Angel se rió mirando a la sombra de Alastor tratar de agarrar a Fat Nuggets, quien corria despavorido entre los pies de los residentes del hotel, que al verlo pasar se apartaban. No culpaba a su mascota, era la misma imagen del hombre que intentó comerlo más veces de las que debió intentarlo.
De estar en su lugar también reaccionaría igual.
—Black —llamo Angel a la sombra, que detuvo su intento fallido de atrapar al cerdo. Este se fue escaleras arriba victorioso—, te dije que no era tan sencillo —se rió ya cuando la sombra llegó hasta su lado, esta le sonrió un poco antes de desaparecer.
Resultó que la sombra era mucho más juguetona que Alastor y más amable en muchos sentidos, ayudaba en la cocina y constantemente se encontraba rondando el hotel para asegurarse de que todo estaba bien.
Ya que no le gustaba decirle la sombra de Alastor, Charlie le apodo Black y a todos les gusto, por lo que se le quedó.
—Mas te vale mantenerla lejos de mi o me molestare mucho contigo Angel —amenazó Husk desde la recepción donde acaba de despachar a unos cuantos demonios, Angel le sonrio y camino hacia el coquetamente.
—¡Que gato tan huraño! —se rió recargándose sobre la barra—, Black solo quiere pasar tiempo de calidad contigo y rehuyes sus caricias —le dijo haciendo un puchero ganando que el gato rodara los ojos.
—Tu y la sombra de mierda se pueden ir mucho a joder a otro lado —le gruño sacando una botella de vino y sirviendo un trago a Angel, ya sabiendo que eso era lo que le pediría.
Había pasado una semana y media desde que Alastor se había marchado. Parecia mucho tiempo si consideraba que los residentes habían aumentado en el hotel cuando se corrió la noticia de que se redimió el primer demonio.
Cosa que aún mantenía en Charlie una sonrisa constante y con el entusiasmo casi tocando el cielo. Ni hablar del resto de pacientes, que estaban deseosos por marcharse de ese lugar cuanto antes.
—Si bueno, no creo que a Black se le pueda poner dura como a Alastor, así que tengo que quedarme —se rió tomándose de un trago el contenido rojizo de aquel vaso recordando su último encuentro con Alastor.
Husk rió asqueado cuando cierta imagen fue a su cabeza, odiando mucho a su imaginación en el proceso.
—No se si decir que me alegra que Alastor no nos ronde o decir que quiero que vuelva para que te ponga la correa de nuevo —dijo con una suave sonrisa.
Angel le guiño un ojo en respuesta. Al menos podía decir que su relación había mejorado mucho con el tiempo.
—Apuesto que quieres la segunda —se rió cuando Husk le sirvió otro trago y antes de que este pudiera dar una de sus respuestas sarcásticas, Vaggie apareció en el lobby caminando hacia ambos demonios, quienes la vieron muy preocupada.
—Chicos, ¿han visto a Charlie? —pregunto en cuanto llego a ellos.
Husk miro hacia Angel y este hizo lo mismo.
—Pensé que estaba contigo —comentó Angel dejado la copa sobre la barra.
—Creo... —murmuro torciendo los labios—, creo que su padre la convocó —a Husk se le resbalo una copa ante la mención de ese demonio—. No la he visto en toda la mañana y ni Dazzle ni Razzle la encuentran.
—¿Crees que se deba a la rehabilitación de ese chico? —preguntó Angel ahora también preocupado. No era secreto para nadie en ese lugar, que Lucifer no apoyaba el ridiculo proyecto de Charlie—, no pense que el enanin fuera a tomar medidas.
Husk casi se ahogó con su saliva ante el sobrenombre que utilizo Angel.
—Probablemente —murmuró Vaggie mordiendo su labio inferior—, aunque supongo que él pensó que Charlie nunca podría lograrlo, pero ahora...
Unos pasitos atrajeron la atención de los presentes.
Eran Razzle y Dazzle, quienes venían tomados de la mano, ambos se vieron un instante antes de separarse y que una suave luz inundara la sala. Cuando esta se disipó, la presencia de la reina del infierno los sorprendió a todos.
—Buen día —saludo Lilith con una suave sonrisa y su seductora voz al ver la cara de sorpresa de los presentes. Vaggie dio un paso atrás al tiempo que tanto Angel como Husk se enderezaban. No todos los días la misma Lilith hacía acto de presencia—, verán, mi visita es rápida pero concisa, necesito que me hagan un favor.
Angel no podía creer que Lilith estuviera de pie frente a él, nunca alcanzó a comprar entradas para sus conciertos y definitivamente nunca había tenido la oportunidad de verla en persona, era como un sueño tenerla tan cerca.
