Objetivo que me he marcado mientras dure la cuarentena; Aprovechar el tiempo libre para terminar historias que tengo pendiente desde hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo.
¿Lo conseguiré?... Probablemente no. Pero, mientras tanto, aquí tenéis este capitulo.
"Para alguien tan intimidante como Batman tiene su guarida decorada de una forma bastante... Peculiar" Comentó Raven, mirando a su alrededor "Es decir, puede entender, hasta cierto punto, lo de la carta del Joker pero ¿A que vienen el dinosaurio y la moneda gigante?"
Robin sonrió "Mejor no preguntes"
Después de regresar de su viaje de compras, Robin cumplió su petición, y la había llevado hasta la Batcueva, y, a pesar de sus recientes burlas, Raven estaba mucho más que impresionada con lo que estaba viendo.
"Entonces dices que cuando Bruce lo encontró esto era solo roca ¿verdad? Tuvo que construirlo todo desde cero"
Robin asintió "Si. Y obviamente lo hizo él solo, únicamente con la ayuda de Alfred"
"Es impresionante" Admitió Raven "Debieron tardar meses en hacer todo esto"
"Bueno, algunas de las modificaciones se han ido haciendo a medida que pasaban los años" Explicó Robin "Por ejemplo hace unos cuatro años tuvimos que implementar medidas de seguridad adicionales en un radio superior al que teníamos porque nos dimos cuenta de que se puede llegar hasta aquí a través de túneles subterráneos que atraviesan toda Gotham"
Raven tarareó, siguiendo pasando su mirada por toda la cueva. Una zona con varias vitrinas llamó su atención, y fue hacia allí.
Robin abrió los ojos con horror al darse cuenta de lo que estaba observando Raven "¡Raven, espera! No..."
Pero ya era demasiado tarde. Raven estaba frente a las vitrinas, observando los trajes que contenían. La mayoría eran trajes viejos de Bruce, sin embargo el ultimo...
"Bonito atuendo" Raven tenía una sonrisa burlona en sus labios y parecía estar haciendo su mejor esfuerzo por no estallar en carcajadas.
Robin la fulminó con la mirada "Ni una palabra, te lo advierto"
Raven puso cara de inocencia "¿Por que? Estoy segura de que te quedaba impecable. Ya me imagino que debías ser el terror de los criminales. ¿Quien no se asustaria al ver a un chico de 13 años, vestido como un semáforo...?" La sonrisa de Raven se ensanchó "... Y sin pantalones"
Robin gimió. Raven se estaba refiriendo al primer traje que había usado, cuando era muy joven. Tal como su querida compañera había señalado, el traje no tenía pantalones y dejaba todas las piernas al descubierto. Por algún extraño motivo, en aquel entonces, ni a él ni a Bruce les pareció un detalle importante.
"Está bien, ya te has burlado ¿Podemos dejarlo estar, por favor?"
"Oh, no lo creo. Espera a que los demás se enteren de esto"
Robin la miró alarmado "No lo harías"
"¿Y por que no?" Raven colocó sus manos en su cadera "¿Que me ofreces a cambio de mi silencio?"
Robin se quedó pensando en algo que pudiese interesarle a Raven, pero no se le ocurrió nada. Al menos nada que ella no pudiese conseguir por si misma.
Raven finalmente decidió dejar de torturarlo "Relájate, Bird Boy. Te estoy tomando el pelo. No se lo diré a nadie. Prefiero ser la única en saber que antes te pasabas todo el día mostrando tus piernas"
Robin alzó una ceja "No creo que precisamente tú seas la apropiada para burlarte sobre eso"
Raven se dio cuenta enseguida de lo que quería decir "Cierra el pico. Al menos mi traje no parece estar basado en las luces de un semáforo"
"Oh ¿Eso piensas? Tiene gracia, no recuerdo que tuvieras ninguna queja de mi traje cuando te lo probaste. ¿Que fue lo que dijiste? ¿Algo de que la mascara te hacia sentir súper?"
Un dulce rubor cubrió las mejillas de Raven al recordar ese particular episodio. Pocas veces en su vida se había sentido tan avergonzada como cuando Robin la pilló con su traje puesto. Claro que no había sido solo ella, sino todo el equipo, pero eso no era excusa.
"Ya te pedí disculpas por eso" Musitó ella, sin querer pensar más en ello "Fue una estupidez. No debí permitir que los demás lo hiciesen, y menos aún dejadme convencer para unirme a ellos. Entiendo que estuvieras molesto, cuando nos viste"
"En realidad me sentí halagado" Robin sonrió y se acercó para susurrarle al oído "Y, para que conste, creo que el traje te quedaba muy bien"
El corazón de Raven empezó a latir como loco ante la proximidad con Robin y un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Dentro de su mente, sus emociones estaban teniendo una batalla furiosa, cada una gritándole lo que debía hacer ahora mismo.
Al parecer la opinión mayoritaria era que debía besar a Robin de inmediato pero, por suerte, todavía le quedaba bastante sensatez y autocontrol para darse cuenta de la inmensa estupidez que supondría hacer eso.
