Capítulo 13: Reencuentros

Ryand Pov:

Aún sentía la cabeza darme vueltas debido a los malditos químicos, alucinógenos, mata cerebros o la mierda que sea. Pero estaba lúcido, tenía miedo de perder el control justo en este momento. Justo estando frente a Ángela. No quería que volviera a sufrir por mi culpa, aunque siendo objetivo, probablemente lo volvería a hacer.

- ¿A dónde vamos? – Me pregunto con firmeza y cansancio. Sabía que ella la había pasado mal, pero no quería pensar ni por un segundo que Ángela se hubiera doblegado.

- Camina – Dije consciente de que en este pasillo había cámaras, no arriesgaría la vida de Ángela nuevamente. Tampoco la mía, había sido demasiada tortura y sufrimiento. Esperaba que el plan a medias de Jason saliera bien, porque si no era así, estaríamos tan jodidos.

- Muérete – Escupió Ángela, hice mi mayor esfuerzo para tragarme la diversión que me había causado su respuesta. Llegamos al lugar, era un baño. Ángela debía estar radiante para invocar el dragón. Así lo quería Slade, viejo pedófilo escalofriante. – ¿Qué se supone que haga con esto? - Me pregunto sosteniendo el paquete completamente sellado.

- Te lo pones – Le dije con seriedad, siendo un robot un simple esclavo de Slade. Me quede mirándola expectante.

- Necesito privacidad – Dijo frunciendo el ceño.

- No estoy autorizado para retirarme, vístete de una vez. – Le dije con acidez. Ella rodó los ojos y se quitó el pantalón de chándal, luego cubrió la única cámara que había en el baño con el mismo.

- Me asegurare que solo sea un pervertido quien presencie mi desnudez. Añadirle un viejo pedófilo sería demasiado. Escuchas Slade. – Le grito a la cámara. Comencé a reír de su ocurrencia. Al fin tendría tiempo para hablarle.

- Las cámaras no tienen micrófonos. Debo darme prisa antes de que sospeche. Escucha con atención- Le dije haciéndole entender que no había tiempo, sorprendentemente no protesto, solo presto atención. – Jason tiene un plan – Dije olvidando que ella no tiene idea de quien es Jason – El aprendiz uno. – Dije con rapidez corrigiéndome.

- ¿Su nombre es Jason?- Pregunto con un gesto algo extraño que bailaba entre la esperanza y el dolor.

- Sí, pero eso no es lo importante. En tu camisa te puse tu anillo – Ella saco el anillo de sus pechos con la cara mas sorprendida que le había visto jamás. Aún más que cuando fingí que la dejaría caer al precipicio. – Bien, no se muy bien cual es el plan de mi padre, pero sin importar cual sea debes poder tener acceso a tus poderes. Así que destrúyelo – Le dije señalando el anillo.

- ¿Qué? – Preguntó aún más sorprendida que antes.

- Hazlo nos queda poco tiempo, no debe haber una manera de limitarte. Necesitamos tu ayuda. Confía en mi – Ella me miró con toda la desconfianza de la que fue capaz. Luego escuchamos pasos – Slade, date prisa. – Ella respiro hondo y pareció concentrar su energía en la destrucción de aquel artefacto, pues quedo completamente fundido. Desapareció por completo. – Bien, ahora tendrás que perdonarme esto- Dije tomando su brazo y llevándolo tras su espalda, a la vez que empujaba su torso contra la fría pared. – No juegues conmigo niña. – Le dije y escuché aplausos detrás de mí. Era Slade y eso estuvo cerca. Él solo se retiro al ver que la situación estaba bajo control. O eso parecía, estaba seguro de que Jason y yo eramos completamente sumisos. Nada más lejos de la realidad.

Estás lastimándome – Escuche la voz de Ángela.

