CAPITULO 7
"Desprotegido"
Saisyu Kusanagi caminaba de un lado al otro por toda la casa, seguido de su esposa y su discípula, quienes solo se limitaron a escucharlo murmurar por algún rato.
-No, eso no funcionara… quizás… ¡no!, ¡eso tampoco! -mascullaba el hombre mientras se tallaba la barba.
Las féminas se miraron una a la otra con desconcierto.
-¿que estas pensando hacer? - lo cuestiono su esposa.
-tengo que idear algo para ayudar a Kyo, por su propio bien, tenemos que hacer que comprenda que esta tomando el camino equivocado.
-¿por que no le pedimos a Souji-san que nos ayude? -propuso su alumna -el es una persona a la que Kyo escucha.
-no quiero preocupar a Souji por esto.
-por favor, no hagas algo atrevido, ¿por que no simplemente hablamos con él? -insistió Shizuka
-eso ya lo hemos reflexionado y llegamos a la conclusión de que no aceptara la ayuda directamente, Kyo solo aprende cuando enfrenta las situaciones resultantes de sus actos.
-y no podemos esperar a que eso suceda, no ahora - argumento Kaoru.
-¿por cierto?, ¿donde esta mi hijo? -pregunto el maestro a su mujer.
-se fue a la escuela desde muy temprano.
En el salón de clases Kushinada contemplaba enfadada el asiento vacío de Kyo.
-hoy tampoco vino - comento Shingo
-ya van tres días - añadió Athena
-¿se habrá resfriado? - pregunto la amiga de Yuki que no tenia idea de la situación.
Sin embargo la novia de Kusanagi no dio respuesta alguna, no quería ni siquiera tocar el tema en voz alta.
Shingo y Athena intercambiaron miradas de preocupación, estaban casi seguros de que se trataba de lo ocurrido días atrás, su plan no solo no resulto como querían, si no que ahora sentían la brecha mas grande.
-¡¿donde estuviste?! - pregunto Iori enfadado
-en el dojo Kusanagi -respondió la joven pelirroja entrando al apartamento.
-¡¿te quedaste ahí todo este tiempo?!
-claro que no… creí que te referías a donde estuve esta mañana.
-¡te había dicho que a las siete y media!
-eso fue hace días, y vine tal y como dijiste -continuo la chica mientras recogia los platos que Yagami había dejado en la mesa.
-¡no me refería a eso, la indicación no era esa!
Ella lo miro confundida.
-¡olvidado! -exclamo irritado y se dejo caer en el desgastado sillón dandole la espalda.
-¿y ahora que rayos le pasa? - Kaoru se mantuvo de pie por un par de minutos repasando en su cabeza las palabras de Iori -este tonto cree que le leo la mente, el dijo eso hace… -en ese momento se dio cuenta que Iori tenia sobre la mesa un vaso nuevo - oh… ya veo, el se refería a que quería que yo viniera a comer con el a esa hora, pero con regularidad -medito -seguramente compro este vaso para mi.
La chica Yagami observo al pelirrojo que estaba de espaldas mientras aun sostenía el vaso nuevo
El estaba con la mirada al frente y los brazos cruzados, aun lucia molesto.
-desde aquí parece un niño haciendo berrinche - pensó tratando de contener su risa.
Camino hasta el sillón. se apoyo en el mullido respaldo del mueble justo al lado de él y contemplo su perfil.
Iori giro un poco su rostro hacia ella al notar su presencia tan cerca.
-lo siento, no comprendí en ese momento a que te referías… ¿me perdonas? -dijo en voz baja mirándolo con sus grandes ojos y una diminuta sonrisa de culpa, dulcificando tenuemente su trato.
La expresión de la chica y la manera en la que le había hablado, provoco que Yagami girara con la intención de que ella no pudiera ver su rostro mientras luchaba para que no se diera cuenta de su expresión.
-¡¿que estas haciendo?! ,¡quita esa cara! -le dijo aun con el rostro aparte.
-¿eso es un no? - pregunto con voz triste.
Al oírla el volvió a mirarla, no obstante ahora se encontró con que Kaoru tenia un semblante de cachorro regañado.
-¡estupida! - refunfuño entre dientes.
Iori reacciono a lo primero que se le cruzo por la cabeza en ese instante, con una gran velocidad la tomo del brazo y la jalo hasta recostarla sobre el sillón, ella se quedo perpleja debido a que el estaba por encima suspendido por sus rodillas y brazos.
-te dije que quitaras esa cara -hablo casi susurrando
-¿de, de que hablas? - pregunto nerviosa -e- es- es la única que tengo.
Yagami la observo en silencio por unos segundos y después comenzó a descender su rostro hacia el de ella.
Kaoru se comenzó a poner de color rojo.
