Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Tenemos algunos personajes de libros, series de Anime sobre magia, etc.

46: El Júbilo de la Serpiente.

¿Alguna vez, has fracasado intentando algo, pero casi inmediatamente después, te ha saltado a la cara algún tipo de un premio, o algún tipo de gran resolución? Pues, esto mismo, era lo que había ocurrido en las últimas horas de Tom Sorvolo Ryddle Gaunt, también conocido como Lord Voldemort. Había perdido a casi un 70% u 85% de sus tropas, de sus muy leales Mortífagos, en menos de dos años lectivos de Hogwarts.

Ya fuera por aquella magia negra asesina, que había surgido del supuesto cadáver de Harrison Potter Black, el año pasado en el cementerio.

O por aquella noticia, sobre las muertes de sus Mortífagos encarcelados en Azkaban. Esas muertes se habían hecho públicas, ni siquiera Cornelius Fudge, fue capaz de dar la orden de que no saliera a la luz, pues lo ordenó tan tarde, que tendrían que recorrer todo el Reino Unido en menos de 8 minutos, con tal de poder apoderarse de todos las recientes impresiones; obviamente Cornelius ni siquiera lo intentó, descubriéndose así la masacre de Azkaban.

Una sonrisa apareció en su rostro, mientras permanecía recostado, en la cama de la casa Nott, cuando su mente viajó hasta aquella clase de Historia de la Magia, que vivió en 1942, a sus 15 años.

Recuerdo

La rebelión de los duendes, del siglo XVIII, tuvo lugar en 1752, tuvo su base en la mala administración de dos ministros de magia: Albert Boot y Basil Frank. El primero, debido a que intentó quitarles a los duendes muchas de sus tierras, al querer fundar algo similar al Gringotts, pero sería administrado por los humanos, y él planeaba tomar oro, de cualquiera de las minas de oro de gran Bretaña, el problema radicaba, en que todas estas minas, pertenecían a los Duendes, estaría robándoles, al descubrir los duendes lo que estaba haciendo, no dudaron en destapar el escándalo y Boot renunció, subió entonces Basil Frank, pero se descubrieron escándalos sobre que también estaba intentando adueñarse de sus minas y de que estaba intentando vender a su hija como esclava, a un mago oscuro alemán, de nombre desconocido, los duendes entonces, se aliaron con los hombres lobo, para iniciar la guerra contra el ladrón. ―la gran mayoría de alumnos, especialmente los Caballeros de Walpurgins, estaban ya dormidos, Tom era uno de los pocos que intentaba prestar atención, pero le era casi que imposible ―Subiría entonces, Hesphaestus Gore, quien tendría la idea de una carrera internacional en escobas, junto al ministro italiano de magia, se produjo una batalla entre fanáticos, destruyeron el coliseo y la bruja Orabella Nuttely lo reparó todo, con su recientemente inventado, hechizo de Reparación. Gore acabó en Azkaban, por comenzar la pelea y dar paso a la destrucción del coliseo, a Nuttely le fue otorgada la Orden de Merlín Primera Clase.

Tom se pasó una mano por los ojos, intentando no dormirse, vio que tenía la espalda más bien flotando en la silla, pues su cabeza estaba contra el espaldar, apretó ligeramente los dientes y se sentó derecho, llevándose una mano al cuello, para masajearlo y haciendo tronar su cuello y hombro, desganado, tomó su varita― "Silencius" ―susurró, quedándose todo en silencio, mientras que él abría el libro de Historia de la Magia y tomaba algunas notas, sobre esa estúpida rebelión del siglo XVIII, para luego ir pasando las páginas del libro, casi sin prestarle mayor atención, hasta ver algo interesante― ¿Merwin el Malicioso y la Gigantomaquia? ―se preguntó, mientras comenzaba a leer la biografía de ese mago, su concentración se volvió en la lectura, haciendo que la concentración de Ryddle, sobre el Silencius se rompiera. Había encontrado algo interesante: los gigantes se ocultaban en los desiertos, entre los cañones, y estos podían ser controlados, gracias a uno de los hechizos Imperdonables, aunque no era el único modo de controlarlos.

