Interlude— 1

Enjoy~


A veces Batman se preguntaba si los contrabandistas no se cansaban de ser golpeados por el y terminar en la cárcel, era simple curiosidad, ya que estaba seguro que al menos una vez cada par de meses se encontraba con los mismos idiotas que intentaban vender bienes robados por todo el mundo en Gótica, entre otras cosas. Los bastardos eran persistentes eso se los tenía que reconocer, si tan solo usarán esa habilidad para crear negacios legales estaba seguro que no tendrían problemas pero perro viejo no aprendía nuevos trucos al parecer por lo que preferían tener sus traseros pateados que hacerse legales.

Suspiro revisando la lista de cosas que habían contrabandeado para asegurarse que todo estuviera en su lugar cuando la policía llegara, elevó una ceja ante el último objeto ¿un zorro? ¿Porque un animal común sería un objeto valioso? Al parecer venía de Japón, pero no veía porque eso afectaría su valor, los zorros eran animales comunes aún en Asia así que... Con una corazonada se dirigió en busca del animal a la bodega donde todo estaba almacenado.

Reviso las cajas con sus etiquetas hasta que llegó a una que era especialmente grande y tenía algunos agujeros, de seguro para que la criatura respirara. El tamaño de la caja le llamó la atención, Dudaba que los delincuentes usarán una tan grande solo para asegurar la comodidad del animal así que con cuidado usando una palanca de fierro abrió la caja dejando ver unos barrotes de metal... Una jaula.

— ¿Eso es...? — A su lado apareció Robin agachandose para ver mejor el contenido de la caja y Batman también se Inclino.

Una niña.

En una esquina de la caja, con un kimono azul y blanco algo suicidó, largo cabello negro, piel de porcelana y ojos de un gris eléctrico se encontraba una niña que les miraba con desconfianza, al ver el collar y los grilletes en sus muñecas y tobillos podían entender su mirada.

— Tiene orejas... — Murmuró Richard y Batman quiso cuestionarlo porque los humanos tendian a tener orejas... Esperen, al parecer estuvo tan distraído por encontrar una niña en una caja, que olvidó notar ciertos detalles.

Cómo las orejas de zorro en su cabeza junto con sus tres colas, y los caninos que sobresalían de sus labios, y fijándose bien sus uñas eran más afiladas que las de un humano promedio. Bueno ahora lo del zorro tenía sentido, al parecer tendria que investigar sobre el folklor japonés un poco.


Los Kitsune, se encontraban ligados a la deidad Inari, Dios de la fertilidad, agricultura, arroz y bueno pues los zorros. Los Kitsune parecían ser sus sirvientes, mensajeros o a veces incluso el mismo Dios.

Estas criaturas al parecer tenían habilidades mágicas, la más destacable era la de transformar se en humanos, y por lo general actuaban protegiendo bosques o aldeas, aunque también se les conocía por hacerle travesuras a los humanos.

Otra cosa que encontró era el hecho de que por el numero de colas podías saber que tan viejo y poderoso era uno, el que encontró tenía tres colas, por lo que sus presunciones debían ser correctas y el pequeño espíritu todavía debía ser un cachorro, razón por la que seguro fue presa fácil de los Cazadores.

Actualmente el espíritu se estaba quedando en la mansión, con su apariencia y habilidades no creyó que fuera algo que la policía local pudiera manejar, por lo que se la llevó antes de que estos llegarán...

En un principio temió que fuera difícil tratar con la niña... Es decir después de lo que experimento a mano de los humanos esperaba que mostrará señales de trauma y desconfianza en contra de los humanos, pero a diferencia de esto en cuanto la dejó salir de la jaula para poder tratar sus heridas y saber mas sobre ella, esta pareció examinarlo con la mirada, a lo que el se mantuvo firme esperando que terminará su juicio, al final ella Asintió y siguió cada una de sus órdenes al pie de la letra sin quejarse o presentar problemas... Ahora, Batman tenía un problema.

