POV Kaito ◇
–¡Kaitoo! –Me llamó Aoko, aún no empezaban las clases, era temprano todavía, por eso nos encontrábamos en el patio –Te t‐tengo noticias –Dijo y yo me le acerqué curioso.
–¿Qué tienes para mi? –Le pregunté curioso, esta era unas de las pocas ocasiones en donde podíamos hablar como dos personas civilizadas –Vamos, suéltalo de una vez.
–B‐Bueno, hoy te dije que no vinieras a casa a desayunar porque escuché una conversación que no debí –Dijo y yo la mire esperando a que continuará –Papá y Ambar e‐estaban hablando sobre... sobre ti.
–¿Sobre mi? –Pregunté confundido –¿De qué estaban hablando exactamente? –Le pregunté, me estaba poniendo nervioso.
–Emm... primero, se supone que papá quería hablar con Ambar sobre algo, por eso yo les di las entradas para ir a la cena en la torre Toto. Pero al parecer... papá nunca fue, pero Ambar si. Papá le pregunto que qué había hecho ayer en la noche, y ella respondió de que estaba c‐contigo... ¿Eso es verdad? –Me tensé al oírla.
¿Ambar lo habrá dicho porque sabe quién soy en realidad o para librarse de la pregunta?, me quede pensando un momento pero no supe que hacer o cómo reaccionar.
–S‐Si... Ella estuvo conmigo –Le dije para no preocuparla –Ella salió conmigo anoche.
–¡¿Y por qué no me dijiste, Bakaito?! –Me gritó Aoko –¡Así te hubiera aconsejado como es debido sobre como tratar a una chica! –Exclamó molesta –Que estupideces le debiste de haber dicho de estar a solas –Oí que susurró y yo me moleste.
–¡Hey!, ¡Yo si sé tratar con chicas!. Además, obviamente que no voy a actuar como un tonto frente a la chica que amo –Dije rodando los ojos –Ella es especial, no puedo darme el lujo de decir estupideces frente a ella.
–Ya casi puedo ver como te salen corazoncitos de la cabeza –Se burló –Cada vez que hablas de ella, sucede eso –Dijo y yo me sonroje levemente –Bueno, supongo que es el efecto Ambar.
–¿El efecto... Ambar? –Pregunté al escuchar el nombre que le había puesto –Pero que imaginación la tuya –Dije burlón y luego me reí –Ya, ¿Algo más que me tengas que contar? –Le pregunté mirándola.
–S‐Si... Pero primero, quiero que respires y te prepares para lo que voy a decir –Yo me tensé, ¿Qué cosa habrá escuchado para creer que me pondré mal? –¿Estas listo? –Me preguntó y yo asentí confundido pero aún así le hice caso
–Creo estar preparado para lo que venga –Dije mirándola detenidamente –Si, estoy listo para escucharte, sea bueno o malo –Suspiré.
–Papá le pregunto a Ambar... Que si tú y ella eran pareja –Me ahogue al escucharla. Tosí fuertemente y Aoko me ayudo dándome palmadas en la espalda –¡¿Estas bien?!
–S‐Si, estoy bien –Le dije cuándo me calme –Y ¿E‐Ella que le respondió? –Pregunté.
–Ella dijo que no, pero papá le preguntó de qué forma te quería a ti, y Ambar respondió que solo te quería como amigos y nada más, p‐pero papá siguió insistiendo en eso, hasta que Ambar se enojó –Me puse triste al escucharla, cada vez eran menos mis esperanzas de enamorarla.
–Oh, y‐ya me lo imaginaba –Dije un poco desanimado –Pero aún no pierdo toda la esperanza de enamorarla, sé que yo puedo hacerlo –Hablé más para mi mismo que para ella.
–¡Claro que puedes hacerlo! –Dijo ella alegremente –¡Nunca pierdas la esperanza!, yo sé que tú y ella terminaran juntos de una u otra manera.
–Espero de que tengas razón –Hablé apoyándome en la pared.
Decidí no darle mucha importancia a eso, porque si lo hacía, yo me iba a desanimar más de lo que debería. Además, ahora debería de estar pensando en algo más, debo de pensar en como devolver los tres tesoros de Ryouma. Mamá me lo había pedido, y yo ya había enviado un aviso diciendo de que los iba a devolver, pero aún no sé como los voy a meter en el museo. Son varias réplicas de los tres tesoros, si tan solo tuviera una idea.
–Uhmmm –Ese sonido me desconcentro, era Aoko quien lo estaba haciendo mientras levantaba sus brazos, pareciera que se estaba estirando.
–¿Pero qué estas haciendo? –Le pregunté al verla hacer ese sonido, me había sacado de mis pensamientos.
–¿No te lo dije?, Ahora estoy a dieta, descubrí que tengo un poco más de carne en mi estómago que antes, y no puedo tener eso –Me explico –Así que me estoy enfocando en contraer mis músculos abdominales –Dijo volviéndose a estirar y yo me puse a su lado de nuevo.
