Parte 32

Verano.

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Ca- Me equivoqué ¡Lo sé! No hace falta que pongas caretos que aunque no te esté viendo la cara sé que las estás haciendo… ni te pienses cosas raras… pero quiero que entiendas que si hablaba y me escribía con Anthony fue porque después de haber salido tanto tiempo, a lo mejor… ¡Yo que sé! Podría existir la posibilidad de vivir, estar juntos. Sin importarme que para eso tendría que irme a un pueblo y volverme madrastra…

MM- Pero ya viste ¡Escogió a su mujer!

Candy no supo cómo replicar rápidamente a su amiga Marisol, le había llamado para contarle lo que había pasado con Anthony desde que se enteró que "Ella" se había ido a verlo a Jaén y de eso ya hace un mes y aún sigue ahí.

Ca- Tal vez no la escogió, simplemente ella no se quiere quitar del camino y está usando la excusa de la niña… es el talón de Aquiles de él… yo ya le dije que debe pensar en su hija, el ejemplo que le va a dar… si está dispuesto a mantener la farsa de un matrimonio cuando no ama o respeta a su esposa mientras pasa el tiempo lejos de la persona que realmente quiere… ¡Le está dando a entender a su hija que por un hombre hay que aguantar de todo! Pero lo siento mucho Marisol, es algo que no me parece lógico, no lo termino de entender.

MM- Y yo no te termino de entender ¿Por qué quieres hacerle entrar en razón a ese hombre para que se decida?

Ca- Me parece lo más obvio amiga… no me parece ni medio normal que no sea capaz de verbalizar si decide quedarse con esa mujer o no… no estoy diciendo que esté conmigo, pero sí que hubiese sido sincero y admitir que estaba considerando tener una oportunidad con ella…

MM- Bueno, todo mundo cuando tiene una relación suele haber problemas, simplemente que no siempre nos enteramos de lo que les pasa en la intimidad

Ca- ¡Ay, pero no me vas a negar que es tan fácil descubrir cuando una pareja no está bien! ¿Has visto su perfil en Facebook? Rebeca se esfuerza tanto para demostrar que están bien, que son felices y que comen perdices con tanta foto, tanto amor y resulta que ambos se estaban poniendo los cuernos. Es que no entiendo esa gana del paripé que ante el mundo se quieren cuando en realidad son unos tóxicos.

MM- Hahahaha ¡Y tú estás enamorado de ese tóxico!

Ca- Hahahaha ¡Eres cruel!

MM- Bueno, ¿Y qué piensas hacer finalmente?

Ca- ¡Olvidarme de él! No puedo con tanta toxicidad, antes de venirme de Chicago me dije a mi misma "Mi misma, debes cambiar, cambia de verdad y a la de ¡Ya!"

MM- Hahahaha Y vaya que empezaste con paso firme ese cambio, te luce el cabello corto, ¡Me encanta tu nuevo look!

Ca- Y no solo cambien el look, elimine mi cuenta de Facebook, y abrí una nueva, para hacer un borrón y empezar de nuevo; ahora voy con bolso y tacones, me arreglo y cuido pero más por mí misma que por agrada a otro o algún hombre

MM- Y haces bien, sigue asi. Pasemos a otra cosa, ¿Con quién pasarás estás fechas?

Ca- Pues me tocará estar en casa, mi hermana no está, Carolina vive lejos y tengo que trabajar. En navidad y el primero de enero entro a las tres y media de la madrugada ¿Te lo puedes creer?

MM- ¿¡De verdad!? ¿Y eso, por qué?

Ca- Según Mikel hay mucho, pero mucho trabajo… para la cabalgata de navidad, año nuevo y reyes la gente sale a las calles y como tradición disfrutan de chocolate caliente con sus porritas y todo…

MM- En esa Xurrería te van a explotar

Ca- Hahahaha

Su amiga tiene la habilidad de poder reprenderla y a la vez animarla, le encanta desahogarse con Marisol… eso días pasados fueron estrambóticos, le fue difícil superar la etapa de depresión por la muerte de su abuela y su soledad, pero el estar nuevamente en Barcelona y con sus amigos de Forn Lujo, el Baby, Pol, Mikel, los Manolos, Pacos y Pepes de la Xurrería poco a poco fue recuperando su energía.