—Quiero que sigan apoyando el trabajo de Charlie —les dijo con una expresión melancólica en el rostro—, se lo que Luci está haciendo y quiero que mi bebe sea feliz, necesito que lo sea —comentó entrelazando suavemente sus dedos.
Vaggie al escucharla tembló un poco.
—¿Charlie está bien? —se atrevió a preguntar. Lilith al escucharle le sonrió más abiertamente antes de dar un par de pasos hacia ella, siendo seguida muy de cerca por Dazzle y Razzle.
—Gracias por quedarte al lado de Charlie, se que puede ser muy pesado cuidar a alguien como ella —dijo Lilith acariciando suavemente las mejillas de Vaggie tras inclinarse un poco—, permanece a su lado —le pidió en un murmullo, entonces sus ojos viajaron al otro par antes de soltar a Vaggie—, todos, permanezcan a su lado.
Dicho esto una suave luz volvió a inundar la sala, dejándolos solos una vez más.
Vaggie sintió como sus piernas temblaron tras ver como la mama de Charlie se iba.
—¡Tienes la bendición de mama! —chillo Angel saliendo de su estupor con una enorme sonrisa en el rostro—, solo te falta la de Apple Daddy —se burló sujetándola por temor a que se fuera al suelo debido a la impresión.
—Mierda, eso fue intenso —se quejo Husk desde su lugar liberando un pesado suspiro.
—Oh dios, Charlie si esta con su padre —jadeo Vaggie llevándose una mano a su boca.
Angel torció los labios al escucharla.
—Si bueno, creo que seria bueno ir comprando algunos dulces para la princesa, no creo que lo que le diga su padre sea precisamente bueno si mama tuvo que venir a hablar con nosotros —comentó Angel acariciando la espalda de la chica que asintió con la cabeza.
Angel miro hacia Dazzle y Razzle, teniendo una idea en el momento.
—¡Husk ven conmigo!, iremos de compras para animar a Charlie —pidió para luego ver hacia Vaggie, está al escucharle, se sorprendió igual que el mismo Husk—, y que vengan Dazzle y Razzle —anunció totalmente animado.
—¿Qué? ¿Piensas salir en serio? —dijo de pronto más molesta que preocupada—, y si Valentino o Dubstep tratan de-
—No pasara nada, estoy seguro que Black tambien vendra aunque no se lo pida —comentó risueño—, no iré solo.
Si debía ser sincero, consideraba esa una oportunidad perfecta para salir, no lo había hecho desde su incidente con Vox y ya comenzaba a sentirse encerrado, aunque se daba crédito así mismo por haber soportado tanto tiempo en un ambiente tan familiar.
—Tranquila Vaggie —intervino Husk quien había dejado su puesto detrás de la barra—, si aún no han venido es obvio que tienen sus motivos, no creo que pase nada si salimos un momento.
Vaggie entonces guardó silencio. No quería decir que si, porque si algo le pasaba a Angel, independientemente de si iba o no acompañado, la culpa sería suya por permitirlo y no quería cargar con ese peso; sin embargo, Charlie le preocupaba más en ese momento.
Las charlas con su padre la terminaban destruyendo en más de un aspecto debido a la inflexibilidad de este para con sus ideales.
—¡Diablos bien! —gruño después de un momento—, pero solo porque Husk también va.
—¡Bien!—rió al decirlo, se agachó y acarició a ambas cabras que al sentir el tacto le sonrieron—, vayan a la entrada, en un momento iremos —les dijo y ambos asintieron para luego retirarse.
Husk entonces se cruzó de cruzó de brazos al verlo.
—Qué blando te has vuelto, Pelusa —Angel frunció el ceño pero sin borrar su sonrisa.
—Solo la perra amargada puede llamarme asi bombón —le dijo levantando su dedo medio burlonamente.
Husk le regreso el gesto.
—Si Charlie vuelve, entretenla —le dijo a Vaggie cortando su pequeña pelea con Husk—, me adelantare corazón —se despidió lanzando un beso para empezar a caminar hacia la salida.
—¿Seguro que es una buena idea? —pregunto Vaggie mirando a Angel abandonar el lobby.
—Por supuesto que no, pero es tal como él dijo, no irá solo y aunque Black no es Alastor, sigue teniendo algo de poder —comentó encogiéndose de hombros—, además, también voy yo,
Vaggie entonces sonrió viéndolo de reojo.
—Con que Black —se burló Vaggie al ver que ya no le decía sombra de mierda
Husk al notar su error negó la cabeza derrotado.
—Como sea —murmuró caminando hacia la salida.