–En verdad, de todas las cosas que podrían molestarte... Es una lastima de que esa carne no se fue a tu pecho –Cuando lo dije, es como si se me hubiera encendido una bombilla.
–¡¿Qué se supone que significa eso?! –Sentí como su puño impacto contra mi cara, pero no me moleste en intentar mantenerme de pie, simplemente termine en el piso –¡No es posible!, ¡Siempre los esquivas! –Exclamó ella sorprendida.
–¡Kaito! –Oí que me llamó una voz súper conocida para mi –¡¿Estas bien?! –Sentí como mi cabeza fue levemente tomada por un par de manos. Abrí mis ojos y me encontré con el rostro de Ambar muy cerca del mío.
–¿Eres un Ángel?, ¿Es esto es el cielo? –Pregunté sin pensar –Si es así, no quiero irme –Dije embobado mientras miraba sus ojos.
–¿Qué le hiciste Aoko? –Le preguntó Ambar a Aoko, y yo no me moví, simplemente me deje hacer por ella.
–S‐Simplemente lo golpeé como siempre, y también pensé que lo iba a esquivar como siempre hace, pero no fue así...
–Eso es preocupante... Kaito... Kaito... Reacciona –Me dijo dulcemente pero yo no me moví.
Yo solo me quede mirándole, ella me ayudo a sentarme en el piso pero en ningún momento deje de mirarla.
–No seas tan dulce con él, ¿Sabes lo que me dijo antes? –Habló Aoko media molesta –No le des tanta atención, no se la merece.
–Déjala, no le hagas caso Ambar –Le dije estirando mis brazos hacia ella –Ella me golpeo, mi carita duele mucho –Si consigo siquiera un beso de ella, voy a ser feliz.
–¡Aoko!, Qué te he dicho de ese comportamiento. Y no me vengas con peros, vi claramente como él no te hizo nada, pero tú lo golpeaste sin pensar –Ella me acaricio la mejilla –Kaito... ¿Te sientes bien?, ¿Hay algo que yo pueda hacer para ayudarte? –Me preguntó.
–¡No le hagas caso a Kaito!, Él esta bien, solo se comporta así porque estas tú... ¡Ya sé!, sé de una manera con la que puedes comprobar que Kaito de verdad esta bien.
–¿Una manera?, Veamos que puede ser, dímelo –Le dijo Ambar y yo espere a qué continuara, tengo curiosidad por saber cual es esa manera. De seguro son puras estupideces.
–Solo debes de... –Aoko se acercó a Ambar y le susurró unas cuantas cosas en el oído que yo no alcancé a escuchar –¡Y listo!, Así, Kaito estará completamente a tu disposición... –Habló Aoko con un tono inocente pero yo alcancé a verle una sonrisa de maldad.
–Que fácil –Ambar me miro y me sonrió dulcemente –Aquí voy, prepárate Kaito... –Yo miré a Aoko y ella solo me sonrió, luego volví a mirar a Ambar.
Ambar se empezó a acercar a mi rostro lentamente, me iba a correr pero ella puso sus dos manos en mis mejillas impidiendo que yo moviera mi rostro. Me empecé a poner nervioso por la cercanía que teníamos, podía sentir su respiración mezclarse con la mía.
Aunque no fuera la primera vez que estábamos tan cerca, esta era la primera vez que nos acercábamos tanto siendo solo nosotros. Siendo solo Kuroba Kaito.
–A‐Ambar... ¿Q‐Qué e‐estas haciendo? –Pregunté mirándola, ella se había detenido, pero muy cerca –A‐Aléjate –Dije cómo pude.
Ella se rio y se acercó más, pude sentir sus labios rozar con los míos levemente, yo era un desastre en ese momento. Todo de ella me ponía así, mi corazón latía rápidamente por la cercanía y por el contacto que estábamos teniendo. Cerré mis ojos por reflejo, y espere algo que nunca paso, en cambio, solo sentí una leve presión en mi frente.
–Oww, eres muy lindo, pero es hora de ir a clase, se nos hace tarde –Oí como se rio y abrí mis ojos rápidamente, ¡Había caído en su horrible trampa! –Me voy, asegúrense de no llegar tarde.
–¡Debiste ver tu cara! –Exclamó Aoko cuando Ambar se fue –Estabas rojísimo y estabas temblando levemente. Ya casi y estabas diciéndole con la mirada.. "¡Ambar!, ¡Bésame de una vez!, Necesito de tus besos para mejorarme" –La oí reír fuertemente y yo me pare molesto –Aunque debo de confesar que por un momento…. Pensé que ella de verdad te besaría, ¡Pero de todas formas caíste!.