Sí, pero no de la manera correcta – Sugerí a la vez que la volteé, su mirada chocó con la mía. Era hermosa igual que sus labios. – Con tú permiso o sin él. – Le dije antes de besarle con intensidad. Ángela me gustaba y mucho. Pero esto era puro show, pues sabía que Slade seguía cerca. No quería dejarle lugar a dudas a mi crueldad, que no era tan fingida. Y este acto especialmente lo había disfrutado. – Vístete- Le dije soltándola con brusquedad. Ella se resistió al beso en un principio, luego lo correspondió y luego se volvió a resistir.

Sigues siendo un imbécil- Me dijo comenzando a vestirse con enojo.

Puedo ser mucho peor- Solté, eso no fue fingido, eso era muy cierto. Ella rodó los ojos y me dio la espalda.

Nigthwing Pov:

Estaba en la casa de Raven, pero al parecer de nuevo llegue tardé. Le había dado la terrible noticia de la desaparición de Ángela y no tardó en destruir todo tipo de comunicación con el equipo. El comunicador hecho trizas en el suelo era evidencia de ello. Observe un armario abierto, me acerque con precaución, en la casa de la princesa del infierno algunas cosas eran de cuidado. Como los espejos que tragan personas, o lo que acababa de notar.

- El maldito libro – Miles de imágenes del equipo intentando contener el maldito dragón asaltaron mi mente. – No lo vas a lograr Slade – Ahora todas mis conjeturas e investigaciones cobraban sentido. Slade pretendía esclavizar a Malchior. Quería utilizarlo para sus propios fines. El muy cabrón sería más severo que el mismo Trigon si era necesario. Y mi hijo está de su lado, del lado incorrecto de la historia, del lado al que no pertenece. Ni si quiera puedo imaginar todo lo que debió soportar. – Maldición – Dije a la vez que la pared sufrió un leve daño de estructura al impactar un golpe en ella. Ese imbécil se estaba llevando la felicidad de mi vida. Primero Ryan´d, luego Ángela, pero no lo permitiría más. Me movilicé a la torre para ahora más que nunca poner todo mi esfuerzo en encontrar la guarida de la rata. Mi comunicador se hizo presente con una tonada exasperarte que Cy le había instalado hacía unos tres años. Respondí con rapidez.

- Nigthwing hace unos segundos las coordenadas de la guarida de Slade se hicieron visibles. - habló Cyborg.

- Bien, voy en camino. No hagas ningún movimiento, es una trampa. – Sabía que Slade no era tan descuidado como para simplemente haber olvidado cubrirse la espalda. – ¿Qué hiciste Raven? – Suspiré preocupado sabiendo que el hermoso cuervo se había metido en la boca del lobo. Entendía su desesperación por recuperar a Ángela. Pero este no era el momento de hacer cosas impulsivas. – Maldición Raven – Dije encendiendo la moto para conducir a una velocidad inhumana hacia la torre. En mi mente se desarrollaban varias posibilidades de ataque. Pero sería complicado considerando que tanto Ryand como Ángela eran en cierta forma rehenes. Sin olvidar que para este momento quizás Raven también lo era. O quizás simplemente todo se haya ido al infierno, en el sentido más literal de la expresión.

Raven Pov:

El aprendiz jugaba con mi paciencia, en un momento en que no tenía ninguna. Estaba fuera de control, pero no estaba intentando recuperarlo. No me interesaba tenerlo, hacerlo significaba sentir todo el dolor que me carcomía al saber todo lo que debía estar sufriendo Ángela. Sabía que estaba en este lugar, sabía que ellos la tenían. Sabía que mi instinto demoníaco no me daría tregua hasta ver la sangre correr.

Sal de mí camino gusano – Le advertí al aprendiz con la voz algo distorsionada.

Seré un gusano dichoso si me darás el gusto de aplastarme – Dijo y luego desapareció – Entre tus piernas – Volvió a aparecer acostado en el suelo, justo en el espacio que se abría entre mis piernas. En un movimiento bastante ágil me derribo. – Ahora princesa de las tinieblas, tú y yo tendremos una conversación – Dijo posándose sobre mí y acorralándome. Que osadía!

En el infierno – Fue mi respuesta a la vez que comencé a asfixiarlo con mi energía.

