Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Tenemos algunos personajes de libros, series de Anime sobre magia, etc.

43: La Comunión del Dragón.

Los hermanos Potter, Neville, Hannah, Hermione, Susan, las hermanas Patil y las hermanas Greengrass, se encontraba en la antesala de la Cámara nuevamente, todos estaban rogándole a Harry, exactamente lo mismo.

― ¡POR DECIMA OCASIÓN, LES DIGO QUE NO! ―Chilló exasperado, las runas en su cuerpo brillaron, evitando que la Magia de Muerte se liberara.

―Harry, por favor ―rogó Hannah, mirándolo desesperada ―Por favor. Por favor, necesitamos de un maestro, necesitamos de alguien que pueda enseñarnos hechizos, que pueda corregirnos.

Alice se veía tan desesperada como Hannah ―Tú has recorrido el mundo entero, has aprendido de grandes magos, por favor.

― ¿Y acabar siendo capturados, por Umbridge y expulsados de Hogwarts, por crear un grupo clandestino de estudios? ―preguntó Harry ―Esto es justamente, lo que quiere Fudge. Quiere un motivo para sacar a Dumbledore de esta institución, y poner a Umbridge a la cabeza.

―Harry, eres el mejor de nuestra generación en Defensa Contra las Artes Oscuras ―argumentó Daphne ―En segundo destruirte a Ryddle, en tercero los Dementores, el año pasado mataste a Ryddle y a gran parte de sus fuerzas. Tienes calificaciones de Excelente, en Defensa, incluso con ese idiota de Lockhart.

―Nada de eso importa Daphne, pues es un medio controlado, pero no lo fue en el cementerio, rodeado por quien sabe cuántos Mortífagos ―dijo Harry mirándola enfadado― ¿Y saben cómo salí vivo? Liberé la Magia Oscura de Ankhseram, matándolos a todos, incluso a su estúpida serpiente, luego de que él me alcanzó con su Avada Kedavra, solo porque yo sabía que él asesinaría su alma anclada a mí.

―Harry, es por eso mismo. Si él ha vuelto, si él está allá afuera, tenemos que saber, tenemos que aprender a defendernos ―dijo Hermione.

―Tenemos que aprender tanto como podamos ―dijo Thomas ―Y tú eres una biblioteca de hechizos, maldiciones, encantamientos, conjuros y maleficios andante, por favor, danos algo de ese conocimiento, por favor. ―Harry miró a Thomas, como si fuera a darle un golpe y apretó los puños, pero el Gryffindor dio un paso al frente, valientemente hacía el Ravenclaw ―Eres el único que puede ayudarnos.

―Tienes a Asta. Alice tiene a Rin, Hermione a Mavis, Daphne a Morgana ―nombró Harry.

Daphne se acercó a su rostro, y lo acarició ―Sí, pero nosotros no tenemos un control total, sobre tantas magias como tú. Por favor, no lo hagas por nosotros, tienes razón al decir, que podremos defendernos de un modo u otro, pero no los demás, no nuestros compañeros, ellos estarán a merced de los Mortífagos. Por favor, permíteles el sobrevivir.

Lo habían logrado, habían convencido a Harry y se habían reunido todos en el Cabeza de Cerdo: Alice Tolipan, Alicia Spinnet, Angelina Johnson, Anthony Goldstein, Cho Chang, Colin Creevey y su hermano Denis, Cormac McLaggen, Dean Thomas, Ernie Macmillan, Fred, George, Ron y Ginny Weasley, Hannah Abbott, Justin Finch-Fletchley, Katie Bell, Lavender Brown, Lee Jordan, Luna Lovegood, Marietta Edgecombe, Michael Corner, Neville Longbottom, Padma y Parvarti Patil, Nigel Wolpert, Romilda Vane, Susan Bones, Alice y Thomas Potter, Terry Boot y Zacharias Smith.

Todos ellos, escucharon los argumentos sobre que necesitaban de un maestro de Defensa y Harry, solo para acallarlos, enseñó el recuerdo sobre lo ocurrido en el Cementerio; todos aceptaron firmar, todos sabían que necesitarían defenderse contra los Mortífagos.

―La Comunión del Dragón, cuenta con 32 miembros, sumando a nuestros maestros: Harry, Hermione y a mí. 35 ―dijo Daphne, dándoles a todos, una sonrisa calmada.

Hermione retomó el punto ―Bien, ahora necesitamos de un lugar para...

―Usaremos la Cámara ―dijo Harry rápidamente.

―Todos, tomen una ―ordenó Hermione, cada quien agarró una moneda, parecía un Sickle y enseñó que ella, junto a Harry y Daphne, tenían Galeones en su lugar ―Estos Sickles, les avisarán cuando será el día de las reuniones y como entrar al lugar ―todos asintieron, salieron en parejas o en grupos de tres.

