Disclaimer: los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, son propiedad de Amano Akira-sama cuanto quisiera yo que me pertenecieran pero que se le va hacer y los nuevos personajes que aparezcan son de mi autoría. Este fanfiction es sin fines de lucro y exclusivamente para la diversión de la autora y posibles lectores espero que los disfruten

Aclaraciones

Letra cursiva – conversación

"Letra cursiva" – puede ser muchas cosas como sarcasmo, sueños, etc.

‹‹Letra cursiva›› – pensamientos

Letra negrita – recuerdos del pasado.

() Ciertas aclaraciones

Capítulo 7

Cuando el peligro aparece

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Al dar el último golpe la persona cayó al suelo haciendo compañía a sus compañeros – Wao, parece ser que solo eran una bola de herbívoros – limpiaba sus tonfas, odiaba que esta se manchara con la sangre inservible.

Parece que ya acabaste con este lugar – comento el guardián del sol colocándose al lado del azabache – prefieren ser golpeados antes de decir alguna palabra que delate a su jefe – agrego con frustración, él tampoco había tenido existo en su interrogatorio.

Entrégale esto a Sawada Tsunayoshi – y sin decir nada más se marchó, iría al siguiente lugar, no descansaría hasta hallar a ese sujeto, nadie se burlaba de él.

Ryohei sonrió al ver el USB entre sus manos, Hibari era el único en lograr obtener información por ese motivo Sawada los mando a ese sitio, no le gustaba la idea de dejar solo a su compañero, pero era más importante que su cielo tuviera lo que encontró.

Confiaba en la fortaleza del azabache, pero una vez le entregara el dispositivo a su hermano, volvería para seguir ayudándolo.

Sasagawa-san no se preocupe nos encargaremos de todas las personas, serán confinadas en las celdas de Vongola – informo uno de sus compañeros, el solo asintió antes de marcharse.

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Se sentía un poco nerviosa por lo que cuando el personal de la cafetería se acercó volvió a pedir una taza de café, hace mucho tiempo que no lo veía por lo que no sabía cómo debería comportarse, miro el obsequio que le compro esperaba que le gustara se había tomado su tiempo en escoger el regalo perfecto.

Deberías dejar de beber café es malo para tu salud – no pudo evitar emocionarse por lo que se acercó a la mujer de cabellera negra dándole un abrazo.

Hana-chan me alegra tanto poder verte.

También a mi Kyoko – se separó de su amiga para mirar a sus lados, suspirando al no encontrar nada.

¿Dónde está mi querido Yoshio-kun? – pregunto de igual manera buscando al pequeño azabache y con el mismo resultado.

Hana cruzo los brazos mientras negaba con la cabeza, su hijo se parecía más a su padre que a ella, estaba segura que se distrajo con alguna cosa antes de que entraran a la cafetería y sin decir nada se esfumo, le indico a su amiga que tomara asiento al igual que ella lo hacía, sabía que vendría en cualquier momento.

No se encontraba preocupada porque por órdenes del Decimo Vongola siempre eran acompañados con miembros de Vongola, aunque nunca le gusto eso, pero al estar en Italia era inevitable esas precauciones.

Escucho su risa risueña – Yoshio-kun cada vez se parece más a onii-chan – recordó con nostalgia los tiempos en que su hermano se distraía cuando se trataba de boxeo – Hana-chan yo

Y antes de que pudiera pronunciar algunas palabras la azabache la detuvo mientras extendía su palma – Tu hermano ya me conto que es lo que estas tratando de hacer, Kyoko eres mi amiga, pero…

Tu también eres mi mejor amiga – tomo sus manos apretándolas un poco – por eso estoy segura que tú me ayudaras.

Detente ahí Kyoko, no quiero que me malinterpretes – se soltó de su agarre para ser ella esta vez quien sujetara sus manos – debes aceptar las consecuencias de tus actos por eso no haré nada que lastime a Sawada.

¡Creí que eras mi amiga! – le reclamo con enojo, se soltó de su agarre.