Kyo —como la niña se identificó — se pego completamente a él, siguiéndole a todas partes y aunque incluso el podía admitir que era adorable ver a la más pequeña intentando imitar su paso para seguirlo era problemático, ya que no podía llevarla consigo a todas partes —por las orejas y las colas — lo que le dejaba sintiendo una ligera culpabilidad al ver esos grandes ojos grises verle con expectativa cada vez que iba a la puerta como si esperaba que la llevara con él. Yep, tenía un problema.

— Me gustaría ir a la escuela con Kyo. — Dijo Grayson mientras abrazaba a la niña acariciando su cabeza.

— Ya hablamos de esto, Kyo no puede salir, tendríamos problemas si alguien viera sus orejas y colas. — Contestó Bruce suspirando, el también pensó en enviar a la niña a la escuela, ya que al parecer se quedaría de forma indefinida y seria bueno que aprendiera de la sociedad actual — Kyo dijo que no tenía un hogar al que regresar y decidió dejar el tema ahí para no re abrir viejas heridas — pero esconder sus colas... No era tarea fácil.

— Puedo ocultarlas.— Dijo la niña y con un puff cualquier cosa que declara a la joven como no humana desapareció.

—¡¿Puedes hacer eso?! — Exclamó sorprendido el acróbata mirándola por todas partes.

— Puedo hacer muchas cosas. — Contestó de vuelta dejando que la moviera como quisiera para revisar su falta de orejas extras.

— ¿Porque nunca lo dijiste? — Intervino esta vez el mayor.

— Ustedes nunca preguntaron. — Se bajó de hombros y Batman quiso refutar eso pero...

— Es verdad. — Murmuró dándose cuenta que a pesar de saber que la niña podía usar magia nunca le pidieron que la usará o dijera hasta que extensión podía usarla, pensando en retrospectiva quizás debió ser uno de los primeros temas tocadas cuando llegó a la casa. — ¿Que más puedes hacer? — Pregunto interesado y con otro puff, y algo de humo, esta vez apareció un perfecto clon de Richard...

—¡Eso es tan genial! ¡Eres increíble Kyo! — Celebró el menor mientras el murciélago consideraba las posibilidades... Eso podría ser útil.


Con el problema de la apariencia solucionado, adoptar legalmente a Kyo no demoro mucho, y tampoco el meterla en la escuela. Al principio tuvieron una pequeña discusión al respecto porque Kyo insistía en ir a la misma clase de Richard, y no era como si el no entendiera el querer quedarse con alguien conocido, pero no estaba seguro de que fuera fácil para ella adaptarse, sería más fácil que iniciara en un curso más bajo con niños que se acercaran a su edad — Edad que aún era desconocida, cada vez que se le preguntaba al respecto, Kyo decía no estar segura, los kitsune median el tiempo diferente a los humanos, así que no estaba segura a qué número se traducía en años humanos — pero al final un compromiso fue hecho, si Kyo pasaba la prueba de aptitud para subir de grado, entonces podía estar con Richard de no poder se quedaría en uno más apropiado.

Cuando la niña pasó la prueba con puntaje impecable, nadie pudo quejarse y sólo quedó celebrar.

Además de cambiar de forma, y crear algunas ilusiones valiéndose de hojas — Sip hojas de árboles — Kyo explicó con orgullo que era un tipo de kitsune eléctrico, lo que significaba que podía crear tormentas eléctricas a gusto, y controlar la electricidad hasta cierto punto, cosa que Wally aprendió de mala manera, luego de jugarle una broma a la menor solo para terminar electrocutado en el proceso.

— ¿Extrañas tu hogar? — Le preguntó un día Jason mientras caminaban por el gran patio de la mansión.

Kyo miro el bosque a pies de la mansión y luego al chico que finalmente tomaría el manto de Robin luego de que ella estuviera cubriendo la falta de Richard, para sonreír suavemente.

— Estoy en mi hogar. — Contestó tranquila tomando la mano del chico para seguir con su paseo.

Detrás de ellos tanto Alfred como Bruce sonrieron ante sus palabras —uno más notorio que el otro— dándole su espacio a los más jóvenes para que siguieran el paseo por su cuenta.

