Charlie lanzó un feroz ataque que se movió como si fuera una serpiente de fuego, derritiendo a cada ángel que alcanzaba a tocar.
Alastor sonrió divertido ante el poder destructivo de la hija de Lucifer.
Su vista volvió al frente donde la cantidad de ángeles que resguardaba a Vox había sido reducida a un puñado.
—¿Qué esperas? —gruño Alastor desde la distancia a su adversario que insistió en no acercarse y seguir mandando a más ángeles.
Alastor entonces detuvo el avance de sus tentáculos y los hizo retroceder. Si aquella chatarra quería hacerlo usar toda su energía en ataques de larga distancia, lo estaba logrando y en el peor de los casos, tendría un plan bajo la manga que los dejaría en jaque mate.
Aún estaba pensando que podría ser, cuando el alcance de su sombra lo hizo distraerse; tanto así que no percibió el ataque eléctrico de Vox hasta que le dio de frente lanzándolo varios metros por el suelo hasta su portal, que tembló al sentir como su creador era acribillado.
Alastor sacudió la cabeza, tratando de ordenar sus ideas pero ver a su sombra al lado de Charlie, hacía que todos sus pensamientos gritaran un solo nombre.
Angel.
Se puso de pie y limpio la sangre que descendía por la comisura de sus labios, su mirada inmediatamente viajó por el campo de batalla pero no vio a su pareja, si bien eso lo tranquilizo un poco, no lo hizo el ver la sonrisa de satisfacción en la pantalla de Dubstep.
—Me tiene donde quiere —gruño molesto caminando hacia Charlie quien no paraba de hacerle preguntas a Black—, ¿que haces aquí?
Black le vió y agacho un poco la mirada, eso era mala señal para Alastor.
—Velvet —aquel nombre hizo que Alastor frunciera el ceño, tuvo que acudir a su biblioteca de rostros hasta dar con el dueño de aquel seudónimo—, se llevó a Angel.
Esa noticia no le gusto en lo más mínimo.
—Debías cuidar de él —sin querer su voz comenzó a sonar como una estación con demasiada estática, pero es que la molestia que sentía en ese momento, no la podía disimular aunque quisiera.
Black retrocedió un paso al ver como los ojos rojos de su dueño le taladraban con molestia.
—¡Alastor! —la voz de Charlie lo obligó a levantar el bastón e invocar un campo, que tembló ante un nuevo ataque de Vox, ante eso Alastor frunció el ceño al tiempo que su sonrisa se hacía más grande.
Vox se estaba moviendo y para sorpresa de ellos, los ángeles retrocedieron, reagrupandose tras Valentino.
Eso solo podía significar una cosa.
—Charlie —llamó Alastor quitándose su abrigo, se lo paso a la chica y esta lo apreto entre sus brazos—, retrocede al portal —dijo mirando el mismo cerciorándose que el daño que sufrió aún no lo destruyera.
—¿Por qué? —dijo con un hilo de voz al ver como Alastor tronaba su cuello.
No quería asustar a la chica pero tenía que prepararla para la peor de las situaciones.
—Mis portales de escape aun duraran un poco más y quieren entrar al hotel por la fuerza—informó sujetando con su mano derecha su baculo, este parpadeo un poco haciendo que el ojo del mismo le viera—, es obvio que Vox sabe que su amiga tiene a Angel, pero a juzgar por sus movimientos hará tal como lo sospeche, quiere descubrir la ubicación del resto de residentes del hotel.
Charlie al entender a lo que se refería, apreto la ropa de Alastor con más fuerza.
—Pero, ¿y tu? —preguntó la chica retrocediendo con dirección al hotel, Alastor le vió de reojo y le guiño el ojo derecho.
—No lo dejes pasar Charlie, eres la ultima defensa —afirmo alejandose de la chica sin esperar respuesta. Lo único que tenía que hacer en ese momento, era ganar tiempo. Su cuerpo ya estaba dañado y no confiaba durar mucho más, pero si lograba brindar una pequeña brecha, con eso sería más que suficiente.