–¡No es gracioso! –Le grité yéndome pero ella me siguió –Déjame en paz, si solo vienes a molestarme por lo que ocurrió, mejor vete –Dije desviando la mirada, aún me encontraba nervioso.
–¡Ay, vamos!, ¡Solo debes de decírselo de una vez! –Me dijo feliz –Solo dile "Ambar... ¿Q‐Quisieras ser mi novia?, si estoy a tú lado, puedo hacer todo sin importar que sea, pero... cuando te vas, me siento muy mal... yo solo nec‐ –Le tape la boca cuando me di cuenta de la estupidez que iba a decir.
–¡Cállate de una vez! –Le dije caminado a su lado, aún tapándole la boca –No me dejes en ridículo Aoko, se supone que me quieres ayudar...
...
POV Ambar
Miré al oficial de policía que acababa de llegar, me reí levemente al reconocer quien era. Mi padre era todo un ciego por no darse cuenta de que la persona que tenía al frente era Kaito vestido de policía. ¿Algo que decir al respecto?, él muy maldito se veía muy malditamente bien en el traje de policía.
–¡Entradas frontales y traseras, despejadas! –Dijo Kaito de policía hacía mi padre.
–Muy buen trabajo, puedes irte –Le respondió mi padre y Kaito hizo una reverencia para luego irse.
Ahora mismo estábamos en el museo dónde sería la exhibición, se supone que esta vez, Kaitou Kid no vendría a robar algo, sino, vendría a devolver algo.
Él en su nota, había dicho que devolvería los tres tesoros de Ryouma. Tres tesoros que él no había robado y que todos se preguntaban de porqué los tenía él. Yo tenía una leve sospecha, creo que la señora Chikage era Phantom Lady, más conocida cómo "El demonio de los veinte rostros". Eso explicaría porque Kaito tenía algo que él no se había robado.
Fui hacía la sala donde sería la exhibición, todos los puestos estaban vacíos, casi nadie estaba mirando los puestos, aunque igual era obvio en la situación en dónde estábamos, la policía había colocado un lugar especial para que Kaitou Kid devolviese los tesoros. Era patético, él no caería en una trampa así.
Toda la gente estaba amontonada en el lugar que estaba reservado para que Kid devolviera los tesoros. Todo estaba tranquilo hasta que un hombre llego y lanzó una botella, al parecer, el lugar reservado para Kaito, tenía sensores de movimiento que activaban una alarma si eran tocados, todo era una trampa en simples palabras.
Me reí al ver como regañaban al hombre ese, estaba mi padre, algunos policías en cubierto, y el asesor financiero, Suzuki Jirokichi.
Iba a ir a ponerme al lado de mi papá, pero oí como alguien se quejaba a mis espaldas. Me di media vuelta y me fije que era un niño pequeño que se había tropezado y luego se había caído.
–Pequeño, ¿Estas bien? –Le pregunté agachándome a su altura.
–Si, no se preocupé –Me respondió mientras se paraba y yo me sorprendí al verlo –¿Qué sucede?, ¿Tengo algo en la cara? –Me preguntó al ver que yo no lo dejaba de mirar.
–¿Sucede algo con Conan? –Me preguntó ahora una chica que acababa de llegar, ¡No jodas!, se parece físicamente a mi hermana.
–N‐No, simplemente se parece a alguien que conozco –Hablé mirando al niño, él me miraba curioso después de lo dije –Y de hecho, tú también te pareces a alguien que conozco –Dije parándome para acercarme a la chica.
–¿Yo? –Se apuntó a sí misma la chica –Eso debe de ser una simple equivocación, dudo mucho de que haya alguien que se parezca a mi –Me dijo la chica.
–¿Y qué me dices de este niño?, Te llamas Conan, ¿Me equivoco? –Le pregunté al niño.
–Soy Edogawa Conan –Se presentó sonriendo –Un detective –Me sorprendí por sus palabras, ¿Eso era posible?, se veía muy pequeño.
–Creo que te he visto en algún lado –Intente recordar donde lo había visto pero no logre recordarlo –Pero no logro recordar en donde.
–¡Oh!, eso debe ser porque Conan a aparecido algunas veces en el diario y en las noticias –Exclamó la otra chica, la del cintillo en el cabello –Conan esta aquí a petición de mi tío Jirokichi, ya que Conan, es conocido como "The Kid Killer". Él se ha enfrentado varias veces contra Kaitou Kid y a logrado arruinarles sus planes –Me explicó sonriendo.
–¡Wow!, eres increíble, además de ser muy lindo –Dije acariciándole el cabello –¡Perdón! –Exclamé al darme cuenta de que lo estaba tocando sin su consentimiento.
–No te preocupes, de seguro que al mocoso le esta gustando –Me dijo la chica del cintillo –Por cierto, yo soy Suzuki Sonoko. Y ella es mi amiga Ran, Mouri Ran.
