Después de ese día, las charlas nocturnas se habían vuelto algo recurrente, pero nunca hasta el grado de esa primera vez. A Angel no le molestaba, por que le hacía más a la expectativa de cuando lo viera por fin, sin embargo, había una pequeña molestia que no era capaz de disipar aún con la intervención de su novio.
Su familia y su anterior trabajo.
Se sentía asediado, en muchas aspectos; por un lado, estaba Molly, quien prácticamente ya tenía un pie fuera de hotel, le hacía feliz pero al mismo tiempo, lo hacía sentir conflictuado; después tenía a su padre y hermano, que aunque no se los había topado de nuevo, sabía que algo estaban tramando, casi podía sentirlo.
Y por último estaba Valentino.
—¿Ya vas a dejar ese celular? —gruño Vaggie desde el otro lado de la mesa del comer. Angel levantó la vista y se encontró con las miradas inquisidoras del resto en aquella cocina—, deja ese celular y ponte a comer —le advirtió por última vez.
Angel rio por la actitud de Vaggie, de pronto era como una segunda madre.
—Claro —musitó dejando el celular, no sin antes volver a leer el mensaje que Valentino le había enviado.
Esas eran malas noticias.
—Sin rencores dulzura —comentó Valentino con una sonrisa mirando a Angel, quien mantenía una distancia bastante pronunciada entre ambos—, ya sabes para qué estamos aquí.
Angel en ese momento debía admitir dos cosas, la primera era que se arrepiente un poco de no haberle dicho nada a nadie y la segunda, que quiza debio pensar en un mejor plan.
—¿Qué es tan urgente para que me insistieron durante cuatro días a que habláramos? —preguntó cruzando un par de brazos ante la mirada atenta de Valentino.
Valentino miró de izquierda a derecha, como cerciorándose de que nadie más venía por aquel callejón abandonado y lleno de basura. Se le notaba ansioso y hasta cierto punto, preocupado.
—Dubs quiere atacarlos antes de que regrese Alastor —soltó cruzándose de brazos. Angel al escucharle, sintió como si su corazón le diera un vuelco—, y le creo muy capaz de hacerlo aún si el ciervo está en el hotel.
—¿Estas jodiendo? —su voz tembló sin querer.
—No, él quiere joder con ustedes —aclaro acomodando sus lentes—, no tengo porque mentirte Angie Boy —comentó guiñandole un ojo.
Angel torció los labios ante esa verdad, él no ganaba nada con mentirle, pero tampoco lo hacía por advertirle.
—¿Y tu que ganas en venir hasta acá y decir toda esta mierda? —cuestiono Angel algo inseguro, nada de esa situación le daba buena espina. Sentía como si todo lo malo que había estado presintiendo desde hace semanas estuviera por explotar.
—Evitó que posiblemente exterminen a Vox de esta patética existencia —dijo sin más encogiéndose de hombros—, no es que no lo crea capaz de ganar, pero en su estado actual, difícilmente pelearía como normalmente lo hace.
—¿Aun te gusta, Val? —inquirio Angel enarcando una ceja.
El aludido entonces frunció el ceño y esa fue respuesta suficiente para el arácnido.
—No tienes tu suerte, corazón, que aún estoy un poco resentido con tu novio —escupió molesto llevando inconscientemente una mano al pecho.
Angel sonrió victorioso, le encantaba que lo reconocieran como el novio de Alastor y más aún el saber que él hacía temblar hasta a los más poderosos.
—Bien, bien, lo siento —dijo levantando las manos en son de paz—, pero aún así, ¿que no Vox estaba moribundo y castrado? —sin querer, un tono de diversión se coló en sus palabras.
Val tosió incómodo ante esas palabras.
—Ya no lo está, le cedí las almas que le quite a Alastor —musito desviando levemente la mirada.
Angel suspiro ante eso, esas almas ya se habían perdido entonces.
—Ustedes si que les gusta joder, ¿cierto? —alcanzó a decir notano de reojo una sombra moverse por la paredes.
—No esperabas que las cosas se quedaran así como así, ¿verdad? —cuestiono Valentino mirándole con curiosidad—, sabes que yo sé rendirme cuando las cosas no me favorecen y cuando no gano nada a cambio; pero Vox...