Fin del Recuerdo

Su ejército de muy leales Mortífagos se había ido, casi por completo. Pero algunos seguían aun encarcelados (si fueron encarcelados en Azkaban, pues ya estaban muertos, según noticias recientes en El Profeta), o habían huido. Quizás hace unos cinco siglos, existían, por cada país, unos cuatro Grandes Señores Oscuros, pero ahora, en pleno siglo XX, él era el único (además de Harrison Potter Black), se decidió a usar esto en su provecho, pero primero, antes de comenzar a reclutar a nuevos soldados, necesitaba dar con esa maldita profecía, aquella que Severus no pudo darle completamente en 1980. Sus ojos se volvieron completamente rojos, incluso un muy ligero brillo, escapaba de ellos, necesitaba escuchar esa maldita profecía al 100%, y sabía dónde estaba, gracias a Nott.

Recuerdo

Se le llama Sala de las Profecías, es una cámara en el nivel 9. En el departamento de misterios, se dice que solo aquellos a quienes hace referencia la profecía, podrán agarrarla ―dijo Nott.

Fin del Recuerdo

Muy recientemente él había enviado a Traves, para recuperar la profecía, pero ahora sabía que la misma, estaba en manos de ese inútil de Arthur Weasley y, aun peor: la profecía quizás, solo quizás, estaría en manos de La Orden del Fénix, entonces recordó algo, algo que... no recordaba a la persona, pero fue uno de sus simpatizantes (o eso quería creer) ...

Como fuera: le dijeron que solo aquellos a quienes refería la profecía, podían escucharla. Mandó a llamar a Travers, empleó Legeremancia, escudriñó su cerebro, hasta poder llegar al recuerdo deseado, tomó sus recuerdos sobre esa sala, los guardó en su propia mente, para luego intentar enviársela en Harry Potter, solo para no encontrar esa conexión, esa Legeremancia, que hace tanto sentía con el chico, ya no se encontraba allí. De todas formas, actualmente la Orden tenía una ventaja, de nada le serviría intentar algo, pues la profecía estaba en manos de Dumbledore, cosa que solo lo hacía rabiar.

Fue por esto mismo, que estuvo reuniendo tantos documentos, de tantas bibliotecas de sus más fieles Mortífagos, (incluso de los fallecidos) la biblioteca Malfoy, Nott, Carrow, McNair y Lestrange.

En la biblioteca Malfoy encontró las historias de Osbert Malfoy, sobre sus tratos con los gigantes, (pero no decía en ningún momento donde los había encontrado)

En la biblioteca Nott encontró sobre como Giles Nott IV, había empleado el hechizo Imperius Maximus, creación de su esposa Cecily Nott, sobre una horda de Hombres Lobo.

En la biblioteca Carrow, encontró sobre como los hermanos Edith y Philippa Carrow habían hecho un trato con una horda de Dementores, gracias a un ritual de su propia creación, en el cual se requerían seis personas, las cuales realizaran cinco runas en distintos puntos cardinales y cinco sacrificios (mediante tortura), de cinco vírgenes, cosa que atraería a los Dementores, los cuales serían encerrados en una prisión rúnica, luego de eso, solo se necesitaba liberar un hechizo, similar al Patronus, pero lleno de recuerdos/pensamientos de ira.

En la biblioteca McNair no encontró nada útil, pero sí tuvo la idea de usar los Inferius, gracias a Symond "El Conquistador" McNair, quien en el siglo X conquistó (temporalmente) Francia, gracias a los Inferius los cuales caían en medio de la guerra, tanto aliados, como enemigos, haciendo que se alzaran desde la tumba, una vez más.

En la biblioteca Lestrange, gracias a ellos tenía la más grande biblioteca oscura de la historia y ese sería el nuevo punto de encuentro de los Mortífagos.

Ahora, contaba con un ejército, uno el cual iría alimentando lentamente. Ya tenía a los Gigantes, ganaría el favor de los Dementores al prometerles alimentos, ganaría el favor de los Hombres Lobo de Greyback de forma sencilla, muy sencilla: dándole niños a los qué morder.

Y el primer nuevo hombre lobo del ejército sería ese inútil de Draco Malfoy (luego seguirían otros como Vincent Crabbe y Gregory Goyle).

...

