Capítulo XXXVII: Aquella que controla las sombras

Las gotas de sangre que caían de las manos de Lori y el corazón aplastado de su rival alterna se erguían como dos "Torres". La Jueza de Wyvern había dado muerte a su peor enemigo, a alguien que era lo más despreciable y ruin que podía existir sobre la Faz de la Tierra, sin embargo y a pesar de que la Batalla de la Casa de Géminis había sido un triunfo para ellos, el precio a pagar fue de lo más alto: Bobby Santiago de Bennu, la Estrella Celeste de la Violencia había caído en combate al matar a UnBobby de Fénix Negro, aquel Santo Negro que tanto dolor había causado junto a su ex-novia UnLoud, ahora yacía carbonizado al lado del fallecido Espectro, quien había muerto en los brazos de Lori y tras sentir las burlas de la UnLoud, la primera terminó por liquidarla con su "Puño del Wyvern", enterrando aquellos "Colmillos" en el corazón, sacándolo de un tirón y en medio de una fuente de sangre, lo estrujo hasta destruir por completo, haciéndolo reventar igual que un globo.

La Jueza de Wyvern seguía en su posición, Lincoln corrió hacia ella y ésta le hizo una seña a su hermanito para que la siguiera, al igual que los demás integrantes de aquel enorme grupo. Caminó unos cuantos metros hasta detenerse frente al cuerpo sin vida de Bobby y se arrodilló ante él, tomándolo y acariciando sus cabellos, todo ante la mirada de una destrozada Ronnie Anne, la cual no paraba de llorar por el sacrificio que su hermano había hecho por ella y todos los demás. Al verlo allí, tirado, en las piernas de la peor persona que nunca consideró como "parte" de su familia, refiriéndose a Lori, ahora sentía toda una angustia que le carcomía por dentro, por lo que terminó por quebrarla física y mentalmente, cayendo de rodillas al piso, cubriendo sus ojos por las lágrimas que no paraban de emerger.

Lincoln caminó hacia ella y puso su mano en los hombros de ésta, Clyde tuvo que tragarse las palabras de diferencia que tenía él contra Bobby, sobre todo cuando éste se mostraba enamorado de Lori. No era el momento, incluso para él quien lo sabía.

- Voy a matarlas, ¡voy a matarlas a todas las UnLouds! ¡SALGAN, MALDITAS, SALGAN Y PELEEN DE VERDAD!.- Bramó la Espectro de Lyacon, siendo detenida por los integrantes de "La Resistencia", siendo Kazumi la que le dio una feroz bofetada en el rostro, tomándola de los hombros.

- ¡¿Y QUÉ CONSEGUIRÁS A CAMBIO?! ¡HARÁN QUE TE MATEN A TI Y A TODOS LOS DEMÁS! ¡ESTO ES UNA GUERRA Y EN TODAS LAS MISMAS MUEREN PERSONAS, SEAN BUENAS O MALAS, ENTIENDE, DE NADA SERVIRÁ SI TÚ PIERDES LA CABEZA, PORQUE NOSOTROS YA VIMOS LO QUE HACÍAN CON ESA ESTRATEGIA, ¿TÚ DESEAS CONVERTIRTE EN ELLAS?!.- Le preguntó la hermana menor de Kazuya y Ronnie pudo ver lágrimas en los ojos de la chica.- ¡NOSOTROS TAMBIÉN PERDIMOS A SERES QUERIDOS: MAMA, ELLA ERA LA DIOSA ATHENA DE ESTE MUNDO, UNA PERSONA DULCE Y LLENA DE AMOR, TAMBIÉN PERDIMOS A DINO Y A YUKIKO. Y NO QUIERO PERDER A MI HERMANO MAYOR NI A NADIE MÁS, ESA ES UNA HERIDA QUE NUNCA SANARÁ!.- Decía con lágrimas y dolor en su corazón, abrazando a Ronnie Anne con fuerza.

- ¡Él era mi hermano, no podía morir, ¿cómo se lo diré a mi familia?!.- Preguntó la mexicana, quien estaba destrozada emocionalmente.

