Este capítulo forma parte de la historia de Shidou, Miku y el matrimonio, pero como solo se enfoca en Shidou, decidí cambiarle el nombre, sin embargo, sí es una continuación de la historia.

Sin más, espero que lo disfruten.


Shidou, el trabajo y la Idol

El evento dio inicio al encenderse las luces de colores, iluminando el pequeño escenario mostrando a una chica hermosa con ropas cómodas y algo reveladoras; sobre todo en la parte del estómago y las piernas, con una pose inicial, típicas de estos eventos musicales.

Cuando la música dio inicio, la chica empezó a realizar su coreografía, emocionando a sus espectadores, quienes agitaban unos palitos de colores, encantados por verla a ella en el escenario.

Tenía el privilegio de observarla tras bambalinas, en el sitio más cercano que se podía tener, y aunque la melodía era animada y uniforme, aunque la idol lograba pasearse por todo el escenario, mientras cantaba con pasión y con dramatización en sus expresiones, aunque su voz era intensa y fuerte, él no parecía estar en este mundo.

Algo extraño estaba pasando en el mundo, algo se había liberado en lo profundo de su mente y le trajo recuerdos que le traía más de un sentimiento, en solo unos momentos.

Recuerdos de una voz hermosa que encantaba corazones.

Recuerdos de una figura envidiable dotada de atributos y gran flexibilidad para saltar y volar en el escenario.

Recuerdos de una idol que amaba lo que hacía y vivía su sueños, sin presiones.

Izayoi Miku.

Recuerdos de su esposa, quien se había retirado momentáneamente debido a su embarazo, del cual ya tenía cerca de ocho meses.

Sin embargo, Shidou estaba en el trabajo ahora, así que prestó atención a la verdadera idol que estaba en medio de su concierto.

«Lo está haciendo bien y yo ni siquiera hice nada. No sé por qué, pero... siento que realmente, no estoy haciendo nada». Pensó el hombre de ojos cafés, suspiró y se rascó la cabeza un poco, su cabello azul estaba más largo, así que sus puntas temblaron un poco.

«Hasumi-chan ya es popular, estoy seguro que he visto varios de esos chicos en los eventos de apretón de manos». Sonrió con cierto orgullo, su trabajo era guiarla hacia las estrellas y asegurarse de que brillara en el escenario, sin importar si era pequeño como este. «Estoy seguro de que te volverás cada vez más brillante».

Shidou estaba muy orgulloso de la joven Idol a su cargo, incluso si prefería mil veces a su esposa, ella ya era una estrella para cuando pudo trabajar a su lado.

El ver crecer a una chica en esta industria, era mucho más especial, se sentía como un logro compartido, de cierta forma.

Sin embargo, para este momento, Hasumi estaba cantando algo más tranquilo y suave, lo que le sorprendió a Shidou y provocó que le buscara con la mirada, es que el público empezó a enloquecerse y a acercarse mucho más a las medidas de seguridad del lugar.

—Gracias~, jeje~ —dijo con una pequeña sonrisa y continuó cantando mientras usaba una mano para chocarla con la de sus fanáticos que estaban tratando de estirarse lo más posible para tomar, tan siquiera, ¡Uno de sus cabellos o rozar su piel!

«¿¡Qué estás haciendo, Hasumi-chan?!». Shidou abrió grandemente los ojos y se puso algo histérico por escasos segundos. «¡Cuando vuelva...!»

Y ese momento, no tardó en llegar, puesto que, en el vestidor de este lugar, un cuarto que tenía un tocador con maquillaje y varios tipos de peines, así como un baño y un armario con varios vestidos y diferente ropa, Shidou estaba parado, en frente de la chica, quien estaba sentada en frente de él, con la cara sudada y cierto cansancio.

—Manager-san, si me disculpas, estaba a punto de cambiarme, a menos que~ —dijo con sorpresa y abrió mucho los ojos, incluso se sonrojó ligeramente.

—Escucha, sé que estás cansada y te dejaré en paz después de esto, pero no puedo esperar más —dijo con seriedad al verla con el ceño un poco fruncido.

—¡Ah...! —Soltó con algo de emoción, sonrojándose un poco más—. Así que... Después de todo, ¿Esto tiene que pasar...?

Shidou flaqueó un poco en su temple, pero si tenía que regañarla por hacer una locura, aunque se mostrara de esa forma, lo haría.

—Sí, no te salvarás de esto, Hasumi-chan.

—¡...! Y-Ya veo... —respondió y empezó a jugar con su largo cabello azul marino, mirando a otro lado; sus ojos morados emitieron un brillo—. Um, sé amable, por favor...

—...¿Huh?

Un momento...

Otro momento después...

—Espera... ¿De qué estás hablando...? —preguntó Shidou, con un rostro lleno de incertidumbre.

