Logan no quiere despertar, había sido una noche realmente maravillosa, aún podía sentir el calor de Peter a su lado, su dulce aroma, ya no quería volver a dejarlo, tenía que aceptar que ese omega había calado profundo en su corazón.
Perezosamente abrió los ojos, no podía creer lo que estaba viendo, su pequeño Akihiro estaba enredado en los brazos de Peter, ambos omegas dormían plácidamente, era una imagen realmente adorable, como pudo se estiró hasta tomar su móvil y logró hacer unas hermosas fotografías, se sentía realmente bendecido con sus muchachos.
— No eres especialmente silencioso — soltó Peter con los ojos aún cerrados, Logan soltó un gruñido cuando si móvil resbaló de sus manos producto del susto — las quiero, envíamelas — soltó el omega mientras abrazaba aún más al pequeño niño, aspirando su aroma y sonriendo tontamente.
— Peter, cachorro — el omega al fin abrió los ojos y lo quedó mirando — quiero cortejarte, quiero que seas mío. Pero tienes que saber y aceptar que nunca dejaré a Daken, él es mi hijo, y siempre será prioridad en mi vida.
— Te golpearía si no lo fuera — soltó el omega sonriendo — claramente acepto y quiero a ese mocosito — le besó la frente — sólo pido una cosa a cambio, no quiero ser un reemplazo de su madre, quiero que él siempre la recuerde a ella, quiero que siempre mantengas vivo su recuerdo.
Logan se había quedado sin palabras, nunca pensó que el mocoso que era bastante infantil y también un asesino a sangre fría, realmente fuera un chico maduro y responsable como se estaba mostrando, cada vez estaba más sorprendido y más enamorado.
— Eres maravilloso — no pudo evitar la tentación, y terminó juntando sus labios.
—Peter ¿serás mi mami? — ambos adultos dieron un saltito al escuchar la dulce voz de Akihiro, quien los quedó mirando con una amplia sonrisa.
— No bebé, no puedo ser tu mami porque tú ya tienes una — el omega le dio unas juguetonas lamidas — pero puedo ser tu otro papi si estás de acuerdo, pero también puedo ser tu amigo, como tú quieras llamarme cachorrito mío — Peter no se resistió a abrazarlo y hacerle cosquillas, el pequeño omega chillaba de felicidad, ambos reían.
— Estoy sospechando que estás conmigo solo por Daken — soltó Logan ya que estaba siendo ignorado en las caricias matutina.
— Claramente — expresó Peter riendo. Le susurró algo al pequeño y en dos segundos ya estaban sobre Logan haciéndole cosquillas, el alfa reía divertido y abrazaba a sus cachorros.
Erik se despertó, de inmediato recordó la noche anterior, realmente le había dolido ver a Charles de esa forma, nunca pensó que lo iba a herir de esa forma, se sentía un idiota por no haberse dado cuenta de lo que podía provocar, porque él si quería marcar sus dientes, sólo que quería que su omega estuviera seguro, él debía decidir.
Aún con los ojos cerrados estiró su brazo para atraer a Charles a su cuerpo, pero no lo encontró se levantó de golpe y pudo ver que su omega no estaba con él, soltó un gruñido, no le gustaba despertar sólo, se había acostumbrado a despertar con el omega, a acurrucarse y a tener algo de mimos matutinos, adoraba cuando Charles jugueteaba con sus cabellos mientras susurraba lo mucho que lo amaba, eran momentos que realmente apreciaba.
Pero el omega tampoco estaba en el baño, se puso una camiseta y decidió salir a buscarlo, era raro que Charles no estuviera, más bien que no le hubiera avisado si tenía algo que hacer, además, aún era muy temprano para que el omega tuviera planes.
Lo buscó por todas partes, lo llamó y lo mandó al buzón de voz, los mensajes no le estaban llegando, ni Tony o Peter sabía dónde estaba y él se estaba comenzando a preocupar ¿y si Charles había huido? ¿Y si Charles ya no quería ser mordido, ni tampoco ser su omega?
Fue a botar la ira y la tristeza con su viejo saco de box, estuvo dando unos buenos golpes hasta que este terminó roto en el suelo, no contento con eso, decidió acabar con otros más. Quizás era momento de hacer algo de trabajo, en ese momento le apetecía torturar, así que tomó la libreta y fue a cobrar algunas deudas, esperaba que esos pobres idiotas tuvieran el dinero o se enfrentarían a un furioso Lehnsherr.
