- ¡Conrad! ¡Aparece, maldito pedazo de tinta parlanchina!

Gritando en un intervalo de 5 segundos, Naofumi buscaba la manera de ver si la criatura que lo recibía en el faro volvía a aparecer.

- ¡Oh! ¡Volviste! Debo admitir que me sorprende que no mueres a cada rato... Comunmente, quienes me encuentran, acuden a la meditación... Por cierto, deja de discriminar mi piel líquida, soy sensible.

Apareciendo en un camino de piedra construido a cada paso, el ente llegó a Naofumi con una aparente molestia.

- Mariquita...

- ¡Oye! ¡Eres muy insoportable!

- Siendo lo que eres, me sorprendería que los tuvieras.

- ¿Viniste a burlarte de mí o quieres algo?

- Tengo una idea sobre las Olas y quería saber si quieres debatirla. ¿En algún otro universo has visto esas Olas?

- Bueno... Toda esta área son universos sobre ti. No eres el epicentro original, eso es un hecho. Hay pocos universos sobre ti en donde no existen las Olas. He visto uno en donde eres un estudiante escolar simple y otaku, junto con todos lo que están en tu mundo. Ah, ahí estás...

Corriendo por el muelle en proceso, un Naofumi andaba desesperado por el muelle hacia otro faro. Se mostraba con una mirada vacía, dolido. Abrió la puerta de un faro cualquiera y fue engullido por la luz, sorprendiendo al que estaba con el ser. Entonces, notando de donde vino, se abrumó al ver como el faro se destrozaba y se hundía en el mar, sin elevarse.

- ¿Q-Qué acaba de pasar?

- Ese Naofumi fue un cobarde y se negó a morir, reiniciando su universo. Acaba de condenar a todos de donde viene... Debe morir para poder reiniciar su hogar.

- ¿Y si entra a otro faro como ahora?

- El hecho de que dos Naofumis existan en la misma dimensión generaría catástrofes. Comunmente, son discrepancias sobrenaturales como adición de elementos fuera de su mundo original, cambios abruptos en el desarrollo de los hechos, modificaciones abruptas por las "lágrimas"... Todo el mundo tiene su propio "universo". Un punto donde es el protagonista principal de su historia, portando sus variables y constantes. Si estos llegasen a ser alterados o desmoronados, las catástrofes no se podrían medir bajo ningún término... Se acabó el tiempo. Debo ir a detener a ese idiota antes de que destruya algo.

El sujeto portaba un reloj de bolsillo dorado, el cual cerró cuando las manecillas se detuvieron al instante, y guardó en su traje. Naofumi no discutió al respecto y se acercó a la puerta del faro. Antes de abrir, la voz del ente lo detuvo.

- Naofumi... Ten cuidado. El universo es muy pequeño para su infinidad. Sea lo que sea que ocurra dentro del tuyo, piensa que incluso puede haber dioses en algunos de ellos, pero no podrán controlar más allá de sus posibilidades sobrenaturales... Piensa bien en tus pasos o traerás un desastre.

Sin más que oír, el héroe abrió la puerta y el brillo cegador lo envolvió.

...

- ¡Onee-chan! ¡Onee-chan!

Firo despertó a su hermana del desmayo que padeció tras tanto llanto y tristeza. Está abrió los ojos pesadamente, notando que estaba acostada en el suelo bajo la espesa tarde.

- ¿Qué pasó...? ¡Naofumi! ¡¿Él...?!

- No. El héroe del escudo actual no apareció en mi territorio anoche...

Raphtalia volteó rápidamente hacia la mujer que estaba a sus espaldas. Su vestido era blanco, casi como su cabello. Tenía tres cabellos rebeldes que simulaban una corona. Alrededor de su área, Firo y Melty estaban disfrutando de los Filorials que los rodeaban, así como se abrumaron por la información.

- Él me prometió que volvería... ¡Tengo que encontrarlo!

- Si vas por él, morirás. Ella me contó situación y ustedes se cruzaron en mi camino por coincidencia...

- L-Lo sentimos por eso. Pero yo no me detendré. Naofumi es un terco, idiota, excesivamente exponente, y...

- Lo amas. - Notó ella al ver su aspecto alterado.

- ¡Sí! ¡Por eso voy ir a rescatarlo!

- No puedes irte ahora. Son fugitivos, los asesinarán al verlos.

- ¡No me importa morir si es a su lado!

- Yo creo que sí importa. ¿No te pidió algo antes de dejarlas ir?

- ¡Firo!

- ¡Firo solo dijo la situación que la reina no sabía!