¡Uy! Te aseguro que te arrepentirás de hacer eso – Escuche esa odiosa voz, esa voz que lograba que ira se intensificara, si eso fuera posible. – Vaya, la bruja perdió el control, no es de sorprender. – Dijo observándose las uñas.

Perra infeliz, donde está mi hija – Canalice toda mi energía en asesinar a Terra. Mi ira quería sangre y la de ella sería la que derramaría con más gusto.

No… no… lo sé – Dijo con el aliento entrecortado, mi energía estaba canalizada en su cuello cada vez más asfixiante. – Bas..ta… - Dijo casi perdiendo el conocimiento.

Ciertamente lo merece, pero no por esta vez – Mi cuerpo quedó atrapado en una llave en la que ambos brazos quedaron inmovilizados en mi espalda y mi cuello chocaba con una navaja, claro que en forma de X. – Te daré opciones lindura – La voz sin distorsión del aprendiz se aferró a mi oído. Esa voz tan familiar. – Me puedes atacar, deshacerte de mí agarre y terminar con la rubia insufrible, pero te aseguro que antes necesitaras usar toda tu energía restaurativa para cerrar la herida que mi navaja dejará en tu pálido cuello. Eso te restaría bastante tiempo. – Habló con severidad, atrapándome en cada vibración de su voz. Me removí intentando zafarme, él me acerco más a su cuerpo si eso era posible. – O puedes solo voltearte mirarme y descubrir quién está detrás de la máscara escalofriante que cubre mi rostro. – Sus palabras me sobresaltaron, no esperaba que lo hiciera nunca. A estas alturas sentía que todo fue un espejismo, que mis escasos encuentros con él nunca existieron. – Vamos bonita toma tu decisión estoy listo para cualquiera de las dos, sea huracán o terremoto, ninguna será fácil de igual manera. – Sonrió en mi cuello estremeciéndome por completo. Comencé a voltearme con lentitud, dándole a entender que había tomado la segunda opción. – Bien, escogiste el maldito terremoto, no es de sorprender, siempre vas por el peor desastre, yo soy prueba de ello. – Dijo manteniendo la navaja en mi cuello.

Una vez estuve en frente de él su mano derecha presiono un botón ubicado en el lado también derecho de su máscara, la misma comenzó a subir con lentitud. Pude observar su boca distorsionarse en una sonrisa algo perversa. Esa sonrisa, esa sonrisa fue todo lo que necesité para que mi cuerpo comenzara a retomar el control. Luego la máscara llego a la altura de su nariz, una lágrima cruzo mi rostro. Estaba sorprendida, comencé a recordar cada momento, cada palabra compartida con el aprendiz, cada noche en estos dieciséis años que me sentí observada mientras dormía. Sorprenderme me pareció una terrible muestra de inocencia entonces, pues todas las señales apuntaban a este momento a esta revelación. Su cara quedo al descubierto por completo. Sus ojos, esos ojos que siempre prometían grandes problemas, ahora con algunas líneas de expresión a su alrededor. Me observaron con una necesidad que me consumía. Ahí estaba Jasón escrutinandome en toda su grandeza. Con su rostro algo maduro, pero siempre malditamente atractivo. Tenía un pequeño rastro de barba y algunas canas que en él lucían como luce mi té luego de un mal día. Ese maldito bastardo era Jason Todd, siempre fue solo Jason, mi Jason. Más lagrimas recorrieron mis mejillas. Acaricie su rostro, mi mano temblaba, no sé si se trataba de la emoción que embargaba mi cuerpo o de la sorpresa que esta situación había causado.

- Fue una eternidad y no pude seguir. No lo comprendí hasta hoy – Mis ojos dejaron de ser rojos, mi cuerpo volvió a tomar el control. Ahora tenía sentido, más de una década sin poder sentir nada hacía nadie. Sin poder disfrutar de enamorarme nuevamente, sin ni siquiera poder disfrutar de algo tan básico como la lujuria. Solo con el aprendiz, solo con Jason. Él estaba vivo al igual que nuestro maldito y bendito vínculo. Aquel que creo con el maldito anillo y la traviesa lujuria. Vínculo que reforzó amor, vínculo que solo se destruiría con la muerte. – En cierto modo te sigo odiando – Dije y luego destruí su estúpida navaja. Me acerque sin ninguna delicadeza y lo bese con necesidad, con una necesidad que no sabía que existía a esa magnitud hasta ahora.