Y lo soy, pero no me involucrare en tus asuntos ya lo hice una vez y el único que salió herido fue él, no volveré a cometer el mismo error – comento con tristeza al recordar cómo había ocultado información por el bien de su amiga.

¡Pero yo lo amo! – declaro con firmeza.

Te equivocas, solo estas encaprichada – le miro con ternura para que ella llegara a comprender sus palabras y no la viera como una enemiga – Kyoko solo olvida el pasado, serás feliz si dejas de aferrarte a él.

¡Como…

Oka-san encontré el libro que estábamos buscando en Nanimori – intervino un pequeño azache de mirada plateada mirando con alegría a su progenitora mientras le entregaba un libro grueso con un foro rojo y letras doradas, al sentirse observado miro a la acompañante de su madre sorprendiéndose de ver aquella mujer de cabellos naranjas - ¡Tía Kyoko! – corrió hacia ella abrazándola por la cintura.

Ante esa acción la furia de la peli naranja se esfumo para abrazar con fuerza a su sobrino – ¡Yoshio-kun! Estas más alto desde la última vez que te vi.

¡Esa es la idea! Mientras visitamos a mis abuelos estuve bebiendo varios vasos de leche para ser más alto y fuerte – alzo las manos en victoria sin dejar de sonreírle provocando que volviera a ser envueltos en los brazos de su tía.

Y puedo saber el motivo para eso – el pequeño asintió con fuerza mientras posicionaba sus brazos cerca de su abdomen y sus manos formaban puños.

¡QUIERO PROTEGER EXTREMADAMENTE A KOEMI! – grito con entusiasmo llamando la atención de varias personas en el lugar – por eso me hare fuerte para que nada le pase.

¿Koemi? – le desconcertó aquel nombre, no recordaba a nadie, pero la imagen de una niña de cabellos plateados y mirada azul se posiciono en su mente, esperaba estar equivocada por nada del mundo le gustaría que su sobrino estuviera involucrado con esa mocosa – la hija de Gokudera-kun.

¡La conoces tía! ¡verdad que Koemi es muy bonita! – una mueca en forma de sonrisa se formó en sus labios mientras asentía – por eso debo entrenar ¡EXTREMADAMENTE! Para ser más fuerte ¿no es así Oka-san? – esta vez miro a la azabache quien asentía con una sonrisa por el entusiasmo de su pequeño.

Me alegra – le dio pequeñas caricias en su cabecita tratando de disimular su desagrado por la mención de la niña, se acercó a su lugar sacando una caja – te traje un regalo – cambio de tema, Yoshio se sorprendió y antes de aceptar miro a su mamá esperando que le permitiera aceptar el obsequio al verla asentir no lo dudo y lo tomo para abrirlo de inmediato.

Sus ojitos plateados brillaron ante el objeto que se encontraba en la caja, lo saco con cuidado y miro los guantes de boxeo de un color plateado combinado con rojo, se alegró que fueran de su talla y sin dudarlo abrazo a la peli naranja agradeciéndole el obsequio.

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Bostezo unas dos veces aun así se mantuvo quieto no deseaba despertar a su mamá, sentía como lo mantenía entre sus brazos se preguntaba qué es lo que había ocurrido cuando llegaron después de su encuentro con Koemi, tanto su mamá como su tío estuvieron charlando por varias horas.

‹‹La búsqueda de Luka siempre es interrumpida›› – se frustraba ante su fracaso ya llevaban varios días desde que llegaron a Italia y hasta el momento no había encontrado ninguna pista del empresario de la fotografía, se preguntaba si lo mejor era decírselo a su mamá o su tío.

¿Papá está herido? – pregunto en el momento en que al levantarlo realizo una mueca de dolor provocando que su rostro demostrara preocupación.

Con lentitud el azabache se sentó en el sillón de la sala y poder acomodar en sus piernas a su hijo y apretar su nariz borrando aquel gesto – papá no está herido, solo está cansado.

Luka sabe cuándo papá miente – se quejó el pequeño castaño ante su respuesta provocando que el azabache empezara a reírse para después quejarse por el dolor que sentía en uno de sus costados.

