No era la primera vez que los gemelos lo llevaban cargando hasta la regadera para que esté se bañara. Últimamente se mantenían un poco más seguido en la cabaña. Para estar más tiempo con su castaño. Hacían su trabajo desde ahí ya sea desde su móvil y laptos. Con unas llamadas y pasar información desde correos electrónicos se podría decir que bastaba por el momento.
Aquella mañana quisieron bañarse junto al Pines.
A pesar de ya a verlos visto más de una vez desnudos, todavía sus mejillas se tornaban de un rojizo por la vergüenza.
Después de un breve rato, donde se secaron y vistieron para estar más cómodos ya que creían que se pasarían un buen rato ahí.
Mason sólo llevaba puesto un bóxer blanco y encima un camisón de color celeste que le llegaba hasta mas arriba de las rodillas. De mangas cortas. El pelo un poco revuelto pero para la vista de ellos, muy bonito.
El tono de llamada sacudió el ambiente casi tan calmado y cómodo. Bill buscó su móvil que se encontraba encima de una mesita de noche, lo desbloqueo y contestó.
Después de unos segundos, colgó con obvia molestia en su mirada.
-¿Sucedió algo? - preguntó Will ganándole la palabra a Dipper quién también iba a preguntar lo mismo.
-Tsk. Me han llamado para que hagamos algo muy urgente y nos necesitan a los dos. - se quejo el rubio irritado.
-¿Quién?
-Phill. - contestó Bill sonriendo irritado.
-¿Y para qué? - preguntó el gemelo menor mientras se ponía de pie.
-Tiene que ver con una negociación muy importante en Japón, unas inversiones y aparte para mantener lejos a unos investigadores que están en el caso de la desaparición de Dipper Pines, están resiviendo ayuda de un reconocido detective. - le respondió encogido de hombros.
-Mmm, lo de Japón sólo bastará algunas llamadas con el jefe en su idioma, dudo mucho que desean molestarnos para ir hasta allá. Y con lo de los investigadores, pienso que somos más listos que ellos.
-No me interesan los investigadores, más bien el detective. Phill aseguró con bastante seriedad que es demasiado bueno y sabes bien que es muy raro que él admita cuando una persona es "útil" o bueno en algo. Aunque lo que más detesto es que tenemos que dejar a nuestro ángel cuando teníamos tiempo para estar todo el día con él. - se cruzó de brazos, mordiendo su labio inferior pensativo.
-Maldición... No me gusta dejar solo a Dipper. - admitió con una mueca de enfado.
-¿V-Van a irse? - dijo el menor mirándolos con desilusión y tristesa. Últimamente odiaba, detestaba quedarse tan solo por cierto tiempo en aquel lugar. Según él, quería estar más tiempo con sus niños.
-Ah, perdón. La verdad no queremos. Pero Phill vendrá para que hablemos con él, unas llamadas y algo más para arreglar tanto lo de las inversiones y despistar a los investigadores y el detective. - dijo Will para acercarse al castaño y abrazar su pequeño cuerpo. Ni a él ni a su gemelo les agradaba la idea de separarse de su Dipper.
-Estamos en los periódicos y noticias, por Internet como los o el secuestrador del menor de los Pines. No dejamos sospechas, pistas o hicimos alguna llamada, pues creían que queríamos dinero. Bueno, claro que nadie sabe que somos los Cipher. - argumentó Bill encogido de hombros ante la información. Sus orbes dorados se fijaron en los del Pines. Parecía que podía perderse en aquella mirada chocolate con leves toques cobres.
-¿Phill vendrá?, ¿Él s-sabe sobre todo esto? ¿Qué estoy aquí? - preguntó con sorpresa y curiosidad. Will se apartó para mirar esos ojos chocolates de su ángel.
-Él nos ayudó en cierta forma. - confesó Bill después de un largo suspiro.
-¿¡Qué!? - se exaltó. Trató de ponerse de pie después de haber apartado a Will, pero el dolor en sus caderas hizo que se echará para atrás con una mueca de dolor en sus labios.
-Mejor que te lo explique cuando venga. Cuando me hablo dijo que estaba cerca de aquí. Sólo él y Marcos saben donde estas. - aclaró el gemelo mayor mientras se cambiaba de ropa a unas mas "presentable" o formal junto a su hermano.
Dipper se acercó hasta la orilla de la cama, se estiró hasta alcanzar las manos de los Cipher.
-Pero...¿Ustedes sé irán? - los miró con aquella carita de cachorro que no quiere que se le abandone. Bill y Will se acercaron para abrazarlo, depositando un afectuoso y cariñoso beso en sus mofletes.
