Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Tenemos algunos personajes de libros, series de Anime sobre magia, etc.
40.
Tres sombras se presentaron en aquel lugar, el cual era un pantano de aguas turbias. En el pasado había sido una especie de fosa común donde dejar cientos de cadáveres.
Habían estado trabajando medio año, hasta que pudieron encontrar algún rastro físico de Lord Voldemort, luego tuvieron que llevarlo a un lugar en específico, tuvieron que viajar a ese pantano, poco explorado en escocia, allí, mientras que uno de ellos decía una parte del hechizo, otro decía otra parte y así entre los tres...
― ¡Waiver mundus ex tenebrae! (Renuncia al mundo de las sombras) ―dijo el primero, sujetando algo en su mano derecha.
― ¡Falls in Vita! (Cae nuevamente en la vida) ―dijo el segundo.
― ¡Convertimini, et vade in catenis mortis! (Ven una vez más, suéltate de las cadenas de la muerte) ―dijo el tercer hombre.
El primero, dio un paso al frente, sujetando entre sus manos una pequeña bolsa de tela negra, a la cual le dio la vuelta y la dejó caer en pantano.
Un hombre alto, calvo, de ojos rojos y delgado, salió de un pantano, arrastrándose.
― "Ya está hecho" ―susurró de uno de los hombres, habían sido tres magos, los cuales se encontraron en aquel lugar y siguieron ordenes, para devolverle la vida a Voldemort.
― "Uno de ustedes..." ―susurró el mago tenebroso, a modo de orden, haciendo retroceder a sus resucitadores― "Entrégueme una de sus túnicas"
―Olvídalo ―dijo uno de ellos, con un tono arrogante ―Nuestras ordenes eran resucitarte, con ese raro anillo. No darte ropa, o una varita.
―Oh, ahora lo entiendo ―dijo el hombre de rojos ojos ―Así que, ninguno de ustedes es Mortífago, entonces aquello nos llevará a la pregunta: ¿Por qué me han resucitado?, ¿Cuál es vuestro objetivo?
El mismo que había hablado primero, se bajó su capucha ―No sabemos. Solo seguimos las órdenes del director Dumbledore. ―Los ojos de Voldemort se abrieron ―Somos miembros de la honorable Orden del Fénix. Seguimos ordenes, pocas veces cuestionamos, ignoramos por qué el profesor Dumbledore desearía resucitarte, pero eso no significa que vamos a darte tu varita, principalmente... ―el hombre bajó la cabeza, los otros dos desenfundaron sus varitas, pero el sujeto se giró hacía ellos. ― ¡Avada Kedavra! ―gritó el hombre, matando a uno de sus compañeros, el cual cayó al suelo.
― ¡MALDITO SEAS, WEASLEY! ―gritó el otro― ¡Diffindo! ―el sobreviviente, degolló a Weasley, haciéndolo caer al suelo y causando que su sangre tocara el suelo, para luego alzarla hacía Voldemort, sin notar como la sangre de Weasley se acercaba lentamente hacía el Lord Oscuro.
Lo que restó de las vacaciones, Harry las pasó aprendiendo de mano del propio Ollivander, todo lo que hacía falta para crear varitas.
―Gran trabajo, Harry ―dijo Garrick sonriente y palmeándole el hombro a Harry ―Me asombra hasta dónde has llegado, los lugares que has visitado Harry, solo mira esto ―señaló feliz, detrás de él, una mesa de trabajo con un cumulo, de máximo diez plumas de un ave Roc, dos colmillos de Gul y cuatro plumas de un Crio-Fénix.
―Gracias por el tiempo, para educarme en esto de la creación de varitas, Garrick ―dijo un sonriente Harry, mientras dejaba su cuarta creación, sobre un paño azul.
―Maravillosos trabajos, Harry ―dijo el hombre muy feliz, mirando las tres creaciones de Harry ―Palmera y pluma de Roc, Abeto y colmillo de Gul y Palmera y pluma de Crio-Fénix. Has aprendido muy rápido Harry, solo llevamos cuatro días y creo poder decir, de forma satisfactoria, que pronto tendré una gran competencia, una a la cual planeo aplastar ―esto lo decía de forma jocosa, pero Harry aprendió de forma muy veloz. ―Por favor Harry, permite el que te regale una de las mías. O bueno: deja que una de ellas te elija.
―Garrick. Sabes que ya tengo la mía ―dijo él, arrojándole la varita descuidadamente al hombre
―Arce...
―Viajeros y exploradores. He aprendido de muchas culturas, gracias a mis maestros ―dijo él ―Sigo sin entender, como pude terminar en plena Marruecos.
