Parte 31
Sentimiento de Pérdida.
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Le había costado un poco poder pegar ojo en la noche por la borrachera mientras daba vueltas en su cama pensando ¿Hasta qué punto se está volviendo loca desde que llegó a Chicago?, pero en cuanto se puso a contar ovejas, se quedó frita. Al día siguiente siente la cabeza embotada, su corazón latiendo atrofiado y su cuerpo cansado. Toma una taza y se sirve café para que esté la espabile y le mejore el ánimo; su padre está en el salón hablando con unos amigos que han ido a visitarlo, Candela está con Anny hablando mientras riegan su pequeño jardín de flores
Cuando se siente más persona decide ponerse algo más decente que el pijama, cuando pasa frente de la habitación de su hermana y la ve sentada en el diván delante de la ventana observando al exterior; sin pensarlo decide acercarse hasta donde ella.
Ca- Hola… Anny… ¿Cómo estás?
An- Candy
La morena le observa un poco sorprendida, a parte por interrumpir sus pensamientos, por las ojeras y los párpados hinchados de ella
An- Te ves terrible
Ca- Mi aspecto es el reflejo de como me siento
An- Pues sí que estás fatal…
Ca- ¿Y tú cómo lo llevas?
An- Creo que mis emociones son muy lentas para actuar… aún me cuesta creer que la abuela Elroy haya sufrido tanto y que ya no esté con nosotros
Ca- Te entiendo…
Permanecen en silencio un momento hasta que la morena decide que debe aprovechar la situación.
An- Candy…
Ca- Dime…
An- Quiero agradecerte que me hayas arrastrado hasta aquí
Ca- No tienes que agradecer nada, es lo menos que podía hacer por ti… estás pasando por un momento difícil y necesitas paz para reflexionar ¿Cómo seguir ahora?
An- Tienes razón… por eso quiero que… me… ¿Me puedes hacerme un favor especial?
Ca- Claro… dime ¿Qué necesitas?
Ante el suspenso que mantiene su hermana la curiosidad atrajo toda su atención, Anny mantiene su cara de póker
Ca- ¿Anny?...
An- Quiero que me acompañes a un lugar, pero por favor no le digas nada a mamá o a papá
Ca- ¿Estás segura? ¿Qué piensas hacer?
An- ¡Prométemelo Candy!
Ca- Va… vale, te lo prometo por Snoopy… no le diré nada a nadie
Levanta su mano para tomar la de ella y presiona para hacerle ver que no la defraudará. Acto seguido se preparan para salir. Candy estaba intrigada por tanto misterio, el taxi se detiene frente del Hospital Norwegain, a la rubia casi se le detiene el corazón; silenciosamente continua hasta la segunda planta donde son recibidas por la doctora Triviño.
Casi una hora después regresan a su casa sin decir nada, ambas tienen muchas cosas que pensar. En medio de la oscura noche Candy se levanta para prepararse un té, tal vez así pueda dormir un poco; cuando enciende la luz de la cocina casi pega un salto de gato para prenderse en el techo… Anny está sentada en el comedor frente a la isla.
Ca- ¡Ahhh… Madre mía! Me has asustado ¿Qué haces a oscuras Anny?
An- Perdona Candy ¿Te desperté?
Ca- No… no, no podía dormir… por lo visto tu tampoco ¿Verdad?
Ella no dice nada… su hermana la comprende y decide hacer lo que la había llevado hasta ahí; calienta el agua y mientras tanto pone en dos tazas sobrecitos de manzanilla, deja la miel y azúcar en frente de su hermana antes de preguntarle.
Ca- Sé que lo que te dijo la doctora te ha dejado impactada, quizás no te lo esperabas… ¿Tienes miedo verdad?
An- Tengo pavor… no sé… no sé lo que debo hacer
Deja la taza sobre la mesa y pasa sus manos sobre sus brazos… los recuerdos la sacuden con sus escalofríos.
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Le estaba reclamando que estuviese una amante, había escuchado la conversación que mantenía muy meloso con una tal Jenny; furiosa le echa en cara su desfachatez, Harry en un arranque de ira la toma con fuerza excesiva de sus brazos, la sacude para que comprenda la veracidad de sus palabras
-No tengo porque darte explicaciones de lo que hago, no eres nadie para meterte en mis asuntos, así que déjame en paz
-¡Claro que tengo derecho de meterme desde el momento que me hiciste tu esposa! ¡Te exijo que dejes a esa mujer!
-¡Tú no eres nadie! Así que más vale que te vayas tranquilizando, lo que pueda haber o no entre Jenny no es de tu incumbencia.
-¡Esa mujer es una zorra por meterse con mi marid…!
La palabra quedó a medias cuando Harry le cruzó la cara de una bofetada… sus ojos se abrieron como platos de incredulidad, dolor, ira, asombro y desesperación, la disputa se le había ido de las manos.