Finalmente llegó el día de poder ir a ver a Albert y Astrid en Alemania. Ellos han organizado una ceremonia especial, Candy sostiene en sus brazos a Andrew, el hijo de su amigo, tiene un mes de haber nacido y es súper precioso; entre los dos sostienen el cojín de las argollas y las entregan cuando el cura se los pide.

Las promesas de amor conmueven a los presentes, que cuando escuchan la bendición del clérigo no pueden más que sonreír y dar palmadas de felicidad. En el banquete los padres de los novios hicieron un brindis especial por los recién casados… la rubia felicita a su amigo y por unos segundos piensa que quizás lo único que puede empañar un poco la felicidad de Albert es que su hermano, el tormentoso, no le estuviese acompañando en ese día tan especial.

JA- Pequeña… cambia esa cara por favor

Ca- Lo siento Albert… es que estaba pensando que es por mi culpa que… que ese hermano tuyo, Terry, no esté aquí

JA- Hahahaha ¡Por favor Candy! No me digas que te estás martirizando por eso, ya te dije una vez que Terry es un estúpido, y hasta que él no cambie o admita su error nosotros no podremos estrechar lazos, y perdona que te lo diga, pero quien pierde más es él, por tonto

Ca- Hehehe, sigues con eso… pero no me vas a negar que te hubiese gustado que estuviese aquí

JA- Puede ser, pero estás tú, mis padres y mi querido Andrew y mi hermosa esposa que es lo que realmente importa… así que cambia esa cara que para mí este día solo es de felicidad ya sea con Terry o sin él; así que dime ¿Te gustaría ser la madrina de mi hijo?

Ante el cambio abrupto de la conversación la rubia flipó colores, no se esperaba que le hiciera esa pregunta

Ca- ¿Madrina? ¿De verdad?

JA- ¿Eso es un "Si"?... ¡Danos esa alegría quieres!

Ca- ¡Por supuesto que acepto!

Lo abraza toda eufórica con cuidado de no lastimar al pequeño Andrew en sus brazos, luego van con Astrid para compartirle la noticia. Dos días después regresa a Barcelona para seguir con su rutina: Trabajo, Estudios, y Salir con los Amigos.

Las estaciones cambian y nuevamente es verano, y con ello las vacaciones aparte de que su hermana Anny está a punto salir de cuentas, a Candy le hace ilusión saber que va a ser tía pero va a dejar su viaje a Chicago hasta última hora, para no estar más tiempo del necesario y no pasar por las mismas sensaciones de la vez anterior. Ese domingo por la tarde decide ir con Esther y Carmen a la playa de la Barceloneta, "Para darse un gusto a los ojos viendo tanto jamón tomando el sol." Las chicas están tumbadas en la arena, con sus gafas oscuras puestas observando a los sexis chicos untándose protector… perdón digo bronceador

Ca- ¡Madre mía! Estos chicos están "Toma Pan y Moja"

Est- Espera, espera, espera… ¡Están tal y como lo recetó mi doctor!

Ca- Hahahaha

Le dan un sorbo a la bebida mientras siguen con sus bromas, de presto el móvil de Candy suena y ve que es el adonis de Jude Law

Ca- Hoooolaaaa Pol… ¿Qué tal majo?

Ll- Que tal preciosa ¿Qué haces?

Ca- Estoy en la Barceloneta con Carmen y Esther

Ll- ¡Que pasada! ¿Te parece si me paso por ahí y luego vamos a comer a un chiringuito?

Ca- ¿De verdad, no tendrías inconveniente alguno?

Ll- Para nada pequeña, es más para eso te llamaba, para invitarte a salir

Ca- Pues entonces aquí te espero

Est- ¿Vendrá el papasote de Pol Jude Law?

Ca- Hahahaha tu papasote Pol Jude Law dice que viene hacia aquí para acompañarnos, ¿No les importa verdad chicas?

