"Corre"

Fue lo que su mente gritó segundos antes de escuchar el gatillo de la ballesta de Neji activarse.

Pero no lo hizo, ni siquiera se movió, ni cuando sintió el dolor pulsante de la pequeña flecha en su pierna esta se dobló quedando de rodillas.

Levantó la mirada observando como Neji volvía apuntar el arma ahora hacia su corazón.

Dos disparos, uno para inmóvilizar y el otro para matar.

La estrategia de todo cazador de sangre fría.

—Neji despierta...

Pero por más que mencionó su nombre no había ningún destello en sus ojos que no fuera mirar fijamente a su objetivo a matar.

—Ni te molestes, ese sello mágico hace que las órdenes sean obedecidas hasta el final después de pronunciar las palabras de comando y tener el pergamino en mano.

Sasori explicó de manera amena junto a la chimenea, no la miró a ella, sólo al fuego que habia consumido hasta el último el papel hechizado.

Tenten lo entendió, él había quemado el pergamino para que no existiera modo de que esto se detuviera.

No pudo respirar gracias al gran vacio que se acumuló en su pecho.

La risa cruel de Sasori y las palabras que mencionó a continuación fueron como un eco lejano mientras miraba a Neji apretar el gatillo.

—Lo mejor de todo esto es que dentro de él es un espectador lejano en todo esto, mientras su consciente hace lo posible por retroceder su cuerpo solo se mueve cumpliendo las órdenes... que magia más cruel creada por humanos ¿no te parece?

Tenten hizo lo que su instinto dictó en segundos se transformó y con gran velocidad esquivó el segundo dardo, su pierna aún sangraba y manchaba ahora su pelaje, al parecer no tenía ningún veneno en el o paralizante.

Corrió con suerte pero no la suficiente, Neji se movió rápido frunciendo el ceño y apuntando de nuevo.

—Es un desperdicio que tu pelaje sea tan perfecto siendo la sucia bestia que eres por dentro.

Tenten gruñó hacia él, estaba apunto de abalanzarse y destrozar su cuello haciendo que se ahogara en sus palabras, pero tenía prioridades y una de esas estaba apuntando de nuevo y disparándole.

Su cuerpo estaba agotado y está vez esquivó más lento que la vez anterior.

No había comido en semanas su transformación no dudaría mucho y tenía que apresúrase y solo le quedó una opción.

Correr con las últimas fuerzas para perder a Neji entre el bosque, así que lo hizo y pudo sentir que la seguía pero no era lo suficientemente rápido, después de todo seguía siendo humano.

A una velocidad que le permitía el agotamiento se interno en el bosque sabiendo que no tenía a dónde ir o a quien pedir ayuda.

Pensó de nuevo en la mirada fría de Neji a disparar, aquello tenía que ser una pesadilla, tenía que despertar pronto.

Entonces recordó cuando Neji le contó acerca de su pasado y de cómo su prima había impedido que Sasori utilizará el sello cuando eran niños.

Necesitaba ir hacia las montañas de nieve y encontrar a la mujer amante de ese zorro de nueve colas, la mujer con los mismos ojos de luna de Neji.

Corrió hacia el norte dónde su instinto la llevó, el aire frío, los olores.

No supo por cuánto tiempo lo hizo, pero solo tenía en mente correr.

Sus huesos pesaban, corrió hasta que sintió como toda su magia se drenó y finalmente pasó, se detuvo y se transformó a su apariencia humana, en sus últimos minutos de consiencia solo puedo caminar arrastrando los pies hasta que tropezó y cayó al suelo.

Pensó que quizás era mejor dejar de luchar por levantarse, que quizás dejarse matar por el humano del que se había enamorado no era tan malo, pero luego recordó que en cuanto la matara él se quitaría la vida, eso le removió el corazón.

"...todo ha sido por ti Tenten, porque te quiero, quiero tenerte a mi lado..."

Ni siquiera había podido contestar bien a esa declaración.

Una sonrisa irónica y débil se formó en sus labios antes de que su vista se volviera borrosa.

De nuevo el destino los ponía en aquella decisión retorcida que Tenten negó profundamente en dejar que pasara.

Si ella moría, él también.

Destinados a matarse el uno al otro.

"...cuando un cazador se enamora de su presa, ambos mueren.."

Pero también a decidir protegerse el uno al otro.

No podía permitirlo.

Hizo un esfuerzo por levantarse pero fue inútil, apanas pudo lograr extender la mano y arrastrarse unos centímetros hacia donde quedaba su destino.

Las lágrimas salieron.

Todo era su culpa, si tan solo ella hubiera escapado después del rescate de Sasuke aquello no hubiera pasado.

Era patética y aún más al pensar que podía salvar a toda su especie con solo desearlo.

Apretó el puño y trato de levantarse de nuevo sin éxito.

Un olor muy particular inundó el último rastro de sus sentidos, reconocía ese olor a humedad y tierra.

Después perdió toda consciencia.


Sasuke estaba cansado de esperar todos los días en ese lugar después de dejar a aquella mujer en la aldea más cercana a la montaña, aquel presentimiento lo comía por dentro, su orgullo estaba destrozado por haberse dejado ayudar por un humano.

Apartarse de Tenten y huir mientras ella se encontraba en peligro le parecía en ese momento el peor error que había cometido.

Pero no había tenido opción más que confiar en ella.

Lo pudo percibir a kilómetros de distancia mientras se acercaba a él, rápidamente se puso de pie y sacó las garras listo para destrozar en pedazos a aquella criatura que casi había matado a Tenten.

El olor a tierra mojada molesto todos sus sentidos, la arena apareció frente a él como un remolino y después un cuerpo salió de ella.

Listo para atacar se detuvo en seco cuando vio algo en la garra de aquella criatura de arena extendida hacia él para mostrárselo.

