Desde California … Hasta Zootopia llega el capítulo 21
¡Hola a todos! Muchas gracias por sus comentarios y visitas, jamás pensé que este mes rompería el récord y eso me hace muy feliz, saber que les gusta y disfrutan leerlo tanto como yo escribirlo.
Gracias por llegar hasta aquí y me gustaría mucho que me dijeran cuál es su OC favorito, a partir del próximo cap les tengo preparadas pequeñas referencias de como logré crear a cada uno de ellos ¡Espero que les guste!
Disfruten este cap y prepárense para lo que viene… porque el equipo Invencible junto con las pulgas zoombis está listo para luchar.
Capítulo 21
Un si no estaría mal
Cinco días antes….
La Hiena estaba en la carretera, atravesando la frontera desde el Distrito Forestal hasta el Distrito de Canales el cual era conocido por ser el distrito más peligroso de toda Zootopia, donde había cambiado tres veces de identidad en cuarenta horas y luego había entrado en una casa de seguridad del gran jefe, donde comió hizo algunas llamadas y volvió a cambiar de identidad volviendo a convertirse en la Hiena.
La mayoría de los animales que vivían en el Distrito de Canales eran anfibios y reptiles, ya que al ser el distrito menos favorecido por haberse originado de canales de desagüe que eran el hogar de grandes reptiles que defendían su territorio creando una zona de guerra conocido como uno de los barrios más peligrosos.
La Hiena era bienvenido en el Distrito de Canales ya que era respetado y siempre era recibido por una escolta de caimanes que siempre velaba por su seguridad. El gran Snake lo había citado él en el vestíbulo de la casa de seguridad donde hablarían de un asunto muy importante.
"Confió que todo esté bajo control" Snake dijo con la seguridad que lo caracterizaba frente a una mesa en la cual había varios papeles y un gran mapa.
El gran jefe no era muy alto, pero tenía mucha energía y un porte que imponía. Era delgado, estaba en forma y tenía una postura impecable; siempre se las arreglaba para parecer tranquilo e ir bien arreglado, fuese donde fuese.
"Nuestro equipo ya está probando una generación totalmente nueva de la Mamba Negra" Explicó la Hiena. Esa era el código para informar de que todo estaba bajo control.
"Es un gran paso adelante" Sonrió Snake "¿Cómo está la feliz pareja?"
"Está loca, creo que lleva demasiado tiempo metida en ese laboratorio con todos sus juguetes y fabricando monstruos. Probablemente este a medio camino en convertirse en uno de ellos" Dijo la Hiena encogiéndose de hombros, pensando que al fin él y Mamba se convertirían en una especie de reyes de Zootopia.
Estaba claro que su plan funcionaria ¡Ya estaba funcionando! y creía que al menos varios de sus laboratorios se embolsarían algo así como miles de millones de Zoollares. Eso lo convertiría posiblemente en el animal más rico del planeta, pero mucho de ello dependía de que Mamba no se saliese de los límites de la operación.
Cuando estuvo claro que Snake no iba a responder, la Hiena respiro hondo y continuo "Es importante que esos dos no se metan. Tengo un informante por ahí y debería de ser capaz de averiguarlo" Continuó la Hiena
"Eso me gusta ¿Cómo va el balance de la carnicería?" Pregunto Snake sintiendo el calor de la habitación ya que había dos ventiladores de techo que lo único que hacían era revolver el aire caliente y rancio.
"Algo prometedor" La Hiena se sentó y soltó un suspiro, se frotó los ojos y miró a Snake con cara de sueño.
"¿Cuándo te vas a deshacer de los policías?" Preguntó molesto Snake.
"¿Quieres que los matemos?" Pregunto la Hiena.
Snake miró las fichas de los agentes de policía del ZPD que tenía sobre la mesa. Tomó la del oficial Wilde examinando su rostro.
"Sería un gusto matar a ese zorro" Dijo con una gran sonrisa la Hiena.
Snake sacudió la cabeza y giró la ficha para enseñársela a la Hiena diciendo "Tengo mejores planes para ellos"'
¿Han tenido alguna vez la sensación de no estar viviendo su propia vida? Era lo que Judy sentía después de haber estado encerrada y a punto de morir en el edificio de la ASNZ. Las pesadillas sobre aquellas horribles horas bajo la custodia de ese mapache le impedían dormir por la noche y apenas podía mantenerse despierta durante el día. El verbo fracasar merodeaba por su cabeza, las lágrimas, que a esas alturas ya deberían haber aparecido, amenazaban con hacer acto de presencia y ella ya estaba harta de llorar por toda una semana.
No quería pasarlo tan mal, pero ¿Qué podía hacer? Casi todo el mundo se había enterado de la amonestación por parte del jefe Bogo que ella y Nick habían recibido por faltar dos días laborales sin permiso y no solamente se había hecho público de una forma tan humillante si no que su peor pesadilla se había hecho realidad: Por unas semanas Nick y ella no patrullarían juntos por las calles de Zootopia y para colmo habían sido removidos de la investigación de los asesinatos a cargo del agente Savage.
Así, pues tenía que fingir que nada de eso le afectaba, pero estaba mintiendo, y peor aún, se estaba mintiendo a ella misma. Estaba confinada a organizar multas y archivos sin importancia junto a Benjamín mientras Nick había sido transferido a oficial de tránsito junto con el oficial McCuerno dirigiendo el tráfico en horas pico de la ciudad de los sueños.
A pesar de haberse convertido en el hazmerreír y haber sido amonestados por su falta, McPache había convencido al jefe Bogo a aclarar la situación y a pedir un permiso especial cuando estuvieran listos para la operación, todo se había manejado con bastante hermetismo y nadie sabía a ciencia cierta qué era lo que les esperaba.
Hablando de cosas desagradables: esa también había sido una semana en la que Jack empezaba a pararse más a menudo por su escritorio y parecía portarse más amable con todos en el precinto. No dejaba de buscarla y sus continuas atenciones ponían celosas a todas las chicas que querían a esa liebre mientras que ella solo quería deshacerse de él.
La cuestión es que nada estaba saliendo bien y se odiaba por pensar en Nick. Estaba claro que a él no se le había ocurrido pensar en ella cuando…¡No! Las pulgas zoombis no querían revivir el momento cuando casi estuvieron a punto de besarse. Le había dado vueltas una y otra vez, pero eso tenía que acabarse, tenía que superarlo, pero era imposible ya que casi podía escuchar el sonido de su corazón partiéndose a la mitad cada vez que pensaba en ello.
Aunque, a decir verdad, no podía superarlo ya que ningún chico podía hacer que ella se olvidara del zorro, nada se comparaba a la sensación que había sentido cuando Nick la miraba como aquella noche en la que estuvieron tan cerca. No podía sacar mucho de la expresión de él, pero sus ojos… bueno, sus ojos le decían que no estaba llevando tan bien todo eso de hacer-como-si-ellos-no-hubieran-estado-a-punto-de-besarse. Tal vez Nick seguía pensando en ello, quizá pensaba en lo que habría pasado si Spunky no los hubiera interrumpido – igual o más que ella. Quizá se quedaba despierto en la cama recordando sus cuerpos juntos ¡Al menos las pulgas zoombis si!
El ruido molesto de Benjamín al masticar hizo que la realidad la alcanzara ¿Cómo ese cheetah podía comer tan rápido con riesgo a atragantarse? Estaba cansada de estar sentada junto a él en un pequeño escritorio que se estaba en una esquina totalmente abandonado detrás de los cubículos de todos los oficiales. Le había llevado horas limpiarlo ya que telarañas habían tejido un capullo alrededor de ese viejo escritorio y la superficie junto con todos los archivos estaba llena de polvo con miles de papeles y archivos abandonados.
De pronto ella se dio cuenta de que solo tenía medio sándwich de Nutella para comer ¿Qué había pasado con la otra mitad?
"¡Te has comido mi almuerzo!" Gritó Judy molesta.
El cheetah solo la miro con culpa ofreciéndole un pequeño chocolate.
"¡No me comería ese chocolate!" Gruñó ella bajando la voz antes de continuar "No lo haría, aunque me pagaran"
"¿Estas segura que no quieres este delicioso chocolate?"
Judy lo miró con cara molesta.
"¿Qué? Tenía hambre y estabas tan distraída pensando en Nic.." El cheetah se mordió la lengua y continuo "Pensé que ya no comerías tu almuerzo"
"¡Vas aprender por las malas a no jugar con la Nutella de una chica!" Ella brinco de su silla con intención de abalanzarse hacia él, pero se detuvo un instante, apretó la mandíbula y contó en su mente. Enojarse no le haría bien a ninguno de los dos.
"¡Calma Judy! Estas molesta por lo de Nick ¿Verdad?" Benjamín dijo escondiendo el chocolate en uno de los bolsillos de su uniforme y continúo organizando archivos.
