CAPÍTULO 33
CHRISTIAN
¡Joder! Había sido una noche fantástica, sonreí mientras la admiraba sobre mí pecho totalmente dormida y abrazada a mí, Andrea se hallaba a su lado abrazada a ella. Cuando terminamos anoche era demasiado tarde para que se fuera a casa, por lo que le insistimos que se quedara a dormir. Mientras acariciaba su pelo recordé los días y noches que pasamos sin poder hacer el amor, sabía que ella lo pasaba peor porque no había día que no intentara que me dejara llevar… Pero anoche terminó nuestra espera, de ahí que termináramos tan tarde… Aunque todavía debía cuidar que no hiciera grandes esfuerzos.
Nunca antes había pasado tanto tiempo en abstinencia pero la espera mereció la pena, fue bastante intenso y satisfactorio, disfrutamos mucho a pesar que no pudimos hacer todas las posturas que deseaba… Entonces escuché el timbre de la puerta ¿Quién sería? Me levanté con mucho cuidado de no despertarla, tras ponerme los pantalones y la camisa fui corriendo a abrir…
-¡Buenos días!- saludó Dean a la vez que una pequeña corría por mi lado- Espero no haberlos despertado…- dijo apenado y negué.
-Yo estaba despierto… Pasa…- lo invité- Anoche nos desvelamos y…
-¿Tu eres el novio de la tía Ana?- me interrumpió la pequeña mientras me miraba con curiosidad.
-Así es…- le di la mano- Soy Christian ¿Y tú?- tomó la mano bastante sonriente.
-Me llamo Bree, Ana es mi tía…- aclaró y sonreí, ella quedó mirándome demasiado tiempo- ¿Yo te conozco?- sonreí de nuevo.
-Puede ser…
-Bree…- interrumpió su padre nuestra charla- Te he dicho muchas veces que no se debe preguntar tanto a quién acabas de conocer…- lo miró entre molesta y avergonzada.
-¡Pero es mi tío papá!- suspiró mirándome apenado.
-Siento si es algo indiscreta pero…
-No te preocupes, no me molesta en absoluto…- señalé el sofá- ¡Sentaos! Haré café y zumo mientras se levantan…- ¡Mierda! ¡No me acordaba de Andrea! Debía ir a la habitación a avisarles antes que se levantaran…
-¡Voy al baño papá!
-¿Sabes dónde está?- negó y me miró expectante.
-¿Me acompañas tío Christian?- asentí mientras la tomaba de la mano y la llevaba al mismo, por el camino señaló la habitación- ¿Esa es la habitación de la tía?
-Sí…- le guiñé- Pero dejémosla dormir un rato ¿Te parece?- volvió a sonreír.
-Sí, tío…- en cuanto entró al baño fui corriendo a la habitación, seguían dormidas y me daba pena despertarlas ¿qué debía hacer? ¡Ya sé! Les dejé una nota en la mesita para que la vieran nada más despertaran y salí de nuevo a la cocina, cuando estaba a punto de servir el café apareció Bree por la puerta, parecía pensativa y dudosa de decirme algo así que al ver que no decía nada le pregunté.
-¿Ocurre algo pequeña?- me miró muy seria.
-¿Por qué hay otra mujer en la cama con la tía?- abrí los ojos horrorizado ¿Había entrado a la habitación? ¡Mierda! ¿Qué le decía yo ahora? ¡No era más que una niña!
-Pues… Es una amiga…- dije al fin y me entrecerró los ojos.
-Así que las amigas duermen juntas y desnudas…- ¡Dios! Esto no iba nada bien… Estaba claro que los niños no era lo mío, suspiré hondo tratando de controlar mi respiración.
-Verás… Anoche hacía mucha calor…- asintió conforme ¡Bien hecho Christian!
-Entonces… Si tengo calor está bien que quede sin ropa…- ¡Joder con la niña!
-Bueno, si es en casa o con alguien de confianza no hay problema…- volví a salir del paso y me dio otra de sus sonrisas.