Melty solo se mantuvo al margen, teniendo cierta incomodidad ya que aún recordaba la despedida del héroe, de la cuál no comentaban al respecto hasta ahora. Raphtalia miraba intrigada a la mujer.

- ¿R-Reina?

- ¿Es así o no?

- ¿Eh? S-Sí... Él pensó protegernos, exponiéndose. Nunca fue bueno planificando bajo presión de todos modos... Nos pidió que dejáramos la heredera de la reina de este reino a salvo.

- Bueno... Yo he apremiado a la siguiente reina Filorial, así como evalué su fuerza cuando estabas desmayada. Debo volver a mi hogar, pero esta noche puedo concederles protección en este templo abandonado.

Resulta que la mujer se llamaba Fitoria, una antigua reina Filorial, y vagaba por el mundo defendiéndolo de las Olas. Ahora volvía a su hogar del anterior enfrentamiento y se cruzó con el grupo en el camino. Finalmente los trajo a un país algo lejano a las costas del reino en una isla ya devastada.

- ¿Cómo terminaron así?

Luego de disminuir la tensión, y Raphtalia cocinaba para todos, la reina de Filorials indagó en el tiempo que Naofumi fue invocado.

- ¿Habla de esta vida? Supongo que podría decirle algunas cosas...

- Quiero saberlo todo.

- ¿En serio? Bien. Al fin puedo desahogarme... Escuche atentamente, ya que será la primera en oír mi versión de la historia que he pasado junto a Naofumi y no quiero tener que poder repetirla. Todo comenzó en el momento que Naofumi pisó este mundo a través de la invocación de los héroes en este reino...

En ese momento, no dudó en escupir todo lo que sentía y agobiaba su alma desde que fue acogida por el manto del héroe.

- ... Tras todo ese dolor manifestado por el estúpido reino y la iglesia, la opción de aceptar la propuesta se volvió una necesidad. El esclavista le mostró a sus esclavos existentes en ese entonces... Y así fue cuando me notó escondida entre los trapos y una jaula alrededor de muertos... De hecho, él y el tío Oyaji aseguraban que iba a morir esa noche si no me lograban proteger de mi estado malogrado...

Melty, Firo y Fitoria se sorprendieron por la perspectiva de la muchacha, siendo que ella se mostraba realmente furiosa al contar las cosas que vivieron y pasaron por culpa de la gente del reino. Incluso la heredera se sorprendió por la diferencia de cosas que Naofumi le había ocultado al contar su versión, como que habían sido pobres hasta que conocieron a Firo, o que él se esforzaba para que ella tuviera una educación, a costa de su vida alimentaria y monetaria.

- Siempre tienes que tener en cuenta ambas partes de la historia, Raphtalia. Desde ahí, debes juzgar...

- Lo siento mucho, Naofumi. Esta vez, esa orden de la Filosofía no pienso obedecerla... No cuando mi odio es mayor que la razón...

- ¿Filosofía? ¿Clasificó a mi especie en una ciencia? - Fitoria incluso ladeaba la cabeza como Firo cuando no comprendía algo.

- ¿Eh? Oh. No, me refería a una enseñanza básica de mi vida que el héroe del escudo actual me enseñó y me seguirá hasta morir.

Y así, Raphtalia le enseñó a Fitoria y a Melty sobre la Filosofía, sus ramas y las reglas de Naofumi...

En el paso del tiempo junto al héroe, Raphtalia había ganado mucha experiencia cocinando y observando al héroe trabajar en los platillos que hacía. Por ende, la cena para todos no fué un desafío... Fue hasta que ella notó que TODOS los Filorials que estaban cerca miraban con ganas el caldero vacío, que habían hurtado de una aldea cercana para trabajar.

- Emm... ¡Traigan más ingredientes y preparé más!

Fiel a la conducta voluntaria de Naofumi para ayudar al necesitado, Raphtalia se sintió obligada a cocinar el triple para todos los Filorials que los albergaban entre la niebla y el bosque.

Firo había contado que se había enfrentado a la reina y había perdido mientras esperaban a que la demi-humana despertara. Su fuerza y experiencia le denotaban una distinción a como si se enfrentara a un Naofumi experto, enfurecido.

- Si él oyera esa diferencia, se sentiría bastante devastado...

- ¡Onee-chan! ¡No le digas!

Por otra parte, estas palabras solo alimentaban la curiosidad de Fitoria por conocer a este héroe.

Melty por otra parte estudiaba todo. Había pasado el tiempo digiriendo los conocimientos de Raphtalia, pensando en cómo el héroe había sobrevivido a tanto, aún con esas reglas básicas.

