Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía

Solo para mayores de 18.

Yani, muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!

Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook


Mayo, 2012. Un par de meses atrás.

—Me gustaría que se analizara el sueldo de cada miembro de esta mesa.

Seis cabezas se levantaron de golpe de lo que estaban haciendo, para prestarle atención. Estaba frente a la mesa directiva en quien su papá había confiado… bueno, él había confiado. Ella no. Así que estando casi en la quiebra, era obvio que se pusiera un poquitín puntillosa con todo.

—Eso no está a discusión, Bella —dijo Erick, uno de los promotores, airando la mano como si se tratara de una mosca molesta—. Nuestro presupuesto a ejercer, y los emolumentos a recibir fueron definidos por nuestro anterior presidente, ya sabes, el difunto Charlie Swan.

—Sí, sé quién fue, gracias —murmuró tensa, pasándose un mechón de cabello tras la oreja—. Pero en esta nueva administración, estamos al borde de la quiebra, necesitamos una reducción salarial inmediata.

—Isabella, el presupuesto de los siguientes tres años ya está definido, y con ello las compensaciones, el presupuesto cuando eso concluya puede ser otra historia, pero ¿de momento?, no hay cambio.

—Verán, si Swan se hunde… —Bella encendió el proyector, mostrándoles gráficas de cómo todo iba en picada—. Como justo pueden observar que está pasando, no tendrán compensaciones, ni salario ni nada. La quiebra. Eso nos espera a todos.

—Lo que pasó con el señor Vulturi fue muy lamentable, lo sabemos. Pero no es el fin —interrumpió Cora, una tipa bastante presuntuosa que siempre le había caído mal—. La policía lo encontrará y venderá todas sus viviendas, le confiscarán todo, y con eso las cosas volverán a la normalidad.

—Eso no es…

—Si nos preocupáramos por detalles como ese, Swan se hubiera hundido hace siglos.

—Estamos hablando del pequeño detalle de que a No Signs no se le paga lo correspondiente a siete años de trabajo, no es "cualquier cosa" —dijo Bella, incrédula.

—Bueno, esta es la parte de la belleza de ser humano, los errores.

—Sí, solo que ese "pequeño" error, nos está costando más de cuarenta millones de dólares, hasta donde hemos podido estimar —lo enfatizó apuntando a las estadísticas.

—Mira, Bella —suspiró Erick—, si quieres volver a poner a Swan en el mapa, hazlo como lo hizo tu papá, trabajando.

—Bueno, desgraciadamente, a mi papá le robaron.

—Lo sabemos, pero él sabía tomar las malas noticias como hombre. —Bella parpadeó, mirando a la directiva, tratando de calmarse.

—¿Qué estás queriendo decir?

—¿En dónde está Emmett? —preguntó en su lugar—, las cosas se tienen que analizar con él presente. Tú no eres su representante.

—De hecho, soy la vicepresidenta, lo cual me da ciertos privilegios, y sinceramente creí que esta directiva iba a entender mi plan de austeridad, pero claramente me equivoqué.

Y con eso tomó su bolso y su memoria con las gráficas, saliendo del lugar, sintiéndose sumamente consternada y enojada. Tendría que leer todo el cuadro analítico de prestaciones y derechos de la empresa, antes de volver a pararse en ese jodido lugar, ¿y en dónde rayos estaba su hermano?

—¿Bella? —La joven se detuvo mirando sobre su hombro, Quil venía corriendo hacia ella.

Era alto, de cabello increíblemente rubio y unos ojos azules que podrían confundirse con el mismo cielo, pero debajo de toda esa pantalla atractiva, también había un hombre astuto y de cuidado, un abogado bastante eficaz que podía poner de rodillas a quien se le pusiera enfrente, y no en el buen sentido de la palabra, más bien como en busca de perdón.

—Eso estuvo impresionante, ¿pero para la próxima? Lee todo el cuadro analítico de la empresa. —Bella se rio entre dientes.

—Claro, no volverá a pasar.

—¿En dónde está Emmett?

—La pregunta del millón —respondió con un suspiro.

—¿Te tomas un café conmigo?, podemos hablar de las prestaciones de esos cabrones, tengo algunos conocimientos —dijo con sarcasmo, y Bella no dudó de él, estaba segura de que él mejor que nadie podía poner a temblar a esa ridícula directiva.

§ § § § § §

—¿Cómo que no saben en dónde está?

A estas alturas, Edward sentía que le iba a dar algo. Algo grave como un infarto, cáncer por sumo estrés, una embolia, como mínimo un aneurisma. Estaba tan completamente rodeado de satisfacción en su trabajo en este momento, que se estaba ahogando felizmente en la mierda.

—No lo sabemos —murmuró Dylan, revolviéndose el cabello rubio—. Él estaba ahí contemplando por la ventana y al segundo siguiente el perro se largó.

—Burló a seguridad, eso es nuevo, Derek nunca había sido un escapista —dijo Caden.

—No me interesan sus nuevos pasatiempos, me interesa saber a dónde diablos se fue. Estaba internado no por diversión, si no por su maldita adicción, sabía que después de esto lo llevaríamos a rehabilitación así que, chicos… —se detuvo frustrado, con las manos en las caderas—, si estuvieran en su lugar, ¿a dónde se habrían ido?

—No lo sé, hombre, imagínate perdiendo a tu esposa, ¿a dónde habrías huido?

Edward se quedó quieto, mirando esos ojos casi dorados de Ethan. Nunca les había dicho que estaba casado, y ciertamente, no concebía un mundo donde Bella no fuera parte de él, simplemente era… mierda. Derek podría estar colgando en cualquier armario para lo que sabía, desde que había tenido que decirle cómo murió su esposa, él solo… se había desconectado del mundo. Tendría que buscarlo por todo el maldito estado y recluirlo de inmediato en una clínica, por el bien ya no de la banda, sino de todos.