-¡Ya lo entiendo!- gritó antes de salir corriendo junto a su padre ¡Debería haberle dicho que no dijera nada! Aunque con los niños nunca se sabe… Traté de serenarme mientras colocaba el zumo, café y algunas galletas para Bree en la bandeja para volver con ellos.
-Lamento la tardanza.
-No te preocupes, estaba poniéndome al día con las noticias…- me enseñó su móvil en la mano y asentí, yo debería hacer lo mismo pero me despertaba demasiado tarde para hacerlo.
-¿Algo de lo que deba preocuparme?- sonrió.
-No, señor Grey…- Bree me miró bastante sorprendida.
-¿Tu eres el senador Grey?
-Eso dicen…- antes me sentía más que orgulloso y feliz por ello, ahora era bastante jodido para poder llevar mi vida sentimental como deseaba. Por ello desde que se lo comenté a Ana me había dado tiempo a reflexionar y llegar a la conclusión que solo sería hasta las próximas elecciones. Ambos queríamos formar una familia y mi actual trabajo siempre sería un impedimento, sabía que el sueldo como diputado sería bastante inferior al que tengo actualmente pero merecía la pena por disfrutar de ellos.
-¡No sabía que tenía un tío famoso!- gritó con ojos soñadores- ¡Cuando lo sepan en el cole voy a ser la envidia de todos!- volvió a gritar saltando de alegría y reímos.
-Bree, está mal alardear sobre lo que se tiene frente a otros…- rodó los ojos.
-Pero los demás sí que lo hacen frente a mí…- puso un puchero adorable- ¿Por qué yo no puedo?
-¿Sabes?- la interrumpí- Si quieres tu tía y yo podemos ir un día a recogerte…- sus ojos volvieron a iluminarse con una gran sonrisa.
-¿En serio? ¿Vendrían a recogerme al cole?
-Si…- saltó gritando como loca.
-¡Yupiiiiiii! ¡Así no tendré que alardear porque lo verán con sus propios ojos! – siguió gritando y saltando sin parar, cuando estuvo más calmada le pusimos dibujos en la tele, ella se sentó más cerca de la misma y algo retirada de nosotros, así seguimos conversando con más tranquilidad.
-Me alegra poder conversar como buenos cuñados…- sonreí.
-A mí también…- suspiré mientras no quitaba la mirada de su hija, entendía como se había sentido Ana ¡Era una niña adorable!
-Cuando me enteré de su relación tuve algo de miedo a conocerte…- lo miré extrañado y rió- Siempre te veo muy serio y parecías algo snob…- reí.
-A veces tengo que comportarme como uno pero con mis conocidos trato de ser yo mismo…- le guiñé- Lo que ves es lo que hay.
-Me alegra que seas así…- bajó la mirada al suelo- Por otro lado entiendo que tengas que guardar las distancias en ciertas circunstancias…- suspiró- Yo mismo he tenido que aguantar el tipo con cada paciente…- miró hacia su vaso bastante cabizbajo- Realmente debería haber hecho algo…- no hacía falta ser muy listo para saber por dónde iba la cosa, así que tras asegurarme que Bree seguía entretenida con un tal Bob Esponja le contesté.
-No deberías torturarte más con eso…- no sabía si le gustaría pero puse mi mano en su hombro para reconfortarlo, no pareció importarle y la dejé ahí mientras le hablaba- A veces las apariencias engañan…- suspiró- Estoy seguro que si hubieras sabido lo que haría esa mujer la habrías detenido a tiempo.
-Si… Pero me daba lástima…- suspiró de nuevo- Me recordaba a mí cuando quedé solo con Bree…- la miramos a la vez, ella seguía metida en lo que pasaba en la tele- Tal vez sea demasiado sensible para mi trabajo.
-¿Sabes? Si algo he aprendido en mi trabajo es que uno siempre puede hacerles ver a los demás lo que deseamos…- me miró expectante.
-¿A qué te refieres?- suspiré.
-Como es obvio, la mayoría de los tipos con los que tengo que tratar me caen de la patada…- dije divertido y reímos- Pero cuando me ves con ellos parecemos los mejores amigos…- hasta ahora sólo tenía uno, Paul además de mi mano derecha, se había convertido en mi amigo y el único que me conocía realmente.
