Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía

Solo para mayores de 18.

Yani, muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!

Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook


Diciembre, 2012.

―Hemos comenzado con la promoción de "Evermore", el grupo está casi listo para conocer el mundo, incluso hemos conseguido un coreógrafo famoso, viene directo desde Corea ―dijo Tyler, uno de los encargados de la mesa directiva.

Bella asintió, sonriendo contenta. Un coreógrafo, nada de mujeres, no volvería a pasar por el mismo error dos veces, muchas gracias.

―Bien, solo necesitamos concretar sus presentaciones, la forma en la que Aro… ―dijo Bella con disgusto―, hacía las cosas era lenta, ¿llevarlos por los pueblos y demás?, no queremos eso, Quil conoce al dueño del Memorial.

―¿De verdad? ―preguntó Emmett, pareciendo entre ofuscado y feliz.

―Sí ―canturreó satisfecha de haberle sacado al fin el nombre de uno de los inversionistas―. Nos iremos a lo grande desde un principio, abriendo el primer concierto en un estadio. Así que quiero que vayan imprimiendo pases gratis porque daremos promoción por la radio y redes sociales, invitaremos a los fanáticos que ya tenían ellos y aparte a un montón más que conseguiremos.

―Claro, jefa, comenzaremos de inmediato ―aseguró Tyler, ganándose una mirada fulminante de parte de Emmett.

―Aquí el verdadero jefe soy yo ―carraspeó―, solo para aquellos que no lo sabían.

―Por supuesto, señor, lo lamento ―dijo el joven, ruborizándose ligeramente.

―Pero yo seré la mánager de Evermore, así que… gracias por tu ayuda, Tyler.

―Salvo que sin mi firma ni siquiera podrían empezar a trabajar, ¿o me equivoco, Erick?

―La última vez que miré, eras el presidente en efecto, Emmett ―contestó el otro encargado de la mesa directiva, haciendo que una ridícula sonrisa con hoyuelos se extendiera por el rostro de su hermano.

―Entonces, cualquier detalle, lo dejas en mi oficina, Bella.

Bella apretó los labios, pensando en más de quince maneras diferentes sobre cómo hundir la cabeza de Emmett en ácido.

¿De verdad?

Estaba hecha una total furia, por lo que salió de ese lugar directo hacia su oficina, dejando a todos atrás. En un vano intento por relajarse, ordenó a los de marketing que comenzaran con la producción de camisetas y todo lo necesario para dar a conocer a Evermore, Emmett no le quitaría la alegría de saber que por ella, y solo por ella, Swan volvería a estar en el mapa y salvándose de la quiebra.

―¿Bella? ―La joven cerró los ojos, pellizcándose el puente de la nariz.

―¿Qué necesitas, Emmett?, ¿otra confirmación de que eres el jefe?

―No me vendría mal, pero vengo a otra cosa, ¿has hablado con Edward?

Solo pensar en ese hombre hizo que su pecho se tensara, e hizo una pausa, concentrándose en la sensación, en los recuerdos que venían a ella, el cambio en su presión arterial y en los patrones de sus pensamientos.

Después de que ellos dos habían "hablado", Bella había hecho un montón de lecturas sobre la tristeza. Las etapas. El proceso de la muerte. Y había sido divertido por extraño que pareciera, el mejor recurso había sido un pequeño folleto que había encontrado y que trataba de cómo superar la pérdida de tu perro. Tenía preguntas que se suponía tenías que responder sobre lo que tu mascota había aprendido, entre otras cosas. Nunca lo admitiría, pero había contestado cada una de ellas y le había ayudado. Hasta cierto punto. Todavía dormía sola, y aunque había tenido sexo, en lugar de hacer borrón y cuenta nueva, eso le había hecho anhelarlo todavía más. Pero entonces, siempre recordaba que él iba a ser padre, y cualquier ilusión quedaba solo fuera de la mesa.

―¿Por qué rayos tendría que hablar con él? ―Emmett se encogió de hombros.

―Estaba pensando en lo que pasó con No Signs, y la aprobación de la demanda.