Las lágrimas comenzaron a picar los ojos de Judy cuando la mirada de Benjamín se cruzó con la de ella ya que sostenía con su pata un papel con tanta fuerza que lo había doblado y rasgado. No podía dejar de pensar en tantos problemas a los que se enfrentaba, no dejaba de pensar en Nick y que nunca le había dicho nada sobre sus sentimientos por miedo a perderlo. No sabría que hacer sin su mejor amigo ¿Cómo podía enfrentarse a todo eso?
Todas las noches cuando llegaba a su pequeño departamento pasaba horas llorando ¿Podría una torpe y cobarde coneja morir de deshidratación por llanto?
Judy se dio vuelta para mirar hacia donde estaban los cubículos de los demás oficiales y se percató de que nadie estaba trabajando, eran unos haraganes. Desde ese escritorio ella podía ver a todos sonreír y relajados ¿Acaso no se daban cuenta de que la ciudad de Zootopia estaba en completo peligro? Francine caminaba con una sonrisa sin despegar la vista de su móvil y Delgato estaba ocupado leyendo una revista. ¡Se notaba que todos los oficiales trabajaban arduamente en el precinto uno!
Bajó su cabeza de nuevo sin poder concentrarse en el trabajo, le hacía falta estar con Nick ¡Necesitaba abrazarlo! Había estado a punto de besarlo ¿Seria que él la había puesto a prueba? Tenía que pensar en un plan y actuar con calma, aunque era casi imposible ya que no paraba de dar golpecitos con su pata y hasta parecía que estaba a punto de estrangular a las pulgas zoombis.
"Insisto que no puedes soportar que a Nick lo han mandado a patrullar sin ti" Benjamín parecía estar disfrutando con eso y se le notaba.
"No sé de qué estás hablando" Le contesto ella, sin dejar de vigilar a Francine con el rabillo del ojo resoplando y desdoblando la hoja que había apretado con tanta fuerza, antes de que el cheetah le arrancara los archivos intentando protegerlos de su furia.
"No sabía que iban tan en serio" Benjamín comentó mirándola con ese par de ojillos tan perspicaces que tenía.
Ella sabía que como siempre, no podía salir nada bueno de esa conversación. Seguramente ya se había dado cuenta de que ella estaba enamorada del zorro y no podía engañarlo, a pesar de los intentos por esconder lo que pasaba entre Nick y ella. La cuestión es que no quería que lo supiera nadie ya que si ese cheetah chismoso se enteraba de la situación y que estuvieron a punto de besarse de seguro buscaría una iglesia, un sacerdote y los casaría en menos de una hora, y no era ese el tipo de presión que necesitaba en ese momento.
"Solo somos amigos no va nada en serio ¿No entiendo porque dices eso?" Se apresuró a responder ella.
"Tú no eres así, Judy, no haces nada que no sea serio" Dijo el cheetah dibujando unas comillas imaginarias alrededor de la palabra serio "Te entregas al tope o no te entregas así que no te lo compro"
Podía darse cuenta de que la loca de Loui tenía razón siempre le aconsejaba que no se entregara tanto emocionalmente, que los chicos eran unos idiotas y a pesar de ello siempre la había escuchado sin intención alguna de hacerle caso.
"Somos amigos… pero…"
"Te gusta y siempre le has gustado" Benjamín lo dijo como si fuera la cosa más evidente del mundo.
"¿Cómo lo sabes?" Ella se le quedó mirando.
"Lo sabe todo el mundo, Judy, desde el primer día que llego Nick al precinto hasta ahora, no hay nadie que no lo note. Supongo que todos pensamos que es mejor que ustedes lo aclaren solos" Respondió él y se encogió de hombros.
"Pero no…"
"Ya hablaremos luego, se por qué no quieres que lo sepa Bogo, y créeme es mejor que no lo sepa" Benja se levantó de su silla y miró por encima del hombro al escuchar unos pasos que resonaban.
"Necesito hablar con la coneja ¡A solas!" Francine dijo con si cara inexpresiva acercándose peligrosamente a la coneja.
El cheetah asintió con la cabeza desapareciendo en un segundo de la escena.
Cuando Judy vio a Francine parada enseguida de ella, contuvo la respiración por un segundo en un fuerte intento de sofocar sus sollozos; pero por supuesto eso no funcionó.
"¿Oficial Hopps? ¿Qué crees que estás haciendo?" Preguntó con hostilidad la elefante.
"Disfrutando de mi última hora del turno" Contestó Judy como si fuera la respuesta más normal del mundo mirándola fijamente a los ojos entre sorprendida y apabullada ¿Qué hacia Francine parada junto a ella? ¿Acaso se había aburrido de jugar con su teléfono móvil todo el día y no tenía nada más que hacer?
Tres golpes sonaron en el escritorio de la coneja haciendo volar por el aire la mitad del sándwich de Nutella cayendo al suelo en cámara lenta.
Judy no sabía que era lo que más le sorprendía, sí que se quedara sin su delicioso almuerzo o que Francine no le importara hacer una escena enfrente de todos.
"¡Vamos no seas cobarde! ¡Necesito hablar contigo!" Las palabras de esa elefante estaban tan llenas de maldad que el sol habría podido explotar en cualquier momento y quemar toda Zootopia.
"¿Qué es lo que quieres?" Preguntó la coneja.
"Siento mucho lo de tu incidente…"
"¡Incidente! Bonita forma de decir castigo y que tu vida esta arruinada" Rieron las pulgas zoombis.
Con los años de experiencia en el ZPD la coneja sabía que esa elefante no tenía piedad y cuando decidía enfrentarse a alguien, aún en el caso de que nadie le hubiera hecho absolutamente nada, estaba dispuesta a hacer todo lo necesario para ganar, así que evitando un problema intento pasar desapercibida levantándose de su silla lista para la huida ya que no necesitaba un castigo más.
"Sigue andando, coneja, veo que eres una cobarde"
Judy se paró en seco, queriendo saber que le quería decir Francine y porque la había obligado ir con Jack Savage al baile de invierno ¡Ya estaba cansada de pretender que eso estaba bien! Era como si la discusión ya no la intimidara, aunque podía notar que la elefante estaba enojada, tenía la mirada trastornada y no podía asegurar que en ese momento estuviera sobria.
Sus ojos se clavaron en Judy, nunca la había visto así ni en sus peores momentos contra los criminales más peligrosos de Zootopia.
"Tienes que ir al baile de invierno y ya sabes el trato" Dijo la elefante con una mirada que desprendía odio.
"Francine, recuerda que ahora estamos a cargo de la investigación con el agente Savage no debemos meternos en problemas" Le advirtió Delgato que de pronto se había acercado tratando de ocultar una sonrisa.
La elefante comenzó a reír, con una risa amarga mientras se le podía notar que tenía le vena del cuello hinchada.
"Yo se cumplir con mi palabra" Le contestó Judy dedicándoles su expresión más fría manteniendo un tono de voz considerablemente monótono.
Francine entonó los ojos y se llevó las patas a la cadera, por la posición de su cuerpo parecía que se le tiraría encima en cualquier momento.
"Más te vale que lo cumplas porque ¿Crees que pegándote como una lapa a ese zorro vas a lograr que el agente Savage te tome en serio? ¿Sabes que, Judy? No eres más que una triste y patética acosadora"
Las palabras de Francine le dolieron tanto a Judy como si le hubiera dado una bofetada. Parpadeo una vez, luego dos y así sucesivamente ¿Tantos años que la había considerado una buena compañera y eso era lo que significaba para ella? ¿Alguna vez la había considerado amiga suya?
"¡Basta!" Gritó Delgato molesto tratando de calmar la pelea ya que, si la oficina entera no los estaba viendo, ya desde luego lo estaba haciendo en ese instante.
Judy se concentraba en respirar e intentaba formular una respuesta al acoso de Francine ¿Por qué estaba tan interesada de que fuera al baile de invierno con Jack? ¡Tenía que controlarse! Pero ¿Qué se hacía cuando alguien te atacaba verbalmente con tanta virulencia? En las películas a la heroína siempre se le ocurría la réplica perfecta; sin embargo, en la vida real eso no pasaba y se había quedado literalmente muda.
"¡Eres patética! Ya te lo he dicho un millón de veces, pero hace falta que te lo diga más d-e-s-p-a-c-i-o: El zorro y tu no van a estar juntos nunca" Francine se atrevió a decir.
"No le pegues, Judy, contente. No utilices el gancho de derecha aniquilador, no vale la pena" Decían las pulgas zoombis.
"No estoy dispuesta a pelear, pero Delgato, si dentro de dos segundos no la alejas de mi vista, te juro que no lo pensaré dos veces" La coneja advirtió tratando de tranquilizarse ya que empezaba a ponerse nerviosa de lo mucho que estaban llamando la atención, y era un milagro que nadie se diera cuenta de lo que ocurría, pero no quería forzar la suerte.