-Entiendo…- suspiró- Debería hacer lo mismo…- asentí- Mostrarme distante aunque en realidad no lo sea…- le guiñé en acuerdo.
-Así es, a veces es necesario mentir…
-¡Papi! – interrumpió Bree nuestra conversación y volvimos nuestra atención a ella- Si Bob y Gary son los mejores amigos… ¿Por qué no duermen juntos y abrazados como tía Ana con su amiga?- ¡Mierda! ¡Sabía que esto no saldría bien! ¿Qué le decía yo ahora? Esperé que saliera de su sorpresa mientras trataba de hacerle señas a su hija para que callara, pero solo me dio una sonrisa antes de volver su vista al televisor de nuevo.
-¿Qué dice?- me preguntó y alcé los hombros haciéndome el desentendido.
-¿Quieres otro café?- negó y miró su reloj- Creo que será mejor que nos vayamos, parece que está demasiado cansada y no quisiera molestar.
-¡Nada de eso!- mentí- Podéis esperar si queréis, puedo llamarla y…- entonces se escuchó la puerta de la habitación, volvimos ambos a la vez nuestra mirada a la misma y las vimos salir en ropa interior bastante acarameladas… La cara de Dean era un cromo y traté de toser bien fuerte para atraer su atención.
-¡Mierda!- gritaron al unísono al ver a Dean junto a mí y volvieron corriendo a la habitación, por suerte a Bree no le había dado tiempo a ver nada, esperé en silencio de nuevo bajo la atenta mirada de Dean.
-Así que durmiendo con una amiga…- susurró, ya debió enlazar todo y entendió perfectamente de qué iba esto. Suspiré, no sabía si era mejor esperar a Ana o hacerlo solo ¡Pero era su hermano! Debería ser ella quién explique lo que quiera.
-Voy por una tostada ¿Quieres?- negó sin mirarme a la cara pero ahora mismo tampoco lo deseaba. Fui rápidamente a la cocina, donde hice tiempo haciendo unas tostadas hasta que llegó Ana, vestida con un chándal.
-¿Por qué no me avisaste que estaban aquí?
-Os dejé una nota en la mesita…- me entrecerró los ojos.
-¿Realmente creías que ahí iba a verla?
-Eso pensaba…- suspiré pasando mi mano por el cabello con exasperación- No quería despertaros…- resoplé- Supongo que debí hacerlo…- miré hacia fuera- ¿Hablamos con él o prefieres hacerlo sola?
-Mejor los 2…- me señaló muy seria-¡Todo es por tu culpa!- rodé los ojos, tomé las tostadas y fuimos hacia el salón juntos, no me apetecía discutir por esto.
-¡Buenos días preciosa!- se alejó junto a Bree que permanecía ajena a toda la tensión en el ambiente.
-¡Buenos días tía Ana!- se abrazaron y estuvieron hablando de sus cosas unos minutos en los que me comí casi todas las tostadas, necesitaba mantener la boca ocupada para no empezar esta incómoda conversación ¿Qué iba a decir? Era bastante obvio que habíamos tenido sexo los 3, solo esperaba que quedara aquí, a nadie le importa nuestros gustos sexuales.
-Había escuchado rumores pero nunca creí que fueran ciertos…- suspiré algo enfadado, ya sabía a cuáles se refería por mi madre y por suerte para mí no era tan así.
-No puedes creer todo lo que oyes…
-Pero si lo que veo…- suspiré tratando de serenarme ya que había una niña en medio y le susurré de vuelta.
-Nos gusta el sexo libre, no creo que sea nada malo…- me entrecerró los ojos.
-¿Te refieres a que son liberales?
-¡No!- grité más alto de la cuenta haciendo que todos centrara su atención en mí, Ana enseguida levantó a Bree.
-¿Podrías dejarnos a solas unos minutos?- puso un adorable puchero- Tenemos una cosita que hablar con papá.
