Capítulo 39. De Hora de Aventura. -Cosmos, la vida-
7ta temporada de la serie
Titulo «Estacas, parte 1: Despertar nocturno»
Hola a todos y bienvenidos a otra actualización de esta historia que tanto les gusta.
He tardado en actualizar, pero se debe a que he estado escribiendo otros capítulos y practicando mi dibujo donde esto más activo en Amino.
Sin más, disfruté esta historia como yo lo disfrute escribiéndola.
► -: Acción que hacen o narraciones en un P.O.V
► **: Pensamiento.
► «»: Resaltar algo.
► (): Aclaración o significado.
►/ /: Comentario mío.
►Otro idioma.
►...: Salto de escena y la barra grande en la historia es un salto de escena mayor.
► [ ] : Lugar, fecha u otro de importancia
►No soy dueño de Hora de aventura.
►Disculpen las faltas ortográficas, errores e incoherencias que encuentren.
Anteriormente…
Inferius: Dejemos que la prometida hable.
Finn: Espera, ¿prometida?
Bonnibel: Sí, voy a casarme con Leo. –Muestra su argolla la cual no habían visto viendo ambos jóvenes- Pero no es lo importante ahora. Finn, lo que pasará es que Leo no es quien alguien… normal.
Finn: Okey… pero, ¿Qué tienes que ver esto? Ya sé que Leo no es humano, pero es algo parecido, ¿no?
Bonnibel: No Finn, Leo es… bueno, podríamos decir que es parecido a lo que es Prismo, pero aún mayor.
Finn: Sé que Leo es poderoso, pero Prismo están en el centro del multiverso.
Phoebe: El verdadero nombre del señor Leo es Cosmos.
Finn: Un poco de acuerdo con lo que hace, pero creo que están exagerando un poco. –Dejando la cocina, Inferius camina en dirección al héroe y al poner una mano en su cabeza, los ojos de Finn se iluminaron mientras daba un largo suspiro-
Inferius: Con esto basta. –Soltando al héroe, éste se acuesta un poco más en el sillón-
Phoebe: ¿Qué hiciste Inferius?
Inferius: Lo necesario para que sepa lo suficiente…
Continuamos…
Bonnibel: Finn, ¿estás bien? –Preocupada por su amigo el cual no dejaba de tener su mirada perdida en el vacío, las leves sacudidas no lo regresaban a sus sentidos- Inferius, ¿qué le mostraste exactamente?
Inferius: Como dije princesa, lo necesario para que esté al tanto. Además, supe que Gran C hizo una copia de Finn como la está haciendo periódicamente de ustedes. –Las señala- Tome su antigua copia, la incorpore y le di un poco de mi presencia para que pudiera ver sus recuerdos como si fueran videos los cuales pueden ver detalladamente.
Phoebe: Si hiciste eso con él, ¿por qué no lo hiciste con nosotras para evitarnos tantos conflictos?
Inferius: Simple, si hubiera decidido hacerlo, tendrían serias secuelas. Sin contar el hecho de que ustedes han estado más en contacto con nosotros de lo que ha hecho este pequeñín…. Aunque no del todo solo.
Bonnibel: ¿Qué quieres decir?
Inferius: En un comienzo, tenía unas cuantas sospechas al respecto, pero luego de realizar varias pruebas y siendo una la clave, logre darme la respuesta que suponía. –Ambas mantienen miradas sin entender lo que decía- Ash… lo que digo es que él ya estaba influenciado por alguien parecido a Gran C.
Phoebe: Pero, ¿Quién puede ser igual que él señor Leo? –Sin tener aún mucho conocimiento de lo que pasa, la respuesta surge-
Bonnibel: Sus hermanos. –Asiente levemente- Pues claro, sus hermanos son a grandes rasgos los pilares de los sentimientos y el del cuerpo… Pero, ¿por qué querían a Finn?
Inferius: Eso es algo de lo cual no conozco, pero una cosa es segura, ellos ya deberían de estar varios pasos adelantados a los que creemos.
Phoebe: Aun no comprendo algo, ¿el señor Leo tiene hermanos?
Bonnibel: Sí, aun no los he conocido ya que ellos están atrapados en el lugar donde fue creado Leo, por lo tanto, ellos no pueden salir siendo Leo el único que fue dejado afuera.
Phoebe: Pero, si son sus hermanos, ¿por qué decidieron influenciar a un amigo suyo?
Inferius: Creo que estas más familiarizada. –Se sienta a su lado- Dime, Phoebe, ¿acaso no hubieras hecho lo que sea para salir de tu lámpara si los años pasaran y solo hicieras las mismas cosas por la eternidad?
Phoebe: Bueno… yo… creo que sí.
Inferius: No los catalogo como malvados, pero se están llevando por la desesperación de querer salir. Pero desconozco el plan que tengan para lograrlo. –Cansándose un poco por la intriga, el joven humano reacciona un poco- ¿Quieres un snickers?