Mientras caminaba hacia la pequeña guerrilla frente a él, su mente seguía saltando entre Angel y el lugar; nunca antes le había pasado que su mente estuviera dispersa en batalla y se lamento mucho en ese momento, no poder olvidarse de Angel por más que lo deseara.
Con su mano libre, chasqueo sus dedos, abriendo una docena de portales de los cuales salieron varios demonios de menor rango, en su mayoría sombras sin forma, que se le unieron.
Vox seguía sin desaparecer su sonrisa burlona y no hacía más que enfurecer a Alastor por haber caído en su juego. Una nueva descarga eléctrica cargó contra él pero Alastor solo elevo su micrófono y este absorbió el ataque ante la sorpresa de sus adversarios.
—No pasará dos veces —musito con una sonrisa altanera al ver el desconcierto de Vox.
Alastor entonces respiro profundo, estaba usando mucha energía y pronto su cuerpo se cansaría, tenía que darse prisa y lo sabía. Su cuerpo comenzó a levitar al tiempo que los ángeles eran liberados otra vez, ante esa avanzada Alastor liberó sus sombras que se dirigieron hacia los seres alados. Hubo un choque de cuerpos en el aire, pero ni siquiera así se inmuto Alastor.
Vox le guiño un ojo a Alastor y para su sorpresa, este de pronto desapareció.
Alastor entonces se detuvo en pleno vuelo, le busco rápidamente con la mirada antes de ver cómo es que este estaba frente al hotel liberando una fuerte descarga eléctrica que estaba haciendo temblar su campo de protección.
—Ese cabrón —una fuerte ola de estática fue liberada de su cuerpo al ver como lo habían pasado por alto.
Apenas cambiar de dirección sintió como era atravesado en su costado derecho, rápidamente se fundió en una bruma negra pero el daño ya estaba hecho, una lanza lo había herido.
Diablos, eso reduce mi tiempo drásticamente
Alastor se materializó en el suelo sujetando su costado sangrante, pero antes de avanzar hacia Charlie, Valentino le dio alcance liberando una fuerte ola de feromonas que hicieron temblar su mundo. Parpadeo varias veces tratando de enfocar pero no lo logró a tiempo y el golpe de Valentino lo mandó al suelo.
Inútilmente intentó ponerse de pie pero estaba tan mareado que volvía al suelo con la distorsionada risa de Val de fondo.
Charlie al ver como Alastor era atacado sintió una gran desesperación por permanecer en su lugar seguro. Miro hacia Vox con el ceño fruncido, este le devolvió una sonrisa mientras aumentaba los voltios de su ataque, el campo tembló, emitiendo un lamento conforme era destruido ante la mirada asustada de Charlie.
—Voy a violarte pequeña perra —dijo con una sonrisa morbosa que hizo temblar a la chica.
Ella retrocedió un paso al ver como el campo comenzaba a caerse a pedazos. Con un sonido similar al vidrio rompiéndose, este se vino abajo.
Sujeto su tridente con fuerza cuando escuchó la fuerte carcajada de Vox. Ni bien dio un paso fue embestido por Razzle y Dazzle que le frenaron.
Charlie entonces solo tuvo una fracción de segundo para pensar su siguiente moviendo cuando Razzle fue partido por la mitad y Dazzle mandado a volar tras Dubstep liberar su poder.
Totalmente atónita, Charlie vio el relleno de Razzle esparcirse por el suelo mientras las ondas eléctricas bailaban alrededor de Vox. Sus ojos pronto se llenaron de lágrimas al tiempo que su cuerpo comenzaba a temblar violentamente.
—Sigues tu pequeña zorra —rió sujetando una de las partes de Razzle en alto.
Charlie entonces dejo de escuchar todo a su alrededor.
De pronto para ella solo existía Vox.