-¿Cosas de mayores?- preguntó sin quitar el puchero y Ana le sonrió.
-Así es… Si nos das un momento te dejaré jugar con mi ordenador ¿Qué dices?- su sonrisa se amplió.
-¡Siii! ¡Vamos!- la soltó en el suelo y corrió tras ella, en cuanto se perdieron de nuestra vista volvió a hablar.
-No esperaba algo así de ti…- le entrecerré los ojos.
-Mi vida privada no es asunto de nadie…- contesté de muy malos modos, no me gustaba ser así y menos con alguien de mi familia política pero su mirada acusatoria no me gustaba nada ¡Joder! ¡Éramos personas adultas que no debían explicaciones a nadie! ¿Qué demonios le importaba con quién folláramos? El tiempo de juzgarme ya pasó, con los años me di cuenta que era mi forma de ser, aprendí a vivir con ello, disfrutarlo y no voy a aguantar que nadie venga a juzgarme. Puedo tolerar que no lo entienda pero los únicos interesados somos nosotros.
-Pero me importa mi hermana…- le alcé una ceja.
-Ambos estamos bien así…- por suerte llegó Ana y se sentó frente a ambos.
-No deberías haber venido sin llamar…- rodó los ojos.
-¿Después de lo que he visto eso es lo único que dices?- se puso igual o más seria que yo.
-Voy a ser tan clara como acostumbro…- asintió- Primero, mi vida sexual es sólo asunto nuestro…- me señaló y asentí- Y lo segundo es que tú no has visto nada…- se quedaron unos eternos segundos mirándose como si se retaran con la mirada.
-Quedamos en que no dirías nada…
-No lo haré mientras tú no lo hagas…- ¿de qué diablos hablaban ahora?
-De acuerdo…- nos miró a ambos- Tal vez sea demasiado cerrado pero no lo entiendo…
-Nosotros nos amamos así…- lo interrumpí y ella me sonrió.
-Y de vez en cuando nos gustar jugar con alguien más…- terminó por mí y nos sonreímos de nuevo bajo la atenta mirada de su hermano.
-Supongo que si a ustedes les va bien no soy nadie para decir nada.
-Así es…- se levantó de un salto- Ahora voy a decirle a Andrea que se reúna con nosotros para desayunar…- señaló a Dean- ¡No quiero comentarios fuera de lugar!- rodó los ojos.
-¡Está bien! Tampoco es que quiera hacerlos estando Bree por aquí…- a continuación nos reunimos los 3 en el salón. Bree como había comido antes se quedó jugando en la habitación. Por suerte estuvimos conversando como si nada, aunque no me agradaba la idea que alguien ajeno a nosotros lo supiera ya no había vuelta a atrás. Aunque analizándolo bien lo sabía más gente de la que quisiera empezando por ese idiota de Bob… No pude evitar gruñir al recordarlo, a pesar de haberlo echado aquella noche volvió 2 días más cuando yo no estaba, una de ellas estaba Paul y otra Kate, por lo menos no estaban solos. Cuando mejor estábamos sonó mi teléfono y me alejé para contestar.
-¿Paul?- pregunté extrañado que me llamara hoy.
-¡Menos mal! Pensaba que no lo cogerías.
-¿Qué quieres?
-¡Te necesito en la oficina ya!
-¿Hoy? Por si no lo recuerdas es mi día de descanso…- resopló.
-¡También el mío! Pero el señor Carter, con el que teníamos cita mañana a primera hora, ha pedido firmar hoy porque mañana sale de viaje…- ¡Mierda!- No podemos negarnos Christian, ya sabes cómo es esto…- ¡Y una mierda que sí!- Además ¡Será un momento! Firmar y listo…- suspiré rendido.
-De acuerdo, estaré allí en media hora…- ¡Maldita sea! ¡Por esto mismo deseaba dejar mi puesto! Cuando volví a la mesa tuve que disculparme.
-Debo irme…- Ana se levantó y me acompañó a la habitación.
-¿Ha ocurrido algo?