—De niños… —dijo Dy— siempre hablábamos de esta playa, se llama Puerto Peñasco…

—¿En México? —preguntó, haciendo que Dylan se encogiera de hombros.

—Quizás haya escapado hacia allá —murmuró mordisqueándose el labio, nervioso.

No sonaba tan descabellado, después de todo, siendo un viudo drogadicto, Derek podía estar en el culo del mundo para lo que sabía.

—Iré a buscarlo.

—Iremos contigo —aseguró Caden, pero Edward negó de inmediato.

—Los necesito concentrados en el álbum, es como quien dice su debut, no permitan que Derek los arrastre en esto también, él volverá, se los aseguro. —Los tres jóvenes se miraron entre sí, el conflicto instalado en sus miradas—. Y si no lo hace, no pueden estancarse por nadie. Es su vida la que están viviendo, no la de alguien más.

Eso los hizo removerse incómodos, Edward sabía bien lo que era el compañerismo y la unidad, porque había pertenecido también a una banda, no que fuera a decírselos, muchas gracias, quería conservar un poco de dignidad antes de que los chicos se enteraran. Pero si algo le había enseñado Bella a lo largo de todos estos años juntos, era que debía ver por sí mismo, no por nadie más. Así que dos horas después de dejar listo todo y comentarle a Rosalie los nuevos planes, llamó a Bella. Ella no contestó en el primer intento, sino hasta el cuarto. No que le extrañara, a veces parecía que necesitaba turno en su agenda para que pudiera contestarle, y cuando lo hizo, se escuchaba mucho ruido y sonido de copas.

Estoy en un restaurante con Quil —dijo a través de la línea—. Tuve una pelea con la directiva, perdón por no escuchar el celular.

—No importa, Torpe —sonrió abriendo su auto—, hay algo que necesito hablar contigo. Se trata de Derek, ya sabes, se ha convertido en algo así como mi protegido.

Ya lo veo —dijo riéndose—, dime, ¿en qué puedo ayudar?

—Huyó de la clínica, todo ha sido un caos —murmuró, escuchando el jadeo de su reacción consternada—. Dy cree que puede estar en una playa de México… tendré que ir.

¿A México?, ¿cómo es posible?

—Vente conmigo —dijo presionando su frente contra el volante—, te necesito, Bella. —Tragó saliva de forma ruidosa—. Hemos estado tan separados de todo, si bien es cierto que tendré que buscarlo en ese lugar, también podría servirnos como… como otra luna de miel, ¿recuerdas nuestra luna de miel?

Edward…

—Por favor, Bella. Te extraño, necesito más que lo que tuvimos el otro día. Te necesito. Últimamente he sentido como que no estamos en la misma página, y yo solo… Por favor, no digas que no.

Edward cerró los ojos después de escucharse decir eso, sintiéndose patético a un nuevo nivel, era increíble sentirse tan necesitado del cariño que solo ella podía darle, de las caricias que solamente ella podía brindarle, para ser honesto se sentía completamente solo desde hacía mucho tiempo. Sin embargo, en el silencio que transcurrió a eso, supo la respuesta, incluso antes de que ella la dijera.

Sé que no me lo vas a creer, pero estoy a punto de obtener ganancias de la empresa con los sueldos de varios directores, Quil estaba explicándome cómo hacerlo y yo...

—Necesitas quedarte.

Lo siento —suspiró—, sé que piensas que no estoy contigo, pero lo hago a cada paso que das, te amo. ¿Me hablas en cuanto aterrices?

—Como siempre hago.

Edward se quedó muy quieto después de colgar la llamada. El corazón le bombeaba de una extraña manera, y la desilusión se sentía como un fuerte golpe a su autoestima ya maltrecha. No quería ir a México solo, mucho menos a un lugar donde ni siquiera hablaba el idioma, salvo porque… recordó algo que había pasado por completo por alto, así que rebuscó en su cartera hasta dar con la pequeña tarjeta, sonriendo mientras marcaba el número de Tanya, depositando en ello sus últimas esperanzas de encontrar a Derek.

Iría a traer a ese hijo de puta, y con eso también dejaría de lado la codependencia, porque sí, al parecer cualquier ciego menos él, se daría cuenta de que Bella era una especie de droga para él, una a la que se había vuelto adicto y que no le permitía pensar en otra cosa que no fuera tenerla cerca. Era tiempo de desconectarse y malditamente crecer de una jodida vez. Estaba claro que se encontraban en un punto muerto, necesitando cosas distintas, bueno Bella siempre había necesitado de su empresa, solo de ella y quizás ya era hora de que él mirara hacia adelante por su cuenta, poniendo a su banda por delante de cualquier cosa también.

Bella necesitaba que él creciera, no podía tener un bebé llorón bajo sus faldas cada vez que algo saliera mal.

Hubo un tiempo en el que Edward había tenido esa confianza en sí mismo, y necesitaba con urgencia que eso volviera. El pensamiento lo hizo sentirse de alguna manera libre, y también desapegado de la clase de tipo que ahora era. Porque todo lo que era, no había funcionado para nada. Así que con una nueva actitud y renovadas expectativas, encendió el auto mientras manejaba a casa de su amiga, ¿y con ello? Sin saberlo también sellaría su futuro, sin siquiera imaginarse de qué forma.


Hola!, ¿cómo va su mitad de semana?, espero que se encuentren muy bien, ¿me cuentan qué les pareció el capitulo?

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