"Francine aquí se acaba tu veneno ¡El espectáculo ha terminado!" Delgato comenzó a arrastrarla del brazo, consciente de que Judy estaba a punto de llegar a su límite.
La elefante se resistía al arrastre del león intentando seguir la pelea.
"¡Vete! Y déjame disfrutar en paz lo que me queda de mi hora" Dijo Judy sentándose y clavando su cabeza en el escritorio diciéndose a sí misma que todo iba a estar bien ¡Tenia que controlarse! Por suerte Delgato se la había llevado antes de que le sacara la tráquea a Francine por la garganta.
"Judy ¿Estas segura que no quieres el chocolate?" Preguntó Benjamín acercándose lentamente a la coneja.
"No" Dijo ella y con el coraje que tenía. Alargo su pata sin pensar, tomo la mitad del sándwich que Francine había tirado al suelo y le dio un mordisco.
Dándose cuenta de lo que acababa de hacer cuando sus papilas gustativas fueron invadidas por un sabor asqueroso, haciéndola escupir y lanzando una mirada asesina al inocente sándwich ¡Oficialmente era uno de los peores días de su vida!
Esa misma tarde, La mente de Nick estaba muy lejos de la patrulla en la que estaba sentado junto con McCuerno. Había sido una jornada difícil dirigiendo el tránsito de la ciudad de los sueños en uno de los cruces más concurridos luego de que una serie de accidentes. Necesitaba ir a su bar favorito tomar algo de Whiskey para aplacar la rabia que sentía y no estallar.
Su teléfono móvil no dejaba de recibir mensajes de Zara, ya que él no contestaba sus llamadas. En todos los mensajes le decía lo mismo Necesito verte. Te quiero. Tengo que hablar contigo Y todos y cada uno de ellos mostraban la desesperación de esa zorra ante la indiferencia de él. Se sentía cada vez más cansado por su actitud ¡No estaba dispuesto a recibir semejante acoso! Pero tenía un plan en mente y no dejaba de pensar en la manera en la que ella le había apuñalado el corazón.
Aunque el asunto con esa zorra era pasado volvía a sentir ese dolor de nuevo ¿Acaso era un idiota por pensar que Zanahorias aceptara a ir al baile con él? Había estado a punto de besarla, tal y como lo haría durante todos y cada uno de los días si se despertara siempre junto a ella ¡Pero no lo había tomado en serio! Sinceramente había tenido la esperanza de que se olvidaría de ese maldito conejo rayado y habría creído conseguirlo, pero el 'Encanto Wilde' se había ido al demonio en cuestión de segundos.
"¡Wilde!"
"¿Eh?" Nick se giró hacia el rinoceronte, sin saber cuánto tiempo había pasado perdido en sus pensamientos.
"Llevo intentando llamarte la atención como hace un minuto"
"Bueno, ya la tienes ¿Qué pasa?" Nick se pasó sus patas por la frente, sintiendo una migraña creada más por el dolor de su corazón que por el de su cabeza.
McCuerno lo observó aun con sus patas en el volante preguntando "Parece como si te preocupara algo ¿Quieres tomar un descanso?"
El zorro se encogió de hombros, se sentía exhausto de dirigir el tráfico ese castigo ya era demasiado no sabía cómo ese rinoceronte lo hacia todos los días con una sonrisa y prácticamente bailaba mientras lo dirigía. Ambas patas se movían constantemente, tenía su silbato y su cabeza en alto como el líder de una banda musical. Eso era ser realmente apasionado; si con una semana él ya empezaba a odiar el uniforme del ZPD.
"¿Qué tal el Mega Monkey Shake?" Esta justo al final de la calle" Dijo McCuerno estacionándose rápidamente tan cerca de la entrada como pudo.
"Está bien" Nick salió de la patrulla, metiendo sus patas en los bolsillos de la chamarra azul marino del uniforme del ZPD comenzó a caminar con la cabeza baja pensando que al menos utilizaría su cupón de bebida gratis de la semana.
"¡Ey zorro! ¡Espérame!" Gritó McCuerno.
"Necesito un café urgentemente" Le contestó Nick una vez que el rinoceronte estuvo cerca de él "Tengo hambre"
"¿Supongo que estas así por lo de Hopps?" Preguntó curioso.
"Supones mal" Sonrió Nick "Solo pensaba en que no he gastado mi cupón de bebida gratis de la semana"
El rinoceronte soltó un bufido como si eso le hubiera molestado y continúo caminando en silencio a la cafetería. Mientras Nick cruzo los brazos y continúo caminando, observando sus patas.
Entraron al local y pidieron la comida antes de sentarse en una de las mesas con pequeños bancos. McCuerno escogió el lado contrario a Nick para sentarse.
"Yo te conozco, Wilde"
El zorro lo miró y el rinoceronte a él; pero nadie volvió a decir nada más lo cual resultaba realmente incómodo. Aunque ese silencio le servía al zorro para analizar mejor su situación y que debía hacer.
"¿Entonces…" Insistió McCuerno.
El zorro levantó una ceja esperando a que el rinoceronte completara su pregunta, pero la voz de la mesera lo sorprendió.
"Ya están listos sus cafés"
Nick dejo de mirar a McCuerno y volteo hacia su café y panque, contemplándolos como si ya no los quisiera. Sin embargo, los tomo y se giró hacia su compañero, esperando a que continuara hablando.
"¿Quieres que nos quedemos aquí para charlar un rato?"
El zorro acepto con la cabeza.
"No te preocupes, todos sabemos porque te sientes así: Hoops ira con el agente Savage al baile de invierno parece que ¡El mal va a triunfar!"
"¡El mal triunfo!" Dijo automáticamente el zorro.
"Ve el lado positivo si a ella no le gusta lo puede dejar como se hace con la prueba de comida fea que te dan en el supermercado"
Nick asintió en silencio sintiendo que sus patas dejaban de temblar un poco.
"¡Vamos Wilde! Todos lo sabemos"
"¿Saben qué?" Contrataco Nick dándole un gran sorbo a su café.
El rinoceronte lo miró unos segundos haciendo sentir al zorro que observaba las cosas más obscuras de su alma que ni él mismo conocía.
"Entonces… Te gusta Hopps ¡Por eso estas así!"
"No, no es eso… solo que no confió en Savage" Nick se quedó en silencio procesando cada palabra que había pronunciado. Su asombro era grande ¿Cómo podía negarlo?
El rinoceronte le dirigió al zorro una sonrisa traviesa. Se le notaba que planeaba algo, y Nick sospecho, que lo que fuera, no iba a gustarle nada.
"¿Qué?" Pregunto Nick.
"Wilde y Hopps sentados juntos en un árbol, b-e-s-a-n-d-o-s-e"
"¿Es que ahora tienes cinco años? Pensé que eras más maduro McCuerno"
"Cuando estas con ella actúas como un perdedor"
"Admito que no estoy en mi mejor momento" Nick bajó sus orejas.
Si hasta ese rinoceronte que jamás había tenido novia lo había notado, entonces también debía haberlo hecho Judy. Y eso reamente era lo más mortificante del mundo ya que él sabía ser el casanova más efectivo cuando se trataba de chicas, pero todos sus trucos y el 'Encanto Wilde' se habían desvanecido en el aire después de que esa coneja le robase el corazón. En esos momentos a duras penas conseguía saludarla y hablarle en los entrenamientos.
"¿En tu mejor momento?" Se rio McCuerno "Cuando te quedas mirándola así pareces un payaso"
"Lo sé" Murmuró el zorro, no necesitaba que se lo dijeran dos veces.
McCuerno sonrió amargamente diciendo "Yo nunca había estado enamorado, dispuesto a dar el todo por el todo por ninguna chica, pero cuando la conocí nunca me atreví a decirle nada. Probablemente nunca supo que estaba enamorado de ella. O tal vez sí, supongo que es difícil cuando te enamoras de una especie diferente. Ella jamás se dio cuenta y se ha ido tan lejos que nunca volveré a verla"
Nick agradeció con un gesto la palabras sinceras de su amigo.
"Pero con Hopps es diferente ¿Cómo no puede no darse cuenta?"
"No lo…" La última frase del rinoceronte le había dado esperanza al zorro "¿Crees que no se ha dado cuenta?"
"Que va. Esta ciega del todo. Puede que sea una de las mejores oficiales de policía del ZPD, pero en el amor no creo que tenga mucha experiencia"
"Que alivio" Dijo Nick dándole un sorbo a su café.
"¿Por qué no le pides salir?"
"Por qué…"
"¿Por qué?" Insistió el rinoceronte.
"No me ve de ese modo. Para ella no soy más que un amigo y compañero de trabajo. Además, recuerda que ira con Savage al baile de invierno"
"¿Y no sería pedirle salir una buena manera de demostrarle que hay algo más?"
