Capítulo XXXIII: Las Sombras de Géminis (Parte I)
Habían dejado atrás la Casa de Tauro, la lluvia de flechas no paraban de caer y estrellarse contra la fachada de la misma, el peligro aumentaba con el paso de las horas y solo quedaba saber qué clase de peligros habría en la Casa de Géminis. Lincoln no quería ni pensarlo, aún recordaba las palabras de los presentes al señalar la extraña defensa que imbuía al Templo de los Gemelos, un Cosmos que Saga mismo había descrito que era "propiedad" del Santo de Oro de aquel lugar, además de advertir del peligro que representaba perderse y terminar en el punto de inicio una y otra vez, como si se tratara de un "Loop". Tanteó su Espada Imperial, está no había sido empleada todavía en ese Universo, solamente contra "Los Plagados" y otros enemigos, pero aún no había derramado la sangre de aquellos que eran los Líderes y que estaban dispuestos a todo para ganar.
Frunció el ceño, sus ojos se ubicaron en la carrera que todos estaban emprendiendo, su pulso iba acelerándose y sentía como su corazón casi se desbocaba del interior, se preguntaba qué clase de peligros podría representar la Casa de Géminis, pero solo el tiempo mismo lo diría.
Mientras tanto, en el Tercer Templo Zodiacal, UnBobby llegaba corriendo a través de las escaleras hasta las puertas del edificio. Se detuvo, los recuerdos le azotaban la mente como el hierro ardiente contra su piel, respiró profundo y comenzó a dar los primeros pasos hacia las escaleras. Primer peldaño, no fueron presenciados aquellos momentos del Pasado, en segundo y tercero iban tomando "forma", "color". Ya a la mitad del ascenso, el muchacho tragó saliva, lo que había hecho en esos momentos cuando toda Royal Woods perdió la cabeza por el "Virus del Pecado", lo que él cometió con su hermana menor, al tener relaciones sexuales con ella y ser descubierto por UnLori, tildándolo de monstruo, degenerado, fue algo que le destruyó por completo.
No lo quería volver a ver, pero él deseaba regresar, quería estar a su lado. Se preguntaba si la Armadura del Fénix podría resultarle útil, pelearía contra aquellos enemigos y estaba seguro de ello, pero ¿cómo sería el objetivo principal suyo?. Deseaba recuperar a UnLori, seguía el consejo de UnChunk, él quería estar con UnLuna y sacarse a Sigurd de encima, pero el problema era que para que aquel sujeto, era todo un desafío, ya que aquel oponente representaba fuerza, habilidad con la "Espada Sagrada Gram" y también con sus poderes relacionados a la nombrada.
Se detuvo y miró a su alrededor, las explosiones en la Casa de Aries habían finalizado, pero en la de Tauro proseguían los combates y ahora, dentro de Géminis, solo le quedaba saber qué clase de destino le depararía a aquel chico de cabellos negros. Eso el tiempo mismo se lo diría.
Recordar el día en el que Sigurd llegó y le quitó a UnLuna fue el peor momento de toda su vida. UnChunk se había convertido en alguien que fue, no solo un Sirviente, sino también el amigo más leal que la UnLoud tuvo en su vida. Le costaba sacarse de encima a esa persona, la amaba con todo su corazón y el haberla perdido, que haya sido "relegado" a otra posición dentro de la "Pirámide" fue un rudo golpe para su "moral", cosa que UnTabby disfrutaba mucho el verlo sufrir.
- "Ahora que esa estúpida se ha ido, tendré tiempo suficiente para estar con ella y hablar. Solo espero que hacerlo".- Pensaba el grandote con preocupación en su voz, mientras que iba subiendo las escaleras hacia la próxima Casa Zodiacal, sitio en donde se encontraba esa persona.
Durante el trayecto, el personaje se topó con Riden Bleach, quien permanecía en alerta, montando guardia en la Casa de Leo, a la espera de que el enemigo tuviera las agallas para cruzar por allí. El albino no se movía de su posición, tenía todo bajo control, lo único que necesitaba era que llegara aquella "chispa" que encendería el polvorín, aunque eso llevaría tiempo.
Miró hacia arriba, tomó un respiro y de ahí cerró los ojos, esperanzado de que UnLuna estuviera allí, esperándolo pero al poner un pie en los peldaños, éste sintió la presencia de aquel enemigo que tanto odiaba. Allí, en la entrada de la Casa de Libra, la figura de Sigurd se hallaba sobre las escaleras, subiendo las mismas y tomando el rostro de la chica con delicadeza para besar sus labios, todo ante la mirada del grandote, quien sentía como su sangre hervía a más no poder y de ahí lo encaraba.
