Alastor vio el campo venirse a bajo y el asesinato de una de las mascotas de Charlie mientras intentaba ponerse de pie. Se sintió inutilizado cuando Black tuvo que acudir a él y quitarle a Valentino de encima para luego ponerse de pie con dificultad y capturar a la abeja con sus tentáculos suspendiendolo unos metros en el suelo.
Todo eso en cuestión de segundos que le parecieron eternos.
Tan rápido como pudo quiso dirigirse hacia donde Vox se enfrentaba con Charlie pero para su sorpresa, observó como una fuerte rafaga de fuego obligó a Vox a retroceder, era tan caliente que inclusive el que estaba a varios metros de distancia, pudo percibirlo.
—¡Maldito hijo de perra! —gritó Charlie con el tridente en alto liberando su fuego, de sus ojos seguían bajando cada vez más lágrimas—, ¡son mi familia! —chillo soltando otra rafaga de fuego.
Vox, al no poder hacerle frente al ataque que recibía, se vio obligado a retroceder debido al inmenso calor que sentía, inclusive sus circuitos habían comenzado a reventar debido a la magnitud del ataque.
Había subestimado a la chica y se había quedado sin tiempo, los portales de Alastor ya no estaban activos en el hotel.
Charlie al verlo retroceder, liberó un último ataque que lo mando por lo aires, pero ni siquiera así su dolor se detuvo, se dejó caer de rodillas y soltó su tridente, tomó la parte superior de Razzle y la apreto con fuerza, soltando un fuerte grito de dolor al haber perdido a uno de sus amigos.
Alastor hizo ademán de acercarse a la chica, pero sabía que era ese momento en que debía dejarla llorar a su mascota ya que no quedaba ningún ángel. Entonces centró su atención en Vox, quien apenas se ponía de pie con visible dificultad. De su cuerpo salía humo y su pantalla estaba más que rota.
El demonio de la radio camino a paso seguro hacia su contrincante solo para detenerse a una distancia semi prudente.
—¿Dónde están tus aliados? —preguntó con una sonrisa tensa. Aunque verlo en aquella situación le divertía, no quitaba el hecho de que el estaba en un estado similar y que cuanto más rápido se marchara, más rápido podría tratar sus heridas.
Dubstep ladeó levemente la pantalla, mostrando altanería pero nunca miedo.
—¿Pretendes que te responda? —cuestiono sintiendo partes de su cuerpo arder debido al ataque de la chica.
—Voy a asesinarte —dijo con soltura sujetando su costado, notando inmediatamente como su mano se humedecia—, creo que es conveniente que me digas.
Vox entonces frunció el ceño y dejó de lado su bravuconería.
—Por una puta Alastor —soltó de pronto sorprendiendo al aludido—, por una maldita zorra te enemistaste con medio infierno —le gruño liberando una bomba de voltios que Alastor recibió de lleno, el ataque le hizo retroceder pero ni siquiera así se retiró—, todos quieren un pedazo de esa porqueria usada, ¿de que te sirve a ti? —pregunto lo suficientemente serio como para llamar la atención de Alastor— ¿quieres follartelo también? Ni siquiera vale la pena para eso.
Alastor se sostuvo y evitó que sus piernas le fallaran simplemente por la ira que en ese momento le recorría. No podía creer que después de ver su estado y la situación en la que estaba aún tuviera el orgullo tan inflado que no le permitía callar.
—No es tu maldito asunto —tras el un tentaculo se dirigio a Vox y lo sujeto de uno de sus brazos, a este pronto se le unieron otros tres que lo elevaron y sostuvieron ante la mirada furiosa de Alastor—, ¿no te trae recuerdos esto? —dijo divertido ladeando levemente la cabeza—, porque a mi si.
Vox intentó liberarse pero el agarre solo aumento, rompiéndole la muñeca derecha.
—Sigue intentando —rió Alastor aumentando la presión en las extremidades de Vox—, quiero ver que tanto duras antes de que te despedace.
Ante la amenaza Vox solo se limitó a reír.