Me descubriste, mi Luka cada vez se vuelve en un detective – comento con orgullo provocando que la mirada celeste empezara adquirir un brillo de emoción – por ese motivo papá debe pedirte un favor.

¡Luka lo hará! – contesto con entusiasmo, pero al recordar un pequeño detalle con cuidado de no lastimar a su papá se bajó de su regazo para salir corriendo a una habitación.

Dante no comprendió las acciones de su hijo, pero no diría nada porque sospechaba que es lo haría cuando volviera, una diminuta sonrisa se formó en sus labios al ver como el castaño traía con cuidado un botiquín.

Como mamá no está Luka te curara las heridas de papá – declaro un poco cansado, no esperaba que ese maletín pesara ya que siempre que veía a sus papás agarrarlo lo hacían con facilidad.

Papá tiene mucha suerte porque no solo tiene a una atractiva enfermera también tiene a un adorable doctor – declaro con cariño al ver como Luka sacaba algunos algodones, pensó que lo mejor era ayudarlo antes de que se lastimara.

Ya cuando todo estuvo listo Luka pasaba el algodón por su mejilla herida – Como Luka se está convirtiendo en un excelente detective, papá le dará una misión.

¿misión? – pregunto con curiosidad.

Si alguna cosa ocurre y papá no se encuentra, tu misión mi pequeño detective será buscar a esta persona – saco del bolsillo de su camisa una foto entregándosela – creo que es el único que podría ayudarlos a ti y a mamá – agrego mientras Luka observaba con atención a la persona de la fotografía.

Luka promete buscar a este ojisan si papá no está – se mantuvo callado por unos segundos – Luka puede pedir ayuda a mamá.

Dante negó con la cabeza – Mamá por algún motivo no quera encontrarse con esa persona – la mirada del azabache se mantuvo pensativaconfió en que lo encontraras y cuando lo hagas debes hacer que se reúna con mamá.

Soltó un suspiro no le fallaría a su papá, no le diría nada a nadie, pero necesitaba ayuda Italia era demasiado grande para él solo – ‹‹Luka puede pedir ayuda a Koemi›› – pero borro esa idea al no saber cuándo la volvería a ver y antes de que pudiera pensar en otra idea sintió como era atacado.

Reía sin parar - ¡Mamá! – se quejaba entre cada risa – Luka… se… rinde – agrego con pequeñas lágrimas en su mirada celeste.

Haru volvió a ganar – celebro la castaña para empezar un ataque de besos en las mejillas regordetas de su pequeño, quien volvía a quejarse, aunque se dejó hacer ya que recordaba la tristeza en los ojos chocolates de su mamá, preferiría ser atacado mientras siguiera manteniendo su sonrisa.

Parece que se divierten sin mí – ambos se detuvieron al escuchar la queja de cierto rubio – mi propia familia se olvida de mi presencia – agrego con un tono de voz dolido.

¡Luka no se olvidaría del tío Fran! – el pequeño bajo de la cama para ir con el rubio y abrazarlo por las piernas – aunque Luka pierda al tío lo encontraría siempre.

Francesco estaba conmovido por las palabras de su sobrino, pero eso se arruino con sus últimas palabras, Haru solo se reía por las ocurrencias de ambos.

¡Bueno! Es momento de hacer las maletas – Luka lo soltó para mirarlo confundido y para después mirar a su mama para que le explicara – nos iremos a otro lugar.

Entonces hay que darnos prisa-desu~ - se estiro antes de levantar al pequeño castaño y dirigirse hacia el baño – Es hora del baño Lu-chan – el castaño miro a su tío pidiendo ayuda siendo ignorado.

El joven rubio miro como su familia se adentraba al baño estuvo parado por unos segundos aun con mirada fija en la puerta – debemos apresurarnos – abrió el armario y sin doblar nada empezó a empacar todas las ropas, al terminar se dio cuenta que ni Haru y Luka tenían mucho equipaje por lo que uno de sus planes seria ir de compras.

Esta vez se dirigió a su habitación alistando solo lo más esencial que necesitaría, pero lo que si debían llevar con ellos eran los documentos que obtuvieron tanto del departamento de Dante como de su compañero, aun no se atrevió a ver el contenido de los discos y el USB, primero debían ir a un lugar seguro.