-Debo ir a firmar unos papeles…- la arrinconé en la pared donde olí su cuello antes de morder el lóbulo de su oreja- Pero vendré después para seguir disfrutando nuestro día…- rió.
-Te esperaré más que dispuesta…- susurró en mi oído antes de besarme con pasión pero una risa nos hizo volver en sí.
-¡Mierda!- ¡No me acordaba de Bree! Ella nos miraba divertida y con bastante curiosidad, antes que empezara con sus preguntas me separé de ella para tomar mis cosas e irme al baño. Ahora le tocaba a Ana inventarse alguna explicación, mi cupo de ellas había sido más que cubierto por hoy…
ANA
Estaba tan acostumbrada a estar sola que ni me acordé que estaba aquí, cuando Christian se fue al baño me acerqué a ella, sabía que tenía ganas de preguntar pero no deseaba explicar algo que debería hacer su padre.
-¿Por qué no estás jugando?- pregunté señalando mi portátil y alzó los hombros.
-Cuando entraron me distraje…- señaló la pantalla- Este juego es aburrido…- reí.
-Si, a veces también me lo parece…- lo dejé encendido y la llevé conmigo de vuelta al salón, de todas maneras la conversación sobre nuestros gustos sexuales había terminado. Cómo era de prever no lo entendía, realmente poca gente podría hacerlo pero nos importaba poco ¿Qué había de malo si nos gustaba meter a alguien más en nuestra cama? ¡Que se metan en su vida y dejen vivir! Nunca me preocupo de lo que hacen lo demás, que tomen mi ejemplo. Cuando llegamos junto a ellos Andrea estaba por irse y Dean se levantó también- ¿Os vais?- asintieron sin mirarse entre ellos.
-Sí, yo debo descansar…- me sonrió- Entro de guardia esta tarde…- asentí devolviéndole la sonrisa.
-Papá… ¡Quiero una amiga para dormir con ella como la tía Ana!- sabía que no entendía el alcance de sus palabras, eso sólo lo hizo más divertido, traté de aguantar la risa pero no pude y comencé a reír a carcajadas, Bree a pesar de no entender nada me acompañó.
-No le veo la gracia…- susurró Dean entre dientes y seguí riendo, Andrea sonreía de soslayo por no molestarlo más.
-¿Por qué te enojas papi?- trató de cambiar su cara antes de volverse a ella.
-No es nada hija… ¡Vamos!- eso pareció convencerla y le dio la mano.
-¡Bien! – se fueron bajo una divertida conversación sobre amigas, Bob esponja y un tal Gary que no sabía quién era, Andrea suspiró aliviada cuando quedamos solas.
-No debí quedarme a dormir…-le rodé los ojos.
-Era demasiado tarde para irte…- le guiñé- Además, dormimos muy bien ¿No crees?- se acercó a jugar con mi pelo mientras me besaba con suavidad.
-Demasiado bien…- metí mi lengua en su boca y ella los dedos en mi pelo atrayéndome hacia ella, cuando iba a levantar su camisa se apartó- Debo irme…- sonreí algo apenada, al final me quedaría sola.
-Entonces nos vemos cuando puedas…- sonrió antes de darme un ligero beso.
-Puedes estar segura…- me guiñó antes de alejarse por su bolso y salió tras darme una última sonrisa… Me tiré en el sofá esperando a Christian, en cuanto lo vi venir hacía mí tuve que morderme el labio para aguantar las ganas de desnudarlo de nuevo.
-No me mires así o tendré que comerte…- me relamí los labios bajo su atenta mirada.
-No me importaría que lo hicieras…- negó.
-En cuanto termine lo que tengo que hacer saldremos a dar una vuelta y después te follaré de todas las formas que desees…- reí ¡Me encantaba cuando hablaba así!
-Eso suena bien…- tras coger su cartera y móvil volvió a acercarse, al ver que no me levantaba tiró de mí para que lo hiciera.
-Vendré en cuanto termine…- lo besé.
-De acuerdo, te esperaré más que deseosa…- me dio su sexy sonrisa.
-Ya te dije que eso vendrá después de nuestro paseo…- asentí.