Tony no dejaba de hacer llamados y navegar por internet, sabía que sería una boda muy pequeña y más que apurada, pero quería que fuera algo especial, sólo se casaría una vez, y quería que quedara un lindo recuerdo de su día más especial. Claramente Loki lo estaba ayudando, el omega era realmente fantástico con esos asuntos, tenía mucho glamour, estilo y contactos para su cometido, así que Tony estaba más que orgulloso, el azabache sólo lamentaba no poder organizar una despedida de solteros, siendo Steve el más feliz con esa decisión, ya que simplemente no quería ver a su Tony mirando a un par de idiotas bailar, para eso lo tenía a él, aunque en realidad parecía un robot moviéndose debido a su gran falta de ritmo y flexibilidad, aunque tampoco estaba tan mal, para otras acciones su cuerpo respondía de maravilla.
Bucky se encontraba recorriendo la casa de T'Challa, el alfa le había dicho que tenía libre acceso a todos los lugares, incluso su habitación, el omega no estuvo seguro si hubo o no algún tipo de doble intensión en aquellas palabras, porque estuvo seguro de que lo vio sonreír de una forma realmente extraña, quizás bonita o radiante.
Si bien la casa era bastante grande, no lo llegaba a ser como la de La Hydra, aunque sospechaba que la casa que tendría en Wakanda sería mucho más grande, pues si mal no entendía, debía ser un castillo.
Se puso a revisar unos libros, pero uno sobre la mesita le llamó la atención, se veía muy gastado, al parecer había sido leído en más de una oportunidad, al abrirlo un papel cayó al suelo, con parsimonia Bucky lo levantó para luego soltarlo de golpe, no podía creer lo que veía, no tenía ningún sentido.
T'Challa se hizo presente al escuchar una especie de grito, Bucky lo miraba mientras una fotografía que conocía más que bien se encontraba tirada en el suelo.
— ¿Qué…qué significa esto? — preguntó el omega asustado, confundido.
— Bucky hay muchas cosas que tienes que saber — explicó el alfa intentando acercarse, el omega se veía como un cachorrito herido, a T'Challa realmente le dolía el corazón verlo de esa forma, no quería que sufriera, pero sabía que más temprano que tarde se enteraría de la verdad, aunque sólo una parte porque ni siquiera él conocía toda la verdad — cariño es mejor que te siente si, respira, inhala, exhala — pedía el alfa cuando al fin logró que Bucky tomara asiento, estaba seguro que sus piernas no resistirían mucho más.
— ¿Qué…qué es esto? ¿Nos…nos conocemos?
— Bucky, primero debes saber que Schmidt es tu padre — el omega soltó un fuerte sollozo, T'Challa de inmediato lo llevó a su cuerpo y con sus feromonas intentó calmarlo — él es un alemán que logró hacerse camino y nombre en rusia, logrando su propio grupo. Tu madre era una empleada más — no quiso decir una de las prostitutas — pero al parecer su favorita, pues a ti te conservó — Bucky para ese entonces ya estaba llorando — fuiste criado en La Mafia Roja, tu padre te entrenó para ser un asesino despiadado ignoró tu verdadera naturaleza de género gracias a tu madre, pero cuando supo que eras omega quiso acabar contigo, casi te mata y tu madre logró darte en adopción, al parecer estuviste algo de tiempo en coma, no tengo tan claro que pasó en ese entonces, pero perdiste tu identidad y tu ya no recordabas tu pasado.
— ¿Y nosotros?
— Te conocí cuando niños porque mi padre tenía negocios con el tuyo — bajó un poco el tono de su voz — te reconocí como mi omega, éramos muy amigos. Mi padre cortó negocios cuando nos enteramos de lo que te había hecho, te buscamos, pero nunca pudimos dar contigo, hasta hace poco — terminó de explicar el alfa, para ese entonces sus ojos ya se habían llenado de lágrimas.
Shuri tras la puerta escuchaba todo lo que había ocurrido, estaba realmente triste, ella sabía todo lo que había sufrido su hermano, también cuantos años habían buscado al omega pero era como si hubiera desaparecido de la tierra. Tu verdadero nombre es Johann Aleksi Schmidt
Bucky lloró aun más fuerte, no podía creer aquellas palabras, pero veía la verdad en la mirada del alfa, sabía que T'Challa no le estaba mintiendo. El heredero de Wakanda lo acarició intentando consolarlo, se le rompía el corazón verlo de esa forma, lamentablemente no había nada que pudiera hacer para quitar su tristeza excepto una cosa.
— Mi hermano dice la verdad — la alfa no quiso seguir esperando — no sabes cuanto te buscamos — la mujer se aproximó y con cariño limpio las lágrimas del omega, quien en ese momento se encontraba desesperado, había tanto que pensar, tanto que digerir.
