Resumen: Papillon por fin obtuvo los Miraculous de Ladybug y Chat Noir, y utilizó su deseo para cambiar la realidad. Marinette despierta en un nuevo mundo que el villano creó en su lugar, y tiene que enfrentar las consecuencias de su derrota.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
CIEN DÍAS
CAPÍTULO 25
Habitación de Marinette Dupain-Cheng
Más tarde
Cuando Marinette abrió los ojos, se encontró a sí misma tumbada en su chaise-longue mirando hacia el techo de su propia habitación. Parpadeó para aclarar su mirada, y se dio cuenta de que parecía como si nada hubiera cambiado. No, sí había cambiado. Su habitación se veía más limpia que antes, y las mantas dobladas que tenía sobre la silla junto a su chaise-longue para Adrien habían desaparecido.
Y hablando de Adrien estaba tumbado también en el mueble, con su cabeza en el regazo de ella y un control de consola entre sus manos. Marinette vio sus propias manos y ella también tenía una.
-¿Qué es lo que…?- susurró ella sin entender, mientras que el chico rubio comenzaba a desperezarse.
-Mmm… ¿Marinette?- dijo Adrien, parpadeando también y mirando a su alrededor, tan confundido como ella estaba al principio, y notando que no hubo muchos cambios en la habitación- ¿lo logramos?-
Marinette estuvo a punto de responder que no sabía, cuando sus kwamis Tikki y Plagg se lanzaron hacia ellos. Principalmente Tikki tenía los ojos humedecidos y gruesos lagrimones rodaban por sus mejillas, sin haber podido decirle nada a su portadora. Plagg tenía las orejas caídas y frotaba su cabeza contra la mandíbula de Adrien, ronroneando de contento.
-¡Lo lograron!- dijo Tikki entre sollozos- ¡lo lograron los dos! ¡Tenía tanto miedo de que las cosas se quedaran así!-
La chica sonrió también, parpadeando para detener las lágrimas en sus ojos, y no pudo evitar abrazar a su kwami. ¡Estaba tan aliviada de haberla separado de las garras de Lila! No se imaginaba las cosas que esa horrible mujer les hubiera hecho con los poderes de la Creación.
-Tikki, yo…-
CLIC
Los kwamis se escondieron debajo de las ropas de sus portadores al mismo tiempo que la trampilla de la habitación se levantaba y aparecían dos rostros sonrientes.
-¿Ya terminaron de jugar Ultimate Mecha Strike, chérie?- dijo Tom Dupain alegremente- ¿quizá podrían prestarnos la consola por un rato? Tu madre y yo queremos ver quién va a lavar los trastos-
Tom se interrumpió, alzando una ceja al ver a los dos adolescentes boquiabiertos mirando en su dirección.
-Está bien, Tom, déjalos divertirse- dijo Sabine con una enorme sonrisa, llevando una bandeja de panecillos recién salidos del horno- espero que no les moleste, les traje un aperitivo y…-
Sabine no alcanzó a completar la frase porque los dos adolescentes se lanzaron hacia ella para abrazarla. Marinette la abrazó por la cintura y Adrien las abrazó a ambas. La mujer pasó confundida la bandeja a Tom, quien tampoco entendía lo que estaba pasando.
-Maman…- dijo Marinette entre sollozos. No solo ella, sino que Adrien también estaba sollozando de alivio mientras que las abrazaba a ambas.
-¿Qué tienen los dos?- preguntó Tom.
Pero ninguno de los dos chicos respondió. Estaban tan aliviados de ver a Sabine Cheng, lo quería decir que todo había regresado a la normalidad. Sabine sonrió enternecida, dándoles algunas palmaditas en la cabeza y los dejó abrazarla y desahogarse hasta que ambos se tranquilizaron.
X-x-x
Lycée
Al día siguiente
Fue difícil para ambos separarse la tarde anterior, sobre todo porque Adrien no quería regresar a casa con su padre (y sin su madre), pero finalmente lo hizo, aunque se escapó de la mansión como Chat Noir y pasó la mayor parte de la noche con su lady.
A diferencia de la realidad alterada, Adrien y Marinette estaban en el lycée, no en el colegio, y sus queridos amigos no estaban en el mismo grupo. Aún así, los dos adolescentes se encontraron en la entrada de la casa de Marinette en la mañana y el Gorila los acompañó al lycée.
Tan pronto como entraron, encontraron a sus amigos en el patio, todos rodeando a Lila Rossi, quien charlaba y reía como si nada. Marinette pudo sentir a Adrien tensarse a su lado al escuchar su molesta risita de la castaña, y ella no pudo evitar tomar la mano del chico.
-Está bien, Adrien- dijo la pelinegra en voz baja- no tengas miedo. Recuerda que en esta realidad no puede hacerte daño, y ella no recuerda nada de lo que pasó. Y aunque pudiera hacerlo, yo no dejaría que te pusiera las manos encima-
Adrien asintió seriamente y devolvió el apretón en su mano.
-Ah sí, por supuesto que Adrien y yo hacemos la pareja perfecta en las sesiones de fotos para Gabriel- alcanzaron a escuchar decir a Lila mientras que pasaban cerca de ellos- Giuseppe dice que la química entre nosotros es perfecta, y que monsieur Agreste debería incluirme en todas sus fotografías con Adrien-
El aludido sintió como si su sangre comenzara a hervir en sus venas, y si no fuera porque Marinette seguía tomando su mano, ya le habría saltado encima para decirle sus verdades.