Realmente, él era un caso muy extraordinario. Y así, un brotante sentimiento de respeto comenzó a crecer en ella hacia él.

...

- Esta pelota fue de cuando yo era una niña. Este cuchillo fue de nuestras primeras cacerías...

- ¿Y ese fragmento de martillo?

- ¡Oh! ¡Ese fue el día en el que Naofumi, agotado por el estrés de no hacer ningún accesorio bien y la insistencia de Melty, que lo rompió! Eso le dió a entender que debíamos ir a tomarnos un descanso... Y fuimos a unas aguas termales.

- ¡Yo estuve allí! ¡No los ví!

- Naofumi medía tus movimientos y esperaba poder evitarte a toda costa. Debo agradecerte, ya que pude hacer los míos sin que él se molestara en pensarlos...

- ¡¿T-T-TÚ Y ÉL...?!

- Bueno, no fué así exactamente...

...

Naofumi disfrutaba de un descanso duro en las aguas termales. Últimamente, las cosas no hacían más que empeorar con las molestias de la mocosa que lo perseguía.

Para sumar, Raphtalia empezaba a actuar de una manera muy infrecuente. Más audaz, confiada y salvaje... Claramente, no en los combates.

Esto lo ponía nervioso, puesto que no sabía que pensar y como reaccionar ante esto. Él no había tenido muchas chances con mujeres y la única que se había ganado su atención, lo traicionó... Pero Raphtalia.

Se rascó la nuca con ansiedad. Realmente, esto le estaba poniendo de las muelas y no sabía cómo afrontarlo.

- ¿Naofumi? ¡Oh, bañémonos juntos!

Casualmente, entrando en el lugar con normalidad plena, Raphtalia apareció con una toalla cubriendo débilmente su cuerpo. Está estaba avergonzada, pero apostaba que no era por su exposición.

- ¡R-R-RAPH!

- Sí, así me llamas.

Su andar sensual cesó cuando se adentró al agua provocando que la toalla se pegara a su cuerpo con ajuste. El héroe desvió la vista como un infeliz para no sonreir de los nervios por semejante vista.

...

- ¿Desvió la vista?

- Tenía mucha vergüenza de verme... O quizás le gustó lo que vió~.

Malty se avergonzó terriblemente ante las sugerencias subidas de tono de la muchacha que se divertía mucho al relatar la anécdota.

- ¡Oh! ¡Firo aparece allí!

- ¡Aún falta para eso!

...

Juntos. Raphtalia se había apegado al héroe y acariciaba su único brazo con algo de pesar.

- Me siento culpable... Yo debí presentir el ataque de los héroes, pero me concentré en la amenaza...

Naofumi notó esto y acarició el dorso de la mano de ella con cariño y le sonrió algo divertido.

- Te diría que todos cometidos un error esa noche, pero es muy evidente. Debemos trabajar seriamente y esforzarnos por evitar más errores... Yo debo depender más de Door Shield ante ataques ofensivos, ya que aumenta claramente todas mis estadísticas.

- Incluso cuando tu daño ofensivo es diminuto...

- Raph, mírame. Eso jamás me detuvo... Si tú portas la espada, yo seré tu escudo. Firo sería el perro guardián. No se me ocurre otra cosa, de hecho...

- ¿Y tus mascotas?

- Unos vagos que atacan de manera impredecible... Ahí están ahora.

En un rincón alejado, los tres globos se mostraban casi desinflados por la humedad, pero se notaban relajados y disfrutando de la temperatura del lugar.

Raphtalia sonrió, para luego morderse el labio inferior con algo atrevimiento. Sin permitirle reacción al héroe, se sentó sobre sus piernas, frente a frente.

- ¿Eh? ¿Raph?

- Esta noche, está muchacha quiere cenar carne~.

- ¡E-ESPERA UN MOMENTO!

Raphtalia se aproximó al héroe y comenzó a lamer su cuello, tapando sus ojos con sus manos. Para luego-.

...

- ¡AAAAAALTOOOOO!

Malty interrumpió la anécdota completamente avergonzada e incómoda. Por otra parte, Fitoria recordó que algo así le había pasado en pasado, pero quien estaba con ella lo hizo en una habitación sin agua. Ante esos pensamientos, no pudo evitar sonrojarse.

- ¡Firo aparece ahora!

- ¡Aún no-! ¡¿Sabes qué?! ¡Da igual! ¡Apareciste y arruinaste mi oportunidad!

- ¡Maestro estaba atormentado e incómodo! ¡Le diste más estrés! ¡Incluso en el carro con paja!