A la mañana siguiente, todo parecía haberse ido al demonio:

POR ORDEN DE LA SUMA INQUISIDORA DE HOGWARTS

De ahora en adelante disueltas todas las organizaciones y sociedades, y todos los equipos, grupos y clubes.

Se considera organización, sociedad, equipo, grupo y club, a todo conjunto de más de tres o más estudiantes.

Para volver a formar cualquier organización o sociedad, se necesitará del sello de la Suma Inquisidora de Hogwarts.

Todo alumno que formará cualquier organización o sociedad, se verá expulsado del colegio.

Firmado:

Dolores Jean Umbridge.

Suma Inquisidora.

Dentro de los miembros de La Orden, se decía (como una extraña leyenda urbana, sacada de la nada), que Lavender era una de las fundadoras, por esto mismo, Neville trató de subir al dormitorio femenino, solo para que las escaleras se transformaran en un tobogán.

― ¡Vaya, no sabía yo que esto ocurría! ―dijo Neville divertido.

― ¡Neville, ¿ya lo viste?! ―preguntó Colin algo asustado.

―Sí ―afirmó él― ¡Lavender, ¿podemos hablar?!

Lavender bajó deslizándose por el tobogán, divertida ―Seguro, ¿Qué fue? ―no contestó, solo la llevó hasta la nueva orden.

―No te preocupes Neville ―dijo Lavender ―Aun si no tengo ni idea, sobre el qué han hecho Harry y su grupo, tu tendrías que estar más enterado que yo, sí sé que el... traidor, se las verá mal. Muuuuuy mal.

― ¡Los Sickles! ―dijo Neville, al sentir su bolsillo calentarse, Lavender sacó el suyo y se vio extrañada.

―El mío no está encendido ―dijo ella, mirando fijamente su moneda ―Seguramente ya lo saben y están planeando reunir a unos pocos en la primera clase, para despistar ―Neville asintió.

La primera clase, se dio el sábado en la Cámara de los Secretos, en el Sickle se había dicho la fecha y hora, así mismo el lugar donde estaría el pasadizo y por cuanto tiempo estaría este abierto.

Aunque Zacharias Smith y Justin Fitch-Fletcher consideraron que enseñar el encantamiento de desarme era una estupidez, Harry les demostró cuan peligroso era, el quedar desarmado. Les enseñó el encantamiento Repulsor (Depulso) y el encantamiento desvanecedor, poniendo a prueba su efectividad, contra una marioneta, al desvanecer la supuesta varita― ¿Y bien? ―preguntó Harry, volviéndose hacía los alumnos― ¿Qué puede ser peor, que perder la varita? ―más de uno tragó saliva ―Eso es todo por hoy ―todos comenzaron a salir. Durante la noche del domingo, Harry despertó de madrugada, miró bajo su cama y sacó la Varita de Saúco, la miró casi por una hora entera, suspiró ― "Hell: Black Destiny" ―susurró, una llama negra, consumió la Varita de Saúco. ― "Muy peligrosa, para estar en manos, incluso de alguien que comanda la muerte" ―susurró para sí mismo, incluso las cenizas de madera se vieron consumidas, sonrió, y se fue adormir.

En la primera clase, del día siguiente, pociones, Umbridge intentó encontrar cómo pensaban Lily y Narcisa.

―Bueno, parece que los alumnos están bastante adelantados para el curso que hacen, profesora Potter ―comentó con brusquedad ―Aunque no estoy segura de que sea conveniente enseñarles a preparar una poción como la Solución Fortificante. Creo que el Ministerio preferiría que fuera eliminada del programa.

―Pues lo lamento mucho por el Ministerio, profesora Umbridge. ―dijo Narcisa ―Pero cuando Dumbledore nos pidió tomar el puesto a Lily y a mí, ambas le enviamos el programa de clases que planeábamos dar, al Ministerio de Magia, concretamente a la Oficina de Educación, después de pasar por la oficina del mismísimo Cornelius Fudge. ―Umbridge comenzó a escribir rápidamente en su libreta y a tachar muchas, muchas cosas, para luego irse dando un portazo.

¡Arresto Momentum! ―exclamó Lily, las pociones explotaron en cámara lenta, dándoles a los alumnos el tiempo suficiente para ocultarse debajo de las mesas, o subir los pies.

Algunas horas después, supieron (gracias a un enfadado Neville) que Hagrid los había llevado ante los Thestrals y que Umbridge estuvo preguntando a los Slytherin, sobre cómo les parecían las clases y que ellos habían dicho que el profesor Hagrid era peligroso.

Hermione estaba fuera de sí. ― ¡OBVIAMENTE ESTÁN LOCOS, TODOS ELLOS SOLO QUIEREN QUE SAQUEN A HAGRID! ―Gritó más allá de la furia.

―No ―dijo Harry. Todos lo miraron como si fuera un monstruo o como si acabara de masacrar una aldea entera. ―Umbridge está poniendo a todos los maestros a prueba, quiere saber quiénes están del lado de Dumbledore. Ella está bajo las ordenes de Fudge, alguien le devolvió la vida a Voldemort, y Fudge intenta desacreditar a Dumbledore, por esto último.