-Io… Iori… ¿que, que estas?…- trataba de pronunciar, sin embargo los nervios no la dejaban articular las palabras.
El se detuvo, y deslizo los ojos a un lado con una expresión intrincada.
-busquemos un lugar, tengo hambre - de inmediato se puso de pie y fue en busca de su chaqueta.
-s, si …-respondió la joven aun con el corazón acelerado.
-un día no me voy a poder contener - murmuro Yagami.
Andaban por las calles, Iori estaba adelantado un par de pasos y la otra venia de manera relajada con los brazos cruzados por detrás de la cabeza.
Unos metros atrás se encontraba aquel auto negro que estuvo en la puerta del dojo Kusanagi hace algún tiempo.
-nos están siguiendo - dijo la chica
-me están siguiendo a mi, hace días que lo hacen.
-ahora comprendo, él estaba preocupado de no saber nada de mi debido a esos sujetos - medito la chica.
-ese vehículo es el mismo que estaba enfrente del dojo Kusanagi hace unos días -comento en voz alta.
-creo saber de quien se trata - dijo el pelirrojo mientras miraba al otro lado de la calle.
Desde el vehículo los hombres no le quitaban la vista a la pareja, aun con la cantidad de gente, ellos podían resaltar debido a sus rasgos.
-señor, esa niña era la que estaba en el dojo Kusanagi.
-si, la recuerdo, pero, creí que Yagami tenia un hermano no una hermana… si esa joven también tiene contacto con los Kusanagi tal vez podríamos obtener respuestas de ella, o usarla para que Yagami nos de información.
El sol estaba por caer, Kyo había pasado todo el día aplastado en el asiento de un restaurante, cavilando sobre los resientes hechos.
-¿que sucede conmigo?…
Las escenas se repetían una y otra vez, la pelea contra Iori y la perdida de su fuego carmesí eran las que mas repasaba.
-"¡por eso Iori no quiso continuar la pelea!, ¡es un insulto!… ¡antes te admiraba! " -recordó el rostro y las palabras de la pelirroja.
-me he convertido en una deshonra… una vergüenza -murmuraba con una expresión de autodesprecio.
Se digno a regresar a su casa, salió del restaurante en dirección a su motocicleta, pero sus ojos se posaron en los dos Yagami que estaban al otro lado de la calle, aun en busca de un lugar donde comer.
-Kaoru… esta con…
Ellos no lo habían notado, Kusanagi observaba como ella movía sus labios al charlar con Iori mientras avanzaban, los ojos de la chica estaban sobre el pelirrojo y parecían que brillaban intensamente.
-lo mira como si fuera un ídolo- continuo atento - ¡maldicion Yagami!, ¡caminas delante sin mirarla, como si no te importara!… ¡sin siquiera tomarla de la mano!… ¡y tu!- pronuncio deslizando los ojos a la chica- ¡¿como puedes admirar a un sujeto así?! -Kyo estaba sumamente irritado.
La pareja se detuvo frente a un local con toda la intención de entrar y fue justo ahí cuando Kusanagi se dio cuenta que Iori abrió la puerta, mas no la sostuvo para la otra.
-¡imbecil! - pensó Kyo apretando el puño
Con la sangre hirviendo de coraje Kusanagi se decidió enfrentar a Iori.
-¡Yagami! - grito desde la mitad de la calle
La pareja de inmediato volteo hacia el.
Sin parpadear Iori fue a su encuentro.
-¡Yagami!, ¡¿que clase de basura eres para tratarla así?!
Kaoru y Iori se miraron confundidos.
-¡¿y tu?!, ¡¿por que permites que te trate de esta manera?!
-¿de que hablas?
-¡es obvio que no le interesas en lo mas mínimo!, ¡te trata peor que a un perro!
Iori entrecerró los ojos enfadado por las palabras de su rival.
-¡¿a caso eso es lo que te gusta?!, ¡¿que te traten de esa manera?!
Kyo se abalanzo sobre ella en un intento de tomarla por el brazo, sin embargo Iori lo aparto.
-¡te había dejado en claro, que no quería que la tocaras! -dijo con una voz sombría.
En el poco tiempo que duro esa conversación el cielo se había oscurecido
-¡adelante!, ¡vamos Yagami!, ¡¿quieres terminar lo que dejamos pendiente?!
El otro solo lo miraba fijamente.
La chica Yagami vio una vez mas, en los ojos de Kyo, aquel destello opaco.
-este no es Kyo -murmuro -pero Iori si logro escucharla.
De repente el carro negro apareció a una gran velocidad, sin ninguna intención de detenerse, los peleadores se apartaron para evitar ser arrollados, y en la distracción, uno de los hombres saco medio cuerpo por la ventana del vehículo y jalo a la joven al interior para después alejarse a toda marcha.
