplemente amo sentir tus labios sobre los míos. Y respecto a lo último, no sabes lo feliz que me siento de saber que yo soy la primera persona a la que besaste. Soy muy afortunado, ¿No lo crees?
–Si que lo eres –Dije agarrándome mejor de su cuello –Eres la primera persona a la que bese, y a la única a la que quiero besar –Susurré desviando la mirada.
–Me alegro de que sea así, preciosa –Me sentí avergonzada al saber que él había oído lo que susurré –Tú solamente me puedes besar a mí, ¿Entendido?, y también…. Tú solamente me puedes amar a mí.
…
–Ambar, hija, ¿Puedes venir un momento? –Me llamó mi padre.
–Claro, ya voy papá –Le dije sacándome el delantal, acabo de terminar de hacer el desayuno –¿Qué sucede? –Pregunté sentándome al frente de él.
–Quería preguntarte algo –Habló serio, y yo me puse nerviosa, que yo recuerde, no había hecho algo malo, además, el nunca se había puesto así conmigo –Aunque, primero quiero saber, ¿Dónde estuviste ayer?, tu hermana dijo que saliste conmigo pero yo estaba trabajando.
–¿Y‐Yo? –Me apunté a mi misma, no sabía que responderle. ¿Cómo decirle que estuve con Kaitou Kid? –E‐Estuve... ¡Con Kaito! –Fue lo único que se me ocurrió decir, en parte, no era mentira del todo.
–¡¿Con Kaito‐kun?! –Me preguntó sorprendido –Últimamente has estado más tiempo con él, ustedes dos se ven más justos... como si fueran...
–¿C‐Como si fuéramos qué? –Pregunté curiosa y nerviosa a la vez.
–Como si fueran... Una pareja –Sentí que me falto el aire, me ahogue de la nada y empecé a toser –¡Hija!, ¡¿Qué te pasa?! –Exclamó mi padre.
–N‐Nada –Le dije cuando logre tranquilizarme –¿Cómo es eso de que parecemos una pareja? –Le pregunté.
–Así como dije, ustedes dos son muy unidos. Él siempre te busca a ti y no a Aoko, de hecho, vive peleándose con Aoko, pero contigo es diferente. Kaito contigo actúa diferente, es más educado, calmado, y hasta se ve más tímido. Ahora respóndeme, ¿Tú y Kaito son pareja? –Me preguntó y yo me volví a ahogar con mi propia saliva.
–¡¿Q‐Qué?! –Exclamé sorprendida por su pregunta –¡Pero qué estas diciendo!, ¡Él y yo no somos una pareja! –Le grité avergonzada y nerviosa mientras me paraba.
–Pero de todos modos, se nota demasiado que tú lo quieres a él y de que él te quiere a ti –Me dijo serio –¿Seguro de que no son algo?.
–¡Él y yo solo somos amigos! –Exclamé, no es posible que yo estuviera hablando de esto con mi padre.
–Pero incluso los amigos se pueden llegar a querer de otra forma Ambar. No me enojare si me dices que si, Kaito‐kun es una buena persona –Bufé enojada, si supiera que Kaito también es Kid, no pensaría lo mismo.
–¡Te estoy diciendo que no! –Exclamé –Yo no soy pareja de Kaito.
Me fui molesta, no era su asunto que yo fuera pareja de Kaito. Aunque ahora lleváramos una relación prohibida, algún día Kaito me tendría que decir toda la verdad. No puede ocultarlo para siempre, y pase lo que pase, yo siempre lo voy a amar siendo solamente Kaito, o siendo Kaitou Kid. No me importaba quien fuera. Al final, eran la misma persona, eran... eran los mismos sentimientos.
