Parte 30
THerida, Limón y Sal.
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El señor William conduce el coche tranquilamente mientras que en el asiento de atrás Candela abraza, besa y mima con mucha ilusión a sus hijas. Anny lleva más de siete años viviendo en España, Candy después de cuatro inviernos vuelve a esa ciudad de la cual había salido casi huyendo.
Aunque haya pasado tanto tiempo parece que en su ciudad no ha cambiado casi nada; pasa por aquel cartel donde la misma letra "S" de la cafetería "Tommy Meals" sigue parpadeando en disonancia de las demás, incluso le pareció ver la misma telaraña del porche. Cuando llegaron a la casa de sus padres subieron a sus habitaciones, una ducha rápida y para el hospital donde está la abuela Elroy.
Hace poco más de un año la habían operado de cáncer en los ovarios, pero cuando estaba en el quirófano se dieron cuenta que eso era una metástasis y el origen venía del estómago. Recibió tratamiento por varios meses, pero cada vez resistía menos, por lo que había pedido que solo le dieran medicamentos para aguantar el dolor mientras le llegaba su hora. La abuela se alegró al verlas entrar en la habitación.
Después de compartir la familia un momento de intimidad como hacía mucho no lo hacían, Marisol y Sofía se acercaron para saludar a su amiga, estaban eufóricas por el reencuentro; dan saltitos, abrazos y grititos de felicidad.
MM- Nos alegramos muchísimo que estés aquí Candy
Ca- Yo también me alegro de verlas chicas… las he extrañado horrores
SO- Por favor Candy, tienes que ponerme al día de lo que has hecho todo este tiempo… ¿Qué tal los estudios? ¿El trabajo? ¿Cómo está Pol?
Ca- Awww ese hombre es un cielo…
MM- Uuuhh… no nos digas que ya tienes una nueva conquista
Ca- Hahahaha ¡Pero qué dices! Pol y yo solo somos amigos, buenos amigos
MM- Já, tú crees que nosotras nos chupamos el dedo hahahaha
Continúan con su tonteo y quedan de ir a visitar a los viejos colegas, ellas intentan estar cerca de Candy en todo momento para evitar cualquier cosa o persona que ensombrezca su estancia en Chicago. La visita que no podía falta era al grupo de los scout el domingo por la mañana.
El equipo de monitores es otro y al único que reconoce es a Charlie quien sigue al frente como director. El hombre se alegra muchísimo de ver a una antigua compañera, charlan amenamente mientras que los niños corren como cabras por todos lados.
CH- Pero mira nada más… fiu, fiu… Candy estás guapísima
Su amigo la abraza olvidándose por completo del barullo a su derredor; está sorprendido no solo por encontrarse con la rubia después de tantos años, también está el hecho que luce radiante con ese vestido blanco estampado de flores en su falda, la toma de la mano y la invita a dar una vuelta completa para apreciar mejor a la modelo.
Ca- Madre mía, estos críos no paran…
CH- Hehehe sí… lo siento, últimamente se me salen mucho de las manos, cada vez es más difícil poder controlarlos, los pequeños están demasiado cargados de energía y los grandes siempre están que se aburren o se casan nada más conque tú les digas "Hola" y siempre con el teléfono cada dos por tres
Ca- Hahahaha pobre… te compadezco
CH- Realmente te extraño mucho Candy, no hay nadie que se compare contigo para tratar a los niños
La rubia sonríe ante esas palabras y no puede evitar rascarse el cuello por los nervios… estaba por decir algo cuando una niña de unos cuatro años choca con ella por la espalda haciéndole tambalear, su amigo la sujeta para evitar que termine en el suelo, sus zapatos tienen demasiado tacón para estar cerca de tantos niños. Charlie intenta reprender a la pequeña por no haberse fijado bien por donde corría.
CH- Sabes perfectamente que no se puede jugar cerca de los mayores cuando ellos están hablando…
Ca- ¡No Charlie! No te preocupes, no hace falta que le digas nada…
Se inclina para estar a la altura de la niña, le sonríe y arregla un mechón que tiene frente de su cara… ante ella se descubre unos penetrantes ojos color miel, cabello rubio y sonrisa tímida
Ca- Hola pequeña ¿Cómo te llamas?
XX- Bonnie
Ca- Mucho gusto Bonnie, mi nombre es Angese
CH- Bonnie… debes disculparte con la señora por haber chocado con ella
Charlie intenta parecer serio para que la niña haga lo que se le ha pedido
XX- Lo... lo siento mucho
Ca- Perdóname tu a mi Bonnie, porque no me fije que estabas jugando tan cerca de mi
XX- Sí
Y la sonrisa que le dedicó se hizo más grande, Candy le devuelve el gesto con una igual a la suya, le acaricia una mejilla cuando escucha que los demás niños la llaman para seguir corriendo, Charlie le permite que se retire.
CH- Ay, esa niña es un amor pero también es un terremoto
Ca- Hahahaha, todos los niños son así ¿No sé qué te sorprende?