- ¡Escúchame bien, niño bonito!.- Gritó el Sirviente de ella y lo puso contra las cuerdas.- ¡¿Quién te crees para aprovecharte de ella?.- Preguntó con rabia.
- ¡¿Qué haces, UnChunk?! ¡Para!.- Le ordenó UnLuna pero el personaje le impidió seguir.
- ¡No le estoy haciendo nada, ella solo me estaba dando un beso!.- Se defendió Sigurd pero UnChunk sacó un cuchillo y lo puso contra el cuello del Nórdico.
- Estás jugando con fuego, "amigo". Llegas a tocarla o hacerle daño alguno, lo lamentarás por el resto de tu vida.- Le dejó su advertencia, sin embargo, en esos momentos, éste fue lanzado hacia atrás por un poderoso ataque lanzado por Sigurd, quien se lo quitó de encima y de ahí tomó a "Gram", lista para hundirla en el pecho del rival.
El frío del metal contra su piel se hacía sentir, solo le quedaban unos milímetros para atravesarlo y llegar hasta su corazón. UnChunk no le temía, sus enormes manos podrían agarrarlo y destrozar su cuello en cuestión de segundos, pero Sigurd era más rápido y éste acabaría con su vida en poco tiempo. Los ojos de ambos se quedaron posicionados, su respiración dejó de ser tensa a una de pura calma, una que calaba los huesos, igual que cuando uno estaba a la intemperie y terminaba sufriendo la hipotermia. El pelirrojo no le quitó de encima a "Gram", el otro no bajaría los puños, mientras que UnLuna permanecía en su posición, sin moverse y con la boca paralizada ante un posible derramamiento de sangre.
- Sigurd, espera, detente.- Pidió la UnLoud, pero el joven no dijo nada, solo permanecía listo para atacar. Alzó un poco a "Gram" y de ahí alertó a UnChunk, quien estaba a pocos centímetros del cuello de su oponente. Acto seguido, éste se acercó al oído del grandote.
- Escúchame bien, maldita bola de cebo: Ella es mi novia, no la tuya. Tú solo eres una mierda bajo mis botas, polvo, mugre de mis uñas y encima no tienes nada que ver. Solo eso eres. Así que vas a grabarte esto en tu puta memoria: No me provoques, no intentes hacer una tontería como querer atacarme o de lo contrario, tanto tú como los otros terminarán en una fosa común. ¡¿Oíste?!.- Le amenazó por lo bajo y tras asentir, luego de unos segundos de espera, aunque fuera solo para que no hubiera derramamiento de sangre, el "Gladiador Sagrado" retiró su Espada del pecho de UnChunk.- Bien, así me gusta, andando, vamos, vamos.-
UnChunk lo vio alejarse con UnLuna, la chica lo miraba con preocupación. Acto seguido, apretó los puños y los dientes, a la espera de tomar cartas en el asunto contra esa persona.
- "Mejor grábate esto en tu puta cabeza de orgulloso, Sigurd: Yo no soy de aquellos que se acobardan ante una basura como tú. Detuve esta pelea para evitar que las cosas se fueran más a la mierda, pero yo voy a salir victorioso de esto. Tenlo por asegurado".- Pensó el grandote, mientras que iba quedándose en el interior de la Casa de Libra.
Mientras tanto, en la Casa de Tauro, Aldebaran junto a Rick, Morty y Summer se hallaban combatiendo a "Los Plagados" bajo el mando de UnPolly de la Flecha, quien se había retirado para hacerse cargo de otros asuntos de suma importancia. La lluvia de proyectiles continuaba, aunque en menor intensidad, ya que se ordenó avanzar con los "Hoplitas", siendo éstos "Plagados" pertrechados con las Armaduras de los Soldados del Santuario arrebatadas en el otro sitio. El Santo de Oro de Tauro se hallaba protegiendo a los Espectros de Hades, lanzando una nueva oleada de ofensiva suya contra éstos.
- ¡Ya estamos por despejar la zona, amigos. Resistan, un poco más!.- Pidió el brasilero, arrojando otro "Gran Cuerno" y ésta destruyó la primera fila de enemigos.
Pero para su sorpresa, una vez que el humo desapareció, el Caballero Dorado quedó sorprendido al ver como llegaban refuerzos y reemplazaban a los caídos. Morty y Rick dieron un paso adelante, lanzando sus ataques, siendo el Científico quien atacó con su "Hacha", provocando que el suelo se partiera a la mitad, volando restos de escombros por todas partes, pero fue sacado del campo de batalla por Aldebaran y Summer, ya que las flechas volvían a caer contra ellos.