-Esperemos y no sea necesario. - aclaró el de piel más pálida enredando sus dedos en el sedoso y esponjoso cabello castaño.
-No quiero que se vayan. Quiero que estén siempre conmigo, mis adorados niños. - con sus brazos rodeó sus cuellos, oliendo aquella fragancia masculina, protectora y posesiva. Dipper notó como Bill le daba caricias desde su espalda hasta llegar a uno de sus muslos y apretarlo. Aquel tacto le causaba unas extrañas cosquillas en su vientre hasta su entre pierna. Pero apenas era leve y tampoco hizo algo para demostrar algún disgusto por la acción.
-Te adoramos, lo sabes ¿no? - dijo Bill dando más besos por su cuello hasta sus suaves y adoradas mejillas que mantenía ese color rojizo. Ni él, ni su hermano deseaban separarse de su castaño.
-Y yo a ustedes. - dijo para luego depositar les un beso en sus mejillas . Sin destruir aquel abrazo.
Mason siempre odio la soledad. Sólo por eso necesitaba ése abrazo.
-Los extrañaré muchísimo, si es que se van.
-Tranquilo, probablemente no tengamos que irnos. - dijo el de cabello rubio largo.
Escucharon el sonido de una nueva notificación que les avisaba que ya han llegado. Will se apresuró a cargar a su castaño, en sus brazos, y su cabeza por su pecho. Bajaron hasta la sala donde lo dejó en el sofá.
La puerta fue abierta. Dejando entrar a un peli blanco con una traje azul marino que podía ser fácilmente confundido con un negro. Y detrás de éste pero no menos importante aquel pelirrojo de nombre gracioso.
Aunque la gran mayoría de las veces le decían y dicen Phill.
El peliblanco fue quien primero observó al castaño. Una mirada curiosa y crédula. Que hizo al Pines temblar.
-suspiro, -Quién diría que acabarías así muchacho. - dijo dirigiéndose al Pines quien estaba ciertamente sorprendido de ver al mayordomo Butler. Le recorrió un extraño escalofrío por la espalda sin saber que decir. Marcos río leve. Centrando más su atención en el castaño que todavía seguía sin saber que decir. -Ya se me hacia muy extraño que ellos fueran tan buenos y empalagosos contigo cuando eras su niñero. - comentó burlón. Y antes que alguno de ellos hablará, alguien mas lo hizo.
-Al menos él sí nos soportaba. Sabes mentita, es sorprendente que todavía sigas viéndote joven a pesar de tu edad. - dijo Bill sonriendo con evidente burla, cruzado de brazos.
-Oh joven Amo, usted siempre tan irritante. - artículo sonriendo irritado. Para después mantener una mirada severa.
-¿Mentita? - cuestionó el Pines sin comprender exactamente a lo que se refería el rubio. Aunque imaginaba que tal vez se trataba de un apodo, como lo había hecho con él y su hermana.
Vaya, esté mentita está por todos lados. La última vez que vi a un Marcos, fue como el mayordomo de un rey vampiro o eso recuerdo.
-Bill le decía así para molestarlo. Y parece que todavía sigue con ése apodo. - aclaró Will suspirando. Todos se mantenía de pie a excepción de Dipper quién estaba incómodo puesto vestía informal ante ellos. Se sentía como un cordero en medio de una manada de lobos alfas.
-Bueno, no perderé más el tiempo. Iré al grano. Tienen que encargarse sobre los investigadores en especial el detective que está en el caso de la desaparición del Pines. Sé que una mujer detective igual lo acompaña, pero me preocupa más él. - explicó el pelirrojo como siempre, serio y con una mirada que parecería que con el más mínimo error se enfadaría y no sería nada bueno.
Dipper inspeccionó con curiosidad al pelirrojo, admitiendo que el tiempo le fue bastante favorable puesto cualquier mujer caería ante él y vestía de una manera elegante pero tampoco tan formal, tenía su propio toque personal. Sin mencionar su musculoso cuerpo, espalda ancha e incluso más alto que sus hermanos pero no tanto como Marcos. El castaño pareció perderse en esos ojos de color rubí. Parecía embobado.
-¿Y por qué? ¿Tan bueno es para hacer al gran Phill Cipher preocupar? - dijo Bill provocandolo con arrogancia e impaciencia en su voz. Aunque notaba la mirada que traía el Pines por el mayor.
-Estuve investigando. Se especializa en homocidios pero eso no significa que no pueda con cualquier tipo de caso. Y con lo de Japón, tengo unas laptos para que hablen por medio de un archivo con los negociadores y encargados de las inversiones que tenemos planeado. Para que no vayan hasta Japón pueden hacerlo ahora mismo, por alguna razón deben ser ustedes. Están en mi camioneta. Marcos los acompañará y les indicará que hacer.