―Y eso tiene que ver con Edward, porque…

―Porque si él lograra hablar con ellos, si pudiera… solo… ―se pasó una mano por su rizado cabello―, si intentara convencerlos de bajar la demanda, no sé, por los buenos tiempos o algo, después de todo, él fue un integrante como ellos por muchos años…

―No ―zanjó―, no voy a pedirle que hable con ellos.

―Pero si lo consiguiera, tendríamos un respiro, y lo sabes…

―No voy a hablar con Edward, en lo absoluto. ―Dicho eso, miró su celular en busca de cualquier distracción, y ahí estaba.

Tenía un par de mensajes de Quil pidiéndole que se vieran en su apartamento, Bella se mordió el labio, dudosa ante ir, pero con Emmett molestando, iría cuanto antes.

―Buscaremos otra forma de lidiar con ello. ―Entonces salió de la oficina, dejando solo a su hermano.

La noche estaba demasiado fría cuando Bella salió cansada y fastidiada de Swan, así que realmente, realmente lo último que su mente necesitaba era precisamente esto.

Una alucinación de Edward esperándola en el estacionamiento.

Su mente le trajo un recuerdo tan vívido que se transportó a ese día cuando él le pidió subirse a su motocicleta. Se había quedado de piedra, era demasiado guapo y una parte rebelde de ella, quiso compartir con él algo que Jacob había despreciado. Qué estúpida había sido.

Parpadeando, se dio cuenta que para su desgracia no estaba en ninguna alucinación, dado que Edward estaba ahora caminando hacia ella, era enorme y con ese traje oscuro parecía cualquier guardaespaldas perdido. Por instinto, se encontró retrocediendo un paso, y fue muy extraño el golpe mental que sintió al ver el dolor en sus ojos. Él era quien la había engañado, quien esperaba un hijo de otra, ¿por qué en la vida tenía el deseo de consolarlo de alguna manera? Furiosa consigo misma dio media vuelta.

―¡Espera! ―gritó apresurándose hacia ella.

—¿Estás hablando conmigo? —dijo con aspereza, mirándolo de arriba abajo.

—Bella, discúlpame por favor, tenemos que hablar esto, hablarlo de verdad.

—No tienes nada por lo que disculparte. —Lo apuñaló con una mirada—. ¿Y podrías, por favor, retirarte de mi camino?, tengo cosas realmente más importantes que hacer, hemos dicho todo, de cualquier forma.

—Yo solo… —Edward se pasó una mano a través de ese cabello descontrolado y le dio un tirón—. Yo no… yo… no sé qué decirte sobre Tanya, siento que no lo hemos dicho todo…

La cabeza de Bella se levantó bruscamente.

—Lo que hagas con tu vida no tiene nada que ver conmigo…

—Eso no es verdad —dijo en voz baja—. Yo… solo pensé que necesitarías alguna… no sé, explicación de porqué pasó todo esto.

Bella simplemente le miró durante un momento.

—¿Y por qué exactamente piensas que querría escucharla?

—No lo sé. —Se restregó con una mano el rostro, antes de mirarla, parecía más allá de cansado—. No sé qué hacer con esto, no puedo respirar, no puedo vivir sin ti, Bella, no quiero perderte, y aunque no quieras creerlo, siempre has sido todo para mí. Todo.

Ella tragó saliva ruidosamente, ¿él no podía respirar?, casi se rio histéricamente ahí en su cara, era él quien estaba teniendo un hijo con otra, ¿y no podía respirar?

—Solo para que quede claro, ya me perdiste. ¿Tú y yo? —Gesticuló entre ellos—. Estamos por divorciarnos. Eso es. De hecho, espera pronto los papeles en tu oficina en Seattle, no los había tramitado antes por que... no lo sé, pero lo haré, cuanto antes.

—No estoy enamorado de Tanya, ni ella lo está de mí. No nos estamos acostando más, no quiero que creas que estamos teniendo alguna clase de relación solo porque seremos padres.