Finn: Ahora comprendo… -Mira a su rosada amiga- Bonnie, ahora tengo en claro las cosas que sucedieron… todas esas veces en las que Leo realizaba tales acciones eran porque es parte de lo que hace. –Observa sus manos las cuales temblaron un poco- Y yo lo culpe hace años porque casi morías…
Bonnibel: Oh Finn, no tienes por qué culparte de esa forma. Eras más joven y no entendías la situación, al mismo tiempo que yo tampoco lo conocía completamente.
Finn: Esta bien… -Ahora mira a la reina de fuego- Phoebe, ahora sé qué me pasó exactamente cuándo te hice luchar contra Simón. –Eso tomo la atención de todos-
Phoebe: ¿Qué cosa Finn?
Finn: Al principio, cuando Simón se debilitó con nieve, yo supe que era un gran dolor para ti, por eso, decidí alejarme de esa sensación que estaba creciendo en mí. Pero ahora sé que alguien me ínsito.
Inferius: Bellator… -Asintió- Ese tipo, también es responsable del poder, tanto metafórico como contextual a la palabra.
Finn: Sí… recuerdo que me dijo algo sobre la debilidad que sufrías y que la única manera de que pudieras superarlo era que siguieras luchando. Intenté negarme, pero luego me llene de una satisfacción y un gran deseo de ver esa lucha que me nubló el juicio…
Phoebe: Espera Finn, ¿Estás diciendo que el hermano del señor Leo te ínsito a que luchara y termináramos?
Finn: Puedes creer que intento respaldar mi error con él, pero te puedo jurar que ahora que se las cosas, eso fue lo que pasó. –Mira a Inferius- Inferius, ¿ya no podrá incitarme a luchar?
Inferius: Descuida, todos los presentes en esta casa están protegidos por la esencia de Gran C. Ningún Etitanem Omnis puede afectar a otro si este no se lo permite. –Da un suspiro de alivio- *Al menos hiciste algo bueno para mí, en cierta manera* -Sin querer admitir que, gracias a esa pelea, él no hubiera convivido tanto con Phoebe-
Bonnibel: Creo que ya hemos revelado muchas cosas que hicieron, y lo mejor sería mantener la cabeza fría para no hacer ninguna locura. –Sintiendo la pequeña ira en ascenso de la reina presente, ella daba leves suspiros para calmarse- ¿Mejor?
Phoebe: Sí… eso creo.
Bonnibel: Finn, ahora que ya sabes al respecto de quién es en realidad Leo, me gustaría que en verdad cuidaras este secreto.
Finn: Lo juro, nunca me atrevería a traicionar a un amigo. –Un poco mejor, su amigo de saco estaba meditando unas cuantas cosas-
Bonnibel: Muy bien Inferius, cuenta la siguiente parte de tu plan.
Inferius: ¿Cuál plan…? ¡Ah, el plan! Sí, ese plan. –Ella da un suspiro de resignación- Bueno, próximamente pasara un evento el cual tienes que lograr princesa. Sólo así podremos hacernos de otra pieza fundamental, pero te puedo asegurar que saldrás muy lastimada.
Bonnibel: No creo que a Leo le guste que sea herida, aunque pueda regenerarme, es doloroso.
Inferius: No princesa, nunca hable de ser herida físicamente… Bueno, tal vez un poco. –Bajando las escaleras, Solan llegaba vestida con una especie de bata- Pronto les revelaré más parte del plan, hasta entonces, Phoebe y yo nos retiraremos.
Phoebe: ¿Y eso?
Inferius: Créeme, está será una pelea la cual no nos corresponde. –Mira a la mujer planta- Solan, dime, ¿qué tan buena eres con el arco?
Solan: Fui entrenada para poder utilizar cualquier tipo de arma blanca, tanto a carta como a larga distancia. ¿Por qué la pregunta, señor Inferius?
Inferius: Digamos que tendrás que atravesar ciertos pechos con estacas. –Viendo por la ventana, una figura se acercaba- Nos vemos luego, y déjenme decirle que la comida me quedo ¡Exquisita! –Desapareciendo junto Phoebe, Leo entra por la puerta-
Leo: He vuelto Bonnibel. –Cerrando la puerta con seguro, mira a Finn- Hola Finn. –Siendo el ambiente un poco diferente, su prometida tenía una cara que él ya reconocía- ¿De qué me perdí?
[Reino plantae]
-Antes de que amaneciera, en un cuarto algo subterráneo, se encontraba Dicentra la cual estaba frente a una especie de cúpula que tenía un forrado el cual no le permitía ver lo que había adentro, pero ella ya lo sabía-
Dicentra: Buenos días, espero que hayas dormido bien. –Con su bastón, al lado mientras un brillo era succionado por la cúpula- Sí que tenías hambre, pero descuida, procura mantenerte fuerte.
-Mientras acomodaba unas cosas en el cuarto, vio en el suelo que había más hojas secas de lo habitual, eso le provocó un semblante serio y triste-
Dicentra: Ya son más ahora… -Levantando los guantes los cuales estaba usando, su tono de piel verde vivo estaba cambiando a uno pálido en las puntas- No me queda mucho tiempo… -Mirando la cúpula, pone una mano y vuelve a tomar su bastón- Crece, que ya no estaré mucho por aquí.