-¿Y con lo del detective?
-Supongo que trataré de encargarme a menos que ustedes quieran.
-Mejor tú. - dijo el de ojos azules.
-Entre más rápido lo hagamos, más pronto terminaremos. ¿No? - dijo ésta vez Bill.
-Exacto.
Bill se mostró pensativo, en una mueca extraña. Hasta tomar una decisión.
-Bueno pino, te dejaremos con Pancracio, digo, Phill.
-Vete a la mierda Bill.
-Iré a tu camioneta, así que sí, iré a la mierda. - antes de que su hermano mayor pudiera darle un buen golpe, tanto los gemelos como el mayordomo habían salido del lugar, dejándonos solos a nuestro castaño con el pelirrojo.
-Qué idiota. - insultó ciertamente molesto. Odiaba demasiado que se burlaran de su primer nombre, en especial si era un de sus hermanos.
-¿Pancracio? - preguntó Mason inflando sus mufletes de una manera que al presente le resultó tierna por no decir infantil y adorable la acción. Tratando de resistir alguna carcajada por el nombre.
-Ah, ese es mi verdadero nombre pero mayormente me dicen por Phill, suena mucho menos ridículo. - explicó brevemente mientras tomaba asiento a lado del castaño.
-Yo digo que es divertido y original. - ésas palabras si que le resultaron sorprendentes.
-Dipper... Los idiotas de mis hermanos, ¿Te cuidan bien? ¿No te han lastimado? En especial Bill.
-Todo esta bien.
-¿No estás enfadado conmigo?
-¿Por qué lo estaría?
-¿No te lo han dicho?... - hubo una breve pausa donde Dipper sólo atinó a negar con la cabeza sin entender a lo que el pelirrojo se refería. -Bueno, yo fui quien te secuestro y te trajo hasta aquí para que ellos no fueran sospechosos. - declaró sin despejar la vista del más bajo. Le parecía un tanto gracioso que, Dipper quién era dos años mayor que él fuese más pequeño.
-¿P-Por qué? - estaba más que sorprendido. Estupefactado. Nunca se imaginó que él fuera capaz de ayudar a sus hermanos en toda esa locura.
-Supongo que era por algo de hace tiempo... Ellos me detestan por que creen que los separe de tí. Yo sólo quería que fueran fuertes y salieran adelante. Bien podían mandar a alguien mas pero confiaron en mí por que... Ellos saben también mis sentimientos. - dijo al fin con supuesto valor. Queriendo mirar más sobre las reacciones del castaño. Cada gesto le parecía interesante.
-¿S-Sentimientos?
-Cuando te conocí no confiaba en ti. Me parecías muy despistado y torpe. Pero admito que un torpe muy bonito. Me era divertido como hacías todo para ver a mis hermanos felices aunque a veces te irritaran demasiado. Lo que me parece curioso es que ahora, yo y mis hermanos seamos más grandes que tú cuando antes era totalmente diferente.
-Phill... - el mayor se acercó al castaño, juntando sus gruesos labios con los suaves del contrario. Corto pero que mezcló diferentes sensaciones.
Mason no supo cómo reaccionar. Se quedó estático y confundido.
Por mi mente sólo pasaba que ya se me hacia muy repetido que Phill siempre sintiera algo por Dipper, aunque al final nunca era correspendido, bueno, a excepción de aquella dimensión. Aunque esta vez, fue Phill quien escogió darles al castaño a sus hermanos. Quizás si lo hubiera intentado, él estaba seguro que hubieran sido algo más que conocidos. Algo mucho más afectuoso.
Otro silencio inundó la habitación. Yo estaba solo a unos metros de aquella ventana donde podía ver y escuchar absolutamente todo lo que sucedía. Sentí por unos segundos le penetrante mirada de Phill, observándome. Era extraño. Parecía como sí se hubiera dado cuenta de mi presencia. Pero eso me parecía totalmente... Imposible.
-Te diré algo Pines. No deberías dejar las ventanas abiertas. - Habló el Cipher. Provocando que por fin Dipper reaccionará.
-¿Por?, dudo mucho que alguien pase cerca de aquí o cruce por lo menos la enorme cerca que rodea el lugar. - pudo decir lo más natural posible.
-¿Quién hablo de una persona?
-¿Eh?
-Sé que hay algo que los ésta vigilando a todo momento. - agregó. Tal parece que Phill es mucho más listo de lo que pensé
-¿Qué?
-... Olvídalo.