Tuvieron una última clase de La Comunión del Dragón, pues las vacaciones de Samheim comenzaban al día siguiente― ¡Gran trabajo, con los maleficios de Aliento de Pimienta, Lengua de Cuerdo y Embrujo Obstaculizador! ―celebró a sus alumnos.

― ¿Eh? ―preguntó Cormac McLaggen, al verse transparente.

― ¡Harry, Daphne! ―llamó una asustada Romilda Vane― ¿Qué está pasando?

Harry les regaló una sonrisa, la cual les trajo calma a todos, mientras se volvían cada vez más transparentes, los libros se desvanecían en pequeñas volutas de polvo o se deshacían en un raro liquido negro, pero teniendo en cuenta la suciedad de la Cámara, nadie se extrañaría ―Estamos siendo enviados a nuestras respectivas Salas Comunes. Hemos sido descubiertos. Las runas de las paredes ―señaló cuatro runas verdes, que brillaban con fuerza ―Está limpiando todo rastro de magia, en la Cámara. Nos vemos pronto ―todos desaparecieron.

(...) ― ¡Bombarda Máxima! ―exclamó Umbridge, haciendo explotar una pared lateral, solo para encontrarse en la antecámara de la Cámara de los Secretos, la cual estaba limpia, incluso los libros de estudio que habían estado usando los miembros de La Comunión, habían desaparecido. ― ¿Qué...? ―se preguntó incrédula, al ver una sala limpia. Completamente desierta― ¡¿DÓNDE ESTÁN LOS ALUMNOS?!

En la Sala Común de Ravenclaw, Cho Chang, era abrazada por Harry, el cual trataba de calmarla ―Si él... si él supiera hacer esto... quizás... quizás estaría vivo.

― "Él sabía hacer todo esto, Cho" ―susurró Harry― "De no ser así, no hubiera podido llegar al centro del laberinto, pero nadie sabía que la copa había sido transformada en un Traslador, ni sobre Pettigrew y Tom en el cementerio"

― "Pero tú sobreviviste" ―dijo ella, con las lágrimas surcando su rostro― "Sobreviviste siendo un bebé"

― "Solo cargo con una maldición, la cual estuvo en la familia Dragneel, desde uno de nuestros ascendentes, llamado Zeref... el cual trató de revivir a su hermano, y fue maldecido por un dios... la maldición durmió entre los hijos, nietos, bisnietos, tataranietos de Zeref, uno de los descendientes se llamaba Linfred de Stinchcombe, él la portó, luego la maldición volvió a dormir tras el nacimiento del primogénito de Linfred y ha permanecido así, hasta nuestros días, siendo yo quien la desperté" ―dijo Harry― "Ser inmortal, no es una bendición, en ningún sentido Cho, yo veré morir a cientos de personas amadas, viviré más allá de mis hijos, mis nietos, cientos de descendientes míos verán la muerte, veré caer cientos de imperios y luego, veré morir este mundo, y solo quedaré yo, como último testigo, junto a Caín y al Judío Errante" ―Harry repasó sus labios, con su lengua― "Sobreviví de bebé, porque mi tía Lily nos protegió a mis hermanos a mí, desperté mi magia por el maltrato de los familiares de mi tía Lily, tuve suerte de que existiera otro usuario de la maldición o todos estaríamos muertos, por mi culpa; no hay forma de bloquear la Maldición Asesina, además de que... ese desgraciado de Pettigrew, fue muy rápido"

― "Lamento el cómo te traté en segundo año, con lo del Heredero" ―dijo ella ― "Y ahora, solo tú conoces mi dolor" ―Harry la abrazó, ya luego le explicaría a Hermione, si es que ella los estaba viendo y él aún no se daba cuenta― "Él... ¿sufrió?"

― "La Maldición Asesina, se siente como si cientos de hielos tocaran tu pecho, incluso si la maldición va a tu cabeza... luego... sientes un sueño muy grande y.… te haces uno con el universo" ―dijo Harry― "Lo sé, porqué Tom me atacó también, al hacerlo destruyó una parte de su alma, que se ligó a mí, hace ya quince años y por eso, falleció también" ―Cho sonrió, Harry creyó que eso era lo mejor que ella podía sentir: que se había hecho justicia divina, para su novio. ―Murió ―se levantó, para ir hacía la zona de los chicos ―Y casi una decena de Mortífagos, que se presentaron para estar con su amo.

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N/A Laura: Zeref y Mavis, tuvieron un hijo llamado Larcade (quien se hizo llamar Argus), este tuvo un hijo biológico, y el nieto de Zeref tuvo otro y así, hasta llegar a Linfred de Stinchcombe, el hijo de Linfred: Hardwin, desposó a la nieta de Ignotus Peverell, y luego descendieron todos los demás Potter, que conocemos canónicamente.