-¡Iori! - fue lo único que ella logro decir.
-¡Kaoru! - grito Kyo -¡puedo alcanzarlos en mi moto! - dijo a Yagami, el cual solo le hecho un vistazo rápido y se dio la media vuelta para marcharse.
-¡¿que?!, ¡¿de verdad no le importa?! -Kusanagi monto en su motocicleta y avanzo en la dirección que había tomado el auto.
-¡Suéltame grandísimo pedazo de Idiota! - vocifero Kaoru, dandole un golpe a la cara al sujeto,
-¡sométanla! -grito el que iba en el asiento de atrás.
-¡ah, tu eres el imbecil de Billy Kane! - lo reconoció de inmediato.
-¡parece que tienes la boca tan sucia como tu hermano!
-¡el no es mi hermano!
Uno de los sujetos saco un paño húmedo de su bolsillo
-¡con esto se calmara! - dijo intentando ponerlo en la nariz de la chica.
Kaoru lo atrapo del brazo y con la otra mano incinero el pañuelo, provocando que el hombre lo soltara para evitar quemarse.
-¡¿que?!, ¡tu también puedes hacer eso! - comento Billy, -¡en ese caso te llavero con él jefe!
-¡no me vas a llevar a ningún lado, tu tiempo esta contado! -respondió confiada.
El vehículo freno de golpe y todos se sujetaron de lo que pudieron para evitar el impacto de lleno.
-¡¿por que demonios paras?! -exclamo Billy.
-¡se, señor!… - trataba de hablar el chofer.
Al frente, en la calle, a unos centímetros del carro estaba Iori de pie, con los brazos cruzados y la mirada filosa.
-¡¿como rayos llego tan rápido?!
Aprovechando la distracción la chica empujo a los hombres y se las arreglo para salir del vehículo, corriendo hacia su guardián.
Billy bajo del auto junto con los otros dos.
-¡no haz cambiado en nada Yagami! - dijo a su antiguo compañero de equipo.
Iori miro de reojo a Kaoru, de pies a cabeza, inspeccionandola.
-lamento que las cosas sean de esta manera, pero, si no estas dispuesto a proporcionarme la información que necesito me veré obligado a llevar a tu hermanita conmigo - sonrío maliciosamente, mientras extendía su sansetsukon.
Yagami comenzó a reír de manera tenebrosa.
-¿crees que vas a poder hacer eso?, para comenzar, estoy seguro que ella te las ha puesto difícil, ¿no es así?
Billy borro su sonrisa de la boca.
-pensé que te habita dejado claras las cosas en el torneo, sin embargo veo que vienes buscando tu desgracia al seguirme -seguía riendo Yagami.
Al notar la expresión del heredero Yasakani, Kaoru dio unos pasos hacia atrás dandole espacio para lo que se avecinaba.
La moto de Kusanagi avanzaba a toda velocidad, al descender por la colina pudo ver el vehículo negro que estaba detenido, entonces freno casi derrapando, se quito el casco de inmediato y observo la escena; los hombres yacían inconscientes a media calle, incluyendo a Billy Kane. Mientras Kaoru y Iori estaban en la acera.
Yagami sostenía el rostro de la joven y lo revisaba por los lados, no obstante la pelirroja giro por completo la cara hacia la arboleda, clavando los ojos en la espesa oscuridad, él hizo lo mismo.
-es mejor que nos movamos antes de que llegue la policia- comento Iori.
Los dos se viraron para retornar y al levantar la vista se encontraron con el joven de la llamas carmesí.
-Kaoru… ¿te encuentras bien?
-Kyo, si…
Iori tomo a la chica por la muñeca y avanzo con rapidez.
-ella esta perfecta.
Cuando ambos, Kusanagi y Yagami se encontraron a la misma altura y distancia no pudieron evitar cruzar las miradas, como dos pistolas arrojando una bala, dos disparos de odio que se escondían tras sus sombríos semblantes.
A Kaoru le había parecido que ese instante se desplazaba en cámara lenta y después de haber rebasado a Kyo ella volteo para observarlo aun de pie dándoles la espalda.
-yo… no pude hacer nada - Murmuro, ¿que estoy haciendo aquí?… ni siquiera puedo protegerla… todo… todo esto es tu culpa… ¡Yagami!- Kyo apretó con tal fuerza su casco que logro fraccionarlo.
Al interior de la arboleda, en aquel punto en el que la pareja Yagami había posado su mirada dos siluetas se lograban contemplar.
-interesante, ¿no es así?, Vice -dijo una de ellas
-ese sujeto parece ser fuerte, habrá que probarlo -respondió la otra.
-y ahora sabemos que tiene un punto débil.