- Todo se va a resolver, te lo prometo, hallaremos una forma de que podamos devolverlo a la vida.- Le prometió Kazumi, dándole palmadas en la espalda a su amiga, la cual hundió su cabeza contra el pecho de la novia de Tenma.

Desde otros puntos, Lynn y las demás hermanas miraban a la destruida Espectro de Lyacon, quien no paraba de llorar por todo lo que había vivido en esos momentos. La castaña deportista bajó la mirada y lanzó un suspiro profundo.

- Hay veces en las que, en todas las guerras, nadie desea perder a la gente que ama, sin embargo, es como una lotería: Nunca sabrás a quién le tocará caer en combate.- Dijo la chica castaña, mientras que se quitaba el Casco de la Harpía y miraba hacia el Norte.- La Casa de Cáncer es la que sigue.- Sostuvo ella y vio a Máscara de la Muerte avanzar hacia ellas.

- Sí, esa es la que viene. Luego queda Leo y las otras.- Mencionó el italiano con seriedad, pero en ese momento, la calmó cedió ante la caída de una cierta rubia.

- ¡LORI!.- Gritó Lincoln, quien corrió hacia ella y con la ayuda de Afrodita de Piscis. El peli celeste sueco la ayudó a levantarla, recostándola contra unas rocas pero la chica rubia se encontraba muy mal herida y no parecía haber forma de curarla.

- Rin, ¿puedes sanarla con tu Cosmos?.- Preguntó Lincoln a ella, siendo la pelirroja en acercarse para verla y ésta procedió con llevar a cabo dicha acción, sin embargo fue Lori la que detuvo a aquella, mirándola a los ojos.

- No tienen tiempo...deben seguir...de prisa.- Pidió la rubia con la voz quebrada.

- ¡¿Qué?! ¡No te pienso dejar aquí!.- Se negó el albino en irse sin ella.

Ésta lo miró un buen rato, su mirada seria estaba clavada en el muchacho, no podía cuestionarla, pero tenía razón; si no se iban, ellos iban a perder el tiempo y más cuando el peligro aumentaba a cada momento. La rubia señaló hacia la Casa de Cáncer y escupió sangre al ver que tenía una herida un tanto seria en su cuerpo tras haber sido alcanzada por UnLori durante la Batalla de la Casa de Géminis, ya no podía más y sentía que, poco a poco, el último rastro de Cosmos que llevaba consigo, iba desapareciendo.

- Deben seguir...no piensen en detenerse por mí ni nada por el estilo.- Dijo Lori, sintiéndose más cansada, tomándole las manos a Lincoln.- Lamento mucho si en el Pasado no fui una buena hermana mayor, fui una tonta, en todo...- Continuaba hablando con pesar en su voz.

- Lori...- Se acercó Leni al ver a su hermana estar en aquel estado.- ¡No digas eso, todas aprendimos la lección, por favor, no te mueras!.- Rogaba la muchacha, mientras que Alexander la abrazaba con fuerza a su novia.

- Leni...yo...¡AGH!.- Iba a decirle la rubia pero se detuvo al alzar un grito que provenía de su cuerpo.-

- ¡Lori!.- Gritó Lincoln, abrazándola.- ¡No nos dejes, por favor!.- Pedía el chico, mientras que la abrazaba.

- Déjenme...al...lado...de...mi Bubu...Osito.- Fue el último que hizo ella y de ahí la dejaron junto a su novio, quien lo abrazó con fuerza.- Ahora, váyanse, deben seguir, no pierdan el tiempo o todo estará perdido.- En ese momento, en contra de las órdenes que él había impuesto, Lincoln debió obedecer, llevándose consigo a sus hermanas.- Chicas, lo lamento, por todo lo que causé...Leni...cuando volvamos a casa...quiero que quemes ese maldito vestido mío.- Pidió la rubia ante su hermana.

- No digas eso, Lori, ya es cosa del Pasado. Yo quiero que vuelvas con nosotros.- Fue el ruego que hizo la otra rubia a ella.

- No tenemos una buena relación, Lori, pero aún así...- Añadió Alexander, quien estaba llorando mucho por lo que estaba ocurriendo.- ¡Maldita sea!.- Gritó y corrió para abrazarla.