En el momento en que estaban por marcharse, Luka detuvo sus pasos abriendo la pequeña mochila que llevaba, sacaba varias cosas y sin decir nada se dirigió a la habitación siendo seguido por ambos mayores.

¿Cariño? – Haru no sabía el motivo por el que su hijo veía detrás de los muebles - ¿buscas alguna cosa-desu~?

Luka no encuentra a Don león – se quejó el pequeño buscando debajo de la cama.

No te preocupes Luka, si lo deseas puedo cómpratelo otro – dijo al ver la expresión preocupada del pequeño el cual negó repetidas veces.

No, Luka no puede tener otro Don león – las lágrimas se acumulaban en sus ojitos celestes – Don león es un regalo preciado para Luka… ya que papá se lo obsequio – Francesco se congelo al oír aquella oración, él no sabía ese detalle se sintió culpable al mencionarle la idea de comprar otro.

– ‹‹También Don León tiene la foto del empresario›› – recordó el pequeño castaño, más que nunca debía encontrarlo no podía fallar en su misión.

Lu-chan – se arrodillo para poder quedar a su altura, empezó a darle pequeñas caricias en su cabecita – mamá cree que Don León se encuentra en una de las maletas, cuando lleguemos al nuevo departamento lo encontraremos – su voz denotaba tranquilidad y seguridad Luka observo los ojos chocolates de su mamá, confiaba en ella y si decía estaba seguro que su adorado peluche se encontraba en la maleta cubierto por un montón de ropa.

Haru se colocó de pie extendiéndole la mano – así que es momento de irnos Lu-chan.

¡Hai! – se colocó de nuevo su mochila mientras sujetaba su mano sintiendo una calidez envolverlo.

Francesco llevo las maletas colocándolas en la parte trasera de su automóvil con ayuda de Haru mientras Luka miraba con atención todo su entorno, se preguntaba a donde se irían esta vez.

Te mudas Francesco Bozelli – tanto el rubio como Haru detuvieron sus movimientos ante ese tono de burla, ambos miraron a la persona, encontrándose con un hombre de cabellos zafiro vestido de traje, Francesco se posiciona delante de Haru tratando de ocultarla de la vista de aquella persona.

Y ¿tú eres? – pregunto con tranquilidad – conoces mi nombre, pero no tengo alguna idea de quien seas – trato de actuar lo más normal posible, pero tenía miedo de que algo ocurriera.

Me disculpo, soy amigo… - se detuvo una sonrisa burlona se posiciono en sus labios – era amigo de tu hermano una vez me conto sobre ti así que vine hacerte una visita lo que no me dijo era que tenías familia.

Ambos se tensaron ante sus palabras – ‹‹está mintiendo›› – pensaron ambos, Haru trato de tomar la mano de su hijo, pero al no sentirlo miro detrás de ella, un miedo enorme se apodero de su cuerpo al no verlo por ningún lado.

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Luka se preguntaba por aquel sujeto se acercó a su tío, no le inspiro confianza por lo que trato de ocultarse detrás del automóvil, pero detuvo sus pasos cuando una cabellera singular llamo su atención – ‹‹ ¡El señor empresario! ›› – no dudo en seguir a esa persona.

Empezó a correr, pero poco a poco ya no podía visualizarlo y más con la cantidad de personas que se atraviesan en su visión, por el momento abandonaría su búsqueda ya que no deseaba preocupar a su mamá, pero al sentir una mano apoyada en su hombro lo asusto.

A dónde vas pequeño – observo aquel sujeto corpulento con lentes, todo su cuerpo gritaba peligro y más cuando sintió que apretaban su hombro – porque no me acompañas, tengo dulces.

Luka no lo dudo y con todas las fuerzas que poseía piso el pie de esa persona logrando que lo soltara, sin esperar empezó a correr con todas sus fuerzas, no sabía a donde podría ir, pero no podía volver por el mismo lugar, escuchaba las pisadas de aquel hombre siguiéndolo.