-Ugh…-
-Tranquilo, chaton- susurró Marinette cerca de su oído para que solo él la escuchara- si nosotros dos sabemos la verdad, ¿realmente importa?-
Adrien gruñó mientras que asentía levemente. Sabía que su amada lady tenía razón, pero ¡vaya cómo le molestaba tener que quedarse callado al respecto!
Para su mala fortuna, Lila levantó la mirada justo cuando iban pasando y notó a la pareja mirándola. Le lanzó una sonrisa astuta a Marinette por un momento antes de volverse al resto de sus amigos.
-Ugh, y aquí entre nos, esa Marinette se le pega a Adrien como una lapa porque quiere reemplazarme en las sesiones de fotos- continuó la castaña- es más, solo mírenla. Monsieur Agreste me dijo que jamás va a considerar contratar a alguien tan corriente como ella-
Marinette frunció el entrecejo pero no pensó mucho en ello; no era como que no estuviera acostumbrada a las palabras venenosas de Lila, solo bastaban ignorarla. O al menos eso hubiera hecho si no fuera porque Adrien se soltó de pronto de ella y caminó hacia donde estaban sus compañeros, entre ellos Alya y Nino, y se plantó delante de Lila.
-¡Ya basta, Lila!¡Ya estoy harto!- dijo Adrien alzando la voz. Marinette corrió hacia él para detenerlo, pero ya era demasiado tarde- ¡ya estoy harto de todas tus mentiras!-
-Adrien…-
-No, Marinette, no es suficiente que tú y yo lo sepamos- dijo Adrien antes de volverse a Lilia- Giuseppe jamás ha dicho eso. Y todos en mi casa y en el staff de fotografía saben muy bien que hiciste quien sabe qué trato con Gabriel Agreste para obligarme a posar contigo en las fotografías-
Lila palideció, y el resto de sus compañeros los miraron sorprendidos.
-Y hablando de obligarme a posar- dijo Adrien volviéndose al resto de sus compañeros- cuando estábamos aún en el colegio, yo tuve que sacrificarme posando contigo a cambio de que inventaras otra mentira para que dejaran regresar a Marinette después de que la expulsaron por tu culpa-
Lila comenzó a hacerse cargo de la situación como siempre lo hacía: fingiendo llorar.
-A…Adrien, ¿cómo puedes decir algo tan horrible de mí?- dijo la castaña lloriqueando- yo no te he hecho nada malo…-
-Claro que sí, has lastimado a Marinette y te has burlado de mis amigos- dijo Adrien. Iba a decir lo que le había hecho en la otra realidad, pero se mordió la lengua. Esa mujer estaba aliada con Papillon, no podía revelar nada.
-No lo escuchen- siguió lloriqueando Lila volviéndose a los demás- seguramente fue Marinette quien lo convenció de decirme todas estas cosas tan horribles-
Alya y Nino se miraron entre sí preocupados, y Mylène iba a decir algo pero Adrien tomó la palabra primero.
-¡Basta!- dijo el rubio tomando la mano de Marinette de nuevo- ¡ya basta! Yo puedo llegar a mis propias conclusiones. Yo fui quien trató de convencer a Marinette de no exponerte, pero ahora sé que tú eres el mal que tenemos que destruir. Y ustedes- añadió volviéndose a los demás- van a tener que elegir si nos creen a nosotros o a ella-
Mientras que los chicos estaban mirando hacia otro lado, Lila le lanzó una mirada desafiante a Adrien, segura de su victoria, pero Alya y Nino fueron los primeros en levantarse.
-Yo confío en ustedes- dijo Alya caminando hacia la pareja- por supuesto, ustedes dos son nuestros amigos. ¿Porqué no lo haría?-
-Yo también te creo, mon pote- dijo Nino dándole una palmada en el hombro a Adrien.
-Tienen razón- dijo Alix levantándose también- Marinette es nuestra amiga y siempre ha hecho todo lo posible por ayudarnos, a nosotros e incluso a sus enemigos, como Chloé Bourgeois. Tenemos que creer en ella. En ambos-
-¡No!- dijo Lila- Marinette solo dice eso porque está enamorada de Adrien y quiere destruirme por eso-
Adrien cerró su mano alrededor de la de Marinette.
-Marinette es la única chica a la que amo, no tiene porqué querer destruirte- dijo el chico rubio- no eres el centro del universo-
Uno por uno, sus amigos se fueron levantando y caminando al lado de Adrien y Marinette. Al verse sola, Lila se levantó también y dio una patada en el suelo furiosa.
-¡Me las van a pagar, todos ustedes!- dijo Lila furiosa, dándoles la espalda y caminando hacia la salida de la escuela. Adrien respiró hondo y sonrió volviéndose a Marinette, pero ella no sonrió.
-¿Qué sucede, ma lady?- preguntó el chico preocupado.
Como respuesta, Marinette señaló hacia arriba. Una mariposa negra flotaba hacia Lila.
-Oh rayos- dijo Adrien, y se inclinó hacia la chica- lo siento, eso fue mi culpa. Pero no temas, bugginette. Vamos a hacerlo-
x-x-x
Tour Eiffel
Más tarde
-Bien joué!-
Ladybug y Chat Noir golpearon sus puños con una sonrisa tras vencer a Lila y purificar el akuma. Cuando la heroína ofreció su mano a la castaña para ayudarla a ponerse de pie, ésta escupió a sus pies (que Ladybug alcanzó a evadir) y se fue haciendo berrinche.