"Me diría que no y las cosas se volverán más incomodas de lo que ya están"
"¿Más incomodas? ¿Acaso paso algo entre ustedes?" McCuerno preguntó mirando al zorro fijamente como si no lo comprendiera en lo más mínimo.
"Es complicado. No quiero que vaya al baile de invierno con Jack, pero el tratar de evitarlo me convierte en un imbécil, ya que parece que esa liebre le gusta de verdad ya que intervenir y arruinar algo que podría convertirse en justo lo que ella desea sería una falta de respeto" Nick sonrió nervioso al percatarse que le había contado casi todo al rinoceronte.
"La amas ¿verdad?"
"No me he sentido así, desde…" Para Nick, amar era una palabra muy fuerte; no estaba listo para decirla.
"¿Desde cuándo?" Preguntó McCuerno.
"Estuve con una chica durante un tiempo, e iba a pedirle que se casara conmigo, pero todo se fue al demonio" Nick volvió a pensar sin saber por qué le estaba contando al rino todo eso, aunque era su compañero y también lo consideraba un amigo.
"¿Y llevas soltero desde entonces?"
"Si. Me cuesta confiar"
"¿Confías en Hopps?"
"Judy jamás me haría daño"
"Entonces tienes que hacer algo, tanto si se está viendo con alguien como si no"
"Pero no estoy seguro de que ella sienta lo mismo"
"Pero si le dices lo que sientes, puede que ella sienta algo por ti"
"O puede que no"
"¡Tenemos que echarle a perder el baile al agente Savage!"
"¿Hablas en serio?" Nick lo miró sorprendido y escucho como su corazón dejo de latir pensando que arruinarle la noche a Jack era una buena idea haciendo que los engranes de su cerebro comenzaran a funcionar.
"A veces hace falta que alguien te de una soberana patada en… "
"No lo digas" Nick soltó una risa, apreciando que McCuerno fuera su amigo.
"En los wafles" Dijo el rino riendo a carcajadas y continuo "Este es el plan…"
Definitivamente para Judy era uno de los peores días de su vida. Primero, era casi seguro que el castigo de Bogo duraría bastante tiempo, luego Benja se había comido la mitad de su sándwich de Nutella, Francine había armado un buen lio enfrente de todos y en una hora tenía el entrenamiento para la misión secreta del ASNZ ¿Acaso su día podía terminar peor?
Estaba sentada en una de las mesas vacías de la cafetería a un lado de la mesa donde se encontraban sus compañeros Benjamín y Colmillar ya que a esas horas la mayoría de los oficiales que habían terminado su turno se sentaban en pequeños grupos disfrutando del final del día.
Ella bebía café como loca una, dos y hasta tres tazas de café. Intentando relajarse ya que tenía que concentrarse en la misión, hacía unos días Nick y ella eran los líderes del equipo, pero en cada entrenamiento no lograba concentrarse, ya que solo podía pensar en lo que sentía por él.
Hasta entonces no había querido admitir que fuese nada más que estar un poco obsesionada, porque en serio ella y las pulgas zoombis no dejaban de pensar en ese zorro. Pero lo que sentía era algo más que obsesión, parecía que el corazón se le iba a salir. No era solamente atracción física. Era amor, amaba a Nick ¡Amaba a un depredador!
Necesitaba concentrarse ya que esa noche Spunky los entrenaría en artes marciales y ese lobo no tendría piedad ¡Necesitaba ayuda! Comenzó a hojear como una loca su libro de combate, dio un pequeño gruñido ya que necesitaba absorber toda la información, pero era imposible ¡No lograba concentrarse en los entrenamientos! A pesar de lo mucho que lo intentaba.
Pasaba y pasaba las hojas mirando lo que estaba escrito antes de pasar a la siguiente. Faltaban veinte minutos antes de terminar su turno y tenía que meter en su cerebro toda la información.
"Supongo que estas lista para el entrenamiento" Susurró Nick en la oreja de Judy.
Ella pego un salto al escuchar la voz del zorro detrás de ella.
"Claro ¿Verme pasar hojas como una loca y el corazón a mil, no te dice que estoy super segura de que vamos a lograrlo"
Nick soltó una risita forzada y se sentó enseguida de ella.
"¿Iras conmigo al baile de invierno?"
"Ya sabes cuál es mi respuesta" Contestó Judy que seguía pasando hojas intentando ignorarlo ya que siempre él intentaba que sus miradas se cruzaran, pero ella lo evitaba a toda costa.
"¡Vamos Zanahorias! Solo pruébalo esta vez, solo te pido eso" Nick dijo sonriendo con una sola idea en su cabeza: Esta vez el plan si funcionaria.
"¡No puedo!" Ella agachó la cabeza derrotada y se maldijo en silencio ¿Por qué tenía que ser tan cobarde? Sabía que podía desafiar a Francine, pero no al agente Savage.
"No tiene que darte miedo y yo me aseguraré de que lo pases bien" Nick prometió y en su voz se notaba sinceridad.
"Tú te lo pasaras bien, pero yo no puedo decir lo mismo" Estaba tentada a aceptar, la idea sonaba prometedora, pero seguía dudando de si ese zorro de verdad la quería y tenía tanto miedo que eso le impedía tomar una decisión.
Nick suspiro porque sabía que ella solo estaba intentando buscar pelea.
"Zanahorias, no te insistiría si no creyera que esto nos ayudaría a los dos"
"No necesitamos ayuda, estamos bien como estamos y ¡No necesitamos hacerlo!"
"Pero si lo hace todo el mundo. No es para tanto, no tienes por qué ponerte nerviosa. Ya te lo he dicho que lo pasaras bien"
"Pero…"
Justo en ese momento, Benjamín asomo la cabeza entre los dos, ni siquiera Judy se había dado cuenta de que este se había levantado de su asiento junto a Colmillar, en la mesa de enseguida, así que cuando el cheetah les hablo, ni Nick ni ella estaban prestando atención al mundo que seguía girando a su alrededor ¿Los podría culpar alguien? Estaba tratando un tema muy importante.
"Se dan cuenta de lo que parece esta conversación ¿Verdad?"
McCuerno que estaba a unas cuantas mesas se atraganto con el refresco y Nick intento aguantarse la risa, pero en vano.
Cuando Judy por fin entendió a lo que Benjamín se refería, todo el mundo dejo de fingir que ella no acababa de hacer el ridículo más espantoso de toda su vida por culpa de ese zorro. Se puso colorada como tomate y fulminó a Nick, que como siempre parecía estar disfrutando con su humillación.
El zorro espero a que todos se calmaran y le dio a Judy un empujoncito con el hombro.
"Quiero que sepas que he disfrutado mucho de la conversación"
Judy de nuevo se puso colorada, pero esa vez no fue de vergüenza, ya que la posibilidad de que algo así pasará entre ellos era ridícula, teniendo en cuenta que ni siquiera se habían besado.
"Entonces que ¿Cuál es el veredicto? ¿Vamos o no?"
"Si van juntos al baile todos dejaremos de hacer conjeturas" Dijo Benjamín dando pequeños brincos.
Lo último por desgracia era verdad, para Judy tener que soportar ir al baile de invierno con Jack sería una tortura, y se quedaba corta. Además, la fábrica de chismes del ZPD estaba cargadita de historias de Nick y de ella. Que fueran ciertas o no, eran lo de menos porque aun así se sentía intimidada. Además, sentía que algo había cambiado entre ellos, por la forma en que Nick se comportaba desde aquel día que estuvieron a punto de besarse, era evidente que algo había cambiado.
"Ya has oído, Wilde. Déjala. No quiere ir contigo" La voz de Jack advirtiendo al zorro.
¿De dónde había salido esa liebre? Con el sigilo que lo caracterizaba había entrado a la cafetería sin que nadie notara su presencia y logrado escuchar la última parte de la conversación, sonriendo y mordisqueando lentamente una galleta de zanahoria que tenía entre las patas, recuerden que era una liebre y claro le encantaban las zanahorias.
Nick intentaba contenerse sintiendo que su corazón se aceleraba en un latido macabro mirando a Jack detenidamente ya que era lo más maduro que podía hacer ¿Verdad? No iba a poder evitarlo indefinidamente si trabajaban en el mismo precinto. Tenía que lidiar con ese maldito problema como un adulto, aunque en ese instante lo que más le apetecía hacer tenía que ver con una vía de tren y un buen trozo de cuerda.
"En realidad, estoy bastante seguro de que ella quiere venir conmigo, Wilde" Dijo Savage con su típica sonrisa irónica y aires de grandeza.
Incapaz de levantarse de su asiento y ahorcar a Jack, el zorro sentía como si su cuerpo hormigueara solo con la presencia de esa liebre. En su rostro se podía traducir una frase: Manténgame lejos de él.
Judy tragó saliva, no quería ir al baile con Jack, pero enfrentarse a él crearía más problemas en la comisaria ¿Por qué se sentía tan cobarde?