—Hubiera sido muy bueno que entendiera también —dijo por fin entendiendo la situación de Valentino; él mismo había estado en una posición similar cuando Alastor quería hacer todo por su cuenta.
Casi podía sentir la desesperación del hombre frente a él.
—Tu lo dijiste —se aclaró la voz antes de dar un paso al frente—, como sea, no me importan ustedes un carajo, pero se que Alastor siempre está escuchando —comentó ladeando levemente la cabeza al ver la expresión de sorpresa de Angel—, así como se que su sombra siempre te sigue.
Black se elevó a un lado de Angel cruzándose de brazos tras la espalda, mirando detenidamente hacia Valentino.
—Siempre fuiste muy atento —apuntó Angel con media sonrisa.
—Me jacto de eso, Angel —rió al decirlo tras guiñar un ojo—. Vox creo unos contratos con seres peligroso, bastante influyentes.
Black ladeo la cabeza al tiempo que sus sonrisa se hacía más grande.
—¿Es así? —pregunto ahora más preocupado.
—¿Recuerdas a Stolas? —dijo Valentino con algo de molestia.
Angel se rió ante ciertas memorias.
—Ugh, de las mejores cogidas de mi vida —comentó restándole importancia—, ¿creo un contrato con él?
—Algo así —dijo comenzando a caminar hacia él, haciendo que Black se pusiera a la defensiva—, él le debía un favor a Dubstep y ya lo cobro.
Angel al verlo detenerse delante de él, con su sonrisa torcida y su mal humor latente, se abrazó un poco así mismo. Se sentía tan familiar esa escena, con la diferencia de ahora Black estaba para defenderle.
—¿Estás preocupado por el? —musito después de un momento, no muy seguro del por qué lo hacía.
—Una mierda —suspiró derrotado Valentino—, no se con quien más hizo un trato, eso le toca investigarlo a Alastor —comentó mirando de reojo a la sombra, que ahora solo tenía la figura de Alastor y le veía con curiosidad.
—Gracias Val —murmuro Angel a su antiguo jefe quien ahora sabía ya no podía tocarlo.
—Será mejor que le digas a Alastor que vuelva cuanto antes, difícilmente ustedes podran hacer algo —comentó dándose vuelta, dando por terminada esa visita.
Angel al escucharle, se sintió todavía más ansioso. Si Valentino se había tomado la molestia de ir y avisar, significaba que las cosas eran más complicadas de lo que le estaban contando.
—¿Por qué no lo disuades?
—¿Crees que no lo he intentado? —cuestiono Valentino antes de detenerse—. Es un orgulloso de mierda, no va a escucharme —dijo con una sonrisa forzada.
—Ugh, me identifique con eso —se quejo Angel rodando los ojos, ocasionando que una sonrisa burlona se colara en el rostro de Valentino y de Black.
—¿Problemas en el paraíso? —se burló un poco logrando una suave sonrisa en Angel.
—Ya quisieras —respondió poniendo un par de manos en sus caderas.
Val lanzó un suspiro antes de ver detenidamente a Angel.
—Apoyare a Vox si pelea contra ustedes —anunció de pronto.
—Es justo lo que esperaba —comentó Angel, mirando con algo de pesar hacia Valentino, pese a todos los problemas pasados, él al final no era tan malo; aunque muy en el fondo sabía que eso lo hacia meramente por intereses personales.
—Cuidate Angie —dijo para inmediatamente desaparecer.
—Adiós, Val —murmuró a la nada.
Al verse solo en el lugar, Black se paró frente a él, mirándolo detenidamente y Angel entendió perfectamente esa mirada.
—Black, creo que es hora de que papi regrese.
¡Se vienen tiempos oscuros!
Aclaro que no tengo nada en contra de Stolas, pero recordemos que independiente de la causa, un contrato debe cumplirse si o si aldhaldajldsa, ¿con quien más se imaginan que Vox fue a pedir poder?
Val por otra parte me conflictua mucho, siento que es un hombre muy calculador que evita el combate directo, pero por la persona correcta *gwin, gwin* si que pelea xd ahhhhhh.
¡Y si! Alastor por fin vuelve fisicamente en el siguiente capitulo sakdlhalkdshalkda, que se armen los pinches chingadazos -inserte meme-
Nos leemos luego uwu.