–Mouri... ¿Como el detective? –Pregunté recordando lo que había visto en las noticias.
–¡Exacto!, Ella es hija del famoso detective, Mouri Kogoro, o más conocido como "Kogoro el durmiente" –Exclamó Sonoko –¡Ahora tú!, ¿Cómo te llamás? –Me preguntó sonriente.
–Bueno, yo soy Nakamori Ambar –Dije sonriente y me fije cómo ellos se sorprendieron, aún más el pequeño.
–¡¿Eres hija del inspector Nakamori?! –Me preguntó el pequeño sorprendido.
–Si, soy una de las hijas del inspector Nakamori, la otra es Aoko, mi hermana mayor, aunque no lo parece. Tú te pareces a ella –Dije señalando a Ran –Se parecen bastante físicamente. Al igual que tú y mi amigo, solo que sin las gafas –Hablé ahora señalando a Conan.
–Entonces, ¡Quiero conocer a tu hermana! –Exclamó Ran sonriendo –Debe de ser interesante conocer a alguien que se parece a ti, ¿No lo crees así, Conan? –Le preguntó Ran.
–Si –Respondió simple Conan, él me parecía misterioso –Por cierto, ¿Hasta que hora nos quedaremos, Sonoko‐neechan? –Le preguntó Conan.
–Aish, vine hasta aquí, pero quién sabe si Kid‐sama va a aparecer –Levanté una ceja ante ese apodo, ¿Kid‐sama?, ¿Cuál es su maldito problema?, él es mío solamente, no debería de decirle así.
–¿Por qué no nos vamos a casa solamente y ya? –Le preguntó Ran a Sonoko.
–¡No!, ¡No me moveré ni un centímetro hasta que aparezca mi querido Kid‐sama! –Rodé los ojos y me fije como Ran y Conan suspiraron cansados.
–Conan, ¿Quisieras ir a investigar el museo conmigo? –Le pregunté queriéndome ir de ahí.
–Ran‐neesan, ¿Puedo ir con ella?, prometo portarme bien y no causar molestias –Dijo Conan, él me parecía muy tierno.
–Claro que puedes, pero si ocurre algo, no dudes en avisarme –Le respondió Ran.
–¡Claro! –Dijo Conan poniéndose a mi lado y empezamos a caminar los dos juntos –Si quieres... P‐Puedes cargarme, noté tu intención de hacerlo antes cuando nos conocimos –Me dijo y yo sonreí feliz.
–Eres como mi debilidad –Dije sincera mientras lo tomaba en brazos, él se afirmo de mi cuello y yo lo abracé felizmente –Eres muy tierno... Quiero tener un niño como tú –Hablé caminando.
Conan era muy lindo a mi parecer, según yo, Conan se parecía a Kaito cuando era pequeño, eran muy parecidos pero a la vez, muy distintos. Además, Kaito no ocupaba gafas.
Recorrimos el museo juntos, y en varias ocasiones, me sentí observada, busqué a ese alguien con la mirada pero nunca lo encontré. En ningún momento, solté a Conan, me gustaba tenerlo en brazos y por un momento, me sonroje al imaginarme a Conan como nuestro hijo, como hijo de Kaito y de mi.
–¡S‐Señor! –Exclamó un hombre que venía corriendo de afuera, yo me acerqué con Conan en brazos para que sucedía –¡Acabamos de encontrar esto en el buzón! –Dijo el hombre entregándole una carta al asesor Suzuki.
–¡Es una nota de Kaitou Kid! –Exclamó y yo me puse alerta al igual que Conan –"Mañana a las 8pm, antes de cerrar, traeré la pistola, y los otros dos objetos, y en el nombre de Sakamoto Ryouma, el patriota de Bakumatsu, voy a limpiar esto de una vez por todas. Kaitou Kid"
–¡Kya!, ¡Es Kid‐sama! –Gritó Sonoko en conjunto de un par de chicas más que habían en la sala, yo gruñí levemente por eso, pero antes que tardé, volví a la normalidad.
–Pero esto es extraño, Kid no dejó en claro la hora en su primera nota, ¿Por qué de repente dice que es mañana? –Habló mi padre.
–Talvez... Kid estaba esperando algo que no sucedió hoy –Habló Conan todavía en mis brazos –A‐Ambar, ¿Me podrías llevar afuera un momento? –Me preguntó y yo asentí.
Caminamos hacía afuera del museo y ahí, solté a Conan dejándolo en el piso.
–Talvez... Él estaba esperando a que lloviera, ¿No? –Hablé mirando el cielo, estaba nublado, y la nubes estaban grises.
–Si, eso creo –Dijo Conan mirando el cielo al igual que yo. Pero eso ya lo descubriremos correctamente –mañana, ¿Vendrás? –Me preguntó.