De pronto los ojos de Nick se clavaron en Judy y hasta podía jurar que, después de todo, él también se sorprendió de que ella se volviera a él. La conocía tan bien que sabía que algo la preocupaba y por su parte ella intento mantener la mirada todo lo que pudo ya que le encantaba hundirse en los ojos verdes de ese zorro, sin embargo, en ese momento cada segundo que transcurría la mataba por dentro.
"Me voy, tengo mucho trabajo, pero Hoops cuando quieras hablar conmigo ya sabes dónde encontrarme" Dijo Jack dando la vuelta saliendo de la cafetería dando un portazo.
"Deja de mirarme Nick, sabes que no me gusta" Judy dijo tratando de olvidarse del tema del baile.
"No hay problema. Gracias a ti me he librado de pasarme los últimos veinte minutos de mi turno hablando con Benja y sus supuestos problemas con los chocolates" Nick puso sus ojos en blanco levantándose de la mesa fingiendo que la conversación no había tenido importancia para él.
Ella forzó una sonrisa siguiendo al zorro hacia la salida de la cafetería.
"¿Seguro que estarás bien siendo la pareja de ese idiota? ¿No necesitas helado de zanahoria o de esas cosas que comen las chicas deprimidas?" Preguntó el zorro lanzándole una mirada de complicidad disimuladamente a McCuerno saliendo rápidamente de la cafetería.
Nick se ganó un gruñido como respuesta por parte de Judy.
"Solo pretendía ser amable" Replicó él.
"Vamos tenemos que cambiarnos se nos hace tarde para el entrenamiento" Murmuró ella intentando cambiar la conversación caminando por el pasillo rumbo a los vestidores.
Mientras Nick recorría las instalaciones del ZPD detrás de Judy, revisaba de manera cautelosa el celular siguiendo el plan que tenía en mente para seguir manteniendo contacto con Zara, ya habían transcurrido días desde que no le contestaba.
Después de cambiarse de ropa a su uniforme de combate y ya vestidos totalmente de negro salieron del precinto cautelosamente rumbo a el entrenamiento que esa noche les tendría preparado Spunky.
Salieron del precinto, en silencio y en un estado de tensión caminaron hasta el centro de Savanna Central donde las calles estrechas escondían callejones obscuros y ocultos.
Nick caminaba con su teléfono móvil entre las patas arreglando una cita con la odiosa Zara, sin dejar de pensar en sus problemas ya que por momentos perdía la noción de lo que hacía. Quito la mirada del celular y se dio cuenta de que Judy iba mucho más adelante que él. Era más que obvio que desde aquella noche que casi se habían besado no había hablado con ella sobre lo que había ocurrido, o al menos ella tampoco había intentado hablar con él.
El zorro volteó a su alrededor, se sentía demasiado abrumado ya que todo eso de la misión secreta y los entrenamientos no estaban saliendo nada bien. Sabía que tenían que estar alerta ya que quizá los estaban siguiendo, sin embargo, enfocaba su mirada a Judy que iba frente a él sin decir una palabra y parecía bastante molesta.
La coneja caminaba rápidamente sintiendo que una parte de ella estaba feliz porque al fin estaba junto a él, necesitaba de su presencia, pero a la otra le molestaba las burlas de ese zorro, además le aterrorizaba mirarle a los ojos, tan verdes y conmovedores que era mejor huir de ellos. Así que ella junto con las pulgas zoombis intentó caminar cada vez más rápido y, cuando se dio cuenta que él se había quedado muy atrás, se apoyó contra una pared esperando a que él la alcanzara.
Cuando por fin Nick se detuvo junto a ella, el corazón le latía tan deprisa que sentía que se le iba a salir del pecho y no era solo porque había tenido que correr, si no por el tema que estaba a punto de tratar con ella.
"Zanahorias, mírame"
Judy obedeció en contra de su voluntad encogiéndose de hombros aún pegada a la pared, no sabía que decir ya que hacía una semana que no estaban tan cerca el uno del otro, no desde aquella noche en el ASNZ y se notaba que era la primera vez que iban a hablar y parecía algo importante.
"Aún no hemos fracasado y sé que podemos completar la misión" Nick se acercó más a ella y con delicadeza le toco la mejilla.
Ella volvió a bajar la mirada y Nick fijó la suya en ella.
Enseguida Judy sintió la atracción, la misma conexión emocional que siempre había tenido con él y eso solo hacía que no supiera que decir o hacer. La verdad es que no se había leído el protocolo de a seguir en caso de que estuviera tan enamorada de un zorro idiota y las pulgas zoombis parecían que habían muerto de verdad, estaba muy perdida y él no hacía más que empeorar la situación.
Cuando el pasaba el turno con McCuerno podía guardar bajo llave los sentimientos. Solo quedaba una especie de dolor apagado en algún punto de su cerebro practicando cada día para conseguir ignorarlo, pero en ese momento la táctica no funcionaba y mucho menos podía huir ya que estaba atrapada entre esa pared y él ¡Eso se llamaba invasión a su espacio!
"¿Qué quieres? ¿Ya terminaste de burlarte de mí?" Judy dijo intentando zafarse del zorro usando la táctica de Loui Hacer parecer que los chicos son unos idiotas
Nick se quedó hecho polvo cuando escucho esas palabras, sonaban duras pero contenidas.
A pesar de que era de noche no era tan tarde y unos pocos animales caminaban por la calle. Se escucho a una pareja de marmotas cuchichear, pero ni el zorro ni la coneja les prestaron atención, era más que obvio que ver a una presa cerca de un depredador en una calla obscura no era tan común y llamaban la atención.
Nick sin quitar la pata de la mejilla de Judy comenzó a recorrer el contorno de su rostro. Y en ese momento ella no quería que él la dejara de tocar. Estaba peligrosamente cerca, y sus impulsos eran incontrolables ¿Seguía recargada en esa pared? Si, lo estaba y parecía que se había quedado pegada.
Nick no entendía como al estar tan cerca de ella no podía controlarse, parecía que de pronto su relación evolucionaba rápido, pero como la vida estaba llena de sorpresas. Un día estaban casi a punto de besarse y al otro ella iría al baile de invierno con la maldita liebre rayada ¡¿Era justo que ella lo hiciera sufrir de esa manera?! La miraba fijamente y sentía unas irresistibles ganas de besarla.
"Zanahorias, yo solo… quiero que me digas la verdad ¿De verdad te gusta Jack? No es por nada, pero ¡Puedo darle una golpiza a esa liebre!" Nick se acercó aún más pasándole un brazo alrededor de la cintura rompiendo el silencio que creaba una tensión que amenazaba con explotar.
"¡Claro!" Respondió irónicamente ella "¿Quieres más problemas? Antes de que tú lo toques, él ya te habrá matado" Dijo Judy intentando no sucumbir, a pesar de que el corazón le latía muy rápido ya que las pulgas zoombis brincaban sin control haciendo que su cordura desapareciera de su mente ¿Por qué no solo lo besaba? Eso haría cualquier chica en su sano juicio, pero tenía que complicarlo todo y decir lo primero que se le había ocurrido, destrozando el momento de tensión sexual que flotaba en el ambiente.
"No sabré si no lo intento" Contestó él alejando su rostro de ella pasando sus patas por el pelaje de su cabeza con una mirada coqueta tratando de darle otra interpretación a su comentario.
Ella negó con la cabeza e hizo el intento de no mirarlo ¿Cómo le hacia ese zorro para volverla loca? Aquellos ojos verdes brillaban demasiado. Parecía estar pasándosela bien. Al menos las palabras de ella no lo habían ofendido más bien parecía que el ataque le resultaba gracioso.
"Zanahorias, eres muy paranoica no creo que nos podamos meter en más problemas de los que ya tenemos" Nick la abrazo por la cintura acercándola aún más a él acortando la poca distancia que había entre ellos.
Los ojos de ella se abrieron de golpe ¿Acababa de llamarla paranoica? ¡Si, eso era lo que había escuchado!
"Mira, zorro perfecto…" Dijo dispuesta a soltarle algo que lo dejara helado, pero no se le ocurría nada bueno.
"Hablando de perfección, ya has perdido la oportunidad de ir al baile de invierno conmigo" Dijo él mientras comenzó a acercarse cada vez más y apoyo su frente con la de ella dándole un beso a lo alto de la cabeza que la hizo cerrar los ojos.
"¡Eres insoportable!" Dijo ella abriendo los ojos de golpe al darse cuenta de que no la había besado y de un solo movimiento se zafo del agarre del zorro presa de una rabia sin sentido.
Decidido. Odiaba a Nicholas Wilde, sin ninguna duda. La llamaba paranoica, siempre lograba que todos se rieran de ella, había aceptado sin pelea que iría con Jack al baile y para colmo ¡No la había besado! Ese zorro se creía perfecto, con esa sonrisa de anuncio y esos andares de divo. Pero no, no era perfecto ¿O sí?