—Lo que pase esta noche todo el infierno lo sabrá —gruño mirando detenidamente a Alastor—, tu maldita debilidad —rió con cinismo Vox ante un Alastor molesto—, él nunca estará a salvo por culpa tuya —un quinto tentaculo se cerro entorno al cuello de Vox bajo la colérica mirada de Alastor—, nunca lo harás feliz.
Alastor entonces apreto su baculo con furia.
—¿Dónde está Angel? —por fin se permitió hacer la pregunta que quemaba en su boca desde hace minutos.
—Velvet ya debe haberlo asesinado —soltó una carcajada ya sabiendo que Alastor debía estar al tanto de eso—, ¡nunca estarán juntos!
Alastor comenzó a cerrar su puño aumentando la presión en Vox, este simplemente seguía riendo cada vez con más dificultad ante Alastor, aceptando su final.
—Radio Demon —aquella voz atrajo la atención de Alastor y lo que vio lo detuvo de asesinar a Vox de una buena vez por todas.
Harold le sonreía con altanería mientras su hermana Helsa sujetaba por el cabello a Charlie, quien sangraba de la nariz pero ni siquiera así soltó a Razzle, a quien cubría entre sus brazos.
Oh linda, me olvide de ti
—Los hermanos predator me imagino —comentó mirando de reojo a Vox, cuya sonrisa desquiciada lo hacía desear aplastarle la cabeza con fuerza—, ¿que desean? Justo ahora estoy un poco ocupado.
Helsa ensanchó su sonrisa mirando de reojo a su hermano, quien levantó el mentón con suficiencia. Alastor al fondo noto como cierto brillo en el cielo comenzaba a acercarse, logrando que frunciera levemente el ceño.
—Que sueltes a nuestro aliado —dijo la chica apretando mas el cabello de Charlie.
Alastor entonces frunció el ceño.
Estaba claramente en desventaja, de atacar a Vox, le harían daño a Charlie pero de soltarlo, tendría que liberar a Valentino también y entonces las cosas se complicarian aún más, si no contaba a la criaturas que se estaban acercando.
—¿Y si me niego? —cuestiono mirándolos con molestia, de pronto, en su campo visual y del lado contrario de donde se acercaban aquellos seres, noto un ovoide dorado dirigiéndose al campo de batalla, trato de apartar sus pensamientos de ello pero le fue imposible.
Helsa sonrió macabramente ajena a la situación mientras los tentáculos de su cabello se elevaban amenazadoramente.
—Destruiré a la princesa —concluyó muy segura comenzando a segregar un potente ácido de su cabello, cayendo algunas gotas al suelo que comenzó a desintegrarse.
—¿Vas a permitir eso? —inquirio Alastor soltando a Vox que cayó al suelo, sin quitar la vista de Harold.
La sonrisa que obtuvo en respuesta fue más que suficiente para Alastor.
—Ella te volvio debil radio demon —aseguro el chico viendolo con asco—, en otros tiempos ni siquiera hubieras dudado en tus acciones.
Alastor no pudo replicar ante la verdad de aquellas palabras. Era cierto, se había vuelto debil, pero Harold se equivocaba, no lo había hecho Charlie, el culpable de todo eso estaba en algún punto desconocido para él y eso ocasionaba un gran malestar en su cuerpo. Sin siquiera poder defenderse y ya sintiendo estragos en su cuerpo debido a la batalla, Black se irguió a un costado suyo para sorpresa de los presentes.
Antes de saber que pasaba una bola rosa boto entre todos, que al bajar la vista notaron que tenía una calavera pintada y que más bien era una bomba. Alastor al reconocerla, sonrió divertido retrocediendo.
Helsa arrojó a Charlie sobre la bomba al tiempo que retrocedía junto con su hermano. Alastor miro como Black se arrojaba sobre la chica cuando la bomba explotó levantando una enorme nube roja de polvo y humo.
Una suave risa se le escapó a Alastor ante la intervención inesperada.
Unos faros iluminaron el campo de batalla y cuando Alastor volteo hacia el cielo, el dirigible de Sir Pentious le saludo.
Definitivamente había subestimado a sus compañeros.
¡Llegó la caballería!
Akhasdklahsflksa ahora sí, que se armen los pinches chingadazos 2.0
¡No se preocupen bebos! Esto no se acaba hasta que se termina.
Nos leemos luego.