–Claro que si, vendré –Le sonreí dulcemente –Espero verte pequeño detective –Hablé mirándolo –Me gustaría ver tu enfrentamiento contra Kid, quiero comprobar si ese apodo tuyo te corresponde de verdad –Hablé, Joder a Kaito un rato, no podía ser tan malo, ¿O si? –El asesino de Kid –Susurré recordando el apodo que tenía el niño a mi lado –Suena interesante...
–Te demostrare que ese nombre no lo tengo por nada –Me dijo sonriendo.
–De una u otra forma, siento que pase lo pase, seguirás siendo el mismo niño lindo que se robo mi corazón –Le dije sonriente –Bueno, como ya han anunciado, hoy no pasara algo. Entonces es hora de que me vaya.
–Nos vemos mañana, señorita Ambar –Se despidió el pequeño Conan.
–No seas tan formal conmigo, solo dime por mi nombre y ya, ¿Entendido? –Hablé caminando hacía donde estaba mi papá para ir a buscarlo.
–Entendido... Ambar –Sonreí al escucharlo, él era demasiado tierno –Nos vemos mañana, cuando atrape a ese maldito ladrón.
Sabía que eso no sucedería, yo confiaba en que mi Kaito iba a salir completamente victorioso, además, parece que no era la primera vez que se enfrentaba contra el pequeño. Aunque, de todas formas, él debía de tener cuidado porque ahora, la policía no era el único obstáculo que tenía para lograr el éxito, ahora también estaba el detective.
Fui a buscar a papá, estuvimos un tiempo más ahí ya que como papá era el inspector a cargo de la captura de Kid, él debía de ver todo lo encargado para mañana.
Fuimos a casa, solamente papá y yo, Aoko había decidido no venir, se supone que hoy, a ella le tocaba hacer la cena, yo estaba un poco asustada por lo que haría pero papá dijo que no preocupara por eso. Aunque... con Aoko al mandó de la cocina, era completamente imposible no hacerlo. Ella era un peligro para la humanidad al igual que Kaito si estaban en la cocina.
Ya en casa, hasta el momento, la casa estaba bien, no se veía problemas de fuego o de algo por el estilo. Entramos y suspiré feliz, ¡La casa estaba en perfecto estado!.
Dentro estaba Aoko y Kaito, sorprendentemente no estaban discutiendo, pero Kaito se veía serio, o más bien, molesto. Vaya a saber qué le paso a éste...
Papá y yo nos sentamos, Kaito junto a mi en las sillas y Aoko junto a mi papá en el piso. Aoko prendió la televisión y puso las noticias, no era muy difícil saber que estarían dando en todos los canales.
–¡Kaitou Kid ha anunciado que devolverá el tesoro de Ryouma mañana a las 8pm de la noche!, ¡Cientos de personas ya se han alineado frente al gran museo Suzuki con la esperanza de poder verlo! –Habló un reportero.
–¡Wow!, desearía estar ahí –Dijo Aoko mirando la televisión, se veía mucha gente afuera del museo. Obvio, ese era el efecto de Kaitou Kid.
–Te estarías poniendo en riesgo Aoko –Le contestó mi padre.
–Estoy de acuerdo con tu padre Aoko, no deberías de ir. Tu tampoco Ambar –Dijo Kaito mirándome –Puede ser peligroso.
–Estoy en shock, ¿Realmente estás preocupado por mi Kaito? –Le preguntó Aoko mirando a Kaito.
–¡Y‐Yo... nunca dije que estuviera preocupado! –Habló Kaito tomando un poco de su café.
–¡Aún así, es una oportunidad de ver a Kaitou Kid de cerca!. Si lo llego a ver... ¡Se las verá conmigo por haberse llevado a mi hermana esa vez! –Exclamó Aoko y yo me reí, en cambio, Kaito se ahogó.
–Kaito... ¿Estas bien? –Le pregunté dándole palmaditas en la espalda –Kaitoo... –Dije al ver como él no me respondía –¿Qué te pasa conmigo? –Susurré, él me estaba ignorando.
–¿En verdad aparecerá Kid? –Habló la reportera del canal de NichiuriTV –¿Por qué un ladrón fantasma se tomaría tantas molestias para devolver objetos robados?. Además, ¿Por qué mañana?, Este misterio se vuelve cada vez más grande.
–Si... Es muy extraño. Pero si está devolviendo las cosas personalmente... ¿No significa que está intentando reparar sus malas acciones? –Dijo Aoko comiendo de su helado.
–¡Ese villano no tiene ni una pizca de remordimiento en él! –Gritó mi padre –Con seguridad atraparé a ese bastardo esta vez –Me reí internamente, siempre decía lo mismo.
–Pero, ¿Por qué es tan especial el día de mañana? –Preguntó Aoko –En su primer aviso, decía "Pronto", ¿Por qué tan de repente elegiría una fecha?.