"Te perderás de ir al baile con el zorro más apuesto de toda Zootopia" Nick se apresuró a responder con una sonrisa.
Judy se giró enfadada y dio gracias por no golpearse con una escalera que estaba a unos escasos centímetros de su cabeza. Comenzó a caminar con paso ligero y noto al zorro detrás de ella ¡Ja! Después de tener las agallas de decir que era el zorro más apuesto de Zootopia.
"Acéptalo, Zanahorias sé que te mueres por ir conmigo"
Ella se quedó quieta, girándose con intención de enfrentarse a él, pero no había estado tan consciente que estaban tan cerca, no pudo evitar olerlo y olía de maravilla.
"¡Atenta! Tienes que parecer enfadada, no que lo estas oliendo como coneja en celo ¡Maldita sea!" Gritaron enojadas las pulgas zoombis.
Nick comenzó a acercarse cada vez más haciendo que su aroma la embriagara.
"Zanahorias ¿Te gusta mi olor?" Preguntó el susurrándole en la oreja.
¿Quién le había dicho a ese zorro que podía pasar a la etapa de susurros? Las pulgas zoombis siempre se derretían en esa fase. Lo miró a los ojos, esos perfectos y bonitos ojos de color verde ¡Odiaba que fuera tan guapo!
"Zorro engreído" Dijo ella dándole un golpe en el brazo.
"Me lo tomaré como un sí"
¡Diablos! Si Judy respiraba profundamente ya no habría distancia entre ellos, junto con el olor, los susurros y los preciosos ojos verdes eran la combinación perfecta para perderse por completo. Y no era bueno perder el control. Mucho menos en medio de una calle en la que había animales que al pasar no les quitaban la mirada, eso no era nada bueno.
Aunque a decir verdad para Nick solo faltaba una pieza en su plan y estaba a punto de terminarlo. Paso su pata de nuevo por la mejilla de ella comenzando a acercarse peligrosamente y aunque había pedido todo ese día que la tierra lo tragara, en ese justo instante no quería desaparecer.
Ella cerró los ojos de nuevo esperando el ansiado beso del maldito zorro perfecto, pero él se había desviado ¿Por qué se había desviado? Había besado solo la comisura de su labio y sentía como sus patas temblaban de frustración, suspirando y pensando que algo era algo.
"Casi olvido que Spunky nos está esperando" El zorro dijo con una sonrisa maliciosa disfrutando con eso y se le notaba.
"¡Te odio, Nick!" Judy dijo aún con sus ojos cerrados con esperanza de que él se moviera y la besara.
"Odiarme es un cumplido, Zanahorias" El zorro se giró riendo al ver la cara de pasmada de ella.
Judy comenzó a caminar detrás de él mientras en su estómago se producía una guerra de pulgas zoombis ¡Se sentía una completa perdedora!
Tras cruzar varios callejones y ruinas de pequeños almacenes que se encontraban abandonados en los limites del Distrito de Savanna Central. Unos puentes de piedra arqueados que habían sido diseñados para mantener la temperatura del ecosistema atravesaban los canales que salían del Distrito Forestal.
Nick y Judy cruzaron en completo silencio y a toda prisa un patio trasero y, desde ahí, un puente muy arqueado y estrecho. Bordearon un edificio medio derruido y corrieron en dirección al callejón que les había indicado Spunky.
Al llegar, Nick se detuvo con la respiración entrecortada; aunque procuraba hacer ningún ruido, tuvo la impresión de que su pulso resonaba por todas las callejuelas ¿Por qué se sentía tan nervioso? No escuchaba ningún ruido sospechoso y, sin embargo, había algo allí que le ponía la piel de gallina.
Judy levantó la vista, parecía que esos edificios que los rodeaban los miraban sonrientes desde lo alto.
"Disculpa por lo de hoy, solo era una broma y ya que no iras al baile conmigo, podemos salir igualmente; ir por unas Popsi paletas y después ir al cine, pasear por el parque, lo que tú quieras" Dijo en voz baja el zorro aprovechando seguir su plan.
Judy sintió que la respiración se le acortaba y el pulso se le aceleraba cada segundo de silencio que pasaba. Sentía un sudor frio en sus patas que no dejaban de temblar ¿Acaso había escuchado bien?
"Zanahorias…" Murmuró Nick parándose frente a ella.
Judy estaba intentando procesar lo que pasaba y tratando de definir si ese no era un sueño, de esos que parecen tan reales, pero ¡No lo era! El sonido lejano de los carros y el aire frio en ese callejón le confirmaban que no estaba dormida y que en realidad Nick estaba parado frente a ella.
"Judy…" Dijo él, como si decir su nombre fuera algo irreal sintiendo que el ambiente incomodo aún se tornaba más incómodo mirándola al espera de una respuesta ya que sus expectativas no eran altas.
Ella seguía con su respiración entrecortada y un nudo en la garganta ¿Qué se supone que debía hacer? Loui le había aconsejado que lo tratara mal y que no le demostrara que estaba loca por él… pero no era capaz de articular una sola palabra, porque su cerebro y su lengua se habían desconectado por completo y lo único que le funcionaban eran los ojos que observaban a Nick con detalle como si no quisieran olvidarlo.
"¡SOS reacciona coneja! ¡Tú hipotálamo se ha congelado!" Revolotearon las pulgas zoombis.
"No se que decir…" Habló por fin Judy.
"Creo que un si no estaría mal" Dijo Nick con una sonrisa.
"Si" Ella respondió con una voz que aún temblaba un poco levantando la vista sintiendo una tensión que hacia subir la temperatura de su cuerpo.
Judy pensaba que esos eran los momentos por los que la vida merecía la pena ¡Tenia un cita con el zorro idiota! Se preguntaba qué haría él si ella diese un paso adelante y acortase la distancia entre los dos. A pesar de estar tan nerviosa no le costaría nada hacerlo y entonces ¿Sería capaz de besarlo?
Ella dio un paso adelante.
Las patas de Nick se tensaron sobre los hombros de ella, y en su rostro se veía indecisión ¿Qué había pasado con el zorro presumido y seguro de si mismo? Por un segundo y solamente uno al fin Judy pensó que él iba a abrazarla y besarla como siempre había soñado, pero entonces él extendió sus patas, como una barrera con la que la mantenía alejada.
Unos pasos se escucharon y Nick al fin dejo caer sus patas. Judy se dio vuelta, deseando darle un puñetazo en la cara a quien había llegado, ya que estaba tan cerca de conseguir lo que quería…
El gran cuerpo de Spunky y el pequeño Andrew, vestidos con el típico atuendo de combate, completamente de negro eran los que habían llegado al callejón.
"Siento interrumpirlos, pero como ya saben ¡Esto no puede esperar!" Dijo Spunky rompiendo el silencio.
Judy no dejaba de pensar que ese lobo siempre tenía algo importante que decir. La última vez que los había interrumpido fueron dos segundos antes de que Nick la besara ¡Spunky siempre llegaba en el peor momento!
"Hoy entrenaremos sin armas" Indicó el lobo entrecerrando los ojos.
"Asombroso" Murmuro Judy sintiendo como sus pulgas zoombis se retorcían en su vientre, después de unos días terribles de entrenamiento en el que nada había resultado bien podía imaginarse que Spunky los entrenaría para algún tipo de combate en artes marciales y que la única manera de practicar sería uno contra otro.
Nick y Spunky intercambiaron una mirada que lo decía todo.
"En este entrenamiento hay ganadores y perdedores ¡Infrinjan un golpe mortal y ganaran! ¿Entendido?" Spunky se estaba tomando el entrenamiento muy en serio.
"Falta Loui" Dijo Judy preocupada buscando a la gata.
"¡Cuidado con Loui! ¡La guerrera de las sombras, está lista para luchar!" Gritó Loui dando un salto mortal desde la azotea de una casa que estaba en medio de los altos edificios.
Esa gata loca había llegado hasta el tejado, tomado una distancia prudente y calculado para darse impulso. Ya lista y confiada corrió rápidamente, pero se había tropezado con una cable que no había visto y el impulso hizo que volara por el aire dando un gran salto, tan alto como nunca había llegado ¡Sintió por un momento que estaba volando! Miró hacia abajo y se dio cuenta de que se elevaba varios metros y que no sabia caer con sus patas ya que jamás lo había intentado.
Loui no se rindió y comenzó a mover rápidamente sus patas en el aire en un intento desesperado de caer parada, pero había sido en vano y su cuerpo había quedado desparramado en el piso de concreto. adolorida y con todos los compañeros de su equipo viendo su primer patético intento de ser una ninja.
"Yo pensé que los gatos siempre caían parados" Murmuró Andrew poniendo sus ojos en blanco.
"Creo que es el exceso de tequila en el cerebro" Dijo Nick entre risas.