No había duda, dentro de aquel olor de arena mojada se entremezclaba otro que él reconocía a la perfección.

Vio los mechones del cabello humano café de Tenten caer de la mano de la criatura que después se desvaneció entre la misma arena que lo rodeaba.

Aquello había sido una invitación a seguirlo y Sasuke no dudo ni un segundo en hacerlo.

Al llegar a la cueva llena de humedad se quedó atónito al ver a Tenten inconsciente en el suelo, se acercó a ella con velocidad y se arrodilló examinando su cuerpo, la ropa no era de ella, le quedaba grande y parecía de hombre, la sangre manchó una de sus piernas que se encontraba a medio camino de curarse, estaba más delgada y su respiración casi no se notaba, Sasuke se imaginó que llevaba días sin comer.

—Estaba cazando y la encontré corriendo por el bosque y herida, no tardó mucho en transformarse y quedar inconsciente, la ropa es de la que fue una de mis presas humanas hace tiempo.

Sasuke volteó hacia la criatura de arena que habló desde una distancia prudente a él arriba de una pequeña montaña de arena.

—El cazador que...

Algo fue lanzado hacia él por la criatura interrumpiendo su habla.

El sonido del eco del metal contra la roca, se aproximó a tomarlo, su furia hizo que al cerrar la mano con la flecha de ballesta esta se rompiera en dos cayendo de nuevo al suelo.

—Vete de aquí en cuanto ella despierte —declaró Gaara antes de desaparecer rodeado de arena.

Sasuke no dudaba en salir de ahí en ese preciso instante pero el cuerpo de Tenten no parecía en condiciones para resistir un viaje, decidió tragarse el orgullo por segunda vez y aceptar la ayuda de otra criatura inferior a él.

Se quitó la ropa y se transformó en lobo, se recostó al lado de la castaña para darle un poco de su calor corporal.


La última imagen antes de despertar fue verlo a él muerto.

Se levantó exasperada y gritó su nombre.

Su cuerpo pesó, sentía frío y olía muy fuerte a humedad y tierra.

Cuando miró al rededor vio a Sasuke junto a ella, él solo la observaba aunque ligeramente preocupado con seriedad.

—¿Sasuke?, ¿que es lo que...?, ¿cómo es que yo... — bajó la mirada y vio las ropas viejas y holgadas que llevaba, la herida en la pierna aunque ya sanada aún con un ligero dolor, no había comido en días su cuerpo estaba cansado y dolido.

—Hace días aquel ichibi de arena te encontró en el bosque medio muerta y te trajo aquí, después fue a buscarme —le explicó con tranquilidad y seriedad.

—¿Días?

—Uno desde que te encontró, dos tardó en rastrearme a mi, uno más para que despertaras.

Tenten bajó la mirada frustrada apretó los puños entre sus ropas, cuatro días significaba que Neji estaba buscándola con el único objetivo de terminar con su vida, no descansaría, no comería hasta encontrarla, maldijo la perdida de tiempo.

—Tengo que encontrar a Neji.

—Trató de matarte ¿no?

—¡No es así!, él... —volteó alarmada ante la acusación.

—Basta de justificarlo y justificarte a ti misma —se vio interrumpida por la ira de Sasuke— mírate bien, casi mueres si no fuera porque una alimaña de arena que trató de matarte antes se compadeció de ti y te salvó, todo por haberte enamorado de ese asqueroso humano.

—Él necesita mi ayuda, no lo entiendes Sasuke tiene un sello de obediencia, tengo que buscar la forma de deshacer la magia.

—No me pidas que vea como te destrozas para salvarlo, no lo haré.

—Me salvó... nos salvó a los dos —Tenten frunció el ceño enojada.

—Y tal vez deberías de honrar su sacrificio a partir de ahora.

Tenten se levantó rápidamente y le propinó una bofetada a Sasuke, aunque él la vio venir no la detuvo al ver las lágrimas en los ojos chocolate de la chica, justo después ella cayó en su pecho y comenzó a llorar, él acarició su cabello ligeramente para consolarla.

—Sobrevive Tenten, algún día regresarás a tu hogar, al quedarte a su lado vivarás más que él eso no lo puedes evitar, no lo podrás convencer de transformarse, hasta ese entonces yo te estaré esperando cuando regreses a mí, a tu hogar.

Tenten se abrazó a él más fuerte después de oír aquellas palabras, estaba dejándola ir.

—Puedo deshacerlo.

La voz ronca hizo eco en la cueva, Sasuke entrecerró los ojos furioso y gruñó al ver al ichibi frente a ellos observando a Tenten.

La chica se separó de Sasuke y miró a la criatura extrañada.

—Debes prometerme algo hija de la luna y yo a cambio desharé la magia sobre ese cazador.

Tenten observó como el levantaba la palma de su mano y uno de muchos tatuajes se iluminaba.

—¿Qué es lo que quieres?

—No es lo que yo quiera, no se trata de mi, es lo que estás dispuesta a dar, el precio a pagar es la misma cantidad de lo que pides.

—Me salvaste y trajiste a Sasuke aquí ¿por qué? —Tenten cuestionó de inmediato, se cuestionó si podía confiar en él.

—Por perdóname la vida aquel día.

Tenten bajó la mirada pensativa, después miró a Sasuke quien seguía viendo al ichibi con furia.

Ella levantó la mirada decidida y aceptó.


Holi regresé espero que para quedarme jeje en fin, esta historia llega a su final en el próximo capítulo el cual estará publicado dentro de estos días fue un gusto leerlos y gracias por la paciencia al publicar esta historia, espero que por todo lo que esten pasando en esta situación mundial mis historias los distraigan un poco, cuídense mucho❤️