-¡Eres un infeliz! Nunca, me oyes bien ¡Nunca más me volverás a poner una mano encima! Pedazo de idiota.
Furibunda, prepara una maleta con las cosas que toma a toda prisa de su habitación, su marido está en la cocina sirviéndose una cerveza mientras en su mano sostiene la camisa que su mujer había encontrado debajo de la cama y sabía perfectamente que no era suya. Sin saber muy bien ¿Qué hacer o a dónde ir? Sus pasos la guiaron hasta donde vive Candy.
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Ca- ¿Piensas tenerlo?
An- La verdad es que hasta ahora no había tenido tiempo de pensar en eso… ya sospecha que estaba embarazada cuando discutí con Harry la última vez, pero con todo lo que ha pasado lo había olvidado.
Ca- Puede que piensas que este bebé llega en mal momento, pero tienes a toda una familia que te apoya… quizás pensar en regresar a Barcelona te estresa y no deberías estar así, piensa primero en ti y tu hijo, eso es lo que verdaderamente importa.
An- Gracias por tu apoyo Candy… es muy noble por tu parte
Ca- es lo normal Anny, somos hermanas
Presiona la mano de ella para demostrarle su cariño
Ca- ¿Has pensado como se lo vas a decir a los papas?
An- No… la verdad es que no, pero me gustaría que me ayudases a contarles todo
Ca- Claro que sí… ¿Te parece bien después de que vayamos a la lectura del testamento de la abuela?
An- Me parece estupendo
Ca- Bueno… ahora vamos a la cama, tú necesitas descansar
An- Tienes razón… muchas gracias por todo, descansa
Ca- tú también descansa… nos vemos mañana
La rubia le da un beso en la mejilla antes de dejarla ir a su habitación mientras recoge la mesa. Al día siguiente estando frente al abogado, leía el último deseo de la abuela Elroy. Su fortuna se dividió entre sus dos nietas y su casa a su hija Candela.
Mientras comían en el restaurante Candy le hace ver a su hermana que es el momento para comentar su situación. Al escuchar todo sus padres no pudieron más que reafirmar su apoyo en lo que decidiera… están felices de saber que serán abuelos, furiosos e indignados con ese tal Harry por haberla traicionado pero que no tenían ningún problema en que se quede a vivir con ellos en Chicago.
Anny más tranquila agradece a su familia pero la rubia estaba reflexionando también lo que debía hacer con su vida:
Ca- Aunque me siento bien de estar con los papas, no puedo evitar sentir esa angustia cada vez que se me antoja salir de casa… creo que finalmente me he acostumbrado a vivir en otro lado, mi querida España… han pasado tantos años y al igual que yo, las personas que estaban antes conmigo han seguido con sus vidas… he cambiado, aunque tuve que pasar por muchas cosas, buenas y malas… pero yo he dejado una vida en Barcelona… no me puedo quedar aquí como me pide mi mamy… no… no me apetece vivir en la misma ciudad que él… lo mejor será irme… irme lo más pronto posible… la primera vez prometí cambiar y quizás no lo hice bien, pero aún estoy a tiempo de re encauzar mi vida y olvidar… olvidarme de Terry de una buena vez.
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Recordando las palabras que había cruzado con sus amigas la primera vez cuando la motivaron a salir adelante después de los días grises, mejor dicho "Negros." Decidió que debía hacerles saber a sus padres que no se quedaría como tanto desean, sino que regresaría a Barcelona antes de lo previsto. Cuando se lo comunicó a su familia estaban tristes pero era algo que sabían de antemano que sucedería por lo que Candela les pidió pasar juntas ese poco tiempo que quedaba haciendo compras, comiendo y visitando la peluquería.
Nuevamente en España Pol y el Baby habían ido a recogerla al aeropuerto, y se reincorporará a su trabajo en la Xurrería tres días después
BB- ¡Mia mooor! Pero qué besshaa que estás ¡Mamy, menudo cambio de look!
Ca- ¡Hola Baby, me alegro de verte!
Ll- Hola Angese, bienvenida nuevamente a Barcelona
Ca- Gracias por estar aquí, chicos sois geniales
Recibe los abrazos y el ramo de flores que llevaban para ella, siente que el rubor cubre su rostro ante tantos halagos; vestía un mono negro y su cabello suelto... los rizos le llegan hasta sus hombros, cuando estuvo con su madre y hermana en la peluquería pidió que le hicieran un corte diferente. Comieron en el "Bocatto di Cardinalle" y la pusieron al tanto de lo que estaba pasando en la ciudad.
Una vez a solas decide avisarles también a Albert y a él que ya está en casa:
TA- Me alegra saber que ya estás en casa cariño
Ca- Yo también... y dime... ¿Cómo estás tú?
TA- Bien, trabajando y pensando en ti
Ca- ¿Pensando en mí? ¿Y qué piensas precisamente?
TA- Que te extraño mucho y que me gustaría que estuvieses aquí
Ca- ¿De visita o para vivir juntos?