-Lo sé, pero se vale soñar…- negó antes de darme un último beso que me supo a poco.
-Estaré aquí antes que te des cuenta…- lo observé alejarse hacia la puerta y salir. Una vez sola volví a tirarme en el sofá pensando en lo ocurrido hace nada, no me agradaba que Dean supiera nuestros gustos, el hecho que conozca a Andrea lo hace más incómodo si cabe pero ya no había vuelta a atrás. Sabía que no diría nada por obvias razones… Entonces recordé el pen que me trajo Bob y fui corriendo por mi portátil para verlo ¡Esperaba que fuera lo que pensaba! En el hospital no tuve ni un momento a solas y no era algo para ver con nadie más ¡Me tacharían de depravada! Aunque… Me relamí los labios, no iban muy mal encaminados…
Me acomodé de nuevo en el sofá poniendo el portátil sobre mis piernas y le di al play… enseguida salieron, me sorprendí de ver a Olivia pero era más que perfecto, tras verlos media hora follando sin parar me puse bastante caliente… Christian dijo que no tardaría, mordí mi labio, mientras iría calentando con mis juguetes, dejé el portátil sobre la mesa y fui a mi habitación, tras preparar mi juguete favorito, me desnudé, me tumbé en la cama y comencé a acariciarme suavemente los pezones, cuando estaban bastante duros bajé una de mis manos a mi clítoris para hacer lo mismo, cuando sentí que estaba lista cogí mi juguete favorito y lo introduje muy lentamente en mi interior con una sola persona en mi mente…- Christian…- gemí mientras aceleraba el ritmo, cuando lo sentí cerca froté mi clítoris con fuerza y me corrí con intensidad. Quedé un momento disfrutando de los resquicios hasta que escuché la puerta, sin molestarme en ponerme algo salí corriendo en su busca ¡Necesitaba follarlo ahora mismo! Pero no era él quién encontré fuera, Elliot estaba allí de pie mirándome con descaro, tras salir del shock volví dentro de la habitación y suspiré bastante molesta ¿Qué hacía aquí? Suponía que había venido con Christian, pero… ¿Por qué no me dijo nada? No tardó mucho en entrar y quedarse algo sorprendido de hallarme desnuda…
-¿Te pillamos en mal momento?
-¿Por qué no me avisaste que venías con Elliot?- me alzó una ceja.
-Te mandé un mensaje…- ¡Mierda! Había estado demasiado ocupada con el video y mi masturbación para mirarlo- ¿No lo has visto?- negué y suspiró- Mamá y papá se han empeñado en que vayamos a comer, me encontré a Elliot cuando venía a buscarte y como él también iba a la comida familiar vino conmigo…- suspiré y alzó una ceja- ¿Algún problema con eso?
-No lo sabía y yo…- me di la vuelta y me abrazó desde atrás.
-No importa…
-Eso lo dices porque no es a ti a quien vieron desnudo…- me hizo volverme.
-¿Te ha visto desnuda?- asentí y no pude evitar alzarle una ceja.
-No es como si fuera la primera vez…
-¿Te importa dejar ese tema?- alcé las manos en derrota.
-¡Está bien! ¡Pero estaba caliente!- señalé la cama con mi juguete todavía sobre ella- Pensaba que venías solo y…- esta vez me alzó para ponerme sobre el tocador mientras me besaba con pasión, no tardé nada en sacar su ya erecto miembro y meterlo en mi interior disfrutando de cada estocada hasta que volví a alcanzar el orgasmo…- ¡Joder! – me abrazó con fuerza.
-Prefiero ser yo quién te haga vibrar con los orgasmos…- reí.
-Nadie lo hace mejor…- volvimos a besarnos hasta que llamaron a la puerta.
-¡Voy a echarme una copa!
-¡De acuerdo!- grité de vuelta mientras empujaba a Christian para bajar al suelo, él me ayudó a hacerlo y tras limpiarme comencé a vestirme para la ocasión.
-La próxima vez que venga acompañado te llamaré para evitar esto…- sonreí en acuerdo.