- Tienes que ser fuerte, Alex, como siempre lo has sido. Debes proteger a Lincoln como su "Mano Derecha" y en especial a Leni.- Le pidió Lori al joven escarlata, quien no quería soltarse de aquello por el que estaba llevando a cabo.

Era doloroso tener que despedirse, incluso para Lincoln, pero en medio de todo lo que se estaba gestando, Máscara de la Muerte miró hacia la Casa de Cáncer, su territorio en la Tierra Original y en donde tenía el control total. Sin embargo, ahora que Helena estaba en peligro, éste apretó los puños con fuerza y vio que los chicos iban despidiéndose de Lori.

- Te prometo que hallaré la forma de traer a Bobby a la vida, lo mismo a ti, hermana.- Juró el albino, dejándola a ella abrazada a su novio y de ahí procedía con secarse las lágrimas de sus ojos.- Andando, chicos, tenemos que seguir.- Pidió éste e iniciaron una marcha silenciosa, envuelta en luto y dolor por las últimas bajas ocurridas.

Mientras que se iban, Lori extendió su mano hacia ellos y soltó su último suspiro.

- Vayan...triunfen y derroten a la Diosa Athena del Caos y a las UnLouds...háganlo...por Bobby...y por mí.- Fueron las últimas palabras que dio la Jueza Lori de Wyvern, mientras que caía abrazada a su novio, cerrando los ojos para siempre.


(Xaxas, OST del "World of Warcraft: Cataclysm")

Oyó pasos que venían desde las sombras, un grupo de seres negros traían consigo a aquella prisionera, la cual estaba aterrada por lo que estaba presenciando. Había llevado muchos días encerradas en los calabozos del Santuario y ahora que lo habían soltado, UnLucy, la responsable de tener aquel sitio bajo su control, la Casa de Cáncer y siendo ella la Santo de Oro de aquella Constelación asignada por Tomoe, se dirigió hacia Helena, quien tenía su mirada clavada en ella y más por el odio que sentía por todo lo que le hizo.

- Oh, veo que UnLori ha muerto, no me importa, cumplió su papel. Ella no era más que una pieza en este plan pero cuando UnLisa se encargue de traerla a la vida, podremos disfrutar de tener a Linky en nuestras manos. Sin embargo, contigo, Helena, owwww, pobrecita, Helenita, ¿quieres volver a casa con tus hermanos? ¿No te gustaría que los trajera aquí para que sean mis Soldados?.- Preguntaba con aires de burla y superioridad hacia ella, llevando a que ésta le escupiera en la cara. Se quitó aquella flema de su rostro y le dio una bofetada muy fuerte en el rostro.- ¡No me intentes engañar, puta! ¡Estás jugando con fuego!.- Le advirtió la ex-gótica, agarrándola con fuerza del cuello.

- M...M...Máscara...Más...Máscara de la Muerte vendrá...y te hará pedazos. Juró la florista, mientras que UnLucy la tiraba contra el piso.

- ¡Jajajaja! ¿En serio?.- Preguntó la rubia con ese aire de superioridad.- Pues que venga, ansío añadirlo como mi más valiosa "Teniente" dentro de las filas de mi familia.- Tiró más leña al fuego y procedió a calmarse.- Llévense a esta puta de mi vista, átenla en la entrada; quiero destruirlo, no solo física, sino emocionalmente a ese Caballero Dorado para así tener a Lincoln. Solo necesitamos una buena "brecha" en sus filas.- Ordenó y aquellas "Sombras" partieron para obedecer los mandos establecidos, arrastrando a la chica por el suelo hasta llegar a la entrada de la misma.

UnLucy caminó hacia el exterior, el clima se mantenía nublado y frío, un viento hacía mover el polvo del suelo, llevándolo a desaparecer de la zona. El lugar estaba en calma pero para aquella ex-gótica, la muerte de UnLori la llenaba de rabia, había hecho ese "acto" para que Helena no sospechara de lo que realmente sentía y era dolor puro. Quería matar a los responsables que se atrevieron con acabar con la vida de su hermana mayor pero ahora debía conservar sus fuerzas si quería ganar y matar a Máscara de la Muerte. Justo en ese momento, una figura de largos cabellos negros apareció a su lado, deteniendo la marcha y quedando cara a cara con ella.