Antes de que continuarán, llegaron los gemelos y el mayordomo. Demasiado rápido a mi parecer.
Se despidieron. Y se fueron. Aunque me percaté de la impaciencia y desconfianza de Phill a su alrededor. Por que él y Marcos sabían que algo los estaba vigilando. Que yo los estaba observando
Y estuve pendiente de una conversación que ambos tuvieron. Marcos en el asiento del conductor y Phill en el trasero mientras que mandaba algunos mensajes por medio de su móvil. Sin perder el hilo de la conversación.
-Recuerdo que tenías un amigo, que poseía el nombre de un Dios mexica si no me equivoco.
-Xólotl. - le recordó para después preguntar con curiosidad:- ¿Por qué tan derepente lo recuerda?
-Simplemente se me vino a la mente una de tus tantas anécdotas. Que según él hace varias décadas vino a esté país a una ciudad de cierto estado.
-Estado que por cierto ya no existe actualmente por un suceso misterioso y extraño que ocurrió. Pero él logró irse del estado antes de que aquello ocurriese. Aunque en el país se festeja en honor del estado destruido. Se le conoce como "el día oscuro". - dijo con evidente tono burlón en lo último.
Sin despejar la vista del camino.
-Ése amigo tuyo... Xólotl, ¿sigue con vida?
-Cuando lo conocí por parte de otros conocidos, yo tenía diez años y él unos ochenta. Fue mucho antes de que trabajará con ustedes como mayordomo. Y hace unos años murió por razones naturales.
-Sí, dices que él te contó que antes de irse del estado, lo mas hermoso que vio fue a un anciano pintando un marco.
Decidí ya no escuchar más su conversación. Ellos se alejaron todavía más. Y yo regresé a la cabaña para ver como seguían los gemelos con aquel castaño.
-Por un momento consideré la idea de que Marcos trabajará para nosotros. Que él hiciera lo que hacía la sirvienta antes de que se fuera. - comentó Bill a los presentes. Por fin estaban "tranquilos" y cómodos recostados en la recamara.
-No nos gusta mucho que tengas que molestarte en hacerlas, además- dijo Will antes de ser interrumpido por el de hebras castañas.
-No importa... En verdad no me importa.
-¿Estás seguro? - preguntó el de ojos azules no muy convencido. Con una ligera mueca en sus labios de duda al igual que se gemelo Bill.
-Quiero serles útil y no una carga. No me importa limpiar la casa, lavar la ropa, planchar la y acomdarla. Hacer la comida, a veces me hace no sentirme aburrido. Si es de ustedes... Por mi está bien. - dijo osa mayor un tanto ¿sentimental?, sonriendoles melancólico.
Después de un breve silencio insólito, donde Dipper yacía en medio de ambos rubios quienes tenían uno de sus brazos alrededor de su cintura. Con un aire acogedor.
-Sabes, recuerdo cuando éramos unos niños. - comenzó Bill.
-Oh si, tu mamá quería tener nietos.
-Y le dijiemos que nosotros te haríamos tener muchos hijos. En ése tiempo no pensabamos en la probabilidad que sólo las mujeres pueden dar a luz, claro, con la ayuda del hombre ¿Lo recuerdas? - le sonrió divertido y pervertido al castaño. Will sólo asintió.
-Claro, le cayeron muy bien a mi madre.
-Pero por desgracia no podemos procrear como nos hubiera gustado. - dijo con cierta decepción Will.
-¿Te imaginas embarazado? Te has de ver muy tierno. - añadió el moreno imaginando a su Pino algo rellenito de su pansita por tener una criatura ahí. Pensando lo demasiado tierno que ha de ser.
-¿Y por qué yo debería quedar embarazado? - cuestionó con las mejillas ruborizadas. Puesto hablar de ése tema le resultaba extraño y vergonzoso.
-Por ser la pasiva. - respondieron los dos al mismo tiempo demasiado sincronizados sonriendo de medio lado.
-Hey. - se quejo 'ofendido'. Aunque por una parte sabía que, para gran desgracia suya, lo que los gemelos afirmaban era cierto. Sin remedio alguno suspiro cansado.
Los tres se acomodaron mejor para descansar.
Al día siguiente, los Cipher habían salido como siempre hasta regresar en la noche. Pero esta vez con una clase de carteles. Que Pines supuso tiene que ver con su trabajo o algo parecido.
Según ellos le explicaron, eran unas gráficas sobre al aumento que tendrán sus ganancias después de él apoyo e inversión con una empresa famosa en Japón. También que tenían que exponer algo relacionado con aquello en una importante junta en E.U, que harían ése fin de semana, todavía tenían dos días más para prepararse aunque se les veía demasiado confiados.