Los alfas se encargaron de mimar al omega, responder todas las preguntas que tenía, pues definitivamente en ese momento su vida había cambiado rotundamente, nunca volvería a ser como antes. Pero tampoco podía dar toda la información, ya que aún había cabos sueltos que solo Winifred sería capaz de llenar.
— Kотенок, mi omega, te prometo que acabaremos con Schmidt, rescataremos a tu madre.
— Quiero su cabeza y quiero mi lugar — respondió el omega, no sabía si merecía la ayuda de Wakanda, pero ya no estaría tranquilo, no ahora que sabía la verdad y su ira contra el bastardo de su padre estaba creciendo en su interior.
— Te lo prometo mi reina — fue lo único que respondió el alfa, mientras Bucky se había quedado sin palabras ante aquella declaración, no quería pensar más, se acercó más al cuello de T'Challa, ahora entendía porque su aroma se le hacía familiar, porque podía reconfortarlo.
Shuri pudo notar que ella estaba sobrando, que no era necesaria. Lentamente salió del lugar, la pareja hay presente ni siquiera se percataría de su ausencia, para ese entonces el omega estaba prácticamente sentado sobre su hermano, parecía un gatito, apretado a su cuerpo y escondido en su cuello, el alfa lo acariciaba buscando calmarlo, el cuarto se estaba llenando de sus feromonas.
Erik acababa de golpear a unos tipos, su camisa se había manchado de sangre, chasqueo su lengua, estaba cabreado, definitivamente ese no era un día para que se metieran con Lehnsherr. La lengua recién cortada la tiró por ahí, veía como la sangre estaba ahogando a ese pobre humano, pero realmente no le importaba, podría hacérselo más sencillo y simplemente ponerle una bala, pero no tenía ánimos de ser piadosos, así que se fue dejándolo desangrarse.
Esperaba que su omega estuviera cuando llegara, si no su ira se descontrolaría, esa misma tarde podría acabar con quien fuese, se sentía herido y triste. Lanzó su móvil cuando nuevamente al llamar a Charles lo enviaba al buzón de voz, ni siquiera tenía un puto mensaje de él y Steve le había confirmado que no había vuelto a la mansión y que nadie sabía de él.
Apenas viera a Charles le exigiría una puta respuesta, él no merecía nada de eso, él se lo había dado todo, no merecía que lo abandonara de esa forma, que al menos el omega fuera lo suficientemente hombre para dejarlo a la cara. Apretó los dientes furioso, aún tenía cosas que hacer.
— ¿Entonces, ahora soy el señor de un grupo mafioso? — preguntó Kurt divertido mientras entraban a la mansión Worthington.
— Hey omega aun no muero — dio un saltito cuando escuchó a su suegro, pero pudo notar que no había ira en sus palabras, más bien era un jugueteo — si querías ser el amo y señor de aquí tendrías que haberte casado conmigo, no con el idiota de mi hijo.
— ¡Papá! — se quejó el Warren ofuscado.
— Gracias, pero me gustan así — el omega se acercó hasta su esposo, lo abrazó y dio besitos en el hombro, Warren no se podía enojar con él, soltó un suspiro y dejó un cálido beso en la coronilla de su amor, el patriarca los quedó mirando mientras sonreía, esos mocosos se veían realmente bien juntos, esperaba que pronto le dieran nietos, él se quería salir pronto del negocio y que mejor excusa que dedicarse al cuidado de algunos cachorritos o cachorritas.
Steve se había encerrado con su padre, necesitaba hablar del matrimonio sin que pareciera apurado, que no notara que había algún tipo de propósito oculto, no podía ser tan evidente.
— Padre me casaré con Tony en dos días — Strucker de inmediato le dio una mirada evaluadora — Anthony tiene un gran negocio para empezar en la mafia, pero no lo aceptan por ser un simple omega, dijeron que harían tratos con él si estaba unido a un alfa, se alegraron mucho más al saber que era alguien de La Hydra.
— ¿Quiénes? — preguntó Strucker dándole un sorbo a su vino.
— Castle, ya sabes como es de tradicional — explicó Steve tranquilo mientras imitaba a su padre y se tomaba un trago — Anthony está ansioso, quiere estrenarse en el este mundo, ya sabes como son los omegas, parecen unos cachorros.
— Esta bien Steve, sólo recuerda no darle tantas libertades, son simples omegas.
— Lo se padre, gracias — finalizó el alfa bebiéndose de golpe lo que quedaba en su vaso y saliendo tranquilo del lugar, ignorando que quería arrancarle la cabeza a Strucker.
Charles no podía creer, no podía ser cierto lo que le estaban diciendo. Sentía una mezcla de sentimientos, pasaba de un estado a otro sin saber que hacer o decir, pidió discreción y sin decir nada más se fue, tenía mucho que hacer, mucho en que pensar.