Desde que inició el año lectivo de 1995, Hogwarts se había encontrado, en un estado de intranquilidad y de tensión. Esto último, gracias a los Decretos de Enseñanza de Fudge y a que le había ordenado a Dolores Umbridge, que no enseñara hechizos a los alumnos, pues la paranoia de Fudge, era que aquello de la resurrección de Voldemort, fue que era un truco de Dumbledore para armar a los alumnos, sumarlos a su Orden del Fénix y tomar su puesto como Ministro.

El primer Decreto (el 22), colocó a su secretaria Dolores Umbridge como maestra de Defensa en las Artes Oscuras.

El segundo Decreto (el 23), nombró a Umbridge como "Suprema Inquisidora", cosa que a ella le otorgó la posibilidad de despedir a los maestros que no fueran competentes (o, por órdenes de Cornelius, que estuvieran del lado de Dumbledore).

Sin embargo, ella fue la primera en perder la paciencia al entrevistar a Minerva.

Salió corriendo de la clase de Hagrid, cuando él habló sobre los Thestrals.

Snape la trató como una idiota usando Monosílabos (como si temiera que la capacidad mental de Umbridge fuera a destruirse, si daba una respuesta compleja).

Lily y Narcisa tampoco perdieron la paciencia, fue ella quien salió de la clase (más que satisfecha), cuando le hicieron creer, que los alumnos solo estaban anotando las pociones, contaban preguntas, pero solo los vio preparar la poción Antídoto para venenos comunes y otros antídotos.

El Tercer Decreto (el 24), fue creado para abolir un aparente grupo de Enseñanza de Defensa Contra las Artes Oscuras. Esto le fue notificado por la alumna Marietta Engecombe, la cual le dijo sobre uno de los pasadizos hacía la Cámara de los Secretos, el cual ella y la Brigada Inquisitorial usaron, solo para encontrarse con el lugar completamente vacío y sin nadie en él. Umbridge, ordenó al conserje Filch y La Brigada Inquisitorial (hijos de Mortífagos), ir al lugar y montar guardia

El Cuarto Decreto (el 25), fue aprobado por Fudge, su contenido era que los maestros solo hablarían con los alumnos de cosas relacionadas a las materias, pues el Ministro, no quería que se supiera nada, sobre la masacre en Azkaban.

El Quinto Decreto (el 26) surgió a raíz de que Harry visitó Hogsmeade, donde se encontró (por previo acuerdo) a Rita Skeeter, a la cual ofreció su memoria de la noche del cementerio e incluso contó (como constataba en la entrevista), que su cuerpo liberó la Maldición de Anhkseram, esto se veía muy claramente, gracias a una cámara creada recientemente, se llamaba Cámara de Morfeo, en la cual se podían fotografiar sueños y memorias e imprimirlos, la impresión se dio en el periódico El Quisquilloso. En las imágenes se veía como fue transportado a un cementerio, se veía su combate contra Lucius Malfoy, la resurrección de Voldemort, su asesinato, la muerte de Voldemort y las muertes de los Mortífagos; tras lograr la entrevista y enterarse el propio Fudge, ordenó la impresión del Decreto 26, cualquier estudiante con una copia de El Quisquilloso sería expulsado del colegio.

Harry no dudó en enviarle a Fudge un Vociferador: «Te reto Cornelius; si me expulsas de Hogwarts, también a mis hermanos, si lo haces, mis padres se enterarán inmediatamente y vendrán conmigo, ¿Cuánto favor perderás en el Wizengamot, cuando las Casas Potter, Deneuve y Black sean expulsadas de la Gran Bretaña Mágica?». Esto hizo palidecer al Ministro. Si expulsaba a Harry, por consecuencia sus hermanos lo seguirían, quizás incluso amigos que tuviera en la institución, y no sabía cuántos de esos amigos, podrían bien ser herederos del Wizengamot.

¿Qué pasaría con esas casas, cuando estos jóvenes se autoexiliarán de la Gran Bretaña Mágica?

¿Cuánto poder ganarían las Casas Oscuras y cuanto poder perderían las Casas Lumínicas en el Wizengamot?

Potter está diciendo que Voldemort murió en el Cementerio ―pensó Fudge, acertadamente. ―Es Dumbledore quien sigue diciendo que está vivo. ―Recordó entonces, su primer encuentro con el joven Ravenclaw.