—Ah... No sabía qué eras de ese tipo, manager-san —dijo con una voz extraña, se tomó de las mejillas con sus manos, sonrojándose y negó con la cabeza—. Pero ya estás casado con Miku-sama, no, no~, ¿Qué clase de predicamento es este? Soy solo una florecita y aun así...

«¿¡Qué?!» Hasumi entonces se pegó a su pecho mientras el hombre se quedaba con la boca abierta y con los ojos como platos. «¿¡Qué clase de historia estás haciendo en tu mente?!»

—Creo que está bien, si es lo más cerca que estaré de Miku-sama~.

—Tú... —Shidou le miró con un tic nervioso en su ceja y le alejó rápidamente y con algo de fuerza—. ¡Estás entendiéndolo todo mal!

—¡Kyaaaa! —La chica se alejó un poco más y soltó una carcajada, pero como no midió la distancia con la silla, cayó al suelo—. ¡Ahh! Ugh... Uuh...

Shidou suspiró y negó con la cabeza con desaprobación.

Luego de que la chica estuviera en su silla, ya tenía un rostro más sereno, pero miraba a otro lado mientras su pie era vendado cuidadosamente por su manager.

—Es la tercera vez, Hasumi-chan...

—Ya sé... pero no es para tanto, estaré bien mañana.

—Tienes que cuidar más de ti misma, y deja tus dramatizaciones, por favor.

—Cielos, ya no se puede jugar contigo, manager-san, hmp.

—Estoy a cargo de ti, si te lesionas, ¡Seria terrible!

—Ya hablas como mi padre... —dijo en voz baja, mirando a otro lado con los brazos cruzados.

—Y lo que hiciste en el escenario, ¿Qué fue eso? Sabes que no debes estar tan cerca del público, eso pudo haberse salido de control.

—¿Qué tiene de malo? Es como los eventos de apretón de manos, pero gratuito, dime quién más hace eso, ¿Eh? —Sonrió con satisfacción y alzó las manos al techo, como si tuviera un poder especial—. ¡Con esto, mis fans no podrán vivir sin mí!

Shidou no dijo nada, solo suspiró y agachó la cabeza un poco.

—Por favor, sé que eres miembro del club de teatro de tu escuela, pero... De verdad, esto es algo serio. —Shidou miró como la chica parpadeó un par de veces y dejó escapar una gran bocanada de aire—. Bien, gracias. Ahora, ¿Por qué hiciste eso?

—Bueno, la verdad, me sentí atraída hacia mi público —dijo con su tono natural, era una voz algo seria y que demostraba certeza o seguridad—. ¿No es el trabajo de las Idols el animar al público y hacerlo pasar un buen rato, creando memorias felices que nunca olvidarán?

—Bueno, si, pero entiendes que puede ser peligroso, ¿verdad? No todos pueden alcanzar tu mano.

—Bueno, eso es cierto... Sin embargo, creo que esto es lo que vienen a buscar, manager-san —dijo al fruncir levemente el ceño—. Una experiencia inolvidable; es así como quiero hacer todos mis conciertos. Si les parece una locura, que así sea.

—Hasumi-chan...

Yokoyama Hasumi, una joven de estudiante de preparatoria de 17 años, miembro del club de teatro y con una mente llena de caracterización, su sueño es participar en una película musical, en donde pueda actuar y cantar, las dos cosas que más le gustan. Pero para eso, debía ser muy popular y llamar la atención.

Shidou sabía que, aunque se perdía entre sus actuaciones espontáneas, estaba frente a una chica que realmente se esforzaba por realizar sus sueños.

—Pero tendré cuidado, manager-san, y muchas gracias por cuidar de mí —dijo con una pequeña sonrisa—. Hm...

—¿Qué pasa?

—Nada, me preguntaba si debería hacer el papel de inválida ahora, ¿Me ayudarías siendo mi asistente personal?

—Te llevaré a casa, cámbiate —dijo con pesadez y salió del cuarto.

—¡Gracias! De verdad, eres un buen mánager, lamento molestarte tanto con mis... Cosas —dijo con ligera inseguridad, mientras Shidou estaba recargado en la pared—. No lo hago con alguien en el que no confié, pero... También tengo otra regla, y esa es... No haré esto con alguien que no confié en mí. En otras palabras... Gracias por ser como un amigo conmigo.

Shidou no dijo nada, pero dejó de observar una foto de Miku en su celular, era de cuando se había casado con ella, él también salía ahí, igual que sus hermanas.

—Sigo siendo tu mánager, Hasumi-chan. Y aunque un día no lo sea, espero que sigamos llevándonos bien.

—Shidou-san... —susurró al pegar la frente a la puerta, ligeramente sonrojada, pero Shidou no escuchó nada.

Tal vez si no tuviera tantas otras cosas en su mente, se daría cuenta de los detalles y de lo más esencial, pero en su mente solo estaba pensando en cómo arreglar las cosas con su esposa, con la Idol que siempre sería su número uno.