Capítulo 44: "Felicidad: Disfrutando del descanso"

(Últimos capítulos)

Un par de jóvenes estaban sentados en un sofá frente a los padres de ambos platicándole sobre sus planes de boda.

¿Y para cuándo sería la boda?, decía Koudai sonriendo.

Por los preparativos creo que, en 2 meses, dijo Tsubasa sonriendo.

Dos meses, pero para esa fecha mi amor, estarás en pleno mundial, respondía alarmada la pelinegra.

Lo sé, princesa, pero tampoco quiero aplazarlo más, y antes no podemos casarnos, por lo de la concentración de los chicos, y en dos semanas que tengo de libre no creo que podamos conseguir iglesia ni juez, además en dos meses ya abras acabo tu ciclo de estudios, decía Tsubasa con calma.

Cierto, acoto Sanae.

¿Me imagino que Tsubasa quiere que se casen al terminar el mundial?, así nadie se afecta, ni ellos por los entrenamientos, ni ustedes se quedan sin su luna de miel, acotaba el señor Nakazawa sonriendo.

Si es cierto, dijeron las madres de los jóvenes.

Así es, en ello pensé, casarnos el día de la final del mundial, así tendremos doble festejo, uno por nuestra boda y el otro por ser campeones mundiales, respondía Tsubasa feliz.

Es una gran idea, dijo Sanae sonriendo.

Vaya, veo que estás muy confiado con ganar el mundial hijo, decía Koudai.

Uno tiene que ser positivo en la vida, y confiar en que los sueños se pueden lograr, mi sueño era ser campeón mundial con mi selección, y lo cumpliré, tal vez no sea campeón dentro de la cancha, como un jugador de mi selección, pero seré quien lleve a mi equipo, a mi país a ese logro, y para ello pienso trabajar muy duro con mis amigos, ya que ellos tienen mí mismo sueño, "Ser campeones mundiales", respondía Tsubasa.

Y lo lograras cariño, dijo la castaña.

Lo sé, y más porque tú mi luz estás conmigo, respondió Tsubasa tomando la mano de la castaña, bajo la mirada de los padres de ambos que sonrieron.

En tanto: "Brasil"

Un hombre de lentes miraba el entrenamiento de sus pupilos al ras de un campo de juego, al tiempo que un par de reporteros llegaron tras él.

Entrenador Roberto, podemos hacerle una entrevista, decía un hombre de cabello ondulado.

¿Entrevista?, dijo Roberto, girando ante la voz.

Sí, soy reportero del Canal Deportivo de "Sao Paulo", nos respondería a unas preguntitas, decía el reportero.

¡Eh¡ claro, claro, respondió Roberto, mirando al reportero, al tiempo que el camarógrafo posaba el lente de su cámara sobre él.

Bien, vamos a empezar, decía el reportero colocándole el micrófono a Roberto, a la altura de los labios de Roberto, al tiempo que daba inicio a su entrevista.

Japón:

Entonces tienes dos semanas de descanso mientras se reanuda las prácticas para el mundial, decía Koudai.

Si, dos semanas, en ellas aprovecharemos para ir viendo lo de la iglesia, lo de las invitaciones, la comida, aunque no será algo muy grande, queremos que sea algo bonito…., respondía Tsubasa, mientras la castaña platicaba con su madre y futura suegra.

No te preocupes por nada hija, nosotras te apoyaremos en todo lo que respecta a la organización de la fiesta, pero lo del vestido si tenemos que ir viéndolo contigo, ¿o es que prefieres usar el mismo que mandaste confeccionar para aquella vez que te ibas a casar con Tsubasita? decía la señora Nakazawa.

Si mamá, e decidido usar el mismo vestido de novia, ese vestido fue diseñado para mi boda con Tsubasa, en esa oportunidad no pudo darse la boda, pero está vez si se dará, por ello, Tsubasa y yo hemos decidido usar los trajes que con tanto cariño habíamos escogido para esa fecha, respondió Sanae con una cálida sonrisa.

Claro, comprendo ello hija, dijo la señora Nakazawa.

Yo también, es cierto, yo soy testigo del cariño con que mi hijo busco el traje para su boda, y cuando esta se canceló, pues el traje lo guardamos en la habitación de la casa, en realidad fue lo único que se conservó de esa fecha, por ello si ya tienen los trajes, podemos apoyarte, buscando los recuerditos, quién te arme el bouquet natural, decía emocionada Natsuko.

Sí, me parece bien, respondía la castaña sonriendo.