"¿Estas bien, Loui?" Preguntó Judy preocupada acercándose a su amiga que estaba tirada en el suelo intentando reponerse del golpe.
"Yo me encargaré de elegir a los oponentes" Dijo Spunky ignorando completamente a la gata y su intento fracasado de ser una ninja.
Loui miraba fijamente al cielo estrellado mientras veía bailotear pequeños puntitos negros ante sus ojos sintiendo como le dolían todos sus huesos, algo normal, después de aterrizar en el piso de concreto.
"Las peleas reales son endemoniadamente aterradoras extremadamente violentas, sin limitaciones en absoluto. Por lo tanto, no son agradables al menos que les guste la violencia como a mí" Sonrió Spunky.
Nick se pasó una de sus patas por el pelaje de su cabeza preocupado de la intensidad de las palabras de ese lobo.
"Nick y Judy Pueden comenzar" Indicó Spunky.
"¿Y yo que?" Reclamó Loui frunciendo el ceño levantándose del piso sabiendo que no le había ido muy bien en la clase de lucha callejera ya que el estilo de lucha de cuerpo a cuerpo no era precisamente su estilo.
"Llegaste tarde y te tocará luchar contra Andrew" Spunky se veía indignado con la gata.
"Pero….."
"Si hubiese sido una lucha real, ahora estarías muerta ¿Lo entiendes? Muerta, no viva ¡Gata loca!" El lobo se sentía más molesto que de costumbre ya que Loui lo sacaba de quicio.
"Como si hubiese otra definición de muerta que no conociese" Murmuró la gata rechinando sus colmillos, asintiendo con la cabeza y con la ayuda de Judy se levantó.
Spunky volvió a lanzarle a la gata una mirada mordaz.
"Es difícil creer que en verdad quieras formar parte de este equipo. Necesitas esforzarte más" Nick se dirigió a Loui.
"Mantente en guardia y mantén los ojos atentos al movimiento de tus músculos ¡Estoy segura de que serás una excelente luchadora!" Judy aconsejo a su amiga con una sonrisa.
Andrew, Spunky y Loui formaron un semicírculo.
La coneja gruño y se giró hacia Nick mirándolo directamente a sus ojos verdes indicándole que ya podían comenzar ingresando en medio del semicírculo poniéndose en guardia y manteniendo los ojos atentos al movimiento del otro, ya conocían el ejercicio habían sido entrenados para eso.
Spunky dio la señal de que ya podían comenzar.
Nick le guiñó un ojo a la coneja.
Judy entrecerró sus ojos sabiendo que no podía actuar por impulsos y ese zorro la estaba provocando, tampoco tenían permitido hablar durante los combates ya que Spunky pensaba que eso los alejaba del realismo de las peleas, pero la razón del fracaso de ella en los últimos entrenamientos era ese zorro con pelaje rojizo y podía decirse que necesitaba acicalarse un poco, pero a ella le encantaba el ese estilo salvaje que llevaba.
Nick tomó la posición a la que tenía acostumbrada a Judy siempre que comenzaba una lucha: Esos brazos tan bien definidos cruzados sobre el pecho, observando siempre observando.
Eso no la ayudaba ya que sentía que algo se arremolinaba dentro de ella ¡Eran esas pulgas zoombis de nuevo! Que estaban hipnotizadas por la sonrisa perfecta del zorro y emocionadas porque al fin tendría una cita.
Judy salió de su ensoñación justo a tiempo, bloqueando la rodilla de Nick con un fuerte movimiento de brazo y luego dirigió un golpe a su garganta. El zorro lo neutralizo fácilmente y comenzaron a dar vueltas en círculos, lanzando golpes y esquivándolos hasta que Judy vio una oportunidad y dándose vuelta apunto con la rodilla hacia la zona abdominal de él y con un movimiento rápido intento lanzarse hacia un lado, pero no lo había logrado hacerlo suficientemente rápido y recibió un fuerte golpe en su estómago de parte de la coneja.
"Bien" Spunky dijo aplaudiendo.
Por norma, en las patadas defensivas la regla era que una vez de haber hecho el contacto con su oponente, tenían que ir por el golpe final, o apartarse.
Judy no había hecho ni lo uno ni lo otro y por esa razón Nick se lanzó sobre la rodilla de ella haciendo que los dos cayeran al suelo golpeando contra el suelo, y de algún modo- y no por accidente- Nick había acabado sobre ella haciendo que el peso de él la obligara a echar su cabeza hacia atrás, sacando el aire de los pulmones de ella.
Spunky comenzó a maldecir.
Nick levantó la cabeza tratando de ocultar su media sonrisa.
"¡Apártate!" Gritó Judy dándole un empujón al zorro.
Riendo el zorro rodó y se alejó de ella.
Roja de vergüenza, la coneja se levantó echándole una mirada rápida a Spunky y en su expresión se podía ver que ya había hecho una lista mental de todos los errores que ella había cometido ¡Ese zorro era el culpable de todo!
"¡Ha sido absolutamente inaceptable! Ustedes han demostrado que saben pelear ¡Son los mejores policías de Zootopia! ¿Qué es lo que está pasando? O te apartas o te deshaces del oponente" Spunky decía molesto y dirigiéndose a Nick continuo "¿Acaso piensas quedarte tumbado sobre los zoombis por gusto? Me haces saber si eso funciona"
Nick se puso rojo, pero no respondió a las palabras de Spunky, sin embargo, para que quedase claro que él había sido el ganador estiró el brazo dándole una leve patada a Judy en el pecho.
Ella se tambaleó un poco intentando contenerse ya que cada una de las pulgas zoombis pedían que le hiciese lo mismo a él.
"¡No estamos listos!" Spunky gritaba mientras caminaba de un lado a otro "Podemos morir… y tú Louieres una vergüenza para el equipo, siempre llegas tarde"
La gata maldijo en voz baja para que el lobo no la escuchara ya que este lentamente daba vueltas a su alrededor.
"¡Ahora Andrew y Loui!"
Andrew se quedó parado mirando a Nick y Judy, sabiendo que Spunky estaba de muy muy muy malhumor y estaba perdido si le tocaba luchar contra la gata loca. Sus amigos le devolvieron la mirada con una expresión similar a la de él, resignados, sabiendo lo que iba a pasar porque en los entrenamientos de Spunky siempre pasaba lo mismo ¡Un palizón épico!
Spunky era más estricto que cualquier instructor que habían tenido Nick y Judy en la academia de policía. Era uno de esos chicos rudos que se había entrenado en la calle, pero a pesar de ello, tenía una táctica impecable.
"No estamos listos para la misión ¡Loui y Andrew, me sorprende que se hayan enfrentado a esos animales en el edificio del ASNZ! El mapache piensa que tienen potencial, pero yo aún tengo que verlo" Gruñía Spunky furioso.
Loui estaba tensa, con la mirada puesta en Andrew ya que también sabía lo que le tocaba, y no podían salir corriendo, aunque quisieran.
"Demuéstrenme que este es su sitio" Dijo Spunky "Demuéstrenme que se han ganado estar en este equipo por sus méritos"
Andrew se lanzó hacia la gata atacándola, para ser un chico que jamás había entrenado era demasiado rápido, pero Loui también sabia como defenderse, así que se apartó colocándose al otro lado del callejón intentando recordar todo lo que Judy le había enseñado esa última semana. El lobo se giró, dirigiendo una patada hacia el abdomen de ella, repitiendo el ataque que Judy le había dado al zorro.
Loui apartó la pata de Andrew y le dio un puñetazo con muchas, muchas ganas. Lo bloqueó y así siguieron intercambiando y recibiendo golpes. Él iba ganando, acorralándola cada vez más y con cada vuelta y cada patada, los ataques de Andrew se volvían más fuertes e increíblemente la gata estaba aguantando bien, hasta que cometió un error táctico.
La pata de Loui había resbalado al intentar dar una patada algo que Andrew aprovechó, alcanzándola y agarrándola de una de las orejas la tiró hacia adelante.
"¡Vamos Andrew!" Gruñó Spunky.
La gata intentó atacar dándole a Andrew en el estómago, pero este ni se inmutó y usando su propio impulso colocó el rostro de ella sobre el piso de concreto, así la lucha había acabado.
Loui se incorporó a medias, agradecida de que hubiese acabado la pelea. Ni siquiera le importaba que hubiera hecho el ridículo cayendo de la azotea y mucho menos que Andrew le diera una paliza frente a todo el equipo, siempre y cuando…
Spunky le agarró el brazo a Loui y lo levantó por encima de ella diciendo.
"Escuchen, morir en la batalla ya no será nuestra peor pesadilla" Spunky decía con su mirada fija en Loui.
Andrew, Loui, Nick y Judy abrieron los ojos de par en par, pensando si ese lobo diría lo que nadie se había atrevido a decir aún.