-Con una sonrisa amarga, deja el cuarto el cual fue cubierto por un campo de energía y varios guardias los cuales eran de los más fuertes del reino-
-Siguiendo su camino a la sala del trono, estaba su leal amigo quien estaba escribiendo en una libreta mientras delegaba órdenes a otros trabajadores que asintieron y se fueron del lugar-
Mush: Buenos días reina, parece ser que se levantó antes de que pudiera darse su baño de los primeros rayos de luz.
Dicentra: Buenos días Mush. Y sí, tenía varias cosas las cuales tenía que hacer antes de que fuera al hogar de mi señora junto a Marceline. El camino que tomaremos aun esta oscuro por su ubicación entre los bastos árboles del bosque.
Mush: Hablando de ella, ¿seguirá en su cuarto dormida?
Dicentra: Bueno, ella es en parte vampiro, por lo que suelen dormir de día… Sabes, nunca me había planteado eso antes.
Mush: Al parecer ya les di un tema para que conversen mientras van de camino. Por mi parte, ya estoy a punto de terminar los preparativos para el evento. –Ojea todo lo que escribió en los días y noches previos- Si mis cálculos son correctos, será dentro de 3 días.
Dicentra: Si que sabes trabajar, ¿no creas que me vas a quitar mi cargo como administradora en jefe? –Con un tono juguetón, le da un leve golpe en su brazo-
Mush: Ya veremos, tal vez pueda que pase o no. –Con una sonrisa retadora, alguien más entra a la sala- Buenos días, reina Marceline, espero que la estancia en nuestro reino haya sido de su agrado.
Marceline: Si fue agradable la noche, muchas gracias por preguntar.
Dicentra: Hola Marceline, estaba preparando unas cuantas cosas antes de que nos vayamos, espero que no haya sido ningún inconveniente.
Marceline: Para nada, creo que me apresure un poco al ver que el sol estaba saliendo, ya sabes, no es una sensación agradable el quemarte vivo.
Dicentra: Entonces nos vamos. –Mira a su consejero- Mush, te encargo el reino mientras voy en mi viaje, no llevare escolta alguna ya que no queremos llamar la atención.
Mush: Si las cosas empeoran, lo sabremos e iremos a su auxilio. –Se inclina un poco- No se preocupe mi reina, el reino estará en buenas manos velando por su regreso. –Asintiendo, ambas chicas se alejan dejándolo en el trono- Ya salieron del reino.
Inferius: Perfecto, es hora de consigamos una nueva pieza. –Apareciendo en el trono, da un chasquido el cual altera un poco la rotación de la tierra, volviéndola más lenta y rápida en ciertas horas-
…
-Siguiendo su camino en dirección a la casa de Bonnie, habían pasado ciertos paramos donde el sol era extrañamente más abrasador al igual que estaba encima de ellas como si ya fuera medio día. Aunque Marceline había sido cubierta por ramas de Dicentra, sufrió una que otra quemadura por los rayos de luz del sol-
-Cuando estaba a punto de llegar, vieron a la distancia a Solan la cual estaba realizando varios cortes a unos troncos secos mientras Mentita estaba con un hacha cortando varias veces uno-
Dicentra: Solan, es bueno verte tan activa. –Sorprendiendo al paladín, esta envaina su espada de espina en su funda y se inclina ante su reina-
Solan: Mi reina, es un privilegio contar con su presencia el día de hoy. –Observa a los lados como si estuviera buscando algo o a alguien- Por cierto, ¿quién la acompaña? No sería bueno que se quedará sin su escolta.
Dicentra: Descuida, estoy junto con mi amiga Marceline. –Aunque no podía verla, ella señala el bulto de hojas en su espalda el cual se sacudió para mostrar que estaba un pequeño murciélago escondido el cual saludo- Si no es mucha molestia, me gustaría hablar con mi señora.
Mentita: Está dentro de su casa enseñando a la joven Goliad, creo que está teniendo su clase modales. –Acercándose a la puerta, la abre tras poner su mano en la perilla la cual brillo de un color celeste tenue- Síganme.
Solan: Recogeré lo que estábamos haciendo, no puedo permitir que el patio de mi señora tenga esta fachada. –Asintiendo, se adentran a la casa- Que curioso, me pregunto el por qué habrán venido tan casual.
-Tras cruzar la puerta, por una extraña razón, Marceline sintió que su mente y emociones se habían calmado, como si una gran presión y hostigamiento hubieran sido quitadas y envueltas en una capa cálida-
Mentita: Madame, tenemos visitas. –Entrando a un cuarto, esperaron un poco hasta que salió Bonnibel la cual tenía prendas de vestir casuales de colores fríos siendo entre rojizos y morados-
Bonnibel: Mentita, ¿podrías seguir con las clases de Goliad? –Dice mientras estaba aún en la puerta- Aún le faltan unas cuantas lecciones para que pueda descansar.
Mentita: No será ningún problema. –Asintiendo, ella cierra la puerta y al mirar a su sala, se topa con alguien que llevaba tiempo sin ver-
Bonnibel: Hola Dicent… -Quedando en silencio, vio a quien era su mejor amiga, aquella vampiresa la cual llevaba tiempo sin ver desde aquella ocasión en que la ayudo a recuperar a Hambo- Hola, Marceline.