Brasil:

¿Japón?, decían extrañados el periodista y camarógrafo que estaban realizando la entrevista.

Si Japón, es un gran equipo y fuerte candidato para estar en la final del mundial, además me gustaría mucho enfrentar en lo táctico a Tsubasa, dijo Roberto, con una sonrisa en su rostro.

Claro Tsubasa Ozora, el genio japonés que jugo en nuestro país y que dejo el fútbol tras un desafortunado incidente en el campo de juego que lo alejo del deporte que amaba, él es el entrenador de su equipo juvenil, respondía el periodista.

Así es, ustedes ya conocen del talento de ese muchacho como futbolista, y me imagino que han visto su desempeño en los juegos olímpicos como entrenador sustituto de su equipo olímpico de fútbol, decía Roberto.

Si, lo hizo extraordinario, decía un periodista.

Tanto que corono campeón a su equipo, acotaba el camarógrafo.

Y hasta donde sé, ese mismo plantel estará en el mundial juvenil, agregaba el periodista.

Así es, por eso quiero enfrentarlo y que mejor que en una final, Tsubasa para mí es un genio del fútbol, de esos que solo se ve cada cierto tiempo, lamentablemente una lesión lo alejo a tan temprana edad del deporte que amaba, pero ello no parado sus sueños, él deseaba ser campeón mundial con su selección cuando era un jugador y ahora que él entrenador, estoy seguro que ese sueño sigue intacto, de seguro él apuesta a llevar a su equipo a la final, y yo quiero hacer lo mismo con la selección de Brasil, decía Roberto con firmeza.

Maestro y pupilo en un duelo, respondía el periodista.

Más que un duelo es compartiendo un momento maravilloso en el deporte que amamos, de hecho, ambos queremos ganar, ¿no?, veremos quién de los dos se queda con la copa, decía Roberto sonriendo.

¡Gracias Roberto por tu tiempo y por la entrevista¡ ella saldrá hoy por la noche en canal de cable y nacional y de seguro mañana en la prensa escrita ya sabes que los medios escritos se cuelgan de lo que nosotros transmitimos en la pantalla,…., respondía el reportero sonriendo.

Al día siguiente: "Japón"

Un par de jóvenes caminaban de la mano por unas calles, aprovechando el bello atardecer de su pueblo.

¿Por qué te detienes Sany?, decía Tsubasa al sentir que su amada detuvo sus pasos, haciendo que él haga lo mismo.

Es que Roberto esta en los diarios nacionales, respondió la castaña.

¿Roberto?, ¿y qué dicen de él?, ¿acaso le paso algo?, dijo preocupado Tsubasa.

Hablo de ti, y de nuestra selección, al menos eso dicen los titulares, él ve a Japón como un fuerte candidato en el mundial, respondió la castaña, haciendo una pausa para decir: Comprare un diario para leértelo.

Bien princesa, respondió Tsubasa.

Señor, un periódico, ¡por favor¡ decía la castaña.

Claro linda señorita, respondió el vendedor, posando su mirada en el joven que estaba junto a la castaña.

El periódico, decía Sanae con calma.

¡Eh¡ si señorita, respondió el hombre, entregándole el periódico a la joven castaña que le cancelaba el mismo, haciendo una pausa para decir: Pero si eres el gran Tsubasa Ozora.

Tsubasa solo sonrío ante ello, mientras la castaña miraba al hombre y le decía: ¡Gracias¡

De nada, pero antes de que se vaya, déjeme decirle joven Tsubasa cuanto lo admiro…, decía el hombre.

Tiempo después:

La castaña y el joven de cabello desordenado estaban sentados en una de las bancas de un parque.

Y eso declaro Roberto, decía la castaña.

Yo también quisiera enfrentarlo, respondió Tsubasa con el rostro completamente iluminado de alegría.

Sería maravilloso sin duda, decía la castaña.

Si, una final Brasil – Japón, sería maravilloso, acotaba Tsubasa, haciendo una pausa para decir: Ahora estoy más motivado por hacer que mis amigos desarrollen más su potencial durante las practicas, ellos enfrentaran al equipo de Roberto, entre ellos están muchos de los amigos que hice en Brasil y con los que, si bien yo ya no podré competir en un terreno de juego, puedo hacerlo desde fuera, con el planteamiento que ya tengo en mente para el equipo, pero ahora no es momento de pensar en fútbol, ahora es momento de pensar en nuestro amor…

¿Qué?, dijo la castaña sonriendo.

Quiero disfrutar de mi descanso con la mujer que amo, acoto Tsubasa.