-Bien hecho, ma lady- dijo Chat Noir con una sonrisa traviesa- somos un equipo purrrfecto-
-Ugh, tenías que decir eso- dijo la heroína, y miró de reojo a Nadja Chamack acercándose para entrevistarlos. Ninguno de los dos estaban de humor para quedarse y dar una entrevista. Estaban cansados física y mentalmente, pero era demasiado tarde para que ellos dos se fueran.
-Ladybug, Chat Noir- dijo la reportera alcanzando a los dos héroes- una pregunta para Kids+TV-
Los chicos se volvieron hacia ella con idénticas expresiones cansadas.
-Los dos llevan ya casi cuatro años peleando contra Papillon- dijo Nadja Chamack- ¿alguna idea de cómo van a encontrar una manera de detenerlo de una vez por todas?-
Ladybug iba a decir algo, pero fue Chat Noir quien respondió primero.
-Oh, no te preocupes, esta pelea terminará muy pronto, Nadja- dijo Chat Noir, mirando fijamente a la cámara con una sonrisa peligrosa- porque Ladybug y yo ya sabemos la identidad secreta de Papillon-
-¡Chat Noir!- dijo Ladybug cubriéndose la boca con las manos.
-Oh, quizá no debí haber dicho eso- dijo el héroe con fingido arrepentimiento, y guiñando un ojo a la reportara- creo que entenderás que no podré decir mucho más al respecto, ¿verdad? No querríamos que Papillon diseñara un plan para escaparse-
Y con esto, los héroes se fueron corriendo por los techos de la ciudad.
-¡Chat Noir!- dijo Ladybug cuando estuvieron lejos de la torre Eiffel. La heroína no estaba nada contenta con los dos arranques que había tenido el chico- ¿porque hiciste eso?-
-Confía en mí, ma lady. Tú no conoces a père como yo- dijo el chico- con esto, lo forzaremos a cometer un error-
Ladybug no estaba muy segura de que fuera buena idea haber insinuado eso en televisión y que seguramente Gabriel Agreste entendería la doble intención de su compañero, pero tendría que confiar en él. Quizá tenía razón y Papillon cometía un error que los ayudaría a vencerlo.
x-x-x
Mansión Agreste
Más tarde
Adrien regresó a casa tras haber pasado todo el día en casa de Marinette otra vez, y se encontró con una extraña sorpresa. Tan pronto como llegó a casa, encontró sus cosas y las de su padre empacadas en grandes cajas de cartón en el vestíbulo de la mansión. Frunció el entrecejo.
-¿Qué significa esto?- dijo Adrien en voz alta, viendo a Nathalie y al Gorila acarreando las cajas al vestíbulo. Ninguno de los dos respondió hasta que Gabriel salió de su oficina con sus manos en la espalda y una expresión severa.
-Ah, ahí estás Adrien- dijo Gabriel seriamente- nos iremos de París esta misma noche. Haremos una gira en Londres, y quizá nos quedaremos a vivir ahí porque en esta ciudad ya no…-
-¡No!- dijo Adrien alzando la voz.
-¿QUÉ?- dijo Gabriel
-Que no pienso ir contigo a ninguna parte- dijo Adrien seriamente.
Su padre entrecerró los ojos, mirándolo como si fuera la primera vez que ponía sus ojos sobre él, como si no pudiera creer que su hijo le diera la contra.
-Vas a hacerlo porque yo lo digo porque soy tu padre- dijo Gabriel, dándole la espalda y caminando hacia su oficina, dándole a entender que su opinión no contaba- mientras que seas menor de edad no vas a…-
-En dos semanas cumplo dieciocho años- lo interrumpió Adrien, haciéndolo detenerse y volverse hacia él- toda mi vida está en París. Mis amigos, mis estudios… ¡no voy a irme a ninguna parte!-
Gabriel se volvió furioso hacia él.
-Eres un niño estúpido que no tiene idea de nada- dijo el hombre volviéndose al Gorila- lleva a Adrien a su habitación y asegúrate de que no salga de ahí. En tres horas nos iremos al aeropuerto. Nos iremos a Londres, te guste o no-
-¡NO!- dijo Adrien, pero el Gorila lo condujo de regreso a su habitación, cerrando la puerta y cerrando el sistema de seguridad de la mansión.
Una vez solo, Adrien abrió su camisa para dejar salir a Plagg.
-Esto era lo que le preocupaba a la coccinelle, cachorro- dijo el kwami mirándolo con una expresión preocupada- sabía que tu padre haría algo extremo-
-Lo sé, pero aun no hemos terminado con este asunto- dijo Adrien sonriendo levemente- esto es lo que tenemos que hacer-
Tras escuchar el plan de Adrien, Plagg sonrió con malicia y asintió divertido. Le gustaba ese plan. Por fin su cachorro había aprendido algunas de sus mañas. Inmediatamente el kwami se puso manos a la obra.
X-x-x
La Place du Châtelet
Más tarde
Ladybug entrecerró los ojos, mirando hacia la mansión Agreste desde el ángel en la place du Châtelet. Había recibido el mensaje de Adrien contándole lo que había sucedido y explicándole su plan a detalle. No había podido evitar sonreír: su chaton había tenido una buena idea y potencialmente podría mejorar las cosas.