Empezó a mirar a su alrededor, intentando encontrar algo que distrajese esos pensamientos, y sus ojos se fijaron en lo que parecía ser otra vitrina para trajes, solo que esta estaba cubierta y no se podía ver lo que había dentro.
"¿Eso es otro traje?"
Le pareció que los ojos de Robin se ensanchaban durante un instante, pero sucedió tan rápido que tal vez solo habían sido imaginaciones suyas.
"Si, pero aún no está terminado. Bruce y Alfred llevan unas semanas trabajando en él. Lo siento, pero me matarían si dejo que lo veas" Dijo mientras la sujetaba suavemente del hombro y la alejaba de allí "Venga, aún no has visto todo lo que tenemos aquí abajo. En comparación a esto, la Torre no es nada"
Raven frunció el ceño, confundida ante la repentina actitud de Robin, pero no protestó y dejó que Robin le enseñase cada palmo de la Batcueva, el equipamiento, los vehículos, lar armas, etc
"Por cierto, imagino que en mi ausencia habréis mantenido el mismo ritmo de entrenamientos ¿verdad?" Preguntó Robin, después de mostrarle la zona que estaba habilitada para entrenar.
"Uhhhh..." Raven se quedó momentáneamente en blanco, sin querer admitir que no habían entrenado ni un solo día desde que él se fue "Si, claro, por supuesto"
Robin la miró con sospecha "No habéis entrenado en absoluto ¿Me equivoco?"
"... Tal vez"
Robin suspiró y la cogió de la mano "Pues vamos a arreglar esto ahora mismo"
"Tienes que estar de broma" Se quejó Raven.
"Sabes que yo nunca bromeo con el entrenamiento" Robin se separó unos pasos de ella y adoptó una posición defensiva "Venga. Quiero ver cuanto has olvidado. Y recuerda, nada de poderes"
Raven estaba bastante molesta con el desarrollo de los acontecimientos, pero hizo lo que Robin le pedía. Siendo honesta, así no era en absoluto como imaginaba que irían las cosas al pensar que por fin iba a poder ver la Batcueva.
Ella atacó primero, con una combinación de puñetazo, codazo y patada, pero Robin lo esquivó todo sin problemas.
"Bien. Me alegra ver que al menos no has perdido velocidad" Dijo Robin, mientras se agachaba para esquivar una patada alta.
Raven lo fulminó con la mirada "Solo ha pasado un mes, y no es como si nos hubiésemos estado todo el día holgazaneando en el sofá"
Robin alzó una ceja burlona "¿Chico Bestia y Cyborg van añadidos a esa afirmación?"
"Prefiero no responder a eso" Raven intentó nuevamente atacar, pero sin mejor resultado que antes "Imagino que tú habrás estado entrenado sin descanso las 24 horas del día"
"Más o menos" Admito él "Pero el único con quien puedo entrenar aquí es Bruce y, francamente, empiezo a cansarme de que me patee el trasero cada día"
"Oh ¿Así que me estás usando como bálsamo para curar tu orgullo herido?" Comentó Raven secamente.
Robin bloqueó el puñetazo que iba dirigido a su rostro y rodeó su cintura con su brazo, provocando que la espalda de Raven quedase presionada contra su pecho.
"Yo nunca haría eso... A ti no" Susurró Robin contra su oído, provocando que un nuevo escalofrío de placer recorriese todo el cuerpo de Raven.
Le dio un codazo en las costillas, lo bastante fuerte para obligarlo a soltarla, y puso algo de distancia entre ambos. Empezaba a notar problemas para respirar (y no precisamente debido al ejercicio físico) y todo su cuerpo parecía estar ardiendo. ¿Robin tenía la más mínima idea de lo que le estaba haciendo?
Iba a decirle que ya había tenido bastante entrenamiento por el momento (porque honestamente, no confiaba en su propio control si la cosa seguía así por mucho tiempo) pero entonces él se movió tan rápido que no lo vio venir.
Robin la agarró de la muñeca y la cintura, y usó una llave de judo para derribarla al suelo. Antes incluso de que ella pudiese pensar en moverse, él se sentó a horcajadas encima suyo y le agarró ambas muñecas, sujetandoselas encima de la cabeza con una sola mano.
"Yo gano" Robin parecía extrañamente satisfecho consigo mismo, y había algo en la forma en que la miraba... No sabía lo que era, pero estaba provocando que su estomaga se revolviese con nerviosismo, y no precisamente en el mal sentido.
"Eso parece" De algún modo logró que su sonase con su tono neutro habitual. Forcejeó un poco para liberarse de su agarre "¿Puedes soltarme ahora?"
"No estoy seguro de si quiero hacerlo" Él acercó su rostro al de ella "En realidad me estoy preguntando que debería hacer ahora contigo"
Raven estaba totalmente pasmada por sus palabras y acciones. Peor aún, su cuerpo empezaba a excitarse y no estaba segura de por cuanto tiempo sería capaz de controlarlo.