Marceline: Hola Bonnie. –Aunque se quedaron en silencio, ambas compartían ciertas miradas fugaces una a la otra, cosa que hacía incomoda la situación por lo que la reina planta decidió intentar romper la situación-
Dicentra: Vaya, creo que el sol de esta mañana fue muy caluroso. Mi señora, ¿me permitiría ir y preparar algunas bebidas para todos?
Bonnibel: Si claro, los vasos están en el estante de arriba. –Asintiendo, se retira a lo que ambas quedaron solas- Entonces… ¿cómo has estado? –Ofreciéndole asiento, ella toma lugar en un sillón individual-
Marceline: No mucho, salir de un lagar a otro, vivir en la noche, ir a fiestas. Creo que no ha cambiado mi forma de ser. –Siendo que casi la mayoría era cierta, sufría ciertas depresiones y estrés mental por la constante pelea de sus sentimientos- ¿Y tú? Escuche que perdiste tu reino. –Eso cambió el semblante neutro de ella a uno un poco triste- Lo siento si lo dije así.
Bonnibel: No, descuida, ya superé eso. –Da un suspiro- Es cierto que perdí mi reino, perdí a mis súbditos, perdí el trabajo que me costó más de 700 años hacer por un patán que manipulo a mi gente e hizo que fuera desterrada. Ahora estoy viviendo en esta casa junto a mi leal súbdito, mi paladín, mi hermano, mi hija genéticamente creada y Leo. –Eso último fue una punzada, pero no tan grande como otras veces-
Marceline: Lamento mucho que lo perdieras… entonces, ¿intentaras recuperarlo?
Bonnibel: No, no tengo intenciones de recuperar mi reino. –Eso no se la esperaba- Podríamos decir que, gracias a ello, me he desecho de una gran carga la cual estaba arrastrando por años y no me había sentido así desde que nos conocimos. –Mira su hogar- Ahora puedo comenzar de nuevo sin que cometa los mismos errores que había tenido antes.
Marceline: Wow, parece que al fin escogiste escuchar mi consejo. –Con una ligera sonrisa en su rostro, Bonnibel no pudo ocultar una risa sincera-
Bonnibel: Tenías razón, en verdad no sé qué estaba pensando en esos entonces, creo que siempre fue una pequeña manía mía. –Aunque quedaron un poco calladas, soltó la pregunta- Por cierto, es cierto que eres bienvenida en mi casa, pero, ¿a qué debo tu visita?
Marceline: ¿Por qué preguntas eso?
Bonnibel: Bueno, generalmente si hubiera venido Dicentra, hubiera llamado de antemano y con cierta escolta, pero vino contigo. Además, no viniste con ropa que te protegiera del sol siendo que prefieres venir de noche.
Marceline: Es cierto, podrá sonar mal, pero vine porque necesito que me ayudes.
Bonnibel: ¿Qué paso? –Con preocupación, su vampírica amiga da un suspiro- ¿Te encuentras bien?
Marceline: Bueno, no del todo… Bonnie, me gustaría que me ayudaras a ya no ser más un vampiro.
Bonnibel: ¿Eh…?
Marceline: Así como lo escuchaste, ya no me interesa ser más un vampiro. –Entrando con cuidado, Dicentra traía en una bandeja unos vasos llenos de agua los cuales dejó en la mesa central- No lo puedo soportar más.
Bonnibel: Marceline, pero… ese cambio es tan radical. Estamos hablando de dejar de ser algo que ya está pegado a tu sistema desde hace siglos. Supongamos que podemos separar la maldición de vampiro, pero, ¿qué usaremos para rellenar el espacio?
Marceline: Por eso vine contigo. Pude haber ido con un mago para que realizara hechizos, pero no tomaría las mismas medidas que realizarás tú para evitar problemas… Por favor Bonnie, ya no quiero ser más un vampiro. –La toma de las manos- Te lo ruego.
Dicentra: Mi señora, si puedo decir algo, es que yo ayudaré en lo que pueda para que el deseo de Marceline se pueda hacer realidad. –Meditando un poco, da un suspiro a lo que asiente-
Bonnibel: Está bien, tratare de hacer lo que pueda para ayudarte para quitarte tu maldición. –Es repentinamente abrazada por ella-
Marceline: Muchas gracias Bonnie, sabía que puedo contar contigo. –Separan el abraza- Tú dime que necesitas y lo haré.
Bonnibel: Primero tengo que realizarte unos cuantos estudios para poder basarme en algo, puedes ir yendo a mi laboratorio que está bajando las escaleras, recuéstate en la mesa que tiene muchas máquinas y cables. No tienes que preocuparte, solos harán el resto. –Asintiendo, se retira junto a Dicentra- Qué cosas… Inferius.
Inferius: ¿Sí? –Resuena en la cabeza de ella- Si mal no recuerdo dije que no estaré presente por el momento.