TA- Ehh... pues de lo que estaba pensado, las dos cosas... tal vez podamos intentarlo aquí en el pueblo
Ca- ¿De verdad has considerado eso? ¿Lo tienes claro? ¿Ya te has decidido?
TA- Lo he estado dando vueltas al asunto... es verdad que me cuesta un poco, debes entender que no es fácil después de tanto años juntos y una hija en común
Ca- ¿Y te preocupa tu hija?
TA- Ujum
Ca- Anthony, perdona que te diga pero... el hecho de que no estés con su madre no quiere decir que no vayas a querer a tu hija, si bien cuando te separas el juez te impone unas obligaciones de manutención también te recuerda tus derechos y esa mujer no te podrá impedir que pases tiempo con tu hija... y por mí no debes de preocuparte por eso, no me molestaría en lo más mínimo que compartas con tu niña, lo que yo no quiero es que ella utilice eso para amargarte la vida
TA- Nooo... ella me ha dicho que si algún día nos llegamos a separar que nunca me impediría pasar tiempo con mi pequeña
Ca- Entonces... lo que temes es que si yo estoy contigo ¿La vaya a tratar mal? Por favor Anthony ¿Tan mala persona te crees que soy?
TA- Noo... yo no he dicho eso
Ca- No soy madre pero te puedo asegurar que nunca le desearía ni haría algún mal a tu hija, yo tampoco crecí con mi verdadera madre y la persona que me crió me dio tanto amor como si fuese mi propia mamá... por lo que yo creo que existen mujeres capaces de amar a los hijos de su pareja aunque no lleven su propia sangre. Piensa en eso y verás que no es tan difícil a la hora de plantearse darnos una verdadera oportunidad.
TA- Puede que tengas razón... bueno, hablamos luego... tengo que ir a comprar al supermercado
Ca- Muy bien, ve con cuidado y piensa un poco más en lo que te acabo de decir
Termina la llamada y suelta un suspiro... desearía poder estar con él
Ca- Lo siento mucho Anthony... te quiero mogollón pero no pienso seguir contigo tal y como estábamos antes, si nos damos una oportunidad, es una verdadera oportunidad, solo nosotros dos sin que sea la otra. De lo contrario no tendrás siquiera un beso de mis labios
Bower mantiene la comunicación en los días siguientes, realmente le hace mucha ilusión poder compartir con ella por lo que acordaron que iría tres días en la última semana de noviembre, antes de que empiece a tener más movimientos en el trabajo con el buen tiempo, cuando hace frío apetece mucho comerse su chocolatito con xurros. Candy está muy emocionada por hacer ese viaje, un día antes de tomar camino le escribe para recordarle la hora en que estará en la estación, no obtuvo respuesta al momento, pero en la noche le llama y su tono de voz no le gustó nada.
Ca- ¿Qué sucede Anthony?
TA- Mañana no podré ir a recogerte
Ca- ¿Por qué? ¿Qué sucede Anthony?... y por favor dime la verdad
TA- Juummm... no podré ir porque... "Ella" está aquí
Ca- ¡¿Ella?!
Le fue imposible disimular su asombro, vamos, casi su disgusto... justo cuando se van a reencontrar viene y se aparece esa mujer.
TA- Sí, se vino sin decirme nada hasta que ya estaba en el pueblo... pero solo lo ha hecho para que yo pueda pasar un tiempo con mi niña
Ca- ¿Seguro que solo es por eso? - ¿Cuánto tiempo se va a quedar ahí? ¿Eso quiere decir que lo nuestro se cancela? Porque no lo puedo posponer, vienen días con mucha faena en la xurrería
TA- La verdad es que no lo sé... pero yo te aviso cuando se vaya
Ca- Está bien
Candy no puede disimular su decepción, también intuye que hay algo más pero todavía no se lo dice. Mientras tanto recibe una invitación en su e-mail por parte de Albert para que lo acompañe a su boda en Alemania el 24 de Enero, quiere que aparte de estar ahí sea su madrina, la rubia encantada de la vida acepta su propuesta, le hace tan feliz de saber que su amigo ha encontrado a alguien con quien compartir su vida y la dicha de ser padre. Le llamó para confirmarle de una vez su decisión:
JA- Muchas gracias por aceptar ser mi madrina Candy, eres un sol...
Ca- No tienes porque darme las gracias, lo hice porque me apetece muchísimo, para mí es un verdadero honor
JA- Pues aquí te esperamos... te mantendré al tanto de los preparativos
Ca- ¡Claro que sí! Yo hablaré con Mikel para pedirme esos días libre... te mando muchos besos y saludos a tu mujer. Cuídense… adéu adéu.
Con voz dulce terminó la llamada, se sienta en el sofá, observa a su derredor... la casa está vacía, su corazón también... ahora más que nunca es consciente de ese sentimiento, el sentimiento de haber perdido algo y todavía no sabe el qué