"Dick ¿Que estás...?"
Sin embargo le fue imposible seguir porque Robin presionó suavemente su mano contra sus labios, silenciando sus palabras "Shhhh. No hables"
Raven se quedó muy quieta, incapaz de comprender o procesar lo que estaba sucediendo. Podía notar la calidez de la mano de Robin presionada contra sus labios. Todo su cuerpo estaba temblando, y su corazón parecía apunto de salir de su pecho. Finalmente fue capaz de asentir levemente, para hacerle entender que estaría en silencio.
Él retiró su mano muy lentamente, permitiendo que sus dedos pudiesen trazar la forma de sus labios. Su otra mano también soltó sus muñecas, pero Raven no hizo el más mínimo intento de moverse. Lo estaba mirando con sus hermosos ojos violetas muy abiertos, expectante por descubrir lo que él haría o diría a continuación.
"Raven yo..." Robin tragó saliva varias veces "...Quiero besarte. He querido besarte desde hace ya mucho tiempo. ¿Te enfadarías si lo hago?"
Raven intentó contestar, pero sus palabras murieron en su garganta y solo pudo quedarse mirando a Robin con la boca abierta. Dentro de su cabeza, sus emociones estaban gritando en tal descontrol que resultaba un milagro que aún no hubiese sufrido una crisis nerviosa.
El silencio se prolongó hasta el punto de que Robin lo interpretó como una señal de que había cometido un gran error al confesarle sus sentimientos, más aún de esa forma.
"Lo siento" Se levantó de inmediato de encima de ella, sintiéndose completamente avergonzado "Lo siento mucho, Rae. Esto ha sido una estupidez, no debería haberlo hecho. Por favor, olvida que esto ha pasado"
Robin parecía apunto de irse, y dejarla allí sola, lo cual hizo que sus emociones se pusieran de acuerdo para gritarle al mismo tiempo.
¡MUÉVETE, IDIOTA, NO DEJES QUE SE MARCHE ASÍ!
Eso finalmente logró hacer que Raven saliese de su transe, y se levantó a toda velocidad para detener a Robin, antes de que pudiese dar ni un paso.
"¡Espera! Espera, por favor, no te vayas. Yo..." Ni siquiera sabía que decir. Apenas era capaz de formar un pensamiento coherente "¿P-Por que quieres besarme?"
"Porque me gustas, Rae" Respondió Robin con una sonrisa triste "No como una amiga, o una hermana, sino como algo más. Algo mucho más"
Una sensación cálida estalló en el pecho de Raven y se expandió por todo su cuerpo. Lágrimas de felicidad empezaron a correr por sus mejillas y una pequeña carcajada se escapó de sus labios. Era la primera vez en toda su vida que mostraba una reacción tan emocional ante cualquier cosa, pero a la mierda con eso. El chico al que amaba acababa de decirle que también sentía algo por ella. Se merecía tener una reacción emocional.
Por supuesto Robin no era consciente de eso, y la estaba mirando preocupado al verla actuar de una forma tan atípica en ella "¿Rae? ¿Estás bien?"
Ella asintió, sin dejar de sonreír "Te he mentido"
Robin la miró confundido "¿Que?"
"Te he mentido" Repitió Raven "No estoy aquí como parte del equipo. Los demás ni siquiera saben que he venido, solo se lo dije a Estrella"
"¿Entonces por que...?"
"He venido porque, necesitaba volver a verte. He venido porque, durante el tiempo que has estado fuera, me he dado cuenta de algo que llevo bastante tiempo negándome a mí misma, y necesitaba compartirlo contigo" Colocó sus manos alrededor de su rostro "Robin, te amo"
"¿Tú, qué?" Como habían cambiado las tornas. Ahora era él quien estaba sin palabra.
"Te amo. Estoy enamorada de ti. Y, respondiendo a tu anterior pregunta, no, no me enfadaría en absoluto si me besases"
Por un instante Robin no parecía muy seguro de que hacer, pero eso desapareció rápidamente, y rodeó su cintura con sus manos, atrayéndola hacia él para besarla.
Raven nunca había sentido tantas emociones recorriendo su cuerpo como en el momento en que los labios de Robin empezaron a moverse contra los suyos y, honestamente, no tenía el más mínimo interés en controlarlas. Un gemido de placer se escapó de su garganta cuando la lengua de Robin se abrió paso entre sus labios e invadió su boca. Ella intentó imitar sus movimientos y responder con el mismo ímpetu, aunque su falta de experiencia en el tema provocaba que no estuviese muy segura de si lo estaba haciendo bien o no.
Siguieron besándose hasta que una tos a sus espaldas les hizo separarse abruptamente.
En la misma entrada a la cueva por la que habían llegado ellos había parado un hombre de unos treinta o cuarenta años, pelo oscuro, metro noventa de altura, vestido con un elegante traje de negocios. Raven lo reconoció enseguida ya que había visto su rostro varias veces en las noticias y diferentes paginas web.
Bruce Wayne.