"Si fallan se convertirán en Zoombis y ninguno de ustedes está listo para enfrentarse a ellos" La voz de Spunky se oía en todo el callejón.
Loui luchó con la necesidad de partirle el cuello a ese lobo, aunque le pareciera guapísimo, su orgullo y su retorcido sentido de satisfacción le hacían tener la necesidad de aniquilarlo ¿Por qué era tan estricto con ella? Así que comenzó a maldecir en voz baja intentando tranquilizarse.
"Tus modales, gata. También podrían mejorar" Spunky la soltó con un movimiento brusco.
Judy notó como Loui parecía bastante molesta.
La gata deseó que se comieran a Spunky unos zoombis hambrientos.
"No espero que ninguno muestre mejoría mañana ¡Se acabó el entrenamiento!" Gruño Spunky.
Loui seguía luchando contra la necesidad de saltar sobre la espalda de ese lobo. No la haría ganar ninguna batalla, pero su retorcido sentido de satisfacción seguro que ayudaría a compensarlo.
Judy se acercó a la gata y le puso una pata en el hombro diciendo "Un día de estos vas a saltar y vas a matar a ese lobo, tienes que tranquilizarte" Intentando tranquilizarla. Sus ojos violeta brillaban llenos de comprensión hacia la gata.
"Estoy contigo" Dijo Andrew dándole la pata a Loui.
"Aún no hemos fracasado" Nick dijo a la gata con una sonrisa.
"Pero lo parece ¿Verdad?" Judy dijo bajando su mirada, realmente se sentía preocupada.
Nick sonrió diciendo "Tu sentido por la justicia te impulso a convertirte en la mejor policía de Zootopia y ese deseo lo compartimos"
Judy sonrió, le gustaba pensar que ese zorro estaba irremediablemente atraído por ella, como ella lo estaba por él.
"Judy" Spunky de pronto había dejado su actitud ofensiva, estudiándola atentamente.
"¿Qué?" Ella dejo caer sus brazos.
"Últimamente te veo poco cansada y distraída ¿Descansas lo suficiente?"
Ella sintió el color subiendo por sus mejillas ¿Tan mal se veía?
Spunky respiró profundamente y fue soltando el aire poco a poco. Sus facciones se fueron suavizando mientras decía "Judy, no es que te vea mal, no es eso. Necesitas concentrarte más, sé que has pasado por mucho y te ves cansada"
"Estoy bien"
"¿Zanahorias?" Dijo Nick poniendo una pata en el hombro de ella.
"Estoy bien" El corazón de ella se agitó en respuesta al roce del zorro.
"Siempre dices lo mismo y aunque te has recuperado de la costilla rota, sé que hay algo más que te preocupa" Nick dijo recorriendo con su mirada la cara de la coneja.
"¡Lo digo porque no me pasa nada!" Gritó Judy intentando quitarse la pata del zorro ya que su corazón se aceleraba en respuesta a su roce.
Nick no quitó su pata y puso la otra en el hombro de ella, dejándola atrapada enfrente suyo.
"No me pasa nada" Dijo de nuevo ella, pero más bajo "Estoy bien. Al cien por cien y sin ningún problema"
El zorro intentó decir algo, pero no dijo nada. Solo se quedó mirándola y aflojó la presión sobre los hombros de ella. Él la conocía y sabía que estaba mintiendo y que no estaba todo bien.
Spunky se alejó del grupo y se recargó en una de las paredes de ese callejón, necesitaba pensar en como mejorar los entrenamientos y era más que obvio que había demasiado drama entre el zorro y la coneja.
Nick al ver la expresión preocupada del lobo se colocó a un lado de él dándole un puñetazo amistoso en el hombro preguntando "¿Estas bien?"
"Un poco nervioso por Loui y Andrew, pero estoy bien. Pasé hablando unas horas con el comandante McPache. Es…" Spunky buscaba un adjetivo que probablemente no existía.
"Si, lo sé"
"Así que ahora Judy y tú son los Capitanes Wilde y Hoops ¡Impresionante!" Spunky comenzó a reír y continuo "No se qué es lo que esta pasando entre ustedes, pero es más que obvio que tanto drama no está ayudando en los entrenamientos"
Nick solo bajo la mirada tratando de disimular el malestar que le comenzaba a rondar al tener que explicarle a su amigo lo que ocurría.
Spunky bajo la voz un poco más, ignorando la expresión del zorro ya que esos eran problemas que tenían que resolver ellos, además había asuntos más importante que tratar.
"McPache me ha explicado un poco por encima. Esta no será una operación sencilla, invertirán millones"
"Todavía no se nada como va. Solo he hablado con McPache y Berta" Contestó Nick agradeciendo el cambio de conversación.
"Esa chica es algo interesante"
"¿Hablas como psicólogo o como lobo con piel de psicólogo?" Preguntó riendo Nick.
"Como las dos cosas y si fuera algo pesado haría una broma que me incluiría a mí con ella"
"Pero tú no eres pasado, claro"
"Por supuesto que no" Spunky miró a su alrededor "¿Cómo te sientes con todo esto que está pasando?"
"Al límite, alucinado ¿Y tú?"
"Bueno, yo ya he superado el límite, pero sigo un poco preocupado por la gata loca y Andrew. Afortunadamente Judy, tú y yo tenemos años de practica que nos permiten dar una imagen de calma y tranquilidad profesional, pero siendo sincero yo si tengo un poco de miedo"
"¿De verdad?"
"De verdad" Se le quedó al lobo la sonrisa helada en la cara "Eso de los zoombis no sé cómo vaya a terminar y tengo miedo de que ese mapache nos haga trabajar para ellos como carnada"
Nick asintió, y por un momento tuvo la extraña sensación de que estaban rodeados de zoombis.
"Quizá, lo de trabajar para ellos no es la forma correcta de definirlo. Digamos que ambos estamos trabajando contra el mismo enemigo"
"¿El enemigo de mi enemigo es mi amigo?"
"Algo así"
"No entiendo ¿Porque no envían a un ejército completo, a la armada y al servicio secreto?"
Nick negó con la cabeza diciendo "Cuantos más animales haya, menor es el riesgo de que se produzca una contaminación incontrolable. Un equipo pequeño no estorbaría, simplifica las cosas y en caso de que ocurra lo peor y se tenga que contener la infección habría una menos perdida de activos"
"Quiero creer que somos unos luchadores y que podremos lograrlo"
Nick asintió.
Judy, Loui y Andrew se acercaron a Nick y Spunky.
"Parecen caras duras" Dijo Spunky sonriendo.
"Lo somos" Judy respondió.
"Espero que no sean tan duros como para ser insensibles, recuerden que no solo lucharemos contra algo…sino por algo y sería una pena destruir aquello que uno lucha por conservar" Nick trataba de animar al equipo.
"Lo sabemos" Andrew dijo parándose a un lado de Spunky.
"Eso espero" Nick miró su reloj "¡Estamos listos para hablar sobre la misión!" Nick se colocó al centro del equipo listo para dar instrucciones para el primer ejercicio que quería que hiciesen, pero se escuchó un ruido de golpe y Berta apareció como una bala entre la obscuridad de ese abandonado callejón.
"¡Capitanes Wilde y Hopps! El comandante McPache quiere verlos de inmediato"
"¿Para qué?" Preguntó la coneja imponiéndose frente a la loba que no era de su agrado.
Berta dudó durante una fracción de segundo; probablemente se sentía intimidada por la seguridad de la capitana Hopps. Sin embargo, se decidió rápidamente.
"Los equipos de vigilancia han encontrado el camión que faltaba. Creemos que hemos encontrado la tercera célula"
"¿Dónde?" Preguntó Nick.
"En el Distrito Forestal. Quieren que ataquen"
"¿Cuándo?" Preguntó Judy.
"Ahora" Dijo una voz y al girarse todos vieron al comandante McPache acercándose a ellos "El entrenamiento ha terminado. El equipo tiene que ponerse en marcha en treinta minutos"
Judy se sentía cansada y adolorida pero determinada a defender Zootopia, Nick estaba listo para luchar, Spunky estaba deseoso de matar a esos zoombis, Loui pensaba que eso sería más divertido que tomar tequila y Andrew tenía miedo, pero estaba seguro de que encontraría el valor en el límite de sus fuerzas y les ganarían a esos zoombis.
No había tiempo que perder ya que la ciudad de los sueños estaba en peligro. Aquello ya no era un combate entre los criminales más peligrosos de toda Zootopia, era algo diferente; esos zoombis tenían como propósito destruir, causar dolor, horror, dolor y muerte.
¿Acaso podrían salir victoriosos de esa? o ¿Esos zoombis los exterminarían como a los equipos anteriores?
Ooooohhhhmyseakycat! Esto cada vez está complicándose cada día más ¡No puedo con esto!
Nos vemos en el siguiente cap …. See you my baby sneaks!