–Aoko, eso es porque... ¡Mañana va a llover! –Habló serio y yo me sorprendí, ¿Eso se le había ocurrido a él solo? –Él estaba esperando a que lloviera, estoy seguro de eso.
–Inspector... ¿Realmente eso fue idea de usted? –Le preguntó Kaito incrédulo.
–¡P‐Por supuesto que si! –Dijo mi padre sacando un periódico y escondiéndose en él –¡Todo es gracias a mis agudos instintos de oficial de policía!.
Ahora que lo recuerdo, Conan se lo había comentado antes, suspiré y luego me reí levemente, era obvio que la idea no había sido suya. Conan se lo había dicho, pero prefiero quedarme callada, al menos así le puedo dar una oportunidad de pensar en lo siguiente.
–¡Wow!, ¡Eres increíble papá! –Exclamó Aoko –Pero... ¿Por qué él espera a que llueva? –Le preguntó felizmente Aoko.
–B‐Bueno, eso es porque escribió en su nota que haría un "Lavado de imagen" o... talvez porque será más fácil para él colarse entre todos los paraguas e impermeables, no tengo ni idea... –Dijo despacio.
–Aja, todo sonó como una simple corazonada –Susurró Aoko volteando los ojos.
–¡N‐No, fue el niño!, Eh... quiero decir que...¡Fue mi intuición por Kid! –Exclamó mi padre rápidamente, en este punto, nadie le creía.
–Pero... ¿No creen que esperar a que llueva es una razón demasiado simple para Kid? –Ja, Ja, Ja, miren quien habla.
–El burro hablando de orejas –Susurré rodando los ojos.
–¿Dijiste algo? –Me preguntó Kaito pero ni lo voltee a mirar, si quiere hablar conmigo, que lo haga correctamente.
–Eso mismo me pregunto yo, tampoco creo que Kid venga solamente a devolver objetos robados –Dijo mi padre, creo que realmente ahora estaba intentando pensar.
–¿De qué esta hablando precisamente, inspector? –Le preguntó Kaito.
–Lo escuche de Tarumi y Hanamura, el organizador de la exhibición y su tasador, ellos sugirieron que podría estar utilizando los objetos robados como una excusa para huir con la joya del cinturón de la pistola de Ryouma –Mi Kaito no haría eso, él si dice que va a devolver algo es porque lo va a hacer.
–¡Deberías de haber cerrado la exhibición en lugar de hacer más problemas! –Le dijo Aoko.
–Bueno, con permiso, me voy a dormir –Hablé parándome y yéndome sin decir algo más.
El imbécil de Kaito me había ignorado y yo ni siquiera sabía porque, pero ya lo veré mañana.
…
–... Simplemente no aparecerá donde lo indica el cartel, ¿Verdad? –Habló Conan sonriendo, él estaba en mis hombros, y yo me había detenido frente al lugar que habían reservado para que Kid devolviera los tesoros, a mi lado había un hombre gordo.
–¿Uh... qué sucede pequeño? –Preguntó el hombre gordo, note como él se había puesto nervioso ante nuestra presencia.
–Oh, sólo estaba hablando de Kaitou Kid. Estaba pensando que ese ladrón excéntrico no se aparecería donde lo indica el cartel –Hablé indicando el letrero que había delante.
–B‐Bien, creo que tiene razón –Dijo el hombre al lado nuestro.
–Maldito Cosplayer... ¡Que idiota! –Me di media vuelta y vi a mi padre venir hacía nosotros enojado –Conan, hay algo que me gustaría preguntarte –Dijo mi padre poniéndose a mi lado, el hombre de antes ya se había ido.
–¿Qué es? –Le preguntó Conan aún en mis hombros.
–Un ladrón profesional no se tomaría tantas molestia para devolver unos objetos robados. Talvez tenga un motivo superior... Lluvia... Lavado. Creo que hay una pista escondida ahí... –Habló seriamente.
–¿Realmente eso fue tu idea papá? –Le pregunté divertida mientras lo miraba.
–¡P‐Por supuesto! –Me reí, era obvio de que no. Conan y yo en ese momento teníamos un tic en el ojo, todo por culpa de papá
–Ambar –Me llamó Conan –Debo de ir al baño un momento –Yo lo baje de mis hombros y lo deje en el piso –Vuelvo en un momento, ¿Si? –Me dijo y luego se fue corriendo.
–Te encariñaste demasiado rápido con ese niño, ¿No lo crees? –Me dijo mi papá –Es un chico muy inteligente para la edad que tiene.
–Si, Conan es muy lindo, demasiado diría yo, es muy tierno y me dan ganas de comérmelo a besos, espero algún día tener un hijo como él –Hablé sonriendo.
–¡¿Qué?!, ¡Eso no puede ser verdad! –Exclamó alguien, papá y yo nos dimos vuelta buscando de quien provenía esa voz pero no encontramos a nadie.