Dipper tenía ganas de ayudarlos para que se preparan aún estando confiados y relajados. El Pines les explico algo sobre el uso de las gráficas o como se verían mejor estando llamativas. En resumen, les ayudaba hacer todavía un mejor trabajo cosa que los rubios acepataron por que de alguna forma les ponía feliz que su amado les ayudará en cosas de su trabajo.
Según entendí por que tampoco era como que le prestaba mucha atención a lo que hacían, se dividieron el trabajo en dos partes. Bill se encargaría de exponer y el uso de una información correcta, que no sea tan extensa para aburrir pero muy explícita para dejar en claro el propósito.
Mientras que Will se encargaría de las gráficas y la presentación. Estando al pendiente de la información que investigaba su hermano mayor.
Dipper optó por ayudar más a Will. De vez en cuando le daba un consejo a Bill pero se paso casi todo el tiempo con Will, siendo tan amable con él. Sonriendole amable y comprensivo. Una vista reconfortante y romántica que no pasó desapercibido por los orbes dorados del gemelo mayor. Quién empezó a sentir una inusual presión en su pecho, un extraño dolor frío en su corazón.
Los celos pueden romper amistades.
Al caer la noche donde las oscuridad se apodera de todo el lugar; era la hora de descansar y que en su dormir se apoderen sueños o pesadillas.
Dos ellos ya se habían dormido, pero uno no lograba consiliar el tan afamado sueño.
Bill no entendía, la única vez que no logró dormir fue hace mucho tiempo, después de haber sido separado de su niñero Dipper, eran aquellos tiempos en los que no podía conseguir dormir pero ahora, no lograba entender el por qué si su ángel estaba durmiendo tranquilamente a su lado.
Era algo que le hacía dudar, quizás las voz de lado razón o de la discordia.
-"No puedo dormir..."- decía entre pensamientos Bill. Aunque su cuerpo estuviera cansado, su mente era otra cosa.
-"¿Será por lo que viste?"- le había dicho, uniendo me a sus pensamientos. Refiriéndome a la escena de hace rato. Dónde Dipper parecía más amable con Will.
-"¿Qué? Otra vez pensando ésto..."-
-"Will te lo ésta quitando. ¿No aprendiste? Ni en tu propia sombra puedes confiar, menos en tu hermano..."- soné persuasivo pero parecía que todavía no quería caer ante mis palabras. Se negaba a tener los imponentes celos.
-"Sólo fue un poco más amable con él... Además él nos ama a los dos."- afirmó según él, seguro. Miró por unos momentos al castaño que yacía aún dormido. Éso le sacó una sonrisa que le alivió.
-"Así inicia todo, primero son sólo algunos momentos y miradas, y al final... Un amor eterno. Uno dónde tú no estarás. -" sabía que poco a poco caería ante mis palabras. Parecía que lo último que dije le había dejado más pensativo, ya dudoso sobre seguir compartiendo a la persona que más ama con su hermano. Lo sé, su mirada lo expresaba.
-"No será así..."- seguía diciendo.
-"¿Acaso no quieres que Dipper sea sólo tuyo? ¿O dejarás que Will le robe por completo el corazón de Mason? "-
Decidió no seguir pensando más en aquello y le ayudé a que consiguiera dormir, lo irónico es que Bill aquí podía no sólo leer la mente, los pensamientos y movimientos de otros individuos, también podía dominar las pesadillas y sueños y crearlos. A comparación de sus otros dos hermanos. Ya había descubierto por fin sus habilidades.
Will aparte de la telepatía, tenía el control del agua. Mientras que Phill que también poseía la telepatía, podía crear y controlar el fuego. Y destruir objetos con la mente ya sea de cerca o muy lejos. Supongo que por ser el mayor y tener más tiempo que sus dos hermanos menores tiene una habilidad extra. Saliendome de éste tema que ya me pareció muy estilo ciencia ficción o fantasía; al fin Bill logró dormir. Pero no fuerron los sueños que dominaron su mente. Fueron las pesadillas.
Ahora que lo pienso, dentro de unos días se cumplirá un mes en que Mason Pines fue "secuestrado".
El tiempo me pareció ir muy lento.
Sé que pronto veré a un viejo conocido, para llevarse algo de uno de ellos.
Pastelillos y té, no están mal juntos.
A veces no son las mariposas las que te indican que estás enamorado, a veces es el dolor...
Fin de la octava parte.
Si han llegado hasta aquí es por que todo va bien... :v
Ustedes crean sus teorías?
Cómo estoy de vacaciones no solamente publicaré los fines de semana.