Bella se rio con dureza, y el sonido del viento aullando solo le dio un toque tétrico a todo.

—Sí, claro. Felicidades.

—Te estoy hablando con la verdad. Estoy viéndola, solo porque está esperando a mi hijo, pero ella sabe que nunca pasará nada más entre nosotros, no me ve como si fuéramos una pareja, lo que tuvimos se terminó.

Bella cerró los ojos mientras la herida en su pecho era desgarrada de nuevo.

—Edward, vamos, estás compartiendo con ella el vínculo más grande de todos. No se ha terminado nada, ¡va comenzando!

—Nunca quise que nada de esto pasara. —Bella no podía quedarse quieta por más tiempo, así que caminó alrededor, hacía un frío del demonio, por lo que no le extrañó cuando la nieve comenzó a caer—. No estoy con ella, tienes que creerme, eso se terminó.

Ella lo miró de forma afilada, parecía que sin querer solo estaba hundiéndose más.

—¿No estás con ella como en una relación? Por supuesto que no, ahora solo son grandes amigos que van a tener un hijo. —Sacudió la cabeza—. Detén esto, Edward, no esperes que crea que has pasado tu tiempo libre haciendo pesas con tus niños de la banda. Por favor, han pasado semanas.

—No he estado con nadie más, te lo juro.

Dios, ¿dónde diablos estaba todo el aire en esta parte del universo?

—No me interesa lo que hayas hecho con tu tiempo libre —contraatacó con una voz rota.

En el silencio que siguió, la horrible verdad resucitó espantosamente en su cabeza otra vez, el dolor haciendo imposible para Bella ocultar lo que había estado enterrando tan diligentemente durante las últimas semanas.

—Estuviste realmente con ella —dijo en voz baja, evitando que se le quebrara la voz—. En nuestra maldita casa, vi las velas, los platos… y aun así yo…

Ahora era Edward el que estaba cerrando los ojos como si desease olvidar.

—Fui un maldito estúpido, no tengo justificación alguna, ni siquiera lo solo que me sentía, ni la necesidad de borrar... la mierda que estaba en mi cabeza, nada puede justificarme, lo sé, y no puedo poner en palabras cuánto lo siento. No te busqué antes porque quería darte tiempo, buscarte una y otra vez se sentía como atormentarte, te conozco, nunca te ha gustado sentirte acorralada, solo que ya no puedo esperar más tiempo. —Levantó la mirada, clavando esos profundos ojos verdes en ella—. Te necesito para seguir viviendo, no te pido que me perdones en este momento, solo… solo dame la oportunidad de acercarme, permíteme demostrarte de otras maneras cuánto lo lamento.

—Escucha… —Bella se estremeció con una fuerte ráfaga de viento que vino tras ella—. Realmente no tengo claro por qué me estás contando todo esto. Quise decir lo que dije… no necesito ninguna explicación sobre lo que haces con tu vida. Tú y yo… estuvimos casados pero eso es todo. Sé que compartimos un montón de cosas, y estuvimos el uno para el otro cuando importaba. Pero se terminó. Somos dos personas totalmente diferentes ahora, y no vamos más en el mismo camino. Nosotros no encajamos ya, ciertamente has podido respirar sin mí todos estos días. Y escucha, no tenía intención de ponerme otra vez histérica, esta no soy yo —negó cansada—. Pero creo que necesitas que sea clara en esto, se acabó.

Edward miró hacia otro lado, su rostro de alguna manera parecía lleno de sombras, y debería estar contenta por estar hiriéndolo como él lo había hecho con ella, sin embargo, ahora sabía que nunca podría desearle nada malo a Edward, aun así se obligó a continuar.

»Sé que esto… lo de Tanya… es una gran oportunidad para ti. Siempre quisiste un hijo. ¿En cuanto a mí? De verdad, deseo que ambos estén bien, no me debes ninguna explicación. Así que, por favor, cuida de tu bebé y no te preocupes de que me cuelgue en algún árbol porque hayas obtenido lo que siempre quisiste.

