Hola queridos lectores
les dejo un capitulo mas
recuerden que los derechos de Hey Arnold no me pertenecen
la historia es totalmente de mi imaginacion y fuera de la serie.
gracias nuevamente
saludos
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CAPITULO 29 UN TRATO Y UN ALIVIO
¿Cuándo decides creerle o no a una persona? ¿Cómo saber si es o no la persona indicad? ¿Cómo saber cuando una persona es sincera o no?
¿Cuándo puedes decidir o juzgar a una persona? ¿Cómo si quiera puedes juzgar a las personas? Al final uno mismo no es quien para juzgar a las personas por sus errores.
¿Por qué quien es perfecto?
Nadie
H.G.P
No comprendía ¿Quién le mandaría ese mensaje?
¿Debía creerle?
¿Por qué creerle? Al final Arnold había tenido la culpa, pues no debía haberla engañado.
-¿Qué debía hacer?
Suspiro mientras miraba hacia la salida de la escuela, donde Arnold la esperaba, había sido un día largo…demasiado largo
El rumor de que Arnold el buen samaritano le había puesto el cuerno, ya se había expandido por radio pasillo, Rhonda estaba más que furiosa y Phoebe había retirado la palabra al rubio.
-Helga
-Hola –Dijo fríamente la rubia –Debo ir con el ginecólogo
-Lo se Helga, ambos agendamos la cita ¿Recuerdas?
-Como sea
-¿Vamos?
-¿El trabajo?
-Pedí permiso por supuesto
-Bien –Dijo malhumorada subiendo al automóvil pero en ese momento llego una llamada inesperada y dolorosa.
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-¿Cómo que fallo? –Pregunto molesta la rubia mirando al joven que estaba frente a ella
-Lo siento pero es que Bob Pataki llego con policías y guardaespaldas y un maletín falso además
-¿Y no pudiste darte cuenta desde antes?
-Señora Pataki no se pudo y casi nos agarran
-¡Idiotas! –Grito Miriam pegándole a uno de ellos
-Calma cariño
-Dijiste que eran expertos
-Siempre pueden fallar son humanos no robots cariño
-¡Mátalos!
-No se puede cariño, será mejor que nos vayamos –Miro a los dos rubios –Ustedes aquí se quedan
-Pero…
-Nada, aquí se quedan primo
Wolfang miro con molestia al hombre pero Edwin lo detuvo para que no se fuera sobre de él.
-Vámonos –Dijo el hombre tomando de la mano a la rubia quien miraba con desprecio a los dos rubios.
-Malditos –Mascullo Wolfang por lo bajo
No habían obtenido nada y solamente quedarían a merced de la policía si permanecían ahí.
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Olga miraba al suelo sin decir ni una palabra mientras esperaba con tranquilidad en el hospital por alguna señal de quien dio la vida por ella, ese hombre que no era su padre…no era su padre biológico pero acababa de demostrar que era mas que eso…mas que un simple padre…o bueno eso pensaba.
Fue un gran ser humano
El mejor padre sustituto que pudo tener
No la abandono
Como seguramente lo hizo el suyo
Se sentía mal
Confundida
Enojada
Destrozada
¿Qué demonios debía hacer?
¿Cómo debía reaccionar con él?
¿Por qué todo debía ser así?
Demonios
Sentía tantas cosas a la vez que ya no sabía ni que debía sentir o no.
En ese momento llego Helga seguida por Arnold, su pequeña hermana se veía ya con una voluminosa pancita debido al embarazo, sintió emoción pero a su vez dolor.
Al final todo había intentado hacerlo por ella y al final resulto que su padre quiso quedarse con ella porque ella si era su hija
Dolor.
-Olga
La pequeña rubia se acercó seguramente para preguntarle ¿Qué paso?
¿Cómo decirle o como siquiera no culparla?
Era imposible.
-Olga ¿Qué demonios paso?
Y entonces al mirarla
El dolor regreso
-Todo es tu culpa
Ya lo había dicho
-¿Qué?
-Si no hubieras salido con este estúpido embarazo, nada de esto hubiera pasado, todo es tu culpa, siempre ha sido tu culpa
Helga sintió como sus ojos se llenaban lentamente de lágrimas
Arnold la tomo del brazo para hacerla un poco hacia atrás de el –No le hables así Olga
-Tú ni te metas que también eres tan culpable como ella
-Tu hermana ya está bastante angustiada por tu padre no la mortifiques mas ¿Qué no ves que está embarazada?
-Creme que lo sé –Miro de nuevo a la rubia con odio –Por eso es su culpa que….papa este al borde de la muerte
Sintió un nudo en la garganta al nombrarlo de ese modo
-Olga –Susurro la rubia sin saber ¿Por qué su hermana se puso así con ella?
-Te odio Helga
Helga sintió que le faltaba el aire, intento tocar a Olga cuando esta se movió pero la rubia hizo un movimiento brusco para que esta no alcanzara a tocarla.
No comprendía
-Si tu no estuvieras, mis papas seguirían juntos
-Olga ya basta –Dijo el rubio molesto –Vamos Helga, no tienes porque escuchar esto –La abrazo como en un intento de protegerla, ella solo se dejó hacer por el rubio
Pero el daño ya estaba hecho
No solo el hecho de que su padre estaba grave en el quirófano, sino que también algo se quebró entre Olga y ella.
Y no sabía si podría repararlo en algún momento
Olga la odiaba
Pensó que ella odiaba a su hermana pero ahora…
Fue una tonta al haber pensado eso
Que idiota
No sabía cuanto la amaba hasta en ese momento que irónicamente la sintió tan lejana y perdida.
Y no sabia como curar la herida
Porque…¿Cómo curar lo que ni siquiera sabes que provocaste?
¿Cómo ayudarla a sanar si no sabes que es lo que debes sanar?
Ni la razón
Ahora si que estaba peor que antes.