No volvió a la mansión hasta entrada la tarde, había tomado un par de decisiones, habian sido difíciles, pero sabía que sería lo mejor para todos, incluido él y su alfa, a quien no quería dañar, pero tampoco lo podía arriesgar.
Pero su tarde no fue tan tranquila, se topó con el estúpido de Strucker quien lo miraba divertido hasta finalmente estallar en una carcajada la cual Charles no pudo comprender, poco a poco ambos comenzaron una discusión bastante acalorada.
— Ya no necesitas colgarte del dinero de mi hijo, déjalo en paz maldita puta — Erik escuchó las palabras de su padre y apuró el paso, no quería que le dijera nada a su omega, simplemente no lo dejaría.
— Lástima no es eso lo que necesito de él — explicó el omega de forma tranquila — necesito otro tipo de cosas que simplemente no se pueden comprar con dinero — finalizó Charles, su voz sonaba tranquila.
Erik entró gruñendo, en un solo movimiento alejó a su padre de su omega, quien volvió a respirar con normalidad luego de haber sido estampado contra la muralla.
— Esta zorra será tu perdición Erik, no te daré un puesto aquí mientras siga con él, ni creas que algún día esta perra podrá ser parte de La Hydra, aunque ahora sea el heredero Xavier, sigue siendo la golfa que media ciudad se folló — escupió el alfa lleno de ira — ni siquiera para darte hijos sirve — al finalizar aquellas palabras Erik ya no lo soportó, sabía muy bien que aquello hería a Charles en sobremanera, su gruñido fue muy grande y Charles si alguna vez había pensado que conocía al Erik furioso estaba realmente equivoca, apenas podía moverse , su omega interno estaba llorando desesperado.
Pero como pudo tomó al alfa por el brazo y lo comenzó a arrullar, necesitaba calmarlo, no podían echarlo todo a perder.
— ¡Erik no! Todo lo que dice tu padre es verdad, pero si a ti no te importa a mi tampoco — explicó el omega sonriendo — ahora vámonos, tenemos que hablar algunos asuntos.
El omega a regañadientes logró llevárselo de ahí, suspiró aliviado luego de haber pensado en que sería el testigo de un asesinato, soltó una risa, como si eso realmente le importara.
— ¿Por qué te fuiste? — Erik le gruñó a Charles apenas cruzaron el umbral de su habitación.
— Necesitaba hacer un par de cosas, solo — se explicó el omega mientras movía sus manos nervioso — necesitaba pensar en lo que hemos hablado — Erik sintió que se quedaba sin aire, estaba seguro que todo acabaría — Erik quiero que me muerdas, quiero que claves tus dientes en mi cuello — el omega se acurrucó a su cuerpo y Erik lo abrazó con fuerza — alfa muérdeme tan fuerte, deja una marca tan grande que haga que el resto parezcan insignificantes — sin darse cuenta ya había soltado un gimoteo, Erik se estremeció.
Llevó al omega a la cama, lo abrazo y comenzó a besarlo con dulzura, no dejaba de susurrar palabras de amor, se sentía embriagado por la presencia de Charles.
El omega por su parte se deshacía en gemidos, sentía que los roces de Erik lo quemaban, necesitaba aquellos dientes, necesitaba el vínculo, sobre todo ahora, con extrema urgencia. Se besaron con locura, atrás había quedado la ropa, no estaban en celo, pero parecía que lo estaban, estaban gimiendo y sollozando como unos animales, el deseo los estaba cegando, sentían que estaban ardiendo, que morirían por combustión espontanea.
Erik fue directo a Charles no le importó, sentía como el gran miembro del alfa entraba de forma profunda en su cavidad, como sus caderas chocaban, seguramente quedarían cardenales producto de la rudeza del momento, pero no les importaba, ambos gruñían ansiosos de placer, las estocadas cada vez fueron más lentas y profundas, ambos se sentían al borde del clímax y en perfecta sincronización ambos gimieron mientras sus bocas se entrelazaban, no faltó mucho para que el nudo de Erik comenzara a crecer aún más, el alfa corrió su boca hasta el pálido cuello del omega y sin pensarlo más de la forma más grotesca y animal clavó profundamente sus dientes haciendo que el omega soltara un grito mientras su consciencia se nublaba.
Ambos estaban abrumados, Charles no sabía bien que estaba pasando un intenso calor recorrió su cuerpo y lo único que sentía era como Erik se aferraba aún más, clavaba sus dientes y la tibia sangre corría por su cuello. El alfa se aferró aún más, ya no estaba apretando pero se negaba a quitar sus dientes de aquel lugar, lo abrazó con más fuerza perdiéndose en el delicioso y dulce aroma de su omega.