Bonnibel: Creo que no necesito decirte que sucede, así que pido tu consejo para saber la forma en la que pueda completar la parte faltante de Marceline. –Con un leve humo rojizo, los vasos cambiaron su contenido a un líquido rojizo, morado y marrón- ¿Qué fue eso?
Inferius: Digamos que me prepare para tu respuesta, sin más, me retiro. –Deja de sonar su voz a lo que mira cada líquido y vio en uno el dibujo de almas, otro de rostros demoníacos y el último espirales- Posdata, no los bebas.
-Tomando los vasos, baja por las escaleras con cuidado. Llegando, Marceline estaba siendo analizada completamente, con los pocos signos que podía emitir, estos eran apuntados en una computadora la cual lo mostraba en una pantalla holográfica-
Bonnibel: Creo tener la forma para ayudarte. –Deja los vasos en una mesa- Pero debo de preguntarte otra vez si en verdad estás segura de esto. –Abriendo una especie de cámara cilíndrica parecida a una cama de bronceado, la vampira se adentra sin titubear-
Marceline: Estoy completamente segura. –Acomodándose, cierra la compuerta y una especie de cabina se abre con unos tubos que fueron puestos en cada baso los cuales fueron vaciados completamente provocando que una luz verde se encendiera-
Dicentra: ¿Qué es esta máquina, mi señora? –Tomando unos lentes protectores que le dio Bonnie, se los coloca-
Bonnibel: Esta máquina la cree para que sirviera como un purgador de energías negativas en un cuerpo, fue todo gracias a aquella vez que el Lich tomo posesión de mi cuerpo y no pudieron ayudarme. –Tomando sus propias gafas, pone su mano en una gran palanca- ¿Estás lista?
Marceline: Hazlo. –Sin más, bajó el interruptor y con ello fue envuelta en una especie de luz azul blanquecino brillante, en su cuerpo sintió como miles de agujas perforaban su ser y succionaba mientras otras inyectaban-
-El proceso fue más que doloroso, como si estuvieran arrancando parte de tu cuerpo, una sensación que no había sentido en años la azotó de golpe, el latir de su corazón. La sangre oxigenada empezó a fluir en su cuerpo mientras se vio en la necesidad de dar largas respiraciones y como si fuera cauterizada en su cuello, aquellas marcas fueron quemadas-
-Durando unos cuantos minutos, el proceso terminó como residuo una sustancia la cual fue vertida en un cubo cristalino con sus bordes y esquinas de un metal dorado opaco. Viendo lo que había quedado, lo levanta con cuidado y lo pone dentro de una especie de caja fuerte-
-Por su parte, Marceline estaba sudando, dando grandes bocanadas de aire mientras estaba temblando. Después de esa tortura, su cometido se volvió realidad-
Bonnibel: Dime, Marceline, ¿cómo te sientes?
Marceline: Yo… yo… me siento fatal. Me duelen partes del cuerpo que no sabía que podían dolerme. –Abriéndose aún más la compuerta, intenta levantarse, pero desiste- Y también muy débil.
Bonnibel: Eso se debe a que tu cuerpo biológico está funcionando otra vez después de tantos años. –Sacando una manta, envuelve a su vieja amiga- Debes de descansar, intenta dormir y cuando creas tener la fuerza suficiente para levantarte, te preparare algo de comer.
Marceline: Gracias… -Sintiendo pesado sus parpados, sucumbe al mundo de los sueños-
Dicentra: Mi señora, ¿en verdad logró liberarse de su maldición?
Bonnibel: En verdad lo hizo. –Ambas se van del laboratorio- Ahora ella podrá volver a tener aquella vida mortal que tanto deseaba. Aunque me gustaría realizarle más pruebas para poder descartar todo… Si gustas, puedes quedarte.
Dicentra: En verdad sería un honor, pero me gustaría aprovechar el tiempo libre para estar al tanto de su ceremonia, no falta mucho para que sea.
Bonnibel: Es cierto, quién creería que sería tan pronto. Hasta parece que es un sueño que tenía hace años cuando conocí a Leo. –Mira su anillo con cariño-
Dicentra: Le puedo asegurar que las cosas saldrán para bien, me aseguraré que así sea. –Inclinándose, ella acepta el gesto y la envuelve en un abrazo que correspondió- Nos vemos luego, mi señora.
Bonnibel: Igualmente. –Dejando su terreno, se recarga en el marco mientras su guardián se limpiaba el polvo de sus manos después de haber limpiado el terreno- Hola Solan, veo que ya terminaste de hacer lo que estaban haciendo.
Solan: Así es, mi señora… Por cierto, ¿qué tanto paso ahí? Escuché gritos y sentí que la tierra temblaba un poco. Intente entrar, pero Mentita me dijo que estaba todo bajo control, aunque me quede con el pendiente, hice caso.
Bonnibel: No es nada, sólo ayudaba a una vieja amiga… Sabes, me sorprende que después de todo este tiempo que pasamos sin vernos, ella haya decidido ya no ser un vampiro después de tantos años insistiendo. Me pregunto qué fue lo que la hizo cambiar de opinión.