CH- Ya… bueno, ¿Qué te puedo decir? Sabes que me gustan los niños y que hay unos que son especiales, y otros que son tormentos… pero Bonnie se ha ganado el corazón de todos; cuando llegó aquí era un poco tímida, y cuando hablaba lo hacía muy demandante, exigente la chiquilla, como si fuese de la realeza, se adueñaba de todo, no le gustaba compartir
Ca- Hehehe típico de los críos…
CH- Sí, bueno… su familia tiene mucho que ver… su abuela la consiente demasiado, el padre ya ni te cuento… pero su madre es un caso total…
Charlie sonríe nervioso, no debería estar contando esas cosas, pero como la rubia ya ha estado trabajando con ellos, sabe de sobra que la relación de "Niño – Padre" influye mucho a la hora de desenvolverse.
CH- Bonnie es demasiado buena para el caos de madre que tiene.
Ca- No te imaginas como lamento lo que me dices…
CH- Bueno ¡Basta de hablar de ello! Mejor planeemos algo para hacer en tu corta estadía, te extrañamos mucho como monitora, pero como amiga todavía más y ahora tenemos que aprovecharte
Ca- Awww… que lindo, ahora te me has puesto sentimental hehehe
Siguieron hablando un rato más y luego Candy se marchó para ir al hospital con su abuela, prometiendo verse todo el grupo para ir a cenar al "Tommy Mel's". Y en efecto esa era la idea pero cuando llegó junto a Elroy esta se encontraba peor; le acaban de suministrar una nueva dosis de morfina, el dolor es intenso y las fuerzas escasas… para la rubia le pareció haber tenido un Deja Vu o simplemente haber regresado en el tiempo cuando Gwendolyn moribunda le decía que se cuidara mucho.
Aunque sabían que sería inminente su partida, los corazones no estaban preparados para decir adiós cuando la abuela expiró; mientras el señor William se encargaba de hablar con el seguro para preparar todo lo concerniente al sepelio, sus hijas intentan consolar a su madre.
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Candy está parada frente del espejo en su habitación observando su apariencia. Lleva puesto un sencillo vestido negro sin mangas, medias y zapatos oscuros; el cabello se lo ha recogido todo en un moño desordenado… no se ha maquillado porque sus ojos no para de verter lágrimas, perder duele.
Ca- Y duele mucho… sea un abuelo, amigo, padre o hijo, perder a un ser querido duele… pueden pasar los años, esconder tras puertas abiertas tus sentimientos… ponerte una máscara y fingir mil sonrisas… pero perder duele
Sin poder evitarlo cae de rodillas al pie de su cama, muchas emociones que creía olvidadas o superadas, resulta que están ahí tan intactas como el primer día. Cuando logra sosegarse un poco se pone en pie nuevamente, alisa la falda de su vestido, reacomoda dos que tres mechones alrededor del moño y sale junto a sus padres que la están esperando. Al llegar al camposanto, los amigos y familiares que se habían presentado para acompañarlos en ese momento tan duro, se acercaron derredor del féretro que contenía los restos de la abuela Elroy.
Candy observa cada uno de los rostros de los presentes y le dio la sensación que la mayoría estaban ahí por una curiosidad morbosa, por saber si las hijas de William habían llegado solas o con sus maridos y no porque realmente sientan la pérdida… le repugna tanto eso que sin pensarlo mucho se aleja del grupo. Marisol le toma la mano y le hace ver que no está sola, que la quiere y puede contar con ella para lo que sea… y así lo hizo.
Ambas se fueron al pub de Jimmy, se sentaron en la barra y Candy se pidió un "Tequila"… su amiga sorprende pero no dice nada, imagina el choque de emociones que ha de sentir en su mente y corazón, el tormento de los recuerdos cuando circula por cada calle… reviviendo casi los mismos hechos que compartió con él.
MM- Candy…
Ca- ¿Juummm?
MM- ¿Recuerdas lo que te dije esa vez, antes de que te marcharas para España?
Sin poder evitarlo, un escalofrío la sacudió… pensaba contestar pero sus labios actuaron por vida propia.
Ca- ¡Camarero! Me pone otro, por favor
El hombre hace un asentimiento de cabeza, Marisol suelta un suspiro parecido a algo que llaman: "Resignación"
MM- Oyee… entiendo que estés dolida por la muerte de tu abuela y que todo esto te trae malos recuerdos por…
Ca- Shhhh…
MM- Escúchame un momento Candy, no te guardes todo eso que te atormenta…
Ca- Shhhh… caaaya… que si vine a este lugar no era para hablar de eso…
La rubia no se atreve a verle a la cara, sino que se concentra todo lo que puede en lo que hace; une su dedo pulgar al dedo índice, como creando una cama para depositar la sal, se bebe el chupito de tequila de un solo trago, pasa la lengua por su mano y muerde la tajada de lima que habían puesto. Arruga la cara, da una palmada sobre la superficie al sentir como el líquido baja por su garganta quemando todo a su paso; saca la lengua y suelta aire…
Ca- Aagggg…
MM- Candy ¿Crees que haces bien bebiendo de esa manera...?