–¿Quién? –Pregunté buscando a alguien que pareciera sospechoso –Pero que cosa más rara, desde ayer que conocí a Conan, me siento más observada de lo normal –Susurré.
–De seguro no era para nosotros, aunque... ¿Qué fue eso?, ¿De verdad quieres tener... Un hijo como ese niño? –Me preguntó mi padre –A‐Aún eres muy joven como para pensar en eso...
–¡Ay, papá!, Yo no te estoy hablando de eso como para tener un hijo ahora, además... ¿Con quién lo tendría?, ni siquiera tengo una pareja solida –Hablé rodando los ojos –No pienses mal, yo solo digo que me gustaría tener un niño como Conan –Sonreí –Él es demasiado tierno, me robo el corazón...
Me fui de ahí, sino, mi padre seguiría con el mismo tema y me pondría histérica por sus palabras, ¿Yo tener un hijo?, talvez en algunos años en el futuro, ¿Ahora?, Ni de broma. No estoy para estar cambiando pañales a cada minuto, aunque si para cuidar un niño de otra persona, si me lo dejan un día, dos días, o hasta tres días, yo bien y muy feliz.
La gente a cada minuto aumentaba en masa, cada vez eran más los que llegaban, solo para ver a Kaitou Kid. Aunque para mi, solo eran unas Ridículas, si supieran que él ya tiene dueña. Caminando y observando, me encontré nuevamente a Conan, él estaba hablando con el organizador de la exhibición y con el tasador.
–¡Se ven bastante felices! –Exclamó Conan sonriéndoles –¡Pero Kid podría robar sus exhibiciones!.
–¡¿Q‐Qué estás diciendo, pequeño?! –Le preguntó el tasador, me puse seria al verlos, se veían nerviosos, eran muy raros a decir verdad –Por supuesto que no estoy feliz por eso –Dijo poniéndose serio.
–Además, él no viene a robar nuestras exhibiciones, sino que a devolverlas –Dijo ahora el organizador.
–No estaría tan seguro –Conan les sonrió inocentemente, no sé que había descubierto pero pronto yo le preguntaría.
–¿Entonces a qué más vendría? –Preguntó el tasador –Aún y si roba algo, la policía lo detendrá de inmediato –¿Con la policía que tenemos en Japón?, Eso nunca sucederá de ser así.
–Pero, puede que no vayan tras Kid en esta ocasión. ¡Oh!, Que se mejore su dedo cuanto antes señor –Le dijo Conan y el organizador se tapo su mano, en su dedo pulgar tenía un parche con una herida.
–¡Conan! –Lo llamé y luego lo tome de la mano –Creo que tú ya entendiste que va a pasar aquí, ¿Me lo explicas? –Le pregunté sonriendo y él asintió.
–Claro, pero primero vámonos de aquí –Me dijo empezando a caminar.
–Estoy segura que ya lo descubriste todo, ¿No, Gran detective? –Le pregunté sentándome en el piso, apoyando mi espalda en la pared.
–Si, exactamente. Ya sé todo lo que va a ocurrir, y esta vez, Kid solamente va a devolver los tres tesoros de Ryouma. La carta que escribió Ryouma antes de morir, La pistola que tenía y su Estuche de la pistola con el Rubí incrustado en él. Descubrí que cuando dijo que iba a limpiar, es porque él quiere hacer funcionar los aspersores de agua que hay en caso de incendio –Dijo sentándose a mi lado.
–Por eso estaba esperando un día lluvioso, ¿No?. Él quería que lloviera porque sería más difícil saber quien venía de afuera o de dentro, nadie sabría diferenciar con exactitud eso, así él podría infiltrarse fácilmente dentro o fuera del museo una vez haya hecho funcionar los aspersores –Hablé mirándolo –¿Voy bien?.
–Muy bien. También, él dijo que limpiaría todo, él lo hará con el agua de los aspersores, me di cuenta de que puso inscripciones falsas arriba de las originales en las tres exhibiciones, donde dan a conocer un mensaje secreto si se mojan con agua, eso lo sé porque Sonoko tenía un pedazo en su manga cuando se tropezó con alguien, ella choco con una de las inscripciones.
–¿Y luego?, Tu dijiste que hoy no se llevarían a Kid, sino que se podrían llevar a alguien más. Te referías a esos dos, ¿No?, Digo, esos dos se veían muy contentos como dijiste de que Kid viniera –Hablé intentando unir los cabos.
–Si, deja y te lo explico, si a ellos o a cualquiera, le roban algo de gran valor, así como una joya o como en este caso, objetos de una colección, ahora de Ryouma. Ellos pueden preparar varias réplicas...
–¡Oh!, ya entiendo, ellos pueden preparar varias réplicas y venderlas de manera ilegal, diciendo que es la pieza original que fue robada, y cuando los compradores se den cuenta que de que son falsas, no podrán hacer algo, ya que como fueron compradas de manera ilegal, no podrán pedir ayuda a la policía diciendo que los estafaron o algo por el estilo –Dije sonriendo cuando lo entendí.
