—¡Yo no me referia a eso! —gruño por quinta vez Husk pasando una de sus manos por su rostro derrotado.
Si tenía que ser sincero, todo eso había sido culpa suya por haberle seguido la corriente a Angel.
—Bueno, bueno —rió Angel al ver la exasperación de su acompañante, Dazzle y Razzle, que venían unos pasos atrás, jugaban con Black—, ¿entonces qué clase de trabajos le hacías a Alastor? —preguntó con jocosidad en la voz.
—No los de tu clase —dijo ya molesto y un tanto exasperado—, ¿algunas vez podrás hablar sin tener que meter tus putos chistes de doble sentido? —comentó negando con la cabeza.
—El día que empieces a sonreír más gatito, probablemente lo haga —bromeo guiñandole el ojo derecho.
Husk solo suspiro derrotado.
LLevaban cerca de dos horas dando vueltas por el centro de la ciudad, buscando los dulces favoritos de Charlie, cuando a Angel se le había ocurrido el preguntar la relación entre él y Alastor, en un principio había sido una plática semi normal que rápidamente se transformó en algo muy incomodo para uno de los dos.
Y llegado a ese punto, Husk no podía entender cómo había hecho para no arrancarle la boca.
—Rayos, en serio te mereces a Alastor —dijo después de un momento—, comienzas a decir las mismas mierdas que él.
Angel al caer en cuenta de lo que dijo Husk rió con ganas.
—¡Ni siquiera yo me di cuenta!
Husk iba a decir algo más cuando miro como la felicidad de Angel se esfumó de su rostro, dando paso a una expresión de miedo. Siguió su vista, encontrándose con dos sujetos, que tenían ciertas similitudes a una araña. No le tomo mucho a Husk deducir que eran conocidos de Angel.
—¿Quieres que vayamos por otro lado? —sugirió al ver como Angel de pronto se veía cohibido, no recordaba haberlo visto así antes y no era que le importara, pero si algo le pasaba a ese chico, Alastor le arrancaría cada pluma y pelo de su cuerpo.
—S-si...
Dazzle y Razzle al ver la actitud de ambos demonios se pusieron alertas y apresuraron el paso cuando vieron que ellos lo hicieron.
—¿Puedo preguntar quienes son? —pregunto Husk mirando de reojo que no hubieran sido detectados por aquellas hombres.
Algo le decía que de ser el caso, las cosas no saldrían bien.
—Bueno... —murmuró Angel mirando al suelo, esperando que con eso ese par de hombres se fueran—, son... el resto de mi familia...
Inmediatamente Husk recordó la mala relación que tenía con ellos y entendió el cambio de actitud de Angel. Inclusive a él le molestaba saber cómo lo trataban luego de todo lo que había hecho por ellos y solo por eso, encontraba innecesarios al resto de la familia del chico a su izquierda.
Si algo no servía, lo mejor era sacarlo de tu vida.
Doblaron en una esquina, en donde se encontraron con tres demonios que les cortaron el paso, Husk frunció el ceño al ver eso. Tomo a Angel de uno de sus brazos y lo hizo volver junto con él sobre sus pasos.
—Hola pequeña escoria —Husk miró hacia los tipos que habían tratado de evadir cerrandoles el paso, el más bajo les dedico una sonrisa burlona que ocasionó una ola de ira en el gato.
Angel dio un paso hacia atrás.
Los habían rodeado.
—Hey Martin, ¿esa es forma de saludar a tu padre y hermano? —gruñó Henroin a su hijo cuando este les frunció el ceño.
—No tenemos tiempo para sus estupideces—bufo Husk al ver que aquellos hombres empezaban a verlos de manera hostil.
Husk en ese momento se dio cuenta de lo afortunado que era, no venía solo y no era Dubstep quien estaba ahí molestando; si ellos insistían en joderles, les daría una paliza de ser necesario, solo esperaba que Angel no interviniera, porque de ser el caso las cosas se complicarían más.
—¿Que dijiste roñoso? —dio un paso al frente empujandolo, antes de que el aludido pudiera reaccionar, Black se elevó entre ambos hombres mostrando una gigantesca sonrisa, que hizo retroceder del susto al hermano de Angel.
—No queremos problemas, padre —dijo Angel al ver como Black hacía crecer sus garras a modo de advertencia.
Ambos hombres al ver la hostilidad del Husk y la sombra, miraron con asco hacia Angel.
—Así que es cierto que te convertiste en la puta de radio demon —escupió con desprecio Henroin, logrando que Angel comenzara a temblar del enojo cuando escuchó las burlas de los hombres a su espalda.
Sabía que tarde o temprano su padre iría a buscarle para humillarle, lo único que le reconfortaba un poco era el hecho de que Molly no estuviera ahí para verlo.
—¡Ese no es tu jodido asunto! —le gritó Angel ya molesto, aferrándose al brazo de Husk para que este no le saltara encima a su familia.