— A veces me cuestionó si fue egoísta de mi parte mantener a Kyo aquí en lugar de devolverla a la naturaleza donde pertenece. — Comentó Bruce mirando a sus hijos adoptivos no muy lejos comenzar una carrera a la cocina. — Pero me alegra saber que tome la decisión correcta.

— Todos lo hacemos señor. — Contestó el mayordomo decidiendo seguir a los menores antes de que atacaran la cocina y arruinaran su apetito antes de la cena.


Kyo miró el bosque a los pies de la mansión recordando el bosque donde renació... Dios odiaba ese lugar. En un principio la chica estaba encantada de haber renacido como un kitsune ¿magia y juventud eterna? ¡Eso era increíble! ¿Vivir en la naturaleza lejos del ruido y bullicio de la ciudad? Genial... O al menos eso creyó... Las primeras décadas fueron interesantes, lo que vino después fue un horrible aburrimiento. Los pescados y las frutas del bosque, aunque le quitaban el hambre no hacían nada para calmar su verdadero apetito ¡aún era una humana de corazón! ¡Extrañaba las comidas caseras! ¡Su cama! ¡Su teléfono! Oh Dios como extrañaba su teléfono, cualquier cosa que no fuera el bosque.

Pero aún así era un espíritu protector... Por lo que no podía simplemente irse — temia que el dios Inari la cazara por la eternidad por dejar sus responsabilidades — o no pudo hasta que vio a los Cazadores y una idea surgió en su cabeza... Si no se iba voluntariamente entonces no podían recriminar le nada ¿no? Tomando una forma más inofensiva intento alejar a los intrusos de su bosque solo para terminar siendo capturada por error — Si puso menos resistencia de la que debió poner fue porque no era una persona violenta y nada más — y transportada muy lejos del put— de su amado bosque — Hasta la vista perras ella nunca iba a regresar si tenía algo que decir al respecto. —.


Su tiempo en la caja no fue muy divertido pero asumía que una vez que la vendieran podria escapar e iniciar de nuevo, de preferencia en lugar donde no tuviera que ver un pescado en su vida de nuevo. Es decir los idiotas si le pusieron grilletes y otras cosas, pero ¿que parte de criatura mágica no les quedaba clara? Fácilmente pudo escapar cuando quisiera, pero no lo hizo porque era mejor llegar a un lugar estable primero.

Claramente el mundo tenía más para ofrecer que espíritus y dioses zorro, o al menos eso pensó cuando vio a un niño vestido como un pavó real por lo colorido, y a un tipo de negro, que por alguna razón le hacía pensar en un murciélago.

Confío en ellos rápidamente porque nuevamente Kyo era humana de corazón y sabía que no todos los humanos eran pequeñas mierdas codiciosas, el que el héroe fuera estúpidamente rico y viviera en una mansión, no tuvo nada que ver... Nop, nada que ver, Kyo sabía reconocer una persona decente cuando veía una, y eso era todo.

La primera vez que durmió en una cama de nuevo la chica no estaba orgullosa de decir que lloro — cosa que el mayordomo escucho e interpreto como dolor al estar en un lugar desconocido por su cuenta —de felicidad, y ni hablar de la cena o el finalmente poder hablar con otras personas, si Kyo tenía que volver a hablar con un conejo, sobre problemas con su madriguera ella se iba a volver loca, en serio, estuvo a la nada misma de solo quemar el bosque y no mirar atras.

Kyo levantó la mirada viendo la luna llena brillar sobre ella y estiró sus nueve colas con gusto, mientras hacía lo mismo con sus brazos, volver a su verdadera forma siempre era reconfortante, y considero decir la verdad sobre su forma y edad... Nah, ya perdió la ventana para eso, ahora sería incomodo, además no era como si pudiera decir "Hey ¿recuerdas que creían que era un cachorro cuando me encontraron? Bueno, para ser honestos soy más vieja que todos en esta casa — o cualquiera en la ciudad realmente — y solo fingi que era una niña para que se sintieran culpable si me echaban, y confiaran más fácil en mi" sip... No podía decir eso... Así que tendría que pretender por un tiempo más, pero bueno era un pequeño precio que pagar por tener una familia y hogar nuevos.


Nota: Gracias por el review gente! Los amo! Y espero que les haya gustado el interlude!