- ¡MALDITOS COBARDES!.- Les gritó Rick al momento de esquivar uno de esos proyectiles envenenados.
- Me ocupo yo ahora.- Pidió Morty y lanzó una nueva ofensiva, diezmando a parte de los oponentes, pero éstos seguían viniendo.
- A este paso nos rodearán como a la Ciudad de Troya.- Dijo Aldebaran con seriedad y de ahí caminó hacia la entrada de la Casa de Tauro.
- ¿Cuál es el plan, grandote?.- Preguntó Summer y éste les pidió que lo siguieran.
En medio de los gritos e insultos de los enemigos, enarbolando sus armas, algunas empapadas de sangre y decoradas con cráneos de personas que habían caído en el Pasado. Aldebaran y los otros los miraban, sentían asco al estar rodeados de esos "monstruos", los cuales clamaban por muerte y destrucción; sin embargo, ellos no les darían ningún Cuartel para atravesar la Casa de Tauro, los iban a detener allí y para siempre.
(Great Horn, Soundtrack Taurus, "Trick or Treat")
- ¡¿Listos?!.- Preguntó Aldebaran y éste extendió sus manos hacia el enemigo, concentrando todo su Cosmos.
- ¡Estamos listos, amigo!.- Exclamó Summer.
- ¡Muy bien, necesito que los contengan, yo lanzaré el ataque más poderoso que tengo!.- Les encargó dicha misión a los presentes y sin titubear ni dudar, se lanzaron al asalto contra las filas enemigas.
Protegidos por Rick y "Hacha", éste provocó que las escaleras del Segundo Templo sintieran la fuerza del impacto, provocando que éstos atacaran con todo lo que tenían, para después recibir un golpe rápido como el rayo. La cabeza de uno de los Jefes de aquellas formaciones "Hoplitas" salió disparada con una fuente de sangre que empapó los peldaños y, como acto siguiente, los enemigos comenzaron a subir para destruir a aquellos que tuvieron la osadía de meterse y matar a su Líder. Morty se iba batiendo a duelo contra varios "Plagados" con sables, mientras que Summer concentraba un gran Cosmos para así bombardear a los oponentes.
- ¡Summer, date prisa, no podremos contenerlos por mucho tiempo!.- Pidió su hermano, quien estaba resistiendo a los golpes de un sable. Un golpe, otro más y le siguió una continuación de las mismas, golpeando contra su Armadura Sapuris, oyéndose el chirrido de los Metales entrechocar y los puños de Morty contra aquel enemigo, solo necesitaba el tiro perfecto para abatirlo.
- ¡¿Qué pasa, niño?! ¡¿Cansado?!.- Preguntó el oponente, sin embargo, esa era la "señal" que Morty necesitaba para realizar un poderoso golpe con el cual atravesó el pecho del rival, tirando el arma contra el piso y ahogándose en su propia sangre.
- No, cansado no estaba, tú sí lo estás.- Respondió el chico castaño y se quitó la sangre de sus manos.
- ¡Bien hecho, Morty! ¡Ahora vengan aquí, yo los protegeré!.- Pidió Aldebaran y tras ir con él, éste ya tenía su poder listo.- ¡Reciban esto, malditos! ¡"GRAN CUERNO"!.- Bramó el Santo de Oro brasilero y lanzó una poderosa ofensiva, la cual destruyó a los oponentes y provocó el terror en las otras filas, llevando a que huyeran de allí hacia los pasos montañosos.
- ¡No podemos dejar que escapen, tenemos que darles caza!.- Alertó Summer.
- Vayan ustedes, yo me quedaré a proteger la Casa de Tauro, de prisa.- Les encomendó Aldebaran y no perdieron ni un segundo más, poniendo rumbo hacia aquellas zonas para acabar con los enemigos.
Los vio alejarse, corriendo a toda prisa y atravesando las cadenas montañosas que rodeaban el Templo del Toro, desapareciendo ante la mirada suya y de como una cierta chica de cabellos castaños y equipo para patinaje, protegida por la Armadura de la Flecha, los observaba con odio en sus ojos. Un destello rojo se reflejó en su mirada y ésta terminó por desaparecer del lugar.
- Malditos, tienen suerte de que no esté aquí, ya que me necesitan para acabar con aquel Espectro de mierda...UnTabby...¡resiste, amiga, resiste que aquí voy!.- Pidió UnPolly de la Flecha y desapareció en un Portal junto a un Batallón de "Plagados".
Un frío descomunal reinaba por la Casa de Géminis, UnBobby avanzaba con cautela, pensaba que, tal vez, los enemigos de Tomoe ya habrían ingresado al lugar y si lo encontraban, él debería dar batalla hasta el final. Sin embargo, aquellas bajas temperaturas provocaban que su cuerpo temblara, a pesar de portar la Armadura del Fénix Negro y su aliento parecía congelarse mientras más se internaba en las profundidades del Templo Zodiacal.