Vio que Gabriel Agreste comenzaba a sacar sus cosas al auto junto a Nathalie y el Gorila, y respiró hondo. Esa era la señal que Chat Noir le había indicado. Usando su yoyo, la heroína saltó al suelo y se plantó frente a Gabriel Agreste.
-Se acabó tu reinado de terror, Papillon- dijo la heroína seriamente, señalando a Gabriel- es hora de que te rindas. La policía viene ya en camino por ti-
Gabriel Agreste entrecerró los ojos, meditando cuál sería su siguiente movimiento. Podía negarlo todo o podía atacar. Se quitó la bufanda de su pecho para descubrir su Miraculous.
-Ja, cometiste un grave error en venir a enfrentarme sin tu mascota, Ladybug- dijo Gabriel maliciosamente- ahora que no tienes a tu estúpido compañero, te destruiré y quitaré tu Miraculous. Y cuando termine contigo, Chat Noir me dará el suyo con tal de que te deje vivir-
Ladybug frunció el entrecejo. Realmente odiaba que subestimaran a su partenaire, pero Gabriel estaba a punto de recibir un karma instantáneo.
-Nooroo, transfórmame- pero nada sucedió. Gabriel se llevó las manos al pecho, y no tenía nada- ¿pero cómo…?-
Nathalie miró horrorizada hacia Gabriel, mientras que el Gorila miraba alternadamente a la heroína y a su jefe, entrecerrando los ojos y gruñendo en voz baja, cayendo en cuenta de que, efectivamente, había estado trabajando para el villano de París.
-Oh, ¿acaso buscabas esto, Papillon?- escucharon la voz de Chat Noir a sus espaldas, sosteniendo los Miraculous del Pavo Real y de la Mariposa en su mano derecha. En la izquierda, estaban Nooroo y Duusu mirándolos atentamente- sería una lástima que sus enemigos se los hubieran quitado sin que se dieran cuenta, ¿no lo creen?-
-¿Cómo?- dijo Gabriel palideciendo.
-Fue tan sencillo como enviar a mi kwami a recogerlos tan pronto como Adrien nos alertó de lo que sucedía- dijo Chat Noir seriamente- es hora de que enfrenten las consecuencias de sus actos-
Gabriel Agreste palideció, y apenas fue consciente de cómo el Gorila lo atrapó con sus enormes manos para inmovilizarlo. El enorme guardaespaldas se había decidido, furioso de que su jefe fuera Papillon y cayendo en cuenta de todas las cosas horrendas que había hecho a la gente cercana a él, principalmente a Adrien.
-Aaaargg… suéltame, Gorila. ¡Yo soy tu jefe!-
-Se acabó, Papillon- repitió Ladybug con una sonrisa, volviéndose a su partenaire- no volverás a lastimar a nadie-
"No volverás a lastimar a Adrien. No volverás a herir a Nooroo, ni a nadie más"; era lo que Ladybug estaba pensando mientras que la policía comenzaba a rodear la mansión.
-¡No me pueden hacer esto!- gruñó Gabriel en un tono que sonaba cada vez más desesperado- Ladybug, tengo un hijo que aún es menor, no pueden dejarlo sin familia-
Chat Noir parecía estar hirviendo de enojo ante esa sugerencia, pero Ladybug le puso una mano en el hombro.
-Ya nos encargamos de ello también. Adrien estará bien cuidado y no tendrá que vivir con un criminal- dijo la heroína, señalando uno de los autos de la policía, de los cuales se bajaron los Graham de Vanily con idénticas expresiones preocupadas.
Amélie camino hacia Gabriel, abriéndose paso entre los agentes de policía y los héroes, y antes de que pudieran detenerla, plantó una buena bofetada a su cuñado en la cara, tan fuerte que lo habría tirado al suelo si no fuera porque el Gorila seguía sosteniéndolo.
-¿Cómo te atreviste a hacer algo tan repugnante, Gabriel?- dijo Amélie en voz alta. Félix ni siquiera se molestó en detenerla para que no lo volviera a golpear, lo tuvo que hacer el agente Raincomprix- ¿acaso no estabas pensando en tu hijo?¿En Adrien?-
-¡No hables de lo que no entiendes, Amélie!- gritó Gabriel tan pronto como se recuperó- yo solo quería recuperar a Emilie. Todo esto es tu culpa y…-
-¡Menos mal que Emilie no está aquí para verlo, porque estaría asqueada y decepcionada de ti!- gritó Amélie alzando aún más la voz y tras apartar a Gabriel comenzó a caminar hacia el interior de la mansión.
-¿A dónde crees que vas?-
-Voy por mi sobrino- dijo Amélie seriamente, mirando molesta la entrada de la mansión, aún con el sistema de seguridad activado.
Ladybug y Chat Noir se miraron entre sí, el último pasó los Miraculous y los kwamis a sus manos.