- ¡Mis actos hicieron que su eficiencia se duplicara y su estrés se redujera!

- ¡Le traías más ansiedad!

Finalmente, descanso. Trás tanto discutir, Firo y Melty se durmieron. Fitoria estaba vagando por vigilancia en los alrededores y Raphtalia miraba el cielo con preocupación.

Luego de la separación, ambas dejaron de sentir los pensamientos y emociones del héroe desamparado. Sin embargo, el collar seguía intacto en el cuello.

- Vuelve a mí a salvo... Por favor...

Sí tan solo supiera que Naofumi y Kalhana estaban en el bosque, sobreviviendo a duras penas, habría saltado sin dudar a ayudar.

- ¡Kalhana! ¡Perro! - Comentó el héroe mientras le partía las costillas a un jabalí que intentó arremeter contra él de una patada, mandándolo lo más lejos posible.

- ¡Estás sentado! ¡Deja que se acerque! ¡Estoy ocupado! - Dijo el mencionado mientras pateaba una liebre y soltaba al hongo que intentaba morderlo, para patearlo como balón del pánico. Se detuvo momentáneamente al recibir un horrible escalofrío para recibir una embestida brutal de un jabalí.

- H-Hola amiguito... ¿Sabes que tus mordidas hacen daño penetrante y pueden lastimarme?

El gruñido, las lentas pisadas acercándose, junto a los ladridos y la baba escueriéndose se le hicieron obviamente evidentes.

- Por supuesto que lo sabes... ¡Escudo Filoso!

El martirio de los prófugos era realmente agotador.

...

- Muchas gracias por albergarnos, Reina Filorial. Es hora de cumplir nuestro deber. Naofumi no nos perdonaría fallar...

Tomando la mano de la demi-humana, la joven mujer sonrió al recordar a alguien sobre ella. Sonreían de la misma manera, pero la diferencia de ambos eran la persona y la especie.

- Te pareces a él... El héroe del escudo actual ha estado haciendo un buen trabajo.

- ¿Eh?

- No, lo siento. Estaba divagando...

- ¿Se refería al anterior héroe del escudo? ¿Fue grandioso?

Silencio. Fitoria alzó la vista al cielo con una sonrisa magnífica.

- Fue increíble. Él hizo que los demi-humanos y bestias pudieran ser reconocidos como especie conscientes en este mundo... Distintos, pero unos más en este mundo.

- Vaya... Debió ser realmente genial.

- Sí... Sí que lo fué...

Finalmente, Filo y Raphtalia se prepararon. Sin embargo, Melty...

- ¡Por favor! ¡Déjeme montarme sobre usted!

Si Naofumi estuviera aquí, estaría riéndose de lo lindo por ese comentario muy malinterpretado.

...

Las horas habían pasado del incidente de agotamiento del héroe, tanto que siquiera sabían por dónde andaban y sentían que se habían perdido.

- ¡Me sigue disgustando esto!

- ¡Menos quejas y más correr! ¡Asegúrate de obtener una Filorial si planeas hacerlo! ¡Filo y Raph ya deben de estar lejos de aquí!

- ¡Eso es obvio, mocoso! ¡Estamos muy lejos de Faubrey!

- ¡Pues corre más rápido!

Avanzando, ambos se sumieron en la espesura del bosque, corriendo a toda velocidad.

- Casi lo olvidaba... Kal, ¿Qué diablos haces aquí? Se suponía que debiste ir a buscar a...

- Hicieron su vida con otro hombre. No me olvidaron, ya que mi hijo tiene mi nombre, pero siguieron adelante... Estaba pensando en qué hacer, cuando ví como unos soldados aparecían en el pueblo y mostraban un holograma de un idiota de cabello negro y un escudo apalizando y comiendo la carne de soldados mientras secuestraba a la princesa del reino. Claramente me preguntaba qué diablos estabas haciendo y fuí a buscarte, para encontrarte a medio morir en el camino... Aparentemente, el holograma estaba editado.

- ¿Es posible hacer algo así? Se parecía a una película real...

- Magia. Todo se puede con ella.

- Ni imagino... Mirándole el lado bueno, es divertido, no puedes alejarte de mí, conejo desgraciado.

- ¡Púdrete, mocoso! ¡Eso sonó muy gay!

- Ya que estamos. No tienes hogar, ¿No? ¿Qué harás? ¡Únete a mi grupo mientras estamos en esta situación!

- ¡¿Haaaa?! ¡Estás demasiado amigable! ¡Raphtalia me matará! Lo sabes, ¡¿No?!