Ca- ¿Qué tal te va con Charlie?...
Cambió radicalmente el tema, dándole a entender que no pensaba hablar de eso que ella tanto quería.
Ca- Se le ve que no ha cambiado nada ¿Siguen haciendo salidas y campamentos?
Marisol suspiró de resignación, en eso un mensaje cae en el móvil de la rubia.
Anthony: Hola preciosa ¿Cómo estás Cherry?
-Hola… mal, estoy en Chicago, mi abuela ha muerto
Anthony: Cuanto lo siento cariño, como me gustaría poder estar contigo ahora mismo y poder darte muchos abrazos, besos y mimitos… me haces mucha falta
-Gracias… yo también te extraño… ¿Qué tal? ¿Cómo te va en Jaén? ¿Ya te acostumbraste?
Anthony: Me va bien… me gustaría que vinieses a visitarme
-Puede ser… hablamos de esto cuando esté de regreso en Barcelona… no puedo seguir hablando, hasta luego. Besitos
MM- Esa sonrisa es de travesura ¿Con quién hablas Candy?
Ca- Hahahaha no es travesura, simplemente que Anthony me ha escrito diciéndome que me extraña y que desea que vaya a visitarlo
MM- ¡Ay, Candy! ¿Por qué hablas con ese patán?
Ca- No lo sé… ¿Qué te puedo decir? Sabes perfectamente que estaba muy enganchada a él y tal como se dieron las cosas ha sido muy chocante y difícil hacer la separación…
MM- Más bien "Estresante" diría yo
Ca- Sí… también lo puedes decir así… pero él decidió alejarse de su mujer para poder pensar bien qué es lo quiere hacer con su vida, pero siempre nos mantenemos en contacto
MM- Ese tío es un tonto, no deberías ni hablarle…
Ca- Hehehe ya…
Candy le da un sorbo a su cerveza cuando suena su teléfono, sin proponerse ni evitarlo su ánimo cambió y sus labios dibujaron una sonrisa
Ca- Es Pol… permíteme un momento que le contesto
MM- Adelante…
La rubia se levanta y sale del local para poder escucharlo mejor… automáticamente Marisol examinó la estancia con sus ojos… cuando en una mesa del rincón descubrió a alguien desgraciadamente familiar.
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Ca- ¡Hola Pol! Me alegro de escucharte
Ll- Hola Angese ¿Cómo estás? ¿Qué tal fue el entierro?
Ca- Juummm… ay Pol, de verdad que ha sido bastante difícil… y no puedo evitar tener un encuentro de emociones muy contradictorias
Ll- Lamento mucho no poder acompañarte en este momento, me gustaría poder darte un abrazo enorme
Ca- Te lo agradezco mucho… aun en la distancia estás pendiente de mí y me dices palabras de aliento… tengo una ganas locas de irme de aquí
Ll- Y lo harás… pero tus padres también te necesitan, al menos un poco más, el estar unidos les ayudará a poder superar pronto la pérdida
Ca- Ahss… Pol, tu siempre tan místico hehehe pero te lo agradezco
Ll- No tienes por qué hacerlo… bueno, te dejo para que sigas en lo que estabas, hablaremos luego, cuídate mucho y sabes que aquí me tienes para lo que sea
Ca- Muchas gracias Pol y tú también cuídate por favor
Ll- I tanc que sì… adeu fins després…
Ca- Deu
Termina la llamada y regresa con su amiga, el efecto del tequila ya lo empieza a sentir y Marisol por interés personal intenta convencer a Candy de marcharse a casa ya mismo
MM- Voy a por el coche, nos vemos a la entrada del local en diez minutos
Ca- Que seee… no te preocupes, yo te espero como un perrito fiel
Le hace un saludo militar y ve cómo se va… sonríe pícaramente y llama al barman
Ca- Oye maco, me pones otro tequila antes de que reaparezca mi amiga, por favor
El caballero le sirve el trago, rápidamente Candy lo bebe y toma su bolso para ir a esperar a su amiga… intenta mantener la compostura, caminar recto, no tambalearse… vamos, parecer sobria. Son la seis de la tarde cuando está parada frente del Pub esperando a Marisol mientras que se ríe de esos mismos pensamientos lúgubres que la habían atormentado segundos antes.
Ca- Ashh… de seguro son exageraciones mías… después de tanto tiempo debería de tenerte superado… seee… ¡Estás superado Terry! ¡Superado y olvidado! El hecho que esté aquí no quiere decir que precisamente te vaya a veerrr…
Arrastra las letras de la última palabra cuando un coche negreo pasaba frente a ella al mismo tiempo que se auto convencía… ese hombre… ¡Ese conductor se parece demasiado a ese infeliz! Candy siente que es incapaz de moverse ante el fantasma que acaba de ver, traga grueso y su estómago se revuelve. Es entonces que el auto rojo de Marisol se detiene delante de ella invitándola a subirse; lo hace sin demora.
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Continuará.