Yo también quiero disfrutarlo contigo, dijo la castaña colocando su cabeza sobre el hombro de su novio.

Dime princesa, ¿estamos en el parque Nicarioka?, respondió Tsubasa.

Si, dijo la castaña.

Recuerdo que cerca del parque solían haber globos aerostáticos para los turistas, ¿aún hay alguno?, decía Tsubasa.

Si, un par, respondió la castaña.

Vamos a él, dijo Tsubasa con dulzura.

Bien, vamos, respondió la castaña.

Brasil:

Una peli roja llegaba junto a un hombre de lentes oscuros y cabello ondulado, que estaba sentado junto a una mesa esperando a su sobrina.

Es una broma de mal gusto lo que declaraste a los medios tiíto, decía Zoe, mientras tomaba asiento frente a Roberto.

¿Y por qué crees que es una broma de mal gusto Zoe?, respondió Roberto.

Japón en una final de la copa del mundo, decía con ironía la peli roja, haciendo una pausa para decir: Si tuvieran a Tsubasa con ellos tal vez, pero solos ese equipo no vale nada.

Eso no es así Zoe, Japón ha mejorado mucho su estilo de juego, y ahora que no tienen a Tsubasa los jugadores de su selección se han fortalecido más para poder cubrir su ausencia, además recuerda que, si bien Tsubasa no está en el terreno de juego, él es quien conduce a ese equipo desde el ras de la cancha, además ya se te olvido que ese equipo ganó la medalla de oro en fútbol en las olimpiadas, respondió Roberto.

Eso fue suerte tío, solo suerte, dijo la peli roja.

Bueno, no quiero discutir contigo Zoe, mejor desayunemos que se nos enfriara, respondió Roberto.

Bien, dijo la peli roja.

Japón:

Un par de jóvenes estaban dentro de un globo aerostático sintiendo la frescura del aire.

Se siente maravilloso, decía la castaña abriendo los ojos.

Si, ¿y la vista desde lo alto debe ser fantástica?, respondió Tsubasa con calma.

Sí, es muy bonita, todo se ve tan pequeñito, dijo la castaña.

Lo imagino, respondió Tsubasa.

¡Amor¡ dijo la castaña.

No, no te sientas mal por mí, yo ya acepté mi nueva vida, además no es tan mala, respondió Tsubasa sonriendo.

Mi amor, dijo la castaña rodeando con sus brazos el cuerpo de su amado.

El no poder ver ha desarrollado más mis otros sentidos, incluso puedo notar tú tristeza ahora, y ello es porque le pongo más atención a tu voz, a tu respiración, respondía el joven de cabello desordenado.

Tsubasa si yo pudiera…., decía la castaña.

Yo veo a través de ti, tu eres mi luz, por ello ahora describe todo lo que estás viendo princesa, para yo imaginarlo, respondía Tsubasa mientras abrazaba a la castaña.

Bien, dijo la joven.

Minutos después:

Y es todo, decía Sanae.

Ya sé cómo se ve todo desde lo alto, respondió Tsubasa dándole un fugaz beso en la mejilla a la castaña.

El globo ya va descender, dijo la castaña.

Entonces vamos comer algo, ¿te parece?, respondió Tsubasa.

Si, dijo la castaña.

1 hora después:

Un par de jóvenes estaban trajeran sus pedidos en un pequeño restaurante de su pueblo.

Esta rico, pero tú los haces más ricos, decía Tsubasa mientras comía un empadenado, mientras esperaba su pedido.

¡Gracias¡ te haré mañana algunos, dijo la castaña sonriendo.

¿Algunos?, respondía Tsubasa con dulzura.

Bueno, muchos, dijo la castaña sonriendo.

Si, muchos, respondió Tsubasa feliz, haciendo una pausa para decir: Así quiero sentirte siempre feliz.

Siempre seré feliz, porque estamos juntos, dijo la castaña, tomando una de las manos de su prometido.

Es tan suave, respondió Tsubasa acariciando la mano de la castaña, haciendo una pausa para decir: Como la de una princesa.

Tsubasa harás que me ruborice, dijo la castaña.

Te verás más hermosa, respondió Tsubasa llevando la mano de su novia hacia sus labios.

¡Te amo Tsubasa¡ dijo la castaña, tras sentir los labios de su amado en su mano.

Yo también mi hermosa Sanae, gracias por haberme elegido, respondió Tsubasa, al tiempo que la castaña se puso de pie, y acerco su rostro al de su amado para darle un dulce beso en los labios.