Sus pasos se hacían cada vez más lentos, algo se aferraba a su cuerpo y le impedía seguir, como si fuera una fiebre que afectaba su normal funcionamiento; pero no fue así, ya que pudo sentir que, desde las sombras, una figura femenina emergía de las mismas; revelándose como aquella persona que una vez su novia. Tragó saliva, temía de que las cosas se descontrolaran, sumando de que la chica lo observaba con un aire de seriedad, desde "lo alto" y él podía notar el desprecio que le sentía.
- ¿Y bien? ¿Qué es lo que te ha traído hasta aquí, puta basura?.- Preguntó la muchacha y al ver que no obtenía una respuesta para su interrogante, procedió con agarrarle el cuello a UnBobby, estampándolo contra una pared.
- L...Lo...Lori, espera...yo...- Intentó en hacerla entrar en razón, pero fue en vano, ya que ella le dio una bofetada contra su rostro y luego apoyaba su mano derecha contra su cuerpo.
- Vaya tonto fuiste, UnBobby, y yo pensaba que drenar tu vida sería divertido pero no es así, no eres nada.- Dijo la joven, mientras que lo soltaba y éste caía al piso.
¿Qué podía hacer?. Ella lo seguía odiando, pero éste se levantó y de ahí la miró a los ojos.
- He venido a ayudarte.- Anunció éste su mensaje.
- Ohhh, ¿en serio?. No me hagas reír, no eres nada más que una cucaracha.- Se burló UnLori con burla, mientras que aparecía un brillo dorado en la Armadura que portaba.
- ¡No!.- Exclamó y luego bajó el tono de su voz.- No es así, yo puedo darte una mano, esta gente...no es como te lo imaginas.- Advirtió el muchacho y logró ganarse la atención de la chica.
- Continúa.- Pidió la rubia, ahora con "tranquilidad" en su voz.
Tomó un respiro y de ahí pudo proceder con su conversación.
- La Señorita Tomoe me ha enviado para ayudarte, no te preocupes, es para darte apoyo, ya que el enemigo ha logrado tomar las Casas de Aries y Tauro, no sé si esta última es verdad, pero si cruzan a la de Cáncer, es ahí donde deberemos preocuparnos.- Le contó sobre lo ocurrido y ella no dijo nada, ya que una sonrisa de burla se dibujó en su rostro.
- Si quieres serme útil, hazlo, sé por una vez de utilidad y mata a esos malditos conmigo.- Le encomendó UnLori aquella misión y de ahí procedieron a tomar posiciones de batalla.
Mientras tanto, afuera de la Casa de Géminis, justo al borde de las escaleras, Lincoln junto a los demás llegaron a dicho Templo; pero Saga permanecía callado, algo no iba bien dentro de ese lugar.
- ¿Recuerdas lo que dije anteriormente?.- Preguntó el Caballero Dorado de Géminis al chico.
- Sí: Nada de separarse o caer en las trampas de ese lugar.- Respondió Lincoln y tras asentir con la cabeza, Saga comandó la avanzada para dicho Templo Zodiacal.
Solo el destino podía estar de su lado si querían proseguir.
Antes que nada, me disculpó por no haber podido actualizar esta historia y tenerla por un largo tiempo "congelada", pero como estoy de vacaciones, me concentré en salir afuera, divertirme y pasarla bien con mi familia (sumando de que estuve con otro de mis fics). Por otro lado, decidí dividir este capítulo en dos partes, para mantener en equilibrio las batallas; además de que quería desarrollar un poco más sobre la participación de UnBobby y UnChunk en las futuras peleas que vendrán más adelante.
Espero que les guste este capítulo, amigos, veremos qué pasará más adelante en la Casa de Géminis y también con Shion y UnLana.
Mando saludos y agradecimientos para:
* FreedomGundam96.
* RCurrent.
* lady-saintiasailor.
* LeoneEpsilon.
* LucasAbad0.
* AnonimousReader98.
* Banghg.
* El Caballero de las Antorchas.
* J0nas Nagera.
* marati2011.
* Sam The Stormbringer.
* Omega Fire-21.
* Caballero del Viento.
* El Maestro.
* Dark-Uzumaki-Mask.
* regamers10.
* Johnny Ficker.
* eltíorob95.
* Plagahood.
* Y los demás.
Cuídense, amigos, buen inicio de día Martes para todos ustedes y nos estamos viendo en el capítulo que viene titulado "Las Sombras de Géminis (Parte II)".