Recuerdo

Harry sonrió con arrogancia y cierta maleficencia― ¿Un poder que ese idiota no conoce, eh? ―murmuró sin borrar su sonrisa ―Más bien... dos o tres, a los cuales llegará a temer (...)

Fin del Recuerdo

El recuerdo llegó a su mente, y luego, fue reemplazado por otro.

Recuerdo

Fudge entró en la enfermería, poco después de que se diera por finalizado el Torneo de los Tres Magos ―Señor Potter, está usted diciendo que Aquel-Que-No-Debería-Ser-Nombrado, ha revivido ―le acusó.

Está muerto, Ministro Fudge ―dijo Harry con gran seguridad ―Si vuelve, ya será tan mortal como usted, o como cualquier otro. Ya me he hecho cargo de eso.

Fin del Recuerdo

¿Acaso de alguna forma, pudo haber tenido algún tipo de inmortalidad parcial? ―se preguntó Fudge ― ¿Es esto, a lo que quiere llegar y quiere decirme Harry Potter? ―El ministro no durmió, mientras pensaba en las palabras de Harry, una y otra vez. Supo, tiempo después, por un encuentro casual en Las Tres Escobas, con James Potter, sobre el viaje internacional de la familia Potter.

Recuerdo

¡James Potter! ―dijo Cornelius, feliz de encontrarse a un gran amigo y aliado, como lo era el patriarca Potter.

Hola Cornelius, me alegro de verte ―dijo James sonriente, mientras se pasaba las manos por los brazos.

¿Acaso tienes frio? ―preguntó Cornelius.

Algo así ―dijo James mientras bebía de su Whisky de Fuego― ¿Alguna vez has escuchado, de una Aparición Transcontinental?

Jamás ―admitió el ministro.

Cuando Harry tenía unos siete años, había estado viviendo con los despreciables familiares de mi esposa ―dijo James, apretando el vaso, mirando el recipiente de cristal, muy fijamente ―Le hicieron algo, le hicieron mucho daño, Cornelius. Tanto mental, como físico. Harry liberó una cantidad absurdamente inmensa de Magia Accidental, y fue transportado hasta Marruecos ―el ministro abrió los ojos ―Es allá donde estuvo, donde conoció al tal Alhazred y al tal Jafar, ambos le enseñaron magia, se desempeñó como un simple artista y.… bueno. Creo yo, que tiene más conocimientos mágicos orientales, que nadie. No solo estuvo en Marruecos, sino que se movió por mucho tiempo, por muchos lugares. He visto sus magias elementales.

Fin del Recuerdo

Fudge se levantó de su cama y, con toda la calma del mundo, fue hasta su oficina, aquella que tenía en su propio hogar, encendió algunas velas y se sentó en el cómodo sillón de alto espaldar de color azul. Sacó un periódico, sacó un pergamino y tinta.

Por órdenes ministeriales, yo Cornelius Fudge, como ministro de magia, revoco a Harry Potter-Black y a todo aquel a quien él señale, como un amigo o aliado, de los deberes y obligaciones de los Decretos Ministeriales, al comprobarse su enemistad con Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.

Se otorga a esta carta (y su sentencia), orden de ser aprobada y acatada, al ser abierta esta carta.

ATTE.

Cornelius Fudge. Ministro de Magia de Inglaterra.

Ministerio de Magia; Sala de Profecías.

El sonido de una Aparición, en medio del silencioso pasillo de la Sala de Profecías, hizo eco. En medio de la misma, Alastor Moody, sujetaba una profecía de humo negro, en su mano derecha, en la cual llevaba un simple y Muggle guante de fregar platos, buscó el estante 14345, en el cual dejó la profecía, para luego Desaparecerse. En la blanca esfera de cristal, se comenzaron a dibujar varias runas de color rojo, para luego pasar a un color blanco y finalmente, desvanecerse.

La trampa está colocada ―pensó Moody ―Solo será cosa de que el ratón, venga por el queso.

...

(N/A Diego: El decreto de enseñanza 25, canónicamente es que otorga a Umbridge, el derecho de castigar a docentes y alumnos –incluso a Dumbledore–, pero aquí lo cambiamos por el contenido del decreto 26, pues creemos que el 25 canónico es una reafirmación del decreto 23 también canónico, en el cual ella puede despedir a cualquiera)