("Friends in War", Soundtrack de "Windtalkers")

- Perdón si la interrumpo, Señorita UnLucy.- Habló aquella segunda gótica.

- No tienes por qué dirigirte a mí como tu Superior, UnHaiku, dime, ¿cómo van los avances?.- Deseó saber ella al respecto de la máquina del tiempo.

- Está llevando mucho empeño.- Respondió la chica seriamente.

- Ya veo y de UnLemmy, ya destruyeron la Sapuris?.- Lanzó otra pregunta pero esa otra persona se encogió de hombros.

- Perdimos rastros con UnLemmy en la Tierra Original, solo tuvimos respuestas sobre bajas en sus filas.- Informó la peli negra, mientras que UnLucy cerraba los puños con fuerza.

- ¿Acaso no saben pelear esos "Plagados"?. No importa, ya los vencerán a esos inútiles.- Auguró la ex-gótica y partió hacia el interior de la Casa de Cáncer.- Haiku, hazme un favor. Si algo me pasa, quiero que te quedes al lado de mis hermanas, ¿sí?. No sé qué puede llegar a pasar pero ya tenemos dos bajas y perdimos tres Casas Zodiacales, si "La Resistencia" y sus Aliados siguen hasta aquí, todo estará perdido.- Le encargó esa misión a la chica.

- Lucy...yo...- Intentó en convencerla para esta a su lado.

- Ve, Haiku, cada segundo cuenta.- Insistió la peli negra y tuvo que obedecer, partiendo de allí con rumbo al Norte.

Pronto, la joven se preparó para enfrentar a sus enemigos, éstos no tardarían en llegar y más al tratarse de uno que buscaba vengarse por el secuestro de su novia.


Por su parte, en el Palacio Imperial, la Diosa Athena del Caos había recibido a un emisario, el cual traía noticias cada vez más graves. La situación se estaba tornando complicada para ellos y más con las enormes bajas que los "Plagados" estaban recibiendo y ahora que se aproximaban al Cuarto Templo, solo tenían que prepararse para el momento en el que el martillo golpeara con todas sus fuerzas sobre ellos. Tomoe lo calmó, no había necesidad de miedo o desesperación, la sonrisa que ella enarbolaba era de complicidad, ya que no le importaba si las UnLouds morían o si seguían vivas. En el segundo caso, ella misma ordenaría matarlas a sangre fría por haber "cumplido con su contrato", sin embargo, no había forma de que pudieran recuperar los Templos caídos en manos de "La Resistencia" y sus Aliados, los cuales avanzaban velozmente hacia ellos.


Mientras tanto, en la Casa de Libra, UnLuna estaba al lado de Sigurd, quien permanecía en alerta, UnChunk lo miraba con odio pero se mantenía tranquilo, tarde o temprano desataría su plan en contra de ese Nórdico. Por su parte, Riden Bleach estaba pensativo, no sabía si esto era necesario, él estaba averiguando sobre su Pasado, pero no podía evitar sentir rabia al recordar las palabras que Raizer le había dado a él.

- "Llegas a abandonar la Casa de Leo, serás ejecutado como todo traidor, ¡¿oíste?!".- Escuchaba las palabras del Guardaespaldas de Tomoe, quien lo había amenazado de muerte.

Lo odiaba, Riden sentía una profunda furia al recordar como esa persona lo tenía agarrado del cuello, igual que un prisionero a la horca. Él tenía otro objetivo en mente, no el de ser un "Custodio" para un Templo Zodiacal, sin embargo, a la hora de conocer a sus Camaradas de Armas, Raizer había sido con el que menos se llevaba. Compartían un mutuo odio que corría por sus venas, empezando por el misterioso viajero, quien no podía estar bajo las órdenes de ese otro personaje, mientras que Raizer por el simple hecho de que lo consideraba un futuro desertor y, conociendo las reglas del Santuario, tenía en mente lo que le ocurría a dicha gente si intentaban huir.