-Será lo mejor…- cuando terminé de vestirme bajo su atenta mirada me acerqué de nuevo y nos besamos con intensidad.
-Si seguimos así no saldremos hoy…- susurró y suspiré recordando a Elliot.
-Y Elliot está esperando.
-Tienes razón…- me dejó terminar de arreglarme y salimos a su encuentro, estaba sentado en el sofá mirando mi… ¡Mierda! Corrí lo que pude hasta llegar al mismo y lo cerré de golpe.
-¡Eh! Estaba en lo más interesante…- lo miré mal.
-No deberías tocas mis cosas…- suspiró apenado.
-Si es por lo de antes, lo siento…- asentí- No era mi intención verte…- volvió a mirarme entera haciéndome sentir desnuda.
-¡No pasa nada!- traté de quitarle importancia- Pensaba que era Christian…- asintió con la cabeza baja.
-A todo esto ¿Qué es lo que te parecía tan interesante?- preguntó el susodicho y contesté antes que lo hiciera Elliot.
-Nada… Voy por mi bolso y nos vamos…- no tardé mucho pero ahora eran los 2 los que miraban mi portátil ¡Maldita sea! ¡Debí llevármelo!- ¡Creí haber dejado claro que no toquen mis cosas!- Elliot me miraba divertido mientras que Christian estaba… ¿Enojado?
-¿No sabía que te gustaba el porno?- lo miré mal.
-¡No es asunto tuyo!- Christian gruñía por lo bajo.
-Debiste esperarme…- le rodé los ojos.
-No estabas, llevaba deseando verlo 5 días…- suspiré- ¡No podía esperar más!- Elliot se quedó pensativo unos segundos observándonos hasta que al final habló.
-De todas maneras si te sintieras satisfecha no…- lo señalé con el dedo antes de gritar muy enojada.
-¡No me jodas Elliot! ¡Ya no eres mi psicólogo!
-No he dicho que lo fuera…- volvió a pasar su mirada por mi cuerpo haciéndome sentir desnuda de nuevo- Aunque sigo pensando que no deberías haber dejado mis terapias…- ¿Acaso iba con segundas?
-¿Podéis dejarlo ya?- gritó Christian interrumpiendo nuestra discusión- Vamos a ir a casa, con nuestros padres…- dijo para Elliot que asintió- Y no me gustaría que este tema salga en nuestra conversación.
-¡Bastante tengo con lo de Mia! ¡Nunca mencionaría lo nuestro…!- me señaló y Christian lo miró mal.
-¿Quieres dejarlo ya?
-¡De acuerdo! Pero que conste que yo hablaba de retomar las terapias...
-¡Ni lo sueñes! ¡No las necesita!
-¿Acaso eres psiquiatra?- hora de intervenir.
-¡Ya! ¡Lo que menos me apetece es discutir! Así que os pido por favor que vayamos a casa de vuestros padres y dejemos esto por la paz ¿De acuerdo?- asintieron a regañadientes y nos fuimos al coche de Christian, durante el trayecto estuvo tenso el ambiente hasta que comenzaron a hablar de otras cosas ¡Menos mal! Cuando llegamos a la misma Christian me ayudó a bajar del coche y me llevó agarrada de la cintura al interior, nada más entrar nos saludó Grace y Carrick antes de hacernos pasar al salón.
-Volveré enseguida…- se disculpó Grace antes de salir.
-En lo que Grace termina el asado ¿Queréis tomar algo?
-Quisiera una copa de anís por favor…- Christian me miró mal.
-No puedes beber alcohol con los medicamentos…- gruñí por lo bajo.
-Se lo rebajaré un poco para que no tenga efectos…- me guiñó el ojo y le sonreí en acuerdo.
-¡Pero papá! El médico…- lo interrumpí algo enojada.
-¡Por si no lo recuerdas yo también lo soy! ¡No me pasará nada por tomar una copa…!- a pesar que se veía con ganas de contestar se abstuvo y asintió a regañadientes, su padre me la trajo bajo su dura mirada.