Se le miraba muy molesto, más que de costumbre. Black por su parte, seguía en guardia al igual que Dazzle y Razzle.
—No eres más que una jodida vergüenza —gruño Arackniss cruzándose de brazos.
Husk entonces harto, soltó un fuerte bufido que sorprendió a todos los presentes, no solo por lo fuerte de este sino porque tomo su pelaje se crispo.
Dazzle y Razzle al escuchar eso, tomaron su forma demoniaca y atacaron a los hombres que se encontraban atrás, logrando solo uno eludir los ataques de aquellos demonios que lanzaron a sus compañeros por el aire.
Henroin, al ver la situación, supo que era momento de retirarse, no era el mejor momento de abordar a Angel, aún tenían que esperar un poco más.
—Vamonos, Arackniss—musito Henreoin mirando con decepción a Angel, quien solo desvió la mirada.
Arackniss miró una última vez hacía Angel antes de escupir al suelo.
—Nunca podrás redimir tus pecados, ni siquiera en ese lugar —advirtió dándose la vuelta para irse, siendo alcanzado por el demonio relegado.
Husk hizo un ademán de seguirlo cuando los pequeños demonios volvieron a la normalidad pero Angel le detuvo al sujetarle la mano.
Black por su parte, miró con detenimiento a ambos.
—No vale la pena, volvamos —pidió sintiéndose humillado de que Husk viera esa ridicules. Aunque muy en el fondo, agradeció su presencia, de haber estado solo, lo hubieran molido a golpes como en muchas otras ocasiones.
—¿Estas jodiendo? Esos hijos de puta no pueden tratarte así —gruño Husk soltándose del agarre de Angel, al ver que se habían marchado frunció el ceño—, como me los vuelva a encontrar les voy a partir-
—¿Preocupado por mí? —rió Angel al ver la cólera de su amigo.
Husk se sonrojo un poco al darse cuenta de ello.
—Mira rarito —le dijo rascándose la nuca después de aclarar un poco su voz—, si no dices estupideces eres... semi decente, pero eso no les da el derecho de tratarse así luego que gracias a ti sigan aquí.
—Pero por culpa mía se vieron involucrados en primer lugar.
—¡Estás en el puto infierno, Angel! —le grito un poco exasperado—. ¿A quien carajos le va a importar si su familia es asesinada? A nadie, ¿por qué mierda a ti sí? —cuestiono Husk tratando de entender la actitud de Angel—, ellos te dieron la jodida espalda, te tratan como mierda, ¿por qué carajos insistes en protegerlos?
—Por que son mi familia...
Husk entonces guardó silencio, la tristeza recorría cada expresión de Angel.
En ese momento miro un lado de Angel que deseo no ver.
—Hey —dijo acercándose y dándole un abrazo, que sorprendió a Angel, pero que correspondio—, si la familia no te apoya y te da la espalda, no la necesitas entonces, ellos deberían de apoyarte, no agredirte —le dijo acariciando su espalda.
No quería ser tan blando con él, pero era obvio que necesitaba un abrazo y si debía ser honesto, no le gustaba mucho verlo sin su habitual sonrisa, prefería su actitud burlona a su cara larga.
—Gracias, gatito — dijo tratando de no llorar por las palabras de Husk.
—Lo digo en serio —se separó un poco de él y miró una leve sonrisa—, no necesitas esa mierda en tu vida, Angel; creo que estará de acuerdo conmigo cuando te digo que ya tienes mucha.
El chico sonrió ante esas palabras antes de soltar por completo a Husk, quien miro hacia las pequeñas cabras que observaban curiosos la escena.
Si Husk quería, podía ser un buen amigo.
—Black —llamó Husk, la sombra ladeó levemente la cabeza mirándolos—, ¿podrías no contarle a Alastor esto último? —Black sonrió de forma macabra antes de asentir con la cabeza.
Angel se extraño ante esa petición.
—¿Por qué? —preguntó inmediatamente al ver como Black se incorporaba a la sombra de Husk.
Husk enarco una ceja.
—¿Quieres acaso que me mate? Te toque y como se entere de eso, seguro no la cuento —gruño comenzando a caminar, Angel le siguió igual que el par de demonios.
—¿Alastor es celoso a ese grado? —pensó en voz alta.
—¿Con quién carajos has estado saliendo Angel? —dijo negando suavemente con la cabeza sobresaltando un poco a Angel ante el tono empleado—, ese cabrón es un posesivo de mierda que le gusta tener el control sobre todo lo que le pertenece, a decir verdad, me sorprende que te deje salir y te de tantas libertades.
Angel al escucharle recordó el incidente con sus fans y la reacción de Alastor, así como la amenaza de este sobre otros pretendientes.
—Oh—dijo sin más siguiéndole de regreso al hotel.
Si Charlie volvia mal al menos tendría una razón más para comer chucherías y llorar un rato.
Ese día no había salido como pensó.