Solan: Si me permite decir algo, creo que podría ser algo relacionado con sus experiencias resientes. Podre sonar mal, pero cuando la reina Dicentra vino a su casa, se sentía cierta carga negativa, como si algo estuviera siendo oprimido.
Bonnibel: Creo que hablare de eso más tarde con Leo cuando llegue con el Rey helado.
Solan: ¿Cuánto tardará en llegar?
Bonnibel: No lo sé, pero puedo asegurarte que vendrá hasta noche. –Cuando se dio vuelta, fue sorprendida por una figura rosada que se había lanzado a su rostro-
Goliad: ¡Ya terminé de estudiar! ¡¿Puedo ir a jugar?! –Con sus grandes ojos azules celestes, toma mejor a su hija creada-
Bonnibel: Claro, pero primero ve a ver a tu tío si es que necesita algo, y recuerda que se asusta con facilidad. –Asintiendo, se baja de sus brazos y se adentra a una choza pequeña externa que estaba en el patio al lado de un gran árbol rosado que estaba en proceso de hacerse gigante- Su cambio es realmente impresionante.
Solan: Cualquier cosa que tenga que ver con mi señor es impresionante. De acuerdo con lo que dijo sobre su antigua actitud, en verdad tomo un camino más infantil, educado y comprensible que antes. -Mira a su ama- Me pregunto si será así cuando tenga más compañía.
Bonnibel: ¿A qué te refieres? Ella ya es educada y adorable con nosotros.
Solan: Me refiero si será así cuando tenga a sus hermanos nacidos de usted. –Sin estar tan consiente de sus palabras, en donde estaba empezó a sentirse más caliente- ¿Eh…? ¡¿Eeeh…?! –Por su parte, Bonnibel está completamente roja por la proposición dicha por su guardián- ¡Mi señora, ¿está bien?!
Bonnibel: *Hijos nacidos de mí…* *De mí…* *De mí…* -Repitiendo esas palabras en su mente, sólo provocaron que se desplomará por el exceso de calor, cosa que hizo que Solan diera un grito agudo al ver que a quien debería de cuidar se desmayaba a su lado-
[Reino helado]
Leo: Déjame ver si entiendo todo. Estas diciendo que cuando te traje a esta era estaban buscando la forma de ayudar a Simón a volver a la normalidad, siendo que intentaste con magia, tecnología y la mezcla de ambas, pero el resultado de todo fue negativo.
Betty: Precisamente.
Leo: Ahora también me cuentas que en una ocasión estuviste dentro de una cueva donde fue tu base de operaciones temporal mientras había una tormenta y algo paso. Fuiste sorprendida por una especie de voz masculina ámbar que te intento convencer de que podía ayudarte ya que tenía el poder para hacerlo, sólo con la condición de que lo dejaras entrar a tu cabeza.
Simón: Sabes, hasta suena un poco descabellado todo eso, pero viendo las situaciones que hemos vivido actualmente no tendría argumentos para negarlo.
Betty: Así es Leo, el hecho de que estuviera enfrente de mi me hizo sentir tan impotente, tan insignificante y a la vez tan asustada por la enorme carga energética que había… ¿Tienes alguna idea de lo que me paso?
Leo: No muchas, pero me gustaría que siguieras contando que más pasó.
Betty: Está bien, por alguna extraña razón, parecía que no era la primera vez que hablaba así con alguien. Era muy tentadora su oferta, pero el carisma que tenía no era el más adecuado, así que tuve un choque dentro de mi mente sobre las posibles cosas que podían pasar. Es decir, adelantarme 1000 años en el futuro fue una gran sorpresa.
Simón: Lo siento si no puede ayudarte de una forma.
Betty: No tienes de que preocuparte Simón. Volviendo al tema, estaba empezando a desistir y aceptar la oferta, pero fui repelida por una carga azulada la cual hizo retroceder a aquel ser y desvanecerse del lugar sin dejar algún rastro.
Leo: Carga azul, humo ámbar y cargas… creo tener una idea sobre la persona que podría ser la más indicada para responder la incógnita.
Simón: Tengo que el presentimiento de que ya lo conozco.
Leo: De hecho, pero creo que eso lo dejare para después, ahora pregunto sobre el motivo por el cual me pidieron venir aparte de esta duda. –Asintiendo, caminaron a lo que sería una especie de monitos que mostraba un plano tridimensional del reino helado- Esto es…
Simón: Te explico, últimamente he estado teniendo una que otra falla con la corona helada, hay ocasiones en las que esta parpadea, se intensifica o disminuye su carga. No ha sido un problema para mi gracias a tu ayuda para mantener vivo mi cuerpo, pero no podía dejar de pensar en lo que estaba pasando.
Betty: Así que realizamos una serie de pruebas a la corono. Desde algo parecido al juego «Frío y caliente» donde trazamos un parámetro, colocar objetos aislantes a la corona, abusar de su capacidad de hielo hasta llegar a su límite y monitorear el reino.
Simón: Con la primera tuvimos un área dentro del castillo, y vimos que la potencia se veía claramente afectada mientras más bajábamos al suelo. Como no tenemos conocimientos específicos sobre lo que hay, decidimos usar algo parecido a un sismógrafo con un sonar y nos dio ese resultado. –Viendo la pantalla, había un punto donde la imagen estaba vacía-
Leo: Aparentemente no hay nada, pero si no hay nada, debe de ser algo.
