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Hola queridos lectores
Lamento mucho la demora pero sigo aqui y espero que les guste este nuevo capitulo
es el capitulo final de este fic ;D espero que les haya gustado estoy pensando en hacer un fic extra por si quieren saber que pasara despues
pero dejare que voten jejejeje
saludos
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CAPITULO 30 UNA DIFICIL DECISION
A veces el cambio es necesario, es importante, es inevitable, es conveniente.
A veces las personas necesitan un momento de luz, un cambio en la vida en la que se han forjado para poder ser mejores personas
A veces la vida tiene modos de llevarnos a los momentos quizás menos agradables para todos
Pero que si son necesarios para avanzar, madurar, ser diferentes, reencontrarnos, mejorar…
Aunque la vida a veces en esos momentos es algo insípidos.
A.P.S.
Miriam había salido de urgencias y ahora llevaba maleta en mano para entrar a una clínica de rehabilitación, esta abrazaba a Olga con mucho amor, un amor que nunca había sido para ella, un amor que siempre había sido claro que ella jamás alcanzaría.
Una mano la tomo…Vio a Jacqueline sonriéndole con dulzura
Quizás nunca podría tenerlo de Miriam, ya que no era su madre.
-Perdóname cariño –Decía mientras se separaba de Olga
Olga suspiro mientras le sonreía con dulzura –Creo que más que disculparte conmigo, deberías de disculparte con Helga ¿No crees?
Miriam miro a la rubia quien estaba entre Jacqueline y su padre.
-Helga –Suspiro intentando controlar el odio hacia las otras dos personas para intentar al menos remediar todo el daño que le había hecho a alguien que nunca tuvo la culpa
-¿Si? –Pregunto la joven desconfiada
-Ven pequeña –Dijo alzando su mano hacia ella para que la tomara, pero Helga solo se acercó un poco más a ella.
Miriam por primera vez sintió dolor.
Pudo tener una hija maravillosa como sabía que era Helga, sabía que aquella joven pensaba que nunca se interesó en ella, pero estaba en algo erróneo porque sabía casi todo de ella, en realidad todo.
Pero ahora todo estaba arruinado.
-Helga comprendo que…
-Solo quiero decirte algo Miriam –Dijo la rubia mirándola con seriedad –Por tu propio bien trata de salir de tu adicción, por ti, no por nadie más, tu eres la que se está destruyendo solamente tú, porque con tu adicción provocara que te quedes sola.
-Lo se cariño y yo quiero….
-A mí no tienes que decirme nada –Bob intento acercarse para calmarla pero Helga se adelantó un poco más –El que me digas ahorita perdóname y me jures que no volverás a ser como siempre, no sirve de nada porque yo no te creo y tampoco espero ya nada de ti –Con eso se alejó de Miriam para ir hacia el automóvil
No quería mirar atrás
Miriam dejo escapar unas cuantas lágrimas, por primera vez sentía dolor con respecto a esa rubia, por primera vez sentía que de verdad se venía abajo.
Olga tomo su mano –Tienes que entenderla mama
-Lo sé –Susurro sollozando
-Sé que todo es mi culpa pero pensé que…
-Ella te va a perdonar –Jacqueline intento tomarla para abrazarla pero Miriam se hizo a un lado
-Miriam –Susurro Bob acercándose
-Perdón ahorita no puedo –Dijo mientras la rubia tomaba su maleta y volvía a abrazar a Olga
-Nos vemos mama
-Nos vemos cariño
Miriam ingreso al hospital, Bob y Jacqueline se despidieron de Olga quien se fue en otro automóvil, directo al aeropuerto.
-Eso no fue amable hija
-No me importa –Dijo la rubia mirando hacia la ventana
Jacqueline la miraba por el retrovisor pero no dijo nada.
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Arnold tomaba la carta de su primo, sonriendo al leerla una vez más en el pórtico de la casa de huéspedes.
Le alegraba que las cosas con el estuvieran yendo cada vez mejor y además que ambos tuvieran una relación mejor eso le alegraba.
-Arnold –Dijo una voz que estaba frente a él
-¡¿Helga?!