-Chose promise, chose due- dijo Chat Noir sonriéndole a Nooro- te prometí en la otra realidad que te rescataríamos inmediatamente-
Cuando la heroína se guardó los Miraculous, Chat Noir tomó su mano para besarla antes de irse de ahí. Ladybug se volvió a la policía con una sonrisa y les mostró los Miraculous capturados de los villanos
-Ellos dos, Gabriel Agreste y Nathalie Sancoeur, son Papillon y Mayura- dijo Ladybug señalándolos- Adrien no tenía idea de lo que estaba pasando. Gabriel Agreste lo tenía encerrado en su habitación, pero nos avisó tan pronto como sospechó que su padre era Papillon. Y su guardaespaldas tampoco sabía nada del asunto-
El Gorila gruñó asintiendo y entregó al hombre a la policía. Una vez terminada su intervención y viendo a los dos villanos en la parte trasera del auto de policía, Ladybug subió al ángel de la place du Châtelet y siguió con la vista a Adrien, quien era sacado de la mansión por su tía.
Adrien levantó los ojos hacia ella y le sonrió, y solo alcanzó a ver que Ladybug le guiñó el ojo antes de que Félix se lanzara a abrazarlo.
-¡Estaba tan preocupado por ti cuando Chat Noir nos dijo que pasó!- dijo Félix sin soltar a Adrien- ¿estás bien?¿No te lastimó?-
Entre las incesantes preguntas sobre su bienestar, Adrien caminó hacia el Grand París junto a su tante Amélie y a Félix. Una vez que estuvo dentro del hotel, Ladybug suspiró aliviada, lanzó su yoyo a la distancia y desapareció rumbo a su casa.
x-x-x
Grand París
Dos días después
Adrien tomó la mano de Marinette y sonrió levemente. Las cosas estaban comenzando a mejorar para él. Su tante Amélie había aceptado quedarse en París con él las dos semanas que faltaban para su cumpleaños, y comenzó a ayudarle con los trámites legales para que el chico tuviera su propio apartamento al cumplir los dieciocho. Félix también contribuyó, ayudándolo a él y Marinette a limpiar su habitación en la mansión Agreste y llevar sus cosas al nuevo apartamento. No fue tan difícil, pues Gabriel ya había comenzado con ello.
Cuando estuvieron a punto de vaciar la mansión, Adrien y Marinette se detuvieron frente a la enorme pintura de Emilie. Félix, quien los estaba ayudando, los siguió por curiosidad. Para estas alturas ya sabía la historia de que su tío había intentado revivir a Emilie con los Miraculous de Ladybug y Chat Noir.
-Ella debe estar abajo- dijo Adrien en voz baja. Marinette puso una mano en su hombro y sonrió levemente.
-Podemos ir a verla- sugirió ella- no estaría nada mal, para despedirnos y para llevarla a otro sitio donde puedas visitarla todos los días-
Adrien asintió seriamente y oprimió los botones para activar el elevador. Los tres adolescentes bajaron al conocido sótano. Félix no lo recordaba, pero también había estado ahí en el pasado. Cruzaron el puente hacia el sitio estaba la cápsula, en cuyo interior descansaba Emilie Agreste después de todos esos años.
-Maman…- dijo Adrien tristemente, respirando hondo y poniendo una mano sobre el vidrio- lo siento, maman-
-Tante Emilie…- alcanzó escuchar decir a Félix detrás de él.
Marinette puso sus manos en los hombros de Adrien mientras que él derramaba algunas lágrimas al desconectar la cápsula. Sabía que era lo mejor para todos, que su madre no regresaría porque él jamás utilizaría los poderes de la Creación y de la Destrucción para su beneficio personal.
-Ya puedes descansar, maman…- dijo él en voz baja tan pronto como desconectó el sistema y abrió la cápsula para besar la mejilla de su madre una última vez- Marinette y yo lo logramos, como lo prometimos. Estarías orgullosa de nosotros…-
Adrien cerró los ojos y apoyó su cabeza en el hombro de Marinette, quien acarició su cabellos mientras que sollozaba en voz baja y se desahogaba. Félix dio un paso atrás para darles espacio. También él se sentía entristecido de ver que su tía, a quien le tenía mucho cariño, estuviera en esas condiciones. Por varios minutos solo se pudieron escuchar los sollozos de Adrien en el vacío de ese sótano.
-…-
-¿Tante Emilie?- dijo Félix de pronto, rompiendo el silencio.
Tanto Adrien como Marinette levantaron la mirada y se volvieron hacia la cápsula, donde vieron que Emilie había tomado una bocanada de aire, abierto los ojos y comenzaba a tratar de moverse, lo cual era difícil después de pasar casi cinco años en ese sitio.
-¿Qué es lo que sucede…?- dijo Emilie finalmente, mirando tres pares de ojos frente a ella. Los miró alternadamente y extendió su mano a la mejilla de Adrien, quien la miraba boquiabierto con los ojos húmedos- ¿porqué lloras, mon petit chaton?-
Los tres chicos casi se desmayaron de la impresión. Emilie estaba viva, y parecía estar bien. Entonces, ¿qué estaba haciendo en la cápsula?¿Estaba enferma?
-¿Qué fue lo que te sucedió, maman?- dijo Adrien en voz baja- ¿porqué estabas aquí? Desapareciste hace casi cinco años-
-¿Qué?- dijo ella sorprendida, intentando incorporarse. Miró de reojo y vio que Félix y otra chica que no conocía estaban con su hijo, quien estaba mucho más crecido que la última vez que lo había visto. ¿Se había perdido de algo?