–Entiendes rápido –Me sonrió –Por eso, Kid hoy viene a desenmascarar a esos dos, dejando que el agua se lleve la suciedad que han creado por años. Seguramente viene a dejar también todas las réplicas de los objetos que ellos crearon –Me dijo empezando a caminar –Iré a hablar con el inspector sobre algo, ya que luego será la hora anunciada por Kid. No tardare.
–Ten cuidado –Susurré viendo como se alejaba –Entonces... No me quiero mojar –Hablé levantándome y alejándome un poco de la sala.
Espere un poco, eran casi las ocho, casi era la hora anunciada por Kaito para venir a devolver los tesoros de Ryouma. Conan llego un poco después sonriendo.
–¿Quieres ayudarme?, Voy a buscar a Kaitou Kid –Me dijo caminando hacia la sala de la exhibición –Es muy simple la verdad, seguramente la gente gritara cuando empiece a caer el agua. Luego cuando las cosas se calmen, nosotros iremos y buscaremos a una persona que tiene las piernas demasiado delgadas para su cuerpo –Me explicó.
–Me encantaría ayudarte –Hablé sonriéndole –Entonces solo hay que esperar la señal y ya, cuando la gente grite, nosotros esperamos a que la situación se calme y ya.
Y así ocurrió, esperamos un poco y luego escuchamos gritos, Kaito ya había hecho su aparición en escena, nosotros nos acercamos y nos metimos entre la multitud cuando dejaron de caer gotas, no me importaba mojarme un poco. Buscamos agachados entre las personas, hasta que me tope con el hombre de antes, el hombre gordo que vestía un traje verde. Él tenía las piernas demasiado delgadas para su cuerpo. Sonreí al darme cuenta de quien era, de verdad que no parecía él, aunque bueno... Por algo lo llaman el maestro del disfraz.
–Conan –Susurré parándome y corriendo hacía él ––Ya lo encontré, es el tipo de antes, el hombre gordo que vestía un traje verde, tiene las piernas muy delgadas para su cuerpo –Le dije poniéndome al lado suyo.
–Muy bien –Dijo yendo hacía el pasillo –Él saldrá sí o sí, por aquí, es solo cosa de esperar a que suceda –Habló apoyándose en la pared –Aunque dudo que hablé si tú estas aquí, tuve una leve sospecha de que podía ser él cuando lo vimos antes, y note que cuando te vio a ti, él se puso nervioso y se tensó, más que conmigo, eso debe ser porque hay algo que tú causas en él. Aunque creo que eso ya no es asunto mío...
–Bueno, de ser así, creo que me iré –Le dije agachándome a su altura –Luego nos pondremos en contacto, yo quiero volverte a ver, pequeño detective –Le sonreí dulcemente –¿Me das un abrazo? –Pregunté abriendo mis brazos y él solamente se metió entre ellos –Oww, eres muy lindo.
–T‐Tengo que confesar que nunca deje que alguien me tocara tanto cuando recién nos acabábamos de conocer –Habló suavemente contra mi pecho –Simplemente, siento que puedo confiar en ti –Dijo escondiendo en mis brazos.
–Quiero un niño como tú –Le deje un beso en la mejilla –Siento que te podría comer a besos, ¿Me dejarías? –Le pregunté besando su frente repetidamente.
–N‐No lo sé –Susurró suavemente, él estaba avergonzado y nervioso, era muy fácil de notar.
–Ya, no te preocupes, esta loca que ves ahora ya se va a ir –Le dije dejando un último beso en su nariz –Nos vemos, detective –Dije soltándolo para luego irme, no tenía nada más que hacer ahí.
–Nos vemos, Ambar –Oí que se despidió a mis espaldas y yo sonreí, ese niño me había robado el corazón.
Talvez hoy no había logrado ver a Kaito, pero me gusto mucho trabajar junto al pequeño Conan, siento que él esconde algo grande, además fue muy entretenido ver a Conan trabajar incluso más rápido que la misma policía. Seguramente, ahora estaría hablando con Kaito sobre lo ocurrido mientras Conan le dice sus deducciones a Kaito.
–¡Aoko! –Llamé a mi hermana al verla afuera parada junto a Keiko, no la vi en todo este rato –¡¿Dónde estabas?! –Le pregunté parándome a su lado.
–Lo siento, todo fue mi culpa, no retes a Aoko –Habló Keiko bajando la cabeza –Acabé atascada en el baño con un virus estomacal, y ella termino perdiéndose a Kid por quedarse a mi lado –Me explicó Keiko.
–Oh, no te preocupes, de todas formas, creo y estoy segura de que Kid era solo un viejo gordo y feo –Me reí internamente al escucharla –Vámonos ya.