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-No sé si fue el mejor momento para decírselo
-Si tardábamos más, jamás hubiéramos tomado ya la decisión –Dijo Bob tomando algunas cajas
-Lo sé pero…
-Mira mi amor –Dijo Bob tomándola de los hombros –Helga aun es menor de edad y lo mejor es que vaya con nosotros, necesita un respiro además dudo que quiera volver a la casa donde…vivíamos
-No estoy diciendo que la dejes solo que…
-Lo sé pero necesitamos alejarla un tiempo, además de que podemos vender esa casa
-¿Qué hay de Beepers Bob?
-No la dejare cariño solo que quiero que Helga este mejor
Jacqueline respiro cansinamente
Solo esperaba que Helga no se enojara más de lo que ya se había enojado.
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-Helga tranquila –Decía el rubio abrazándola
-¿No entiendes Arnoldo? Me mudare
Arnold trago en seco
-Claro que comprendo pero….
-No te veré
-Pero…
-Jamás
-¿Jamás? –Arnold sintió dolor ante eso
-No…si me voy de Hillwood no quisiera volver jamás
Arnold la miro con aun más dolor -¿Ni por mí?
Helga negó con la cabeza
-Nunca
Arnold suspiro
-¿No me amas? –Pregunto con dolor
Helga lo miro con dolor también pero en vez de indignarse como siempre, hizo algo que el rubio no esperaba
Lo beso
Pero no fue un beso como el de siempre, era un beso más apasionado.
-Helga…que… -Susurro pero la rubia seguía hasta que quedo encima de él.
Siguió besándolo con amor, con pasión, dulzura, intentando impregnar todo su amor por los polos de la piel del rubio.
Arnold sentía que se ahogaba por todo lo que estaba sintiendo.
-Helga –Susurro separándose un momento
Helga le miro sonrojada –Te amo de acuerdo…no quiero que lo dudes
-Yo también te amo –La beso volteándola para quedar arriba de ella ahora
-No quiero irme sin… -Se sonrojo –Entenderé si….
-No es que…no –También se sonrojo –Pero…estas… ¿Segura?
Helga sonrió más –Si
Arnold sintió de pronto mucho calor.
-Quiero que seas el primero –Dijo segura la rubia
-¿Y el ultimo?
Helga sonrió de lado –Por supuesto –Dijo besando de nuevo al rubio.
Arnold continuo el beso y con la mayor delicadeza y controlando lo mejor posible sus nervios bajo sus manos hasta llegar a las caderas de la rubia, Helga se abrazaba a él y lentamente ambos comenzaron a explorar sus cuerpos, cuando Arnold llego a sus senos se sobresaltó.
Pero Helga lo volvió a besar quería que la tocara que la amara.
Aunque fuera por esa única vez
Se fueron despidiendo de las prendas hasta que Arnold quedo solamente en boxers y ella con su calzón
Arnold observo sus senos antes de besarlos por primera vez.
La rubia sintió su corazón salirse del cuerpo, cuando el rubio se deshizo de la última prenda de ella.
También ella bajo la ropa interior del rubio, con nerviosismo.
Sintió el pene erecto sobre sus piernas mientras se seguían besando, la timidez había desaparecido ahora las manos de ambos viajaban por el cuerpo del otro.
En algún momento el pene del rubio quedo en la vagina de la rubia, quien sentía más calor que antes.
-No quiero lastimarte –Dijo Arnold con nervios
Helga sonrió –No lo harás, yo quiero
Arnold suspiro profundamente mientras la besaba
-Te amo –Susurro mientras seguía besándola, intento ingresar en la rubia, estaba estrecho pero suavemente se ingresaba más y más en su interior.
Helga sintió un dolor en el momento que el rubio quería ingresar, pero intentaba aguantarse.
Hasta que por fin entro.
-¿Te…te duele mucho? –Pregunto el rubio intentando controlar lo que sentía y también lo que deseaba.
-No… -Helga respiraba –Bésame –Le pidió con una sonrisa
Arnold la beso suavemente, mientras empezaba un pequeño vaivén dentro de ella.