―Sin lugar a dudas, sufriste mucho con aquellos Muggles y la magia, tiene formas extrañas de actuar. Tu magia es demasiada, yo mismo la he sentido. Una Aparición asombrosa ―dijo Garrick― ¿Cómo es posible que sea de Arce?
―Mi maestro Jafar, tenía un árbol de Arce el cual había cuidado por muchos años, cortamos una de sus ramas ―dijo explicó Harry ―Él me enseñó la Magia de Vida y sobre un ave gigante, recorrimos medio planeta, hasta dar con un Bicornio el cual falleció ante nuestros ojos. Bien: tomaré una de las tuyas ―así Harry, con gran calma y sin estresarse, fue probando varita por varita, hasta que una lo eligió, se sintió nuevo, no era como con su varita de Arce o la varita de Saúco ―El abeto exige poder de permanencia y fuerza de propósito en su dueño. Es adecuada para la transformación y favorecen a los dueños de conducta concentrada, de mente fuerte y, en ocasiones, intimidante. Es llamada "La Varita del Sobreviviente". Su núcleo, es uno recolectado por mi padre, es un pelo de Rougarou, tiene una... curiosa afinidad por las Artes Oscuras.
Harry sacudió la cabeza, supremamente extrañado, sacó una bolsa y colocó treinta galeones, y un diamante, en la mesa de Garrick ―Gracias por toda tu paciencia, Garrick. Gracias por la nueva varita ―agarró un par de porta-varitas y se los colocó, uno en cada antebrazo, la Varita de Sauco estaba transformado en un anillo en su mano derecha.
―Adiós, Harry ―dijo el anciano, viendo partir a su alumno y cliente. Harry usó su magia de tele-transportación, para ir hasta la casa Potter.
Casi un mes después, llegó la carta de útiles de Hogwarts, solo eran dos libros: «Libro Reglamentario de Hechizos 5° Curso» y «Teoría de Magia Defensiva».
― "¿Soy el único que ha notado a papá, actuando raro?" ―preguntó Thomas.
― "Dependerá de tu definición de rareza" ―susurró Alice sonriente.
― "Eso mismo: dependerá de tu definición de rareza" ―dijo Harry, con un tono burlesco.
― "Desde que llegaron los nuevos libros de Hogwarts, y por algo dentro del Ministerio" ―explicó Thomas.
Alice torció un poco los labios, estaba un poco molesta― "Esto de la «Teoría Mágica Defensiva», casi parece algo de primer curso, saben que estamos en quinto curso, ¿no es así?"
― "Ya podremos aprender de la biblioteca" ―dijo Harry, relajado. Entraron en Flowrish y Blotts, donde compraron los libros, Harry fue a revisar la tienda, encontrando algo interesante y volvió con el libro bajo el brazo, dejando un par de diamantes en la mesa, el vendedor los agarró de inmediato.
―Gracias por su compra ―dijo el hombre feliz por las joyas.
― ¿Qué compraste, Harry? ―preguntaron sus hermanos y su madrastra. Harry solo les dedicó una sonrisa y enseñó la portada del libro negro, las letras eran amarillas «Desde guardar objetos, hasta desafiar la física mágica, magia rúnica y como usarla sin peligro (a no ser que tú mismo así lo desees)», ambos hermanos solo pudieron decir un "Wow".
La familia fue al Caldero Chorreante y se desaparecieron, usando la Red Flu. Una vez en la casa, James dejó de sonreír.
―Es importante, por favor pasemos a la sala ―así lo hizo la familia, inmediatamente, James los miró a los tres, pero especialmente a Harry ―Dumbledore sigue jurando y perjurando, que Él, ha vuelto. Pero sabemos, que Harry empleó su... Magia de Muerte, para asesinarlo. El Ministro: Cornelius Fludge, no está muy feliz, cree que Dumbledore quiere usar a Hogwarts, para entrenar nuevos agentes para La Orden del Fénix ―los tres jóvenes abrieron los ojos asombrados, ¿en qué demonios pensaba el ministerio? ―Va a desarmarlos. Por eso el libro de Defensa de este año, es únicamente teórico.
―Se le acabaron las... segundas oportunidades a Tom, papá ―dijo Harry, todos le miraron curioso ―Es una vez más, mortal. Cualquiera puede ahora apuñalarlo por la espalda o degollarlo, arrojarle la Maldición Asesina y matarlo. Ya no es inmortal. Yo mismo me encargué de eso. ―Tales palabras, no es que le dieran mucha calma, a la familia Potter, en realidad: les pusieron los pelos de punta.
El saber que Tom Sorvoro Ryddle, Lord Voldemort podía morir, era sencillamente una grandiosa noticia.
James, comenzó a preguntarse en quienes eran verdaderamente... quienes no le contarían nada de esto a Dumbledore, después de casi 25 años, el hombre vio que incluso la luz puede enceguecerte.