Betty: Así es, hemos mandado creaciones de hielo para que exploren, pero ninguna ha podido regresar, y las que regresan terminan uniéndose al hielo del castillo sin que se los ordenemos.
Leo: Deduzco que buscan que haga algo al respecto, ¿no es así?
Simón: Sé que pueda parecer que abusamos de tu ayuda, pero tenemos ciertas preocupaciones ya que es algo que afecta a la corona.
Leo: Veré qué puedo hacer, pero hasta entonces, les recomiendo que se mantengan alejados y que no hagan nada imprudente hasta que lo diga. –Asintiendo, observa un reloj en la pared y se percata al fin de la hora- Es un gusto estar aquí, pero tengo que regresar a mi hogar.
Betty: No tienes que discutirlo, gracias por venir y por escuchar lo que quería decirte aquella vez que viniste.
Leo: Por cierto, tengo algo para ustedes. –Sacando una semilla de un color marrón oscuro, la toman con duda-
Simón: ¿Una semilla?
Leo: Es una invitación, plántala en una maceta y de esta crecerá una hoja que les dará las indicaciones para que vayan a mi celebración con Bonnibel.
Simón: ¿Celebración? ¿Acaso es como un cumpleaños o algo así?
Leo: No, es mi boda. –Ambos se atraganta un poco por lo dicho- Pueden ir buscando tierra para que vaya saliendo la invitación, apuntan la hora, lugar y demás cosas que salgan ya que ambos preferimos que no fuera tan llamativa y sólo invitar a nuestros mejores amigos.
Betty: Espera Leo, ¿nos considerás grandes amigos? Digo, no platicamos o nos vemos muchos como lo es con aquellos 2 aventureros.
Leo: Simón me ha ayudado de muchas formas cuando aún estaba confundido, estoy muy agradecido por su ayuda y por eso trato de ayudarlo cuando él me necesita. Además, si Simón ve en ti una parte de él, entonces te mereces su mismo trato de mi parte.
Simón: Gracias amigo, aunque me siento un poco mal porque conviviste más con mi yo convertido que con mi yo actual.
Leo: Salvo los cambios obvio que tuviste, siempre tuviste ese mismo deseo de ayudar a los demás, de buscar a alguien que te comprendiera y tratar de evitar que los demás pasen por lo que tú tuviste que pasar. En verdad Simón, te has vuelto muy importante para mí. –Extendiendo su mano, 2 orbes salieron de ambos para llegar a este y desaparecer-
Betty: ¿Qué acaba de pasar?
Leo: Tome un recuerdo de ustedes, no tienen de que preocuparse. –Con una leve sonrisa en su rostro, se retira- Nos vemos después.
[Cabaña de Bonnibel y Leo]
-Ya habiendo pasado las horas, la actual pareja estaba recostada en un sillón externo. Ella estaba recargada en él mientras acariciaba a Goliad quien daba pequeños ronroneos por las caricias de su madre-
Bonnibel: ¿Cuánto falta para que Solan regrese de su patrullaje? Ya es un poco tarde y no la quiero dejar afuera-
Leo: No tardará mucho, si es exacta con sus tiempos y no salió nada fuera de lo normal, estará aquí en unos 15 minutos. Entonces, ¿cómo estuvo tu día?
Bonnibel: Salvo lo que te conté acerca de que Marceline está todavía durmiendo en mi laboratorio después de ayudarla a separar esa parte vampiro de ella, todo ha estado tranquilo. Me llamo Mush para decirme que todos los preparativos ya están, sólo falta que le digamos la cantidad de invitados que tendremos.
Leo: Ya entregue las invitaciones que pediste que diera, todos aceptaron ir y mantenerse al margen para no revelar nada.
Bonnibel: Siento como si esto fuera una especie de fiesta privada o algo así, pero en verdad estamos por casarnos… Han pasado 5 años desde que nos conocimos, en verdad el tiempo vuela cuando menos se lo espera uno.
Leo: Hablas con el responsable del tiempo. –Ambos dan una leve sonrisa- Yo también estoy un poco impaciente por el día, nunca creí que desde que fui creado podría tener esta etapa. –Volteando a verla, ella frunce un poco su rostro- ¿Dije algo malo?
Bonnibel: Leo, es cierto que antes eras muy diferente al cómo eres ahora, pero no debes de decir que nunca mereciste o que nuca creías te sucedieran estas cosas. Ahora tienes amigo que te apoyan, otros que conocen la verdad y aún siguen ahí, tienes la oportunidad de por fin formar parte de lo que haces.
Leo: Lo sé, por eso digo que es extraño. Cuando intentaba relacionarme con los mundos que entraba, las cosas siempre desviadas a lo planeado y eso me generaba muchas dudas las cuales me hacían retroceder… en verdad fueron un gran cambio todos ustedes.