Est- Nooo… para nada ¡Es más, lo exigimos! Esa preciosidad de hombre tiene que venir a escoltarnos, para protegernos de tanto gañan suelto

Ca- Hahahaha Estheeer, se te nota que babeas por él

Est- Ay Candy, si tiene esa carita de bueno, imagínate en traje de baño… si los Mossos D´esquadra están buenos, muy buenos.

Las chicas sonríen perversas y cuarenta y cinco minutos después el hombre se presenta donde ellas están… Esther se da un tacazo viendo cómo se quita la ropa y queda en traje de baño apreciando esos pectorales tan definidos, sus brazos grandes y musculosos… entre más lo observa siente que más se le sube la temperatura.

Bromean y comparten una cerveza, luego Candy reta al hombre para hacer una competencia de natación desde la orilla hasta el espigón, Esther se les une y Carmen se adjudica el papel de juez; los tres se ponen en posición y emprenden la carrera, las brazadas de ellas no son nada a comparación del guardia. Cuando llegan hasta los enormes bloques de cemento la rubia está exhausta, a pesar de que Pol se opuso desde un principio a que se subiera al espigón ella lo terminó haciendo pues está muy cansada... los demás la siguen y disfrutan las vistas al mediterráneo y también a la playa, desde su lugar no distingue muy bien ¿En dónde se encuentra Carmen?

Ca- Este lugar es una pasada

Ll- Hehehe Candy, eres como una niña, intrépida, curiosa, inquieta

Ca- Hahahaha gracias por el piropo

Ll- ¿Has pensado qué vas ahora que has terminado las clases de cocina? ¿Piensas seguir trabajando en la Xurrería o buscarás un puesto de cocinera?

Ca- Pues la verdad que no lo he pensado Pol

Ll- Pues deberías… puedes sacar otro curso, buscar un puesto mejor o montar tu propio negocio

Ca- Hehehe bueno… prometo que le daré un par de vuelta a las opciones… pero ahora sí, te propongo la revancha, a ver quién llega primero a la orilla

Ll- ¿Acaso no has tenido suficiente con mi victoria aplastante que quieres más?

Ca- Esta vez te aseguro que voy a ganar ¿Listo?

Ll- Como gustes pequeña

Nuevamente se ponen en posición, como si fuesen nadadores olímpicos; Candy se acerca al borde lo más que puede, inclina su torso y pone sus manos alrededor de su cabeza… flexiona sus rodillas para coger el mayor impulso… y quién sabe cómo, o qué pero cuando está a punto de dar el salto siente un pinchazo en su pie derecho.

Intenta nadar pero el dolor le incomoda patalear en el agua, siente que le escuece como si fuese una herida… inevitablemente su velocidad disminuye… y cuando está finalmente próxima a la orilla llama a Pol para que se le acerque y la ayude; al querer apoyar los pies sobre la arena se hizo más daño y su rostro se transformó por el dolor.

Ll- ¿Angese, qué te sucede?

Ca- Ay… Ay… Pol, me duele

El hombre la levanta en brazos y la lleva hasta su toalla, cuando toma asiento la examina donde le dice que le molesta, Llanch frunce el ceño cuando ve unos puntitos negros, sin pensarlo tanto la vuelve a cargar y la lleva hasta el puesto de la "Cruz Roja" para que la atiendan. Cuando entran en la estancia el paramédico que los recibe le indica una camilla donde puede ponerla para será atendida inmediatamente

Ca- Pol por favor, estás exagerando yo puedo caminar sola

Ll- ¡Sí claro! Si ni siquiera has podido salir tú sola del agua, además ¿Me vas a decir ahora que no te duele?

Ca- Sí… acepto que me duele

Ll- Pues entonces calla y deja que te vea el médico

Candy intenta acomodarse en la camilla mientras escucha que le dicen al doctor que hay una mujer esperando a ser atenida… el chirrido de una silla que se arrastra por el suelo, un objeto que es tirado a la basura, una voz grave agradeciendo, el plástico de unos guantes que son estirados cuando se los van poniendo, en el momento que la cortina es corrida dejando ver al hombre que se está examinando las manos sintió que por un segundo su mundo se detuvo, el aire escapó de sus pulmones y se quedó sin voz

-Muy bien ¿Qué tenemos aquí?