- Fue una eternidad princesa, mierda que lo fue y si se trata de mis deseos, te haría el amor ahora mismo, pero tenemos una hija que rescatar – Dijo una vez nos faltó el aliento.

- Ángela – Dije con una voz completamente sombría.

- Si, definitivamente hablamos de la misma, pero por favor no te deshagas de tu control. Te necesito, tampoco mates a la rubita aún, nos está ayudando contra el decrepito. – Observe al lugar donde antes se encontraba Terra, pero ya no estaba. – O eso espero – Soltó Jason con inseguridad y una sonrisa preocupada. Lo acuchille con la mirada. – No tenemos mucho tiempo, luego vamos a aclarar todo. Escóndete en alguna pared, cuando te de la señal encierra a Slade en tu magia, no tardara en salir, debemos ser rápidos. Solo espero por la llegada de los titanes. Si fallamos todo se ira a la mierda. – Dijo señalando el libro que mantiene atrapado a Malchior con su cabeza. Mis ojos se abrieron como esferas. – Nunca he luchado contra un dragón, no creo tener madera de caballero. – Dijo haciendo un gesto de desaprobación. Negué con la cabeza y sonreí.

- No, en definitiva no la tienes – ironicé – ¿Dónde está Ángela? – Le pregunté con preocupación.

- Bueno… digamos que ella será quien ayude a nuestro decrépito amigo a liberar la bestia – Dijo con ironía y bastante enojo. Ya no bromeaba, ahora estaba genuinamente molesto y preocupado. – Confía en mí, si debo ser un caballero de brillante armadura lo seré. – Me guiño un ojo y desapareció. Comprendí que era hora de esconderme.

R...X...R...X...R...X...R...X...R...X...R...X...R...X...R...X...R...X

Respondo Reviews! YAAAS

.969300: Este Nick es más largo que mi esperanza de ser una escritora reconocida! XD. Me alegra que te haya encantado mira que ando oxidada. No escribo como la literatura manda hace bastante. Slade da miedo, ese es Slade. Es un personaje que se me hace bastante complicado escribir la verdad. Ya veremos que tan felices por siempre mi cerebro no tan feliz puede construir. Saludos y abrazos!

Lachicamiraculer: Holaaa! Pues no sé si esta es una hermosa historia en realidad, pero sí que está siendo continuada. Yo también creí que no la continuaría por mucho tiempo. Pero ya ves, mi ansiedad pudo más que yo y aquí estoy tratando pasar sin incompleto. Pues no hay más que esperar. Aquí está tu hijo de fruta favorito, no lo tienes que extrañar más. Saludos!

Orquidea71: Hola! Pues la verdad pensaba actualizar más rápido pero la vida de adulto es dura y mi mente bastante débil. Espero que disfrutes está actualización. Y que no intentes combatir tu adicción a mis fics. ¿Lees algún otro fanfic que yo haya escrito?

flor: Hola Florecita querida, un placer ver que aún estás en mi jardín. Si que paso tiempo y qi que los deje con intriga. Soy una bastarda, lo digo por ustedes. Pueden insultarme, los entenderé. En eso ando, intentando darle el cierre que se merece está épica histora a la que amo y detesto a igual nivel. Espero llevar el talento del que hablas a un nivel más. Y espero verlos acompañarme en ese viaje. Vayaa si que haz crecido flor, ya haz florecido, espero que te esté yendo bien en la facu y que bueno que te dió por chusmear. Que bueno que te alegro el día. Tu review me hizo recordar que tenía esta actualización pendiente. Besos y mucho éxito en tu final (Si lees esto antes de tomarlo).