Bonnibel: Tal vez necesitabas dejar de intentarlo y que te dejaras llevar por quienes te rodean y aprecian. –Con esa frase en mente, una nota mental es escrita- Además, me alegra mucho que fuera en este mundo, escrito o realidad.
Leo: ¿Por qué?
Bonnibel: Porque pudiste ayudar a Finn a estabilizarse, ayudaste a todos en muchos problemas, ayudaste a darle una oportunidad a Dicentra para ser más, ayudaste al Rey helado para que volviera a ser él mismo, y me ayudaste a poder salir del hoyo el cual estaba enterrándome.
Leo: ¿Tantas cosas he hecho? Pensaba que mi presencia apenas afectaba aquí.
Bonnibel: Cosmos. –Toma su atención al usar su verdadero nombre- No piense eso, en verdad has cambiado a todos aquí, en especial a mí. Marceline tenía razón cuando me dijo que en el futuro me hundiría poco a poco si seguía con mi mismo estilo de vida y pensar. Buscaba ser inmortal para ayudar a mi gente, cuando necesitaba que alguien me ayudara. Ahí entras tú.
Leo: Si tengo noción de ello, Marceline en unas ocasiones hablaba de ti y de su amistad, Jake me contaba las cosas que Finn intentaba para poder cambiarte y hacer que te divirtieras… si dices que yo te ayude más que nadie, ¿por qué piensas eso?
Bonnibel: Ese es un secreto el cual no puedo decirte, todavía no. –Con una ligera risa, recarga su cabeza en el hueco del cuello de su pareja- Cambiando el tema, ¿cómo te fue con el asunto de tus hermanos?
Leo: Ellos estaban realizando su labor cuando volví al Sitio de la razón, ellos negaron y me dijeron que no harían eso ya que no se les estaba permitido influenciar en los escritos de la misma forma que yo lo hago. También los invite a la boda, pero dependerá de mi creador el autorizarles la salida.
Bonnibel: …
Leo: ¿Bonnibel?
Bonnibel: …
Leo: ¿Hola?
Bonnibel: Leo, dime una cosa, ¿qué tan bueno eres viendo las intenciones de alguien?
Leo: Si es un escrito, tengo el acceso a todo lo que es, fue y será. Así que no habría nada que no supiera del individuo.
Bonnibel: ¿Y con tus hermanos? Inclusive Inferius o Exorigine.
Leo: Bueno, nosotros no podemos afectar a otro siempre y cuando uno lo permita. Con Inferius es distinto, pero está también en parte resguardado por esa regla y no hay forma de que pueda ver o comprender lo que hará mi creador.
Bonnibel: Si que tendremos mucho de qué hablar una vez Marceline este bien, sería de mala educación e imprudente hablar de estos temas junto a ella.
Leo: Pensé que todavía eran buenas amigas.
Bonnibel: Yo también quiero creer eso, pero algo dentro de mí me dice que algo no está bien. Es casi como si una parte de mi estuviera alegre de que viniera y la otra estuviera molesta con ella, casi como si fuera hostilidad.
Leo: ¿Quieres que revise tu mente para ver el origen del problema?
Bonnibel: No será necesario, creo que le quedare mal a Solan y me retirare a dormir. –Levantándose sin despertar a Goliad, la carga en sus brazos- ¿Vienes?
Leo: Esperare a que ella llegue para activar la barrera. - Despidiéndose, sube las escaleras a su habitación mientras Leo se queda todavía afuera, el frío viento movía sutilmente su blanca cabellera con puntas azules- Las verdaderas intenciones de mis hermanos…
-Habiendo pasando unos pocos minutos después, Solan llegó y con ello cerraron la puerta a lo cual una barrera de energía cubría todo el perímetro de la casa. Las horas pasaban hasta que llego una específica donde las criaturas nocturnas se activaban y con ella una también-
-En el laboratorio, Marceline seguía dormida, pero de un momento a otro abrió lentamente sus ojos rojos los cuales estaban apagados. Con movimientos lentos y torpes, se levanta y se acerca a la caja donde estaba almacenada aquella sustancia-
-Tomándola con sus brazos, sube las escaleras de una forma lenta y silenciosa. Abriendo las puertas, pasa por el pasillo de la cabaña hasta llegar a la puerta la cual quita todos los cerrojos y sale al exterior-
-La oscuridad de la noche y el frío del exterior azotaron su vivo cuerpo con un escalofrío, pero no fue suficiente para despertarla completamente y nuevamente reanudo su camino al interior del bosque, todo eso paso mientras unos ojos azules observaban desde una ventana con interés lo que hacía la amiga de su madre-
-Fin-
►Gracias por haber llegado hasta el final del capítulo, espero y te hayas entretenido y sacado una respuesta.
►Si tienen un gran corazón, puede pasar a mis demás historias tanto en esta plataforma como en «Wattpad» (Estoy con el mismo nombre si preguntan).
► A veces hay errores ortográficos que yo no pude ver, por el hecho de que son muchas palabras que revisar.
►Comenten qué les gusta o sin tienen una duda.
►Sin más, gracias por haber leído todo y nos vemos en otro capítulo de otra historia ...
Hasta pronto.
03/03/2020 Escrito
pág. 22
