Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Tenemos algunos personajes de libros, series de Anime sobre magia, etc.
41.
Un nuevo año estaba por comenzar en Hogwarts, el quinto año.
― ¡Reducio! ―exclamaron los tres hermanos Potter, haciendo que sus baúles pudieran entrar en sus bolsillos, pero antes de hacer eso, dirigieron nuevamente sus varitas hacía los baúles.
― ¡Khifa! ―exclamó Harry, aligerando el peso de los baúles. Todos miraron a Harry, un tanto extrañados, él les dio una sonrisa― ¿De qué sirve reducir algo de tamaño, si sigue teniendo el mismo peso? Acabo de... aligerar las cosas ―todos sonrieron, los hermanos montaron en sus escobas.
― ¡Solatium! ―exclamó Lily, haciendo 10 veces más cómodas las escobas.
― ¡Muchas gracias mamá! ―dijeron los hermanos felices, mientras despegaba en sus Saetas de Fuego y volaban en dirección al colegio.
―James... ¿realmente temes, que alguien los ataque? ―preguntó Lily, suspirando, una y otra vez. Hace ya varias horas, que habían recibido mensajes y fotografías, del grupo de Criminología de los Aurores, enseñando que en un cementerio de Little Hangleton, habían aparecido cientos de cadáveres de Mortífagos, incluso el cadáver del propio Lord Voldemort, y una serpiente, así mismo, habían aparecido restos de un ritual, en la zona.
―Me temo lo peor Lily ―dijo James ―Además, no sabemos si quizás aún exista algún otro Horrocrux...
―Harry consiguió información invaluable, los señaló todos, y dijo que todos habían sido destruidos, menos el anillo. Dijo que si... Tom Ryddle era resucitado, una vez más, esa última parte de su alma viajaría a su nuevo cuerpo ―señaló Lily.
―Te comunicaste con el profesor Slugnorn, ¿no es así? ―dijo James, mirándola fijamente, la pelirroja asintió. Esa había sido una de las primeras cosas que había hecho.
―Aunque el profesor Slughorn se negó a explicarme absolutamente nada, sí me dijo en qué libro buscar ―fueron las palabras de la Potter.
― ¿Y bien? ―preguntó él, algo cansado de los preámbulos de su esposa, la cual chasqueó los dedos e hizo aparecer, en su mano derecha un libro de portada negra, con letras violetas, en las cuales se señalaba «Secretos de las Artes más Oscuras», ella abrió el libro y pasó una página, tras otra, hasta la pagina 546, la cual, por título decía "Horrocrux" y nombraba un ritual, exigiendo tener cuidado, con la cantidad de ocasiones en las cuales, el alma fuera mutilada, o sino, se perdería lentamente la identidad y el físico de la persona, que creara más de unos cuantos Horrocrux. ―Entonces... ¿Cuántos creó...? ―James se silenció, haciéndose recordar que su hijo ya los había nombrado todos.
― "Ya no quedará ninguno" ―susurró su esposa, ambos se besaron.
Hogwarts; 19:34
Llegaron con un buen tiempo, logrando colocarse, como si hubieran llegado en el Expreso, aunque claro: tener Thomas y Alice a Neville, y Harry a Padma y a Hermione, preguntando donde se habían metido, había mandado todo al diablo, contestaron con la verdad: su padre temía que algo malo pudiera irles a ocurrir en el viaje, y a los mandó en sus escobas.
― "¿Alguien sabe, quien es la maga de cabello castaño, ropas rosas y baja de estatura?" ―susurró Anthony Goldstein.
― "No" ―contestaron Harry, Padma y Michael.
― "Dolores Umbridge" ―iluminó Mandy Brocklehurst― "Secretaria del Ministro de Magia: Cornelius Fudge"
― (...) Las pruebas de los equipos de Quidditch tendrán lugar en la semana del 4 al 10 de septiembre ―dijo Dumbledore, antes de que una tos falsa se presentara, era Dolores Umbridge, la cual pasó al frente y, por sus palabras al parecer, el Ministerio de Magia, comenzaría a actuar en Hogwarts, por medio de ella. Todos notaron perfectamente, como cambió tremendamente el ambiente siempre festivo del colegio.
―Cada nuevo director o directora de Hogwarts, ha aportado algo a la gran tarea de traer la dirección y gobierno, sin un progreso estaremos en un estancamiento. Se dará un equilibrio entre lo viejo y lo nuevo, tradición e innovación, algunos cambios serán para mejor, y otros, con el tiempo, se demostrará que fueron errores de juicio. Sigamos adelante, una nueva era de apertura, eficacia y responsabilidad, decididos a conservar lo que haya que conservar, perfeccionar lo que haya que perfeccionarse y eliminar las practicas que deberían de ser prohibidas. ―Comentó Umbridge, antes de retirarse.
― "El ministerio comienza a inmiscuirse en Hogwarts" ―le susurró Hermione, a Harry, la cual enseñó un trozo de pergamino con casi las mismas palabras, firmado este por Daphne.
― "No desean que se sepa que Tom volvió, aunque yo lo haya matado inmediatamente después" ―susurró Harry. Hermione y Daphne, así como la familia Potter, sabían lo que había ocurrido, y sobre la segunda muerte de Voldemort― "Al menos..."
― "¿Al menos que qué, Harry?" ―preguntó Hermione algo temerosa.
― "Lo resucitaron una segunda vez" ―sentenció Harry― "Tal y como yo, ya lo había predicho" ―Harry se acercó a Daphne y se lo susurró, dejando a la pobre chica, completamente pálida.
Un rato despues, los Ravenclaw, estaban ante la gárgola, la cual abrió su boca y con voz cavernosa, arrojó la adivinanza: «De siete hermanas que somos, yo la primera nací, la más pequeña soy, ¿Cómo podrá ser así?»