("The Day of Night", versión extendida, OST de "Silent Hill 2")

Avanzaban en silencio, Ronnie Anne iba secándose las lágrimas con un pañuelo al seguir sufriendo por la muerte de Bobby, las chicas estaban en silencio, no podían creer que Lori había muerto también. Kazuya se encontraba al lado de ellas con Rin, Tenma y Kazumi, mientras que Alexander no se separaba de Leni y Lincoln por temor a que algo pasara. Fue entonces que clavó la mirada hacia el Norte y luego para lo que fue una vez Royal Woods, preguntándose tantas cosas, tantos misterios, tantos engaños y muertes ¿a cambio de qué?. De nada, porque el poder que las UnLouds habían recibido, no era más que un engaño, una vil traición hacia ellas mismas.

- Hay veces que me pregunto si esto es un sueño.- Decía el Bosnio con un tono serio y provisto de preocupación.-

- ¿Por qué?.- Preguntó Lincoln a él.

El joven se encogió de hombros, mirando hacia el Sur y luego para el Norte.

- Uno no sabe cuándo y dónde puede irse todo al carajo, sin embargo, me pregunto cómo habrá sido el comienzo de esta peste. No es como las películas de zombies donde se produce en un laboratorio y luego sube a la superficie, sino que todo puede llevar a que alguien, incluso una familia, se convierta en lo que son por motivos personales, más allá de su verdadero objetivo. Tal vez un día, nosotros terminemos luchando contra enemigos mucho peor, no sé, incluso con el propio Olimpo.- Decía con temor en su voz y eso podía ser verdad. Nadie estaba exento de los conflictos y uno así podría producirse en cualquier momento.

- Ojala no sea así, ya tuvimos más que suficiente cuando pelearon contra Apolo.- Le hizo recordar Máscara de la Muerte y fue entonces que divisó la Casa de Cáncer, deteniendo la marcha.- "Helena, aquí estoy. Resiste".- Pidió el italiano en esos momentos.


Un "chispazo" llamó la atención de UnLucy, ésta salió de sus pensamientos y caminó hacia el Centro del Templo del Cangrejo, preparándose para la próxima batalla que iba a estallar en cualquier momento.

- ¿Así que por fin llegas, Máscara de la Muerte?.- Se preguntó y la Armadura Dorada de Cáncer brillaba a más no poder.- Muy bien y veo que viene Lincoln con ustedes, esto se va a poner muy divertido.- Auguró UnLucy, mientras que se oían sus pasos por todo el lugar y aguardaba para que la "fiesta" diera su comienzo.


A su vez, en las afueras de la Casa de Cáncer, los espíritus de Manigoldo y Death Toll fueron llegando hacia aquel sitio, guiado por el peli azul del Siglo XVIII, ambos amigos tenían un "asunto" pendiente, a alguien a quien animar y volverle hacer recordar su Pasado, quién era y su poder con el que inspiraba terror en sus enemigos.


Nuevo capítulo, uno "tranquilo", porque el próximo va a ser más largo y con combates. Y sí, por desgracia, Lori también cayó como su novio y esto, como dije, es solo el principio de las bajas que pueden producirse. A su vez, UnLucy está lista para enfrentarse a Máscara de la Muerte y él tiene pensado salvar a Helena sin importar las consecuencias, pero ¿cuál será el "apoyo" que Manigoldo y Death Toll de Cáncer le darán? ¿Qué pasará en las demás Casas Zodiacales?. Eso lo veremos en el capítulo que viene de este fic.

Mando saludos y agradecimientos para:

* FreedomGundam96.

* lady-saintiasailor.

* LeoneEpsilon.

* RCurrent/Raginhard.

* AnonimousReader98.

* marati2011: Sí, Bobby cayó con honor y gloria en combate, por sus seres queridos y esto es solo el principio. A prepararse.

* LucasAbad0.

* El Caballero de las Antorchas.

* Omega Fire-21.

* King Alan-Mords.

* Caballero del Viento.

* Banghg.

* Lord Jedi Franco: Es verdad, amigo, hay que estar unidos, como bien decís y lo mismo el "Martín Fierro", porque sino los de afuera nos aplastan.

* J0nas Nagera.

* eltíorob95.

* Plagahood.

* Y los demás.

Cuídense, amigos, buen inicio de día Miércoles de mi parte y será hasta el próximo capítulo:

Capítulo XXXVIII: La Batalla de la Colina del Yomotsu.].