FLASHBACK
Mansión Agreste
3 meses antes de la primera aparición de Papillon
Emilie había tenido suficiente. Gabriel no solo había olvidado el cumpleaños de Adrien (otra vez) sino que, por primera vez, ella había sido testigo de la manera fría y manipuladora con la que trataba a su hijo. Siempre había argumentado que chino, piano, esgrima y las sesiones de fotos eran demasiado para su pequeño hijo, y que necesitaba salir a conocer a más personas que no fueran solo Chloé Bourgeois y Félix, pero Gabriel siempre la había convencido de desistir, argumentando que era peligroso dejarlo salir, ya que era el hijo de dos celebridades y bastante famoso por sí mismo.
Pero esta vez fue la gota que derramó el brazo.
Los últimos meses, Emilie había sido testigo de los constantes esfuerzos de Adrien por agradar a su padre y hacerlo sentirse orgulloso de él, y la manera fría en la que Gabriel siempre le contestaba. Lo había manipulado, haciéndolo sentir inferior, tratándolo de estúpido y sensible. Lo estaba maltratando psicológicamente, y Emilie no se quedaría cruzada de brazos mientras le hacía eso a su hijo.
Había hablado con él frecuentemente, le había explicado a Gabriel que el corazón de Adrien era bueno e inocente y solo quería agradar a su padre. Pero Gabriel no quería escucharla. El juego con el que manipulaba a su hijo de trece años comenzaba a frustrarla en verdad. Había perdido la cuenta de las veces en las que Adrien lloraba en sus brazos preguntándole qué era lo que tenia que hacer para que su padre lo quisiera, y eso le rompía el corazón, sobre todo porque sabía que nada de ello era culpa de Adrien.
La gota que derramó el vaso fue cuando ella le exigió que dejara en paz a Adrien, que lo dejara abandonar alguna de sus múltiples actividades extraescolares, y que lo dejara ir al colegio. Que a pesar de todo, era un chico y necesitaba socializar.
-Por supuesto que no, y es definitivo- le respondió Gabriel.
-Gabriel, esto está ya rayando en el maltrato- dijo Emilie frunciendo el entrecejo- ¿cómo puedes ser de una manera conmigo, y luego tan despreciable con tu propio hijo? Adrien está sufriendo por lo que haces-
-Cálmate, Emilie, estás exagerando- dijo el hombre en un tono condescendiente que siempre usaba cuando ella le expresaba el problema- Adrien está feliz. Incluso él sabe que esto es por su bien. Y tú también sabes que lo que hago es porque quiero que sea feliz-
La mujer lo miró molesta. En el pasado había caído ya en sus engaños, creyendo que era ella la que estaba exagerando. Pero poco a poco, y tras haber hablado con Amélie del problema, se había dado cuenta que eso era gaslighting.
-Lo que nuestro hijo necesita es disciplina- continuó el hombre seriamente- no necesita cariño ni esas tonterías sin sentido de las que hablas-
Emilie frunció el entrecejo y se puso de pie.
-¿Sabes algo? Ya estoy harta- dijo ella- todo este tiempo estuve esperando a que cambiaras, pero ahora me doy cuenta de que no lo harás. Eres un monstruo. Nunca cambiarás, y no voy a dejar que mi hijo se quede en la misma casa que su maltratador…-
-No tienes que ser tan sensible, Emilie- dijo Gabriel en un tono condescendiente- Adrien estará bien y me lo agradecerá-
La mujer entrecerró los ojos. Ahí estaba de nuevo, comportándose como el manipulador que era. Dio media vuelta y se dirigió a la salida de la oficina.
-¿A dónde crees que vas?- siseó él.
-Adrien y yo nos iremos a vivir a casa de mi hermana a Londres, y después ya veré lo que hago- dijo Emilie seriamente- Amélie ya está avisada y me está esperando-
Gabriel frunció el entrecejo. No, no iba a permitirlo.
-¡No puedes irte!- dijo Gabriel, activando el sistema de seguridad de la mansión y cerrando la puerta de su oficina con una cortina metálica- ni tú ni Adrien saldrán de esta casa jamás-
Emilie se volvió furiosa hacia él. Jamás creyó que llegara a eso.
-¡Déjame salir en este instante, o llamaré a la policía!- dijo ella, tomando su teléfono celular.
Gabriel frunció aún más el entrecejo y caminó hacia ella.
-Lamento mucho lo que voy a hacer, Emilie- dijo el hombre furioso, arrebatándole el teléfono de las manos- pero me lo vas a agradecer cuando terminemos con esto. De hecho no, no lo harás porque no vas a recordar absolutamente nada de esto-
Después de ello, todo se fue a negro hasta que Emilie despertó frente a los tres adolescentes.
FIN DEL FLASHBACK
-Entonces, ¿père quiso usar el deseo no para traerte de regreso, sino para hacerte olvidar la horrible persona que era?- dijo Adrien.
Emilie asintió seriamente.
-Pero si fue así, ¿porqué mi maman había muerto en la otra realidad?- dijo Marinette.
-Quizá eso fue lo que el deseo tomó a cambio…- dijo Adrien pensativo- una ausencia se compensó con otra porque…porque…-
El chico no pudo seguir hablando, sino que se dejó caer en los brazos de su madre, abrazándola por la cintura aliviado de que su madre estuviera de regreso. Marinette no dijo nada.
Fue Félix quien volvió a hablar.