Entonces fue cuando lo vio y sin dudarlo fue a su dirección, pero antes de llegar a su destino sintió como era levantado del suelo, empezó a luchar, pero no podía hacer nada, y al momento de gritar sintió que su boca era tapada.

Lo veía alejarse, las lágrimas empezaban acumularse en sus ojos celestes – ‹‹Luka no puede rendirse›› – con valor mordió su mano logrando por un momento ser librado - ¡KOEMI! – grito lo más fuerte que pudo llamando la atención de varias personas, pero principalmente del "empresario" y su nueva amiga.

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¿En qué puedo ayudarte Koemi? – la pequeña lo había arrastrado desde la mansión sin decirle ninguna palabra, se pregunta qué es lo que estaría pensando – Elizabeth o Hayato saben que estás conmigo.

La peli plateada detuvo sus pasos para mirarlo – les deje una nota – dijo con orgullo por su ingenioso plan, Tsunayoshi solo negó con la cabeza por suerte él había hablado con su rubia amiga antes de ser prácticamente secuestrado – necesito tu ayuda Tsu-Tsu, Shio llega de viaje así que quiero comprarle un regalo además de que también me gustaría comprar algo para Luka.

– ¿Luka? Es del pequeño de que no dejabas de hablar desde hace dos días – solo con recordar el rostro lleno de furia de su guardián de la tormenta le causaba risa.

– ¡Si! No lo volví a ver, pero cuando lo haga me gustaría darle un obsequio – exclamo con emoción dando pequeños saltos en su lugar.

Ya tienes alguna idea de lo que deseas darle – Koemi detuvo sus movimientos mientras se llevaba un dedo a sus labios tratando de pensar.

A Shio le daré un libro de boxeo.

Estoy seguro que le gustara y a tu nuevo amigo.

Luka dijo que quiere convertirse en un detective así que le regalare una lupa – sonrió al recordar como el castaño le contaba sus sueños y como deseaba lograr sé cómo su padre.

Entonces debemos apresurarnos antes de que Yoshio llegue a la mansión.

En el momento en que estaban por entrar en una librería, se detuvo al sentir que algo extraño estaba pasando - ¿Tsu-Tsu? – esperaba que su intuición se equivocara.

¡KOEMI! – ambos miraron al lugar de donde provenía aquella voz.

¡Es Luka! – sintió el miedo en las palabras de su ahijada – tío salva a Luka – le pidió con temor a lo que pudiera pasar.

Entra a la librería y no salgas hasta que yo vaya por ti – dijo de manera seria, la pequeña sintió entrando al lugar indicado si esperar más tiempo Tsuna se dirigió a esa persona.

El pequeño castaño se removía tratando de librarse, sentía que el agarre se volvía menos fuerte y era porque ese hombre saco un arma apuntando al castaño – no te acerques o el pequeño sufrirá las consecuencias.

Tsuna detuvo sus pasos, frunció el ceño respiro profundamente antes de encender sus llamas y con una velocidad increíble se posiciono detrás del otro para darle un golpe en el cuello logrando noquearlo y antes de que este cayera al suelo agarro al pequeño.

Tranquilo, tranquilo – trataba de tranquilizarlo mientras liberaba más sus llamas, logrando su propósito - ¿te encuentras bien? ¿no te hizo daño?

Negó con la cabeza mientras cerraba los ojos – L-Luka… e-estaba tan… a-asustado – apenas pronuncio aquellas palabras sintió como era envuelto en los brazos del "empresario".

Estoy contigo – le daba pequeñas caricias en su espalda – no dejare que te nada malo te pase Luka – al sentir como el pequeño castaño se acurrucaba más hacia él, sintió algo cálido nacer de su corazón por algún motivo aquella sensación le traía recuerdos.

Sentía algo familiar.

Un deseo de proteger a ese pequeño nació en él.

¡LU-CHAN!

Al darse la vuelta y observar aquella mirada chocolate llena de preocupación sintió que el mundo se detenía, no podía creer que ella estuviera frente suyo.

Haru

Y solo con pronunciar su nombre la joven reacciono.

T-Tsuna-san

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