La rubia sentía que podía en cualquier momento explotar de emoción, felicidad y amor.
Arnold estaba haciéndole el amor, Arnold estaba con ella, Arnold le amaba, se abrazó más a él.
-Te amo –Susurro
-También yo te amo –Dijo el rubio besando su cuello.
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-¿En dónde estará? Ya es muy tarde –Decía Jacqueline mirando hacia la ventana
-Esa niña… -Dijo Bob preocupado también
-¿Qué tal si se fue a esconder para no irse?
Bob la miro un momento preocupado pero al siguiente negó con la cabeza –No cariño, ella no es así
-Eso espero porque…no soportaría perderla de nuevo –Dijo Jacqueline
-Tranquila ven –Tomo la mano de ella –Vamos a descansar, te aseguro que estará bien, seguramente esta con su amiga Phoebe, a veces se queda allá
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Arnold abrazaba fuertemente a la rubia, quien dormía plácidamente en sus brazos, ahora menos quería perderla, dejo escapar una lágrima
Pero si ella quería irse ¿Qué podía hacer?
Intento conciliar el sueño pero le costó demasiado trabajo, no fue hasta que el cielo comenzaba a pintarse de color naranja cuando pudo dormir.
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Helga lo miro con una sonrisa –Te amo –Lo beso –Siempre será así Arnold
Arnold sonrió escuchándola –Donde sea que te vayas por favor…no dejes de avisarme
Helga sonrió melancólicamente –Creo que lo mejor es que ambos no sepamos del otro
-¿Qué?
-Arnold es que…
-No esta vez Helga Geraldine Pataki, eres mía y no pienso dejarte que te encierres de nuevo en esa coraza tuya
-Que posesivo eres –Dijo la rubia divertida –Bien te avisare cuando lleguemos a NY
-¿New York?
-Si mi papa quiere ir allá y….Jacqueline consiguió un trabajo también allá
Arnold suspiro –Por favor princesa no dejes de enviarme mensajes o llamarme te lo ruego
-Bien Arnoldo lo hare –Dijo dándole un beso tierno
-Gracias
-Debo irme Romeo
-¿No quieres que te acompañe?
-No Arnold no me gustan las despedidas perdón
-Está bien –Dijo sonriéndole pero la halo para besarla nuevamente con pasión
-Tengo…que….irme –Dijo sonriendo
Arnold la miro con intensidad –Bien, pero por favor no dejes de avisarme todo Helga
-De acuerdo Arnoldo, nos vemos mi amor –Dijo dándole un beso tierno
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Bob regaño a la rubia por no avisar, pero ella no escuchaba realmente nada, solo podía pensar en la maravillosa noche de amor que tuvo con el rubio, una y otra vez las imágenes venían a su mente, las caricias, los besos, Arnold en ella, explotando los dos en placer.
-Hora de irnos –Dijo el hombre tomando las maletas de su hija -¿Helga que tanto estas pensando? Que no me haces caso
-Nada…nada –Dijo ruborizándose –Vamos
Bob la miro con suspicacia pero no dijo mas.
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Helga miro por última vez hacia la ciudad cuando estuvieron en el avión, recordando todo lo que había vivido ahí, todo lo que había sido su vida, su tormento, su amor…todo.
Sintió dolor, tristeza, melancolía, todo….amor.
Recordó al rubio, le mando un mensaje, que quizás sería el último que enviaba al menos de ese modo pero ella sentía que lo necesitaba, necesitaba empezar de nuevo, necesitaba sanar, necesitaba reencontrarse, necesitaba olvidar los malos momentos, pero sobretodo necesitaba cambiar y aprender a amarse y ser amada para poder amar.
Amar como se debía hacer.
Amar a quien amo, en quien se refugió por ser el primero amable con ella.
Debía pensar.
Necesitaba dejarse reencontrar para algún día reencontrarse con quien sería el amor de su vida.
"Lo siento Arnold, es necesario….adiós" pensó mirando la ventana y enviando el mensaje, esperando que si la vida quería que estuvieran juntos cuando llegara el momento Arnold no la odiara.
FIN