-Lamento interrumpir esta reunión- dijo Félix seriamente- pero será mejor que salgamos de aquí y llevemos a tante Emilie al hospital. Después de todo, ella estuvo casi cinco años en esa pecera. Vamos-
X-x-x
Casa de la familia Dupain-Cheng
Tres días después
Gracias a Félix y Amélie, la madre de Adrien salió del hospital pronto y las cosas regresaron a la normalidad. Los chicos se graduaron del lycée y supieron que Lila se mudó de regreso a Italia (aunque algunas personas dijeron que la habían visto rondando por el parque detrás de su antiguo colegio). Después se supo que la policía había examinado los mensajes de Nathalie Sancoeur y fue arrestada.
Ladybug y Chat Noir no pudieron agradecer la ayuda de sus amigos, pues ninguno podía recordar haberlos ayudado en la otra realidad, pero como sus alter egos se encargaron de ayudarlos como agradecimiento, además de apreciar a los que habían sufrido más en la otra realidad. Tom y Sabine eran siempre abrazados por Marinette y su nuevo novio, sin saber porqué los chicos se habían vuelto tan aprensivos con ellos. De igual manera, los dos chicos saltaron a abrazar a Chloé tan pronto como la vieron.
-Ewww, ¿qué les pasa a los dos?- dijo Chloé tratando de soltarse de los dos chicos- ¡están arrugando mi suéter Channel! ¿Qué le hiciste a mi Adrichou, Dupain-Cheng?-
Adrien y Marinette la ignoraron y siguieron abrazándola. Realmente la habían extrañado. Entre Chloé y Lila, preferían mil veces a Chloé.
Cuando Marc y Nathaniel tuvieron problemas con el editor de sus comics, Adrien convenció a Emilie a enviar a los abogados de su familia para ayudarlos. Marinette los comenzó a visitar frecuentemente, llevándoles macarons y panecillos. Descubrió que Nath era un gran fan de los macarons y lo que ya sabían: ambos eran amigos leales y valientes.
Pero el punto más difícil para ellos fue cuando vieron a Luka y Kagami. Ambos aún eran sus parejas y no sabían nada de lo que había pasado entre ellos. No sabían que habían encontrado a alguien que los amaba y que las cosas no serían iguales.
-Tenemos que decirles- le dijo Marinette cuando ambos estaban hablando sobre lo que iban a hacer- ambos deben estar muy ilusionados y no podemos seguir con esto-
-Lo sé, es solo que no quiero herir a Kagami- dijo Adrien en voz baja- no quiero lastimar a ninguno de los dos. Si no fuera por ellos, no habríamos logrado regresar a esta realidad-
Pero finalmente el día había llegado y ambos los invitaron a casa de Marinette. Mientras que Emilie charlaba con los Dupain-Cheng (se habían hecho buenos amigos durante el curso de los últimos días), Adrien se llevó a Kagami a la Place des Vosges mientras que Marinette se quedaba en la boulangerie con Luka.
Luka no era tonto, sabía que algo estaba sucediendo. Marinette no esperaba menos, había estado mirándolos alternadamente, a ella y a Adrien mientras que sus padres charlaban. Aún así, el chico se volvió hacia ella.
-¿Querías hablar conmigo, Marinette?-
-Sí, hay algo importante que tengo que decirte- dijo ella tomando tímidamente las manos de Luka. Se sentían tan diferentes a las de Adrien, aunque sabía que el chico la amaba de verdad, y le iba a doler tener que romperle el corazón- antes que nada, quiero decirte que eres un chico maravilloso y que agradezco el que hayas estado cuidando de mí todo este tiempo-
El chico mostró una sonrisa triste.
-Estás rompiendo conmigo, ¿no es así?- dijo Luka en voz baja. Marinette se sintió culpable inmediatamente. ¡Odiaba tener que lastimarlo! Pero como había dicho a Chat Noir en el pasado, no quería mentirle a sus amigos.
-No quiero mentirte y fingir que no pasa nada- dijo ella tristemente- la verdad es que aún amo a Adrien y, por algún milagro él me ama también. Lo siento, Luka-
Luka sonrió y puso una mano en su hombro.
-No tienes que disculparte. No elegimos de quién nos enamoramos- dijo él en voz baja con la misma sonrisa- como te dije desde hace todos esos años, si las cosas funcionan con Adrien, estaré muy feliz por ti. Sé que él es un buen hombre y estoy seguro de que cuidará de ti y te hará feliz-
Marinette lo abrazó.
-Gracias, Luka- dijo ella mientras lo abrazaba. Quería trasmitirle lo importante que era para ella, pero no encontraba las palabras- eres una de las personas más importantes en mi vida. Sé que ni siquiera te imaginas lo mucho que significas para mí-
Y era cierto. Como había dicho Adrien, si no fuera por Luka y Kagami, seguramente no habrían logrado vencer a Papillon en la otra realidad.
Luka asintió y le dio unas palmaditas en la cabeza.
-Tú también lo eres, Marinette- dijo el chico acentuando su sonrisa triste- ¿te molestaría que me pospusiéramos esto para otro día? No estoy enojado contigo ni mucho menos- añadió cuando vio que Marinette iba a decir algo- pero… quisiera estar solo un rato-
-Luka, yo no…-
-Estaré bien, y la manera en la que me siento no es tu culpa. No estoy enojado contigo tampoco- dijo Luka, inclinándose hacia ella y presionando cariñosamente sus labios en la frente de la chica- es solo… necesito un poco de tiempo-
Marinette asintió mientras abría la puerta de la panadería, y Luka se fue tras despedirse de ella. Casi al mismo tiempo vio a Kagami caminando en la misma dirección que él, y a Adrien dirigiéndose de regreso a la panadería.