—¿Lo que siempre quise? —Se cruzó de brazos, mirándola de una extraña manera—. Hablas como si ser padre hubiera sido mi única meta en la vida. ¿Sabes?, tal vez no me conoces realmente tan bien después de todo —aseguró lentamente, las palabras incluso sonando por separado como si de esa manera pudiera comprenderlas mejor.

Bella cerró los ojos, ¿entonces qué fue lo que siempre quisiste?, quiso gritar pero no lo hizo. Esto era el clásico Edward, justo aquí. Diciendo unas cosas, callándose otras. Dios, era increíble lo que hacía cuando se proponía algo. El mejor en todo: teatro, canto, baile, incluso como amante, y leal hasta la locura. E inteligente. Y sexual para la distracción. Y cien mil cosas más que Bella había tenido que admitir que nadie más estaba cerca de ser. Pero tenía un serio defecto y no era el hecho de que fuera un traidor.

Nop, era más bien que no podía externar realmente sus emociones. En absoluto.

Edward siempre había huido de hablar de cualquier cosa profunda… empezando por sus padres, y luego el teatro, jamás pudo decirle que las cosas no estaban funcionando, decidió callárselo incluso cuando lo vio en números rojos, y luego estaba todo esto del bebé… aunque bueno, ella no era la más sincera del mundo tampoco. Sacudiendo la cabeza, se dijo que ahora no importaba quién fue el más cerrado, de todos modos.

—Me tengo que ir, Edward, está nevando, creo que deberías hacer lo mismo.

―Bella, detente... por favor —suplicó sujetándola por el brazo cuando pasó a su lado.

Bella se estremeció, sintiendo esa electricidad que siempre la recorría bajo su toque, y cuando sus increíbles ojos se posaron en ella, luciendo heridos más allá de las palabras, pensó que se desmayaría y entonces supo que si no decía lo siguiente, se lanzaría a sus brazos como una tonta, incluso con el engaño y… y todas las consecuencias de por medio, estaba segura de que volvería a él.

—Me he estado acostando con Quil, así que como verás, esto se terminó.

Su agarre inmediatamente se aflojó, como si hubiera sido golpeado, sus ojos ardieron, su boca dibujó una perfecta línea, y aunque su cara parecía tan relajada como siempre, Bella sabía que estaba frente a un volcán a punto de la erupción, y aun así siguió caminando lejos de él. Sabía mejor que nadie, que el mundo no dejaba de girar por una mala noticia.

Las emociones, como todo lo demás, iban y venían.


Solo tengo una palabra típica de mi México lindo: Chale.

Jajaja muchas gracias por seguir por aquí, de ahora en adelante solo presente, ¿me dicen qué les pareció?

Gracias por comentar: Angie0494, Marme, somas, NarMaVeg, OnlyRobPatti, Karla, gracias cariño!,Adriana Molina, rjnavajas, Maris portenas, tú ponlas cariño en esta vida no podemos darle gusto a todo mundo y al menos la opinión de uno, es nuestro derecho así que ni te preocupes, gracias por comentar!, Tata XOXO, Vale Potter, Lizdayanna, Miop, lo mismo piensa otra chica, que Bella ya andaba ahí viendo a Quil con otros ojos, jeje ;),Adriu, super básicos! jajaja,Daira AV, jajaja hubo quien me pidió narración de eso, se salvaron!, Edu, un gusto leerte cariño, espero que esté todo bien!, tulgarita, Esal, Lya, LR, MariePrewettMellark, carolaap, saraipineda44, jaja no eres la única, Leah De Call, Meemii Cullen, gracias por tus palabras, de veras pienso tal como tú, ya no me siento tan rara jajaja.Yenix304, eres un hit con lo de prostibailarina jajaja. Pichilina no lea nada que no le guste, ya luego le escribo algo gracioso pequeña ponny. Lupita Calvo, Lidia, te fallé corazón fui cobarde y no puse nada de nada, me perdonas?, Tecupi, así es, torrespera172, angryc,

Gracias también a mis chicas Guest, y silenciosas nos leemos pronto!