-Gracias Carrick…- tras sonreírme se sentó junto a mí.
-Tenía muchas ganas de conocerte mejor.
-Yo también…- sonreí- Grace me ha hablado maravillas de usted…
-¡Háblame de tú!- rodó los ojos y sonreí- No soy tan mayor…
-Eso salta a la vista…- reímos y Elliot gritó algo alterado.
-Papá ¿No estás muy mayor para coquetear?- ¡Será…! Lo miré bastante enojada pero tuve que contenerme por causas obvias.
-Elliot, estamos hablando no coqueteando, así que mide tus palabras…- pude percibir como apretaba los dientes con fuerza antes de salir del salón, Carrick suspiró- Lamento que tengas que ver esto, con lo de su reciente separación y futura paternidad no hay quién lo aguante…- abrí los ojos bastante sorprendida ¿Iba a ser padre? En cuanto quedamos solos Christian se puso dónde estaba Carrick.
-No me acordé de decirte…- le alcé una ceja.
-¿Lo sabías?- asintió algo apenado.
-Me lo contó el día de tu accidente…- cogió mi mano con fuerza- Con todo lo ocurrido no tuve cabeza para recordarlo…- suspiré.
-No me gusta que me dejen al margen de cosas como esta…- apretó mi mano con fuerza antes de llevarla a sus labios y besarla.
-No era mi intención, simplemente lo olvidé…- acarició mi mejilla.
-Espero que sea la última vez…- volvió a sonreír.
-Puedes apostar que sí…
-¡El asado ya está!- nos interrumpió Grace, al mirar alrededor nos preguntó- ¿Carrick y Elliot?- Christian se levantó.
-Iré a buscarlos…- en cuanto se alejó comenzó a hablar sobre comida, cenas y que llevaba tiempo deseando que viniera… Pero mi mente divagaba en lo de antes, sabía que se le había olvidado, entonces… ¿Por qué demonios me molestaba?
CHRISTIAN
¡Mierda! Hasta que mi padre no lo mencionó no me acordaba de lo de Elliot, Ana parecía haberlo tomado bien aunque temía que no fuera realmente así. En casa hablaríamos con tranquilidad, enseguida los encontré en el estudio de papá…
-Elliot… Te he dicho muchas veces que debes pensar lo que dices ¿Cómo se te ocurre hablarle así a la mujer de tu hermano?
-Lo siento… Yo…
-¿Se puede?- pregunté antes de entrar y ambos asintieron- La comida ya está lista.
-Bien, entonces será mejor que vayamos a comer…- dijo Elliot a la vez que iba hacia la puerta pero papá tenía otros planes.
-¡Alto ahí jovencito!- resopló.
-¿Qué quieres ahora?
-Ya que estamos, necesito saber qué harás con respecto a Mia.
-Papá, ya te he dicho varias veces que hasta que no se haga la prueba de paternidad no haré nada…- ¡Estaba tan cansado de este tema!
-¡Pero como vas a pedir algo así! ¡Era tu mujer! ¡El hecho que tú te revolcaras con otra no quiere decir que ella hiciera lo mismo!- apreté los dientes con fuerza ¿Por qué tenía que salir siempre Ana en nuestras conversaciones?
-¿Por qué no volvemos al salón y disfrutamos la noche?- insistí- Estos temas pueden hablarse en otro momento…- traté de zanjarlo sin éxito.
-¡No! ¡Él lo ha empezado y lo vamos a terminar de una buena vez!- insistió papá de nuevo.
-Papá… No es el momento…- me apoyó Elliot.
-Así que os habéis puesto de acuerdo en mi contra…- suspiró cansado- Hijo, deberías volver a plantearte lo de tu matrimonio, el sexo…
-¡No era solo sexo para mí! ¡La amaba! ¡Pero ella prefirió a Christian!- gritó más alto de la cuenta y totalmente fuera de control ¡Cómo se le ocurre! Mi enojo debía ser evidente, la cara de papá estaba desencajada y respecto a Elliot se notaba a leguas que sabía había metido la pata…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ ALMAS GEMELAS*