―La cuaresma ―contestó Harry, luego de estarlo pensando un largo rato.
Aquella noche, ninguno de los tres, durmió adecuadamente.
A la hora de pociones, fue una sorpresa para cierta pareja de hermanos de Gryffindor y para cierto Ravenclaw, fue una sorpresa al ver que ese año tendrían dos maestras, una viva y una fallecida: Lily Potter y Narcisa Black.
La pelirroja, fue la primera en hablar. ―Por mucho que me gustaría, quitarles a las casas de los leones, cuervos y tejones algo del esfuerzo que mi colega y papanatas de mi amigo les pudo haber colocado, me permito recordarles, que están a puertas de sus TIMOS, entre ambas, intentaremos hacer de este año, el más cómodo posible, para todos ustedes.
―Claro que les exigiremos, pero no seremos tan descaradas como Severus ―dijo Narcisa, con un tono de mofa, al pronunciar el nombre de pila de su amigo.
Lily volvió a hablar ―Prepararemos, una poción que seguramente les aparecerá en su TIMO, se llama: Filtro de la Paz. Con él, podrán calmar su ansiedad y estrés ―la rubia agitó su varita ―Aquí tienen, gracias a mi compañera los ingredientes y la forma de prepararlo.
―Buena suerte, para todos ―dijo Narcisa, la maestra fantasma pasó por entre las mesas ―Harry, amor.
― ¿Sí, mamá? ―preguntó Harry.
― ¿Qué acabas de agregar? ―fue la pregunta de la rubia.
―Narcisa ―advirtió Lily.
―No voy a ayudarlo, Lily, voy a corregir a mi hijo, si no te importa ―dijo el fantasma femenino, sin siquiera mirar a su compañera.
―Cariño, tercera línea, ¿Qué dice?
― ¡Polvo de Ópalo! ―dijo sorprendido― ¿Cómo demonios, se me ha pasado? ―pensó enfadado consigo mismo, mientras pensaba.
―De nuevo, Harry ―dijeron ambas madres, mientras que Narcisa movía su mano derecha, hacía arriba, una y otra vez, extrayendo el polvo y dejándolo con los otros ingredientes de Harry.
―Narcisa ―repitió la maestra pelirroja, pero con más enfado. La Sangre Pura ignoró a su compañera... Hija de Muggles, y siguió revisando los trabajos de los alumnos, mientras que Harry volvía a su poción, Narcisa se permitió sonreír, al ver la poción roja de su hijo, la cual revolvió, hasta volverla azul.
Entonces, se llegó a la hora de Defensa Contra las Artes Oscuras y, fue tal y como Harry lo había imaginado, la clase era no un asco como Lockhart, ni una broma como Quirrell, era aún más inútil que Adivinaciones (al menos claro, que fueras un vidente, de otro modo no te serviría de nada).
Las cosas fueron bastante tensas, gracias a los Gryffindor, los cuales estaban tocando los botones precisos en su maestra. Todos vieron, desde el primer momento, lo que planeaba hacer el Ministerio: desarmarlos. Él dejo que los Gryffindor y sus compañeros, no solo cuestionaran al Ministerio e hicieran rabiar a la profesora Umbridge, sino que la desarmaron, dejándola como un manojo de nervios, hasta que fue la hora final.
―Profesora Umbridge ―dijo Harry, acercándose a la mujer.
¿Desea algo, señor Potter?
―Disculparme ―dijo él, la mujer regordeta y bajita levantó una ceja ―Está más que claro que Ryddle está muerto. Está más que claro, que los Mortífagos libres, fueron encontrados muertos en el cementerio de Little Hangleton. Permitame que sea yo, quien le pregunte: ¿a qué teme el ministerio? Ryddle está muerto.
¿Quién es Ryddle, señor Potter? ―preguntó ella.
―Con que ustedes no lo saben ―murmuró Harry, llevándose una mano a la cintura y un dedo de la mano derecha, acarició su barbilla ―Así que el Ministerio no lo sabe, interesante.
― ¿Señor Potter?
―Flerura ―susurró Harry, escribiendo en el aire: Tom Sorvoro Ryddle, luego movió la varita Soy Lord Voldemort, esto hizo que Umbridge tirara la silla y se pusiera de pie, el rostro de la mujer enrojeció de ira ―Profesora Umbridge. Nada, ni nadie puede hacerlo volver. Yo mismo me encargué de eso, a lo largo de cuatro años. Nadie tenía el conocimiento, excepto quizás Dumbledore y el viejo profesor de Pociones: Horance Slughorn.
― ¿Qué hizo con exactitud, señor Potter? ―preguntó ella, con un hilo de voz.
―Ryddle descubrió, una forma de ser casi inmortal. Gracias al profesor Slughorn, un ritual, con el cual cortó su alma en varios trozos y luego, los encerró en objetos. Yo ya me hice cargo de cada objeto, profesora Umbridge. Él está muerto, lo suficientemente muerto, como... ―Harry se encogió de hombros y le dio una sonrisa ―Como un fantasma o incluso peor. Con su permiso.
― "Siga usted" ―susurró ella, sorprendida.
Al salir, se lo encontró de frente, casi comienza a reírse como un desquiciado, al ver a Zeref ante él, con sus 15 años y con un uniforme de Ravenclaw ―No está muerto, Harry. Lo han traído nuevamente.
― "No puede hacer nada, Zeref, cualquiera que le arroje un hechizo lo bastante fuerte o la Maldición Asesina, lo acabará" ―susurró Harry, ambos comenzaron a caminar lejos de allí. Zeref asintió y se desvaneció.