-¿Cómo te fue?- dijo ella.
-Lo tomó mejor de lo que esperaba- dijo Adrien en voz baja- pero me temo que va a tomar un poco más de tiempo para que volvamos a ser amigos-
-Eso supuse- dijo Marinette- me temo que será lo mismo con Luka-
Kagami había sido comprensiva, sorprendentemente al mismo nivel que Luka, feliz porque ambos eran sus amigos, pero como Luka también necesitaba estar sola un tiempo porque le dolía saber que había perdido su relación con el chico que amaba.
-Recuerda la promesa que les hicimos- dijo Marinette.
-No lo olvido- dijo Adrien- tan pronto como sus corazones sanen, nos vamos a encargar de que sean buenos amigos. Además…-
-¿Además?-
-Además, es posible que le haya insinuado a Kagami que llamara a Luka. Así comenzarán a conversar-
Marinette sonrió tomando su mano para regresar juntos al interior de la boulangerie. Eligieron un par de panecillos para ellos mismos y para sus padres antes de subir al apartamento. Los tres adultos los estaban esperando en la sala, charlando animadamente.
-Ah, ahí están, chérie- dijo Sabine con una sonrisa al verlos entrar al apartamento- gracias por traernos los pastelillos. Tomar café sin algún bocadillo no es lo más parisino que podemos hacer-
-No es nada, maman- sonrió Marinette tristemente mientras que ponía la bandeja en la mesita de café. Los chicos se sentaron juntos en el suelo sobre la alfombra, y los padres de los dos se miraron entre sí al notarlos tan tristes.
-¿Kagami no lo tomó bien, petit chaton?- dijo Emilie dando algunas palmaditas cariñosas en la cabeza de su hijo.
-Ambos lo tomaron mejor de lo que esperábamos, maman- dijo Adrien sonriendo tristemente- pero necesitan un poco de tiempo-
-Oh, pobres de los dos- dijo Sabine en el mismo tono- pero estoy segura de que estarán bien. Luka y Kagami son buenos chicos y pronto volverán a ser ellos mismos. Como dijiste, Adrien, creo que necesitan un poco de tiempo-
-¿No creen que ellos dos harían una linda pareja?- dijo Emilie de pronto.
Marinette y Adrien se miraron entre sí y sonrieron. Estaban seguros de que todo iba a mejorar a partir de ahora sin Papillon, sin Lila, sin akumas y estando todos juntos.
x-x-x
Al mismo tiempo
Desde una ventana en el edificio frente a la casa de Marinette, un hombre miraba directamente hacia la sala de la familia Dupain-Cheng. Sonrió levemente al ver a Adrien y Marinette charlando alegremente con sus padres.
-Como les prometí- dijo el hombre en voz baja. Dos kwamis flotaban a sus lados, mirando en la misma dirección.
-Mi lionne está a salvo, y está feliz…- dijo uno de ellos.
-Y él también- dijo el otro sonriendo aliviado- gracias, maestro-
El maestro amplió su sonrisa.
-Hicieron bien. Fueron valientes durante la batalla final- dijo él- Wang Fu los eligió bien-
Leo aún no quitaba su mirada de la ventana, sonriendo aliviado de ver a su lionne tan feliz, con sus padres de regreso. Y Aries vio a Adrien siendo abrazado por si madre y supo que su corazón estaba en camino de sanar todas sus heridas pasadas. Sabía que lo haría, con ayuda de Ladybug.
-Es una lástima que Tikki y Plagg hayan sido los que se quedaran con ellos al final- dijo Leo.
-Ellos fueron elegidos para portar la Creación y la Destrucción- dijo el maestro- nosotros somos solo actores de apoyo en esta historia. Pero ya les tocará a ustedes ser portados por los protagonistas de otra historia-
-Lo importante es que están tan felices…- dijo Aries sin quitar sus ojos de la enorme sonrisa de Adrien.
Li Jun asintió con una sonrisa, guardando las joyas de regreso en la Miraclebox y esta a su vez en su mochila. Se puso de pie y tras suspirar se puso la mochila en el hombro, caminando hacia la puerta donde un taxi lo estaba esperando.
-Al aeropuerto, por favor-
Mientras el auto se alejaba de la Place des Vosges y de París, Li Jun suspiró aliviado. Había cumplido su deber con los discípulos de Wang Fu, y era hora de volver a casa. Sabía que a Ladybug y Chat Noir les esperaban aún más aventuras, pero podrían valerse por sí mismos.
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FIN
¡Hola a todos! Uff… me quedó un poco largo. De hecho, pensaba dividirlo en dos capítulos, pero ¿porqué privarlos de este final feliz de golpe? Esto por fin se ha terminado. Los héroes están felices, los villanos expuestos y en prisión.
Tengo planes para mi próximo fic, ya está medio avanzado. Es otro en el que nuestros héroes son adultos, y Luka tiene un pequeño problema. No quiero revelar mucho, porque es sorpresa. Pueden ver el avance escrito en mi perfil.
Muchas gracias a todos por seguir leyendo mis locuras. ¡Por favor, manténganse a salvo! Cumplan la cuarentena y no se arriesguen. Muchos abrazos.
Abby L.
